{"id":30943,"date":"2016-05-08T09:30:18","date_gmt":"2016-05-08T15:30:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=30943"},"modified":"2018-10-01T05:46:24","modified_gmt":"2018-10-01T05:46:24","slug":"abuelas-a-los-30-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/abuelas-a-los-30-anos\/","title":{"rendered":"Abuelas a los 30"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Fueron madres adolescentes, el ciclo se repiti\u00f3 y ahora sus hijas tambi\u00e9n lo son. As\u00ed llevan su vida de abuelas prematuras y estas son sus historias<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Hay varias formas de imaginar a una abuela: de blanco mo\u00f1o, sentada en su mecedora mientras borda una almohada o teje un calcet\u00edn. Ancianita y parsimoniosa, olorosa a hierbabuena, eucalipto y manzanilla. Quejumbrosa y enfermiza, con la cabeza envuelta en un pa\u00f1uelo antimigra\u00f1as. O bien&#8230; con tacones altos, vestidos ajustados y agenda llen\u00edsima, corriendo de aqu\u00ed para all\u00e1, criando hija y nieto, viviendo la vor\u00e1gine de la d\u00e9cada de sus treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima clase de abuela parece ser una especie extra\u00f1a. No lo es. Las estad\u00edsticas de 2014, que hasta hoy son las m\u00e1s recientes, colocaron a Nicaragua en el primer puesto de maternidad precoz, por encima de todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. Y los embarazos adolescentes no ocurren una sola vez en cada familia, suelen replicarse de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n; de modo que abundan casos como el de Francis Ponce, quien debut\u00f3 como abuela hace siete meses, a los 32 a\u00f1os de edad, repitiendo as\u00ed la historia de su madre, Judith Morales, abuela a los 33 y bisabuela a los 51.<\/p>\n<p>Aunque su nombre es Francisca, prefiere que la llamen Francis, le va m\u00e1s a su juventud. Nadie le cree que ya es abuela y la verdad es que al inicio tampoco ella se lo cre\u00eda, pero la psic\u00f3loga que atiende a su nieto le ha ayudado a terminar de asumirlo. \u201c\u00bfC\u00f3mo quer\u00e9s que te llame el ni\u00f1o, \u2018abuela\u2019 o \u2018mamita\u2019?\u201d, le pregunt\u00f3 hace un tiempo. \u201cQue me diga \u2018mamita\u2019\u201d, contest\u00f3 ella de inmediato. \u201cUn momento, no querr\u00e1s jugar el papel que no te corresponde\u201d. \u201cAaaala, pero es que soy joven\u201d. \u201cFrancis, sos su abuela\u201d. \u201cBueno, soy su abuela pues\u201d.<\/p>\n<p>En esta ma\u00f1ana caliente como un horno, Francis est\u00e1 sentada en el porche de la casa de su madre, en Ciudad Sandino, y no borda una almohada ni teje un calcet\u00edn. Est\u00e1 absorta en sus recuerdos, y entre l\u00e1grimas y risas va narrando c\u00f3mo fue parir a su hija a los 13 a\u00f1os. Anoche, antes de dormir, empez\u00f3 a reconstruir su historia, pero por m\u00e1s que piensa no entiende por qu\u00e9 casi todas las mujeres de su familia han sido abuelas a los 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En Managua, Masaya y Rivas, Carla Torres Sol\u00f3rzano, Ana Fajardo y Karem Avell\u00e1n, tienen la misma duda. No saben c\u00f3mo explicar las cadenas de embarazos prematuros y hasta se preguntan si acaso est\u00e1n viviendo en carne propia las \u201cmaldiciones generacionales\u201d de la Biblia.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cNo me siento ni m\u00e1s vieja, ni la palabra abuela. No quer\u00eda ser abuela tan joven, pero ya cuando se dio, se dio. No me afecta. Al principio s\u00ed, no por ser abuela, sino por ella misma, mi hija\u201d.<br \/>\nAna Fajardo, abuela a los 36 a\u00f1os<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ese d\u00eda su padre la lleg\u00f3 a buscar para llevarla al m\u00e9dico. Gerany Membre\u00f1o, entonces de 18 a\u00f1os, hab\u00eda estado con fiebres y v\u00f3mitos y todo indicaba que algo andaba mal en sus ri\u00f1ones, de por s\u00ed problem\u00e1ticos. Pero volvieron al poco rato y la muchacha, p\u00e1lida como la muerte, entr\u00f3 llorando a la casa, seguida por su pap\u00e1. Ana Fajardo sinti\u00f3 que se le encog\u00eda el est\u00f3mago y supo lo que suced\u00eda aun antes de que su exesposo le arrojara los resultados de los ex\u00e1menes y le dijera: \u201c\u00a1Tom\u00e1, vas a ser abuela!\u201d<\/p>\n<p>A sus 34 a\u00f1os de edad estaba presenciando c\u00f3mo su hija repet\u00eda su historia. Ana ten\u00eda 17 cuando qued\u00f3 embarazada de Gerald Membre\u00f1o, cuatro a\u00f1os mayor. \u00c9l era su novio desde los 14 y \u201cjalaban\u201d con permiso desde que ella cumpli\u00f3 los 15. \u201cYo nunca recib\u00ed educaci\u00f3n sexual. Mi mam\u00e1 nos cri\u00f3 sola. Nunca tuve qui\u00e9n me ense\u00f1ara. Me pas\u00f3 como a la mayor\u00eda de las mujeres: nos enamoramos, nos entregamos pensando \u2018ojal\u00e1 no quede embarazada\u2019, pero qu\u00e9 va, ah\u00ed nom\u00e1s\u201d, relata. Se encuentra en la sala de su casa, en el centro de la ciudad de Masaya, y a la par, con aire de muchachita rega\u00f1ada, est\u00e1 Gerany, ahora de 20 a\u00f1os, atenta a cada palabra de su madre.<\/p>\n<p>Cuando Gerany naci\u00f3, su mam\u00e1 casi se olvid\u00f3 de s\u00ed misma y dedic\u00f3 mucho de su tiempo a cuidar a la beb\u00e9 y al esposo. \u201cTrabajaba, estudiaba, ten\u00eda un marido que hab\u00eda que estar atendiendo en todos los sentidos, y una tierna que se despertaba en la noche y ten\u00eda que atenderla. Hasta envejec\u00ed en esos a\u00f1os. Pero me dec\u00eda: \u2018Yo tengo que seguir\u2019\u201d, cuenta Ana, hoy de 36 a\u00f1os. Su esposo era \u201cceloso y machista\u201d y le \u201carmaba alboroto\u201d para que no fuera a estudiar. \u201cA veces yo llegaba llorando a la universidad porque \u00e9l me armaba pereque con tal de que no fuera\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Pese a los \u201cpereques\u201d del esposo, Ana se gradu\u00f3 como T\u00e9cnico Superior en Contabilidad y consigui\u00f3 trabajo en Correos de Nicaragua. Pero la vida fue muy dura en los a\u00f1os de su primera juventud, por eso siempre le dijo a Gerany, la mayor de sus tres hijas: \u201cYo no quiero esto para vos\u201d. Le habl\u00f3 de sexualidad y anticonceptivos y con la ayuda de Gerald la mand\u00f3 a buenos colegios y finalmente a la universidad.<\/p>\n<p>Si se hizo de todo para que la muchacha no pasara por lo mismo, \u00bfpor qu\u00e9 se repiti\u00f3 la historia? Madre e hija se quedan viendo. \u201cBueno, no s\u00e9, pienso yo que tenemos que romper una maldici\u00f3n que viene de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u201d, sugiere Ana. \u201cA m\u00ed y a su pap\u00e1 nos hizo falta ponerla m\u00e1s en oraci\u00f3n. Nos dedicamos al trabajo, a cubrir sus necesidades de estudio y comida. De cierta manera los padres tenemos un poco de culpa porque tenemos que estar pendientes de ellas\u201d.<\/p>\n<p>Karem Avell\u00e1n, abuela de 39 a\u00f1os, y Carla Torres Sol\u00f3rzano, abuela de 36, tambi\u00e9n trataron de educar a sus hijas de manera que no continuaran el ciclo de los embarazos adolescentes. Y ahora que, perplejas, se enfrentan a una \u201cabuelitud\u201d temprana han prestado m\u00e1s atenci\u00f3n a lo que la gente y los sacerdotes dicen sobre las \u201cmaldiciones generacionales\u201d.<\/p>\n<p>La Biblia las menciona varias veces en los libros N\u00fameros, \u00c9xodo y Deuteronomio. En resumen, afirman que por los pecados de los padres los hijos pueden ser castigados hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n. Sin embargo, las causas tras los embarazos adolescentes son mucho m\u00e1s complejas que eso.<\/p>\n<p>Lo primero que hay que entender es que el ejemplo siempre pesa m\u00e1s que las palabras y que el modelo que se ve todos los d\u00edas en el hogar se va aprendiendo y llega a ser determinante, explica Lorna Norori, psic\u00f3loga. Debido a ese \u201cmodelaje\u201d, que se implanta en el subconsciente como un chip, hay muchas probabilidades de repetir los patrones que se vieron en casa, aunque se tenga conciencia de que no son convenientes. Otro ejemplo es el del hijo que desaprueba el alcoholismo de su padre, pero que a la larga termina siguiendo sus pasos.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que puede romper ese esquema mental es la educaci\u00f3n, pero cuando Norori habla de educaci\u00f3n no se refiere a informaci\u00f3n superficial sobre los aparatos reproductores y los embarazos no deseados. \u201cEs necesario dar a las ni\u00f1as informaci\u00f3n sobre su propio cuerpo y sobre las relaciones de poder. No es cuesti\u00f3n de recomendar no tener relaciones sexuales. En la medida en que se les d\u00e9 seguridad sobre su cuerpo van a ser responsables de lo que est\u00e1n haciendo e incluso van a decidir esperar\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>El mensaje de \u201cest\u00e1s en riesgo\u201d no funciona y los sermones tampoco son efectivos, asegura la psic\u00f3loga. Desde ni\u00f1as a las mujeres \u201cse les prepara para querer, y eso no est\u00e1 mal; el problema es que tambi\u00e9n nos ense\u00f1an la sumisi\u00f3n y nos ligan la sumisi\u00f3n al afecto\u201d, de manera que \u201cquienes someten a una chavala a trav\u00e9s del afecto tienen mayor oportunidad de doblegarla que su mam\u00e1 a trav\u00e9s del miedo\u201d, se\u00f1ala Norori. \u201cMientras la mam\u00e1 le pinta un panorama sombr\u00edo y le infunde temor, \u00e9l le dice que la ama y a la vez la presiona\u201d.<\/p>\n<p>Algo as\u00ed sucedi\u00f3 con Francis Ponce, hoy de 33 a\u00f1os.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32038\" aria-describedby=\"caption-attachment-32038\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/257-MAG-ABUELAANA-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32038\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/257-MAG-ABUELAANA-1.jpg\" alt=\"Ana Fajardo y Gerany Membre\u00f1o \/ Abuelas a los 30 a\u00f1os\" width=\"700\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152010\/257-MAG-ABUELAANA-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152010\/257-MAG-ABUELAANA-1.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32038\" class=\"wp-caption-text\">Ana Fajardo, de 36 a\u00f1os, es abuela de Jeremy, que en junio cumplir\u00e1 dos. Su hija, Gerany Membre\u00f1o, tiene 20 a\u00f1os. Las dos son madres solteras. Al inicio a Gerany se le dificult\u00f3 particularmente hacerse cargo del ni\u00f1o. \u201cEn los tres primeros meses lo ba\u00f1aba mi mam\u00e1, porque me costaba, sent\u00eda que se me resbalaba\u201d, cuenta.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Francis no tiene problema en contar su historia. Ni se anda con rodeos. \u201cA los 13 a\u00f1os sal\u00ed embarazada. Me enamor\u00e9 de un hombre diez a\u00f1os mayor que yo y me ilusion\u00f3 haci\u00e9ndome creer que todo iba a ser color de rosa. Yo estaba en sexto grado de primaria\u201d, relata. Tampoco le molesta hablar de sus experiencias como abuela, ya llor\u00f3 todo lo que ten\u00eda que llorar cuando su hija, Linda Guadalupe, le dijo que estaba embarazada. \u201cAh\u00ed sent\u00ed todo el dolor que hab\u00eda sentido mi madre\u201d, cuenta. \u201cY me dije: \u2018No es posible que mi hija est\u00e9 pasando por lo mismo\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Ella viene de una familia donde la maternidad precoz ha sido una constante. Su madre y la madre de su madre tambi\u00e9n fueron abuelas \u201ca los treinta a\u00f1os y pico\u201d. Do\u00f1a Judith Morales, ruda y dominante, quer\u00eda que sus dos hijas rompieran ese ciclo, as\u00ed que las cri\u00f3 con mano de hierro y las vigil\u00f3 con celo de leona. Pero una noche permiti\u00f3 que Francis, la mayor, asistiera a una fiesta acompa\u00f1ada por una amiga de 18 a\u00f1os y fue ah\u00ed, en Ciudad Sandino, donde la ni\u00f1a conoci\u00f3 a un muchacho de Ocotal, Nueva Segovia.<\/p>\n<p>Era m\u00fasico, vocalista de una banda, y se pas\u00f3 toda la velada dedicando canciones a la muchachita morena, que acababa de cumplir 13 a\u00f1os, pero aparentaba 16. \u201cEn ese tiempo no me hab\u00edan hablado de relaciones sexuales, m\u00e1s que todo hab\u00eda recibido amenazas y las clases de reproducci\u00f3n femenina del colegio\u201d, relata Francis. Tiene la voz firme y habla con la autoridad de una abuela.<\/p>\n<p>El romance dur\u00f3 un mes; el embarazo, siete meses y medio. Hubo una denuncia por estupro contra el muchacho (actualmente podr\u00eda ser por violaci\u00f3n), pero fue retirada a petici\u00f3n de Francis. \u201cNo quer\u00eda que mi hija creciera con su padre en la c\u00e1rcel\u201d, explica. Pese a sus cortos a\u00f1os, se tom\u00f3 en serio la maternidad y le hizo frente a las malas lenguas de Ciudad Sandino, que como suele pasar en estos casos \u201cdesmenuzaron\u201d a la v\u00edctima pero no al abusador.<\/p>\n<p>Su madre, do\u00f1a Judith, reconoce que al comienzo sinti\u00f3 algo de verg\u00fcenza, porque su hija era demasiado joven y ella \u201cestaba dentro de la Iglesia\u201d. Sin embargo, pens\u00f3 \u201c\u00bfpena por qu\u00e9?\u201d y se convenci\u00f3 a s\u00ed misma de que \u201ctener un hijo es una honra a la edad que sea\u201d.<\/p>\n<p>Francis no quiso casarse y, cuando la beb\u00e9 cumpli\u00f3 tres meses de edad, volvi\u00f3 a la escuela para terminar la primaria. Solo ten\u00eda 14 a\u00f1os pero se sent\u00eda inc\u00f3moda, como \u201cuna mujercita metida entre ni\u00f1as\u201d. Para ayudar a pagar los gastos de su hija, empez\u00f3 a lavar y a planchar ropa ajena los fines de semana, hasta que dos a\u00f1os m\u00e1s tarde do\u00f1a Judith y su esposo inscribieron a la ni\u00f1a como propia y se hicieron cargo de la crianza.<\/p>\n<p>Han pasado 17 a\u00f1os y la joven abuela todav\u00eda llora cuando lo recuerda. \u201cMe quitaron a mi hija\u201d, dice con la voz aguada. \u201cEmpec\u00e9 a salir y a trabajar y cuando quise llevarme a Linda mis pap\u00e1s no me lo permitieron\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, Linda Guadalupe creci\u00f3 guard\u00e1ndole el respeto debido y con plena conciencia de que Francis es su madre. Francis, por su parte, se esfuerza para no intervenir en la crianza de Emmanuel, su nieto. \u201cDesv\u00e9lese usted, ese papel no me toca a m\u00ed\u201d, le dice a su hija. Pero a veces cede y le cuida al ni\u00f1o para que ella \u201crespire un ratito\u201d.<\/p>\n<p>En otras ocasiones es Linda Guadalupe quien se encarga de la hija menor de su madre, porque Francis tuvo dos reto\u00f1os con su segunda pareja: un var\u00f3n a los 19 y una mujer a los 26.<\/p>\n<p>Ahora nuevamente es madre soltera. Trabaja en el \u00e1rea de producci\u00f3n de Eskimo y lleg\u00f3 a cuarto de Mercadeo y Publicidad, pero abandon\u00f3 la carrera hace un par de a\u00f1os. \u201cEra la alimentaci\u00f3n de mis hijos o la universidad\u201d, explica la joven. En la calle creen que ella y Linda Guadalupe son hermanas y ya le ha tocado saltar como fiera cuando un nuevo conocido le pregunta si se la puede presentar: \u201c\u00bfMi hermaaanaaa? \u00a1Cuidadito te met\u00e9s con ella!\u201d<\/p>\n<p>Incluso Jos\u00e9 Esteban Ch\u00e1vez, de 20 a\u00f1os, pareja de Linda Guadalupe, de 19, las crey\u00f3 hermanas al comienzo. Los muchachos estaban sentados afuera de la casa, frente al porche, cuando Francis sali\u00f3 en short, camisola y tenis.<\/p>\n<p>\u2014Te presento a mi mam\u00e1 \u2013le dijo Linda Guadalupe.<\/p>\n<p>\u2014Es tu hermana \u2014replic\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Es mi mam\u00e1 \u2014repiti\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tu hermana!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mi mam\u00e1!<\/p>\n<p>Entonces Jos\u00e9 Esteban crey\u00f3 por un tiempo que Linda Guadalupe era adoptada. \u201cAlgunos amigos me dicen \u2018abuela\u2019, por molestar, y yo les contesto: \u00a1A qui\u00e9n no le gustar\u00eda tener una abuela como yo!\u201d, r\u00ede Francis. Pero despu\u00e9s se pone seria y afirma que ya quiere \u201ccortar estas cadenas\u201d de embarazos tan tempraneros.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Dios quiera que se rompa el ciclo ahora que naci\u00f3 un varoncito!\u201d, exclama do\u00f1a Judith. \u201cY si no se rompe, es distinto, porque son raros y contados los hombres que se responsabilizan\u201d, analiza. Su hija mayor piensa un momento, y le dice: \u201cEso depende de nosotros los padres y lo que les ense\u00f1emos para que no dejen hijos tirados\u201d. \u201cBueno, eso s\u00ed\u201d, admite su madre, y con tono encendido, sentencia: \u201cA mi nieto y mi bisnieto yo no les voy a andar permitiendo que hoy me traigan una mujer, ma\u00f1ana otra, pasado ma\u00f1ana otra, como hacen algunas viejas alcahuetas\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32035\" aria-describedby=\"caption-attachment-32035\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/257-MAG-ABUELAFRANCIS-5.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32035\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/257-MAG-ABUELAFRANCIS-5.jpg\" alt=\"Managua 18 de Abril del 2016.Historias de madres y abuelas,Francis Ponce[Abuelas], Linda Solorzano [Hija],Judith Morales [Bisabuela] y Emanuelito[bebe] .Foto Uriel Molina\/LA PRENSA\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152013\/257-MAG-ABUELAFRANCIS-5.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152013\/257-MAG-ABUELAFRANCIS-5.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32035\" class=\"wp-caption-text\">Francis Ponce Morales, de 33 a\u00f1os, se convirti\u00f3 en madre a los 13 y en abuela a los 32. En la foto carga a su nieto Emmanuel. Su hija mayor, Linda Guadalupe Sol\u00f3rzano Morales, dio a luz a los 18 a\u00f1os.<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cSer abuela es algo bonito y emocionante. Yo estoy para ayudarle a mi hija en el momento necesario, pero no para quitarle su papel de mam\u00e1. En ese sentido la que juega el papel de abuela es mi mam\u00e1: est\u00e1 pendiente de todo\u201d.<br \/>\nFrancis Ponce, abuela de 33 a\u00f1os.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o un promedio de 1,500 ni\u00f1as menores de 14 a\u00f1os da a luz en los hospitales p\u00fablicos de Nicaragua. Las relaciones sexuales con una ni\u00f1a de 14 a\u00f1os o menos est\u00e1n constituidas en el C\u00f3digo Penal como delito de violaci\u00f3n; sin embargo, aunque el Ministerio de Salud tiene en sus registros de ingresos y egresos a todas esas ni\u00f1as madres, el Estado no est\u00e1 persiguiendo a los abusadores, lo cual es una manera de \u201cformalizar\u201d la violencia sexual y contribuye a normalizar el embarazo en adolescentes, analiza Mayte Ochoa, trabajadora social del \u00e1rea de Pol\u00edticas P\u00fablicas de IPAS Centroam\u00e9rica, organismo que trabaja en derechos sexuales y reproductivos.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes embarazaron a esas ni\u00f1as? \u201cOcho de cada 10 de las que parieron el a\u00f1o pasado fueron embarazadas por un hombre adulto joven, con una situaci\u00f3n de poder y dominio econ\u00f3mico, psicol\u00f3gico y emocional sobre la adolescente\u201d, se\u00f1ala Henry Espinoza, m\u00e9dico del \u00e1rea de Investigaci\u00f3n de IPAS Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Y todo esto tiene un trasfondo cultural, agrega Ocha. Detr\u00e1s de las cifras se encuentra agazapada \u201cesa necesidad masculina de mostrar que se es macho a trav\u00e9s de desvirgar, el tema de la virginidad les da un valor social a los hombres\u201d.<\/p>\n<p>Muchos son criados como si su \u00fanico objetivo en la vida fuera sumar m\u00e1s y m\u00e1s mujeres a su historial de relaciones sexuales, por esa l\u00f3gica social de que \u201cmientras m\u00e1s mujeres ten\u00e9s, m\u00e1s hombre sos\u201d, apunta Espinoza. A su juicio, hay que comprender que los hombres act\u00faan as\u00ed porque la sociedad lo tolera.<\/p>\n<p>A menudo y en todos los niveles, se pierde de vista que en el fen\u00f3meno de los embarazos adolescentes no solo influye la forma en que se educa a las mujeres; tambi\u00e9n lo que se ense\u00f1a a los hombres, sostiene la psic\u00f3loga Lorna Norori. \u201cPero no se habla de la responsabilidad del hombre, no se habla, no existe\u201d.<\/p>\n<p>Los hombres mayores \u2014dice Norori\u2014 no solo tienen m\u00e1s dominio emocional sobre las adolescentes, tambi\u00e9n ejercen mayor atracci\u00f3n porque poseen m\u00e1s experiencia seductora.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201c \u00a1All\u00e1 viene la abuelita!\u201d, bromean los colegas de Karem Avell\u00e1n cuando la ven acercarse. Alta, elegante, juvenil, es la flamante gerente administrativa del equipo de beisbol Los Gigantes, de la liga profesional de Rivas, y est\u00e1 lejos de calzar en la imagen cl\u00e1sica de abuela. A los 16 a\u00f1os fue seducida por un hombre veinte a\u00f1os mayor y qued\u00f3 embarazada. Super\u00f3 las dificultades de haber sido madre tan temprano; pero no pudo evitar que su hija Nicole, de 16 a\u00f1os, continuara el ciclo familiar. \u201cEs la misma historia, nada m\u00e1s que en mi caso era con una persona adulta. Ella es con un muchacho\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Karem estaba en cuarto a\u00f1o de secundaria en un colegio de monjas cuando conoci\u00f3 a quien ser\u00eda el padre de sus hijos. Se trataba de \u201cun adulto realizado, de 36 a\u00f1os, divorciado\u201d. \u201cAl inicio a mi mam\u00e1 no le parec\u00eda la relaci\u00f3n, obviamente, por las diferencias, y porque uno sabe que un adulto es distinto. Pero, para que yo no anduviera en las calles, lo acept\u00f3 en la casa y al final result\u00f3 lo que ella no quer\u00eda: que saliera embarazada. A los tres meses de noviazgo sal\u00ed embarazada, fue s\u00faper r\u00e1pido\u201d, cuenta esta abuelita rivense de 39 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Llena de temor, ocult\u00f3 el embarazo hasta que a los seis meses la delat\u00f3 la barriga y, aunque viv\u00edan en la misma casa, su madre le dej\u00f3 de hablar durante los otros tres. En aquel momento, el embarazo en adolescentes, y m\u00e1s en los pueblos, era peor visto, \u201cahora est\u00e1 m\u00e1s aceptado\u201d, considera Karem. La gente se escandaliz\u00f3 porque el novio era un hombre divorciado, y por lo bajo se comentaba: \u201cPero si a esta ni\u00f1a le acaban de hacer los quince a\u00f1os\u201d. Hab\u00eda sido un fiest\u00f3n digno de la \u00fanica hija de un ganadero.<\/p>\n<p>Embarazada y todo, la muchacha no se quer\u00eda casar, pero su mam\u00e1 le dijo: \u201cTe cas\u00e1s, te cas\u00e1s, porque la gente habla\u201d. Y su abuela agreg\u00f3: \u201c\u00c9l va a ser un buen hombre\u201d. \u201cMi mam\u00e1 estaba muy decepcionada\u201d, recuerda Karem. \u201cEstaba dolida, pero ahora comprendo por qu\u00e9. Pobrecita, todo lo que tuvo que pasar\u201d, r\u00ede.<\/p>\n<p>Nicole es la menor de los hijos de Karem, antes de ella naci\u00f3 Jean Carlos, y tambi\u00e9n la m\u00e1s rebelde y contestona, seg\u00fan su mam\u00e1. Cuando qued\u00f3 embarazada ten\u00eda 15 a\u00f1os y cursaba tercero de secundaria, casualmente en el mismo colegio de monjas donde estudi\u00f3 su madre. Recuerda que consigui\u00f3 una prueba de embarazo y en la pantallita le salieron esas dos barras rosadas que casi nunca se equivocan. \u201c\u00a1Esto no sirve!\u201d, se dijo a s\u00ed misma, pero las dos barritas siguieron apareciendo. Entonces intent\u00f3 ocultar lo que suced\u00eda, pero Karem, llena de sospechas, la confront\u00f3: \u201c\u00bfTen\u00e9s retraso? Vos est\u00e1s embarazada\u201d.<\/p>\n<p>\u201cVos est\u00e1s loca, yo soy incapaz, c\u00f3mo vas a creer eso de m\u00ed\u201d, protest\u00f3 Nicole. \u201c\u00a1As\u00ed le dec\u00eda yo a mi mama! Era una diva de Hollywood llorando. Ma\u00f1ana te vas a hacer una prueba\u201d, respondi\u00f3 Karem, y su hija eligi\u00f3 adelantarse a los acontecimientos: \u201cTengo mes y medio\u201d, le dijo.<\/p>\n<p>Karem llor\u00f3 mucho y confiesa que incluso contempl\u00f3 la idea de interrumpir el embarazo, a lo que su hija se opuso rotundamente. Y a trav\u00e9s del tel\u00e9fono, desde Estados Unidos, donde ahora vive, la abuela materna de Nicole se lament\u00f3: \u201c\u00a1No, otra m\u00e1s no!\u201d Pero al d\u00eda siguiente la llam\u00f3 para prometerle que le iba \u201ca echar la mano\u201d.<\/p>\n<p>Esta vez no import\u00f3 lo que dijera la gente, una vez asimilada la noticia, la futura abuela la public\u00f3 en su perfil de Facebook: \u201cNuevamente usaremos el vestido de bautizo de mi hija, pero ahora es para mi nieta\u201d. Y se prepar\u00f3 para \u201csacarle el lado positivo a las cosas que al principio se ven mal\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay de positivo en ser abuela a tan temprana edad? \u201cSe tiene la idea de que la abuela es una viejita t\u00edpica, pero vos te sent\u00eds todav\u00eda joven, est\u00e1s viendo a tus nietos. Es positivo. Los vas a ver crecer\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Hace nueve a\u00f1os se divorci\u00f3 y aunque no le gusta hablar mal de su exesposo, reconoce que a partir de la separaci\u00f3n al fin pudo entrar a la universidad: estudi\u00f3 Administraci\u00f3n de Empresas en la Upoli de Rivas. Sin embargo, le inquieta pensar que tal vez el divorcio influy\u00f3 en que Nicole \u201cse desviara del camino\u201d. \u201cElla ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando yo me divorci\u00e9. Yo digo que s\u00ed, al final los divorcios son malos\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32041\" aria-describedby=\"caption-attachment-32041\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/257-MAG-ABUELAKAREM-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32041\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/257-MAG-ABUELAKAREM-1.jpg\" alt=\"Abuelas a los 30 a\u00f1os\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152006\/257-MAG-ABUELAKAREM-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152006\/257-MAG-ABUELAKAREM-1.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32041\" class=\"wp-caption-text\">La peque\u00f1a Milagros naci\u00f3 a los seis meses y tres d\u00edas. La edad de Nicole, de 16 a\u00f1os, tuvo que ver en el parto prematuro, asegura Karem Avell\u00e1n, la abuela. Nicole quiere ser doctora. Dice que la experiencia en el hospital le ayud\u00f3 a reafirmar su deseo de estudiar Medicina.<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cAhora que lo pas\u00e9 con mi hija me puse en los zapatos de mi mam\u00e1 y me dije: \u2018C\u00f3mo duele\u2019. Te sent\u00eds que hiciste algo malo vos (&#8230;). Quiz\u00e1s fue un conjunto de cosas que en ese momento no permitieron la comunicaci\u00f3n entre mi hija y yo. Las historias as\u00ed se repiten. No quer\u00eda que se repitiera pero se dio\u201d.<br \/>\nKarem Avell\u00e1n, abuela de 39 a\u00f1os.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Carla T\u00f3rres Sol\u00f3rzano, de 36 a\u00f1os, es periodista en el Diario La Prensa. El pasado 2 de abril se convirti\u00f3 en abuela y dice que todav\u00eda est\u00e1 tratando de encontrarle el lado positivo. Su familia lleva varias generaciones atrapada en el c\u00edrculo de los embarazos adolescentes, con una precisi\u00f3n que asombra. Ella, su madre y su hija, las tres, han dado a luz a los 18 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>\u201cHe tratado de apoyar a mi hija en todo lo que yo puedo. Al ni\u00f1o uno lo quiere, pero hubiera querido que fuera m\u00e1s adelante, no ahorita\u201d, sostiene. Todav\u00eda est\u00e1 dolida. Hab\u00eda depositado muchas esperanzas en Mabel, y so\u00f1aba para su hija una juventud m\u00e1s noble que la que ella misma tuvo. La imaginaba terminando una carrera, trabajando, cas\u00e1ndose con \u201cotro tipo de persona\u201d.<\/p>\n<p>Pero el ciclo, como una mala broma de la vida, se repiti\u00f3. Cuando se enter\u00f3 de que iba a ser abuela, Carla llor\u00f3 y desde ese d\u00eda padece de la presi\u00f3n. \u201cMe sent\u00ed mal&#8230; Todav\u00eda me siento mal&#8230; Yo s\u00e9 que ella va a poder con esto, pero uno espera mejores cosas. Yo s\u00e9 lo duro que fue\u201d, dice.<\/p>\n<p>Ella ten\u00eda 17 a\u00f1os y cursaba el segundo a\u00f1o de Comunicaci\u00f3n Social cuando descubri\u00f3 que estaba embarazada de su novio, de 21. \u201cLo m\u00e1s dif\u00edcil fue la parte econ\u00f3mica\u201d, porque su padre, m\u00e1s de veinte a\u00f1os mayor que su madre, era un guarda de seguridad jubilado y su mam\u00e1, do\u00f1a Josefina Sol\u00f3rzano, un ama de casa. No ten\u00eda m\u00e1s ingresos que el estipendio que por ser buena alumna recib\u00eda en la universidad y nunca cont\u00f3 con el apoyo del pap\u00e1 de Mabel, con quien tuvo una relaci\u00f3n inestable e \u201cintermitente\u201d, muy parecida a la que a\u00f1os antes sostuvieron sus padres.<\/p>\n<p>Mabel se cas\u00f3 con el pap\u00e1 de su beb\u00e9, siete a\u00f1os mayor que ella, pero no vive con \u00e9l. Dice que, aunque es muy temprano para ser madre y nada sabe de crianza, est\u00e1 feliz. \u201cYo s\u00e9 que mi mam\u00e1 se sinti\u00f3 mal y s\u00e9 que la decepcion\u00e9, pero por eso voy a seguir estudiando para que tambi\u00e9n se sienta orgullosa de m\u00ed. Todo va a ser m\u00e1s complicado pero voy a seguir adelante\u201d, promete.<\/p>\n<p>Su hijo se llama Gael y crecer\u00e1 junto a los hijos peque\u00f1os de su madre: una ni\u00f1a de seis a\u00f1os y un ni\u00f1o de siete. Mabel ya sabe c\u00f3mo es eso, pues ella se cri\u00f3 junto a los otros dos hijos de su abuela: un ni\u00f1o de tres y una ni\u00f1a de cuatro. \u201cSe repite la historia\u201d, suspira Carla. Como periodista, ella cubre temas de Salud y est\u00e1 al tanto de los embarazos adolescentes. \u201cConozco las estad\u00edsticas\u201d, dice. \u201c\u00bfPero c\u00f3mo paramos esto? Es dif\u00edcil\u201d.<\/p>\n<p>Diminuto, todav\u00eda arrugadito, el ni\u00f1o duerme en su cuna. Est\u00e1 sano. El embarazo de Mabel fue normal, una suerte que no tuvieron las hijas de Francis Ponce y Karem Avell\u00e1n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32037\" aria-describedby=\"caption-attachment-32037\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/257-MAG-ABUCARLA-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32037\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/257-MAG-ABUCARLA-3.jpg\" alt=\"Carla Torrez ,Josefina Solorzano [Bisabuela] y Gael Navarro [bebe] Foto Uriel Molina\/LA PRENSA\" width=\"700\" height=\"577\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152011\/257-MAG-ABUCARLA-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07152011\/257-MAG-ABUCARLA-3.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32037\" class=\"wp-caption-text\">Do\u00f1a Josefina Sol\u00f3rzano, de 56 a\u00f1os, su hija Carla y su nieta Mabel, las tres, han sido madres a los 18 a\u00f1os de edad. Gael naci\u00f3 a la medianoche del pasado 2 de abril.<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cLlor\u00e9. Me sent\u00ed mal&#8230; Todav\u00eda me siento mal&#8230; Yo s\u00e9 que ella va a poder con esto, pero uno espera mejores cosas. Yo s\u00e9 lo duro que fue (&#8230;). Al menos ella tiene m\u00e1s apoyo del que yo tuve\u201d.<br \/>\nCarla torres sol\u00f3rzano, abuela de 36 a\u00f1os.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La beb\u00e9 de Nicole Lacayo tiene bien puesto el nombre. Se llama Milagros y naci\u00f3 el 24 agosto de 2015 cuando apenas llevaba seis meses y tres d\u00edas de gestaci\u00f3n. Al nacer pes\u00f3 una libra y al cumplir su primer mes fuera del vientre materno segu\u00eda siendo tan peque\u00f1ita que una de sus manos era casi del tama\u00f1o de una de las u\u00f1as de Nicole. Karem Avell\u00e1n, su abuela, siempre anda fotos de la ni\u00f1a en su tel\u00e9fono celular para mostrarlas a los incr\u00e9dulos.<\/p>\n<p>\u201cEstuvo tres meses en incubadora. Los pediatras no apostaban por ella\u201d, cuenta la abuela. En el nacimiento prematuro de la beb\u00e9, dice, influy\u00f3 la corta edad de Nicole, quien para entonces pesaba apenas 95 libras.<\/p>\n<p>\u201cEl embarazo en adolescentes siempre tiene mayores riesgos\u201d, afirma Alba S\u00e1nchez Garache, ginecoobstreta especialista en adolescentes. \u201cNo se ha desarrollado bien su sistema nervioso ni su sistema inmunol\u00f3gico y aunque muchas ni\u00f1as a los 12 a\u00f1os han tenido partos normales, biol\u00f3gicamente sus estructuras no siempre est\u00e1n preparadas. Muchas veces su \u00fatero es m\u00e1s peque\u00f1ito, hay m\u00e1s frecuencia de preeclampsia, m\u00e1s partos prematuros, m\u00e1s amenazas de aborto y hemorragias\u201d, detalla la doctora.<\/p>\n<p>Emmanuel, nieto de Francis Ponce, tambi\u00e9n es un ni\u00f1o milagro. Naci\u00f3 con una condici\u00f3n m\u00e9dica impronunciable, ventriculomegalia, principio de hidrocefalia; los m\u00e9dicos \u201cdec\u00edan que no iba a ver, escuchar, hablar, ni caminar\u201d y la familia \u201csolo esperaba lo peor\u201d. Pero el beb\u00e9 es vivaracho y risue\u00f1o, cada mes le miden el di\u00e1metro de la cabeza y est\u00e1 creciendo con normalidad. Si se ve medio cabez\u00f3n es por gen\u00e9tica, bromea su abuela.<\/p>\n<p>No es la \u00fanica prueba que enfrenta la familia. Do\u00f1a Judith, de 51 a\u00f1os, madre de Francis, abuela de Linda Guadalupe, bisabuela de Emmanuel, reci\u00e9n empez\u00f3 un tratamiento con quimioterapia para reducir el c\u00e1ncer invasivo que tiene en la matriz. Entre ellas se apoyan, se animan, se cuidan. Algo hay de bueno en que todas sean j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Existe una relaci\u00f3n especial entre las madres j\u00f3venes y sus hijas mayores. En algunos aspectos, puede haber m\u00e1s complicidad. Ana Fajardo y Gerany, por ejemplo, aunque en cuesti\u00f3n de temperamento sean agua y aceite y solo vivan discutiendo, se hacen consultas sobre est\u00e9tica: \u201cMam\u00e1, pintame\u201d. \u201cMam\u00e1, \u00bfc\u00f3mo me queda esto?\u201d \u201cUy no, muy chingo, se te sale la nalga. \u00bfY a m\u00ed c\u00f3mo me queda esto?\u201d<\/p>\n<p>\u201cYo trato de que ella se vea bien. Y ella lo mismo conmigo. Somos bastante unidas. Tambi\u00e9n en los proyectos de la casa\u201d, afirma Ana. \u201cAparte de las diferencias de car\u00e1cter, tenemos buena relaci\u00f3n, solo que a ella le hace falta mucho para madurar\u201d. A su lado su hija sonr\u00ede, como concedi\u00e9ndole la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Los s\u00e1bados la abuela se queda cuidando a Jeremy, de dos a\u00f1os, para que Gerany pueda escaparse a la universidad. \u201cLos s\u00e1bados son su d\u00eda libre\u201d, dice. \u201cEh, no soy libre, voy a clases\u201d, replica la muchacha. \u201cSe levanta de ma\u00f1anita y sale corriendo\u201d, insiste su mam\u00e1, y Gerany suelta una carcajada.<\/p>\n<p>Dentro de poco Ana terminar\u00e1 la carrera de Administraci\u00f3n y Marketing y ya trabaja en un negocio propio, con mercader\u00eda que trae de Panam\u00e1. Est\u00e1 divorciada desde hace siete a\u00f1os, pero mantiene una relaci\u00f3n amigable con el padre de sus tres hijas. Las ni\u00f1as menores tienen 13 y 7 a\u00f1os, y espera que con ellas se rompa de una vez el ciclo de maternidad precoz.<\/p>\n<p>El objetivo es detener el fen\u00f3meno sin necesidad de esperar a que nazca \u201cun varoncito\u201d.<\/p>\n<h4>Causas del embarazo prematuro<\/h4>\n<p>Estos son algunos de los factores que influyen en el embarazo adolescente, de acuerdo con Mayte Ochoa y Henry Espinoza, especialistas de IPAS Centroam\u00e9rica, y Lorna Norori, psic\u00f3loga:<br \/>\nPobreza que conlleva a hacinamiento y a falta de aspiraciones.<br \/>\nAbuso sexual.<br \/>\nHogares extremistas: autoritarios, violentos y con cero comunicaci\u00f3n o desinteresados e inclinados a poner a las adolescentes a \u201cdisposici\u00f3n\u201d.<br \/>\nFamilias que consienten uniones tempranas.<br \/>\nEstado que no persigue a los abusadores y que se ha enfocado en prevenir el segundo embarazo, pero no el primero.<br \/>\nSociedad que aplaude a los hombres \u201cmujeriegos\u201d. Hombres que creen que mientras m\u00e1s mujeres \u201ccoleccionan\u201d m\u00e1s hombres son.<br \/>\nModelo que se recibe en el hogar y que conduce a la repetici\u00f3n de patrones (el esquema se reafirma en situaciones de pobreza).<br \/>\nHogares con padre ausente o violento.<br \/>\nNo asistencia a la escuela o baja escolaridad.<br \/>\nPoco o nulo conocimiento sobre relaciones sexuales y el respeto por el cuerpo humano.<br \/>\nHabitar en la zona rural o en un barrio marginal.<\/p>\n<h4>C\u00edrculos viciosos<\/h4>\n<p>\u201cHay una fuerte asociaci\u00f3n entre una generaci\u00f3n con embarazo adolescente con la siguiente generaci\u00f3n. Es decir, es muy probable que una mujer que fue madre adolescente sea hija de una mujer que tambi\u00e9n fue madre adolescente\u201d, se\u00f1ala Clara Nimia C\u00e1ceres, sex\u00f3loga. \u201cEstudios mencionan que si el embarazo adolescente se origin\u00f3 en un ambiente de pobreza y a su vez tiene consecuencias econ\u00f3micas y sociales adversas, la repetici\u00f3n del embarazo de una a otra generaci\u00f3n puede ser un mecanismo de reproducci\u00f3n de la pobreza. Las hijas al repetir el patr\u00f3n reproductivo suman m\u00e1s obst\u00e1culos a sus ya escasas posibilidades de movilidad social, cerrando de esta manera el c\u00edrculo de reproducci\u00f3n de la pobreza, que a su vez puede cerrar otros m\u00e1s\u201d, explica.<\/p>\n<p>Por otro lado, dice, \u201cla sexualidad ha sido mal orientada\u201d. \u201cHay prejuicios en relaci\u00f3n con los temas sexuales, la comunicaci\u00f3n queda restringida y el adolescente busca por otros medios, no siempre los id\u00f3neos, sus propias respuestas. O en muchos casos mantiene grandes lagunas que le acarrean grandes problemas por desconocimiento, desinformaci\u00f3n y formaci\u00f3n de juicios err\u00f3neos en relaci\u00f3n con la sexualidad\u201d.<\/p>\n<p>Para C\u00e1ceres, tambi\u00e9n hay que destacar que en el aumento de la actividad sexual de los adolescentes incide el que \u201clas familias act\u00faen cada vez menos como soportes afectivos\u201d, lo que hace que los j\u00f3venes busquen el afecto fuera de casa.<\/p>\n<h4>El fen\u00f3meno en n\u00fameros<\/h4>\n<p>Cada a\u00f1o el Instituto de Medicina Legal reporta en promedio 5,250 casos de peritaje por violencia sexual. El 83 por ciento se practica a ni\u00f1as menores de 17 a\u00f1os. Y de ellas, el 50 por ciento tiene 14 a\u00f1os o menos, seg\u00fan IPAS Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Anualmente unas 1,500 ni\u00f1as de 14 a\u00f1os o menos se convierten en madres en los hospitales del Ministerio de Salud. Ocho de cada 10 son embarazadas por hombres adultos j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Con una tasa de 109 nacimientos por cada 1,000 mujeres en edades entre 15 y 19 a\u00f1os, Nicaragua es el pa\u00eds con m\u00e1s embarazos adolescentes de Am\u00e9rica Latina, seg\u00fan el Fondo de Poblaci\u00f3n de las Naciones Unidas (UNFPA).<\/p>\n<p>Un 28.9 por ciento de las adolescentes de 15 a 19 a\u00f1os del \u00e1rea rural de Nicaragua y un 21.1 por ciento del \u00e1rea urbana, ya han estado embarazadas, de acuerdo con la Encuesta de Demograf\u00eda y Salud (Endesa, 2011\/ 2012).<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, las ni\u00f1as menores de 16 a\u00f1os corren un riesgo de muerte materna cuatro veces m\u00e1s alto que las mujeres de 20 a 30 a\u00f1os. La tasa de mortalidad de sus reci\u00e9n nacidos es superior en aproximadamente un 50 por ciento.<\/p>\n<p>Para el a\u00f1o 2030, los partos de ni\u00f1as menores de 15 a\u00f1os sumar\u00e1n tres millones por a\u00f1o en Am\u00e9rica Latina. La tasa de fecundidad adolescente latinoamericana ser\u00e1 la m\u00e1s alta del mundo y se mantendr\u00e1 estable durante el per\u00edodo 2020-2100, de acuerdo con Unicef y Plan Internacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fueron madres adolescentes, el ciclo se repiti\u00f3 y ahora sus hijas tambi\u00e9n lo son. As\u00ed llevan su vida de abuelas prematuras y estas son sus historias<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":32042,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30943","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30943","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30943"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30943\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44607,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30943\/revisions\/44607"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30943"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30943"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30943"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}