{"id":31307,"date":"2015-10-11T10:15:24","date_gmt":"2015-10-11T16:15:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=31307"},"modified":"2018-10-01T06:15:26","modified_gmt":"2018-10-01T06:15:26","slug":"cines-de-ayer-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/cines-de-ayer-2\/","title":{"rendered":"Cines de ayer"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Luces, glamour y an\u00e9cdotas pintorescas de una ciudad que ya no existe. Los viejos cines de Managua est\u00e1n llenos de historias, y hoy nos asomamos a la memoria de cinco personajes que los conocieron y amaron en aquellos tiempos de gloria<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde el otro lado del muro \u201cla gente bandida tiraba piedras y bolsas con orines\u201d para molestar al p\u00fablico del Cine Le\u00f3n. Ra\u00fal Antonio T\u00e9llez recuerda las bolsas amarillas cayendo como bombas biol\u00f3gicas entre las coloridas bancas del cine y al chavalero encaramado en los dos almendros plantados frente a la pantalla, poco m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del terreno, para apreciar desde ah\u00ed las pel\u00edculas que por tener alguna carga de erotismo no eran recomendadas para menores. Pero no solo los ni\u00f1os hac\u00edan eso, \u201ctambi\u00e9n hombres grandes\u201d trepaban para agarrar sitio entre las ramas, cuenta don Ra\u00fal, de 70 a\u00f1os. Ten\u00eda 15 cuando empez\u00f3 a trabajar como portero del Cine Le\u00f3n y ah\u00ed se qued\u00f3 durante casi dos d\u00e9cadas. Su tarea era agarrar las tiquets en la entrada y sacar a uno que otro borrach\u00edn durmiente una vez terminada la funci\u00f3n. No era tan f\u00e1cil como se lee. \u201cAh\u00ed en la puerta, si no los dejaba entrar, me agarraban a pedradas los que ven\u00edan ya con sus tragos\u201d, narra. As\u00ed que a veces solo los dejaba pasar, para que no lo mataran. En otras ocasiones llegaban algunos listos, que dec\u00edan: \u201cEl de atr\u00e1s paga\u201d. Entraban seis y el \u00faltimo entregaba una sola tiquet, pero el joven Ra\u00fal no pod\u00eda moverse de su puesto, porque si lo hac\u00eda todo mundo se met\u00eda sin pagar. Adentro se armaban los pleitos, a mitad de pel\u00edcula los clientes \u201cse tiraban bolsas de agua, discut\u00edan entre ellos mismos y se agarraban a los trompones, hasta que aparec\u00eda don Fanor Ibarra (fundador del cine) con su l\u00e1mpara, un foco de seis tacos, y ya a todos se sentaban. Nadie era. Sab\u00edan que si los agarraba, los sacaba\u201d, relata divertido don Ra\u00fal. Las funciones del Le\u00f3n, como ya habr\u00e1 usted adivinado, eran al aire libre, y cuando llov\u00eda la gente se mojaba, pero no se iba. En el local alcanzaban unas 500 personas, contaba con palco y luneta (principal blanco de las bolsas con orines), el piso era de baldosa y las bancas de madera ten\u00edan las patitas enterradas para que no se dieran vuelta cuando los de atr\u00e1s sub\u00edan los pies a los espaldares. Se presentaban pel\u00edculas de leyendas como Pedro Infante, Mar\u00eda F\u00e9lix, Jorge Negrete y Antonio Aguilar, y tambi\u00e9n norteamericanas, como Tarz\u00e1n y King Kong, que Ra\u00fal proyectaba cuando el operador de cine oficial andaba de farra y no aparec\u00eda. Este cine del pueblo funcion\u00f3 en el barrio Monse\u00f1or Lezcano, desde finales de los a\u00f1os cincuenta hasta los ochenta. Se da\u00f1\u00f3 con el terremoto, fue reconstruido y sigui\u00f3 funcionando hasta que lo mataron los Betamax y el agitado contexto pol\u00edtico social de la \u00e9poca. Actualmente en el local opera un taller de mec\u00e1nica automotriz, Ra\u00fal ha perdido mucho pelo y ya tiene voz de anciano, pero los amigos del barrio todav\u00eda le gritan: \u201c\u00a1Oe, Cine Le\u00f3n!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-23565.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-32827 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-23565.jpg\" alt=\"Desde el otro lado del muro \u201cla gente bandida tiraba piedras y bolsas con orines\u201d para molestar al p\u00fablico del Cine Le\u00f3n. Ra\u00fal Antonio T\u00e9llez recuerda las bolsas amarillas\" width=\"700\" height=\"484\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151204\/Acr13932725462016-23565.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151204\/Acr13932725462016-23565.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El d\u00eda que se puso la primera piedra del Cine Aguerri, tambi\u00e9n se sembr\u00f3 una palmera. El \u00e1rbol contin\u00faa ah\u00ed, grande y fuerte, y es de los pocos recuerdos visibles de uno los m\u00e1s populares cines de la vieja Managua, hoy utilizado como bodega de sardinas. Fue inaugurado el 30 de mayo de 1968 y desde esa fecha hasta el terremoto de 1972 tuvo un \u00e9xito rotundo, afirma Jos\u00e9 Ad\u00e1n \u201cChanito\u201d Aguerri, gran empresario de los cines en la d\u00e9cada de los setenta. \u201cNicaragua entera\u201d lleg\u00f3 a conocer el prodigio de las sillas push-back del Cine Aguerri, que pod\u00edan correrse hacia atr\u00e1s para que los dem\u00e1s pasaran por el pasillo sin molestar. \u201cNo te miento, Nicaragua entera\u201d, sostiene \u201cChanito\u201d. \u201cVen\u00eda gente de Matagalpa, de Estel\u00ed, de Le\u00f3n. Los llev\u00e1bamos a conocer los equipos, las l\u00e1mparas, los espejos. Totalmente nos fuimos encima del Margot y el Gonz\u00e1lez, en ese momento el Salazar ya no estaba funcionando\u201d, cuenta. El Aguerri fue un cine revolucionario. Presentaba pel\u00edculas que se estaban estrenando en Estados Unidos; no ten\u00eda palco ni luneta, porque el piso era curvo para que desde cualquier punto de la sala se tuviera una vista perfecta de la pantalla; y cambi\u00f3 las tradicionales tandas de las 3:00, 5:00, 7:00 y 9:00 p.m., por los horarios de las 2:00, 4:00, 6:00 y 8:00 p.m. \u201cTodos se pusieron a re\u00edr, porque adem\u00e1s el Aguerri era chiquito, de 400 butacas. El Margot ten\u00eda 1,800, el Gonz\u00e1lez 1,200 y el Cabrera 800. Dec\u00edan \u2018Chanito lo hizo chiquito porque \u00e9l es chiquito\u2019\u201d, comenta el empresario y suelta una carcajada, pero de inmediato aclara que el tama\u00f1o del cine era estrat\u00e9gico, calculado con base en porcentajes de audiencia. \u201cEl Aguerri, perfecto para Managua\u201d, era el eslogan que se escuchaba en todos lados. La entrada val\u00eda seis c\u00f3rdobas y el hot dog costaba uno, se vend\u00edan de 500 a 600 diariamente. \u201c\u00a1C\u00f3mo no me va a dar nostalgia!\u201d, dice \u201cChanito\u201d, recordando la noche de gala dedicada a do\u00f1a Hope Portocarrero, cuando se present\u00f3 Arde Par\u00eds y el Aguerri con su jard\u00edn estaba lleno de reflectores y alfombras. \u201cTodo lo que se recaud\u00f3 fue para el Hospital del Ni\u00f1o\u201d. El ocaso del cine lleg\u00f3 con el triunfo de la revoluci\u00f3n. \u201cChanito\u201d se fue para M\u00e9xico y all\u00e1 se qued\u00f3 una d\u00e9cada; al volver ya no pudo echarlo a andar y hace seis a\u00f1os finalmente lo vendi\u00f3.<a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-2732.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-32828 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-2732.jpg\" alt=\"El d\u00eda que se puso la primera piedra del Cine Aguerri, tambi\u00e9n se sembr\u00f3 una palmera\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151203\/Acr13932725462016-2732.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151203\/Acr13932725462016-2732.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El Teatro Margot es un hijo de su \u00e9poca, un monumental recuerdo de la arquitectura de la vieja Managua. En este edificio, antes lleno de cristales, butacas y luces, se present\u00f3 Pedro Infante, durante la visita que hizo a Nicaragua a finales de 1954 y comienzos de 1955, relata el actor nicarag\u00fcense Hugo Hern\u00e1ndez Oviedo. No se pod\u00eda caminar por las calles cercanas al Margot, repletas de gente que quer\u00eda echarle una ojeada al mito mexicano. Ese mismo a\u00f1o, pero en septiembre, el teatro recibi\u00f3 a otra leyenda del pa\u00eds azteca, Mar\u00eda F\u00e9lix, \u201cla seducci\u00f3n hecha mujer\u201d, quien vino para dar dos presentaciones de la comedieta Prohibida para menores. El Margot no solo funcionaba como teatro, tambi\u00e9n \u201cera uno de los cines m\u00e1s exclusivos de Managua y presentaba muchas pel\u00edculas norteamericanas y mexicanas\u201d, apunta Oviedo. \u201cAqu\u00ed mir\u00e9 Los Diez Mandamientos\u201d, cuenta. Pero no pudo ver a su \u00eddolo Pedro Infante en este teatro, porque solo ten\u00eda 16 a\u00f1os de edad y no pod\u00eda pagar lo que cobraban (lo vio en el Teatro Alameda). Sin embargo, no todo fue glamour en el Margot. Tras el incendio del Cine Gonz\u00e1lez, en 1945, gan\u00f3 mucho p\u00fablico, pero apenas dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en septiembre de 1947, tambi\u00e9n se quem\u00f3, relata Karly Gait\u00e1n Morales en el libro \u201cA la conquista de un sue\u00f1o\u201d. El fuego inici\u00f3 detr\u00e1s de la pantalla, a la hora de la \u00faltima funci\u00f3n, \u201ccorrieron los espectadores hacia todas las puertas, incluso saltando las bancas, para salvar sus vidas. Las llamas consumieron el local desde la bodega hasta la marquesina mientras dos carros de bomberos en la calle intentaban apagarlas, pero poco se salv\u00f3\u201d, afirma Gait\u00e1n. Siete a\u00f1os m\u00e1s tarde el teatro fue reinaugurado en el mismo terreno y su segunda etapa dur\u00f3 casi medio siglo hasta su cierre definitivo, a comienzos de los noventa. En la actualidad el edificio sigue en pie, viendo hacia una calle por la que ya casi nadie pasa y dando la espalda a la Carretera Norte. Ahora funciona como parqueo de carros.<\/p>\n<p><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-121.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-32829 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-121.jpg\" alt=\"El Teatro Margot es un hijo de su \u00e9poca, un monumental recuerdo de la arquitectura de la vieja Managua.\" width=\"700\" height=\"562\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151202\/Acr13932725462016-121.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151202\/Acr13932725462016-121.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El Cine Gonz\u00e1lez se quem\u00f3 del 16 al 17 de agosto de 1945. Hay dos razones por las que el historiador Bayardo Cuadra recuerda perfectamente la fecha: la primera es que un d\u00eda antes en la Plaza de la Rep\u00fablica se celebr\u00f3 con gran pompa el fin de la Segunda Guerra Mundial; la otra es que \u00e9l asisti\u00f3 a la tanda de las 5:00 de la tarde del d\u00eda del gran incendio y por la noche vio las llamas desde su casa. El viejo cine era de madera, pasaron ocho largos a\u00f1os para que se construyera la mole de concreto que sobrevive hasta estos d\u00edas, ahora usada por una iglesia pentecostal. El nuevo Cine Gonz\u00e1lez se pre-estren\u00f3 el 14 de septiembre de 1953 en una ceremonia privada, con Anastasio Somoza Garc\u00eda y el Cuerpo Diplom\u00e1tico, y el 15 de septiembre abri\u00f3 para el p\u00fablico con la pel\u00edcula El mundo en sus brazos, recuerda Cuadra. \u00c9l asisti\u00f3, claro que s\u00ed. Y vio la elegante sala, con sus m\u00e1s de mil butacas rojas. El cine estaba completamente renovado, con equipos modernos y aire acondicionado. Sin embargo, para entonces ya exist\u00eda el lindo Teatro Salazar, de modo que el Gonz\u00e1lez no impresion\u00f3 tanto. Eso s\u00ed, dice el historiador, tras la inauguraci\u00f3n cobr\u00f3 un auge tremendo, y sigui\u00f3 siendo uno de los m\u00e1s importantes cines de Managua hasta el terremoto de 1972, que lo dej\u00f3 cercado en una zona reducida a poco menos que la nada.<\/p>\n<p><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016343.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-32830 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016343.jpg\" alt=\"El Cine Gonz\u00e1lez se quem\u00f3 del 16 al 17 de agosto de 1945\" width=\"700\" height=\"558\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151201\/Acr13932725462016343.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151201\/Acr13932725462016343.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En la sala del Cine M\u00e9xico alcanzaban 1,200 personas sentadas, los corredores estaban alfombrados y las butacas tapizadas en rojo. Humberto Hern\u00e1ndez, hoy de 75 a\u00f1os, trabaj\u00f3 como obrero en la construcci\u00f3n del cine y tras su inauguraci\u00f3n, el 26 de mayo de 1967, se qued\u00f3 de vigilante y mensajero. Casi cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, sigue ah\u00ed, envuelto en su nostalgia. Paga ocho mil c\u00f3rdobas de renta al propietario del edificio, y cobra diez c\u00f3rdobas a los radiot\u00e9cnicos del mercado Oriental por el derecho a guardar televisores viejos y otras chatarras en la gran sala del cine, convertida en bodega. Tambi\u00e9n tiene un cafet\u00edn en el vest\u00edbulo y una salita lateral donde se proyectan pel\u00edculas no aptas para menores. \u201cEsto es triste\u201d, dice, observando la madera carcomida de las sillas, ahora tapizadas por el excremento de cientos de murci\u00e9lagos que duermen en lo que queda del cielo raso. El cine se especializaba en pel\u00edculas mexicanas y por su enorme pantalla desfilaron Cantinflas, Pedro Infante, Mar\u00eda F\u00e9lix y otros \u00eddolos; pero la pel\u00edcula que m\u00e1s revuelo caus\u00f3 fue La de la mochila azul, con Pedrito Fern\u00e1ndez. \u201c\u00a1Eh, dio guerra! Tres d\u00edas la pasaron gratis y despu\u00e9s ni quiera Dios, todos los santos d\u00edas full\u201d, cuenta don Humberto. Asegura que trabajar\u00e1 aqu\u00ed mientras tenga fuerzas y no quiere ni pensar en la demolici\u00f3n de la estructura. Todav\u00eda recuerda las palomitas de ma\u00edz sobre la alfombra, el tel\u00f3n que se abr\u00eda y cerraba con motores, y el fr\u00edo del aire acondicionado. La decadencia del cine M\u00e9xico \u2014asegura\u2014 empez\u00f3 con la aparici\u00f3n de los casetes de v\u00eddeo. M\u00e1s tarde el edificio qued\u00f3 completamente rodeado por el Oriental y ahora solo es un punto de referencia dentro del mercado.<\/p>\n<p><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-3121.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-32831 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-3121.jpg\" alt=\"En la sala del Cine M\u00e9xico alcanzaban 1,200 personas sentadas, los corredores estaban alfombrados y las butacas tapizadas en rojo.\" width=\"700\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151200\/Acr13932725462016-3121.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151200\/Acr13932725462016-3121.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luces, glamour y an\u00e9cdotas pintorescas de una ciudad que ya no existe. 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