{"id":27099,"date":"2015-01-11T17:47:23","date_gmt":"2015-01-11T23:47:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=27099"},"modified":"2021-08-20T10:20:47","modified_gmt":"2021-08-20T16:20:47","slug":"campeones-sin-corona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/campeones-sin-corona\/","title":{"rendered":"Campeones sin corona"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Fue una d\u00e9cada de oro. \u00c9poca de campeones y de arriesgarlo todo por un t\u00edtulo mundial. En los a\u00f1os setenta, grandes boxeadores nicarag\u00fcenses estuvieron cerca de la corona. Estas son sus historias de gloria y fracaso<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Se coloca en posici\u00f3n de combate y pone esa expresi\u00f3n iracunda que tanto gustaba al p\u00fablico en aquellos sus tiempos de gloria. Francisco Coronado Salinas Arrieta es la viva imagen de la nostalgia. Intenta cerrar la mano izquierda y no puede. Sus dedos agarrotados se quedan a mitad de camino y forman un medio pu\u00f1o. No es un pu\u00f1o de boxeador. Ahora es solo un recuerdo constante del episodio que trunc\u00f3 la carrera del Toro Coronado cuando estaba a un par de meses de pelear por el t\u00edtulo mundial.<\/p>\n<p>Salinas Arrieta brill\u00f3 en una d\u00e9cada intensa, la de los setenta. En peleas todo coraz\u00f3n y todo pu\u00f1os, junto a \u00e9l crecieron otros pugilistas, como Vicente \u201cYambito\u201d Blanco y Reynaldo \u201cRay\u201d Mendoza. Sus nombres cobraron popularidad incluso antes de que en el pa\u00eds se empezara a hablar sobre el muchacho flaco y bigotudo, de sonrisa retorcida, que en 1974 se convertir\u00eda en el primer campe\u00f3n mundial de boxeo nicarag\u00fcense: Alexis Arg\u00fcello.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os surgi\u00f3 \u201cla generaci\u00f3n m\u00e1s fuerte que ha producido el boxeo nacional\u201d, asegura el periodista Edgar Tijerino. En general, dice, esa ha sido la mejor \u00e9poca para el deporte nicarag\u00fcense \u201cen lo que se refiere a espectacularidad y producci\u00f3n de resultados\u201d. Hab\u00eda mucho \u201cmaterial humano y un movimiento deportivo que estaba en manos de activistas\u201d. Ni siquiera exist\u00eda un instituto de deportes y eran m\u00e1s los atletas que la \u201cgente de escritorio\u201d. De ser necesario, los deportistas pon\u00edan de su propio dinero para comprar sus equipos y pasajes, y los dirigentes \u201cno se embolsaban nada\u201d. No es casualidad que en aquel momento aparecieran los m\u00e1s grandes deportistas que ha tenido Nicaragua: Alexis Arg\u00fcello y el pelotero Dennis Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Tijerino, el culpable de las proyecciones que entonces tuvo el boxeo es Eduardo \u201cRat\u00f3n\u201d Mojica. Fue el primer nicarag\u00fcense en entrar a un ranking mundial y tanto pele\u00f3 y gan\u00f3 contra boxeadores extranjeros que ya no parec\u00eda tan descabellada la idea de que Nicaragua aspirara a un campeonato mundial.<\/p>\n<p>El Rat\u00f3n fue un \u00eddolo de su \u00e9poca. La raz\u00f3n por la que muchos chavalos se animaron a meterse al boxeo. Entre ellos Eddy Gazo, el campesino que para desconcierto de sus numerosos detractores ser\u00eda el segundo campe\u00f3n mundial de Nicaragua. Para 1977, el triunfo de Gazo parec\u00eda m\u00e1s que improbable y las esperanzas se hab\u00edan depositado en Salinas Arrieta y su pelea contra el paname\u00f1o Rafael \u201cel Brujo\u201d Ortega. Pero el boxeo puede ser impredecible y la historia muy bromista. El Toro Coronado nunca gan\u00f3 una corona.<\/p>\n<p>Tampoco lo lograron Eduardo Mojica, Vicente Blanco ni Reynaldo Mendoza. Grandes del pugilismo se quedaron en el camino y, para Gazo, la explicaci\u00f3n es sencilla: \u201cEl campe\u00f3n mundial nace, no se hace\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAl Rat\u00f3n Mojica quisieron hacerlo, pero no pudieron, porque no naci\u00f3 para campe\u00f3n mundial\u201d, afirma. De Yambito Blanco dice que \u201cfue un gran peleador, pero a nivel nacional\u201d y de Ray Mendoza opina que tambi\u00e9n fue un gran peleador y un \u201cbuen amateur, pero cuando ya le hablaron de rankeado mundial, no pudo\u201d. En cuanto al Toro Coronado, Gazo cree que su pecado fue no aprovechar \u201cla pelea de su vida\u201d, contra el Brujo Ortega, en un tiempo en que \u201cno se daban dos oportunidades\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, como todas las historias, las de estos boxeadores tienen m\u00e1s de una versi\u00f3n. Al Yambito Blanco le falt\u00f3 suerte, considera Tijerino. Y el Yambito tambi\u00e9n lo cree, porque ya ten\u00eda firmada una pelea por t\u00edtulo mundial cuando recibi\u00f3 el golpe que cambi\u00f3 su vida. Eduardo Mojica asegura que qued\u00f3 como \u201cCampe\u00f3n Mundial sin corona\u201d por falta de dinero y Reynaldo Mendoza cuenta que se retir\u00f3 por decepci\u00f3n. Ni qu\u00e9 decir del Toro Coronado&#8230; El fin de su carrera se decidi\u00f3 en un momento, la noche en que fue atacado a machetazos.<\/p>\n<p>Ten\u00edan madera de campeones. Y lo fueron. Pelearon contra extranjeros dentro y fuera del pa\u00eds y en campeonatos nacionales protagonizaron combates \u00e9picos que a\u00fan se comentan en los gimnasios de Managua. Todos, menos uno, pertenecen al Sal\u00f3n de la Fama del Deporte Nicarag\u00fcense. Estas son sus historias, contadas por ellos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36480\" aria-describedby=\"caption-attachment-36480\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195066-2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36480 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195066-2.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"236\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144054\/195066-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144054\/195066-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144054\/195066-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36480\" class=\"wp-caption-text\">En los gimnasios de Managua coinciden las viejas glorias del pugilismo nicarag\u00fcense, donde se mueven como peque\u00f1as celebridades. De izquierda a derecha: Mauricio \u201cHalc\u00f3n\u201d Buitrago, Francisco \u201cToro\u201d Coronado y Reynaldo \u201cRay\u201d Mendoza. Conocieron el boxeo y aunque dejaron de pelear, nunca se separaron de \u00e9l.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>El ocaso del Toro<\/strong><\/p>\n<p>El Toro Coronado era de los favoritos del p\u00fablico. A la gente le gustaba ver a ese boxeador violento que sal\u00eda a matarse y siempre iba de frente, encima de su adversario, porque no recibi\u00f3 el nombre de Toro por gusto. Francisco Coronado Salinas Arrieta fue el gran rival de Vicente \u201cYambito\u201d Blanco y en tres ocasiones se disputaron el campeonato nacional, pero aunque Yambito gan\u00f3 dos veces, con su fama de muchacho malo Coronado jalaba m\u00e1s gente.<\/p>\n<p>Era un fabricante de emociones, la mayor atracci\u00f3n en la cartelera. En materia de espect\u00e1culo fue parecido a Ricardo Mayorga en sus buenos tiempos, pero \u201ccon mejor l\u00ednea de boxeo\u201d y menos abrumador, analiza el cronista deportivo Edgar Tijerino, quien dio seguimiento a los p\u00fagiles nicas de la d\u00e9cada de los setenta. Tijerino busc\u00f3 al Toro hasta en una de las tantas cantinas que el boxeador frecuentaba, narr\u00f3 sus mejores y peores peleas y tambi\u00e9n redact\u00f3 la noticia cuando su vida deportiva acab\u00f3 de golpe.<\/p>\n<p>\u201cEl \u2018Toro\u2019 liquidado\u201d, dec\u00eda el titular, en grandes letras negras. Y abajo un m\u00e9dico explicaba las razones por las que \u201cevidentemente\u201d la carrera del boxeador hab\u00eda quedado truncada. Dos heridas profundas en el antebrazo izquierdo y una en el derecho, fractura en la mu\u00f1eca izquierda, tendones cortados&#8230;<\/p>\n<p>Todo sucedi\u00f3 en el momento m\u00e1s importante de la carrera de Coronado. A comienzos de ese mismo a\u00f1o, 1977, hab\u00eda perdido en Panam\u00e1 una pelea de t\u00edtulo mundial ante Rafael \u201cel Brujo\u201d Ortega; pero ahora se hac\u00edan arreglos para enfrentarlo a Danny \u201cColoradito\u201d L\u00f3pez y el Toro confiaba en que pod\u00eda ganar. \u201cLa pelea estaba prevista para septiembre u octubre\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Su encuentro con el Brujo fue un desastre. \u201cMe desluci\u00f3 completamente\u201d, reconoce Coronado. Seg\u00fan \u00e9l, Rafael Ortega \u201cno pele\u00f3 limpio\u201d. Adem\u00e1s de andar palillos de dientes ocultos en su peinado afro, el paname\u00f1o hizo gala de un estilo de pelea que consist\u00eda en amarrar, escapar y amarrar de nuevo. El Toro, acostumbrado a rivales fajadores y desesperado por tanto correteo, pensaba: \u201cParaaaate, desgraciaaado\u201d. \u201cCada vez que veo pelear a Floyd Mayweather me acuerdo del Brujo Ortega\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Luego vino la pelea contra Jos\u00e9 Torres, en una de las grandes noches del Polideportivo Espa\u00f1a. No cab\u00eda un alma m\u00e1s y se respiraba una enorme expectaci\u00f3n porque el mexicano, aunque no le gan\u00f3, hab\u00eda tumbado a Alexis Arg\u00fcello en Mexicali. El Toro triunf\u00f3 en este combate. Era julio de 1977 y faltaba un mes para el final.<\/p>\n<p>Hac\u00eda un a\u00f1o el boxeador visitaba los Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos, en busca de ayuda para dejar el vicio que muchas veces lo llev\u00f3 a empe\u00f1ar hasta la bata y la calzoneta en las cantinas. Ah\u00ed conoci\u00f3 al hombre que arruin\u00f3 su carrera.<\/p>\n<p>La noche del 11 de agosto de 1977, Francisco Coronado lleg\u00f3 a la casa de los Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos buscando al tipo que le hab\u00eda mentado a su madre. Estaba borracho y era \u201cuna fiera herida\u201d. El hombre, que conoc\u00eda el temperamento del Toro, ya lo estaba esperando, armado con un machete corto. Coronado apenas tuvo tiempo para meter los brazos.<\/p>\n<p>\u201cYa conoce el resto de la historia\u201d, dice cabizbajo. Hoy tiene 68 a\u00f1os y sigue esperando que lo incluyan en el Sal\u00f3n de la Fama del Deporte Nicarag\u00fcense. Algunos amigos le han insinuado que quiz\u00e1s su antiguo modo de vida, ca\u00f3tico como solo \u00e9l, tenga algo que ver en esta \u201cexclusi\u00f3n\u201d. Ahora es evang\u00e9lico y asegura que ya perdon\u00f3 a su agresor. Lo que no se va es la tristeza de no haber alcanzado esa corona por la que tanto pele\u00f3.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36481\" aria-describedby=\"caption-attachment-36481\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195066-3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-36481 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195066-3.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"812\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144053\/195066-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144053\/195066-3.jpg 259w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144053\/195066-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36481\" class=\"wp-caption-text\">En la c\u00faspide de su carrera. El Toro Coronado contra el mexicano Jos\u00e9 Torres, en julio de 1977.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Un \u00eddolo roedor<\/strong><\/p>\n<p>Le dicen \u201cCampe\u00f3n Mundial sin corona\u201d, porque la noche del 8 de junio de 1968 venci\u00f3 por decisi\u00f3n un\u00e1nime al tailand\u00e9s Chartchai Chionoi, monarca de los moscas. Fue un combate de 10 rounds y el t\u00edtulo no estaba en juego, pero se le tiene entre los m\u00e1s grandes momentos box\u00edsticos vividos en casa. Con esta victoria, el Rat\u00f3n clasific\u00f3 como \u201cretador n\u00famero uno en el ranking mundial de esta categor\u00eda (peso mosca), pr\u00e1cticamente Campe\u00f3n Mundial sin corona\u201d, dice el sitio web del Sal\u00f3n de la Fama del Deporte Nicarag\u00fcense, al que Mojica pertenece desde febrero de 1995.<\/p>\n<p>A finales de la d\u00e9cada de los setenta, el Rat\u00f3n ya era un \u00eddolo hecho y derecho. Los nuevos boxeadores, como Francisco \u201cToro\u201d Coronado, quer\u00edan golpear como \u00e9l, hablar como \u00e9l y hasta caminar como \u00e9l. Incluso ser su sparring era un honor. Es decir, poder guantear con \u00e9l en un \u201cdame que te doy\u201d, como entrenamiento antes de una pelea.<\/p>\n<p>Se le considera el segundo mejor p\u00fagil producido por Nicaragua, solo superado por Alexis Arg\u00fcello, a quien \u00e9l mismo apadrin\u00f3 e inici\u00f3 en el boxeo. Mojica dice que pudo ser campe\u00f3n del mundo y que no lo fue porque no hab\u00eda suficiente dinero para pagarle a Chionoi por una pelea de campeonato. Lo que ped\u00eda el tailand\u00e9s, afirma, \u201cdejaba en pobreza a Nicaragua\u201d.<\/p>\n<p>Ahora tiene 75 a\u00f1os, camina algo lento y pierde el hilo de las conversaciones. De cuando en cuando se queda anclado, narrando alg\u00fan episodio de su vida de boxeador y no hay qui\u00e9n lo saque de ah\u00ed. Como cuando habla de las \u201ccinco apaleadas seguidas\u201d que le dieron \u201cesos bandidos mexicanos\u201d, cuando su carrera pugil\u00edstica reci\u00e9n despegaba. Tras esa humillaci\u00f3n, casi se acaba el Rat\u00f3n Mojica. Estaba decidido a quedarse en M\u00e9xico como ayudante de carpintero, cuando se le present\u00f3 la oportunidad de entrenar all\u00e1 y perfeccionar su t\u00e9cnica. As\u00ed de misteriosos son los caminos del boxeo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36482\" aria-describedby=\"caption-attachment-36482\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195097-6.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-36482 size-large\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195097-6-676x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"969\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144052\/195097-6.jpg 676w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144052\/195097-6.jpg 198w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144052\/195097-6.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144052\/195097-6.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36482\" class=\"wp-caption-text\">El 8 de junio de 1968, Eduardo \u201cRat\u00f3n\u201d Mojica (derecha) venci\u00f3 al tailand\u00e9s Chartchai Chionoi.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>A ver, Gazo, \u00bfpor qu\u00e9 no?<\/strong><\/p>\n<p>Esa noche la multitud gritaba \u201c\u00a1Gazo! \u00a1Gazo! \u00a1Gazo!\u201d y el boxeador no quer\u00eda que la pelea acabara. Aunque sab\u00eda que era imposible, estando en el round 14 solicit\u00f3 que pasaran el combate de 15 a 20 asaltos, todo para que el p\u00fablico no dejara de corear su nombre. El calendario de 1977 estaba en 5 de marzo y sobre la lona, entusiasmado como un ni\u00f1o, Eddy Gazo se enfrentaba al argentino Miguel \u00c1ngel Castellini, campe\u00f3n mundial mediano j\u00fanior al que poco despu\u00e9s el Diario LA PRENSA describi\u00f3 como \u201cmediocre\u201d y torpe. El combate dur\u00f3 15 rounds y, listo, por decisi\u00f3n un\u00e1nime Nicaragua ten\u00eda nuevo campe\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>\u201cLa gente me coreaba y a m\u00ed nunca me hab\u00edan coreado, porque yo no gustaba, mi boxeo no les gustaba\u201d, recuerda hoy Eddy Gazo, sentado en la sala de su diminuta casa. Mientras \u00e9l viaja al pasado, los frijoles del almuerzo se cocinan en una porrita colocada estrat\u00e9gicamente en la acera delantera, casi en la calle.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os setenta Eddy Gazo fue la oveja negra del boxeo. \u201cEra bueno, pero ten\u00eda un estilo que no le gustaba a nadie. Ni a \u00e9l\u201d, bromea Francisco \u201cToro\u201d Coronado y mueve los brazos en c\u00edrculo, hacia adelante, como en un torbellino, emulando la t\u00e9cnica de Gazo. \u201cEra el m\u00e1s inferior de todos nosotros, le trajeron un campe\u00f3n mundial y gan\u00f3 el t\u00edtulo\u201d, dice Vicente \u201cYambito\u201d Blanco. \u201cEra muy mal boxeador, un peleador absurdo, pero una de las mejores personas que conoc\u00ed. Me dol\u00eda escribir de Gazo\u201d, expresa el periodista Edgar Tijerino.<\/p>\n<p>Para Gazo, lo \u00fanico que cuenta es el cintur\u00f3n que guarda celosamente en una caja met\u00e1lica. Es un campe\u00f3n del mundo. El segundo que tuvo Nicaragua, 18 a\u00f1os antes de que apareciera el tercero: Rosendo \u201cel B\u00fafalo\u201d \u00c1lvarez.<\/p>\n<p>A los 13 a\u00f1os de edad decidi\u00f3 que se har\u00eda boxeador. Era un adolescente de campo y piocha que naci\u00f3 en Carretera Vieja a Le\u00f3n y creci\u00f3 como n\u00f3mada siguiendo a su padre por las fincas donde trabajaba como pe\u00f3n. No sab\u00eda leer ni escribir, pero en la radio hab\u00eda escuchado las haza\u00f1as de un p\u00fagil llamado Eduardo \u201cRat\u00f3n\u201d Mojica y se dijo que ser\u00eda como \u00e9l.<\/p>\n<p>Afirma que obtuvo la corona mundial porque sab\u00eda que no habr\u00eda otra oportunidad. Naturalmente, su vida cambi\u00f3 despu\u00e9s de eso. \u201cEl mundo te da un giro que no te das ni cuenta. Lleg\u00e1s en bus, a pie, y al salir, vas custodiado con guardia, ya ten\u00e9s un carro, ya no vas a pagar nada\u201d, cuenta. Al terminar la pelea, hab\u00eda un gent\u00edo esper\u00e1ndolo para pedirle aut\u00f3grafos, pero \u00e9l no sab\u00eda qu\u00e9 era eso y respond\u00eda: \u201cYo no soy fot\u00f3grafo\u201d. Evelio Areas, su promotor, le hizo improvisar un garabato y a la fecha esa sigue siendo su firma.<\/p>\n<p>Dos o tres d\u00edas despu\u00e9s de su triunfo fue llamado a la casa de Anastasio Somoza Debayle. El presidente le pregunt\u00f3: \u201cA ver, Gazo, \u00bfc\u00f3mo le ganaste a Castellini?\u201d. Y en un golpe de inspiraci\u00f3n que conquist\u00f3 la simpat\u00eda del dictador, Gazo contest\u00f3: \u201cUsted lo ha dicho mi general, usted lo ha dicho: A ver Gazo\u201d. Desde las p\u00e1ginas de LA PRENSA, Tijerino calific\u00f3 a Gazo como un \u201ctuerto\u201d que reinaba en una divisi\u00f3n de \u201cciegos\u201d. Nunca crey\u00f3 en \u00e9l como boxeador, ni antes ni despu\u00e9s de la corona mundial. Sin embargo, el propio d\u00eda de la pelea le brind\u00f3 un peque\u00f1o voto de confianza bajo este titular: \u201cA ver, Gazo, \u00bfpor qu\u00e9 no?\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36483\" aria-describedby=\"caption-attachment-36483\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195097-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36483 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195097-4.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"581\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144051\/195097-4.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144051\/195097-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144051\/195097-4.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36483\" class=\"wp-caption-text\">A la derecha, Eddy Gazo. Se hizo campe\u00f3n mundial en la pelea contra Miguel \u00c1ngel Castellini.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Yambito: La pelea que no fue<\/strong><\/p>\n<p>Hay una fecha que Vicente \u201cYambito\u201d Blanco nunca va a olvidar. Llegar\u00e1 el d\u00eda de su muerte, afirma, y hasta entonces va a seguir pensando en el 5 de junio. Su obsesi\u00f3n tiene dos razones de peso: en esa fecha, pero de 1971, naci\u00f3 en \u00e9l la esperanza de ser un campe\u00f3n mundial de boxeo, y en la misma fecha, pero de 1975, murieron todas sus posibilidades de lograrlo.<\/p>\n<p>Vicente Blanco es oriundo de Le\u00f3n y en esa ciudad dio sus primeras peleas, a finales de los a\u00f1os sesenta. El mote de Yambito le vino por herencia. Su padre hab\u00eda sido pendenciero y tan aguantador de golpes y heridas que en las calles empezaron a llamarlo Yambo, derivado del \u00e1rbol de dura corteza que en occidente llaman yamba.<\/p>\n<p>Yambito se meti\u00f3 al pugilismo a los 19 a\u00f1os, movido por la indignaci\u00f3n que le produjo la reciente apaleada recibida por su hermano mayor, quien practicaba boxeo. Desde el primer d\u00eda pidi\u00f3 que lo pusieran a pelear, entusiasmado porque hac\u00eda poco en su barrio hab\u00eda salido triunfante en un improvisado duelo contra tres, a los que despach\u00f3 uno por uno, usando guantes prestados. A la semana ya estaba dando su primer combate, en categor\u00eda profesional.<\/p>\n<p>Su primera pelea fue \u201cbrava, brava, brava\u201d, pero la gan\u00f3. Y a este triunfo le sigui\u00f3 una racha de 18 combates ganados que termin\u00f3 cuando se enfrent\u00f3 en Managua con Francisco \u201cToro\u201d Coronado, por el campeonato nacional de su categor\u00eda. Luego \u00e9l venci\u00f3 dos veces al Toro, dos a\u00f1os seguidos y en 1971 gan\u00f3 el campeonato centroamericano de su peso.<\/p>\n<p>En esta vertiginosa carrera lleg\u00f3 el primer 5 de junio. \u201cVino a pelear conmigo el campe\u00f3n mundial Rub\u00e9n Olivares\u201d, cuenta. Y aunque Olivares lo derrot\u00f3 con suma facilidad, con un nocaut en cinco asaltos, esa experiencia anim\u00f3 al Yambito, porque al estudiar de cerca a un campe\u00f3n del mundo, vio que con esfuerzo \u00e9l tambi\u00e9n pod\u00eda serlo.<\/p>\n<p>Los encabezados de las noticias dijeron cosas como: \u201cYambito cay\u00f3 como un guapo\u201d y \u201cOlivares demoledor, Vicente todo coraje\u201d. Adem\u00e1s, Rub\u00e9n Olivares, el \u201cni\u00f1o asesino\u201d, declar\u00f3: \u201cYambito es magn\u00edfico\u201d, \u201cYambito es un peleador formidable, tiene mucho porvenir, su resistencia encomiable, su capacidad f\u00edsica, su valent\u00eda, son rasgos que determinan al p\u00fagil de gran val\u00eda\u201d. De manera que aquella derrota tuvo un agridulce sabor a victoria.<\/p>\n<p>Pero lleg\u00f3 el otro 5 de junio. Lleg\u00f3 cuando Vicente Blanco ya ten\u00eda firmada una pelea de t\u00edtulo mundial contra el africano David Gotey. Una pelea que nunca ser\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cSe hab\u00eda establecido fecha, cantidad de dinero y todo. Cuando ten\u00eda quince d\u00edas de preparaci\u00f3n, regres\u00f3 el promotor, que era de Los \u00c1ngeles, y dijo que ten\u00edamos un problema, que yo no hab\u00eda peleado en Estados Unidos y como la pelea iba a ser all\u00e1, quer\u00eda que peleara antes para que me apoyaran los latinoamericanos. Mi apoderado acept\u00f3. Hablaron de fecha y nuevo rival. Me consiguieron a Art Hafey, quien ya hab\u00eda peleado contra Alexis y vi que era fuerte. Lo primero que me dije fue: \u2018Va a ser una pelea dura, pero yo bien preparado le gano\u2019&#8230; Asist\u00ed a la pelea y sucedi\u00f3 lo que sucedi\u00f3\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Lo que sucedi\u00f3 fue que en el primer asalto Hafey le conect\u00f3 un golpe en un o\u00eddo y \u201cel aire\u201d le da\u00f1\u00f3 un nervio al Yambito. Despu\u00e9s de eso, qued\u00f3 a merced del canadiense, quien lo golpe\u00f3 \u201ca su gusto y antojo\u201d, pero no logr\u00f3 tumbarlo. Adem\u00e1s de perder la pelea y con ella la oportunidad de un campeonato mundial, Vicente Blanco qued\u00f3 lesionado y nunca volvi\u00f3 a ser el mismo. \u201cEso es mala suerte\u201d, se sigue diciendo ahora, a los 65 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Su hijo, Julio \u201cYambito\u201d Gamboa, \u201ctuvo cuatro oportunidades de t\u00edtulo mundial y no aprovech\u00f3 ninguna\u201d, se\u00f1ala Blanco. \u201cAqu\u00ed tiene las dos caras de la moneda\u201d, dice con amargura.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36488\" aria-describedby=\"caption-attachment-36488\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195068-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36488 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195068-2.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"327\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144046\/195068-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144046\/195068-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144046\/195068-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36488\" class=\"wp-caption-text\">Vicente \u201cYambito\u201d Blanco, un grande de la d\u00e9cada de los setenta. Desde hace cinco a\u00f1os es comentarista deportivo en la Radio Corporaci\u00f3n. A la izquierda, una foto tomada en 1971, poco antes de que enfrentara a Rub\u00e9n Olivares.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>El Gran Ray<\/strong><\/p>\n<p>La carrera pugil\u00edstica del zurdo Reynaldo \u201cRay\u201d Mendoza termin\u00f3 por decepci\u00f3n cuando \u00e9l ten\u00eda apenas 26 a\u00f1os de edad. Hasta entonces el boxeo hab\u00eda sido su \u201cvicio, novia, esposa, mama y papa\u201d, en un idilio que comenz\u00f3 durante su adolescencia, en los tiempos en que era pleitisto y \u201cmalmataba a todo el mundo\u201d en el barrio capitalino Cristo del Rosario.<\/p>\n<p>Su pap\u00e1 era comerciante de hielo en el mercado San Miguel; su mam\u00e1, ama de casa y Ray tan belicoso que al inicio su padre no aprobaba la idea del boxeo.<\/p>\n<p>El joven entr\u00f3 al gimnasio para desquitarse de un vecino que lo hab\u00eda golpeado a traici\u00f3n, desprevenido y en su propia casa. Tras cobrar su venganza, \u201cbaj\u00e1ndole dos dientes\u201d al sobrino de su rival, anduvo huyendo por quince d\u00edas de la Guardia Nacional y de una pandilla de chavalos que quer\u00edan ajustar cuentas. Le divierte contar que as\u00ed empez\u00f3 su amor por el pugilismo.<\/p>\n<p>Su carrera box\u00edstica no fue muy larga, pero s\u00ed productiva. En 1966 gan\u00f3 una medalla de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe y m\u00e1s tarde se coron\u00f3 campe\u00f3n nacional de peso gallo y campe\u00f3n centroamericano de peso mosca.<\/p>\n<p>Se enfrent\u00f3 a numerosos boxeadores extranjeros y triunf\u00f3 sobre el dominicano Natalio Jim\u00e9nez, quien ocupaba la posici\u00f3n cinco en el ranking mundial. Ray pens\u00f3 que era su oportunidad de aparecer entre los primeros diez del mundo, pero lo colocaron entre los veinte, \u201cque era como nada\u201d. Adem\u00e1s, cuenta, pidi\u00f3 un encuentro por campeonato con el paname\u00f1o Enrique \u201cMaravilla\u201d Pinder y aunque dijo que pelear\u00eda de gratis, su promotor no lo escuch\u00f3.<\/p>\n<p>Decepcionado, en 1975 colg\u00f3 los guantes. Fue entrenador de los dos campeones mundiales Luis P\u00e9rez y Juan Palacios y a la fecha contin\u00faa preparando nuevos talentos. Sin embargo, cree que \u201cno ha habido otra \u00e9poca como la de los setenta\u201d y que con una sola oportunidad, quiz\u00e1s \u00e9l habr\u00eda obtenido su so\u00f1ado t\u00edtulo mundial.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36486\" aria-describedby=\"caption-attachment-36486\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195068-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36486 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/195068-1.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"1081\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144048\/195068-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144048\/195068-1.jpg 194w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144048\/195068-1.jpg 663w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/07144048\/195068-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36486\" class=\"wp-caption-text\">Reynaldo \u201cRay\u201d Mendoza se ha dedicado a entrenar nuevos boxeadores. Abajo, en 1966, cuando gan\u00f3 medalla de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue una d\u00e9cada de oro. \u00c9poca de campeones y de arriesgarlo todo por un t\u00edtulo mundial. En los a\u00f1os setenta grandes boxeadores nicarag\u00fcenses estuvieron cerca de la corona. Estas son sus historias de gloria y fracaso.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":27107,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[158],"class_list":["post-27099","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-boxeo"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27099","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27099"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27099\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52552,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27099\/revisions\/52552"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27107"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}