{"id":18202,"date":"2016-06-07T17:01:47","date_gmt":"2016-06-07T23:01:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/?p=18202"},"modified":"2020-08-13T11:53:39","modified_gmt":"2020-08-13T17:53:39","slug":"yo-el-cancer-y-mi-peluca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yo-el-cancer-y-mi-peluca\/","title":{"rendered":"Yo, el c\u00e1ncer y mi peluca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">La adolescente que batalla contra un tumor maligno, la bailarina que llamaban Rapunzel y un artesano leon\u00e9s. \u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan? Le contamos c\u00f3mo una hebra de cabello es capaz de unir varias historias en una sola cabeza<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Tammy Zoad Mendoza M.<\/strong><\/p>\n<p>De lunes a viernes Geovana usa el pelo largo, en tono caf\u00e9 chocolate, con el flequillo que cae al lado derecho de su cara. Si hay alg\u00fan mandado que hacer se pone el turbante caf\u00e9. Pero para estar en la casa o en los d\u00edas de calor abrasador y sofocante lo mejor es llevar la cabeza descubierta. Su cabeza, con la redondez perfecta de una canica, est\u00e1 cubierta por una capa incipiente de finos y suav\u00edsimos cabellos. \u201cEsta es la segunda vez que me nacen. Ya ten\u00eda toda la cabeza negrita, negrita de pelo, meses despu\u00e9s de la quimioterapia, pero cuando pas\u00e9 por la primera sesi\u00f3n de radioterapia se volvi\u00f3 a caer\u201d, cuenta Geovana Guti\u00e9rrez Lezama, de 15 a\u00f1os. Y se acaricia la cabeza pelona.<\/p>\n<p>A los 14 a\u00f1os le detectaron un tumor en la gl\u00e1ndula pineal. \u201cEs como un granito de arroz que est\u00e1 alojado en el cerebro\u201d, explica su mam\u00e1, Mabel Lezama. Eso fue en enero del a\u00f1o pasado, ahora est\u00e1 en la segunda fase de su tratamiento. Hay d\u00edas buenos y malos. D\u00edas en los que no tiene ganas de comer y otros d\u00edas que amanece animada, se enfunda su peluca caf\u00e9, la trenza y se maquilla un poco. Linda. As\u00ed es como se ve y se siente Geovana, con o sin peluca. \u201cPero es que con peluca parezco m\u00e1s yo, yo sin c\u00e1ncer. Yo ten\u00eda mi pelo largo, me hac\u00eda trenzas, me hac\u00eda colochos, lo llevaba largo y suelto&#8230; Esto es lo m\u00e1s parecido a mi pelo\u201d, dice, mientras peina su peluca larga y lisa.<\/p>\n<p>La peluca fue un regalo, un doble regalo. Primero, alguien que llevaba el cabello largo, largu\u00edsimo, decidi\u00f3 cort\u00e1rselo y donarlo. Esa coleta lleg\u00f3 hasta Conanca, la Comisi\u00f3n Nicarag\u00fcense de Ayuda al Ni\u00f1o con C\u00e1ncer, y ah\u00ed se encargaron de buscar las manos que tejieran esa y muchas colas m\u00e1s en una sola peluca. Luego se la entregaron a Geovana. Parece un cuento corto y sencillo, pero en realidad es una historia un poco m\u00e1s larga y enmara\u00f1ada.<\/p>\n<p><strong>Le tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/vivir-un-dia-a-la-vez\/\">Vivir, un d\u00eda a la vez<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u201cNo se trata solo de la parte est\u00e9tica\u201d, aclara Dalia Alem\u00e1n, directora ejecutiva de Conanca. \u201cNosotros apoyamos donando el tratamiento a los ni\u00f1os con c\u00e1ncer, eso es prioridad en el uso de los fondos, pero las pelucas son algunos de los elementos que les ayudan a sobrellevar los efectos secundarios de ese tratamiento. Es una manera de hacerles m\u00e1s f\u00e1cil su vida con la enfermedad\u201d, explica. Geovana es el \u00faltimo eslab\u00f3n de la historia, pero todo empieza mucho antes con los cabellos que nacen en otras cabezas. Vamos a desenredar esta historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Hace aproximadamente dos a\u00f1os que Javiera Urbina decidi\u00f3 dejar crecer su cabello. Solo recortaba un poquito las puntas si notaba que alguna estaba abierta. Su cabello ondulado y obediente creci\u00f3, creci\u00f3, y baj\u00f3 hasta sus caderas. Bajita, morena y menuda, se convirti\u00f3 en una Rapunzel criolla. Todos le dec\u00edan as\u00ed.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del gusto personal, cada vez que le preguntaban por qu\u00e9 usaba el cabello tan largo, ella explicaba que era parte importante de su faceta como bailarina en el Ballet Folcl\u00f3rico Hayd\u00e9e Palacios. \u201cEn un baile hago el papel del \u00e1ngel gu\u00eda y el pelo largo es caracter\u00edstico\u201d, dec\u00eda. \u201cAdem\u00e1s usamos mo\u00f1as altas y gruesas, lo ideal es tener el cabello largo para poder hacerlas bien\u201d.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o decidi\u00f3, en lugar de recibir, hacer un regalo en la v\u00edspera de su cumplea\u00f1os 21. De las 24 pulgadas de largo que med\u00eda su pelo, desde la ra\u00edz hasta la punta de la hebra m\u00e1s larga, Javiera accedi\u00f3 a donar la mitad para que con su trenza tupida se elabore una peluca. \u201cEl pelo vuelve a crecer, y si le va a servir a alguien m\u00e1s, si va a hacer feliz a alguien m\u00e1s, lo hago con gusto\u201d, asegura Javiera Urbina.<\/p>\n<p>Lavado, desenredado y peinado. Dayan Medina, peluquero profesional, midi\u00f3 el cabello e hizo una cola apretad\u00edsima en el punto en que se cumpl\u00edan las 12 pulgadas desde las puntas parejas (alineadas). Trenz\u00f3 el cabello y amarr\u00f3 en el otro extremo. Tijera en mano, \u00a1clac!, la trenza larga se desprendi\u00f3 del resto del cabello. Se asegura que la trenza est\u00e9 bien amarrada para que no se escape ni una hebra. Listo.<\/p>\n<p>\u201cCuando es un corte de cabello con el fin de donarlo para peluca, es importante explicarles a las personas que la medida requerida se refiere a un largo parejo de la cola, no desde la punta del cabello que casi siempre es muy rala, sobre todo cuando son cabellos en capa\u201d, explica Dayan Medina, de Gentlemen\u2019s Barber Club-Bellissima Nicaragua.<\/p>\n<p>En Conanca, la recepci\u00f3n de cabello es permanente. Eventualmente algunos estilistas se organizan en un evento ben\u00e9fico en el que cortan el cabello gratis a quien quiera donarlo, y luego entregan todas las colas a la organizaci\u00f3n, pero la mayor\u00eda son donaciones independientes.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed vienen ni\u00f1os con sus padres, muchachas, hombres. Todo tipo de personas con todos los tipos de pelo que te pod\u00e1s imaginar. Lo traen en cola o en trenza para donarlo, es una hermosa manera de sumarse a la causa\u201d, apunta la directora de Conanca.<\/p>\n<p>Rizados, lisos, ondulados. Pelirrojos, caf\u00e9s, negros y rubios. M\u00e1s de 500 colas y trenzas de diez, doce o m\u00e1s pulgadas de largo. M\u00e1s de 500 personas dejaron que les cortaran sus largas trenzas y las regalaron. A diferencia del m\u00edtico Sans\u00f3n, en estas historias nadie pierde nada al cortar su cabello. Al contrario, quedan con un nuevo look y la satisfacci\u00f3n de saber que su pelo lo lucir\u00e1 feliz un paciente que libra una batalla contra el c\u00e1ncer.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33648\" aria-describedby=\"caption-attachment-33648\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/258-MAG-PelCort1-2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33648\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/258-MAG-PelCort1-2.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"754\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/07150440\/258-MAG-PelCort1-2.jpg 1350w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/07150440\/258-MAG-PelCort1-2.jpg 239w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/07150440\/258-MAG-PelCort1-2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/07150440\/258-MAG-PelCort1-2.jpg 815w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/07150440\/258-MAG-PelCort1-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33648\" class=\"wp-caption-text\">Javiera Urbina, de 21 a\u00f1os, dej\u00f3 crecer su cabello por dos a\u00f1os. Luego lo don\u00f3 a Conanca.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En el barrio El Coyolar, Le\u00f3n, hay un artesano particular. Luis Guti\u00e9rrez, de 23 a\u00f1os, es el peluquero de los santos. Desde los 20 aprendi\u00f3 de unos amigos a elaborar pelucas de pelo sint\u00e9tico. Pelucas peque\u00f1itas que caben en la palma de una mano, como para mu\u00f1ecas. Son pelucas rizadas, tupidas y brillantes, quedan perfectas en las cabecitas de las im\u00e1genes de la Virgen Mar\u00eda o de un Jes\u00fas coloch\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, hace un a\u00f1o a Luis le hicieron un encargo especial. Una clienta lleg\u00f3 con varias colas de cabello natural y le pidi\u00f3 una peluca con ellas. \u201cTrabajar con pelo natural es mejor, quedan mejor las pelucas, duran m\u00e1s, se ven mejor\u201d, dice Luis. Esa peluca fue donada a Conanca para una ni\u00f1a. Conanca lo contact\u00f3 y despu\u00e9s le lleg\u00f3 un encargo mayor. Cinco pelucas de cabello natural, un peluqu\u00edn y cuatro de largo medio. Cinco ni\u00f1as esperan sus pelucas para lucirlas.<\/p>\n<p>Con la ayuda de Marcela Salmer\u00f3n, su novia, Luis elabora las pelucas. El proceso, dice, es sencillo. Pero la verdad es un tequioso, lento y detallista proceso de anudar. En una \u201cU\u201d formada con regletas de madera, amarran de forma paralela tres hilos de nylon fino en los clavos que est\u00e1n en los extremos de la \u201cU\u201d. Toman un mech\u00f3n fino de cabello y lo intercalan entre los hilos, formando una \u201cM\u201d. Jalan, zocan el nudo y lo corren hasta el inicio de la l\u00ednea. Es como el tradicional crochet al tejer, pero sin aguja. Tejer pelo con las manos.<\/p>\n<p>Deben cubrir las 25 pulgadas de los hilos con los nudos en \u201cM\u201d. Pueden pasar al menos tres horas anudando hasta completar una cortina, que es como se le llama a la tira de cabello que resulta del proceso. Una peluca requiere de un promedio de diez cortinas. Entre m\u00e1s cortinas, m\u00e1s tupida y mejor acabado tendr\u00e1 la peluca.<\/p>\n<p>Al final, todas las cortinas se cosen una por una a la base o el gorro de la peluca, que es elaborado con una malla el\u00e1stica. Lleva bordes cosidos y en la parte inferior tiras de el\u00e1stico para ajustar. Para una sola peluca se necesitan como m\u00ednimo nueve o diez colas gruesas, el n\u00famero var\u00eda dependiendo del grosor de cada una. Son nueve o diez cabellos diferentes, de ni\u00f1as, hombres o j\u00f3venes que lo donaron.<\/p>\n<p>Cuando la peluca est\u00e1 armada, vienen los \u00faltimos detalles. La peluca se lava con champ\u00fa y acondicionador, se usa el secador o se tiende para que el viento haga el trabajo. Dependiendo del estilo que se le quiere dar se riza o se alisa. Cuando se mezclan cabellos de diferentes tonos, te\u00f1ir la peluca es una opci\u00f3n, por eso Luis no tiene inconveniente con recibir cabello te\u00f1ido si de igual forma \u00e9l podr\u00eda darle un tratamiento para homogeneizar el tono. El peinado es lo \u00faltimo. Que si corto o en capas. Con flequillo o con pava. Liso o coloch\u00f3n. \u00a1Lista! Luis cobra alrededor de dos mil c\u00f3rdobas por cada pieza.<\/p>\n<p>No debe lavarse con mucha frecuencia, debe usar champ\u00fa y acondicionador, y secar con poco calor o al aire libre. Los mismos productos y aparatos que da\u00f1an el cabello que est\u00e1 sujeto al cuero cabelludo pueden da\u00f1ar las pelucas, cuyas hebras no reciben los nutrientes para mantenerse sano y con buen aspecto. Una hebra de pelo que creci\u00f3 en una cabeza y termin\u00f3 en otra necesita de cuidados especiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cruzaba la calle hacia su casa cuando de repente cay\u00f3 al suelo. Do\u00f1a Mabel Lezama oy\u00f3 desde adentro los gritos de los vecinos y corri\u00f3 a la entrada. Geovana estaba tendida en el suelo. Temblaba fren\u00e9ticamente.<\/p>\n<p>\u201cLa llevamos al (Hospital) Len\u00edn Fonseca, ah\u00ed me dijeron que era epil\u00e9ptica y que ten\u00eda que aprender a vivir con eso. Le mandaron tratamiento, pero la ni\u00f1a se iba poniendo peor. Los ataques eran m\u00e1s fuertes, m\u00e1s seguidos. Se me quedaba\u201d, cuenta Mabel Lezama.<\/p>\n<p>Fue en el Hospital Infantil Manuel de Jes\u00fas Rivera \u201cLa Mascota\u201d donde le hicieron una serie de an\u00e1lisis y en junio de 2015 les dijeron el diagn\u00f3stico: tumor en la gl\u00e1ndula pineal. No era epil\u00e9ptica, las convulsiones eran solo una de las manifestaciones de los da\u00f1os que provocaba el crecimiento del tumor.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/perfil\/el-doctor-payaso\/\">El doctor payaso<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Es uno de esos tipos de c\u00e1ncer \u201craros\u201d, esos que aparecen en el lugar menos pensado, en el m\u00e1s complicado para extirparse. El \u201cgranito de arroz\u201d, como le llaman ellas, est\u00e1 en el epit\u00e1lamo, muy cerca del centro del cerebro, como sembrado en el surco que hay entre los dos hemisferios. El \u201cgranito\u201d le provoca dolores de cabeza, mareos, convulsiones y le afecta la visi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cumpli\u00f3 con sus seis ciclos de quimioterapia. Cada uno eran nueve d\u00edas en el hospital recibiendo qu\u00edmicos por v\u00eda intravenosa. Ten\u00eda otros quince d\u00edas para descansar entre un ciclo y otro. El tratamiento puede ser tan fuerte como la enfermedad y las mismas sustancias que combaten las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas tambi\u00e9n atacan al sistema, lo debilitan y provocan malestares generales, desde v\u00f3mitos y calvicie temporal, hasta p\u00e9rdida de las u\u00f1as y oscurecimiento de la piel. Cada cuerpo reacciona diferente al tratamiento, pero todos pasan por la calvicie.<\/p>\n<p>\u201cEn la segunda sesi\u00f3n se me empez\u00f3 a caer el pelo, fue rapid\u00edsimo. Usaba mi pelo largo y con colochos. No me lo quer\u00eda cortar, pero el peso hac\u00eda que cayera m\u00e1s r\u00e1pido. Me lo recort\u00e9, pero cada vez que me peinaba dejaba los mechones en el peine, hasta que se fue todo\u201d, cuenta Geovana, y sonr\u00ede. Ella siempre sonr\u00ede. Era su mam\u00e1 la que lloraba a escondidas.<\/p>\n<p>Ahora viene la fase de la radioterapia. De los 26 d\u00edas de tratamiento, solo pudo cumplir una semana. Su nivel de plaquetas baj\u00f3 demasiado y debe recuperarse para seguir en el tratamiento. El pelo negrito que hab\u00eda forrado su cabeza volvi\u00f3 a caer, pero Geovana se mantiene en pie. \u201cMe dijeron que el tumor se est\u00e1 secando. Me har\u00e1n unos ex\u00e1menes para valorar la posibilidad de una operaci\u00f3n. Puedo quedar bien o quedar mal. Mi mam\u00e1 dice que me cuide, yo me cuido. \u00a1Claro que me quiero curar!\u201d, dice Geovana y sigue pint\u00e1ndose los labios, su toque final antes de la sesi\u00f3n de fotos. Le encanta tomarse fotos. Sonr\u00ede. Siempre sonr\u00ede.<\/p>\n<p>Violeta Mar\u00edn, trabajadora social del \u00e1rea de hematoncolog\u00eda de La Mascota, reconoce que las ni\u00f1as y las adolescentes son un poco m\u00e1s sensibles respecto a la p\u00e9rdida del cabello. \u201cDesde que se comunica el diagn\u00f3stico se trabaja tambi\u00e9n la parte psicol\u00f3gica, porque el c\u00e1ncer es una enfermedad que no solo afecta f\u00edsicamente, afecta la parte emocional de los pacientes, y sus padres\u201d, expone Mar\u00edn.<\/p>\n<p>A partir de los siete a\u00f1os, a los pacientes se les explica su estado de salud de acuerdo con su grado de comprensi\u00f3n. Hablar de los efectos secundarios del tratamiento es un aspecto importante para prepararlos y fortalecerlos.<\/p>\n<p>\u201cCon los m\u00e1s peque\u00f1os leemos cuentos, jugamos, practicamos la risoterapia, pero con las ni\u00f1as mayores es un tema de fortalecer su autoestima, hacerles ver que es algo temporal, parte de su proceso para volver a estar bien. Las pelucas han sido un verdadero regalo de Conanca, es otra inyecci\u00f3n de \u00e1nimo que complementa el acompa\u00f1amiento que se les da en la parte psicol\u00f3gica\u201d, explica Mar\u00edn, con 21 a\u00f1os como trabajadora social en esta \u00e1rea.<\/p>\n<p>No todas piden una peluca. Algunas prefieren andar la cabeza descubierta por el calor, otras optan por los pa\u00f1uelos, turbantes o lazos, pero hay quienes tienen hasta dos pelucas y las usan seg\u00fan la ocasi\u00f3n.\u00a0\u201cAdem\u00e1s del desgaste f\u00edsico propio de la enfermedad, los indeseables efectos secundarios y el tema de la autoimagen, se enfrentan a las miradas curiosas o la burla. Hay que educarnos para ser m\u00e1s respetuosos de la condici\u00f3n de los dem\u00e1s. Duele una mirada de l\u00e1stima, un se\u00f1alamiento, una burla. No hay que victimizar al paciente, hay que ofrecerles elementos para que fortalezcan su autoestima y su resiliencia sea mayor. La entereza de los padres, que no dejen la escuela, que mantengan amistades, que desarrollen pasatiempos, todo eso es muy importante\u201d, expone Violeta Mar\u00edn.<\/p>\n<p>\u201cYo no me afrento de mi enfermedad, pero extra\u00f1o mi pelo. Si quiero me pongo la peluca, si no ando pelona. Cuando hace calor es hasta mejor. Pero es bonito poder tenerla y usarla cuando quiero sentirme mejor, me ayuda\u201d, comenta Geovana, quien volvi\u00f3 a cursar quinto a\u00f1o de secundaria y espera que esta vez el c\u00e1ncer no retrase sus planes de bachillerarse. Quiere ser m\u00e9dica, a\u00fan no se decide por la especialidad.<\/p>\n<h3>De pelos<\/h3>\n<p>El cabello crece toda la vida y no se pudre despu\u00e9s de la muerte.<br \/>\nEn un a\u00f1o puede crecer entre 18 y 20 cent\u00edmetros, m\u00e1s r\u00e1pido en verano y por la noche.<br \/>\nUna persona promedio tiene alrededor de 100 mil fol\u00edculos pilosos, que dan lugar al crecimiento del cabello. Las personas rubias de nacimiento pueden tener hasta 150 mil.<br \/>\nUna persona puede perder 100 cabellos al d\u00eda. Cada uno de ellos ha vivido un promedio de tres a cinco a\u00f1os en su cabeza.<\/p>\n<p>El cabello ha jugado rol importante en la seducci\u00f3n y las relaciones sociales. Durante mucho tiempo, solo se dejaba el cabello suelto en la intimidad. Los mo\u00f1os o las trenzas simbolizaban la domesticaci\u00f3n de la naturaleza.<br \/>\nEl cabello largo a\u00fan se asocia al hombre salvaje (evocando la prehistoria), los artistas y rebeldes, pero esta interpretaci\u00f3n var\u00eda en cada cultura. En Madagascar, las personas que est\u00e1n de luto van con el cabello suelto y despeinadas.<\/p>\n<p>Los cambios de peinado se relacionan a cambios est\u00e9ticos, pero en algunas sociedades pueden marcar un cambio en la identidad de una persona, por ejemplo, despu\u00e9s de su iniciaci\u00f3n como es el caso de los monjes budistas. Tambi\u00e9n puede ser un m\u00e9todo de castigo; despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial los franceses raparon a las mujeres que fueron parejas de alemanes.<\/p>\n<h3>Sab\u00eda que&#8230;<\/h3>\n<p>La palabra peluca no viene de pelo. Seg\u00fan etim\u00f3logos, su origen est\u00e1 en el franc\u00e9s antiguo \u201cperruquet\u201d, ahora perroquet, que significa loro. En las cortes de justicia era el t\u00e9rmino peyorativo para referirse a los jueces que mucho dec\u00edan y poco resolv\u00edan, repet\u00edan discursos y usaban altas pelucas que completaban su semejanza burlesca con las aves parlanchinas. La palabra viaj\u00f3 de boca en boca y la voz se fue adaptando a la fon\u00e9tica de los hablantes; en catal\u00e1n se dijo perruca, en italiano parruca y en portugu\u00e9s y rumano peruca. En espa\u00f1ol se hizo la entendible asociaci\u00f3n con el pelo.<\/p>\n<p>Las pelucas podr\u00edan tener su origen en el antiguo Egipto (3000 a.C.). Para esta civilizaci\u00f3n era com\u00fan raparse la cabeza, pero los faraones y nobles las cubr\u00edan con pelucas de cabello humano o de las crines de caballos. Usaban las m\u00e1s finas, ostentosas e incluso con peque\u00f1os frascos de perfumes.<\/p>\n<p>Fueron usadas durante el Imperio Romano, hechas con cabellos de prisioneros, con su derrota las pelucas tambi\u00e9n cayeron en desuso. No eran comunes en oriente, pero actores de teatro tradicional japon\u00e9s y las geishas las usaban.<\/p>\n<p>Fue Luis XIV de Francia, el Rey Sol, quien llev\u00f3 las pelucas a otro nivel. \u00c9l usaba las m\u00e1s elevadas, rizadas y lujosas pelucas, al igual que los tacones, para ganar un par de cent\u00edmetros de altura. Toda su corte comenz\u00f3 a usar pelucas y as\u00ed Francia impuso su moda en el siglo XVII. Inicialmente eran para uso masculino, en colores negro o blanco, pero luego su uso se extendi\u00f3 a las mujeres y variaron en colores y formas.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los 60, las pelucas encabezaron las tendencias de moda y su uso se extendi\u00f3 hasta los 70. Abombadas, cortas, largas, exageradas o discretas, de cabello natural o sint\u00e9tico, las mujeres sol\u00edan usarlas a diario. Luego fue quedando relegada nuevamente al ambiente art\u00edstico del teatro y la m\u00fasica, hasta llegar al siglo XX. Desde la diva Cher hasta la reina tropical Celia Cruz.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 479px; top: 5283px; opacity: 0;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La adolescente que batalla con un tumor maligno, la bailarina que llamaban \u201cRapunzel\u201d y un artesano leon\u00e9s. \u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan? 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