{"id":30953,"date":"2016-04-10T14:03:02","date_gmt":"2016-04-10T20:03:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=30953"},"modified":"2018-10-01T05:47:05","modified_gmt":"2018-10-01T05:47:05","slug":"heridas-de-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/heridas-de-guerra\/","title":{"rendered":"Heridas de guerra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Cinco excombatientes de las dos recientes guerras que se dieron en Nicaragua cuentan las historias de sus heridas en combate<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Ulises Huete<\/strong><\/p>\n<p>Juan Murillo saca el arma de entre las s\u00e1banas, la carga y se la pone en la sien. Lucas S\u00e1enz lo mira y llama a una enfermera: \u201c\u00a1Se\u00f1orita, venga! Qu\u00edtele el arma o se pega un tiro ese hombre\u201d. Ella se acerca donde el lisiado, le dice que se calme, le toma suavemente la mano que sujeta el arma, se la retira despacio de la cabeza, despu\u00e9s se la quita. \u201cHubo muchos que se palmaron estando buenos, los familiares les llevaban armas y se pegaban su balazo\u201d, refiere S\u00e1enz. Esto suced\u00eda en una cl\u00ednica de Las Colinas en Managua donde iban a recibir terapia los discapacitados de guerra en los 80.<\/p>\n<p>S\u00e1enz cuenta que despu\u00e9s se encontr\u00f3 a Murillo y que este le dio las gracias por haber impedido que se matara. Al evocar esos momentos, S\u00e1enz exclama con una sonrisa: \u201cLa vida es bonita aunque ande uno en silla de ruedas, es bonita sabi\u00e9ndola llevar\u201d.<\/p>\n<p>Se apoya sobre la silla de ruedas, suspende el torso con los brazos y se pasa a la banca con rapidez. Luego se acuesta, toma la barra ol\u00edmpica con las dos manos y comienza a realizar una rutina para pectorales, hombros y tr\u00edceps. Lucas S\u00e1enz tiene 61 a\u00f1os, asiste tres veces a la semana al gimnasio Animal Gym de Monse\u00f1or Lezcano y practica el powerlifting, una disciplina de levantamiento de pesas. Perdi\u00f3 ambas piernas en un combate luchando del lado del Ej\u00e9rcito Popular Sandinista en los a\u00f1os 80.<\/p>\n<p>El combate se lleva a cabo en una monta\u00f1a del pueblo de La Tronquera, en la Regi\u00f3n Aut\u00f3noma de la Costa Caribe Norte, cerca de una empresa que saca aceite de los pinares. El cielo de las cinco de la madrugada empieza a clarear. S\u00e1enz dirige a treinta hombres. Uno de ellos cae gravemente herido en uno de los guindos del lugar. El soldado grita de dolor. S\u00e1enz le indica que se calme, que se quede quieto, que ver\u00e1n c\u00f3mo sacarlo. Pero los otros soldados le dicen a S\u00e1enz que lo deje porque all\u00ed pueden estar ocultos los contras.<\/p>\n<p>S\u00e1enz habla con voz suave, tiene una personalidad afable y sonr\u00ede mientras cuenta sus experiencias. Anda la cabeza rapada y posee una contextura musculosa. Una cicatriz atraviesa su antebrazo izquierdo, se lo fractur\u00f3 hace unos a\u00f1os en un accidente durante una competencia de velocidad de sillas de ruedas. Lo operaron para reconstruirle el hueso y por eso le qued\u00f3 un poco m\u00e1s corto que el derecho. Los m\u00e9dicos le dijeron que pod\u00eda hacer levantamiento de pesas sin excederse.<\/p>\n<p>\u201cTenemos que arrastrarlo como sea\u201d, les dice S\u00e1enz a sus compa\u00f1eros. Decide ir por el muchacho. Se tira al suelo, llega hasta donde est\u00e1 el herido. Trata de arrastrarlo pero no lo consigue, el muchacho es gordo, pesa mucho. S\u00e1enz se pone de pie, luego se hinca, lo agarra. \u201cEn lo que yo me paro a dar unos pasos e irme escondido por la maleza, solo sent\u00ed la explosi\u00f3n nada m\u00e1s, no s\u00e9 si fue mina porque yo perd\u00ed el conocimiento o fue una r\u00e1faga, ya cuando me despert\u00e9 estaba en el hospital\u201d, recuerda el veterano de guerra.<\/p>\n<p>S\u00e1enz cay\u00f3 herido el 16 de diciembre de 1984, tard\u00f3 veintitr\u00e9s horas y media en reaccionar, casi lo dan por muerto. Le faltaba un mes para que le dieran de baja. Hab\u00eda combatido en la insurrecci\u00f3n contra Somoza a finales de los setenta, estuvo un a\u00f1o y medio en la Reserva como instructor de soldados y cuatro a\u00f1os en el Servicio Militar.<\/p>\n<p>En una competencia mundial en Brasil en el 2008 gan\u00f3 el tercer lugar. Ha participado en otros juegos paral\u00edmpicos en El Salvador y Guatemala representando a Nicaragua. En el 2013 gan\u00f3 el primer lugar en Costa Rica, en la categor\u00eda de los 100 kilogramos, en press de banca.<\/p>\n<p>El atleta de powerlifting nunca supo qu\u00e9 le pas\u00f3 al muchacho que intent\u00f3 rescatar. Al pensar en aquella \u00e9poca de guerra expresa con serenidad: \u201cSe vivi\u00f3 una experiencia muy dura. Al final y al cabo en nada queda. Viven comiendo en el mismo plato los dos bandos. Dialogando se lleva la paz, no hay necesidad de andar en la guerra\u201d.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cSe vivi\u00f3 una experiencia muy dura. Al final y al cabo en nada queda. Viven comiendo en el mismo plato los dos bandos. Dialogando se lleva la paz, no hay necesidad de andar en la guerra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Lucas S\u00e1enz, discapacitado de guerra. Perdi\u00f3 las piernas en un combate el 16 de diciembre de 1984.<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_32064\" aria-describedby=\"caption-attachment-32064\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/256-MAG-CR\u00d3NICAGUERRA-2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32064\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/256-MAG-CR\u00d3NICAGUERRA-2.jpg\" alt=\"Lucas Saenz, discapacitados por guerra, en gimnasio de Monse\u00f1or Lezcano .Foto Uriel Molina\/LAPRENSA\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07151946\/256-MAG-CR%C3%93NICAGUERRA-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07151946\/256-MAG-CR%C3%93NICAGUERRA-2.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32064\" class=\"wp-caption-text\">Lucas S\u00e1enz gan\u00f3 el primer lugar en levantamiento de pesas en el 2013 en Costa Rica, en la categor\u00eda de 100 kilogramos. \u00c9l es uno de los pocos atletas discapacitados que practica este deporte en Nicaragua. Perdi\u00f3 las piernas un mes antes de que le dieran de baja en el Ej\u00e9rcito.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Marvin Canales yace boca abajo. A dos metros de sus pies est\u00e1 tendido un guardia jovencito de unos 14 a\u00f1os. A su derecha est\u00e1 otro militar derribado. Tres metros delante de Canales, tras una palmera, se refugia uno de sus compa\u00f1eros. Y detr\u00e1s de un muro a su izquierda, hay otro soldado que los anima, les dice que no se preocupen, que no van a morir todav\u00eda. \u201cTen\u00eda dos balazos en los dedos del pie, uno en el empeine, el huesito del tal\u00f3n y el de m\u00e1s arriba, el ojo del pie, los ten\u00eda desbaratados\u201d, recuerda Canales treinta y siete a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Un grupo de soldados de la Guardia Nacional que andaban patrullando las calles de Rivas acaban de ser atacados por guerrilleros sandinistas. Pasaban por el cementerio del barrio La Puebla cuando unas r\u00e1fagas salieron de unos \u00e1rboles cerca del camposanto. Los guardias no tuvieron tiempo de reaccionar ante la emboscada y cayeron abatidos. Son entre las ocho y nueve de la ma\u00f1ana de un 29 de mayo de 1979.<\/p>\n<p>Oriundo del municipio de La Paz, departamento de Carazo, Marvin Canales ingres\u00f3 a las filas de la Guardia Nacional en 1975. Un amigo de la familia que tambi\u00e9n era guardia le explic\u00f3 la manera de entrar. Canales recuerda que en esa \u00e9poca en su pueblo solo hab\u00eda trabajo en actividades agr\u00edcolas y vio otra oportunidad laboral en el cuerpo castrense del r\u00e9gimen somocista. Se dirigi\u00f3 al comando militar en Masaya, aplic\u00f3 y lo aceptaron. Solo hab\u00eda cursado estudios de primaria.<\/p>\n<p>El guardia que est\u00e1 a la derecha de Canales recibe un tiro en la pierna y otro en la espalda. Se empieza a sofocar y trata de quitarse el casco. Cuando se agarra el barbiquejo con una mano le pegan un tiro en la garganta. \u201cEl muchacho que estaba atr\u00e1s lo oigo decir \u2018ay mamita linda, Dios m\u00edo mi lindo, perd\u00f3name\u2019, me vuelvo y vi que ten\u00eda un balazo en la propia frente, ten\u00eda el hoyo ech\u00e1ndole sangre y los ojos abiertos\u201d, cuenta Canales. El guardia que los animaba detr\u00e1s del muro no vuelve a hablar, tambi\u00e9n recibe un disparo. Al que est\u00e1 detr\u00e1s de la palmera \u201cle cay\u00f3 una granada de fragmentaci\u00f3n a la orilla de su cuerpo que lo desbarat\u00f3 y esos charneles me alcanzaron a m\u00ed en el costado izquierdo\u201d, contin\u00faa el exguardia.<\/p>\n<p>Marvin Canales tiene 57 a\u00f1os y le amputaron la pierna izquierda unos meses despu\u00e9s de la emboscada sandinista, cuando hab\u00eda sido derrotado Somoza. Vive con sus progenitores en La Paz, Carazo. Es padre de un adolescente de 17 a\u00f1os que actualmente reside con su madre. Canales se dedica a la rotulaci\u00f3n y a la pintura de paisajes desde 1989, tras diez a\u00f1os preso en las celdas de la Modelo por haber sido Guardia Nacional.<\/p>\n<p>Explica que aprendi\u00f3 a dibujar solo en la infancia, en su juventud practicaba en los cuarteles cuando ten\u00eda tiempo y despu\u00e9s durante una temporada en la c\u00e1rcel hizo muchos retratos hasta que le quitaron los l\u00e1pices y el papel como castigo cuando se fug\u00f3 por segunda vez un preso.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la balacera hay unos minutos de silencio. Canales sigue boca abajo, con la cara hacia el lado izquierdo, con los brazos extendidos, haciendo una cruz con su cuerpo. Debajo de la mano derecha tiene el fusil Galil con un dedo en el gatillo. Cuatro guerrilleros se acercan hacia el grupo de guardias ca\u00eddos. Canales recuerda: \u201cMir\u00e9 que ven\u00edan como unos cuatro sandinistas diciendo que iban a rematar a los guardias sobrevivientes\u201d.<\/p>\n<p>Canales perdi\u00f3 el casco en el tiroteo. Tiene la cabeza con sangre porque le dieron de refil\u00f3n con una bala. Tambi\u00e9n tiene sangre en la rabadilla porque le pegaron un tiro en el abdomen que le sali\u00f3 por la espalda. \u201cSi estos me voltean, obligado a matar a los que tenga cerquita, con una r\u00e1faga, eso pens\u00e9 en ese momento. Gracias a Dios pasaron encima de m\u00ed y se fueron\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201c\u00bfTuvo sentido? S\u00ed tuvo sentido. \u00bfFue necesario? No fue necesario. \u00bfPor qu\u00e9? Porque pudiendo haber platicado como se platic\u00f3 al final, hubi\u00e9semos platicado al principio, no hubi\u00e9semos fracasado setenta mil j\u00f3venes que fueron a morir y como diecis\u00e9is mil que estamos discapacitados\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Andr\u00e9s Moreno, combati\u00f3 del lado de la Resistencia Nicarag\u00fcense, en la guerra recibi\u00f3 un tiro de AK que lo dej\u00f3 parapl\u00e9jico el 13 de noviembre de 1983.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Moreno se dirige en la tarde donde su novia en la localidad de Terrer\u00edo, cuando \u201cen una vuelta de una carretera, ramas cortadas, monte cortado, palos rafagueados, y cu\u00e1l es mi susto cuando veo a los hombres doblados, muertos, uno estaba castrado\u201d, relata Moreno. Ese mismo d\u00eda en la ma\u00f1ana, hab\u00eda visto pasar a esos dos hombres: Vidal y Chepe Peralta, primos hermanos, prisioneros de un Coro de \u00c1ngel.<\/p>\n<p>Esos hombres eran amigos suyos. Ambos ten\u00edan entre 30 y 35 a\u00f1os de edad. Vidal era hermano de la novia de Andr\u00e9s Moreno. Este sigue hasta donde su novia, pero no dice nada por temor. Tres d\u00edas despu\u00e9s se sabe la noticia de la desaparici\u00f3n de los hermanos Peralta. Moreno acompa\u00f1a a Loncho, Rufino y Mercedes Peralta, hermanos de los muertos, a buscar los cuerpos para enterrarlos. Los cad\u00e1veres est\u00e1n deshechos. Se ponen limones en las narices para soportar el tufo a putrefacci\u00f3n y usan hachones de ocote para alumbrarse mientras los sepultan.<\/p>\n<p>\u201cCoro de \u00c1ngel se llamaba un ej\u00e9rcito que ten\u00eda el Frente en los a\u00f1os 80, ese era un batall\u00f3n o una cuadrilla de hombres que se dedicaban solo a sacar a los reaccionarios de esa \u00e9poca, todo aquel que no era con el Frente era sacado de su casa y asesinado en cualquier lugar, en un basurero, en un camino o aparec\u00eda muerto\u201d, refiere Moreno.<\/p>\n<p>D\u00edas despu\u00e9s un hombre le dice que la Seguridad del Estado lo anda siguiendo, que tenga cuidado y que mejor no regrese al pueblo. \u201cEn una ocasi\u00f3n me sent\u00ed perseguido por un jeep rojo. Me acuerdo que en ese tiempo hab\u00eda un hombre que se llamaba Leonel Sobalvarro, ese persegu\u00eda a la gente, entonces, me vi obligado a tomar un fusil e irme\u201d, cuenta Moreno. En esa \u00e9poca ten\u00eda 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El excontra tiene ahora 52 a\u00f1os, est\u00e1 casado y es padre de dos varones. Ha ejercido diversos oficios como sastre, barbero, comerciante y pulpero. Actualmente tiene una vulcanizadora y un peque\u00f1o taller de soldadura en un barrio popular de Managua. En su establecimiento tambi\u00e9n hay una peque\u00f1a m\u00e1quina de juegos a los que llegan los ni\u00f1os del vecindario. Un joven trabaja con Moreno porque necesita ayuda para reparar las llantas puesto que qued\u00f3 lisiado en la guerra de los 80, no puede caminar y se moviliza en una silla de ruedas<\/p>\n<p>Moreno es parte de un grupo que dirige Pedro Ortiz, el \u201cComandante Suicida\u201d. Los combatientes de la Resistencia se est\u00e1n comiendo una vaca en la zona de Yumpal\u00ed, cerca de Jalapa. El \u201cComandante Suicida\u201d se acerca y les dice que los \u201cpires\u201d o \u201cpiricuacos\u201d vienen a atacarlos. Los contras se levantan, se preparan y se dirigen hacia una loma. \u201cCuando de pronto vimos que de un guineal sali\u00f3 el mont\u00f3n de gente y se rompi\u00f3 el combate\u201d, recuerda Moreno. Hab\u00eda avionetas, helic\u00f3pteros, morteros y r\u00e1fagas. El combate durar\u00eda siete d\u00edas y en dos ocasiones los contras casi se toman Jalapa.<\/p>\n<p>Moreno est\u00e1 rodilla en tierra cargando un magac\u00edn. Son entre las 11:00 y las 12:00 del mediod\u00eda del 13 de noviembre de 1983. Entonces una bala lo impacta en el costado derecho y lo derriba. \u201cEn el momento recuerdo que yo grit\u00e9. Los compa\u00f1eros llegaron y me sacaron, me echaron a tuto, me caminaron un trayecto, pero era tanta la fuerza del enemigo que fue dif\u00edcil avanzar conmigo\u201d, refiere el excontra. El que lo lleva se separa del grupo con Moreno. Lo arrastra un buen trecho huyendo del fuerte ataque. Moreno siente que se va lastimando m\u00e1s cuando lo arrastran en el monte. Experimenta mucho dolor, no se puede mover. Para que no maten a su compa\u00f1ero le dice: \u201cHermano, dejame y andate, ya estoy pegado. Entonces me dej\u00f3 y se fue\u201d.<\/p>\n<p>Pasa tres d\u00edas herido soportando la sed. Se siente como una estaca enterrada en la tierra. Si se mueve lo punza un intenso dolor, entonces prefiere quedarse quieto. \u201cYo dije aqu\u00ed me voy a morir, aqu\u00ed me va a pasar lo que le pas\u00f3 a aquellos pobres que enterramos all\u00e1, aqu\u00ed me qued\u00e9. Y me dorm\u00ed\u201d, refiere Moreno.<\/p>\n<p>Unas voces se acercan. Son los \u201cpires\u201d que lo encuentran. Llaman a su jefe y le preguntan qu\u00e9 deben hacer con el CR (contra revolucionario). El jefe les responde que lo esperen y que no lo maten. Cuando llega reconoce al contra y le pregunta si es sobrino de Juan de Dios Moreno, el herido le responde que s\u00ed. Entonces el jefe le dice que conoce a su t\u00edo. Luego le ordena a un soldado que se lleve al contra a Jalapa y le advierte que lo resguarde bien.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Moreno fue conducido a Jalapa, despu\u00e9s a Estel\u00ed y por \u00faltimo a Managua. Los m\u00e9dicos le dijeron que no volver\u00eda a caminar, la bala que le impact\u00f3 le afect\u00f3 la columna. Estuvo preso en El Chipote donde lo torturaron. Sobre aquellos sucesos de los a\u00f1os 80 expresa: \u201c\u00bfTuvo sentido? S\u00ed tuvo sentido. \u00bfFue necesario? No fue necesario. \u00bfPor qu\u00e9? Porque pudiendo haber platicado como se platic\u00f3 al final, hubi\u00e9semos platicado al principio, no hubi\u00e9semos fracasado setenta mil j\u00f3venes que fueron a morir y como 16 mil que estamos discapacitados\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32059\" aria-describedby=\"caption-attachment-32059\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/256-MAG-CR\u00d3NICAGUERRA-3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32059\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/256-MAG-CR\u00d3NICAGUERRA-3.jpg\" alt=\"Andr\u00e9s Moreno, Heridas de guerras \" width=\"700\" height=\"464\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07151951\/256-MAG-CR%C3%93NICAGUERRA-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07151951\/256-MAG-CR%C3%93NICAGUERRA-3.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32059\" class=\"wp-caption-text\">Andr\u00e9s Moreno recibi\u00f3 un tiro en el costado que le alcanz\u00f3 la columna, peleaba del lado de la Resistencia Nicarag\u00fcense. Se uni\u00f3 a los 18 a\u00f1os a las fuerzas de la contra, un a\u00f1o despu\u00e9s recibi\u00f3 la herida que lo dej\u00f3 en silla de ruedas.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Los jugadores en sillas de ruedas empiezan a llegar al Parque Luis Alfonso Vel\u00e1zquez Flores, de Managua. La cancha que ocupan es la primera a la derecha si se ingresa al parque por el lado de la Avenida Bol\u00edvar. Uno de los jugadores usa barba y lleva el pelo amarrado por detr\u00e1s con una peque\u00f1a cola. Est\u00e1 calentando y d\u00e1ndoles instrucciones a los jugadores que se preparan para practicar. Su nombre es Tom\u00e1s Alvarado, tiene 51 a\u00f1os y es el entrenador de la Selecci\u00f3n Nicarag\u00fcense de Baloncesto sobre sillas de ruedas.<\/p>\n<p>\u201cTom Boy\u201d, como le dicen sus amigos, habla con soltura, mucha elocuencia y con actitud de l\u00edder. Tambi\u00e9n es promotor de rehabilitaci\u00f3n integral para personas con discapacidad y t\u00e9cnico en reparaci\u00f3n de sillas de ruedas el\u00e9ctricas. Est\u00e1 casado, tiene una hija de 23 a\u00f1os y reparte su tiempo entre el deporte y sus asuntos personales. Un viento c\u00e1lido gira en esta tarde de jueves, que es uno de los d\u00edas que entrena su equipo.<\/p>\n<p>En 1983 Alvarado era oficial de los batallones de reserva. Lo mandaron a combatir al cerro Ventilla, en Quilal\u00ed. Un primero de agosto comenzaron a luchar como a las tres de la madrugada. \u201cYo era jefe de pelot\u00f3n, andaba al frente de treinta compa\u00f1eros, pero no era jefe de pelot\u00f3n de aquellos que est\u00e1 dirigiendo atr\u00e1s con radio, sino que a m\u00ed me gustaba estar al lado de los compa\u00f1eros, sentir lo que es ejecutar una orden\u201d, explica \u201cTom Boy\u201d.<\/p>\n<p>\u201cMe fui al frente de ellos y me mataron como a tres compa\u00f1eros. Como me bajaron la cantidad de fuerza, entonces segu\u00ed adelante con ellos\u201d, recuerda Alvarado. El pelot\u00f3n comenz\u00f3 a perseguir a los que hab\u00edan matado a sus compa\u00f1eros. En un momento del combate, como a las diez y media de la ma\u00f1ana, una granada de escopeta M79 explot\u00f3 a tres metros de la espalda de \u201cTom Boy\u201d. La onda expansiva lo impuls\u00f3 con violencia hacia adelante. \u201cUn charnel, como de la mitad de esta u\u00f1a, de los veintisiete charneles que me llenaron, uno me hizo verga la columna. A partir de all\u00ed no pude seguir participando\u201d, cuenta el entrenador.<\/p>\n<p>\u201cTom Boy\u201d cay\u00f3 de bruces. Cuando intent\u00f3 levantarse no lo consigui\u00f3, quiso agarrar el AK y tampoco pudo. Crey\u00f3 que ten\u00eda fracturadas las piernas. Ten\u00eda todo el cuerpo ba\u00f1ado en sangre. Unos momentos despu\u00e9s sinti\u00f3 la sangre caliente pero no ten\u00eda dolor. Su mente comenz\u00f3 a hundirse despacio. \u201cEs como cuando te est\u00e1s quedando dormido, quer\u00e9s levantarte y est\u00e1s viendo una pel\u00edcula, m\u00e1s o menos as\u00ed percib\u00ed yo la muerte\u201d, cuenta Alvarado. \u00c9l hab\u00eda visto a otros compa\u00f1eros caer heridos por la explosi\u00f3n de una granada y despu\u00e9s morir. Pens\u00f3 que esta era su hora final y que ya se deslizaba hacia su muerte. \u201cQuise rezar y me acord\u00e9 de mi mam\u00e1. Dije \u00a1puta!, una de las solicitudes de mi mam\u00e1 era que no anduviera en esta mierda, me acord\u00e9 de esas \u00faltimas palabras de mi madre y me puse a pensar que iba a sentirse mal cuando le dijeran que me llevar\u00edan en una caja\u201d, recuerda Alvarado con serenidad en el rostro.<\/p>\n<p>Mientras yac\u00eda en el campo de batalla, el fuego de la metralla segu\u00eda con intensidad sobre \u00e9l. Se arrastr\u00f3 hasta las ra\u00edces de un \u00e1rbol y se qued\u00f3 all\u00ed. \u201cEn mi \u00faltimo af\u00e1n de conocer al Se\u00f1or como creador de este mundo, quise encomendarme a Dios y has de creer que no termin\u00e9 de rezar el Padre Nuestro, quise rezar y no me lo sab\u00eda, as\u00ed como te dije, como que te vas quedando con sue\u00f1o, bueno hasta aqu\u00ed llegu\u00e9, y all\u00ed se me fue la se\u00f1al del chip\u201d, relata el excombatiente.<\/p>\n<p>Ocho d\u00edas despu\u00e9s se despert\u00f3 en el Hospital Militar de Managua. Su madre lo acompa\u00f1aba. Al comienzo no sab\u00eda que no volver\u00eda a caminar. Incluso hizo planes de volver a la guerra cuando se recuperara. Unos d\u00edas despu\u00e9s le dijeron que hab\u00eda quedado lisiado para toda su vida, ten\u00eda 17 a\u00f1os. \u201cToda mi vida pas\u00f3 frente a m\u00ed: cuando jugaba futbol, cuando iba a las fiestas. Fue bien doloroso. Pens\u00e9 en mi mam\u00e1, se va a poner triste cuando lo sepa, pero ella ya lo sab\u00eda\u201d, recuerda Alvarado.<\/p>\n<p>El entrenador cuenta que algunas personas lo han cuestionado sobre su participaci\u00f3n en la guerra: \u201cHay gente en el mercado que te dice y mir\u00e1 c\u00f3mo quedaste hecho verga y aquellos majes est\u00e1n deaverga. Les explico que no anduve para que ellos estuvieran tuani ahorita, anduve porque en mi convicci\u00f3n, en mi forma de pensar, era necesario en ese momento\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32060\" aria-describedby=\"caption-attachment-32060\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/256-MAG-CR\u00d3NICAGUERRA-7.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32060\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/256-MAG-CR\u00d3NICAGUERRA-7.jpg\" alt=\"Tomas Alvarado, victima de guerra en parque Luis Alfonso Velasquez Flores .Foto Uriel Molina\/LAPRENSA\" width=\"700\" height=\"652\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07151950\/256-MAG-CR%C3%93NICAGUERRA-7.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07151950\/256-MAG-CR%C3%93NICAGUERRA-7.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32060\" class=\"wp-caption-text\">Tom\u00e1s Alvarado, de camisa azul a la derecha, es el entrenador de la Selecci\u00f3n Nicarag\u00fcense de Baloncesto en silla de ruedas. En esta foto practica con algunos de los jugadores de la selecci\u00f3n en una cancha del Parque Luis Alfonso Vel\u00e1zquez Flores de Managua.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El taxi se detiene, el pasajero le dice que va hacia la Universidad de Ingenier\u00eda (UNI), el taxista asienta, pactan el precio y el pasajero se monta. En el camino el pasajero se percata que el taxista conduce solo con las manos. No tiene piernas. Durante el trayecto el taxi se desplaza sin inconvenientes hasta llegar a su destino. Luis Ticay maneja con suma destreza, como cualquier conductor con experiencia y que dispone de todas sus extremidades. \u00c9l trabaja de taxista desde el a\u00f1o 2000 en la cooperativa Organizaci\u00f3n de Discapacitados Revolucionarios (ORD).<\/p>\n<p>\u201cCuando me fui al Servicio Militar me fui joven porque quer\u00eda salir joven, ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os\u201d, cuenta Ticay. En esa \u00e9poca viv\u00eda cerca de El Viejo con su pap\u00e1 y sus hermanos. Despu\u00e9s que aprob\u00f3 la primaria ingres\u00f3 a una escuela t\u00e9cnica para estudiar un curso de Agronom\u00eda. Ticay cuenta que como era \u201cgrandote\u201d lo agarraban a cada rato para llev\u00e1rselo al Servicio Militar pero lo soltaban porque no ten\u00eda la edad. Entonces decidi\u00f3 irse voluntario cuando estaba en el tercer mes del curso de Agronom\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEn el a\u00f1o noventa como ning\u00fan taxista te transportaba en silla de ruedas me dije: \u2018Voy a tener que buscar mi moto\u2019 y compr\u00e9 una de tres ruedas\u201d, recuerda el veterano de guerra. Una vez que consigui\u00f3 la moto y aprendi\u00f3 a conducirla se puso a trabajar con ella vendiendo bolis en la calle. A\u00f1os despu\u00e9s se compr\u00f3 un veh\u00edculo y lo modific\u00f3 para poder conducirlo.<\/p>\n<p>\u201cYa hab\u00eda otro sistema, pero a m\u00ed no me gust\u00f3. Yo quer\u00eda hacer el propio m\u00edo\u201d, cuenta el taxista. El sistema que dise\u00f1\u00f3 consiste en meter embrague y frenar con una misma palanca que manipula con la mano izquierda, con el mu\u00f1\u00f3n de la pierna derecha acelera con una palanca adaptada al asiento y con la mano derecha dirige el tim\u00f3n y mete cambios normal. \u201cCuando enclocho y voy en una vuelta, con el antebrazo izquierdo sostengo el tim\u00f3n y meto cambio\u201d, agrega Ticay.<\/p>\n<p>Pronto iba a salir del ej\u00e9rcito porque casi hab\u00eda cumplido sus dos a\u00f1os en el Servicio Militar. Pero lo mandaron a la Operaci\u00f3n Danto 88. Ticay era soldado de una escuadra de exploraci\u00f3n. La Resistencia Nicarag\u00fcense se encontraba donde se une el r\u00edo Hamaca con el r\u00edo Coco. Trasladaron a Ticay de Bonanza al r\u00edo Hamaca. Inmediatamente que llegaron como a las tres de la tarde se ubicaron en unos cerros<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente despu\u00e9s del combate, como a las diez de la ma\u00f1ana, una mina le arranca una pierna a uno de los compa\u00f1eros de la escuadra. La persona que est\u00e1 a cargo le dice a Ticay que vaya a buscar al herido. Ticay llega hasta donde \u00e9l, lo levanta y carga con los dos brazos frente a su pecho. Cuando va de regreso se detona una mina claymore que le arranca las dos piernas y le hiere gravemente el h\u00edgado y tambi\u00e9n desbarata al compa\u00f1ero que rescataba. \u201cMe dol\u00eda m\u00e1s mi panza que las piernas. De all\u00ed me sacaron a Bonanza, despu\u00e9s a Puerto Cabezas y luego a Managua, al Hospital Militar\u201d, recuerda Ticay, quien ten\u00eda dieciocho a\u00f1os cuando qued\u00f3 con discapacidad.<\/p>\n<p>Luis Ticay tiene 45 a\u00f1os y est\u00e1 casado con Ana Aguilar. \u201cEstaba en rehabilitaci\u00f3n cuando la conoc\u00ed, en el Hospital Aldo Chavarr\u00eda. Lleg\u00f3 con un sacerdote que daba un punto de apoyo, ella estaba haciendo el turno de su hermana porque le tocaba a su hermana visitar ese hospital\u201d, recuerda sonriendo el taxista. El veterano tiene dos hijas y un nieto de cuatro a\u00f1os que le dice pap\u00e1 Ticay. Al evocar esos a\u00f1os de guerra expresa: \u201cEso para m\u00ed ya pas\u00f3. Ahora hay que seguir hacia adelante, viendo el futuro. A como mir\u00e1s el Gobierno est\u00e1 construyendo canchas, parques, todo para la juventud, ahora solo se piensa en paz y que la gente busque c\u00f3mo trabajar y vivir una vida tranquila\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32061\" aria-describedby=\"caption-attachment-32061\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/256-MAG-CR\u00d3NICAGUERRA-5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32061\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/256-MAG-CR\u00d3NICAGUERRA-5.jpg\" alt=\"Luis Ticay\" width=\"700\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07151949\/256-MAG-CR%C3%93NICAGUERRA-5.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/07151949\/256-MAG-CR%C3%93NICAGUERRA-5.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32061\" class=\"wp-caption-text\">Luis Ticay es conductor de taxi desde el a\u00f1o 2000. La explosi\u00f3n de una mina le arranc\u00f3 las piernas mientras rescataba a un soldado herido en 1988.. En ese entonces Ticay ten\u00eda 18 a\u00f1os.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>Guerra de los 80<\/h4>\n<p>La guerra de los a\u00f1os 80 en Nicaragua dej\u00f3 m\u00e1s de 150 mil v\u00edctimas entre muertos, discapacitados, viudas y hu\u00e9rfanos, seg\u00fan el informe Una asignatura pendiente: desaparecidos de guerra, escrito por Raquel Fern\u00e1ndez y publicado en la revista Env\u00edo en 1993. El primer gobierno sandinista (1984-1990) se enfrent\u00f3 contra la Resistencia Nicarag\u00fcense en una guerra civil en un contexto internacional de Guerra Fr\u00eda entre Estados Unidos y la extinta Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<h4>Servicio Militar Patri\u00f3tico<\/h4>\n<p>En 1983 la Junta de Gobierno de Reconstrucci\u00f3n Nacional, de mayor\u00eda sandinista, y entre cuyos firmantes est\u00e1 Daniel Ortega, public\u00f3 la Ley del Servicio Militar Patri\u00f3tico (SMP). Entre otras cosas se dispon\u00eda que los j\u00f3venes que tuvieran entre 18 y 25 a\u00f1os de edad \u201cpodr\u00edan ser llamados a cumplir el Servicio Militar Activo\u201d que en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos era ser reclutado con o sin su consentimiento para ir a los frentes de guerra a defender al nuevo gobierno. Muchos fueron reclutados desde la edad de 14 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En 1983 la Junta de Gobierno de Reconstrucci\u00f3n Nacional, de mayor\u00eda sandinista, y entre cuyos firmantes est\u00e1 Daniel Ortega, public\u00f3 la Ley del Servicio Militar Patri\u00f3tico (SMP). Entre otras cosas se dispon\u00eda que los j\u00f3venes que tuvieran entre 18 y 25 a\u00f1os de edad \u201cpodr\u00edan ser llamados a cumplir el Servicio Militar Activo\u201d que en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos era ser reclutado con o sin su consentimiento para ir a los frentes de guerra a defender al nuevo gobierno. Muchos fueron reclutados desde la edad de 14 a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 257px; top: 9441px; opacity: 0.1;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cinco excombatientes de las dos recientes guerras que se dieron en Nicaragua cuentan las historias de sus heridas en combate<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":32067,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-30953","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30953"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30953\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44611,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30953\/revisions\/44611"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}