{"id":26864,"date":"2013-12-08T11:17:15","date_gmt":"2013-12-08T17:17:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=26864"},"modified":"2020-09-03T17:34:35","modified_gmt":"2020-09-03T23:34:35","slug":"la-vida-de-dona-hope-portocarrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-vida-de-dona-hope-portocarrero\/","title":{"rendered":"La vida de do\u00f1a Hope Portocarrero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">De do\u00f1a Hope Portocarrero se sabe que fue la impulsora de obras sociales y la sufrida esposa de Anastasio Somoza Debayle. <em>Magazine<\/em> incursiona en su vida y personalidad: seria, discreta, elegante. M\u00e1s extranjera que nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Dora Luz Romero y Anagilmara V\u00edlchez<\/strong><\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed yace Hope Portocarrero, los que la conoc\u00edan la amaban, pero muy pocos la conoc\u00edan\u201d. Ese habr\u00eda sido el epitafio perfecto. Una frase que ella misma elabor\u00f3 y que entre bromas y risas le ped\u00eda a sus amigas que fuera grabada sobre su l\u00e1pida el d\u00eda que muriera. Por supuesto que no ocurri\u00f3 as\u00ed, pero aquella frase la resum\u00eda a ella como ninguna otra.<\/p>\n<p>Hope Portocarrero fue la primera dama de Nicaragua durante los a\u00f1os sesenta y setenta (1967-1972, 1974-1979) cuando su esposo, el dictador Anastasio Somoza Debayle, estuvo en el poder.<\/p>\n<p>Fue una mujer de pocas confianzas y de pocos amigos. Sencilla, pero elegante, estricta, seria, demasiado franca y sumamente reservada. Son contados los que pueden hablar de ella, su c\u00edrculo siempre fue muy cerrado. \u201cNo se daba a conocer as\u00ed nom\u00e1s\u201d, dice su amiga y pariente Marta Lorena Calero. \u201cEra simp\u00e1tica, pero guardaba su distancia\u201d, asegura su hijo Anastasio Somoza Portocarrero. \u201cNo era muy expresiva, muy raras veces se enternec\u00eda, ni siquiera con los hijos la vi yo enternecida. Era muy severa, muy formal. Muy correcta\u201d, afirma Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez, quien fotografi\u00f3 a la familia Somoza.<\/p>\n<p>Era tan reservada que nunca exterioriz\u00f3 ni sus tristezas ni sus sufrimientos, tampoco sus alegr\u00edas. Era inmutable, serena, no perd\u00eda la compostura. Y aunque Nicaragua entera sab\u00eda que su sufrimiento ten\u00eda nombre y apellido: Dinorah Sampson \u2014la amante de su esposo durante 18 a\u00f1os\u2014, ella jam\u00e1s gast\u00f3 una sola palabra en p\u00fablico para referirse a ella.<\/p>\n<p>Nunca se inmiscuy\u00f3 en la pol\u00edtica del pa\u00eds, pero s\u00ed en obras sociales. Acompa\u00f1aba a su esposo a los actos protocolarios, cortaba cintas y posaba para las fotos, pero luego volv\u00eda a su mundo, uno donde se dedicaba a sus hijos, al arte y las obras ben\u00e9ficas.<\/p>\n<p>En esta edici\u00f3n, <em>Magazine<\/em> se asoma a la vida de Hope Portocarrero de Somoza, considerada por la historia de Nicaragua una v\u00edctima de las infidelidades de Anastasio Somoza Debayle. \u00bfC\u00f3mo fue su infancia? \u00bfC\u00f3mo era en realidad la relaci\u00f3n que llevaba con su esposo? \u00bfQu\u00e9 fue de su vida tras su salida de Nicaragua en 1979?<\/p>\n<figure id=\"attachment_27102\" aria-describedby=\"caption-attachment-27102\" style=\"width: 572px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-7.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-27102 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-7.jpg\" alt=\"hope-portocarrero-7\" width=\"572\" height=\"449\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153447\/Hope-Portocarrero-7.jpg 572w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153447\/Hope-Portocarrero-7.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 572px) 100vw, 572px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-27102\" class=\"wp-caption-text\">Cuatro mil personas asistieron a la boda de Anastasio Somoza Debayle y Hope Portocarrero. En Nicaragua fue llamada \u201cla boda del siglo\u201d. La \u201ccrema y nata\u201d de la sociedad asisti\u00f3 a la ceremonia y recepci\u00f3n. La \u00faltima se llev\u00f3 a cabo en el Palacio de Comunicaciones.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ella ten\u00eda 9 a\u00f1os cuando llegaron los Somoza desde Nicaragua para visitar a su familia en Tampa, Estados Unidos. Tacho, Anastasio Somoza Garc\u00eda, ya era presidente de Nicaragua, tras el golpe de Estado que dio a Juan Bautista Sacasa un a\u00f1o antes, en 1936. Era su t\u00edo pol\u00edtico, casado con Salvadora Debayle Sacasa, hermana de su madre. Tambi\u00e9n lleg\u00f3 esa vez Tachito, Anastasio Somoza Debayle, su primo. La ni\u00f1a se enamor\u00f3 del adolescente, flaco y espigado, de 13 a\u00f1os. Y este encantamiento de ni\u00f1ez deriv\u00f3, sin embargo, 12 a\u00f1os m\u00e1s tarde, en un matrimonio convenido entre las dos familias.<\/p>\n<p>Blanca Esperanza naci\u00f3 en Tampa, el 28 de junio de 1929. Sus padres, N\u00e9stor Portocarrero y Blanca Debayle, ambos nicarag\u00fcenses. A\u00f1os despu\u00e9s, ella misma pidi\u00f3, por la v\u00eda legal, que su nombre fuera cambiado por el de Hope, como se le conoci\u00f3 luego.<\/p>\n<p>Su padre era m\u00e9dico y su madre ama de casa. Creci\u00f3 en medio de una familia acomodada. Ni rica ni pobre. Pero cargaba con el apellido Debayle y eso, m\u00e1s que dinero, le daba clase, abolengo, estatus. Su mam\u00e1, Blanca Debayle Sacasa, ven\u00eda de una de las familias m\u00e1s respetadas de Nicaragua, era la hija menor del famoso m\u00e9dico Luis H. Debayle, mejor conocido como el Sabio Debayle, doctor y amigo cercano del poeta Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n<p>Desde ni\u00f1a hubo especial esmero en su educaci\u00f3n. Fue enviada a los mejores colegios de Florida hasta que se gradu\u00f3 en Barnard College, Universidad de Columbia. Sab\u00eda ingl\u00e9s, franc\u00e9s, italiano y espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le gustaban los deportes. Incluso \u2014dice su hijo Anastasio Somoza Portocarrero conocido como el Chig\u00fc\u00edn\u2014 era capitana del equipo de Field Hockey.<\/p>\n<p>Marta Lorena Calero, amiga de Hope Portocarrero, recuerda el relato de aquel enamoramiento intempestivo en Tampa. \u201cElla siempre me contaba que conoci\u00f3 a Tacho cuando estaban chiquitos. Dice que ella ven\u00eda en bicicleta y un chavalo le jal\u00f3 la trenza y Tacho la defendi\u00f3. Siempre dec\u00eda: \u2018Desde ese d\u00eda qued\u00e9 trastornada, era mi \u00eddolo, era mi h\u00e9roe\u2019\u201d, relata.<\/p>\n<p>En 1950, Hope Portocarrero vestida de blanco aceptaba a Anastasio Somoza Debayle como su esposo en lo que parec\u00eda el final de un cuento de hadas que, sin embargo, estaba muy lejos de serlo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_27103\" aria-describedby=\"caption-attachment-27103\" style=\"width: 305px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-27103 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-3.jpg\" alt=\"hope-portocarrero-3\" width=\"305\" height=\"290\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153446\/Hope-Portocarrero-3.jpg 305w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153446\/Hope-Portocarrero-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153446\/Hope-Portocarrero-3.jpg 24w\" sizes=\"(max-width: 305px) 100vw, 305px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-27103\" class=\"wp-caption-text\">Blanca Debayle Sacasa al lado de su hija, la peque\u00f1a Hope Portocarrero quien en 1967 se convertir\u00eda en la primera dama de Nicaragua.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Hope Portocarrero. Gafas puntiagudas, guantes de seda y un traje de lino que iniciaba con un bot\u00f3n delicado en el cuello. Dinorah Sampson. Una flor en el pelo y un vestido \u201ctipo Lucha Villa\u201d que dejaba al descubierto sus hombros y su sonrisa. La primera era la esposa de Anastasio Somoza Debayle. La segunda su amante. Una mujer efervescente. De clase humilde. Latina hasta los huesos.<\/p>\n<p>Sampson asegura que lo conoci\u00f3 en una vela. Otros dicen que se la presentaron al general en una fiesta de \u201ccaballeros\u201d que se celebr\u00f3 en la Calera. Era 1962. Ella, supuestamente, tendr\u00eda unos 17 a\u00f1os. \u00c9l estaba cumpliendo 37. Despu\u00e9s de ese encuentro la joven risue\u00f1a se le clav\u00f3 en el deseo. Fue \u201cuna atracci\u00f3n fatal\u201d, asevera el fot\u00f3grafo L\u00f3pez Maltez. Ella eclips\u00f3 su atenci\u00f3n durante los 18 a\u00f1os que vivieron juntos. Con Dinorah Sampson, Somoza compartir\u00eda el exilio en Paraguay, la ca\u00edda del r\u00e9gimen y la \u00faltima noche de su vida.<\/p>\n<p>\u201cMe acuerdo de mi t\u00eda Hope y mi t\u00edo Tacho ba\u00f1\u00e1ndose (en la laguna de Apoyo). \u00c9l era coqueto con ella. Ellos se quer\u00edan much\u00edsimo. La tragedia fue que \u00e9l se meti\u00f3 con esta otra mujer y no hubo alguien sincero que lo quisiera lo suficiente para decirle: &#8216;Tacho no seas est\u00fapido&#8217;\u201d, dice \u00c1lvaro Somoza Urcuyo, hijo de Luis Somoza Debayle, hermano de Anastasio.<\/p>\n<p><strong>Lea: <a href=\"\/reportaje\/el-poder-de-la-senorita-dinorah-sampson\/\">Dinorah Sampson: la amante de Somoza\u00a0<\/a><\/strong><\/p>\n<p>El romance del presidente era p\u00fablico. Nicaragua lo sab\u00eda. Su esposa lo sab\u00eda, sin embargo Dinorah Sampson era un nombre que Hope Portocarrero nunca pronunciaba.<\/p>\n<p>\u201cJam\u00e1s escuch\u00e9 de boca de do\u00f1a Hope ese nombre y nunca escuch\u00e9 a nadie mencionarlo en sus alrededores\u201d, asegura el Chig\u00fc\u00edn.<\/p>\n<p>\u201cSi se lo dec\u00eda a mi t\u00edo \u00a1sabr\u00e1 Judas! No se mencionaba. No se tocaba. Era tab\u00fa. \u00a1Ni quiera Dios faltarle al respeto a mi t\u00eda Hope con eso!\u201d, recuerda Somoza Urcuyo.<\/p>\n<p>La primera dama tampoco permit\u00eda que sus amigas le hablaran de ese tema. Incluso, cuando la esposa y la amante coincid\u00edan en los eventos p\u00fablicos de Somoza, una en el p\u00f3dium y la otra entre el p\u00fablico, Hope ante los ojos de todos permanec\u00eda firme, como si Dinorah Sampson fuese invisible. Pero no lo era, ni quer\u00eda serlo. Al contrario. A ella el poder no le era indiferente. Coqueteaba con los lujos y le gustaba provocar con su presencia, hasta que un d\u00eda, Hope y Somoza dejaron de llegar juntos a las actividades. La primera dama, como parte del protocolo, asist\u00eda por minutos a los eventos presidenciales. Ella se alej\u00f3 poco a poco, recuerda Porfirio Berr\u00edos quien era fot\u00f3grafo del diario Novedades y hab\u00eda sido el escogido para acompa\u00f1ar a Hope Portocarrero donde ella lo requiriera. Y lo hizo durante a\u00f1os, hasta el d\u00eda en que ella ya no apareci\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cElla sab\u00eda guardar su tristeza\u201d, dice Jos\u00e9 Ad\u00e1n \u201cChanito\u201d Aguerri Hurtado, amigo de Hope Portocarrero, quien asegura que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n rechaz\u00f3 la invitaci\u00f3n de Tacho cuando este le ped\u00eda asistir a las fiestas que Sampson ofrec\u00eda.<\/p>\n<p>Hope Portocarrero lo sab\u00eda \u201cy eso creo que con el tiempo la deslind\u00f3 de su matrimonio (&#8230;) Era f\u00e1cil que se enamoraran (Hope y Somoza). Pero cuando no es natural, cuando no es nato, suceden esas cosas\u201d, asevera \u00c1lvaro Somoza Urcuyo.<\/p>\n<p>Por esas extra\u00f1as coincidencias,<em> Strangers in the night<\/em> (Extra\u00f1os en la noche) de Frank Sinatra seg\u00fan Dinorah Sampson, era la melod\u00eda de amor de ella y Somoza. <em>My way<\/em> (A m\u00ed manera) tambi\u00e9n de este cantante estadounidense, era una de las canciones preferidas de Hope Portocarrero, asegura Chanito Aguerri.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cLa Gacela\u201d Bertha Zambrano era tan hermosa como Ava Gardner. \u201cUna mujer muy guapa. Famosa. Esa es una mujer muy digna. Fue uno de los grandes amores de mi pap\u00e1\u201d, dijo Anastasio Somoza Portocarrero en una entrevista que brind\u00f3 en el 2008.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Ad\u00e1n Aguerri Hurtado viv\u00eda cerca del lugar en el que se hospedaba la Berthita. \u00c9l todav\u00eda recuerda las \u201cvisitas\u201d que el general Somoza le hac\u00eda a la joven Zambrano en una casa en la antigua calle del teatro Margot, en la vieja Managua. \u201cSomoza Debayle era loco enamorado de ella\u201d, dice el historiador Roberto S\u00e1nchez. Despu\u00e9s, supuestamente, por \u00f3rdenes de do\u00f1a Salvadora Debayle Sacasa, madre de Somoza Debayle, la Gacela parti\u00f3 de Nicaragua.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"\/reportaje\/gacela-la-novia-de-somoza\/\">El exilio de la Gacela, la novia de Somoza\u00a0<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u201cAlguien decidi\u00f3 que no, que eso no era para \u00e9l y empezaron a \u2018comalear\u2019 la relaci\u00f3n con mi t\u00eda Hope\u201d, dice Somoza Urcuyo.<\/p>\n<p>As\u00ed Hope Portocarrero y Anastasio Somoza Debayle se casaron. La historia que hab\u00eda comenzado como un amor inocente de ni\u00f1ez ya para 1950 no era lo mismo. Se hablaba de un matrimonio por conveniencia, orquestado por Anastasio Somoza Garc\u00eda, su esposa Salvadora Debayle Sacasa y su hermana Blanca Debayle Sacasa.<\/p>\n<figure id=\"attachment_27104\" aria-describedby=\"caption-attachment-27104\" style=\"width: 572px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-6.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-27104 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-6.jpg\" alt=\"hope-portocarrero-6\" width=\"572\" height=\"336\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153445\/Hope-Portocarrero-6.jpg 572w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153445\/Hope-Portocarrero-6.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 572px) 100vw, 572px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-27104\" class=\"wp-caption-text\">Cinco hijos procrearon Anastasio Somoza Debayle y Hope Portocarrero. Ninguno de ellos reside en Nicaragua, dos viven en Guatemala y tres en Estados Unidos.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las Debayle Sacasa eran las matriarcas de ambas familias. Su prosapia les confer\u00eda honores que las elevaban a la aristocracia de la \u00e9poca. Proven\u00edan de un linaje de presidentes. M\u00e1s que dinero ten\u00edan prestigio. Ten\u00edan \u201capellido\u201d. En cambio, los Somoza eran hacendados originarios de San Marcos, que si bien eran de clase acomodada, su estirpe en esa \u00e9poca no les permit\u00eda gozar de la buena reputaci\u00f3n que cobijaba a los hombres distinguidos. El contraste entre ambas familias era evidente, dice el historiador Bayardo Cuadra. \u201cPor un lado la familia Somoza, de origen burgu\u00e9s, y por otro la familia Debayle, de clase aristocr\u00e1tica\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Y fue as\u00ed que llegaron al altar. Le llamaron \u201cla boda del siglo\u201d y se calcula que unas cuatro mil personas asistieron. Ese d\u00eda la \u00abcrema y nata\u00bb se dio cita entre la gloria y los vitrales de la Catedral metropolitana de Managua. Era el 10 de diciembre de 1950. Ella vestida de novia con un encaje sutil que se le escurr\u00eda por el cuerpo. \u00c9l estaba \u201catrapado\u201d en su traje blanco y negro. Ella ten\u00eda 21 a\u00f1os. \u00c9l 25.<\/p>\n<p>\u201cFue un matrimonio forzado. El padre de Somoza Debayle, Somoza Garc\u00eda, ten\u00eda el complejo de querer conquistar a la familia Debayle. Ese complejo de Somoza Garc\u00eda es porque la familia Debayle, los suegros de \u00e9l, se hab\u00edan opuesto al matrimonio de Somoza que era un muchacho de clase media rural, con una de las hijas del matrimonio Debayle-Sacasa, Salvadora\u201d, asegura Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez, quien a\u00fan conserva intactas las fotograf\u00edas de la boda de Tacho.<\/p>\n<p>\u201cEs claro que el general Somoza Garc\u00eda quer\u00eda que ella se casara con mi padre. Sin embargo, mi abuelo materno, el doctor N\u00e9stor Portocarrero, nunca fue entusiasta de ese matrimonio. En el desarrollo final creo que hizo sentir su influencia la familia Debayle Sacasa\u201d, afirma el Chig\u00fc\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Una corbata negra con patrones finos fue lo \u00faltimo que ella pidi\u00f3 para \u00e9l. Era septiembre de 1980. El hombre en el ata\u00fad era el mismo al que ella am\u00f3 desde que era ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os atr\u00e1s, Hope Portocarrero al estilo de las et\u00e9reas actrices de la edad de oro de Hollywood, con una sonrisa se paseaba en un traje de ba\u00f1o rojo. Ella y Anastasio Somoza Debayle en familia disfrutaban de un picnic. Era un domingo y se encontraban en La Curva, una de las residencias del general, recuerda su sobrino Somoza Urcuyo.<\/p>\n<p>\u201cCuando ellos estaban de buenas eran un chicle. Ella siempre muy pegadita a \u00e9l y \u00e9l muy cari\u00f1oso. Le dec\u00eda Hopita. \u2018Hopita, ven\u00ed ve amorcito\u2019 y se le sentaba en las piernas y la abrazaba\u201d, asegura Somoza Urcuyo.<\/p>\n<p>Para Anastasio Somoza Portocarrero la relaci\u00f3n de sus padres \u201csiempre fue formal y frente a sus hijos, respetuosa\u201d.<\/p>\n<p>La mano de \u00e9l desliz\u00e1ndose por la espalda de ella. Un breve beso. Un baile protocolario. Eran las expresiones de cari\u00f1o que la pareja compart\u00eda en p\u00fablico. Expresiones que fueron diluy\u00e9ndose hasta quedar en nada. \u201cAl principio el general era muy cari\u00f1oso con ella, pero despu\u00e9s ya no\u201d, dice Aguerri Hurtado quien adem\u00e1s presenci\u00f3 una de sus discusiones. La junta directiva del Hospital del Ni\u00f1o, de la que \u00e9l y la primera dama eran parte, se reuni\u00f3 en su casa El Retiro. Ese d\u00eda Somoza llevaba una guayabera caqui y una botella de vodka en la mano. \u201c\u00a1P\u00e1aaa! pega un patada a la puerta y en ingl\u00e9s nos dice que nos vayamos todos\u201d, cuenta. Aunque no fue la primera ni la \u00faltima vez que las diferencias entre ambos aflorar\u00edan. Y es que la franqueza de ella, y el car\u00e1cter de \u00e9l, provocaban choques. Algunos p\u00fablicos. Otros a puertas cerradas bajo llave y cerrojo.<\/p>\n<p>Ella era como la m\u00fasica cl\u00e1sica: mesurada, elegante, sin excesos. \u00c9l en cambio \u201cera nica hasta las cachas y no de los muy educados, sino de los que hac\u00eda lo que les daba la gana\u201d, dice Marta Lorena Calero Portocarrero, amiga de Hope. \u201c(Somoza) era bonach\u00f3n, aquellas carcajadas, s\u00ed se las tiraba muy fuerte, ya ella lo quedaba viendo\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>En el libro de Mrs Hanna a la Dinorah, el autor de la obra Viktor Morales Henr\u00edquez, asegura que poco despu\u00e9s del terremoto del 72, la primera dama lleg\u00f3 a afirmar que odiaba a Somoza.<\/p>\n<figure id=\"attachment_27112\" aria-describedby=\"caption-attachment-27112\" style=\"width: 495px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-27112 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-5.jpg\" alt=\"hope-portocarrero-5\" width=\"495\" height=\"644\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153439\/Hope-Portocarrero-5.jpg 495w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153439\/Hope-Portocarrero-5.jpg 231w\" sizes=\"(max-width: 495px) 100vw, 495px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-27112\" class=\"wp-caption-text\">\u201cVestida de rojo con la pierna cruzada en su sof\u00e1 fumando con una gran sonrisa y sus brazos extendidos en el respaldar. Ri\u00e9ndose con nosotros\u201d. As\u00ed recuerda a Hope Portocarrero su sobrino \u00c1lvaro Somoza Urcuyo a quien Portocarrero le habr\u00eda dicho durante el exilio: \u201cMir\u00e1 amorcito, la mejor venganza es vivir bien\u201d.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Las diferencias en el matrimonio llegaron a tal punto que \u2014seg\u00fan el historiador y periodista Roberto S\u00e1nchez\u2014, en alg\u00fan momento Hope Portocarrero le filtr\u00f3 documentos sobre la corrupci\u00f3n del r\u00e9gimen para ser publicados en el semanario Semana de La Prensa, un diario claramente opositor. Ocurri\u00f3, dice S\u00e1nchez, a inicios de los a\u00f1os 70, el teniente Ronald Sampson le llev\u00f3 un malet\u00edn lleno de documentos por supuestas \u00f3rdenes de Hope Portocarrero.<\/p>\n<p>\u201cLos revis\u00e9 en la noche, eran documentos fotocopiados de funcionarios del gobierno de Somoza entonces lo consult\u00e9 con el editor. Era sobre robos y desfalco en el gobierno\u201d, recuerda S\u00e1nchez. \u00bfQu\u00e9 pasaba? \u00bfBoicoteaba a su esposo? \u00bfPor qu\u00e9 lo habr\u00eda hecho? Esas preguntas, dice S\u00e1nchez, jam\u00e1s fueron contestadas, pero hay quienes han sacado sus propias versiones. \u201cHay una versi\u00f3n que dice que era un problema de poder, que ella estaba peleando su espacio de poder\u201d, apunta el periodista. Ambas historias son negadas por sus amigos y allegados.<\/p>\n<p>\u201cYo creo que mi t\u00eda genuinamente ador\u00f3 a m\u00ed t\u00edo Tacho, y le dio una buena vida\u201d, asegura Somoza Urcuyo. Lo que lamenta es que \u00e9l no estuviera tan enamorado de ella.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Hope\u00bb siempre fue el pilar moral de nuestra familia. Mi padre tristemente decidi\u00f3 tomar acciones que aunque a \u00e9l le dieron lo que \u00e9l quer\u00eda, a su familia la destruy\u00f3\u201d, confiesa el Chig\u00fc\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La noticia le lleg\u00f3 en septiembre de 1989. Estaba junto a su esposo Archie Baldocchi Aguilar, con quien se hab\u00eda casado en 1982, cuando el m\u00e9dico se lo dijo: ten\u00eda c\u00e1ncer. Ni siquiera esa sentencia la hizo perder la compostura. Ni se quej\u00f3 ni llor\u00f3, tampoco habl\u00f3 de m\u00e1s. \u201cSu tranquilidad fue impresionante y m\u00e1s que todo su deseo de privacidad para dejarle saber a sus hijos la mala noticia a su manera\u201d, recuerda su hijo.<\/p>\n<p>Pero tampoco estaba resignada a morir. Luego de saber qu\u00e9 pasaba con ella, los meses siguientes decidi\u00f3 someterse a cualquier tipo de tratamiento experimental del National Institutes of Health para ver si alguno ten\u00eda resultados alentadores.<\/p>\n<p>Hope Portocarrero se hab\u00eda ido de Nicaragua diez a\u00f1os atr\u00e1s, en 1979, cuando ya se sent\u00eda en el pa\u00eds la efervescencia de la revoluci\u00f3n sandinista. Sali\u00f3 sola, en un avi\u00f3n de LANICA, aerol\u00ednea de la familia Somoza.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s de su salida, su esposo Anastasio Somoza Debayle, de quien ya se hab\u00eda separado, fue asesinado en Paraguay. As\u00ed que en 1982 ella decidi\u00f3 que volver\u00eda a casarse. La muerte \u2014cuentan quienes la conocieron\u2014 fue lo \u00fanico que la separ\u00f3 totalmente de Somoza. Su enraizado catolicismo no le permit\u00eda creer en divorcios. Sin embargo, siendo viuda, la historia cambiaba. Su segundo esposo Archie Baldocchi la consinti\u00f3 hasta el \u00faltimo de sus d\u00edas. \u201c\u00c9l era una persona encantadora, le dec\u00eda: mi ni\u00f1a. Le dio mucho cari\u00f1o, mucho amor. Ellos fueron muy felices juntos\u201d, dice su amiga Marta Lorena.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Ad\u00e1n Aguerri Hurtado jam\u00e1s olvida aquella Navidad que pasaron con la pareja. \u201cUn hombre que se volvi\u00f3 loco por do\u00f1a Hope, que cuando do\u00f1a Hope se iba a levantar corr\u00eda y le jalaba la silla. Cuando la Hope se iba a sentar corr\u00eda y le pon\u00eda la silla. Un hombre fino, educado. Si pod\u00eda poner almohadas para que no pisara el suelo, le pon\u00eda. En las tres noches que estuvimos se miraba que darle un beso en la frente era un gozo para \u00e9l\u201d, dice.<\/p>\n<p>Luego de casada con Baldocchi \u2014dice Marta Lorena\u2014, ella era diferente. M\u00e1s feliz y menos reservada. Hab\u00eda bajado un poco las murallas que la rodearon durante toda su vida.<\/p>\n<p>Luch\u00f3 por dos a\u00f1os contra el c\u00e1ncer. Lo hizo sin llantos, sin quejidos, siempre serena, siempre estoica. Y no dej\u00f3 de hacer lo que m\u00e1s le gustaba junto a su esposo: viajar. \u201cEl coraje se le ve\u00eda. Muy valiente frente a la enfermedad. A ella no le gustaba dar l\u00e1stima. No se quejaba. Aguantaba\u201d, dice Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez, quien la visit\u00f3 en el hospital. Aguant\u00f3 hasta el 5 de octubre de 1991.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_27117\" aria-describedby=\"caption-attachment-27117\" style=\"width: 331px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-27117 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Hope-Portocarrero-2.jpg\" alt=\"hope-portocarrero-2\" width=\"331\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153438\/Hope-Portocarrero-2.jpg 331w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07153438\/Hope-Portocarrero-2.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 331px) 100vw, 331px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-27117\" class=\"wp-caption-text\">En 1979 Hope Portocarrero sali\u00f3 de Nicaragua para nunca regresar. En los a\u00f1os posteriores se dedic\u00f3 a viajar con su segundo esposo Archie Baldocchi Aguilar.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Sobre la orilla del Xolotl\u00e1n est\u00e1 erguida una de las obras m\u00e1s importantes que hizo Hope Portocarrero. Un gigante de 3,600 metros cuadrados hecho con 25 mil toneladas de cemento: el Teatro Nacional Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n<p>Fue inaugurado el 6 de diciembre de 1969, despu\u00e9s de cinco a\u00f1os de trabajo. Aquella noche que abri\u00f3 sus puertas al p\u00fablico, el diario estadounidense The New York Times lo calific\u00f3 como \u201cel mejor centro para las presentaciones esc\u00e9nicas en Latinoam\u00e9rica\u201d. Sin embargo, la construcci\u00f3n de aquel lugar al que llamaron \u201celefante blanco\u201d ocurri\u00f3 en medio de fuertes cr\u00edticas por la fastuosidad que representaba. Era un sitio pensado para artistas internacionales y para la clase alta nicarag\u00fcense. El d\u00eda de la inauguraci\u00f3n hubo una protesta en las afueras del edificio. \u201cCuando tantos hombres viven sumergidos en la ignorancia, cuando a\u00fan quedan por construir tantas escuelas, hospitales, viviendas\u201d, dec\u00eda el comunicado de los protestantes.<\/p>\n<p>El Gobierno fue uno de los grandes contribuyentes para la construcci\u00f3n del Teatro, tambi\u00e9n hubo otros donantes y a la vez la ex primera dama realizaba actividades.<\/p>\n<p>Ese era el mundo de Hope Portocarrero. Lo suyo eran las artes, la pintura, la danza, las obras ben\u00e9ficas.<\/p>\n<p>El historiador Roberto S\u00e1nchez dice que era muy activa, que siempre se le ve\u00eda dirigiendo eventos sociales con el fin de recaudar fondos. \u201cCuando recog\u00edamos para el Teatro ella manten\u00eda a vista del p\u00fablico c\u00f3mo iban subiendo las contribuciones\u201d, recuerda su amiga Marta Lorena.<\/p>\n<p>\u201cDo\u00f1a Hope despertaba generalmente un sentimiento de simpat\u00eda y respeto hacia ella por su personalidad atractiva, as\u00ed como por las obras culturales y sociales que emprendi\u00f3 y realiz\u00f3\u201d, comenta por su parte el historiador Bayardo Cuadra.<\/p>\n<p>Con una Sala Mayor majestuosa, con capacidad para 1,200 personas, el Teatro bien podr\u00eda ser caracterizado igual que su propia creadora: sobrio y elegante.<\/p>\n<p>Pero a\u00f1os antes de la creaci\u00f3n del Teatro, una de sus obras fue la llamada Gota de Leche. \u201cEsa fue su primera obra, eran los lugares donde las mujeres que trabajaban dejaban a sus hijos. Ah\u00ed los cuidaban, les daban alimentaci\u00f3n\u201d, explica Marta Lorena Calero.<\/p>\n<p>Y c\u00f3mo dejar de mencionar el Hospital del Ni\u00f1o. Se plane\u00f3 que fuera inaugurado en marzo de 1979, pero esos meses se convirtieron en las v\u00edsperas del triunfo de la revoluci\u00f3n sandinista. \u201cEso lo dejamos listo para funcionar hasta con las jeringas, todo qued\u00f3 armado, con aire acondicionado, por desgracia no lo pusimos nosotros a trabajar, pero qued\u00f3 listo\u201d, dice Marta Lorena Calero.<\/p>\n<p>La lista es larga. Un centro de salud, un centro de hu\u00e9rfanos, una cl\u00ednica para mujeres&#8230; Pero nunca le gustaron los aplausos ni esos protocolos hip\u00f3critas.<\/p>\n<p>Guillermo Areas Cabrera, gerente de la empresa encargada de construir el Hospital General Occidental, recuerda en un relato escrito que cuando buscaban qu\u00e9 nombre ponerle al hospital hubo quienes le propusieron: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no le ponemos Hospital Hope?\u201d, pero ella respondi\u00f3, seg\u00fan Areas: \u201cYo procuro hacer obras para el bien de Nicaragua, no para que lleven mi nombre\u201d. No fue una mujer de masas, de figurar, de echarse flores. Y eso bien lo sabe Jos\u00e9 Ad\u00e1n Aguerri Hurtado, quien recuerda con claridad aquel d\u00eda que le pidi\u00f3: \u201cNunca habl\u00e9s por favor de las cosas que yo hago por Nicaragua\u201d.<\/p>\n<h3>En la pol\u00edtica<\/h3>\n<p>Los familiares y amigos de Hope Portocarrero aseguran que nunca comulg\u00f3 con la pol\u00edtica. \u201cJam\u00e1s hablamos de pol\u00edtica, era una mujer que le gustaba hablar de poes\u00eda, de cultura, de historia, de arquitectura\u201d, dice Omar D\u2019Le\u00f3n Lacayo, quien le dio clases de pintura por un tiempo. \u201cNo tocaba la pol\u00edtica ni con un palo\u201d, asegura su hijo Anastasio Somoza Portocarrero.<\/p>\n<p>En sus a\u00f1os de primera dama fue presidenta de la Junta Nacional de Asistencia y Previsi\u00f3n Social.<\/p>\n<p><strong>Podr\u00eda interesarle: <a href=\"\/reportaje\/salvadora-debayle-mama-yoya\/\">Salvadora Debayle, la matrona de los Somoza<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De do\u00f1a Hope Portocarrero se sabe que fue la impulsora de obras sociales y la sufrida esposa de Anastasio Somoza Debayle. 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M\u00e1s extranjera que nicarag\u00fcense.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":27022,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[81,848],"class_list":["post-26864","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-nicaragua","tag-somoza"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26864"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26864\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51987,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26864\/revisions\/51987"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27022"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}