{"id":31340,"date":"2015-08-09T12:02:26","date_gmt":"2015-08-09T18:02:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=31340"},"modified":"2021-03-02T16:13:17","modified_gmt":"2021-03-02T22:13:17","slug":"el-teatro-de-los-ancianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-teatro-de-los-ancianos\/","title":{"rendered":"El teatro de los ancianos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En una edad en que muchas personas se dedican a vegetar, ellos decidieron actuar. Por un rato olvidan sus problemas y enfermedades, para dejarlo todo en el escenario<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Se\u00f1ores y se\u00f1oras, damas y caballeros, \u00a1sean todos bienvenidos a la farmacia de Celest\u00edn Chan Doo! Aqu\u00ed velan por su salud y de ser preciso tambi\u00e9n los velar\u00e1n en su ata\u00fad. \u00a1Servicio completo! Pasen y pregunten. Sin pena, hombre. Sin miedo. En un rinc\u00f3n podr\u00e1n ver al anciano de la bata blanca y los ojos desorbitados. Es nada menos que el siempre sonriente doctor Celest\u00edn. A la derecha, tras el mostrador, atiende su esposa Leopoldina P\u00e9rez Soza, pero no se preocupen, que no hace honor a sus apellidos. De ella recibir\u00e1n p\u00edldoras, enjuagues y hasta miel de jicote. \u00bfQu\u00e9 buscan? \u00bfQu\u00e9 les duele? \u00bfQu\u00e9 les pica?<\/p>\n<p>En esta prestigiosa farmacia a nadie han de timar, ni el derecho de admisi\u00f3n se han de reservar. Clientes de Celest\u00edn son Adita Cela Prieto y Maruca Galo Rojo, coquet\u00edsimas se\u00f1oras. Tambi\u00e9n Ferm\u00edn Picado del Hoyo, paciente terriblemente necio pero no tanto como Proculo Maduro Aguado. La otra es Carmenza Mena Mora, muchacha candorosa del cerro Punta Caliente. Viene cada vez que est\u00e1 por parir un cipote, y en una esquina espera amarrado su burro, mientras ella pregunta por yerbas, algodones y ba\u00f1os de vapor.<\/p>\n<p>Carmenza, de 35 a\u00f1os, es la \u00fanica joven en la clientela del doctor Celest\u00edn. El resto va de los 58 a los casi 80 a\u00f1os de edad. Ya la memoria les juega malas pasadas y deben ingeni\u00e1rselas para recordar qu\u00e9 remedios andan buscando y no perder el hilo de las conversaciones. La artritis les muerde los huesos y se les nota cansados, pero vean ustedes c\u00f3mo r\u00eden, c\u00f3mo gritan, c\u00f3mo se transforman cuando vienen a esta farmacia. Dicen que quieren demostrar que los viejos no tienen por qu\u00e9 quedarse vegetando entre cuatro paredes, y varios est\u00e1n cumpliendo al fin el sue\u00f1o de ser actores. Basta de pre\u00e1mbulos, esta es la compa\u00f1\u00eda de teatro Hugo Hern\u00e1ndez Oviedo. \u00a1Arriba el tel\u00f3n!<\/p>\n<figure id=\"attachment_32839\" aria-describedby=\"caption-attachment-32839\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr1393272546201618715.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32839 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr1393272546201618715.jpg\" alt=\" El\u00edas Bonilla y Lesbia Marina Gonz\u00e1lez\" width=\"700\" height=\"1048\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151158\/Acr1393272546201618715.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151158\/Acr1393272546201618715.jpg 200w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151158\/Acr1393272546201618715.jpg 684w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32839\" class=\"wp-caption-text\">Dos grandes personajes. El\u00edas Bonilla, de 64 a\u00f1os, es el doctor Celest\u00edn Chan Doo, y Lesbia Marina Gonz\u00e1lez, de 73 a\u00f1os, es la p\u00edcara Adita Cela Prieto. Por un rato se olvidan de s\u00ed mismos, para meterse en la piel de otro.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En honor a la verdad, no hay tel\u00f3n. El escenario de La Farmacia de Celest\u00edn Chan Doo, tercera obra presentada por este grupo de teatro, no podr\u00eda ser m\u00e1s modesto. Hay un biombo improvisado en un extremo, y al centro, acaparando toda la atenci\u00f3n, un mostrador rodante lleno de bolsas pl\u00e1sticas y cajitas de medicamentos. Esto es todo lo que han empleado para montar la obra en festivales y hasta en penitenciar\u00edas.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s del mostrador siempre est\u00e1 Hayd\u00e9e Cano, de 66 a\u00f1os, la mism\u00edsima Leopoldina P\u00e9rez Soza. Fuera de Hugo Hern\u00e1ndez Oviedo, reconocido actor nicarag\u00fcense y director del grupo, ella es la que m\u00e1s experiencia en actuaci\u00f3n tiene, pues en los a\u00f1os ochenta recibi\u00f3 unas cuantas clases de teatro y ha sido extra en algunas pel\u00edculas, como El Camino, de Costa Rica, y La Yuma, de Nicaragua. Esta ma\u00f1ana nuevamente interpreta el papel de la esposa del doctor Celest\u00edn Chan Doo, ahora ante un nutrido grupo de ancianos de la Asociaci\u00f3n de Adultos Mayores Julio Buitrago (Amajub).<\/p>\n<p>\u2014Bueenas, patroncita \u2014entra en escena Carmenza Mena Mora, sob\u00e1ndose la barriga de su cuarto embarazo, con las trenzas sobre los pechos y la mirada risue\u00f1a.<\/p>\n<p>\u2014Ideay, Carmenz\u00e1, cu\u00e1nto tiempo, muchach\u00e1. No me dig\u00e1s, \u00a1otra vez embarazada! \u2014responde la P\u00e9rez Soza, ajust\u00e1ndose los lentes.<\/p>\n<p>Entonces la pobre Carmenza le recuerda que viene de Punta Caliente y que ha o\u00eddo a la gente decir que \u201cmujer que ah\u00ed se sienta, sale pre\u00f1ada\u201d. Tambi\u00e9n le cuenta que su primer hijo se llam\u00f3 Mamoncito, por haber nacido en temporada de mamones, pero que se le muri\u00f3 a los cuatro d\u00edas de haber venido al mundo. Le aclara que el segundo sobrevivi\u00f3 y se llama Finado P\u00e9rez, porque da la casualidad de que lo pari\u00f3 un 2 de noviembre, \u201cd\u00eda de los finados difuntos\u201d. El tercero \u2014prosigue\u2014 tiene el nombre de Corpi\u00f1o L\u00f3pez, pues resulta que naci\u00f3 en Jueves de Corpus. El cuarto viene en camino y tendr\u00e1 la dicha de llamarse Herculito Lozano, en honor de su padre, H\u00e9rcules Lozano, quien tiene muuuuuy grande&#8230; el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Entonces tus hijos tienen diferentes tatas, diferentes apellidos \u2014indaga Leopoldina, por cultura general.<\/p>\n<p>\u2014Ast\u00e9 sabe, patrona. Oseya que son como quien dice, del mismo guacal, solo que batidos con distintos molenillos \u2014dice Carmenza.<\/p>\n<p>\u2014O sea, que vos has sido muuuy apetecida, muchach\u00e1&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Aaaay, ast\u00e9 sabe, patroncita, que guacal que no se meneya se le peloteya el atol \u2014replica Carmenza, moviendo en c\u00edrculos sus caderas de campesina.<\/p>\n<p>Estallan carjadas y bravos en el p\u00fablico. Cerca del escenario, Hugo, de 78 a\u00f1os, observa el desarrollo de la obra y apenas puede contener la risa. \u201cMe sigo riendo de las pendejadas que escribo\u201d, explica. \u00c9l es fundador de este particular grupo de teatro, que sali\u00f3 del C\u00edrculo Literario de Adultos Mayores (CLAM).<\/p>\n<p>Cuando Hugo ingres\u00f3 al c\u00edrculo, hace dos a\u00f1os, se encontr\u00f3 con su admiradora Hayd\u00e9e Cano. Ella andaba ganas de actuar y vio en el reci\u00e9n llegado una gran oportunidad. \u201c\u00c9l vino como poeta, yo le di la ideota de hacer el grupo cuando vi que este viejo andaba por aqu\u00ed, soy la culpable\u201d, admite Hayd\u00e9e, la m\u00e1s bromista.<\/p>\n<p>La primera obra montada fue Los Sordos, del escritor argentino Germ\u00e1n Berdiales. Ensayaron todo agosto y todo septiembre y se presentaron el 24 de octubre de 2013 en el primer Festival de la Poes\u00eda de la Biblioteca Alemana Nicarag\u00fcense, en Managua. En marzo de 2014 estrenaron Juntos y sin violencia, del nicarag\u00fcense Guillermo Mej\u00eda, coordinador del CLAM. Y el 24 de octubre de 2014 se vio por primera vez La Farmacia de Celest\u00edn Chan Doo, de Hugo Hern\u00e1ndez Oviedo.<\/p>\n<p>\u201cBueeeenaaaas, don Procuuuuulooo\u201d, saluda de nuevo la P\u00e9rez Soza. Y entra con su calabazo de cususa Francisco L\u00f3pez Soza, de 74 a\u00f1os, originario de Terrabona, Matagalpa, para interpretar a Proculo Maduro Aguado y contarle sus penas a Leopoldina.<\/p>\n<p>Entre otras cosas, anda buscando un remedio para la picaz\u00f3n que sufre su esposa Casimira. En la farmacia le dan un enjuague que la se\u00f1ora debe aplicarse despu\u00e9s de cada ba\u00f1o. \u201cMmmm \u2014dice Proculo\u2014 esto le va a dilatar bastante\u201d.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cCuando me pongo bien severo, salimos maravillosos. Es cuesti\u00f3n de calistenia, porque ya estamos viejos y nos traiciona la mente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Hugo Hern\u00e1ndez Oviedo, actor y director del grupo de teatro.<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_32840\" aria-describedby=\"caption-attachment-32840\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr139327254620165931.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-32840 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr139327254620165931.jpg\" alt=\"El teatro de los ancianos\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151157\/Acr139327254620165931.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151157\/Acr139327254620165931.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32840\" class=\"wp-caption-text\">Hayd\u00e9e Cano, de 63 a\u00f1os, es Leopoldina P\u00e9rez Soza y Markgee Garc\u00eda es Carmenza Mena Mora. Con 35 a\u00f1os, la m\u00e1s joven del grupo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La farmacia se ha trasladado a las c\u00e1rceles. Desde noviembre de 2014 ha llegado a sistemas penitenciarios de Tipitapa, Granada, Matagalpa y Chinandega. La han representado ante mujeres y hombres, y a cambio han recibido carcajadas y poemas de reos que suspiran por la vida que dejaron afuera. Ah\u00ed \u201cse siente cu\u00e1nto vale la libertad\u201d, cuenta El\u00edas Bonilla, de 64 a\u00f1os, el doctor Celest\u00edn Chan Doo.<\/p>\n<p>Para ellos es un p\u00fablico normal, como cualquier otro, dicen. Solo una vez ocurri\u00f3 un incidente. Lesbia Marina Gonz\u00e1lez, de 73 a\u00f1os, sufri\u00f3 una crisis de ansiedad en la Penitenciar\u00eda de Matagalpa. La c\u00e1rcel le record\u00f3 sus d\u00edas en prisi\u00f3n, en mayo de 1979, cuando fue violada por siete soldados de la somocista Guardia Nacional. Estaba p\u00e1lida y lloraba, no quer\u00eda actuar. Ya hab\u00edan delegado su papel a Mar\u00eda Isabel Maltez, cuando se levant\u00f3 para meterse en la piel de la picarona Adita Cela Prieto.<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana es otra vez Adita.<\/p>\n<p>\u2014Bueeeenas, Leopoldina, vengo a que el doctor me haga lo que me hace tooodos los d\u00edas \u2014anuncia\u2014. Va vestida de floreado, alegre, colorida, con un pa\u00f1uelo atado a la cabeza. Atr\u00e1s qued\u00f3 la serenidad de Lesbia Marina. Reina la voz chillona de Adita.<\/p>\n<p>\u2014Adiiiiiitaaaa \u2014exclama el doctor Celest\u00edn, con la boca muy abierta y los ojos como platos. Le ordena que pase al privado y se suba \u201cla faldita\u201d. Entonces ambos se ocultan tras el \u201cbiombo\u201d, que no es m\u00e1s que un pl\u00e1stico negro apoyado sobre cajas y sillas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aaaaaaaay, ya la trae pelada en la mano! P\u00e9rese que me acomode. La mete por cualquier lado. A ver, ya pues. Me va a doler esa cosa tan grande y tan gruesa \u2014grita escandalizada Adita.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No te me mov\u00e1s que me la vas quebrar! \u2014la rega\u00f1a el doctor, y detr\u00e1s del mostrador su Leopoldina escucha, se retuerce las manos, suda, se persigna, se enoja, se aflige.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Aaaayyyy aaayyy aaayyy! \u2014a\u00falla Adita.<\/p>\n<p>\u2014Si es solo la puntita.<\/p>\n<p>\u2014Aaay, siempre dicen eso y la meten tooodaaa.<\/p>\n<p>\u2014Perate.<\/p>\n<p>\u2014S\u00e1aaaquelaaaa, que la saqueeee.<\/p>\n<p>\u2014Peraaaateeeee.<\/p>\n<p>\u2014Todos los d\u00edas me mete esa chochada tan grande y tan duraaa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe la saco?<\/p>\n<p>\u2014Ya s\u00e1quela, \u00a1v\u00e1monos! Aaayyy, viejo jodido \u2014sale Adita del biombo, y detr\u00e1s de ella viene Celest\u00edn, alzando una jeringa grande y gruesa que mide casi lo mismo que su brazo.<\/p>\n<p>\u2014Ay mi Adita, ay mi Adita \u2014se oye la voz del doctor, entre los aplausos del auditorio.<\/p>\n<p>Luego Adita Cela Prieto vuelve a ser Lesbia Marina Gonz\u00e1lez, la se\u00f1ora que pronto ser\u00e1 sometida durante cuatro horas a una cirug\u00eda de colon. \u201cEstoy bastante delicada\u201d, cuenta la blufile\u00f1a. \u201cLos doctores me mandaron donde un psic\u00f3logo, porque \u00a1hay que prepararse! A mi edad esa operaci\u00f3n es seria. Hay que llegar con \u00e1nimo\u201d. Su problema en el colon, afirma, es resultado de aquella violaci\u00f3n m\u00faltiple.<\/p>\n<p>Tiene siete hijos. \u201cEn mis tiempos no hab\u00eda televisi\u00f3n\u201d, bromea. 32 nietos, 24 bisnietos y cinco tataranietos, pero vive sola en Managua. Hace diez a\u00f1os se instal\u00f3 en la capital para cuidar a su madre enferma, ah\u00ed se enter\u00f3 de la existencia del CLAM, que se re\u00fane cada jueves para compartir versos escritos en la semana. Lleg\u00f3 porque desde ni\u00f1a le ha gustado escribir poes\u00eda, aunque su mam\u00e1 \u201cnunca tuvo esp\u00edritu literario\u201d y le romp\u00eda los poemas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n redactaba mon\u00f3logos, sin tener idea de que as\u00ed se llamaban y los representaba en la escuela. Con los a\u00f1os olvid\u00f3 el teatro, pero el teatro no la olvid\u00f3 a ella.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32841\" aria-describedby=\"caption-attachment-32841\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-4392.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-32841 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr13932725462016-4392.jpg\" alt=\"Ensayo de \u201cLa Farmacia de Celest\u00edn Chan Doo\u201d \" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151156\/Acr13932725462016-4392.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151156\/Acr13932725462016-4392.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32841\" class=\"wp-caption-text\">Ensayo de \u201cLa Farmacia de Celest\u00edn Chan Doo\u201d en el patio de la Biblioteca Alemana Nicarag\u00fcense, una tarde antes de la presentaci\u00f3n de la obra.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El cuarto en la fila es Ferm\u00edn Picado del Hoyo. Ya pasaron Carmenza, Proculo y Adita, ahora tiene que aparecer \u00e9l con su machete y solicitar una libra de constancia, para tomarse los medicamentos como el doctor se lo indic\u00f3. Ya est\u00e1 frente al mostrador, a punto de dialogar con Leopoldina. El p\u00fablico espera, el director se impacienta y Hayd\u00e9e Cano improvisa, intentando que su colega Freddy Triana, de 64 a\u00f1os, recuerde sus l\u00edneas.<\/p>\n<p>Al final salen del paso y la intervenci\u00f3n de Ferm\u00edn se salva con un chiste. Dice que le duele el est\u00f3mago, que tiene un \u201cgato enterito\u201d que lo est\u00e1 rasgu\u00f1ando por dentro y Leopoldina lo corrige, d\u00e1ndose una palmada en la frente: \u00a1Gastroenteritis!<\/p>\n<p>La mayor dificultad para estos actores es \u201cnaturalmente la vejez\u201d, se\u00f1ala Hugo, el director. \u201cNo podemos memorizar textos grandes, entonces se hacen textos cortos con picard\u00eda\u201d, cuenta. O bien, recurren a peque\u00f1os trucos, como leer cartas y peri\u00f3dicos que contienen los parlamentos extensos.<\/p>\n<p>Lo otro son las enfermedades que vienen de la mano con los a\u00f1os. El\u00edas sufre de dolores de espalda y la diabetes lo ha consumido al punto de que, seg\u00fan \u00e9l, se ve \u201cm\u00e1s viejo que Hugo\u201d. A Hugo reci\u00e9n lo operaron de la pr\u00f3stata. A Freddy, el m\u00fasico del grupo, le falla la memoria. Y Francisco, que de joven fue sembrador, ejecutivo de ventas y agente viajero, ya se ve un poco agotado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de Markgee Garc\u00eda, directora de la Biblioteca Alemana Nicarag\u00fcense e int\u00e9rprete de Carmenza Mena Mora, la m\u00e1s joven actriz es Mar\u00eda Isabel Maltez, de 58 a\u00f1os, matagalpina, licenciada en Teolog\u00eda. Se est\u00e1 preparando para entrar a la tercera edad, dice. Planea dedicar esta etapa de su vida a escribir. Hace un a\u00f1o descubri\u00f3 que puede hacerlo, despu\u00e9s de separarse de quien fue su esposo durante casi cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Casi toda la vida asisti\u00f3 a una iglesia evang\u00e9lica, por eso es la m\u00e1s conservadora del grupo. No quiso aceptar el papel de Adita Cela Prieto, y tuvieron que ense\u00f1arle a caminar con coqueter\u00eda para ser Maruca Galo Rojo.<\/p>\n<p>Ella es la se\u00f1ora guapa que ahora se acerca contone\u00e1ndose al puesto de Leopoldina. Mira a todos lados y se lleva una mano a la boca, sonr\u00ede inclinando la cabeza hacia el p\u00fablico. Pregunta por el doctor. Celest\u00edn no est\u00e1 porque se fue con Adita \u201ca cambiar un cheque al banco\u201d. La P\u00e9rez Soza la mira de mal modo, desaprobando tanta vanidad. Finalmente, Maruca saca una carta de su bolsito y advierte que su contenido es \u201cprivad\u00edsimo\u201d, que solo el doctor puede leerla, que su marido la matar\u00eda si se enterara de lo que est\u00e1 haciendo. Leopoldina dice que s\u00ed a todo y apenas Maruca da la vuelta, abre el sobre de la carta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La obra est\u00e1 por terminar. Hayd\u00e9e Cano, P\u00e9rez Soza, Leopoldina, se acerca al p\u00fablico y lee la carta de la discordia. \u201cDoctor, sufro mucho&#8230; Siempre que me voy a la cama pienso en usted. Es la \u00fanica persona que puede calmar mi sed de amor&#8230;\u201d, dice en voz alta. \u201cYo sab\u00eda, \u00a1esta mujer tiene algo con mi marido! Este Celest\u00edn Chan Doo, ahora s\u00ed se le va a hinchar de verdad\u201d, exclama fuera de s\u00ed. \u201cCuando me meto a la cama con mi marido siempre estoy pensando en usted&#8230;\u201d, y hace una pausa en la lectura para gritar: \u201c\u00a1Descarada, reput\u00edsima, con su hombre en la cama y pensando en el m\u00edo!\u201d<\/p>\n<p>Pero pasa algo curioso, pronto la rabia de Leopoldina se transforma en carcajadas, porque lo que Maruca le pide al doctor es un remedio para su marido, \u201cque tiene la naturaleza muerta\u201d. \u201c\u00a1Este viejo es del club de la paloma muerta!\u201d, se burla, dobl\u00e1ndose de la risa. Y dirigi\u00e9ndose al p\u00fablico, da un consejo de vida: \u201c\u00a1Si esto se resuelve con una pastillita azul, con una pastillita levantamuertos, con una viagra, hombre!\u201d<\/p>\n<p>El auditorio aplaude y los artistas hacen reverencias. El\u00edas saca su jeringa y avisa que est\u00e1 disponible para quien desee \u201cuna jincadita\u201d. Se\u00f1ores y se\u00f1oras, damas y caballeros, la obra ha finalizado y ahora tendr\u00edamos que decir: \u00a1Abajo el tel\u00f3n! Pero no lo haremos, porque en la vida de estos actores la funci\u00f3n apenas est\u00e1 comenzando.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cSiempre me gust\u00f3 la literatura, me gust\u00f3 desde ni\u00f1a. Mi abuelita materna me ense\u00f1\u00f3 a leer, escribir, me puso sobre el camino. Escrib\u00eda desde muy ni\u00f1a. Mi mam\u00e1 me romp\u00eda los poemas. No tuvo esp\u00edritu literario\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Lesbia Marina Gonz\u00e1lez, poeta y actriz de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<\/blockquote>\n<h4>C\u00edrculo literario<\/h4>\n<p>Todos los miembros del grupo Hugo Hern\u00e1ndez Oviedo escriben poes\u00eda y a menudo la comparten con el p\u00fablico. Lesbia Marina Gonz\u00e1lez tiene \u201cuna poes\u00eda er\u00f3tica muy sutil\u201d, Hayd\u00e9e Cano escribe de amor y con ese humor tan directo con que entretiene al auditorio cuando por alguna raz\u00f3n la obra se atrasa. El\u00edas Bonilla y Freddy Triana tienen duelos de versos. Mar\u00eda Isabel Maltez est\u00e1 investigando para escribir sobre su propia vida y Francisco L\u00f3pez Soza se inclina por los cuentos, inspirado en la vida del campesino. Han publicado en varias antolog\u00edas del C\u00edrculo Literario de Adultos Mayores (CLAM), que se re\u00fane todos los jueves en la Biblioteca Alemana Nicarag\u00fcense. Desde ni\u00f1os les gust\u00f3 escribir, pero por circunstancias de la vida es hasta ahora, cuando es oto\u00f1o, que pueden cumplir ese sue\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una edad en que muchas personas se dedican a vegetar, ellos decidieron actuar. 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