{"id":30818,"date":"2013-11-10T09:31:42","date_gmt":"2013-11-10T15:31:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=30818"},"modified":"2021-06-08T15:01:07","modified_gmt":"2021-06-08T21:01:07","slug":"amor-a-la-guerrillera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/amor-a-la-guerrillera\/","title":{"rendered":"Amor a la guerrillera"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En medio de la muerte, la c\u00e1rcel y las privaciones de la monta\u00f1a hubo tiempo tambi\u00e9n para el amor. Estas son las historias de algunas de las parejas m\u00e1s emblem\u00e1ticas de la guerrilla en los a\u00f1os 70<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>Anagilmara V\u00edlchez Zeled\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>A trav\u00e9s de un diminuto radio que manten\u00eda escondido en las celdas de la Central de Polic\u00eda donde se encontraba presa, fue que Doris Tijerino supo que su pareja hab\u00eda sido asesinada. Jos\u00e9 Benito Escobar cay\u00f3 acribillado por la guardia en Estel\u00ed. Era el 15 de julio de 1978.<\/p>\n<p>\u2014Rosa Argentina (Ortiz), \u00bfest\u00e1s despierta? \u2014grit\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Todas estamos despiertas \u2014le respondi\u00f3 desde otra celda Margine Guti\u00e9rrez, y con eso ella supo que las dem\u00e1s prisioneras tambi\u00e9n sab\u00edan la noticia.<\/p>\n<p>\u201cYo sent\u00ed una gran fuerza y la solidaridad, porque no pod\u00edamos decir nada, cuando ella me respondi\u00f3 \u2018todas estamos despiertas\u2019 supe que me estaban acompa\u00f1ando\u201d, relata Doris Tijerino a M\u00f3nica Baltodano, en una entrevista publicada en el primer tomo del libro <em>Memorias de la Lucha Sandinista<\/em>. Ah\u00ed tambi\u00e9n confiesa haberlo conocido en Managua, cuando entr\u00f3 a la Juventud Patri\u00f3tica Nicarag\u00fcense en 1957. Jos\u00e9 Benito Escobar, quien al momento de su muerte era miembro de la Direcci\u00f3n Nacional del Frente Sandinista, no es el \u00fanico compa\u00f1ero que Doris Tijerino perdi\u00f3 durante la guerra. El 18 de septiembre de 1973, Ricardo Morales Avil\u00e9s, tambi\u00e9n miembro de la Direcci\u00f3n Nacional del FSLN, fue capturado y asesinado por la Guardia Nacional en Nandaime.<\/p>\n<p>En la guerrilla del Frente Sandinista, la m\u00e1s larga que ha existido en Nicaragua, no todo fue muerte, monta\u00f1a, c\u00e1rcel y combates. Tambi\u00e9n hubo espacios para el amor entre hombres y mujeres de la guerrilla. Bayardo Arce y M\u00f3nica Baltodano, Doris Tijerino y Ricardo Morales Avil\u00e9s, y Claudia Chamorro y Carlos Ag\u00fcero son algunas de las parejas m\u00e1s reconocidas de este tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La comandante guerrillera dej\u00f3 el verde olivo y visti\u00f3 sus labios, su pecho y sus pies de rojo intenso. Su uniforme militar est\u00e1 \u201cguindado\u201d del mismo clavo del que cuelgan los recuerdos de la \u00e9poca en la que se enamor\u00f3 de Bayardo Arce, un periodista de piel canela y pelo \u201ccolocho\u201d que en 1969 se integr\u00f3 al FSLN, para luego convertirse en l\u00edder del Frente Estudiantil Revolucionario.<\/p>\n<p>En 1973, cuando lo conoci\u00f3, M\u00f3nica Baltodano era una muchacha leonesa que inici\u00f3 su militancia pol\u00edtica en el Frente Sandinista durante una manifestaci\u00f3n en defensa de los derechos de Doris Tijerino, en 1969. Para esa \u00e9poca Baltodano a\u00fan usaba pantalones campana y un par de anteojos que le cubr\u00edan casi todo el rostro. Los mismos que le permitieron ver m\u00e1s clara la imagen de aquel joven revolucionario que la conquist\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cEra una persona brillante y sigue si\u00e9ndolo. En el congreso estudiantil en el que yo lo conoc\u00ed, \u00e9l fue beligerante en la defensa de las posiciones revolucionarias y creo que eso fue lo primero que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n\u201d, recuerda Baltodano.<\/p>\n<p>Ella ya no tiene 19 a\u00f1os, pero si mira al cielo raso por unos segundos regresa cuatro d\u00e9cadas m\u00e1s joven, despu\u00e9s de rescatar un par de recuerdos que se le escabullen entre las rendijas del techo. Arregla su pelo ensortijado y en su rostro se dibuja una sonrisa en la que se asoma el sabor del primer beso. Aquel que ella y Bayardo se dieron en las playas de Poneloya el 13 de octubre de 1973. Aunque de su relaci\u00f3n con Arce, M\u00f3nica, sobre todas las cosas, destaca el compromiso pol\u00edtico que ambos compart\u00edan.<\/p>\n<p>\u201cEl noviazgo era fuerte porque los dos est\u00e1bamos comprometidos y habl\u00e1bamos de eso, habl\u00e1bamos de la separaci\u00f3n, de las posibilidades de no vernos m\u00e1s y nuestra relaci\u00f3n continu\u00f3 a pesar de que \u00e9l se fue a la clandestinidad\u201d, dice Baltodano.<\/p>\n<p>Bayardo Arce ten\u00eda 25 a\u00f1os en la \u00e9poca en la que, seg\u00fan \u00e9l, \u201cteorizaba sobre la guerra y la estrategia\u201d y defend\u00eda la idea de que el FSLN \u201cno estaba listo\u201d para actuar. Es en ese momento que decide pasar a la clandestinidad. \u201cA mediados del 74 tuvimos que despedirnos, ten\u00edamos menos de un a\u00f1o de jalar y fue una separaci\u00f3n dolorosa\u201d, recuerda Baltodano mientras abraza las hojas dibujadas en uno de los cojines del sill\u00f3n en el subi\u00f3 las piernas como ni\u00f1a coqueta.<\/p>\n<p>Cada tres meses, con suerte, el correo clandestino le llevaba noticias de Bayardo. \u00c9l estaba en la zona norte de Nicaragua. Ella permanec\u00eda al otro extremo del pa\u00eds. Despu\u00e9s de un par de cartas y m\u00e1s de 300 d\u00edas separados, en 1975, por decisi\u00f3n de Pedro Ar\u00e1uz y Tom\u00e1s Borge, M\u00f3nica y Bayardo se re\u00fanen en Ocotal.<\/p>\n<p>Formalizar las relaciones estables en la vida clandestina para las parejas guerrilleras estaba inspirado en las ense\u00f1anzas de Carlos Fonseca Amador, quien en \u201casuntos de amores era un hombre muy recto\u201d, afirma Francisco Rivera en el libro <em>La marca del Zorro<\/em>. En el testimonio brindado a Sergio Ram\u00edrez Mercado, \u201cEl Zorro\u201d, cuenta sobre el d\u00eda en el que Carlos Fonseca le cuestion\u00f3 sobre su relaci\u00f3n con una de las guerrilleras. Seg\u00fan \u00e9l, Carlos les pidi\u00f3 que platicaran sobre su uni\u00f3n y si estaban dispuestos a formalizarla. Cuando los dos estuvieron de acuerdo, cuenta Rivera, el fundador del FSLN pas\u00f3 dos horas explic\u00e1ndoles lo que significaba el matrimonio en la guerrilla y lo que deb\u00eda ser la mujer para los revolucionarios. Les habl\u00f3 de la importancia de respetarse como pareja y, una vez los dos aceptaron continuar juntos, los cas\u00f3: \u201cHizo que nos di\u00e9ramos la mano, despu\u00e9s un abrazo, y luego, que le di\u00e9ramos la mano a \u00e9l. Y teni\u00e9ndonos a los dos agarrados de la mano, nos declar\u00f3 marido y mujer ante las leyes de la revoluci\u00f3n\u201d, aunque el conflicto armado y sus complicaciones, en los a\u00f1os 70 separ\u00f3 a la mayor\u00eda de las parejas revolucionarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cDoris Mar\u00eda, mujercita m\u00eda, camarada, peque\u00f1ita m\u00eda, d\u00e9mosle al amor la bienvenida y mont\u00e9monos de lleno en la locura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ricardo Morales Avil\u00e9s<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Poema: \u201cDoris Mar\u00eda, cuatro veces tu nombre\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Ricardo Morales Avil\u00e9s, considerado uno de los dirigentes y educadores pol\u00edticos m\u00e1s importantes del FSLN, cuando fue asesinado ten\u00eda casi dos a\u00f1os de haber sido liberado de la c\u00e1rcel de La Aviaci\u00f3n. All\u00ed fue rapado, torturado y hecho prisionero durante dos a\u00f1os, nueve meses y 22 d\u00edas.<\/p>\n<p>En sus horas de encierro, la mujer amada se le filtraba entre las grietas del calabozo. Su piel. Sus labios. Su risa. Sus ojos y la geometr\u00eda de su cuerpo cobraron vida en 341 versos que componen ocho poemas que, expl\u00edcita o impl\u00edcitamente, llevan su nombre. En ellos, Doris Tijerino es la muchacha con \u201ccara de ni\u00f1a sorprendida\u201d, la \u201cprimera entre las primeras camaradas\u201d, y \u201cla \u00fanica que sabe ser mujer\u201d.<\/p>\n<p>Para el maestro de ojos verdes, labios finos y frente amplia, ella es arte, es t\u00edtulo y verso.<\/p>\n<p>\u201cEsta ma\u00f1ana en mis sentidos se quedaron presos los olores de tu cuerpo (&#8230;) Los d\u00edas, peque\u00f1ita, tienen tu aire y mi manera de estar am\u00e1ndote sin medida\u201d, le escribir\u00eda Morales Avil\u00e9s desde La Aviaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No solo poemas le dedic\u00f3. \u201cA la amada distante le digo; no te niego pero morir\u00e9 primero (&#8230;)\u201d, dice el pensamiento n\u00famero 17 de su prosa pol\u00edtica que redact\u00f3 Avil\u00e9s en los momentos en los que sent\u00eda que \u201cuna bandada de p\u00e1jaros\u201d le agitaba el pecho:<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) En la ma\u00f1ana ser\u00e1s lo que fuiste en la vida, el amor que te detuvo en mis ojos, la luz con la que me amaste a cada instante, la vida que entregaste para fundirla a mi cuerpo (&#8230;) Al paso del d\u00eda, solo el fino silencio de mis ojos tristes guardar\u00e1s como reliquia y te llenar\u00e1s de ellos como de una mirada eterna. Al fin pensar\u00e1s que es enorme mi haza\u00f1a al dormirme como si estuviera muerto\u201d, le confiesa Morales Avil\u00e9s en 1971.<\/p>\n<p>Doris Tijerino Haslam desde ni\u00f1a aprendi\u00f3 a conspirar al lado de su mam\u00e1, con quien trasladaba armas en microbuses Volkswagen a grupos antisomocistas. A sus 23 a\u00f1os, el 15 de julio de 1969, es capturada y torturada por la Guardia Nacional, ten\u00eda tres a\u00f1os de haberse integrado al FSLN y ya hab\u00eda sido miembro suplente de la Direcci\u00f3n Nacional del Frente Sandinista.<\/p>\n<p>Hoy a sus 70 a\u00f1os es diputada ante el Parlamento Centroamericano y prefiere no hablar sobre los poemas y la relaci\u00f3n que ella y Ricardo Morales Avil\u00e9s compartieron. De su uni\u00f3n naci\u00f3 una ni\u00f1a: \u201cDoris Mar\u00eda\u201d, quien muri\u00f3 en 1985 en un accidente a\u00e9reo en Cuba. Doce a\u00f1os despu\u00e9s de que la Guardia asesinara a su pap\u00e1 en Nandaime. De l\u00edder obrero Jos\u00e9 Benito Escobar, Doris tampoco quiere conversar.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32215\" aria-describedby=\"caption-attachment-32215\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr9172725462016-4510.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32215 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr9172725462016-4510.jpg\" alt=\" Ricardo Morales Avil\u00e9s\" width=\"700\" height=\"1033\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151825\/Acr9172725462016-4510.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151825\/Acr9172725462016-4510.jpg 203w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151825\/Acr9172725462016-4510.jpg 694w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32215\" class=\"wp-caption-text\">Los poemas de Ricardo Morales Avil\u00e9s son parte del libro <em>Obras, No pararemos de andar jam\u00e1s<\/em>, que es una recopilaci\u00f3n de sus escritos.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Durante su clandestinidad en Las Segovias, M\u00f3nica Baltodano y Bayardo Arce no viv\u00edan en las mismas casas de seguridad, pero decidieron formar una familia. \u201cEn mi vida clandestina sal\u00ed embarazada, buscando tener a nuestro hijo Pancas\u00e1n en el a\u00f1o 1975\u201d, recuerda Baltodano, quien por instantes se traslada al momento en el que por cortes\u00eda de la guerra se encontr\u00f3 frente a una encrucijada.<\/p>\n<p>\u201cEl suceso m\u00e1s doloroso para m\u00ed en mi vida, fue cuando tuve que separarme de mi ni\u00f1o. Todav\u00eda lo cuento y me pongo a llorar, porque fue bien dif\u00edcil, tal vez fue el \u00fanico momento en el que yo pens\u00e9 en s\u00ed val\u00eda la pena la lucha porque ten\u00eda que decidir. Yo no pod\u00eda estar con mi hijo en la clandestinidad\u201d, dice en un tono m\u00e1s suave y pausado. Aunque lo peor estaba por venir.<\/p>\n<p>En 1977, durante una operaci\u00f3n de la Guardia en contra de los miembros de la Direcci\u00f3n Nacional del FSLN, M\u00f3nica Baltodano es capturada camino a Matagalpa. \u201cHubo un intento de asesinarnos, nos ametrallaron. Los tres (Bayardo, ella y el chofer) salimos por distintos lugares porque el veh\u00edculo se dio vuelta. A m\u00ed me capturaron. No sab\u00eda que \u00e9l estaba vivo. \u00c9l tampoco, incluso, colaboradoras como Sarita Tijerino y Norita Hopquin fueron a recorrer (la zona), a ver si me lograban encontrar, enviadas por \u00e9l. Pero no porque era mi compa\u00f1ero&#8230; era el comportamiento com\u00fan de los guerrilleros\u201d, dice Baltodano, quien todav\u00eda lamenta haber huido por el lugar equivocado.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-30818 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/amor-a-la-guerrillera\/attachment\/acr917272546201620515\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151815\/Acr917272546201620515.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-32222\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151815\/Acr917272546201620515.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151815\/Acr917272546201620515.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151815\/Acr917272546201620515.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151815\/Acr917272546201620515.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32222'>\n\t\t\t\tAngelita Morales Avil\u00e9s \n\nFOTO CORTES\u00cdA: IHNCA-UCA\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/amor-a-la-guerrillera\/attachment\/acr917272546201619699\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151819\/Acr917272546201619699.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-32219\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151819\/Acr917272546201619699.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151819\/Acr917272546201619699.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151819\/Acr917272546201619699.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151819\/Acr917272546201619699.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151819\/Acr917272546201619699.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32219'>\n\t\t\t\tA Jos\u00e9 Benito Escobar, Doris Tijerino lo conoci\u00f3 cuando entr\u00f3 a la Juventud Patri\u00f3tica Nicarag\u00fcense.\n\nFOTO CORTES\u00cdA: M\u00f3nica Baltodano\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/amor-a-la-guerrillera\/attachment\/acr917272546201625753\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151818\/Acr917272546201625753.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-32220\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151818\/Acr917272546201625753.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151818\/Acr917272546201625753.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151818\/Acr917272546201625753.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151818\/Acr917272546201625753.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32220'>\n\t\t\t\tM\u00f3nica Baltodano y Bayardo Arce, antes de que ambos pasaran a la clandestinidad en 1974.\n\nFOTO CORTES\u00cdA: M\u00f3nica Baltodano\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La pareja guerrillera m\u00e1s emblem\u00e1tica de los a\u00f1os 70 para algunos fue Claudia Chamorro y Carlos Ag\u00fcero. Hugo Torres, compa\u00f1ero de armas y general en retiro del Ej\u00e9rcito, conoci\u00f3 esta relaci\u00f3n que, seg\u00fan dice, \u201cse releva como un idilio un tanto de novela por la forma heroica en la que ella muere\u201d.<\/p>\n<p>\u201cBastante tiempo despu\u00e9s de la llegada de Carlos Ag\u00fcero a Solentiname, fue que lleg\u00f3 Claudia Chamorro, muchacha muy linda que hab\u00eda sido reina de belleza, que pronto entr\u00f3 a la clandestinidad y a la guerrilla, y fue la compa\u00f1era de Carlos en la monta\u00f1a; fueron \u2018casados por las armas\u2019: la ceremonia nupcial de pasar debajo de los fusiles de la tropa\u201d, detall\u00f3 Ernesto Cardenal en sus memorias tituladas <em>Vida perdida<\/em>. \u00c9l es quiz\u00e1s uno de los pocos, muy pocos, que coincidieron con ellos mientras eran pareja.<\/p>\n<p>El nombre de Carlos Ag\u00fcero Echeverr\u00eda, cuyo seud\u00f3nimo de lucha era Rodrigo, se convirti\u00f3 en referente en 1970. El 21 de octubre de ese a\u00f1o estuvo al mando de la Operaci\u00f3n Comando Juan Santamar\u00eda, que permiti\u00f3 la liberaci\u00f3n de Carlos Fonseca Amador y otros dirigentes del FSLN que permanec\u00edan presos en Costa Rica.<\/p>\n<p>Omar Cabezas, en su libro <em>La monta\u00f1a es algo m\u00e1s que una inmensa estepa verde<\/em>, lo recuerda de verde olivo y con un fusil R-15. Hugo Torres, por su parte, guarda la imagen de \u00e9l con unas botas de hule, jeans y camiseta. Ambos lo conocieron en la monta\u00f1a y en lo que s\u00ed est\u00e1n de acuerdo es en que era un hombre muy serio, exigente y fraternal.<\/p>\n<p>\u201cCarlos gozaba de la admiraci\u00f3n de los guerrilleros, por ser un hombre aguerrido, dispuesto a la lucha, que no reh\u00faye el combate\u201d, dice Torres.<\/p>\n<p>Claudia Chamorro Chamorro era una muchacha granadina a quien le esperaba un futuro vestido de c\u00f3ctel, tacones y abolengo. \u201cUna mujer como he conocido pocas\u201d, confes\u00f3 Francisco Rivera, alias el Zorro, quien la conoci\u00f3 en la monta\u00f1a en los d\u00edas en los que el hambre, los zancudos y la muerte que les pisaba los talones, eran la \u00fanica compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEra una mujer determinada, muy convencida de los objetivos de la lucha. Era muy linda con un aspecto burgu\u00e9s. Muy inteligente, jovial y generosa\u201d, dice M\u00f3nica Baltodano, quien la conoci\u00f3 durante la clandestinidad en 1974. Ellas no sab\u00edan sus nombres reales, tampoco hablaban sobre su vida antes del Frente Sandinista. Aunque hubo algo que Claudia no pudo ocultar: \u201cElla estaba enamorada de Carlos, lo hab\u00eda conocido en una de las bajadas de Carlos a Managua, precisamente porque ella hac\u00eda funciones de chofer y de casa de seguridad\u201d, asegura Baltodano.<\/p>\n<p>\u00bfElla se involucra en la causa sandinista por Carlos Ag\u00fcero? \u201cNo, ella conoce a Carlos porque se involucr\u00f3 en la lucha. Era un amor complicado porque no estaban siempre juntos, y aunque ella pas\u00f3 a la monta\u00f1a no estaban en la misma unidad. Fue un amor cargado de separaci\u00f3n y dificultades, y no dej\u00f3 de tener sus sinsabores\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Carlos Ag\u00fcero muri\u00f3 en la monta\u00f1a el Jueves Santo de 1977, cuando la Columna Aurelio Carrasco\u201d que \u00e9l lideraba atac\u00f3 a una patrulla de la Guardia Nacional. Ten\u00eda 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Claudia Chamorro hab\u00eda muerto poco antes, el 9 de enero de 1977, durante un combate con la Guardia. Casi una semana despu\u00e9s la noticia sali\u00f3 en los diarios. El s\u00e1bado 15 de enero, La Prensa titul\u00f3: \u201cMuere joven guerrillera\u201d. Su foto y la noticia de su muerte circularon en el pa\u00eds 24 horas despu\u00e9s del d\u00eda en el que cumplir\u00eda 25 a\u00f1os. Al momento de su muerte, su \u00fanica compa\u00f1\u00eda era Francisco Rivera, alias el Zorro, quien asegura que la \u00faltima vez que Claudia Chamorro se encontr\u00f3 con Carlos Ag\u00fcero fue en septiembre de 1976. \u201cY la gente dice ahora que le gritaba a Carlos Ag\u00fcero: \u2014\u00a1Amorcito, retirate!\u2014 Mentiras que inventan. Cuentos. Qu\u00e9 me van a contar a m\u00ed, si todav\u00eda la oigo dici\u00e9ndome sin dejar de apretar el gatillo: \u2014\u00a1Chelito! \u00a1Retirate, que te van a matar como a m\u00ed!\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Zorro, Claudia no estaba embarazada de Carlos como se rumora, aunque ella s\u00ed tuvo un hijo antes de conocerlo e incluso antes de ser guerrillera. Roberto Rafael Chamorro Chamorro es el nombre del peque\u00f1o, hoy ya un hombre, que fue criado por sus abuelos maternos despu\u00e9s de la muerte de Claudia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Bayardo Arce ahora usa solamente el verde olivo quiz\u00e1s en sus corbatas. Eso si el color amanece con suerte. El muchacho moreno de voz ronca, nariz afilada y ojos distra\u00eddos cambi\u00f3 el fusil por un Mini Cooper. \u00c9l tiene 64 a\u00f1os y ahora es asesor econ\u00f3mico de la Presidencia. Ya han pasado cuatro d\u00e9cadas desde el d\u00eda en el que M\u00f3nica Baltodano lo conoci\u00f3.<\/p>\n<p>Los dos hijos que procrearon ya son adultos. Pancas\u00e1n tiene 38 a\u00f1os y su hermana Sofana, quien naci\u00f3 poco despu\u00e9s del triunfo de la revoluci\u00f3n, cumpli\u00f3 33 a\u00f1os.<\/p>\n<p>De los guerrilleros que se enamoraron en 1973 quedan dos buenos amigos y un par de fotograf\u00edas.<\/p>\n<p>\u201cYo creo que la guerra, la dureza de las circunstancias, la fuerza de nuestras convicciones nos dej\u00f3 una gran madurez en t\u00e9rminos de las relaciones humanas. Nosotros tuvimos siempre una relaci\u00f3n \u2018revolucionaria\u2019 muy distinta a las comunes de la gente que se separa, nunca dejamos de ser amigos, nunca dejamos de tener buenas relaciones pol\u00edticas, nunca dejamos de tener buenas relaciones con los hijos. Nunca tuvimos conflictos provocados por la separaci\u00f3n. Nos separamos como buenos amigos. Nos dimos cuenta de que ya no pod\u00edamos seguir\u201d, reconoce Baltodano.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo describir\u00eda su amor con \u00e9l? \u201cYo lo describo como un amor de los m\u00e1s importantes de mi vida, creo que el amor de mi vida es mi compa\u00f1ero con el que ya tengo casi 32 a\u00f1os de convivir, pero s\u00ed fue un amor muy importante, muy intenso, bastante tormentoso por as\u00ed decirlo, porque los dos, adem\u00e1s somos de un car\u00e1cter fuerte. Pero un buen amor, que jug\u00f3 un papel muy importante en una parte crucial de mi vida como fue los inicios de la lucha\u201d, dice, mientras aprieta sus labios vestidos de rojo intenso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<h4>Inestables e infieles<\/h4>\n<p>El comandante guerrillero Hugo Torres asegura que \u201clas relaciones estables de pareja en la guerrilla eran escasas\u201d. La distancia. La clandestinidad. La soledad y el peligro inminente de la guerra determinaban que, seg\u00fan \u00e9l, existiera \u201cuna mentalidad distinta de lo que era una relaci\u00f3n de lo que era eso que conocemos como amor (entre los combatientes), era una idea de mayor libertad\u201d. Para Torres, el cortejo entre los guerrilleros pod\u00eda durar horas, con suerte d\u00edas, por el hecho de que a diario batallaban contra la muerte, mientras la necesidad de afecto calaba hasta en los m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p>Torres adem\u00e1s se\u00f1ala que la \u201cfidelidad\u201d no era un factor com\u00fan en las relaciones de esa \u00e9poca, porque en las condiciones de guerra \u201chab\u00eda esa necesidad tan profunda de sentir el hombro, el pecho de alguien junto al tuyo, de la caricia, el beso, que no pod\u00eda uno juzgar a alguien porque pudiese tener una relaci\u00f3n que no era la de su pareja estable entre comillas, posiblemente era el \u00fanico placer que ten\u00edas y ni siquiera en el caso de la guerrilla, la mayor\u00eda de nosotros pod\u00eda tenerlo porque viv\u00edamos con un hambre espantosa, que en lo que pens\u00e1bamos era en comer y nunca com\u00edamos\u201d, asegura Torres, quien tambi\u00e9n explica que esa era una de las razones por las que los guerrilleros en ocasiones ten\u00edan m\u00e1s de una pareja.<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, asegura que las compa\u00f1eras que hab\u00edan formalizado su relaci\u00f3n con otro guerrillero eran \u201cintocables\u201d, algo en lo que coincide con Francisco Rivera, alias el Zorro.<\/p>\n<h4>Otros amores<\/h4>\n<p>\u2022 Carlos Fonseca Amador y Mar\u00eda Hayd\u00e9e Ter\u00e1n. Carlos Fonseca muere en la monta\u00f1a en noviembre de 1976. Mar\u00eda Hayd\u00e9e Ter\u00e1n, a sus m\u00e1s de 70 a\u00f1os, asegura que \u00e9l fue su primero y \u00fanico amor.<\/p>\n<p>\u2022 Pedro Ar\u00e1uz y Martha Ang\u00e9lica Quezada. Ambos asesinados en distintos operativos de la Guardia Nacional realizados el mismo d\u00eda: 17 de octubre de 1977.<\/p>\n<p>\u2022 Angelita Morales y Rufo Mar\u00edn. Angelita era una joven intelectual que form\u00f3 parte del equipo de Carlos Fonseca que investigaba en Cuba sobre Sandino. Hermana de Ricardo Morales Avil\u00e9s. Muere en una casa de seguridad el 14 de mayo de 1977. Rufo Mar\u00edn era nieto del coronel Rufo Mar\u00edn, jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito del general Sandino. Cay\u00f3 en la monta\u00f1a el 8 de diciembre de 1976. Angelita, antes de ser compa\u00f1era de Rufo Mar\u00edn, se hab\u00eda casado con F\u00e9lix Navarrete.<\/p>\n<p>\u2022 Leticia Herrera y Daniel Ortega Saavedra.<\/p>\n<p>\u2022 Charlotte Baltodano y Leonel Espinoza.<\/p>\n<p>Nota: En algunos casos, se menciona a las parejas m\u00e1s conocidas, lo que no implica que las personas citadas hayan estado solamente con aquellos con los que aqu\u00ed con base a datos hist\u00f3ricos se les vincula.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de la muerte, la c\u00e1rcel y las privaciones de la monta\u00f1a hubo tiempo tambi\u00e9n para el amor. 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