{"id":30880,"date":"2013-04-14T14:38:00","date_gmt":"2013-04-14T20:38:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=30880"},"modified":"2021-06-08T20:53:06","modified_gmt":"2021-06-09T02:53:06","slug":"morir-en-el-ring-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/morir-en-el-ring-2\/","title":{"rendered":"Morir en el ring"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">A pu\u00f1o cerrado, de golpe en golpe buscaban la gloria, pero la vida les neg\u00f3 esa oportunidad. Harold Blas Amador, Marvin Hern\u00e1ndez y Jos\u00e9 Miguel Morales, tres nicarag\u00fcenses que se encontraron con la muerte en el cuadril\u00e1tero<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>Diez rounds y la campana son\u00f3, la pelea hab\u00eda terminado. Fue un combate intenso, fuerte, de esos en los que dos hombres a\u00fan cansados y golpeados se niegan a soltar ese pedazo de victoria que tienen en sus manos, se niegan a rendirse ante el otro. El boxeador aguant\u00f3 golpes, era de esos luchadores que no flaquean, que ponen el pellejo incluso cuando ya no aguantan m\u00e1s. Pero al terminar la pelea, el boxeador camin\u00f3 hacia su esquina, sudaba, respiraba fuerte, jadeaba, y de pronto mientras le quitaban los guantes se desplom\u00f3.<\/p>\n<p>Aquella noche, en aquella pelea, el 8 de julio de 1970, el boxeador estaba solo. Ni uno solo de sus familiares hab\u00eda podido acompa\u00f1arlo. Jos\u00e9 Miguel Morales, conocido como Joe Morales, hab\u00eda viajado a El Salvador y fue ah\u00ed que se enfrent\u00f3 con el salvadore\u00f1o H\u00e9ctor Cabrera. Ten\u00eda 20 a\u00f1os y ese d\u00eda perdi\u00f3 el combate por decisi\u00f3n un\u00e1nime.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas antes de la pelea, su mam\u00e1, Teresa Morales, lo hab\u00eda acompa\u00f1ado hasta la esquina de la casa, ah\u00ed, en el barrio Larreynaga de Managua y lo despidi\u00f3 con un beso. \u00c9l solo le sonri\u00f3, moreno, flaco y nervioso, subi\u00f3 al carro que lo pasaba recogiendo para llevarlo al aeropuerto. Pens\u00f3 que volver\u00eda victorioso.<\/p>\n<p>A ella nunca le gust\u00f3 que su hijo boxeara, le parec\u00eda un deporte demasiado rudo, pero \u00e9l, terco y apasionado, no se detuvo. A ella no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que apoyarlo y siempre que lo ve\u00eda pensaba que quiz\u00e1s aquella pasi\u00f3n era una herencia de su padre que alguna vez fue boxeador.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana despu\u00e9s de la pelea, Joe Morales muri\u00f3, a consecuencia de los golpes que recibi\u00f3 durante el combate. Luego, dir\u00edan los diarios, que viaj\u00f3 sin constancia m\u00e9dica y sin el permiso de la Comisi\u00f3n Nacional de Boxeo. Luego, dir\u00edan sus familiares, que le cambiaron al contrincante y le pusieron de frente a uno con un peso mayor. Luego, dir\u00edan los conocedores de la historia pugil\u00edstica del pa\u00eds que se trata del \u00fanico boxeador profesional nicarag\u00fcense que ha muerto en el ring.<\/p>\n<p>La historia de Joe Morales bien puede tener otros nombres alrededor del mundo. Davey Moore, Benny Paret, Marco Antonio Nazareth, John Richard Owens, por ejemplo. De hecho, puede tener m\u00e1s nombres de lo que uno creer\u00eda. Un estudio dirigido por el investigador alem\u00e1n Hans Forstl calcula que desde 1900, el boxeo deja un promedio de diez muertes cada a\u00f1o.<\/p>\n<p>En Nicaragua, adem\u00e1s de Joe Morales, se conoce de la muerte de dos boxeadores amateur en los \u00faltimos a\u00f1os. Hay detractores y defensores de este deporte de combate, pero lo cierto es que hay quienes suben al cuadril\u00e1tero y les toca pelear su \u00faltimo round.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Sin tregua, un ataque brutal, un hombre que se abalanza encima de otro como una fiera, con una lluvia de golpes, sin darle un solo respiro. El oponente que baja los brazos, que luce sin fuerza, que tiembla, que se desploma. Basta una b\u00fasqueda: boxeador muere en el ring, para que los videos aparezcan. Hay donde elegir.<\/p>\n<p>Dos hombres que complacen a miles de espectadores y que al ritmo de ese brincadito sobre la lona se muelen a golpes.<\/p>\n<p>Ese espect\u00e1culo sangriento y agresivo tiene su origen muchos a\u00f1os atr\u00e1s, en la antigua Grecia, donde dos hombres se enfrentaban sin tiempo, sin rounds, sin reglas. La victoria llegaba cuando uno de los dos no pod\u00eda continuar.<\/p>\n<p>Pero ahora, insisten los expertos, el boxeo se ha humanizado, ya no es m\u00e1s esa batalla donde solo sobrevive el m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cLa intervenci\u00f3n oportuna de un r\u00e9feri puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte de un boxeador\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Miguel \u00c1ngel Arcia, entrenador de boxeo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>\u201cEs cierto que el boxeo es uno de los deportes de combate m\u00e1s fuerte, pero ahora est\u00e1 reglamentado, tecnificado\u201d, asegura Guillermo \u201cPolvorita\u201d Mart\u00ednez, quien lleva cuarenta a\u00f1os siendo entrenador de este deporte. Miguel \u00c1ngel Arcia, tambi\u00e9n entrenador, opina igual. Ahora, explica, se hacen \u00fanicamente 12 rounds, se usan guantes de ocho onzas y no de seis como sol\u00eda hacerse. \u201cHay m\u00e1s protecci\u00f3n\u201d, dice.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 sigue habiendo muertes en el ring? \u00bfPor qu\u00e9 muri\u00f3 el blufile\u00f1o Harold Blas Amador tras una pelea?<\/p>\n<p>La noticia de esa muerte en septiembre de 2011 relata que el muchacho aguant\u00f3 el primer round, pero en el segundo detuvieron la pelea porque lo notaron muy cansado. Vino un desmayo y le sigui\u00f3 la muerte.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de Mart\u00ednez parece simple: \u201cHay riesgos que este deporte tiene por naturaleza, pero si un atleta no est\u00e1 bien preparado el riesgo es mayor todav\u00eda, los resultados son estos accidentes. Por eso yo digo que el entrenador que no conoce el riesgo del boxeo que no meta a los muchachos a eso\u201d. Pero s\u00ed, reconoce, los riesgos de subir al ring son grandes. \u201cAl boxeador se le prepara para que reciba golpes, siempre se espera que reciba poco, pero siempre recibe. Las lesiones son varias desde fracturas hasta lesiones en el cerebro. Los golpes m\u00e1s da\u00f1inos son a la cabeza y nunca se sabe cu\u00e1l va a ser la consecuencia\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Las muertes \u2014menciona Miguel \u00c1ngel Arcia\u2014 tambi\u00e9n ocurren por irresponsabilidad, de los atletas, de entrenadores, de promotores, de los r\u00e9feris. \u201cYo he conocido casos que con tal de llenar una cartelera a veces se busca a alguien que todo el mundo sabe que amaneci\u00f3 borracho, pero lo ponen a descansar y lo ponen a pelear. Esa persona puede morir\u201d. Tambi\u00e9n hay historias, dice, donde el r\u00e9feri ve que un boxeador es maltratado, pero no suspende el combate por temor a la respuesta del p\u00fablico. \u201cLa intervenci\u00f3n oportuna de un r\u00e9feri puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte de un boxeador\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_31614\" aria-describedby=\"caption-attachment-31614\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr1393272546201624655.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-31614 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr1393272546201624655.jpg\" alt=\"Managua 19 de marzo de 2013. Joe Morales, reproduccion de periodico La Prensa Grafica para reportaje Muerte en el Ring de Magazine. Carlos Herrera \/ La Prensa\" width=\"700\" height=\"772\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152435\/Acr1393272546201624655.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152435\/Acr1393272546201624655.jpg 272w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-31614\" class=\"wp-caption-text\">El boxeador Jos\u00e9 Miguel Morales, conocido como Joe Morales, fue a pelear a El Salvador en 1970 y regres\u00f3 muerto.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El tel\u00e9fono de la casa de la hermana de Teresa Morales, que viv\u00eda a una cuadra, son\u00f3 temprano la ma\u00f1ana el 9 de julio de 1970. Al otro lado de la l\u00ednea un miembro de la Comisi\u00f3n de Boxeo le avisaba la muerte de Joe Morales.<\/p>\n<p>Teresa reci\u00e9n se levantaba, y corri\u00f3 desesperada cuando le lleg\u00f3 la noticia. Su hijo, el mayor de todos, muerto en El Salvador. Le costaba creerlo y lo \u00fanico en lo que encontr\u00f3 fuerza fue en la oraci\u00f3n. \u201cYo solo quer\u00eda que me trajeran a mi hijo, quer\u00eda verlo y enterrarlo aqu\u00ed\u201d, cuenta ahora esta se\u00f1ora de 85 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Joe Morales regres\u00f3 a Managua en una caja, su mam\u00e1 fue por \u00e9l al aeropuerto y as\u00ed como lo hab\u00eda despedido lo recibi\u00f3, con un beso, esta vez entre l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u201cPor treinta d\u00f3lares perdi\u00f3 la vida Joe Morales\u201d, se titulaba el art\u00edculo publicado en el diario Novedades con fecha el 12 de julio. Menos del salario m\u00ednimo de la \u00e9poca, explicaba la nota, fue lo que le dieron por aguantar golpes durante diez rounds.<\/p>\n<p>En los p\u00e1rrafos siguientes se lee que el boxeador viaj\u00f3 a El Salvador sin permiso m\u00e9dico y sin autorizaci\u00f3n del comisionado profesional de boxeo. Y as\u00ed quedaba la historia, sin responsables, sin explicaciones, un boxeador m\u00e1s en la lista de los fallecidos.<\/p>\n<p>En la casita pintada de naranja en el barrio Larreynaga de la capital, Teresa Morales y sus tres hijos intentan explicar por qu\u00e9 muri\u00f3 su familiar. \u201cHubo una mala jugada porque \u00e9l iba contratado con otro de su peso, \u00e9l pesaba 110 libras, no s\u00e9 qu\u00e9 fall\u00f3 que no sali\u00f3 y lo pusieron a pelear con otro de peso mayor\u201d, explica la madre. Marvin, su hijo, la escucha y agrega que no es culpa del deporte, sino que hay organizadores \u201cque se tiran las trancas\u201d, que no cumplen con la normativa y las consecuencias est\u00e1n ah\u00ed, en el dolor de su familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_31611\" aria-describedby=\"caption-attachment-31611\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr13932725462016-31841.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-31611\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr13932725462016-31841.jpg\" alt=\"Juan Manuel Marquez, from Mexico, right, connects against Manny Pacquiao, from the Philippines, as referee Kenny Bayless looks on at left, during their WBO world welterweight fight Saturday, Dec. 8, 2012, in Las Vegas. Marquez won the fight by a knockout. (AP Photo\/Julie Jacobson)\" width=\"700\" height=\"483\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152438\/Acr13932725462016-31841.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152438\/Acr13932725462016-31841.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-31611\" class=\"wp-caption-text\">Seg\u00fan un investigador alem\u00e1n, desde 1900 ocurren diez muertes anuales ocasionadas por el boxeo. En la imagen el mexicano Juan Manuel M\u00e1rquez y el filipino Manny Pacquiao durante el combate realizado en diciembre pasado. Ese d\u00eda, de un golpe, M\u00e1rquez dej\u00f3 inconsciente sobre la lona a Pacquiao.<\/figcaption><\/figure>\n<p>No es f\u00e1cil cargar con la muerte de un rival. Y eso bien lo saben boxeadores como el mexicano Gabriel Ruelas.<\/p>\n<p>El 6 de mayo de 1995 se enfrent\u00f3 al colombiano Jimmy Garc\u00eda, quien falleci\u00f3 19 d\u00edas despu\u00e9s por efecto de los golpes. \u201cYo lo mat\u00e9, y si hay un Dios y un cielo, si aqu\u00ed yo lo da\u00f1\u00e9, all\u00e1 arriba le voy a decir que \u00e9l me da\u00f1e y que me perdone\u201d, dijo en una entrevista. Ruelas nunca pudo superar la muerte de su rival. Igual le pas\u00f3 a Omar Ch\u00e1vez, hijo del famoso Julio C\u00e9sar Ch\u00e1vez, quien pele\u00f3 contra Marco Antonio Nazareth el 18 de julio de 2009. Cuatro rounds mandaron al hospital a Nazareth, quien luego de estar en coma muri\u00f3. Ch\u00e1vez ha hablado de su retiro y en los medios se cuenta que visita psic\u00f3logos y psiquiatras para superar el trauma.<\/p>\n<p>En Jinotega, Darwin Guti\u00e9rrez, un muchacho de 16 a\u00f1os, tambi\u00e9n lucha contra sus propios fantasmas. El 2 de marzo de este a\u00f1o Guti\u00e9rrez debutaba como boxeador amateur juvenil en El Cu\u00e1, Jinotega. Su rival era Marvin Hern\u00e1ndez, de 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda, cuenta el promotor de boxeo en Jinotega, Milton Rodr\u00edguez, en la Disco El Chele de El Cu\u00e1 unas 300 personas esperaban el espect\u00e1culo. Sobre un ring de madera y de cuerdas de mecate forrado estaban Marvin Hern\u00e1ndez y Darwin Guti\u00e9rrez. \u201cTodo fue normal, dos muchachos muy valientes, fue una pelea fuerte, termin\u00f3, hubo empate y como a los veinte minutos me llaman que el muchacho se desmay\u00f3\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Esa noche, el pap\u00e1 de Darwin, Odonel Rodr\u00edguez, lo llam\u00f3 varias veces para saber c\u00f3mo hab\u00eda salido de la pelea, pero cuando escuch\u00f3 a su hijo la piel se le eriz\u00f3. \u201cPapa fue empate, pero fijate que el muchacho con el que pele\u00e9 est\u00e1 mal, se lo llevaron al hospital de Jinotega porque sufri\u00f3 un desmayo al salir de la pelea\u201d.<\/p>\n<p>En ese momento lo \u00fanico que pens\u00f3 fue c\u00f3mo es que \u00e9l hab\u00eda cedido ante los pedidos de su hijo que quer\u00eda ser boxeador. Era un deporte rudo, \u00e9l lo sab\u00eda. Alguien saldr\u00eda lastimado, \u00e9l lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente Marvin Hern\u00e1ndez muri\u00f3. Un m\u00e9dico forense confirm\u00f3 que el boxeador falleci\u00f3 a consecuencia de \u201cuna lesi\u00f3n grave en el cerebro, m\u00e1s un edema cerebral\u201d.<\/p>\n<p>\u201cViera qu\u00e9 pesar me dio cuando supe que el muchacho hab\u00eda muerto, yo como padre pues me puse en el lugar de los pap\u00e1s de ese pobre muchacho\u201d, cuenta Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p>Desde ese d\u00eda, a su hijo no se le habla de su tr\u00e1gico debut en el ring, para superar el trauma le ha tocado ir a un psic\u00f3logo, pero hay d\u00edas que se le acerca y le dice que el rostro de su contrincante lo tiene ah\u00ed, clarito, solo basta que cierre los ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cuarenta y dos a\u00f1os de la tragedia y no ha habido una sola persona que le explique a Teresa Morales qu\u00e9 fue lo que verdaderamente ocurri\u00f3 con su hijo. Que le fracturaron el cr\u00e1neo, que le dio un derrame cerebral, escuch\u00f3 por ah\u00ed, pero sin certezas.<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed nunca me dijeron nada, nadie me vino a explicar\u201d, dice. No buscaba culpables, insiste, simplemente alguien que diera la cara, alguien que pudiera contarle de aquella noche de julio, alguien que haya estado con su hijo y que le repitiera una y otra vez lo que hab\u00eda ocurrido en El Salvador.<\/p>\n<p>La muerte de boxeadores en el ring, coinciden tanto cr\u00edticos como seguidores del boxeo, es uno de los episodios m\u00e1s tristes que un ser humano puede presenciar, es ver c\u00f3mo un hombre valiente, fuerte, intenso, en\u00e9rgico, se desvanece. Es ser testigo de c\u00f3mo un luchador que defend\u00eda a pu\u00f1etazos su honor pierde la batalla.<\/p>\n<p>Marvin Hern\u00e1ndez, Harold Blas Amador, Joe Morales, engrosan la cifra de los boxeadores muertos en el ring. A ellos la vida no les dio una tregua.<\/p>\n<p><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr13932725462016-11587.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-31612 size-thumbnail alignright\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr13932725462016-11587-150x150.jpg\" alt=\"Managua 20 de marzo de 2013. Guillermo Polvorita Martinez entrevistado para reportaje Muerte en el Ring de Magazine. Carlos Herrera \/ La Prensa\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152437\/Acr13932725462016-11587.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152437\/Acr13932725462016-11587.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152437\/Acr13932725462016-11587.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152437\/Acr13932725462016-11587.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152437\/Acr13932725462016-11587.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cLa responsabilidad es del atleta, pero tambi\u00e9n de la federaci\u00f3n y de los entrenadores que tenemos que estar atentos y alertas para que no contin\u00fae habiendo muertes de j\u00f3venes\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Guillermo \u201cPolvorita\u201d Mart\u00ednez, entrenador de boxeo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>\u201cEl \u00e1rbitro est\u00e1 para proteger\u201d<\/h4>\n<p>Una decisi\u00f3n suya \u2014reconoce el \u00e1rbitro de boxeo Onofre Ram\u00edrez\u2014 puede cambiar el rumbo de una pelea. Para bien o para mal.<\/p>\n<p>Lleva veinte a\u00f1os siendo r\u00e9feri y para \u00e9l lo m\u00e1s importante son dos cosas: apegarse al reglamento y proteger la vida de los boxeadores. En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n le ha tocado parar una pelea en medio de un p\u00fablico que exige que el espect\u00e1culo no se detenga y de boxeadores que se resisten. \u201cLo que los fan\u00e1ticos y los mismos boxeadores, entrenadores no saben es que lo que yo estoy haciendo es evit\u00e1ndoles a los deportistas una lesi\u00f3n, o algo peor como la muerte\u201d.<\/p>\n<p>\u201cUno ya tiene a\u00f1os de experiencia y mira que hay boxeadores en desventaja, que no tienen buena condici\u00f3n f\u00edsica, que est\u00e1n aguantando golpes, entonces uno lo que hace es parar la pelea, lo protege f\u00edsicamente porque entre m\u00e1s golpes, menos vida deportiva tendr\u00e1\u201d, asegura.<\/p>\n<p>El \u00e1rbitro \u2014dice Ram\u00edrez\u2014 puede ser un factor decisivo entre la vida y la muerte de un boxeador, pero tambi\u00e9n hay factores como la mala preparaci\u00f3n y la ausencia de un chequeo m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Ram\u00edrez es de los que observa a los boxeadores, habla con los de su esquina. Es de los que prefiere prevenir y detener una pelea antes de cargar con la muerte de un deportista.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr13932725462016-10721.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-31613 size-thumbnail\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Acr13932725462016-10721-150x150.jpg\" alt=\"Referi onofre Ramirez\/foto\/LA PRENSA\/Alfredo Zuniga\/29 de mayo del 2012\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152436\/Acr13932725462016-10721.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152436\/Acr13932725462016-10721.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152436\/Acr13932725462016-10721.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152436\/Acr13932725462016-10721.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 483px; top: 6163px; opacity: 0;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pu\u00f1o cerrado, de golpe en golpe buscaban la gloria, pero la vida les neg\u00f3 esa oportunidad. Harold Blas Amador, Marvin Hern\u00e1ndez y Jos\u00e9 Miguel Morales, tres nicarag\u00fcenses que se encontraron con la muerte en el cuadril\u00e1tero<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":31616,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30880","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30880","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30880"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54400,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30880\/revisions\/54400"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}