{"id":20037,"date":"2016-08-14T18:32:29","date_gmt":"2016-08-15T00:32:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=20037"},"modified":"2021-04-12T16:15:21","modified_gmt":"2021-04-12T22:15:21","slug":"marihuana-angel-o-demonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/marihuana-angel-o-demonio\/","title":{"rendered":"Marihuana: \u00bf\u00c1ngel o demonio?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Pese a que en Nicaragua es una droga prohibida, la marihuana se consume en todos lados. Hay una red de narcotr\u00e1fico y toda una cultura en torno a esta hierba que unos consideran inofensiva y otros se\u00f1alan como \u201cpuerta de entrada\u201d a la drogadicci\u00f3n. El debate sobre su legalizaci\u00f3n est\u00e1 sobre el tapete y sus usos medicinales tambi\u00e9n est\u00e1n en discusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid y Ulises Huete<\/strong><\/p>\n<p>Antes de que en el mundo apareciera un sistema de escritura, la humanidad ya conoc\u00eda el c\u00e1\u00f1amo y sus numerosos usos. Como muchas otras hierbas, la planta de la que se extrae la marihuana es originaria de Asia central. Los chinos la usaban unos 4,000 a\u00f1os antes de que naciera Cristo y se considera que el m\u00edtico emperador Shennong, famoso por probar en s\u00ed mismo toda clase de hierbas y hierbajos y descubrir el t\u00e9 y la efedrina, fue el primero en describir las propiedades terap\u00e9uticas del cannabis cuando escribi\u00f3 su <em>Compendio de Hierbas Medicinales<\/em>, en el a\u00f1o 2737 antes de nuestra era. Es decir, hace 4,753 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica planta ha participado en nuestra historia mucho m\u00e1s de lo que se piensa. Las velas de los barcos de Crist\u00f3bal Col\u00f3n se hicieron con la resistente fibra del c\u00e1\u00f1amo y tambi\u00e9n la primera bandera de Estados Unidos. George Washington la cultivaba, el m\u00e9dico de la reina Victoria de Inglaterra se la recetaba para aliviar los c\u00f3licos menstruales y hay indicios de que William Shakespeare la fumaba en pipas para tabaco.<\/p>\n<p>Pese a que sus propiedades psicotr\u00f3picas son tan indiscutibles como varios de sus beneficios terap\u00e9uticos, hasta hace no mucho la venta y el consumo del cannabis era perfectamente legal. La mala hora de la hierba empez\u00f3 con el siglo pasado, sobre todo a partir de los a\u00f1os veinte. Fue declarada narc\u00f3tico en la Segunda Convenci\u00f3n Internacional del Opio, en 1925, y para 1928 ya era ilegal en Gran Breta\u00f1a y regulada en Espa\u00f1a. Poco despu\u00e9s, cuando en Estados Unidos se levant\u00f3 la prohibici\u00f3n del alcohol, los dedos acusadores se dirigieron hacia la marihuana y la responsabilizaron, entre otros pecados, por la violencia y la degradaci\u00f3n moral e intelectual.<\/p>\n<p>Sin embargo, en a\u00f1os recientes la hierba ha vuelto a asomar la nariz en el campo de la ciencia y en el terreno de las leyes. El muro legal contra la marihuana se ha abierto en muchos pa\u00edses que, no sin ciertas restricciones, han permitido su consumo para fines medicinales e incluso recreativos. Pa\u00edses Bajos, Suiza, Portugal y B\u00e9lgica aceptan el consumo en dosis reguladas y bajo algunas normas, como no fumarla en espacios p\u00fablicos. Corea del Norte, el pa\u00eds m\u00e1s totalitario del planeta, ni siquiera la considera una droga. El peque\u00f1o Uruguay, de la mano del bonach\u00f3n Pepe Mujica, se puso de pie y en diciembre de 2013 se convirti\u00f3 en la primera naci\u00f3n del mundo en legalizar la producci\u00f3n, venta y consumo de la marihuana. Y pa\u00edses como Israel y Canad\u00e1 la estudian para su uso m\u00e9dico.<\/p>\n<p>En Nicaragua la hierba del cannabis contin\u00faa siendo una droga ilegal, pero igual se consume. Ahora mismo, mientras usted lee esto, seguramente alguien est\u00e1 compr\u00e1ndola en el estacionamiento de alguna gasolinera, de un centro comercial o de un restaurante elegante de Managua. Es f\u00e1cil de conseguir, se fuma en todas las clases sociales y sus partidarios la ven desde la l\u00f3gica de que un producto de la tierra no puede ser tan malo como lo pintan.<\/p>\n<p>Debido a los a\u00f1os en que ha estado confinada a la clandestinidad, no existen muchos estudios concluyentes sobre la marihuana. Sin embargo, hay razones para creer que puede aumentar el riesgo de c\u00e1ncer de pulm\u00f3n, a largo plazo deteriorar la memoria y la coordinaci\u00f3n motriz, e incluso incrementar las probabilidades de que aparezcan enfermedades mentales como la esquizofrenia. Por otro lado, est\u00e1 su fama de \u201cpuerta de entrada a las drogas ilegales\u201d, una reputaci\u00f3n que no se ha ganado gratuitamente.<\/p>\n<p>Estudios muy serios, sin embargo, apuntan a la posibilidad de que los cannabinoides de la marihuana sean potentes agentes anticancerosos. Entre otros usos medicinales, la hierba est\u00e1 probada como efectivo broncodilatador, analg\u00e9sico y antinflamatorio, y dos medicamentos cannabinoides ya fueron aprobados por la Agencia de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) para tratar los s\u00edntomas adversos de la quimioterapia, como los v\u00f3mitos y las n\u00e1useas.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n sobre los beneficios y los da\u00f1os de la marihuana sigue sobre el tapete. Acad\u00e9micos como el escritor Sergio Ram\u00edrez Mercado han alzado la mano a favor de un debate sobre la despenalizaci\u00f3n de las drogas en la regi\u00f3n como una posible salida al atolladero del narcotr\u00e1fico; mientras tanto, el cannabis contin\u00faa siendo la droga ilegal m\u00e1s consumida del planeta y en Managua las boletas para \u201cenrolar\u201d la hierba se venden libremente en tiendas para fumadores.<\/p>\n<p>Este es el panorama del cannabis en Nicaragua y el mundo. Un recorrido desde la ola hippie de los a\u00f1os sesenta y aquel \u201cWoodstock chiquito\u201d que fue el concierto de Santana en Managua hasta sus actuales plazas y formas de consumo. Esto opinan m\u00e9dicos, abogados y consumidores. \u00bfQu\u00e9 dice usted?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Cuando siente que se aproxima su per\u00edodo menstrual, como alguna vez hizo la reina Victoria, Celeste consume marihuana para aliviar los s\u00edntomas de los primeros d\u00edas, que siempre son los m\u00e1s duros. Tiene 25 a\u00f1os, es odont\u00f3loga, padece endometriosis y asegura que los medicamentos que le recetaron los ginec\u00f3logos no tuvieron efectos tan satisfactorios como los del t\u00e9 de cannabis.<\/p>\n<p>\u201cSi yo s\u00e9 que me va a bajar ma\u00f1ana, simplemente en la ma\u00f1ana me estoy tomando mi t\u00e9 porque fijo me estoy desmayando, estoy vomitando, estoy en un punto en que ni sentada ni de pie, ni acostada estoy bien\u201d, afirma la doctora, quien solicit\u00f3 se omitiera su nombre. El t\u00e9 de \u201cweed\u201d, como entre los j\u00f3venes se conoce a la marihuana, es lo \u00fanico que le quita las n\u00e1useas. A veces lo combina con un porro y duerme tranquila como un santo.<\/p>\n<p>A\u00fan era una adolescente la primera vez que, movida por la curiosidad, prob\u00f3 la hierba. Todav\u00eda, en ocasiones, la fuma con fines recreativos, confiesa. Es decir, solo para obtener los efectos semihipn\u00f3ticos de la droga. \u201cCuando estoy muy estresada, cuando estoy muy cansada, cuando tuve un p\u00e9simo d\u00eda, en vez de irme a tomar un mont\u00f3n de f\u00e1rmacos, me fumo un porro\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>La mam\u00e1 de Celeste sabe que su hija consume cannabis. Es m\u00e1s, ella tambi\u00e9n lo hace. Tiene una lesi\u00f3n cerca de un nervio de la m\u00e9dula espinal y una ligera obstrucci\u00f3n de l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo. Se las diagnosticaron hace siete a\u00f1os y desde entonces le causan grandes migra\u00f1as. Cuando siente que la cabeza le va a estallar, no consigue dormir, y varios doctores le han recetado medicamentos para aliviar sus dolores y sus desvelos. Toma doce pastillas en la ma\u00f1ana, otras doce al mediod\u00eda y doce m\u00e1s en la noche, pero con el tiempo ha adquirido resistencia a los f\u00e1rmacos y ya no tienen el mismo efecto. Por eso hace un a\u00f1o Celeste le dio t\u00e9 de marihuana.<\/p>\n<p>Ahora todas las noches se toma una taza para dormir. Si no lo hace pasa sentada hasta las 2:00 o 3:00 de la madrugada sin poder conciliar el sue\u00f1o. Su hija est\u00e1 segura \u00a0de que si en Nicaragua se tuviera acceso a un tipo de marihuana adecuada a sus problemas y los de su mam\u00e1, los resultados ser\u00edan \u201cmucho mejores\u201d.<\/p>\n<p>Las sustancias qu\u00edmicas llamadas cannabinoides, que est\u00e1n presentes en la marihuana, tienen \u201cefectos sobre el sistema nervioso central. Pueden ser efectos de tipo activador, pero tambi\u00e9n de tipo depresor, en dependencia del lugar donde esta sustancia sea atada dentro del sistema nervioso\u201d, explica el doctor Julio C\u00e9sar Hern\u00e1ndez Mej\u00eda, neur\u00f3logo nicarag\u00fcense. \u201cEspec\u00edficamente hablando de su utilidad con fines m\u00e9dicos, esto no es nuevo\u201d, dice. \u201cHay registros muy, muy antiguos de que la marihuana ha sido utilizada para la artritis, dolores musculares, diferentes fines. La m\u00e1s reciente utilizaci\u00f3n es sobre todo en pacientes con dolor cr\u00f3nico de tipo refractario, pacientes con c\u00e1ncer terminal y especialmente en pacientes con epilepsia, sobre todo ni\u00f1os con epilepsias que son intratables, que no responden a medicamentos antiepil\u00e9pticos\u201d.<\/p>\n<p>El doctor Hern\u00e1ndez Mej\u00eda ve con buenos ojos el uso m\u00e9dico de los cannabinoides y est\u00e1 al tanto de los avances de la medicina en ese campo. \u201cEn Inglaterra se logr\u00f3 desarrollar un medicamento a base de cannabidiol que se llama Epidiolex, que est\u00e1 siendo aprobado por la FDA y se encuentra en investigaci\u00f3n, con excelentes resultados en ni\u00f1os con epilepsia intratable\u201d, se\u00f1ala, para poner un ejemplo. Sin embargo, reconoce, \u201cno tenemos experiencia en nuestro pa\u00eds desde el punto de vista cient\u00edfico para decir que podemos utilizar estos compuestos\u201d.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, cree que \u201cvaldr\u00eda la pena darle un poquito m\u00e1s de apertura\u201d a los f\u00e1rmacos derivados de los cannabinoides. No est\u00e1 muy de acuerdo con el consumo masivo y libre de la marihuana; pero s\u00ed con la producci\u00f3n con fines de investigaci\u00f3n y sobre todo \u201ccon la posibilidad de abrir nuevas opciones de tratamiento para pacientes con alg\u00fan tipo de dolencia terminal\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se\u00f1ala que \u201cel cigarro mata m\u00e1s personas en el mundo que la marihuana\u201d. \u201cTenemos personas muriendo de infartos al miocardio, derrame cerebral, insuficiencia arterial y c\u00e1ncer pancre\u00e1tico estrechamente relacionados con el tabaquismo, pero no hay estad\u00edsticas precisas que nos digan en n\u00fameros cu\u00e1ntas personas mueren por el consumo cr\u00f3nico de la marihuana. No hay\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Hierbita inofensiva, producto de la madre tierra, regalo de Pachamama. La cultura del cannabis ha querido darle un \u201cenfoque ecol\u00f3gico\u201d a su consumo, pero la marihuana no es \u201cuna plantita de Dios\u201d ni mucho menos, sostiene Danilo Norori, terapeuta y especialista en adicciones certificado internacionalmente para trabajar en m\u00e1s de cuarenta pa\u00edses. Para empezar, dice, el narcotr\u00e1fico ha hecho manipulaciones gen\u00e9ticas de la planta y ha logrado una mayor potencia de su efecto psicoactivo.<\/p>\n<p>Tampoco hay que perder de vista que la hierba tiene bien ganada su reputaci\u00f3n de \u201cpuerta de entrada\u201d a otras drogas, considera el terapeuta. Casi el ciento por ciento de los j\u00f3venes adictos que Norori ha atendido ingres\u00f3 al mundo de la drogadicci\u00f3n probando un porro de marihuana. As\u00ed como el alcohol es el portal hacia las drogas legales, la hierba del cannabis es el primer pelda\u00f1o en la escalera de las sustancias ilegales, se\u00f1ala. \u201cNo es que es un cigarro distinto. No. Te va a dar un efecto psicoactivo que vos no has experimentado y ese efecto es lo que prepara realmente las condiciones para que pas\u00e9s a otras drogas\u201d.<\/p>\n<p>El otro gran problema, dice Norori, es que la marihuana casi nunca est\u00e1 sola. \u201cLa tendencia es que se mezclen drogas. Con esta me subo, con esta me bajo. Es un sube y baja. No es lo mismo solo marihuana, que marihuana, alcohol y una pepa (\u00e9xtasis). Hay una mezcolanza en el pobre cerebro y colapsa\u201d, explica. Adem\u00e1s, subraya, los plazos para pasar de una droga a otra se han acortado. \u201cAntes te dabas un chance para pasar un tiempo de marihuanero, y ya despu\u00e9s te hac\u00edas coquero o crackero. Ahora son m\u00e1s comunes los ba\u00f1ados: un cigarrillo de marihuana con un ba\u00f1adito de crack\u201d.<\/p>\n<p>Si no fuera por esas mezclas, \u00bfqu\u00e9 tan \u201cinofensiva\u201d resultar\u00eda la marihuana? Hay tres grandes familias de sustancias en dependencia del efecto que producen en el sistema nervioso central, apunta Norori. \u201cHay estimulantes, como la metanfetamina y la coca\u00edna, todo lo que te dispara y te acelera. Hay depresores, como el alcohol, la hero\u00edna y todos los derivados del opio: los opi\u00e1ceos. Hay psicod\u00e9licos que producen distorsiones visuales y auditivas, como los hongos y el famoso LSD. La marihuana no calza en ninguna\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo es estimulante, ni depresor, ni alucin\u00f3geno, se le cataloga como un semihipn\u00f3tico. Tiene esa particularidad. No es ninguna de las otras cosas, pero es un psicotr\u00f3pico. Te sustrae un poco del espacio y el tiempo y pod\u00e9s alcanzar niveles de abstracci\u00f3n. Pod\u00e9s hacer un libro sobre una hormiga. Te cierra el lente, digamos\u201d, describe Norori. Naturalmente, la marihuana no es ni la mitad de adictiva que la hero\u00edna y se ha comprobado que tiene propiedades medicinales, pero al fin y al cabo, legal o ilegalmente, es una sustancia psicoactiva y el terapeuta est\u00e1 convencido de que \u201cla relaci\u00f3n de los seres humanos con todos los psicoactivos nunca termina bien\u201d.<\/p>\n<p>El propio Norori fue un adicto en su juventud, durante m\u00e1s de diez a\u00f1os. Fum\u00f3 marihuana, aspir\u00f3 coca\u00edna, hizo crack. No est\u00e1 a favor de la legalizaci\u00f3n del cannabis. Nicaragua no es Pa\u00edses Bajos ni Espa\u00f1a, dice. Hay condiciones como la pobreza y el subdesarrollo que hacen \u201cque el contacto con una sustancia se convierta en algo automedicativo\u201d.<\/p>\n<p>A la larga, afirma Norori, terminan apareciendo los s\u00edntomas del consumo de marihuana, como el s\u00edndrome amotivacional. \u201cEl \u2018monte\u2019 te hace pendejo, perd\u00e9s potencia, velocidad, empuje, energ\u00eda\u201d, cuenta. \u201cS\u00e9 que hay gente que puede consumir marihuana e ir a trabajar. Yo nunca lo pude hacer\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan la Revista Investigaci\u00f3n y Ciencia, est\u00e1 comprobado que la marihuana provoca dependencia, en alg\u00fan momento de la vida, en el nueve por ciento de las personas que la han probado. Luis Le\u00f3n, tatuador jinotepino de 45 a\u00f1os, fue parte de ese porcentaje. Comenz\u00f3 a fumar por curiosidad, \u201cen cierta forma como por rebeld\u00eda, porque vos sab\u00e9s que hay una edad entre la pubertad y la juventud en que uno se siente due\u00f1o del mundo, se cree que se las sabe todas y quiere experimentar de todo\u201d, relata. Ten\u00eda 15 a\u00f1os la primera vez que la prob\u00f3.<\/p>\n<p>Hace veinte a\u00f1os la marihuana se vend\u00eda m\u00e1s libremente en Jinotepe, afirma Le\u00f3n. \u201cLa Polic\u00eda sab\u00eda todititos los expendios de drogas. Hab\u00eda uno que quedaba a cincuenta metros de la Polic\u00eda. Todo el mundo llegaba a comprar y la Polic\u00eda sab\u00eda\u201d, se\u00f1ala. \u201cLa libra costaba 400 c\u00f3rdobas y con 10 se compraban cuatro puros\u201d, que se vend\u00edan como \u201ccaramelos\u201d en los expendios. En alg\u00fan momento, el muchacho se volvi\u00f3 un \u201cadicto empedernido\u201d. En un d\u00eda se fumaba como m\u00ednimo ocho porros y como m\u00e1ximo, 18.<\/p>\n<p>\u201cMe pon\u00eda medio pendejo, medio dormil\u00f3n, estaba chavalo, ten\u00eda 25 a\u00f1os, lo asimilaba bastante pero de tanto consumo me pon\u00eda un poco retardado para reaccionar en algo\u201d, reconoce. Debido al consumo frecuente viv\u00eda lleno de pereza, a veces no le daban ganas de entrar a clases y si entraba muy drogado le costaba poner atenci\u00f3n. Era el s\u00edndrome amotivacional del que habla Danilo Norori.<\/p>\n<p>En la actualidad, el tatuador fuma ocasionalmente. Su familia lo sabe y no est\u00e1 de acuerdo. Antes su mam\u00e1 le dec\u00eda \u201ceso es malo\u201d y ahora su esposa protesta: \u201c\u00a1Qu\u00e9 barbaridad! Solo vagancias sos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>En Nicaragua \u00a0no existe un marco legal para el uso o aprovechamiento de la marihuana, simplemente se le considera \u201cun estupefaciente psicotr\u00f3pico prohibido y regulado por la ley penal\u201d, se\u00f1ala Oscar Castillo, abogado y decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Polit\u00e9cnica de Nicaragua (Upoli).<\/p>\n<p>\u201cAntes de la reforma penal en Nicaragua el consumo de la marihuana y de cualquier droga era castigado en su totalidad, ya no se diga el hecho de expenderla y traficarla. Con las reformas el consumidor pas\u00f3 a ser la v\u00edctima. Es decir, el bien protegido es la salud de las personas\u201d, apunta Castillo.<\/p>\n<p>El \u00a0C\u00f3digo Penal vigente en Nicaragua establece que si alguien \u00a0 es atrapado con una dosis de menos de cinco gramos de marihuana, \u00a0puede ser sancionado con \u201csetenta a cien d\u00edas de multa\u201d y de treinta a sesenta d\u00edas de dos horas diarias de trabajo en beneficio de la comunidad. Pasada esa dosis de cinco gramos, ya puede haber de seis meses a tres a\u00f1os de c\u00e1rcel, siempre que la cantidad de marihuana no supere los 20 gramos. Si lo hace, la pena puede ir de tres a ocho a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Gabriel Mendoza, estudiante del cuarto a\u00f1o de Medicina en la Universidad Central de Nicaragua (UCN), est\u00e1 informado sobre lo que dice el C\u00f3digo Penal. Hace cinco a\u00f1os se encontraba con tres amigos en el parque de la colonia donde vive. Fumaban marihuana. Eran como las 7:00 de la noche. De pronto lleg\u00f3 una patrulla de polic\u00edas y de ella se bajaron siete oficiales. Uno de ellos carg\u00f3 un AK y los apunt\u00f3. Otro les dijo \u201c\u00a1quieto all\u00ed todo el mundo!\u201d, cuenta Mendoza. Los polic\u00edas pusieron contra los columpios a los cuatro j\u00f3venes. \u201cRecuerdo que uno le dijo a uno de mis amigos que abriera las piernas, si no le iba a dar de comer el tubo\u201d, relata.<\/p>\n<p>Los polic\u00edas catearon a los j\u00f3venes. \u201cLlegaron fuerte a golpearnos para que obedeci\u00e9ramos al cateo, pero nos hallaron una tontera que no era ni dos gramos. Nos dijeron que nos iban a llevar si no les d\u00e1bamos dinero, que es lo t\u00edpico que te piden siempre. Les dimos dinero\u201d.<\/p>\n<p>La primera vez que Gabriel fum\u00f3 ten\u00eda 16 a\u00f1os. Sali\u00f3 con unos amigos, se tomaron unas cervezas y prob\u00f3 por curiosidad. Volvi\u00f3 a fumar porque quer\u00eda distinguir la diferencia entre el alcohol y la marihuana, y despu\u00e9s comenz\u00f3 a investigar sobre esa hierba que lo hac\u00eda sentir bien. Pero desde que la Polic\u00eda lo encontr\u00f3 fumando \u201cno pod\u00eda estar en cualquier lugar\u201d. \u201cTal vez quer\u00eda estar tranquilo, fumando sin hacerle da\u00f1o a nadie, pero el problema es que el que iba a salir da\u00f1ado era yo, entonces estaba con el miedo\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Para este estudiante de Medicina, todos los consumidores de marihuana tienen temor porque fumar es ilegal y mucha gente no los tolera. \u201cLa gente prejuiciosa piensa que solo por consumir soy un criminal, soy un vago, que porque soy consumidor voy a morir\u201d, expresa el joven.<\/p>\n<p>Su mam\u00e1 es m\u00e9dica naturista, \u201csabe la ciencia m\u00e9dica que se esconde detr\u00e1s de la planta y que no hay un da\u00f1o colateral\u201d, dice Mendoza.\u00a0 Y asegura que a veces su madre prefiere que \u00e9l fume en casa para que no se ande \u201c escondiendo en las calles\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>A hora es un venerable se\u00f1or de 76 a\u00f1os y cabeza algodonada; pero hace \u00a0varias d\u00e9cadas fue un hippie de pelo largo, barba desali\u00f1ada, sandalias suela de llanta de cami\u00f3n, cherequitos de cuero en las mu\u00f1ecas y flores en las orejas. Don Roberto S\u00e1nchez Ram\u00edrez, historiador, vivi\u00f3 el momento cumbre del consumo de \u201cmonte\u201d en Nicaragua.<\/p>\n<p>Para comprender el aumento de la popularidad de la marihuana en los a\u00f1os sesenta, hay que ubicarse en ese contexto hist\u00f3rico. En aquella d\u00e9cada \u201ccomenz\u00f3 en la Universidad de Berkeley, en California, un fuerte movimiento estudiantil que se opon\u00eda al estatus establecido. Hab\u00eda una serie de motivaciones: la guerra de Vietnam, la lucha por los derechos civiles. Surgieron personajes y el hippismo al que dio lugar la generaci\u00f3n Beat. Aparecieron los Joe Cocker, los Jimmy Hendrix, las Janis Joplin\u201d, recuerda el historiador. Los j\u00f3venes nicas que estudiaban en Estados Unidos trajeron al pa\u00eds esa influencia y \u201cnosotros, que est\u00e1bamos en una lucha contra la dictadura de los Somoza, la acogimos, sentimos que daba una respuesta\u201d.<\/p>\n<p>Y en ese paquete de lucha social hippie ven\u00eda el cannabis. \u201cNo hay que verla de una forma aislada. Es parte de un movimiento contracultural, libertario y pacifista. Se cre\u00eda que la marihuana contribu\u00eda a crear condiciones para una mejor meditaci\u00f3n\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>En agosto de 1969 desde Nicaragua se vivi\u00f3 un acontecimiento hist\u00f3rico: el festival de Woodstock, en Nueva York, tres d\u00edas de m\u00fasica, lluvia, sexo, paz y marihuana. Y cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en octubre de 1973, en la propia Managua se realiz\u00f3 lo que el historiador llama \u201cWoodstock chiquito\u201d: el concierto de Carlos Santana a beneficio de los damnificados del terremoto de 1972. Fue un \u201cWoodstock chiquito\u201d no solo por la m\u00fasica y el aguacero inoportuno, tambi\u00e9n por la cantidad de hierba que corri\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cYo no s\u00e9 de d\u00f3nde sali\u00f3 tanta marihuana. La Polic\u00eda no meti\u00f3 mano, se hubiera acabado el concierto. Comenzando por los m\u00fasicos, todo el mundo estaba en su nota. Creo que es la vez que m\u00e1s se ha consumido marihuana en forma colectiva en este pa\u00eds. No hubo inhibiciones, nadie se cuidaba, todo el mundo estaba \u2018roleando\u2019 p\u00fablicamente\u201d, relata don Roberto.<\/p>\n<p>Para entonces ya se hab\u00eda descubierto que el mejor papel para \u201crolear\u201d marihuana era el cebolla y solo hab\u00eda dos tipos de libros impresos en ese delgado material: los de Rub\u00e9n Dar\u00edo y la Biblia, y los de Dar\u00edo nadie los regalaba. \u201cEs falta de respeto decirlo, pero aquello fue una jornada b\u00edblica\u201d, dice el historiador. \u201cCirculaban los rollitos de papel de la Biblia y no para estar leyendo la palabra del Se\u00f1or. Yo me fum\u00e9 todo el evangelio seg\u00fan San Juan\u201d.<\/p>\n<p>Pese a que ya eran fuertes las leyes contra la marihuana, don Roberto se atrever\u00eda a asegurar que toda esa generaci\u00f3n hippie capitalina \u00a0alguna vez la consumi\u00f3, en la calle o en las famosas discotecas de la \u00e9poca: La Tortuga Morada, El Sapo Triste, la A Go Go y La Capucha.<\/p>\n<p>\u00c9l abandon\u00f3 la hierba hacia 1975, cuando decidi\u00f3 quedarse solo con la meditaci\u00f3n. Actualmente usa la Biblia \u00fanicamente para leerla y entrar en oraci\u00f3n. Dice que eso le da una \u201cabsoluta tranquilidad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0La \u00a0generaci\u00f3n moderna de fumadores de marihuana tambi\u00e9n la consume en conciertos y en fiestas. Y en parqueos de residenciales y universidades, y en casas, y en la calle durante el tr\u00e1fico. En todos lados, la verdad, dice Valeria, comunicadora social y \u00a0 partidaria del cannabis. Para conseguir un poco de \u201cweed\u201d o \u201cmonte\u201d basta con conocer a las personas indicadas. Se pueden tener a disposici\u00f3n uno o m\u00e1s de tres \u201cdealers\u201d que hacen entregas \u201cdelivery\u201d en alg\u00fan punto acordado, o bien, ir a buscarlos personalmente al barrio, aunque esto implique mayores riesgos.<\/p>\n<p>Hay \u201cdealers\u201d en casi todos los barrios de Managua, asegura Martha, otra consumidora. Desde los barrios \u201cmarginales\u201d hasta las zonas m\u00e1s adineradas de la capital. Para ella, cuando se busca marihuana en los barrios pobres se corre menos peligro, pues las personas que la venden en los residenciales normalmente tambi\u00e9n est\u00e1n envueltas en negocios m\u00e1s \u201cpesados\u201d. A pesar de los riesgos, los entusiastas del \u201cweed\u201d a veces deben moverse para encontrarla, sobre todo cuando la droga escasea, en ese periodo que \u00a0llaman \u201csequ\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Los consumidores de \u201cmonte\u201d procuran abastecerse con \u201cdealers\u201d de confianza. \u201cReconoc\u00e9s al \u2018dealer\u2019 en la mirada perdida que tenemos todos. Si la vende, la consume. Identific\u00e1s los s\u00edntomas, los gestos corporales. Muchos son de escasos recursos. Y es un negocio que tiende a volverse familiar. Primos, sobrinos, hermanos. Alguien de la familia sabe. Los ni\u00f1os ven\u201d, se\u00f1ala Martha, quien trabaja como dise\u00f1adora gr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Existen diferentes clases de marihuana. A la de menor calidad se le llama \u201ctierrita\u201d y cuando se compra no se piden cantidades espec\u00edficas, se dice \u201cquiero 200 o 500 pesos\u201d. \u201cLos m\u00e1s entusiastas andan su pesa para que no les den bate\u201d, dice Valeria. Tambi\u00e9n existe la marihuana jam, kush o lemon. Una onza de jam puede costar 80 d\u00f3lares. \u201cEl \u2018monte\u2019 es una droga supercom\u00fan, es incre\u00edble la cantidad de gente que la consume, desde profesionales hasta la gente del barrio, y obvio la que tiene m\u00e1s plata es la que mejor calidad consume\u201d.<\/p>\n<p>Con los mismos \u201cdealers\u201d se pueden conseguir pepas y \u00e1cido, que viene en l\u00e1minas y hasta en ositos de goma. Y no es complicado hallar \u00a0brownies y galletas de marihuana procedentes de Costa Rica. La verdad es f\u00e1cil encontrar drogas en general. Algunos amigos de Valeria solo consumen \u201cweed\u201d, otros igual \u201cle hacen a la coca\u201d y algunos combinan \u201cmonte, \u00e1cido y pepas\u201d.<\/p>\n<p>Ya no suele usarse papel de Biblia para hacer los \u201cporros\u201d de marihuana. \u201cLa tinta de las hojas no sabe bien\u201d, dice Martha. En cambio, hay una gran variedad de boletas simples, peque\u00f1as, grandes o de sabores para ese fin. Tambi\u00e9n existe cualquier diversidad de pipas. De pl\u00e1stico, de madera, de vidrio. Y \u201ccucas\u201d. \u201cCucas\u201d con manguera o \u201ccucas\u201d con forma de botella. Todo sirve para fumar marihuana y todo se vende legalmente en las tiendas para fumadores.<\/p>\n<p>En esas tiendas, los due\u00f1os y vendedores explican que sus productos est\u00e1n dise\u00f1ados para consumo de \u201chojas secas\u201d. O sea, lo mismo se pueden usar para tabaco que para marihuana. Y el tabaco no est\u00e1 prohibido. Adem\u00e1s, sostienen algunos, \u201cnegocio es negocio\u201d. A estos locales llegan desde adolescentes escu\u00e1lidos de mirada vidriosa hasta ancianas que fuman para aliviarse las migra\u00f1as. Naturalmente, no son fumadores de tabaco. En algunas tiendas est\u00e1n conscientes de eso y han decorado sus paredes con fotos de Los Beatles y Bob Marley y grandes r\u00f3tulos que rezan \u201cLegalize it\u201d.<\/p>\n<p>Valeria y Martha son partidarias de la legalizaci\u00f3n del cannabis. Creen que eso ser\u00eda un golpe al narcotr\u00e1fico; pero tambi\u00e9n consideran que debe haber cierto control. Valeria est\u00e1 consciente de que detr\u00e1s de la marihuana hay redes donde predominan la violencia y la corrupci\u00f3n, a veces trata de convencerse de que es peor el tr\u00e1fico de la coca\u00edna, pero al final se siente culpable y, de alguna forma, parte de esa telara\u00f1a ilegal. Con todo, dice, sigue consumiendo \u201cweed\u201d de la misma manera en que otros comen chocolate: \u201cA pesar de que saben que detr\u00e1s hay cosas malas\u201d.<\/p>\n<h3>Glosario del \u00abmundo cannabis\u00bb<\/h3>\n<p><strong><em>Cannabis sativa<\/em>:<\/strong> Nombre cient\u00edfico de la planta del c\u00e1\u00f1amo. Es de la familia de las cannab\u00e1ceas y se han reportado tres subespecies. La <em>cannabis sativa rudelaris<\/em>, propia de climas fr\u00edos, tiene muy pocas propiedades psic\u00f3tropicas, pero crece r\u00e1pidamente como la mala hierba. La variedad cannabis sativa \u00edndica produce un efecto \u201crelajante\u201d o \u201canalg\u00e9sico\u201d, pues suele contener m\u00e1s CBD que THC. Por el contrario, las plantas de cannabis sativa sativa suelen presentar altos niveles de THC y de su consumo resulta el efecto de \u201csubid\u00f3n cerebral\u201d.\u00a0 Tanto la \u00edndica como la sativa poseen propiedades medicinales. De los cruces entre estas tres familias nacieron los h\u00edbridos, que ahora son los m\u00e1s populares en el mercado para consumo \u201crecreativo\u201d. Normalmente los productores de h\u00edbridos buscan potenciar el THC, aumentar la cantidad de flores hembra y mejorar los tiempos de crecimiento y floraci\u00f3n de las plantas.<br \/>\n<strong>C\u00e1\u00f1amo:<\/strong> Nombre com\u00fan del cannabis sativa. Tambi\u00e9n se llama \u201cc\u00e1\u00f1amo\u201d a la fibra que se obtiene de la planta y que se ha utilizado para hacer lienzos, cuerdas, zapatos, ropa y papel, entre otros usos.<br \/>\n<strong>Marihuana:<\/strong> Nombre que reciben los cogollos de la planta, que son sus flores femeninas. Se usa como droga y suele fumarse en porros o pipas. El t\u00e9rmino se empez\u00f3 a usar en M\u00e9xico, inicialmente atribuido al tabaco barato, de acuerdo con el diario oficial de la Sociedad Internacional para la Etnofarmacolog\u00eda.<br \/>\n<strong>Hach\u00eds:<\/strong> Resina concentrada que se consigue al procesar las flores hembra de la planta. Es m\u00e1s potente que la marihuana y puede masticarse.<br \/>\n<strong>Endocannabinoides:<\/strong> Sustancias qu\u00edmicas generadas por el organismo humano que en el cuerpo se unen a los mismos receptores que los cannabinoides.<br \/>\n<strong>Cannabinoides:<\/strong> Son sustancias qu\u00edmicas que \u00fanicamente se hallan en el c\u00e1\u00f1amo o cannabis. Act\u00faan sobre el sistema nervioso y en especial sobre el cerebro. Seg\u00fan el libro La Biblia del Cannabis, terap\u00e9utica, cultivo e historia de la planta prohibida, estos son los m\u00e1s importantes:<br \/>\n<strong>Tetatrahidrocannabinol delta 9 (THC):<\/strong> Es el componente qu\u00edmico m\u00e1s conocido debido a sus efectos narc\u00f3ticos y a que es promotor de la producci\u00f3n de dopamina. Se concentra en los cogollos o flores femeninas de la planta, que pueden llegar a conformar el 25 por ciento de su masa total. Tambi\u00e9n existe el THC delta 8, pero no es tan predominante como el delta 9.<br \/>\n<strong>Cannabidiol (CBD):<\/strong> Su principal caracter\u00edstica es el efecto sedante. Al parecer, regula al componente THC y hace que sus efectos comiencen tard\u00edamente. Se le atribuyen grandes propiedades medicinales. Su presencia en las plantas cannabis sativa no es uniforme ni proporcional con relaci\u00f3n a las dem\u00e1s sustancias.<br \/>\n<strong>Cannabinol (CBN):<\/strong> Es el responsable de que el THC se degrade. Su efecto m\u00e1s caracter\u00edstico es el adormecimiento y la desorientaci\u00f3n. Aparece en cantidades muy altas en el hach\u00eds.<br \/>\n<strong>Cannabicromena (CBC):<\/strong> Se cree que combinado con el tetrahidrocannabinol consigue que su efecto psicotr\u00f3pico sea m\u00e1s intenso. Se ha estimado que alrededor del 20 por ciento de los cannabinoides de la planta pueden ser CBC.<br \/>\n<strong>Tetrahidrocannavibarin (THCV):<\/strong> Se asocia al inconfundible olor que exhala la planta. Ha despertado inter\u00e9s en el mundo de la aromaterapia.<\/p>\n<h3>Marihuana en cifras<\/h3>\n<p>El Informe Mundial Sobre las Drogas 2016 de las Naciones Unidas muestra el panorama de la droga ilegal m\u00e1s producida y consumida del planeta.<\/p>\n<p><strong>*<\/strong> 183 millones de personas consum\u00edan cannabis en 2014. Sigue siendo la droga de consumo m\u00e1s frecuente, seguida de las anfetaminas.<\/p>\n<p><strong>*<\/strong> Hasta 2014 alrededor de 3.8 por ciento de la poblaci\u00f3n mundial hab\u00eda consumido marihuana durante el a\u00f1o anterior. La tendencia se mantiene desde 1998 y el n\u00famero total de consumidores se ha elevado conforme aumenta la poblaci\u00f3n global.<\/p>\n<p><strong>*<\/strong> 129 pa\u00edses reportaron la existencia de cultivos de cannabis de 2009 a 2014. Pero solo 49 (principalmente de Asia y Am\u00e9rica) informaron sobre el cultivo de la adormidera (de la que se extrae el opio) y \u00fanicamente siete (todos de Am\u00e9rica) reportaron el cultivo de coca (de la que deriva la coca\u00edna). El cannabis es la planta para producci\u00f3n de droga m\u00e1s cultivada en el mundo.<\/p>\n<p><strong>*<\/strong> En el 95 por ciento de los pa\u00edses que presentaron informes en 2014 se intercept\u00f3 cannabis en sus diversas formas. Es decir, representa m\u00e1s de la mitad de las 2.2 millones de incautaciones comunicadas ese a\u00f1o a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Le siguen las anfetaminas, los opiodes y las sustancias relacionadas con la coca.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica, seguida de \u00c1frica, contin\u00faa siendo la regi\u00f3n en la que m\u00e1s se produce y se consume marihuana. El 75 por ciento de las incautaciones mundiales de hierba de cannabis en 2014 se realizaron en este continente, sobre todo en Am\u00e9rica del Norte. En \u00c1frica y Europa se efectuaron el 14 y 5 por ciento de las incautaciones, respectivamente. Sin embargo, las mayores cantidades de resina de cannabis o hach\u00eds (40 por ciento) se incautaron en Europa central y occidental.<\/p>\n<h3>Redes y plazas en Nicaragua<\/h3>\n<p>Seg\u00fan datos de Roberto Orozco, consultor en Seguridad y Crimen Organizado, as\u00ed se distribuye la producci\u00f3n y el consumo de marihuana en los departamentos del pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>Producci\u00f3n:<\/strong> La marihuana que llega del exterior proviene principalmente de Honduras y Costa Rica, aunque todos los pa\u00edses centroamericanos son productores de cannabis. La mayor parte de la que se produce internamente se cultiva en las zonas clave de Waslala, Bosawas y el Tri\u00e1ngulo Minero.<\/p>\n<p><strong>Consumo:<\/strong> El promedio anual de plantas de marihuana destruidas en Nicaragua en los \u00faltimos cinco a\u00f1os (de 2011 a 2015) asciende a 72 mil. Sin embargo, muchos plant\u00edos no son detectados ni destruidos y esa producci\u00f3n viaja a trav\u00e9s de redes de narcotr\u00e1fico generalmente hacia las principales plazas de consumo de drogas en el pa\u00eds: Managua, Chinandega, Estel\u00ed y Rivas en el Pac\u00edfico; Bilwi y Bluefields en el Caribe.<\/p>\n<p><strong>Tr\u00e1fico:<\/strong> La cadena de comercio de marihuana es similar a la de las otras drogas. Hay producci\u00f3n, distribuci\u00f3n (tr\u00e1fico) y comercializaci\u00f3n (consumo). Los grandes distribuidores compran la hierba al productor o importador y la colocan al por menor en los barrios de las ciudades que son importantes plazas de consumo. Aqu\u00ed viene el eslab\u00f3n de la cadena que se conoce como narcomenudeo. En esta fase la marihuana se mezcla con los otros \u201cproductos\u201d ofrecidos por el \u201cpulpero\u201d de las drogas o \u201cdealer\u201d: coca\u00edna, crack, metanfetaminas, etc.<\/p>\n<p>Por otro lado, Juan Bautista Lara, exsubdirector de la Polic\u00eda Nacional, afirma que \u201cla comercializaci\u00f3n de esta droga (la marihuana), por lo menos en el caso de Nicaragua, no tiene las caracter\u00edsticas complejas del crimen organizado, del narcotr\u00e1fico, que maneja la hero\u00edna o la coca\u00edna\u201d. Seg\u00fan Lara, en el cultivo del c\u00e1\u00f1amo en Nicaragua se involucran peque\u00f1os agricultores que \u201cla siembran en el campo, la cosechan y la distribuyen\u201d. Esta red, dice, \u201cno tiene un poder econ\u00f3mico relevante. Eso no quiere decir que la droga no cause da\u00f1o, principalmente cuando hay un proceso de adicci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>No es posible definir cu\u00e1l de los pa\u00edses centroamericanos est\u00e1 produciendo m\u00e1s plantas de cannabis porque nadie lo est\u00e1 midiendo, afirma Orozco. \u201cTodos los esfuerzos nacionales e internacionales est\u00e1n concentrados en medir la producci\u00f3n y tr\u00e1fico de coca\u00edna, lo cual es un error\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pese a que en Nicaragua es una droga ilegal, la marihuana se consume en todos lados.  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