{"id":31269,"date":"2015-12-13T15:03:49","date_gmt":"2015-12-13T21:03:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=31269"},"modified":"2018-10-01T05:59:19","modified_gmt":"2018-10-01T05:59:19","slug":"chica-ajedrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/chica-ajedrez\/","title":{"rendered":"Chica ajedrez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Aprendi\u00f3 a jugar ajedrez antes que leer. Entrenaba cinco horas al d\u00eda y se convirti\u00f3 en maestra internacional a los 18 a\u00f1os. El tablero \u201ces mi vida\u201d,dice Mar\u00eda Esther Granados<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Juli\u00e1n Navarrete<\/strong><\/p>\n<p>Los ojos se clavan sobre el tablero. Inm\u00f3viles, casi sin pesta\u00f1ear. El reloj de mesa indica que ya van tres, cuatro o hasta diez minutos. En ese momento levanta su mano izquierda y mueve las fichas. Luego apunta. Apunta cuando la rival responde la jugada. La escena es una clon de la otra. Mar\u00eda Esther Granados, la chica de los ojos inm\u00f3viles, lo hace desde que ten\u00eda 4 a\u00f1os, d\u00eda y noche, sin parar.<\/p>\n<p>El rostro de Mar\u00eda Esther es dulce. Es una muchacha de 20 a\u00f1os, con facciones de ni\u00f1a, una que pareciera t\u00edmida pero habla con tino, como arquero de olimpiadas. Como si sus movidas en el tablero las convirtiera en oraciones enunciativas: \u201cMi vida es el ajedrez\u201d.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Esther se convirti\u00f3 en Maestra Internacional de ajedrez a los 18 a\u00f1os de edad. La primera en Nicaragua. En la regi\u00f3n centroamericana tampoco hay tantas: se cuentan como m\u00e1ximo diez. En ese momento solo hab\u00eda ganado un Codicader a los 5 a\u00f1os, pero no era candidata a Maestra ni Maestra Nacional ni Fide (Federaci\u00f3n Internacional de Ajedrez) ni regional.<\/p>\n<p>Inicios de mayo 2014. Unas cien se\u00f1oritas se dieron cita en el torneo Subzonal Absoluto 2.3.2, un campeonato centroamericano en el que pueden confluir jugadores expertos con principiantes. Un torneo donde se miden fuerzas y a los ganadores se les otorga un t\u00edtulo, al cual aspiran: Nacional, Fide, Internacional, Gran Maestro.<\/p>\n<p>El sal\u00f3n del Centro Pablo Antonio Cuadra de Managua albergaba a parejas de jovencitas que se sosten\u00edan la quijada con la mirada fija sobre un tablero de ajedrez. Los pocos medios que cubrieron el evento retrataron a Mar\u00eda Esther en la ceremonia de premiaci\u00f3n. El trofeo en sus manos ten\u00eda el t\u00edtulo de Maestra Internacional. Desde entonces y desde antes, pero gracias al ajedrez, Mar\u00eda Esther ha viajado para jugar torneos en todos los pa\u00edses centroamericanos, en Cuba y Noruega. \u201cMi pap\u00e1 me inici\u00f3. Era un fan\u00e1tico alocado del ajedrez. Era un buen jugador y me encamin\u00f3\u201d, cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Hoy es domingo y en Managua se juega un torneo centroamericano y caribe\u00f1o de ajedrez.<\/p>\n<p>En una peque\u00f1a sala Mar\u00eda Esther est\u00e1 enfrentando a una Gran Maestra cubana. A Mar\u00eda Esther no le gusta ver a la rival durante una partida. Ella dice que es falta de respeto. Se concentra en el tablero, m\u00e1s cuando est\u00e1 cara a cara de una rival de esa categor\u00eda. \u201cDentro del ajedrez existe la parte psicol\u00f3gica, desde que se abre un caramelo y se hace ruido. Desde que se pone de pie, va al ba\u00f1o, la forma en que se siente, que mueve las piezas. Pero yo intento enfocarme m\u00e1s que todo en el tablero, que nada altere el resultado\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>La cubana se levanta, pide un vasito de caf\u00e9 y echa un ojo a los otros tableros. Mar\u00eda Esther est\u00e1 congelada observando sus fichas. Sus movimientos tienen que ser precisos. Exactos. Si estuviera contra una rival menos exigente, ella se levantar\u00eda y pedir\u00eda un vasito de caf\u00e9. Pero hoy no puede. Est\u00e1 \u201cbloqueada\u201d. Puede ser que, en vez de observar el tablero, ella est\u00e9 pensando en el \u00faltimo semestre que le falta para terminar la universidad. Puede que hoy est\u00e9 pensando en su novio, mam\u00e1, t\u00edos, incluso su pap\u00e1. A veces no piensa en nada, mueve las fichas y se arrepiente. \u201cA todos nos pasa: cuando tenemos problemas, vamos a los torneos y damos las nalgas. O sea, no jugamos bien\u201d, dice.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Esther perdi\u00f3 contra la Gran Maestra cubana. La partida dur\u00f3 un poco m\u00e1s de una hora. Era una rival dif\u00edcil, dice. \u201cMe gusta enfrentarme contra rivales de ese nivel porque despu\u00e9s estudio mis apuntes. Esa es una de las maneras que utilizo para mejorar\u201d.<\/p>\n<p>En la sala del torneo se pasea Guy Benda\u00f1a, un se\u00f1or con aire de abogado y pelo gris. Sonr\u00ede y es muy amable, toma fotos. Benda\u00f1a es, en efecto, abogado, y el presidente de la Federaci\u00f3n Nacional de Ajedrez de Nicaragua. \u00c9l dice que lo mejor de Mar\u00eda Esther es su habilidad t\u00e1ctica. En el ajedrez hay estilos definidos, explica Benda\u00f1a. Existen jugadores estrat\u00e9gicos como el excampe\u00f3n mundial Anatoly Karpov. Otros son eminentemente t\u00e1cticos, como Alexander Alekhine y Mihail Thal. Y existen estilos como el de Garry Kasparov, quien se desempe\u00f1a magistralmente en posiciones t\u00e1cticas y estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p>Benda\u00f1a considera que en el \u00faltimo evento Mar\u00eda Esther no despleg\u00f3 su fuerza habitual. \u201cEs posible que se debiera a que no entren\u00f3 lo suficiente debido a sus estudios universitarios o, tal vez, se deba al alto nivel de las adversarias extranjeras con quienes se enfrent\u00f3\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/252-MAG-AJEDREZ2-4.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-32922 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/252-MAG-AJEDREZ2-4.jpg\" alt=\"Maria Esther Granados. Jugadora de ajedrez. Foto Uriel Molina\/LA PRENSA\" width=\"700\" height=\"1049\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151109\/252-MAG-AJEDREZ2-4.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151109\/252-MAG-AJEDREZ2-4.jpg 200w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151109\/252-MAG-AJEDREZ2-4.jpg 683w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Los indigentes se estrellan entre s\u00ed. Hay un parque, \u00e1rboles secos y huelepegas. Hay soledad, decadencia y los ciudadanos atraviesan temerosos. Hay parejas de ajedrecistas, la mayor\u00eda hombres, que se aglomeran, se ponen de acuerdo y sobre una mesa improvisada juegan una partida de ajedrez. Juegan, en este lugar, por dinero, por licor o por honor. Aqu\u00ed tambi\u00e9n jug\u00f3 la Maestra Internacional nicarag\u00fcense. El parque se ubica en Ciudad Jard\u00edn, un barrio de Managua que colinda con el Mercado Oriental, un centro de compras que se extiende por casi noventa hect\u00e1reas, y que, debido a los azares de compradores, vendedores, tramos, bares, prost\u00edbulos y drogas es un hervidero de \u201cpordioseros\u201d o indigentes. \u201cHay muchos lugares, mayoritariamente en los mercados, donde se arman \u2018perreras\u2019. Mi pap\u00e1 me dijo: \u2018Vos ten\u00e9s que prepararte aqu\u00ed porque ten\u00e9s que acostumbrarte a las ma\u00f1as\u2019\u201d, cuenta Mar\u00eda Esther. En la \u201cperrera\u201d de Ciudad Jard\u00edn arranc\u00f3. A diferencia de los torneos oficiales, donde los fot\u00f3grafos de los medios tienen cinco minutos para trabajar, en el parque la gente \u201chabla y me distra\u00eda mucho\u201d. Los chistes, las bromas y vulgaridades.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>No recuerda c\u00f3mo aprendi\u00f3, muy probablemente fue con su padre, su abuelo u otro familiar. Lo cierto es que empez\u00f3 desde peque\u00f1a, 3, 4 o 5 a\u00f1os. \u201cLo \u00fanico que s\u00e9 es que aprend\u00ed a jugar ajedrez antes de leer\u201d. A esa edad, a los 5, ella entr\u00f3 a disputar su primer torneo Codicader, un encuentro de estudiantes de primaria y secundaria. La ni\u00f1a no qued\u00f3 entre los primeros cinco lugares. Fracas\u00f3. Al a\u00f1o siguiente gan\u00f3 ese mismo evento y la ambici\u00f3n del pap\u00e1 se asom\u00f3. \u201cTom\u00e9 el proyecto de convertirla en una Gran Maestra, el m\u00e1ximo t\u00edtulo internacional\u201d, dice su pap\u00e1, Fidel Granados.<\/p>\n<p>A Fidel Granados le encanta hablar de ajedrez. Y m\u00e1s si se trata de Mar\u00eda Esther. Ella para \u00e9l es lo que siempre quiso ser, su espejo, un maestro. \u00c9l nunca pudo, pero sab\u00eda que su hija ten\u00eda talento. Nato. Lo supo cuando ella gan\u00f3 el Codicader y entonces empez\u00f3 su empresa. \u201cEl \u00e9xito es que nunca (Mar\u00eda Esther) le puso mente a los eventos sociales, reuniones, pi\u00f1atas. Era concentrarnos ciento por ciento en el ajedrez\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>A los 10 a\u00f1os Mar\u00eda Esther ya se hab\u00eda hecho una buena reputaci\u00f3n en el ajedrez. La gente la empezaba a retar. Y la ni\u00f1a empez\u00f3 derrotando a su abuelo, vecinos, otros ni\u00f1os prodigios y a la gente de las \u201cperreras\u201d. El pap\u00e1 lleg\u00f3 a la pi\u00f1ata y convenci\u00f3 a su hija para que se enfrentara con un retador que quer\u00eda apostar. \u00c9l sab\u00eda que la partida demorar\u00eda poco. Atin\u00f3: Mar\u00eda Esther regres\u00f3 diez minutos despu\u00e9s para golpear la pi\u00f1ata y recoger los caramelos, pero con quinientos c\u00f3rdobas en el bolsillo.<\/p>\n<p>Fidel Granados se desvive cuando habla de su hija. \u00c9l muestra las victorias de ella, recortes de peri\u00f3dico, fotos, medallas, trofeos. Regresa con otra memoria con fotos, que la muestra peque\u00f1a, concentrada, con la mirada fija, como de aburrimiento, las manos en el ment\u00f3n, esperando el movimiento de la rival. Que ella sea campeona es su mayor trofeo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Para Mar\u00eda Esther ahora es f\u00e1cil. Puede mover las fichas incluso sin mirar el tablero. Lo tiene grabado de memoria, en la mente. Los jugadores experimentados lo hacen. Incluso existen torneos con los ojos cerrados. Mar\u00eda Esther dice que no ha jugado, pero que podr\u00eda. \u201cEl tablero tiene filas y columnas marcadas con n\u00fameros y letras. De lo que se trata es decir, por ejemplo: caballo a la F3 y la rival contesta. Es dif\u00edcil, cuando ya llev\u00e1s veinte jugadas se complica\u201d. As\u00ed es como Mar\u00eda Esther puede jugar ajedrez con los ojos cerrados. Tiene un tablero virtual en su cerebro. Mira el tablero porque a veces es m\u00e1s aburrido ver el entorno. O porque ella nunca ve otra cosa m\u00e1s que las filas, columnas, alfiles, damas, peones, reyes, torres y caballos y c\u00f3mo estos se mueven.<\/p>\n<p>Es un juego que parece simple: un tablero cuadriculado de 8\u00d78 casillas, alternadas en colores blanco y negro, que constituyen las 64 posibles posiciones para el desarrollo del juego. Al inicio cada jugador tiene 16 piezas: un rey, una dama, dos alfiles, dos caballos, dos torres y ocho peones. Estrategia contra estrategia y el objetivo es \u201cderrocar\u201d al rey del oponente.<\/p>\n<p>Cuando Mar\u00eda Esther empez\u00f3 a entrenar lo hac\u00eda por hasta cinco horas diarias. Ahora le cuesta hallar tiempo para practicar debido a que cursa \u00faltimo a\u00f1o de Ingenier\u00eda en Computaci\u00f3n en la Universidad Nacional de Ingenier\u00eda. En sus ratos libres le gusta jugar ping pong y salir con su novio. Quiere ser desarrolladora web, pero en realidad su meta es generar ingresos \u201cjugando o ense\u00f1ando ajedrez\u201d.<\/p>\n<h4>Masificaci\u00f3n<\/h4>\n<p>A inicios de 2015, el Ministerio de Educaci\u00f3n inici\u00f3 un programa nacional de ajedrez cuya primera etapa contemplaba 25 escuelas de primaria y secundaria de ocho departamentos del pa\u00eds. La iniciativa pretende abarcar a unos diez mil estudiantes, con el fin de \u201cseleccionar y entrenar a los y las potenciales representantes del pa\u00eds\u201d, seg\u00fan Juan Arg\u00fcello, director de Educaci\u00f3n F\u00edsica y Deportes.<\/p>\n<p>\u201cEl aprendizaje y la pr\u00e1ctica del ajedrez mejoran la concentraci\u00f3n y memoria de las personas debido a que es una disciplina que exige pensar y actuar r\u00e1pidamente\u201d, explica Arg\u00fcello.<\/p>\n<h4>Maestros<\/h4>\n<p>Maestros Internacionales, como Mar\u00eda Esther, solo existen tres en la historia de Nicaragua: Danilo Canda, en los a\u00f1os ochenta; Carlos D\u00e1vila, en los noventa, y recientemente el joven Mariano Madrigal. Actualmente en el pa\u00eds hay alrededor de 1,500 jugadores de ajedrez, de los cuales 600 participan con frecuencia en torneos nacionales e internacionales.<br \/>\n<strong>Gimnasio para el cerebro<\/strong><\/p>\n<p>Mar\u00eda Esther ha sido becada de distintas formas: por estudios y ajedrez. Ella dice que el juego le debi\u00f3 haber ayudado a desarrollar habilidades anal\u00edticas. Benda\u00f1a dice que el ajedrez inculca el pensamiento l\u00f3gico, la capacidad de concentraci\u00f3n y el esp\u00edritu autocr\u00edtico y desarrolla la fantas\u00eda.<\/p>\n<p>Para muestra un bot\u00f3n: el neur\u00f3logo, investigador y rector de la Universidad Favaloro, en su reciente libro, titulado Usar el cerebro, con la colaboraci\u00f3n de Mateo Niro, le dedica un cap\u00edtulo al ajedrez, denominado Elogio del juego del ajedrez, en el que destaca que \u201cla ejercitaci\u00f3n mental que promueve el juego puede ayudar a reducir el decaimiento de las funciones intelectuales en personas sanas\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aprendi\u00f3 a jugar ajedrez antes que leer. Entrenaba cinco horas al d\u00eda y se convirti\u00f3 en maestra internacional a los 18 a\u00f1os. 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