{"id":31824,"date":"2014-06-08T15:36:32","date_gmt":"2014-06-08T21:36:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=31824"},"modified":"2020-10-14T15:30:10","modified_gmt":"2020-10-14T21:30:10","slug":"yurelia-y-fiorella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yurelia-y-fiorella\/","title":{"rendered":"Yurelia y Fiorella"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Dos corazones latiendo en un mismo pecho. Un h\u00edgado para dos. En el 2005 Yurelia y Fiorella nacieron unidas por el t\u00f3rax y abdomen. En el 2007 las separaron. Esta es la historia de las siamesas tico-nicas siete a\u00f1os despu\u00e9s<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Tammy Zoad Mendoza M.<\/strong><\/p>\n<p>Yurelia y Fiorella tienen casi la misma cicatriz. La marca empieza unos cent\u00edmetros abajo de la clav\u00edcula, un camino torcido de piel clara, suave y brillante que baja por el pecho hasta el vientre, donde se pierde en una l\u00ednea fina.<\/p>\n<p>Si se les pone frente a frente es como si estuvieran vi\u00e9ndose en un espejo, no solo porque se parecen mucho, sino porque fue del mismo corte que resultaron aquellas se\u00f1ales. Yurelia y Fiorella Rocha Arias nacieron unidas por el t\u00f3rax y el abdomen. Siamesas.<\/p>\n<p>Su caso fue primera plana en los diarios de Costa Rica y Nicaragua. Nacieron all\u00e1, pero sus padres son de aqu\u00ed. En ambos pa\u00edses la gente estuvo pendiente de sus historias a trav\u00e9s de los noticieros y peri\u00f3dicos. Adem\u00e1s del asombro de un nacimiento de beb\u00e9s de este tipo, provenientes de una familia de migrantes la situaci\u00f3n fue tema de discusi\u00f3n por meses y provoc\u00f3 todo tipo de mensajes, en su mayor\u00eda de apoyo, y gestos de solidaridad en ambos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde las siamesas aparecieron nuevamente en la televisi\u00f3n y portadas de diarios. Esta vez la noticia era alentadora. Un equipo m\u00e9dico se encargar\u00eda de enmendar este \u201caccidente de la gen\u00e9tica\u201d. Las siamesas fueron separadas.<\/p>\n<p>Las hermanas Rocha Arias ahora tienen casi nueve a\u00f1os. En su natal Costa Rica, su familia y amigos les llaman las gemelas, aunque para la gente que conoci\u00f3 de su caso desde el 2005 siguen siendo las siamesas ticas, o nicas, seg\u00fan de qu\u00e9 lado se hable. Siete a\u00f1os despu\u00e9s de aquella exitosa operaci\u00f3n que les permitiera tener una vida independiente al cuerpo de su hermana, <em>Magazine<\/em> visit\u00f3 a esta familia de origen nicarag\u00fcense para conocer la otra parte de la historia de las siamesas separadas por la ciencia m\u00e9dica, pero que permanecen cada d\u00eda m\u00e1s unidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Usted est\u00e1 embarazada \u2014le inform\u00f3 el doctor despu\u00e9s de ver los resultados de los an\u00e1lisis que ten\u00eda en mano.<\/p>\n<p>\u2014No puede ser, si a m\u00ed me ha venido la menstruaci\u00f3n todos los meses \u2014contest\u00f3 ella\u2014. Adem\u00e1s, hace cinco a\u00f1os me oper\u00e9 \u2014agreg\u00f3 intentando refutar el diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>\u2014Pero est\u00e1 embarazada \u2014le confirm\u00f3 el doctor, y le pidi\u00f3 acomodarse para un ultrasonido\u2014. Y no solo est\u00e1 embarazada, va a tener gemelos&#8230; Do\u00f1a Mar\u00eda, sus beb\u00e9s vienen pegados&#8230;<\/p>\n<p>No recuerda qu\u00e9 d\u00eda de abril ser\u00eda, pero s\u00ed aquella conversaci\u00f3n con el doctor Daniel D\u00edaz, quien la atendi\u00f3 esa ma\u00f1ana en la cl\u00ednica donde lleg\u00f3 por una hemorragia y con una hinchaz\u00f3n \u201canormal\u201d en el vientre. \u201cNo sent\u00eda nada raro, lo \u00fanico que el est\u00f3mago lo ten\u00eda hinchado, y mi jefa en aquel entonces me insisti\u00f3 en que fuera al doctor. Ese mismo d\u00eda me dijeron todo\u201d, recuerda Mar\u00eda Elizabeth Arias, de 50 a\u00f1os. \u201cSent\u00ed que el mundo se me ven\u00eda encima\u201d.<\/p>\n<p>Hab\u00eda llegado en 1993 a Costa Rica v\u00eda San Carlos. Llegaba con tres de sus cinco hijos: Cinthia, de un mes de nacida; Milton, de 3 a\u00f1os, y Meyling, de 5, quien padece de una par\u00e1lisis cerebral. La acompa\u00f1aba Luis Rocha, su pareja, tambi\u00e9n indocumentado y el \u00fanico que ten\u00eda contactos en ese pa\u00eds para trabajar.<\/p>\n<p>Para el 2005, ya hab\u00edan legalizado su situaci\u00f3n en Costa Rica y tuvieron cuatro hijos: Jos\u00e9, Kenyi, Brandon y Luis. Nueve hijos hab\u00eda parido Mar\u00eda Elizabeth y le parec\u00edan suficientes. As\u00ed que luego del nacimiento de Luis, en el 2000, se someti\u00f3 a una operaci\u00f3n de esterilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luis Rocha trabajaba como guardia de seguridad privado y ella laboraba como empleada dom\u00e9stica para mantener a la prole a su cargo, todos dentro de una casita-cuarto en el asentamiento El Zancudo Dos, del barrio Le\u00f3n XIII, en San Jos\u00e9. La noticia de un embarazo m\u00faltiple en estas condiciones fue m\u00e1s que una sorpresa.<\/p>\n<p>\u201cMe asust\u00e9, me aflig\u00ed, pero nunca pens\u00e9 en no tenerlas. Una doctora me explic\u00f3 que por la condici\u00f3n de las ni\u00f1as ten\u00edan pocas esperanzas de vida, que yo estaba en mi derecho de interrumpir el embarazo, pero yo le dije que no. Con la ayuda de Dios mis ni\u00f1as iban a nacer\u201d, cuenta Mar\u00eda Elizabeth Arias.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue. Con 41 a\u00f1os, tres meses de embarazo y m\u00e1s fe que miedo, Arias empez\u00f3 un riguroso control m\u00e9dico. Los siguientes cuatro meses ser\u00edan de entradas y salidas en el Hospital M\u00e9xico, en San Jos\u00e9, hasta que la dejaron internada con reposo absoluto y a la espera de cumplir los siete meses de gestaci\u00f3n, tiempo en que sus hijas estar\u00edan listas para salir al mundo. Juntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Chang y Eng B\u00fanker, de Siam, fueron personajes muy reconocidos en su \u00e9poca. En 1811 nacieron estos gemelos unidos por el abdomen, compartiendo el h\u00edgado, pero relativamente independientes. Ante la peculiaridad del caso y el creciente auge de los circos con atractivos humanos, recibieron la oferta de viajar a Estados Unidos y sumarse al espect\u00e1culo de rarezas bajo el nombre de \u201cSiamese Twins\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 200 a\u00f1os despu\u00e9s, el t\u00e9rmino \u201csiam\u00e9s\u201d se usa para referirse a los gemelos monocig\u00f3ticos que no lograron una separaci\u00f3n total o exitosa en las primeras semanas del desarrollo de los embriones y nacen unidos por alguna parte de sus cuerpos. As\u00ed como Yurelia y Fiorella, las gemelas siamesas.<\/p>\n<p>\u201cNo entend\u00eda muy bien lo que me dec\u00edan. Que ven\u00edan pegadas, yo imaginaba una sola masa, pero mis ni\u00f1as ten\u00edan sus piernitas, sus brazos, sus cabecitas separadas, era solo del pecho que estaban unidas\u201d, comenta Mar\u00eda Elizabeth Arias. \u201cNo me dieron una explicaci\u00f3n clara de por qu\u00e9 pas\u00f3 eso, solo que no se separaron en el momento que ten\u00edan que hacerlo\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Gerardo Mej\u00eda, pediatra genetista, a pesar de las investigaciones m\u00e9dicas en el tema, no existen razones o causas para que esto ocurra, m\u00e1s que por razones fortuitas, azares biol\u00f3gicos, accidentes gen\u00e9ticos.<\/p>\n<p>\u201cLos siameses son originalmente gemelos monocig\u00f3ticos; es decir, gemelos que se forman a partir de un cigoto, un solo \u00f3vulo fecundado, que se divide en dos cigotos, para formar dos embriones con la misma informaci\u00f3n gen\u00e9tica. Pero en estos casos, y sin motivo aparente, la divisi\u00f3n no se da completamente, de modo que los fetos crecen unidos por alguna parte de su cuerpo\u201d, explica el especialista.<\/p>\n<p>Por el tipo de uni\u00f3n, Yurelia y Fiorella eran gemelas toraco-onfal\u00f3pagas. \u201cAl inicio los doctores ve\u00edan un solo coraz\u00f3n, un h\u00edgado y dec\u00edan que no ten\u00edan muchas oportunidades de vida en caso que nacieran, mucho menos posibilidad de separarlas. Yo estaba realmente asustada, pero nunca dej\u00e9 de rezar\u201d, recuerda la madre de las ni\u00f1as. En efecto, las beb\u00e9s compart\u00edan el h\u00edgado, la cercan\u00eda y ubicaci\u00f3n de sus intestinos complicaba su situaci\u00f3n, pero cada una ten\u00eda su coraz\u00f3n. Estaban uno juntito al otro, tan cerca que compart\u00edan una aur\u00edcula, lo que aumentaba el riesgo de una intervenci\u00f3n, pero tampoco se trataba de un imposible.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32528\" aria-describedby=\"caption-attachment-32528\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr53827254620163572.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32528 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr53827254620163572.jpg\" alt=\" Yurelia y Fiorella \" width=\"700\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151439\/Acr53827254620163572.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151439\/Acr53827254620163572.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32528\" class=\"wp-caption-text\">La uni\u00f3n del t\u00f3rax y el abdomen de Yurelia y Fiorella es una de las m\u00e1s comunes en casos de siameses. Fue hasta el tercer mes que su madre se enter\u00f3 que estaba embarazada, que eran gemelas y ven\u00edan pegadas.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Las gemelas est\u00e1n por cumplir nueve a\u00f1os. Este 30 de agosto no se sabe si habr\u00e1 pastel o brindis para celebrar. Las cosas no han sido f\u00e1ciles para esta familia de migrantes.<\/p>\n<p>Su padre sigue trabajando como guardia de seguridad para ganar dinero, por eso al llegar a casa, luego de su jornada en vigilia, permanece la mayor parte del d\u00eda dormido. Su mam\u00e1 trabaja dos veces a la semana, siempre como dom\u00e9stica y se dedica a las labores del hogar junto a su hija Cinthia, quien se ha convertido sin querer en otra madre para esta familia con tantos miembros como necesidades. Entre Luis Rocha y Mar\u00eda Arias suman un ingreso mensual de unos 320 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Con el poco dinero que entra, la madre se las ingenia para mantener arroz blanco y frijoles negros en la alacena desvencijada, el refrigerador se usa casi \u00fanicamente para guardar botellas de agua y en la cocina parece haber una huelga permanente a falta de v\u00edveres para cocinar.<\/p>\n<p>Por la situaci\u00f3n de pobreza y la falta a algunas medidas en el cuidado de las ni\u00f1as, como la prohibici\u00f3n de tener animales, fue que el Patronato Nacional de la Infancia (Pani) recibi\u00f3 denuncias por las constantes reca\u00eddas de las ni\u00f1as y en abril de 2010 las retiraron de la tutela de sus padres y las enviaron a un albergue temporal.<\/p>\n<p>\u201cEso fue una pesadilla. Los mismos medios que nos acosaban con la noticia del nacimiento de las ni\u00f1as, tambi\u00e9n nos acosaron durante este tiempo. Gracias a Dios se demostr\u00f3 que no era falta de cuidado, las ni\u00f1as son muy delicadas. Reconozco que fallamos en un par de cosas, pero yo nunca voy a dejar que se lleven a mis hijas\u201d, dice Mar\u00eda Arias, quien consigui\u00f3 bajo acuerdos recuperar la tutela de sus hijas ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Todos los hijos que viven en casa de Mar\u00eda Arias estudian, a excepci\u00f3n de Cinthia, quien no pudo ingresar a la universidad por falta de recursos. Ella quiere ser m\u00e9dico, pero de momento se conformar\u00eda con estudios en enfermer\u00eda. Desde los m\u00e1s grandes hasta las gemelas van a la escuela por la ma\u00f1ana. Ellas cursan el tercer grado en un colegio p\u00fablico de Alajuelita, San Jos\u00e9, y luego van a una guarder\u00eda donde les brindan la dieta que sus cuerpos exigen desde la operaci\u00f3n. Es un lugar donde, adem\u00e1s de alimentaci\u00f3n, les dan seguridad y reforzamiento escolar.<\/p>\n<p>A simple vista Yurelia es la t\u00edmida. Esquiva miradas, habla poco y sonr\u00ede menos. Morena, delgada y un pelo negro, largo y ralo, con mechones que caen como lluvia enmarcando su cara larguirucha. Fiorella luce casi igual, pero con cachetes carnosos y pintos, con unas manchitas blancas que se extienden en sus brazos. Conversa un poco m\u00e1s que su hermana, pero prefiere chatear con sus amigas desde su celular.<\/p>\n<p>Yurelia es diestra y justamente es la que naci\u00f3 al lado derecho de la mancuerna. No es coincidencia que Fiorella sea zurda, y la gemela de la izquierda al nacer. Los mismos ojos, como dos gotas de brea en medio de esferas blancas. La misma sonrisa que se asoma primero por un extremo de la boca, que se va abriendo poco a poco hasta dejar descubierto sus dientes grandes y cuadrados. Igual de flacas y cada una tirando al lado de la posici\u00f3n en la que nacieron. Izquierda y derecha.<\/p>\n<p>Quien las ve por primera vez y no conoce su historia, ver\u00eda con sospecha ese detalle de las gemelas al andar, un ligero balanceo a la derecha o la izquierda al sentarse y caminar. Pero es la cicatriz del t\u00f3rax lo que delata que alguna vez estuvieron unidas f\u00edsicamente. La cicatriz y ese huesito que se asoma cada vez m\u00e1s en su pecho.<\/p>\n<p>El 12 de noviembre de 2007 un equipo de m\u00e1s de 50 m\u00e9dicos se encarg\u00f3 de dividir los cuerpos que por capricho hab\u00edan decidido crecer juntos, pero da la impresi\u00f3n que aquel d\u00eda los m\u00e9dicos hubieran dejado un trozo de im\u00e1n en cada una. Yurelia y Fiorella son m\u00e1s que hermanas gemelas. A ratos se repelen, pero siempre vuelven una al lado de la otra. Se atraen.<\/p>\n<p>Si Fiorella est\u00e1 en el comedor coloreando alg\u00fan mapa o completando una tarea, Yurelia no tarda en aparecer con su celular en la mano. Da un par de vueltas, prueba a sentarse en uno y otro sill\u00f3n, pero poco a poco se va acercando a su hermana, hasta que se sienta a su lado, en la misma silla. Izquierda y derecha. Siempre ha sido as\u00ed.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32546\" aria-describedby=\"caption-attachment-32546\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5382725462016-29361.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-32546 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5382725462016-29361.jpg\" alt=\"Alajuelita, Costa Rica. 22\/ Mayo\/ 2014. Yurelia y Fiorella Rocha Arias, siamesas nacidas en Costa Rica y separadas en los Estados Unidos llevan una vida normal al lado de sus padres de origen Nicaraguenses Mar\u00eda Elizabeth Arias y Jos\u00e9 Luis Rocha. Oscar Navarrete\/ LA PRENSA.\" width=\"700\" height=\"582\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151425\/Acr5382725462016-29361.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151425\/Acr5382725462016-29361.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32546\" class=\"wp-caption-text\">Alajuelita, Costa Rica. 22\/ mayo\/ 2014. Yurelia y Fiorella Rocha Arias, siamesas nacidas en Costa Rica y separadas en los Estados Unidos, llevan una vida normal al lado de sus padres de origen nicarag\u00fcense Mar\u00eda Elizabeth Arias y Jos\u00e9 Luis Rocha. Oscar Navarrete\/ LA PRENSA.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Dicen que todo ni\u00f1o trae su pan bajo el brazo. Que donde comen dos, comen tres, y en este caso, donde comen nueve, han de comer 11. Si esto no era cierto, las familias como los Rocha Arias lo hacen posible todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>La noticia del embarazo de siamesas que para sus padres cay\u00f3 como un balde de fr\u00eda, fue reguero de p\u00f3lvora en Costa Rica en 2005, con padres nicarag\u00fcenses, la nota tambi\u00e9n tuvo eco en Nicaragua. Por suerte, m\u00e1s all\u00e1 del asombro y el morbo de unos cuantos, la historia de esta familia conmovi\u00f3 a personas que decidieron ponerse en contacto con la madre para ayudar.<\/p>\n<p>\u201cNo ten\u00edamos nada para las ni\u00f1as. Desde que me enter\u00e9 del embarazo, como era de riesgo, permanec\u00ed en el hospital hasta los siete meses, y Luis ganaba menos en ese entonces, todo era para mantener a los dem\u00e1s ni\u00f1os\u201d, cuenta Mar\u00eda Elizabeth Arias.<\/p>\n<p>El Club de Leones de Tib\u00e1s, a trav\u00e9s el se\u00f1or Luis Alfaro, entr\u00f3 en contacto con ella y apoy\u00f3 a la familia con donaciones de pa\u00f1ales desechables y la f\u00f3rmula especial que hab\u00edan recetado a las ni\u00f1as al nacer. El Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) se ofreci\u00f3 alquilar una vivienda temporal para que al nacer las ni\u00f1as no tuvieran que ir a la casita entre el lodazal y el hacinamiento de El Zancudo Dos, Le\u00f3n XIII.<\/p>\n<p>La casa en la que hoy habitan en Alajuelita, una construcci\u00f3n peque\u00f1a pero segura, con tres cuartos, una sala cocina y un patio lateral, fue donada por la Asociaci\u00f3n de C\u00e1mara de Vivienda de Inter\u00e9s Social (Acavis). Al fin las siamesas y su familia tendr\u00edan un hogar digno en el que vivir.<\/p>\n<p>El 30 de agosto de 2005 Mar\u00eda Elizabeth Arias entr\u00f3 al quir\u00f3fano del Hospital Nacional de Ni\u00f1os a las 9:00 de la ma\u00f1ana. Antes de mediod\u00eda sus hijas estaban fuera de su vientre, en la sala de neonatos, aisladas del resto de ni\u00f1os y conectadas a aparatos m\u00e9dicos de asistencia y monitoreo. Mar\u00eda no despertar\u00eda hasta un par de horas m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>\u201cMe hab\u00edan trasladado de hospital, pero yo quer\u00eda verlas. Ya me hab\u00eda hecho una idea, pero ten\u00eda un poco de miedo. Mi esposo cuenta que \u00e9l qued\u00f3 en shock\u201d, recuerda Arias. \u201cCuando las vi, me qued\u00e9 inm\u00f3vil. Eran una pelotita de carne, no distingu\u00eda bien d\u00f3nde empezaba una y terminaba la otra. Me entr\u00f3 un miedo porque no sab\u00eda c\u00f3mo cargarlas, c\u00f3mo cambiarlas, c\u00f3mo alimentarlas&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>No tomaron leche del pecho de su madre porque luego de la ces\u00e1rea sufri\u00f3 una infecci\u00f3n que dur\u00f3 varios d\u00edas y desde entonces tuvieron que alimentarlas con f\u00f3rmula. A veces pod\u00edan hacerlo una a la vez, pero si se impacientaban, do\u00f1a Mar\u00eda Elizabeth necesitaba un asistente que sostuviera la pacha de Fiorella, que se recostaba a la izquierda, mientras Yurelia mamaba de su biber\u00f3n, siempre viendo a la derecha.<\/p>\n<p>Con los brazos entrelazados, como formando una hamaca, su madre empez\u00f3 a cargarlas. Ten\u00eda miedo de lastimarlas, de ponerlas en una posici\u00f3n muy inc\u00f3moda o inadecuada. Ten\u00eda miedo que despu\u00e9s de haberlas cargado con tanto cuidado por siete meses en su vientre, en un descuido se cayeran de sus brazos. Poco a poco ella, su esposo y sus dem\u00e1s hijos aprendieron a cargar a las dos beb\u00e9s.<\/p>\n<p>Descubrieron c\u00f3mo acomodar los pa\u00f1ales de modo que protegieran a ambas y evitaran que saliera el or\u00edn por un lado y los desechos por el otro. Pero con cualquier tipo de beb\u00e9 estos son los accidentes inevitables. Vestirlas fue otro reto. De calcetines y pantaloncitos que las protegieran del fr\u00edo inclemente que hace por las noches en San Jos\u00e9, pero para cubrir el resto de sus cuerpos hab\u00eda que ingeni\u00e1rselas. Abotonadas en los costados, dos camisitas de botones se convert\u00edan en una pieza. Los vestidos de broches y botones, y unos hechos especialmente para ellas por una costurera nicarag\u00fcense, fueron parte de los regalos recibidos.<\/p>\n<p>Yurelia y Fiorella no recuerdan nada de esto. Ven con un asombro discreto las decenas de fotograf\u00edas en sus \u00e1lbumes, cuchichean entre ellas y se ven una y otra vez como tratando de reconocer su otra mitad. \u201c\u00bfSe acuerdan cuando estaban juntas?, \u00bfde los viajes?, \u00bfdespu\u00e9s de la operaci\u00f3n\u201d. Sonr\u00eden y se frotan las manos. \u201cMe acuerdo cuando estaba chiquita y jugaba con Fiorella, pero ya aqu\u00ed en la casa\u201d, dice Yurelia. \u201cYo no me acuerdo de nada de eso, solo desde que iba a la escuela\u201d, dice Fiorella. Han de sentirse inc\u00f3modas ante los extra\u00f1os que quieren saber qu\u00e9 se siente vivir pegado a otra persona. Desde hace siete a\u00f1os las gemelas est\u00e1n separadas, han olvidado qu\u00e9 es ser siamesas.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-31824 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yurelia-y-fiorella\/attachment\/yurelia-y-fiorella-rocha-arias-2\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151438\/Acr538272546201632723.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Yurelia y Fiorella Rocha Arias\" aria-describedby=\"gallery-1-32531\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151438\/Acr538272546201632723.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151438\/Acr538272546201632723.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151438\/Acr538272546201632723.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151438\/Acr538272546201632723.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151438\/Acr538272546201632723.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32531'>\n\t\t\t\tLa organizaci\u00f3n Mending Kids International se interes\u00f3 en el caso de las siamesas, gestion\u00f3 el viaje a EE. UU. y su estad\u00eda, mientras el Lucile Packard Children\u2019s Hospital don\u00f3 el equipo tecnol\u00f3gico y m\u00e9dico para la operaci\u00f3n en 2007.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yurelia-y-fiorella\/attachment\/yurelia-y-fiorella-rocha-arias-3\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151436\/Acr5382725462016-5263.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Yurelia y Fiorella Rocha Arias\" aria-describedby=\"gallery-1-32533\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151436\/Acr5382725462016-5263.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151436\/Acr5382725462016-5263.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151436\/Acr5382725462016-5263.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151436\/Acr5382725462016-5263.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32533'>\n\t\t\t\tA los 10 meses empezaron a pararse solas, pero el peso de una jalaba a la otra. Era dif\u00edcil mantenerse de pie.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yurelia-y-fiorella\/attachment\/yurelia-y-fiorella-rocha-arias-4\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151435\/Acr53827254620168320.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Yurelia y Fiorella Rocha Arias\" aria-describedby=\"gallery-1-32535\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151435\/Acr53827254620168320.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151435\/Acr53827254620168320.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151435\/Acr53827254620168320.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151435\/Acr53827254620168320.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32535'>\n\t\t\t\tJugar, pelear, volver a jugar. Como todos los ni\u00f1os, esa era la din\u00e1mica de relaci\u00f3n de las hermanas.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yurelia-y-fiorella\/attachment\/yurelia-y-fiorella-rocha-arias-5\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151434\/Acr53827254620165335.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Yurelia y Fiorella Rocha Arias\" aria-describedby=\"gallery-1-32538\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151434\/Acr53827254620165335.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151434\/Acr53827254620165335.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151434\/Acr53827254620165335.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151434\/Acr53827254620165335.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32538'>\n\t\t\t\tDormir, caminar, sentarse. Todo representaba un l\u00edo si una de ellas se resist\u00eda a ceder.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yurelia-y-fiorella\/attachment\/yurelia-y-fiorella-rocha-arias-6\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151433\/Acr538272546201615944.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Yurelia y Fiorella Rocha Arias\" aria-describedby=\"gallery-1-32540\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151433\/Acr538272546201615944.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151433\/Acr538272546201615944.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151433\/Acr538272546201615944.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151433\/Acr538272546201615944.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32540'>\n\t\t\t\tLa preparaci\u00f3n para la cirug\u00eda dur\u00f3 cuatro meses. El proceso fue lento y tortuoso, cuenta su madre. \u201cHubo reca\u00eddas, casi suspenden la operaci\u00f3n\u201d.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yurelia-y-fiorella\/attachment\/yurelia-y-fiorella-rocha-arias-7\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151432\/Acr53827254620166430.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Yurelia y Fiorella Rocha Arias\" aria-describedby=\"gallery-1-32541\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151432\/Acr53827254620166430.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151432\/Acr53827254620166430.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151432\/Acr53827254620166430.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151432\/Acr53827254620166430.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32541'>\n\t\t\t\tRobyn Moore y Hutton Gibson, exesposa y padre del actor Mel Gibson, respectivamente, acompa\u00f1aron y apoyaron a la familia a trav\u00e9s de Mending Kids International.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/yurelia-y-fiorella\/attachment\/yurelia-y-fiorella-rocha-arias-8\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151431\/Acr5382725462016-997.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Yurelia y Fiorella Rocha Arias\" aria-describedby=\"gallery-1-32542\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151431\/Acr5382725462016-997.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151431\/Acr5382725462016-997.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151431\/Acr5382725462016-997.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151431\/Acr5382725462016-997.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32542'>\n\t\t\t\tLuego de la operaci\u00f3n, el 12 de noviembre de 2007, permanecieron dos meses en recuperaci\u00f3n y terapia en EE. UU. Hubo tiempo para un poco de diversi\u00f3n.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cHola, se\u00f1or reportero, le\u00ed una nota suya sobre las ni\u00f1as siamesas de Nicaragua unidas por el t\u00f3rax. La organizaci\u00f3n de California Healing the Children est\u00e1 dispuesta a ayudarles. Soy m\u00e9dico guatemalteco. Nuestra organizaci\u00f3n fue quien trajo a las siamesas guatemaltecas unidas por la cabeza, quienes fueron operadas exitosamente en el hospital de ni\u00f1os de Universidad de California, Los \u00c1ngeles (UCLA)\u201d, escribi\u00f3 a mediados de 2006 el doctor Werner Cajas Dub\u00f3n al periodista Jos\u00e9 Mendoza, quien le dio seguimiento a la historia para un diario nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>\u201cA partir de ah\u00ed ellos se pusieron en contacto conmigo y por medio del periodista envi\u00e9 una carta al doctor Werner. Cuando las ni\u00f1as cumplieron seis meses, viajamos por primera vez para que las evaluaran\u201d, dice Mar\u00eda Arias.<\/p>\n<p>Era pronto para cantar victoria. No hubo un hospital ni equipo m\u00e9dico que se hiciera cargo del caso, las ni\u00f1as empezaron con un ciclo de enfermedades derivadas de su condici\u00f3n cl\u00ednica.<\/p>\n<p>\u201cYa hab\u00eda pasado por un embarazo dif\u00edcil, la recuperaci\u00f3n de la ces\u00e1rea fue dura y ellas estaban d\u00e9biles. Yo no quer\u00eda ver a mis hijas crecer as\u00ed, las ve\u00eda pelearse cuando una quer\u00eda sentarse y la otra no, cuando una despertaba antes que la otra y la ara\u00f1aba, cuando empezaron a ponerse de pie y quer\u00edan ir cada una por su lado&#8230; Yo oraba y nunca perd\u00ed la fe en Dios de que iba a permitir que me las separan\u201d, confiesa la madre.<\/p>\n<p>En julio de 2007 har\u00edan su segundo viaje a Estados Unidos, esta vez para una evaluaci\u00f3n definitiva que cambiar\u00eda la vida de esta familia. Un equipo m\u00e9dico de 60 personas del Lucile Packard Children\u2019s Hospital donar\u00eda su trabajo para operar a las siamesas y darles seguimiento en su recuperaci\u00f3n, mientras que la organizaci\u00f3n Mending Kids International coordin\u00f3 el viaje y la estad\u00eda de las ni\u00f1as y su madre.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las incomodidades propias de estar pegadas una frente a la otra, Yurelia y Fiorella tuvieron que soportar las molestias y el dolor provocado por los expansores que les colocaron en el pecho de cada una, y otro m\u00e1s en el \u00e1rea compartida del abdomen, para que su piel estirara lo suficiente y cubrir el hueco posterior a la cirug\u00eda de separaci\u00f3n. Dorm\u00edan sentadas, cargadas por su madre, se alimentaban con cuidado y deb\u00edan estar en constante supervisi\u00f3n para evitar que durante alg\u00fan juego accidentalmente se lastimaran. Un golpecito o una simple gripe pod\u00eda arruinar la oportunidad de sus vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>12 de noviembre de 2007. 4:00 a.m. Yurelia y Fiorella son sedadas. 6:45 pasan al quir\u00f3fano. 7:00 empiezan a retirar expansores. 9:20 a.m. inicia oficialmente la cirug\u00eda de separaci\u00f3n. A las 2:00 de la tarde lleg\u00f3 el anuncio para do\u00f1a Mar\u00eda Arias: \u201cHay beb\u00e9s nuevas\u201d, y ella solo estall\u00f3 en llanto mientras oraba hincada en un pasillo del hospital. 11:00 de la noche, las ni\u00f1as son trasladadas a cuidados intensivos para su recuperaci\u00f3n, cada una fue intervenida de manera independiente por dos equipos de cardi\u00f3logos y cirujanos pl\u00e1sticos.<\/p>\n<p>No saldr\u00edan del hospital hasta dos meses despu\u00e9s, cuando hubiesen evolucionado bien y aprendieran a manejar sus nuevos cuerpos. \u201cCuando despertaron hab\u00eda que tener cuidado de que no se arrancaran los aparatos o se lastimaran, porque ellas se buscaban, lloraban, estiraban los brazos busc\u00e1ndose, se calmaban hasta que les pon\u00edan una mu\u00f1eca en el pecho&#8230;\u201d, recuerda su madre.<\/p>\n<p>Yurelia era un poco m\u00e1s peque\u00f1a que Fiorella, y sus \u00f3rganos tambi\u00e9n ten\u00edan menor tama\u00f1o, ahora la diferencia es casi imperceptible.<\/p>\n<p>A sus 9 a\u00f1os han aprendido a vivir con las secuelas de su condici\u00f3n de nacimiento y los detalles que la cirug\u00eda de separaci\u00f3n no pod\u00eda corregir. Son cardi\u00f3patas, por lo que adem\u00e1s de un pediatra, las eval\u00faa con regularidad un cardi\u00f3logo. Tambi\u00e9n las atiende una gastroenter\u00f3loga, un ortopedista, una nutricionista y tienen pendiente una cita con el cirujano pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>Pero ellas no lucen preocupadas por nada. Son ni\u00f1as bien portadas, educadas, de hablar suave y pausado, de saludar, pedir permisos y dar gracias. De los pocos ni\u00f1os que a su edad se autorrestringen de los excesos o de las cosas que podr\u00edan hacerlas enfermar.<\/p>\n<p>\u201cNo tomamos cosas heladas por el asma\u201d, \u201cno nos asoleamos por la piel\u201d, \u201cno podemos agitarnos porque despu\u00e9s nos sentimos mal\u201d, dice una y la otra.<\/p>\n<p>Yurelia escribe canciones y quiere ser cantante, pero es t\u00edmida y su hermana canturrea en alto las letras que ella compone. Fiorella quiere ser veterinaria, aunque los m\u00e9dicos han prohibido el contacto con los animales por las dolencias pulmonares de ambas. Pero tiene un plan B. Podr\u00eda ser bailarina profesional.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32543\" aria-describedby=\"caption-attachment-32543\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5382725462016652.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32543 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5382725462016652.jpg\" alt=\"Alajuelita, Costa Rica. 22\/ Mayo\/ 2014. Yurelia y Fiorella Rocha Arias, siamesas nacidas en Costa Rica y separadas en los Estados Unidos llevan una vida normal al lado de sus padres de origen Nicaraguenses Mar\u00eda Elizabeth Arias y Jos\u00e9 Luis Rocha. Oscar Navarrete\/ LA PRENSA.\" width=\"700\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151430\/Acr5382725462016652.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151430\/Acr5382725462016652.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32543\" class=\"wp-caption-text\">Alajuelita, Costa Rica. 22\/ mayo\/ 2014. Yurelia y Fiorella Rocha Arias, siamesas nacidas en Costa Rica y separadas en Estados Unidos, llevan una vida normal al lado de sus padres de origen nicarag\u00fcense Mar\u00eda Elizabeth Arias y Jos\u00e9 Luis Rocha. Oscar Navarrete\/ LA PRENSA<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos corazones latiendo en un mismo pecho. Un h\u00edgado para dos. En el 2005 Yurelia y Fiorella nacieron unidas por el t\u00f3rax y abdomen. En el 2007 las separaron. Esta es la historia de las siamesas tico-nicas siete a\u00f1os despu\u00e9s<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":32544,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-31824","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31824"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31824\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52528,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31824\/revisions\/52528"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}