{"id":30814,"date":"2013-11-10T19:03:04","date_gmt":"2013-11-11T01:03:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=30814"},"modified":"2020-11-22T11:59:36","modified_gmt":"2020-11-22T17:59:36","slug":"mi-bisabuelo-el-esclavo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/mi-bisabuelo-el-esclavo\/","title":{"rendered":"Mi bisabuelo, el esclavo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Nicaragua tambi\u00e9n tiene su historia de esclavitud. Compra y venta de personas. Grilletes, l\u00e1tigos y cepos, unas veces. Otras m\u00e1s disimuladas como \u201ctrabajo forzado\u201d e \u201chijos de casa\u201d. Los protagonistas son casi siempre negros e ind\u00edgenas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Arlen Cerda<\/strong><\/p>\n<p>Se fueron a los suampos a atrapar cangrejos. Otros reunieron bananos, cocos y algunos trozos de pescados y una vez prendida la fogata fueron juntando todo en una porra de agua hirviendo. Era el viernes 27 de agosto de 1841. Horas antes hab\u00eda partido de la isla el barco con banderas de la corona brit\u00e1nica en el que el superintendente de la Rep\u00fablica de Honduras, Alexander MacDonald, lleg\u00f3 a anunciarles: \u201cDesde hoy son hombres y mujeres libres\u201d a unos noventa esclavos que viv\u00edan en Corn Island, ubicada en el actual mar Caribe.<\/p>\n<p>Hace 172 a\u00f1os ese d\u00eda se recuerda como uno en que se puso fin a la esclavitud en Nicaragua. Quinn, Bodden, Brown, Hooker, Culver, Francis, Downs, Hansack, Forbes y Cottresls eran los apellidos de algunas de las familias propietarias de los 98 esclavos que exist\u00edan para ese a\u00f1o en la isla, indios kukra y negros tra\u00eddos de \u00c1frica, utilizados para labores dom\u00e9sticas, agr\u00edcolas y de carga, que a cambio no recib\u00edan ninguna paga.<\/p>\n<p>La esclavitud existi\u00f3 en Nicaragua antes de la llegada de los espa\u00f1oles y de los primeros piratas brit\u00e1nicos. Y sigui\u00f3 existiendo despu\u00e9s de la Independencia de Centroam\u00e9rica. Sin embargo, no hay una cifra exacta de cu\u00e1ntas personas fueron esclavizadas en el pa\u00eds o enviadas a trabajar en cultivos y minas del resto del continente.<\/p>\n<p>\u201cHemos crecido recordando las historias de las liberaciones y poco se ha dicho sobre la historia de quienes fueron esclavos: nuestros bisabuelos o tatarabuelos que vivieron esa realidad de maltrato\u201d, lamenta Nora Newball, coordinadora de la comunidad negra ind\u00edgena de Bluefields, en la Regi\u00f3n Aut\u00f3noma de la Costa Caribe Sur (RACCS).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cinco o seis a\u00f1os atr\u00e1s, en Nandaime, a\u00fan se pod\u00eda encontrar en pie la \u00faltima t\u00edpica choza de techo de paja y paredes de ca\u00f1a seca atadas con bejuco o burillo de chag\u00fcite, en el que fue el primer asentamiento oficial de esclavos libertos en esa regi\u00f3n, formado por un grupo de peque\u00f1os solares que las autoridades municipales cedieron para que ellos iniciaran su nueva vida en libertad.<\/p>\n<p>\u201cLos primeros habitantes de ese barrio eran gente muy apartada. A m\u00ed me contaban que una vez que se establecieron pasaron muchos a\u00f1os antes de que se mezclaran con los dem\u00e1s habitantes de Nandaime. Ellos ten\u00edan su misa y sus costumbres, sal\u00edan al pueblo, pero era como que los grupos (esclavos negros libertos y mestizos, principalmente) no se juntaban\u201d, recuerda la profesora Nena Avil\u00e9s, de 79 a\u00f1os, viendo desde la esquina de su casa hacia la calle que conduce al antiguo barrio El Burillo, de Nandaime, bautizado as\u00ed por el burillo con el que los negros ataban la ca\u00f1a para las paredes de sus primeras casas.<\/p>\n<p>Generalmente, en el barrio viv\u00edan mujeres y ni\u00f1os, mientras unas cuantas m\u00e1s y el resto de los hombres trabajaban y dorm\u00edan en la hacienda Valle Menier, donde hab\u00edan sido esclavos cultivando cacao para una de las chocolater\u00edas m\u00e1s famosas de Francia. Unas doscientas personas se quedaron trabajando ah\u00ed, hasta el cierre de la hacienda.<\/p>\n<p>\u201cDurante a\u00f1os \u2014asegura Avil\u00e9s\u2014 los negros burille\u00f1os, como los conoc\u00eda uno, fueron gente humilde, muy pobre, con poca educaci\u00f3n y casas de bejuco. Luego el barrio fue mejorando y ahora es otra cosa distinta y los burille\u00f1os se han mezclado entre toda la poblaci\u00f3n, de manera que ya es muy dif\u00edcil distinguir qui\u00e9nes son descendientes directos de aquellos que fueron los \u00faltimos esclavos\u201d.<\/p>\n<p>Lo que los habitantes del barrio mantienen es la unidad. Cuando muere alguien es costumbre preguntar d\u00f3nde ser\u00e1 la vela. \u201cSi la respuesta es: en El Burrillo, es seguro que esa vela se va a llenar\u201d, asegura la maestra.<\/p>\n<p>Una mujer negra sin nombre, esposa de un pe\u00f3n de la hacienda cacaotera Valle Menier y madre de dos ni\u00f1os, fue recreada viviendo en ese barrio, por el poeta y escritor Alejandro \u201cEl Negro\u201d Bravo, quien teje en un relato la historia de los primeros esclavos libertos de Nandaime.<\/p>\n<p>La negra que protagoniza su cuento <em>La fuerza de los esclavos<\/em> podr\u00eda ser cualquiera de esa \u00e9poca, asegura el poeta, que tom\u00f3 relatos orales y datos sobre las estructuras sociales de entonces para dar forma a su texto, en el que la negra se aventura al mercado de Nandaime y en la carencia de su familia y la necesidad de alimentar a sus dos hijos busca como elaborar un vigor\u00f3n, que sale a vender y del que llega a comer hasta el mismo alcalde de la ciudad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_31907\" aria-describedby=\"caption-attachment-31907\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr9172725462016-10452.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-31907\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr9172725462016-10452.jpg\" alt=\"Una calle de Nandaime, que seg\u00fan sus pobladores conduc\u00eda originalmente al barrio El Burillo\" width=\"700\" height=\"423\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152135\/Acr9172725462016-10452.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152135\/Acr9172725462016-10452.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-31907\" class=\"wp-caption-text\">Una calle de Nandaime, que seg\u00fan sus pobladores conduc\u00eda originalmente al barrio El Burillo, un caser\u00edo hecho de palmas secas y ca\u00f1as, donde se asentaron los primeros esclavos libertos que trabajaron cerca de ah\u00ed.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En boletines de noticias de la primera mitad del siglo XIX se pod\u00eda encontrar bajo el t\u00edtulo \u201cventa de animales\u201d la oferta de una \u201cnegra criolla, joven, sana y sin tachas, muy humilde y fiel, buena cocinera, con alguna inteligencia en la lavado y plancha y excelente para manejar ni\u00f1os, en la calidad de 500 pesos&#8230;\u201d O bien, otro sobre alquiler de posesiones para viviendas, que se refiere a \u201cnegras para el servicio de casa, negros para peones y para todo trabajo\u201d. Incluso \u201cnegritos para jugar con ni\u00f1os\u201d. La lista de clasificados la completaban la oferta de caballos y sanguijuelas.<\/p>\n<p>Este par de anuncios espec\u00edficos corresponden a boletines cubanos de 1839, pero de la misma categor\u00eda circulaban por todo el continente, incluida Nicaragua, donde la referencia a la venta de esclavos est\u00e1 vagamente documentada, porque se le consideraba un tema sin relevancia.<\/p>\n<p>\u201cLos primeros esclavos negros que llegaron a Nicaragua vinieron como criados particulares de funcionarios civiles y religiosos\u201d, asegura el historiador Germ\u00e1n Romero Vargas, autor de <em>Las estructuras sociales de Nicaragua en el siglo XVIII<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Romero Vargas, en la segunda mitad el siglo XVII, la mano de obra ind\u00edgena comenz\u00f3 a escasear por el abuso de su exportaci\u00f3n para trabajar en minas de Per\u00fa y otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, adem\u00e1s de las primeras epidemias de sarampi\u00f3n y viruela, que llegaron desde Europa.<\/p>\n<p>La llegada y conquista de Am\u00e9rica, de parte de espa\u00f1oles y portugueses, principalmente, involucraba planes de expansi\u00f3n que exig\u00edan una alta demanda de mano de obra barata, en el que los ind\u00edgenas fueron obligados a colaborar.<\/p>\n<p>\u201cComo punto de partida de la estructuraci\u00f3n social de la \u00e9poca colonial, est\u00e1 el fen\u00f3meno de la Conquista: los vencedores se arrogan el primer lugar en la nueva estratificaci\u00f3n por encima de los vencidos\u201d, explica Romero Vargas, que en el caso de la mayor parte de Am\u00e9rica result\u00f3 ser de los espa\u00f1oles sobre los ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>\u201cSe produjo desde entonces una confusi\u00f3n, llena de consecuencias, entre lo \u00e9tnico y lo social: se estaba por encima de los dem\u00e1s no porque se fuera vencedor, sino porque se era espa\u00f1ol; el indio se encontraba abajo no por haber sido vencido, sino debido a su etnia\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>Para finales del siglo XIX, los ind\u00edgenas en el norte del pa\u00eds a\u00fan viv\u00edan bajo condiciones de esclavitud, aunque la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola hab\u00eda terminado. Ser ind\u00edgena era valer menos en la nueva Rep\u00fablica y eran perseguidos bajo el argumento de una ley de vagancia.<\/p>\n<p>\u201cLos indios ten\u00edan trabajo obligado para las obras p\u00fablicas. Si iban a hacer un puente el cabildo mandaba a llamar a los indios y, o no les pagaban o les pagaban una miseria. Iban a hacer una calle, lo mismo. Iban a poner un farol, lo mismo. Los indios eran la mano de obra de trabajo forzado permanentemente para las obras p\u00fablicas y as\u00ed es como lo que colma todo es la instalaci\u00f3n del tel\u00e9grafo (con la rebeli\u00f3n ind\u00edgena de 1881)\u201d, detalla Dora Mar\u00eda T\u00e9llez, comandante guerrillera, originaria de Matagalpa y autora del libro <em>Muera la Gobierna<\/em> (1999), que describe y analiza la colonizaci\u00f3n de Matagalpa y Jinotega, entre 1820 y 1890.<\/p>\n<p>En las monta\u00f1as de Matagalpa, donde quedan a\u00fan dos o tres comunidades mayoritariamente ind\u00edgenas, pocos recuerdan detalles de la rebeli\u00f3n de 1881 y los relatos de la explotaci\u00f3n de los ind\u00edgenas son solo recuerdos vagos que contaban los m\u00e1s viejos y algunos a\u00fan comentan, pero persiste la inconformidad con las autoridades locales y principales por el abandono de estos n\u00facleos, que siguen siendo los m\u00e1s pobres. En el Caribe de Nicaragua la historia no es muy distinta.<\/p>\n<p>\u201cTrescientos a\u00f1os de esclavitud y doscientos a\u00f1os de emancipaci\u00f3n no marcaron una diferencia en el tratamiento hacia los afrodescendientes\u201d, asegura Nora Newball, coordinadora de la comunidad negra creole ind\u00edgena de Bluefields, en la Regi\u00f3n Aut\u00f3noma de la Costa Caribe Sur. \u201cSi las cadenas fueron cortadas de las manos y los pies \u2014agrega\u2014, sigui\u00f3 el maltrato y la discriminaci\u00f3n y a\u00fan permanece en la sociedad. Hemos visto un tratamiento de la esclavitud, al racismo y a\u00fan vivimos la discriminaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_31908\" aria-describedby=\"caption-attachment-31908\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr9172725462016-19371.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-31908\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr9172725462016-19371.jpg\" alt=\"Se desintegr\u00f3 a sus familias, se les at\u00f3 y golpe\u00f3 igual o peor que a animales\u201d, lamenta Nora Newball sobre el comercio de negros \" width=\"700\" height=\"955\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152133\/Acr9172725462016-19371.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152133\/Acr9172725462016-19371.jpg 220w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-31908\" class=\"wp-caption-text\">\u201cSe desintegr\u00f3 a sus familias, se les at\u00f3 y golpe\u00f3 igual o peor que a animales\u201d, lamenta Nora Newball sobre el comercio de negros africanos tra\u00eddos a Am\u00e9rica como esclavos.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>El origen de la esclavitud<\/h4>\n<p>La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas define la esclavitud como \u201cel estado o condici\u00f3n de un individuo sobre el cual se ejercitan los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos\u201d.<\/p>\n<p>La esclavitud se origin\u00f3 en las conquistas de nuevos territorios. Mesopotamia, el Antiguo Egipto, Grecia y Roma fueron los primeros en esclavizar a otras poblaciones y es entre el siglo V a.C. y el siglo I que se registra la mayor implantaci\u00f3n y extensi\u00f3n de esta pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Las poblaciones esclavizadas tambi\u00e9n llegaron a rebelarse. En general, hubo al menos tres grandes guerras serviles, con el levantamiento de esclavos contra los romanos. Entre ellas, la m\u00e1s sangrienta a cargo de Espartaco entre los a\u00f1os 73 y 71 a.C.<\/p>\n<h4>El comercio negrero<\/h4>\n<p>Tras la llegada de los espa\u00f1oles (a principios del siglo XVI) se contaban unos 600,000 indios en Nicaragua, seg\u00fan fray Bartolom\u00e9 de las Casas. Pero para 1610 solo quedaban unos 12,000.<\/p>\n<p>El historiador Germ\u00e1n Romero Vargas asegura que la disminuci\u00f3n de ind\u00edgenas se debi\u00f3 a enfrentamientos b\u00e9licos, env\u00edo de indios a trabajos forzados en el interior y fuera del pa\u00eds, enfermedades mortales como la viruela y el sarampi\u00f3n y el trato inhumano de los conquistadores.<\/p>\n<p>La legislaci\u00f3n espa\u00f1ola prohibi\u00f3 entonces el comercio de ind\u00edgenas \u2014aunque no su esclavitud\u2014 y orden\u00f3 la \u201cimportaci\u00f3n\u201d de negros africanos que, por su mayor resistencia f\u00edsica y las enfermedades, podr\u00edan resolver la falta de mano de obra ind\u00edgena, dando inicio al comercio negrero.<\/p>\n<p>\u201cEn adelante, los negros africanos van a llegar al pa\u00eds como esclavos para tratar de colmar los huecos demogr\u00e1ficos molestos para la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds\u201d, relata Romero Vargas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el historiador brit\u00e1nico Eric Hobsbawm (1917-2012), en el siglo XVII se trajeron a Am\u00e9rica tres millones de esclavos africanos y en el siglo XVIII la cifra fue de siete millones.<\/p>\n<h4>\u201cHijos de casa\u201d<\/h4>\n<p>Se llama \u201chijos de casa\u201d a los ni\u00f1os que, hu\u00e9rfanos o no, son adoptados informalmente por una familia con mejores posibilidades econ\u00f3micas que las suyas para recibir techo, alimento y ropa a cambio de su colaboraci\u00f3n con labores dom\u00e9sticas.<\/p>\n<p>Uriel Pineda, abogado del Centro Nicarag\u00fcense de Derechos Humanos (Cenidh), que conoce la definici\u00f3n como \u201chijos de crianza\u201d, asegura que esta pr\u00e1ctica no es una forma de esclavitud, siempre que no haya enga\u00f1o o intimidaci\u00f3n de por medio, que no se prive a los ni\u00f1os de sus derechos ni se les maltrate f\u00edsica, mental o sexualmente.<\/p>\n<p>En Hait\u00ed, el t\u00e9rmino se conoce como \u201crestavek\u201d, que viene del franc\u00e9s \u201creste avec\u201d, que significa \u201cquedarse con\u201d. Walk Free Foundation calcula que medio mill\u00f3n de ni\u00f1os viven ah\u00ed en esta condici\u00f3n y la mayor\u00eda son explotados y abusados, por lo que \u2014despu\u00e9s de Mauritania\u2014 este es el segundo pa\u00eds con mayor \u00edndice de esclavitud moderna.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cEl zambo de Nicaragua (que resulta de la uni\u00f3n entre ind\u00edgena y negro) es una forma humana degenerada, conformada por un tercio de tigre, un tercio de mono, y un tercio de cerdo\u2026\u201d<br \/>\nWilliam Walker (1824-1860), filibustero estadounidense que se hizo elegir presidente de Nicaragua en 1856 e instituy\u00f3 la esclavitud, abolida oficialmente en 1824.<\/p>\n<\/blockquote>\n<ul>\n<li>Treinta millones son esclavos. Aunque la esclavitud est\u00e1 prohibida en todo el mundo, en la pr\u00e1ctica a\u00fan existe.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>29.8 millones de personas son v\u00edctimas de la esclavitud en la actualidad, sobre todo a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas an\u00e1logas como servidumbre por deudas, matrimonios forzados, venta de ni\u00f1os para explotaci\u00f3n laboral o sexual y tr\u00e1fico de personas.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>1.1 millones de personas en situaci\u00f3n de esclavitud est\u00e1n en el continente americano, seg\u00fan la primera edici\u00f3n de un \u00cdndice Global de Esclavitud, de la organizaci\u00f3n australiana Walk Free Foundation.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>162 pa\u00edses son parte del \u00edndice en el que se basa esta medici\u00f3n de la prevalencia estimada de esclavitud moderna por poblaci\u00f3n, los niveles de matrimonio infantil y de tr\u00e1fico de personas. En el ranking, Nicaragua est\u00e1 ubicada en la posici\u00f3n 108, pero no hay m\u00e1s detalles al respecto.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u201cSe desintegr\u00f3 a sus familias, se les at\u00f3 y golpe\u00f3 igual o peor que a animales\u201d, lamenta Nora Newball sobre el comercio de negros africanos tra\u00eddos a Am\u00e9rica como esclavos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nicaragua tambi\u00e9n tiene su historia de esclavitud. Compra y venta de personas. Grilletes, l\u00e1tigos y cepos, unas veces. Otras m\u00e1s disimuladas como \u201ctrabajo forzado\u201d e \u201chijos de casa\u201d. Los protagonistas son casi siempre negros e ind\u00edgenas<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":31909,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30814","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30814"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30814\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52841,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30814\/revisions\/52841"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31909"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}