{"id":32337,"date":"2009-03-22T18:08:20","date_gmt":"2009-03-23T00:08:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=32337"},"modified":"2018-10-06T17:25:07","modified_gmt":"2018-10-06T17:25:07","slug":"amores-que-matan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/amores-que-matan\/","title":{"rendered":"Amores que matan"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">A Luz Marina le rociaron gas lacrim\u00f3geno en los ojos. A Susana le cortaron las manos. A Brenda la mataron. En lo que va del 2009 doce mujeres han sido asesinadas por sus parejas.<br \/>\nHistorias de amor y terminaron siendo de crimen y violencia<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>Abri\u00f3 los ojos. A\u00fan sent\u00eda el cuerpo magullado y no pod\u00eda moverse. Recostada en una cama del Hospital Ernesto Sequeira Blanco de Bluefields uno de los primeros d\u00edas de diciembre de 2007\u2014no precisa cu\u00e1l&#8211; Susana Zamor\u00e1n, de 25 a\u00f1os no sab\u00eda d\u00f3nde estaba. Tampoco recordaba c\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta ah\u00ed. Pero cuando movi\u00f3 sus brazos y se mir\u00f3 empez\u00f3 a recordar. Fue como haber retrocedido el casete de su vida. Una cinta triste, cruel y violenta. Y no pudo soportar los recuerdos e irrumpi\u00f3 en un llanto cargado de impotencia y resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mover sus brazos, Susana Zamor\u00e1n tuvo la sensaci\u00f3n que sus manos estaban ah\u00ed, pero eso era s\u00f3lo un reflejo. Hac\u00eda unos d\u00edas en medio de discusiones y gritos, su pareja, Jos\u00e9 Tom\u00e1s D\u00edaz tom\u00f3 un machete y le cort\u00f3 las dos manos. \u201cPor celos\u201d, dice ella. As\u00ed fue como lleg\u00f3 a parar a ese cuarto del Hospital de Bluefields desde la comarca El Lajero, municipio de El Tortuguero de donde es originaria.<\/p>\n<p>Verse sin sus dos manos, fue como morir en vida. Nunca m\u00e1s podr\u00eda cocinar para sus hijos, nunca m\u00e1s pod\u00eda trabajar en la finca que tanto le gustaba, nunca m\u00e1s podr\u00eda ni siquiera peinarse sola\u2026<\/p>\n<p>En Nicaragua cada a\u00f1o crece la cifra de mujeres asesinadas a manos de sus parejas. En lo que va del 2009 han sido doce las v\u00edctimas. Algunas mujeres como Susana&#8211; a pesar de su desgracia&#8211;logran salvarse de la muerte, otras como Brenda Castillo y Luz Marina Ruiz, engrosan la cifra.<\/p>\n<p>No son asesinos en serie, ni dementes, tampoco mani\u00e1ticos desconocidos, son los novios, los esposos, los amantes, quienes acaban con la vida de estas mujeres. Dicen que por celos, por enojo, por simple capricho, por creerse superiores, por creerse los due\u00f1os\u2026 por lo que sea, lo cierto es que cuando cae el sol y llega la noche muchas mujeres van a la cama y sin saberlo, duermen con el enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el 2005, Susana Zamor\u00e1n conoci\u00f3 a Jos\u00e9 Tom\u00e1s D\u00edaz, un cuarent\u00f3n, gordo, pelo liso y bastante serio. De vez en cuando pasaba salud\u00e1ndola por su casa en la comarca El Lajero municipio de El Tortuguero. Ella, veinte a\u00f1os menor que \u00e9l lo saludaba llena de entusiasmo y con una sonrisa de complicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para ese entonces, Susana ten\u00eda dos hijos de diferentes hombres: David Espinoza, de seis a\u00f1os y Darwin Granja, de dos. Del padre del primero se separ\u00f3 porque su familia \u201cno me quer\u00eda\u201d y del otro porque \u00e9l la dej\u00f3 por otra mujer. \u201cYo ya no quer\u00eda saber nada m\u00e1s de hombres\u201d, dice Susana casi susurrando.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero apareci\u00f3 Jos\u00e9 Tom\u00e1s. Se present\u00f3 como el m\u00e1s respetuoso de los hombres, recuerda. Trabajador, educado, amoroso y ella, con tantos atributos que vio en \u00e9l, decidi\u00f3 darle al amor una oportunidad m\u00e1s. \u201cYo me dije que ya no iba a querer a un joven por lo que me hab\u00eda pasado. Entonces cuando lo mir\u00e9, pens\u00e9: tal vez con este que est\u00e1 viejo para que me quiera mucho\u201d, cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Se equivoc\u00f3. Apenas Jos\u00e9 Tom\u00e1s se mud\u00f3 a su casa, ella supo que no hab\u00eda tales atributos. De hecho, en los dos a\u00f1os que vivieron junto, no logr\u00f3 descubrir algo bueno en \u00e9l. \u201cNo le gustaba trabajar. S\u00f3lo viv\u00eda echado en la hamaca. Trababa mal a mi mam\u00e1, vendi\u00f3 mis tierras, no me dejaba salir, no me dejaba hablarle a hombres, y me dec\u00eda que mi ni\u00f1a (Aidalina) no era de \u00e9l&#8230;\u201d, se queja.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Susana sal\u00eda a trabajar la tierra todas las ma\u00f1anas. Sembraba yuca, frijoles, quequisque, malanga&#8230; Le gustaba levantarse temprano y darle de comer a los chanchos y gallinas de su finca.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Adoraba montar a caballo y sentirse libre porque cuando llegaba a su casa ya no lo era. \u201cYo no pod\u00eda platicar con ninguna mujer ni salirme al corredor de la casa a platicar con ellas porque cuando \u00e9l llegaba rapidito les dec\u00eda: \u00bfQu\u00e9 es lo que le pasa a usted con mi mujer? Si va a platicar platique aqu\u00ed donde yo est\u00e9 oyendo, pero all\u00e1 no me la lleve.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n cuando platicaba con mi mam\u00e1 siempre nos estaba espiando\u201d, relata Susana, quien sumisa y temerosa no replicaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cuando esta joven morena, dulce y un tanto penosa, deseaba salir o hacer algo obedientemente ped\u00eda permiso a su marido. Si a \u00e9l la solicitud no le parec\u00eda, la respuesta se traduc\u00eda en golpes. \u201cCuando yo le dec\u00eda que quer\u00eda ir a una fiesta o salir a pasear me iba peor. Ah\u00ed s\u00ed que me penqueaba. \u00a1Que iba a poder ir! Nunca. \u00c9l se iba s\u00f3lo y regresaba hasta la madrugada o a veces se perd\u00eda d\u00edas y qui\u00e9n le iba a decir algo. Mi mama viejita y yo mujer. \u00bfQu\u00e9 pod\u00edamos hacer? Nada\u201d, dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y as\u00ed le toc\u00f3 vivir por un par de a\u00f1os. Soportando a ese marido violento y harag\u00e1n, pero que en el fondo amaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_32345\" aria-describedby=\"caption-attachment-32345\" style=\"width: 661px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/BrendaCastillo.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32345\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/BrendaCastillo.jpg\" alt=\"Brenda Castillo, femicidios, violencia, mujer\" width=\"661\" height=\"906\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151657\/BrendaCastillo.jpg 661w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151657\/BrendaCastillo.jpg 219w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151657\/BrendaCastillo.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 661px) 100vw, 661px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32345\" class=\"wp-caption-text\">A Brenda Castillo le faltaban unos d\u00edas para graduarse en Diplomacia y Ciencias Pol\u00edticas cuando su ex novio la mat\u00f3.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Los casos de mujeres maltratadas, violadas y asesinadas aparecen a diario en los medios de comunicaci\u00f3n. \u201cCalvario de mujer violada y maltratada\u201d, \u201cMat\u00f3 a su mujer que estaba embarazada\u201d, \u201cMata a su esposa, tras 44 a\u00f1os de maltrato\u201d son algunos de las titulares publicados en los diarios. Y son tantas las historias de violencia hacia las mujeres que ya no sorprenden, a menos que sean casos tan dram\u00e1ticos como el de la joven Brenda Castillo, una jovencita de 25 a\u00f1os asesinada por su ex novio en abril de 2008.<\/p>\n<p>A Brenda Castillo le faltaban ocho d\u00edas para graduarse como licenciada en Diplomacia y Ciencias Pol\u00edticas. Como toda estudiante reci\u00e9n egresada brillaba de entusiasmo.<\/p>\n<p>Ella, era una joven independiente. Viv\u00eda sola en la casa de su mam\u00e1 ubicada en el Barrio San Sebastian. Su mam\u00e1, Tesla Rodr\u00edguez hab\u00eda emigrado a Espa\u00f1a con su hijo menor, Oscar.<\/p>\n<p>Brenda adem\u00e1s de estudiar, trabajaba como agente de ventas en la distribuci\u00f3n de tarjetas de cr\u00e9dito. Era miembro de la Iglesia Cuerpo de Cristo, le gustaba ir al cine y era especialista en hacer amigos donde fuera que llegara.<\/p>\n<p>Hasta ah\u00ed, su vida parec\u00eda ir bien, como la de cualquier otra joven de su edad. Pero apareci\u00f3 en la historia Antonio Urbina Fonseca, un muchacho de 24 a\u00f1os, quien se convirti\u00f3 en su novio y cambi\u00f3 el rumbo de la vida de esta jovencita que sus familiares recuerdan como \u201cvanidosa, menudita y sociable\u201d.<\/p>\n<p>La familia de Brenda nunca supo c\u00f3mo lo conoci\u00f3. \u201cNo era de nuestro c\u00edrculo, no era vecino, nunca lo hab\u00edamos visto, pero en nuestra familia nunca lo aceptamos. Era tan bueno para nada, tan lumpen, tan inservible&#8230; creo que apenas hab\u00eda terminado el bachillerato\u201d, dice indignada Carolina Castillo, t\u00eda de Brenda.<\/p>\n<p>Los primeros meses de noviazgo, como la mayor\u00eda, fueron de amor. Antonio llegaba hacer visita a la casa de Brenda, conversaban, sal\u00edan a comer, a pasear&#8230; \u201cElla estaba enamorada de \u00e9l. En la universidad siempre nos hablaba de su novio, pero yo nunca lo conoc\u00ed. \u00c9l la llamaba a cada rato. Mucho la controlaba, pero pues nosotros pensamos que se quer\u00edan mucho\u201d, recuerda Vilma L\u00f3pez, amiga y compa\u00f1era de clases de Brenda.<\/p>\n<p>Pero cuando ten\u00edan m\u00e1s de un a\u00f1o de estar juntos los problemas comenzaron. La t\u00eda de Brenda recuerda que el muchacho tomaba mucho, llegaba a altas horas de la noche a la casa de su novia, no quer\u00eda que \u00e9sta saliera a ning\u00fan lado, y en varias ocasiones, estando molesto y borracho, la abofeteaba. \u201cBrenda quer\u00eda terminar con \u00e9l, pero despu\u00e9s nos dimos cuenta que la amenazaba. Ella nos hablaba poco de \u00e9l\u201d, explica la t\u00eda, quien con los ojos llorosos y la voz quebrada recuerda lo que su sobrina le confes\u00f3 en repetidas ocasiones: \u201c\u00c9l me va a matar. Yo lo s\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>Las constantes discusiones y la manera que Antonio trataba a Brenda hicieron que Carolina Castillo, t\u00eda de la muchacha, se fuera de la casa donde la acompa\u00f1aba. Los d\u00edas pasaban y la relaci\u00f3n que un d\u00eda fue de amor era cada vez m\u00e1s un lejano recuerdo. Se hab\u00eda convertido en un noviazgo violento. Le pegaba, la amenazaba, e incluso, afirma su t\u00eda, en noviembre de 2007, \u201c\u00e9l la viol\u00f3\u201d. Ella nunca lo denunci\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando Brenda quiso terminar la relaci\u00f3n el final fue tr\u00e1gico.<br \/>\nLa madrugada del 11 de abril de 2008 lleg\u00f3 tomado y a gritos la llamaba. \u201cElla, por no pasar verg\u00fcenza de que los vecinos se dieran cuenta, le abri\u00f3 la puerta\u201d, dice la t\u00eda. Discutieron toda la noche, los vigilantes de la zona merodeaban el lugar por cualquier peligro, a pesar de que Brenda siempre pidi\u00f3 que nadie se metiera.<\/p>\n<p>De pronto a eso de las 7:00 de la ma\u00f1ana se escucharon los gritos:<br \/>\n&#8211;\u00a1Do\u00f1a Mar\u00eda Jos\u00e9 Ay\u00fademe! \u00a1Do\u00f1a Mar\u00eda Jos\u00e9!&#8211;le gritaba a su vecina, quien ten\u00eda una copia de la llave de su casa.<br \/>\nCuando los vecinos y curiosos lograron entrar. La escena era escalofriante. \u201cLos dos ba\u00f1ados en sangre. \u00c9l estaba montado sobre ella y pas\u00e1ndole un pedazo de vidrio por el cuello a mi sobrina\u201d, dice.<\/p>\n<p>A\u00fan consciente la llevaron al Hospital, pero entr\u00f3 en coma y as\u00ed permaneci\u00f3 por ocho d\u00edas. Luego falleci\u00f3.<br \/>\nJos\u00e9 Antonio, fue condenado a 16 a\u00f1os de prisi\u00f3n, despu\u00e9s de que los familiares y amigos de la fallecida exigieran justicia. Aunque seg\u00fan la t\u00eda de Brenda, la fiscal le dijo: \u201cNo te asust\u00e9s si lo ves fuera en unos cinco u ocho a\u00f1os porque todo reo tiene derecho si tiene buen comportamiento a pedir rebaja de su condena\u201d. Ella, recuerda esa frase con rabia porque no le parece castigo suficiente para un hombre que asesin\u00f3 a su ser querido.<\/p>\n<p>La mam\u00e1 de Brenda, do\u00f1a Tesla regres\u00f3 con su otro hijo a Espa\u00f1a. Entre sus cosas m\u00e1s preciadas guarda el diploma de graduaci\u00f3n de su hija. Un reconocimiento que las autoridades de la UNAN le dieron post m\u00f3rtem.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_32346\" aria-describedby=\"caption-attachment-32346\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/LuzMarina.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-32346\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/LuzMarina-987x1024.jpg\" alt=\"Luz Marina, femicidios, violencia, mujer\" width=\"640\" height=\"664\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151656\/LuzMarina.jpg 987w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151656\/LuzMarina.jpg 289w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151656\/LuzMarina.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151656\/LuzMarina.jpg 24w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32346\" class=\"wp-caption-text\">Luz Marina muri\u00f3 a los 42 a\u00f1os.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Una de cada tres mujeres en el mundo ha sido golpeada, forzada a mantener relaciones sexuales o sufrido otro tipo de malos tratos a manos de su pareja a lo largo de su vida. As\u00ed lo asegura un informe presentado por Naciones Unidas en diciembre pasado. Susana Zamor\u00e1n fue una de esas tres.<\/p>\n<p>En el 2007 Susana se hab\u00eda ido a vivir a unas cinco horas de donde sol\u00eda hacerlo. Habitaba en una comarca llamada Kum Kum. Junto a su pareja, Jos\u00e9 Tom\u00e1s, construyeron un rancho y empezaron a cultivar la tierra.<\/p>\n<p>Al menos una vez al mes, Susana, caminaba casi cinco horas para ver a su mam\u00e1, do\u00f1a Mar\u00eda P\u00e9rez. A mediados de noviembre de 2007, Susana, su marido y sus tres hijos emprendieron viaje para visitarla.<\/p>\n<p>Al arribar, en la casita de do\u00f1a Mar\u00eda encontraron a su nieto de quince a\u00f1os junto a un viejo amigo, quienes se quedar\u00edan por unos d\u00edas. \u201cCuando nosotros llegamos (27 de noviembre) mi marido se enoj\u00f3 porque no le gustaba que llegara nadie a la casa\u201d, relata Susana.<\/p>\n<p>Esa tarde, las visitas llevaron una iguana que sirvieron de cena esa noche. Se fueron acostar y la ma\u00f1ana siguiente Jos\u00e9 Tom\u00e1s amaneci\u00f3 vociferando. \u201cMe dec\u00eda que no le daba de comer a la ni\u00f1a. Me grit\u00f3 un mont\u00f3n de cosas, pero yo no le dije nada\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Esa ma\u00f1ana salieron el nieto de do\u00f1a Mar\u00eda y el se\u00f1or que le acompa\u00f1aba. Los gritos y reclamos hacia Susana continuaron. Pero de pronto se le acerc\u00f3 y furioso le dijo:<br \/>\n&#8211;Hoy s\u00ed es el d\u00eda que vas a ver. Ahora s\u00ed vas a ver qui\u00e9n soy yo.<br \/>\nDo\u00f1a Mar\u00eda le pidi\u00f3 que no peleara. \u201cNo hay motivos. No le des gusto al diablo\u201d, le dijo.<br \/>\nMientras tanto, Susana atemorizaba y recostada contra una pared ni siquiera se mov\u00eda. Muchos menos hablaba.<br \/>\nJos\u00e9 Tom\u00e1s jal\u00f3 un machete y ah\u00ed, frente a su mam\u00e1 y sus tres hijos le tir\u00f3 a matar. \u201cMir\u00e9 que iba a quitarme la cabeza yo s\u00f3lo met\u00ed las manos\u201d, dice Susana.<\/p>\n<p>No hubo tiempo para reacciones. Susana cay\u00f3 al piso sin sus dos manos, sus hijos salieron horrorizados y su mam\u00e1 con los ojos abiertos como platos no pudo decir ni una sola palabra. Fue hasta minutos despu\u00e9s que logr\u00f3 gritar y con la ayuda de los vecinos lograron trasladarla a la comunidad El Sapote, donde luego la movilizaron al Hospital de Bluefields.<\/p>\n<p>Mientras tanto, su sobrino con machete en mano sigui\u00f3 a Jos\u00e9 Tom\u00e1s por casi tres horas. Al alcanzarlo, lo hizo sentir en carne propia lo que le hab\u00eda hecho a Susana. El muchacho le cort\u00f3 los dos brazos, pero como record\u00f3 que \u00e9ste le hab\u00eda prometido matarlo, entonces sin pensarlo mucho lo mat\u00f3 y huy\u00f3. Dicen que estuvo dos meses preso, pero luego lo soltaron.<\/p>\n<p>A Susana le ha tocado aprender a vivir nuevamente. A vestirse, a comer, a lavar&#8230; \u201cEs como si hubiera empezado desde chiquita\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Las mujeres entre 15 y 44 a\u00f1os\u2014dice un estudio de Naciones Unidas presentado en 2006\u2014tiene m\u00e1s probabilidades de sufrir mutilaciones o de morir debido a la violencia masculina que por c\u00e1ncer, malaria, accidentes de tr\u00e1fico o la guerra.<\/p>\n<p>Luz Marina Ruiz ten\u00eda 42 a\u00f1os cuando su esposo la mat\u00f3.<br \/>\n&#8211;\u00a1No me mat\u00e9s!&#8211;dicen le suplic\u00f3 varias veces.<br \/>\nEra 6 de febrero de 2008 y Juan Bautista Silva, de 49 a\u00f1os, el l\u00edder de la Comisi\u00f3n de Liderazgo Sandinista de Batahola Sur, no tuvo compasi\u00f3n de la mujer con la que hab\u00eda convivido durante 23 a\u00f1os y con quien hab\u00eda procreado una ni\u00f1a.<br \/>\nExplican las cr\u00f3nicas del suceso que los celos lo cegaron.<br \/>\nSilva se molest\u00f3 porque su pareja hab\u00eda recibido una llamada telef\u00f3nica.<br \/>\n&#8211;\u00bfQui\u00e9n te llam\u00f3?&#8211;le pregunt\u00f3.<br \/>\nLas explicaciones no bastaron y cuando ella intent\u00f3 salir de la casa, la encerr\u00f3, trat\u00f3 de asfixiarla, le ech\u00f3 gas lacrim\u00f3geno en los ojos, le dio varios pu\u00f1etazos y con una navaja le dio varias estocadas en todo el cuerpo. Le hiri\u00f3 las manos, brazos, t\u00f3rax, cuello y abdomen, aseguran las noticias publicadas en ese entonces.<\/p>\n<p>Luz Marina se hab\u00eda convertido en una m\u00e1s de la lista en la que aparec\u00edan C\u00e1ndida Rosa Cabezas, Guadalupe Chavarr\u00eda, Darling Flores, Amparo Caballero, Carmela Obando&#8230;<\/p>\n<p>El problema, dicen integrantes de la Red de Mujeres contra la Violencia (RMCV) es que los hombres se sienten due\u00f1os de las mujeres. \u201cLo que estamos diciendo es que las mujeres tenemos un derecho fundamental que es la vida y no es posibles que estemos muriendo a manos de hombres que supuestamente nos quieren, nos quisieron o en quien depositamos la confianza\u201d, considera Evelyn Flores, de la RMCV. De acuerdo al informe de Naciones Unidas la causa fundamental de la violencia contra la mujer \u201cradica hist\u00f3ricamente en las relaciones del poder desigual entre mujeres y hombres y en la discriminaci\u00f3n persistente contra la mujer\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Susana Zamor\u00e1n lleva una vida nueva. Desde que perdi\u00f3 las dos manos dej\u00f3 su comunidad y ahora vive en Bluefields junto a su mam\u00e1 y sus tres hijos: David, Darwin y Aidalina. En esta casita de madera nadie trabaja. La mam\u00e1 por mayor, Susana por no tener sus brazos y sus hijos por peque\u00f1os. Viven de lo que la gente les regala.<\/p>\n<p>En medio de la perra vida parecen felices. Los ni\u00f1os corretean por toda la casa y la ni\u00f1a, la menor de todos, no deja de abrazar y besar a su mam\u00e1.<\/p>\n<p>Susana es mujer de trabajar duro, pero sin sus manos nada es igual. \u201cNunca voy a poder hacer las cosas como cuando ten\u00eda mis manos. Cuando me pongo a pensar en eso me da tristeza porque yo quisiera volver a echar tortillas, andar en el monte&#8230;\u201d, confiesa resignada.<\/p>\n<p>Hasta ahora le tocado reaprender a ba\u00f1arse sola, vestirse, ir al servicio&#8230; Ha aprendido mucho, asegura y siente orgullosa.<\/p>\n<p>En el fondo de la casa, su mam\u00e1 le acomoda un lavandero, en el que hace el esfuerzo de lavar con los pies. \u201cAntes no pod\u00eda. Me daba asco, pero ahora tengo que hacerlo. Pero s\u00f3lo puedo lavar ropa peque\u00f1a. Nada de s\u00e1banas\u201d, explica.<\/p>\n<p>Susana es una mujer fuerte. Durante toda la entrevista se ha tragado las l\u00e1grimas que parecieran explotar de pronto. Para no llorar con los recuerdos tuvo que ir a varias sesiones con una psic\u00f3loga. \u201cPor eso ahora puedo hablar de lo que me pas\u00f3\u201d, manifiesta sin poder evitar los ojos llorosos.<\/p>\n<p>Su vida ya no tiene mucho sentido, dice. Aunque quisiera vivir muchos a\u00f1os m\u00e1s para ver crecer a sus peque\u00f1os. Mientras tanto se esfuerza para aprender.<br \/>\n&#8211;\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s has aprendido hacer?<br \/>\n&#8211;Puedo encender la cocina. Tengo que ponerme la cosa esa (la pr\u00f3tesis) para poder encender los f\u00f3sforos. Tambi\u00e9n aprend\u00ed a comer sola y a sacar comida con el cuchar\u00f3n.<br \/>\n&#8211;\u00bfPod\u00e9s cocinar?<br \/>\n&#8211;No. Cuando agarro la cuchara para mover y quiero dar la vuelta como con la mano entonces se me cae la cuchara. No puedo. Se me quema la comida, pero puedo barrer la casa y pasar un trapo\u2014dice sonriente.<br \/>\n&#8211;\u00bfC\u00f3mo es tu vida ahora?<br \/>\n&#8211;Pues sin las manos no puedo hacer mucho, es como si la vida de uno hubiera acabado, pero despu\u00e9s me alegro porque pienso qu\u00e9 ser\u00eda de mis hijos sin m\u00ed. Sufrir\u00edan m\u00e1s y por eso le doy gracias a Dios.<br \/>\n&#8211;Y \u00bften\u00e9s pareja ahorita?<br \/>\n&#8211;(R\u00ede avergonzada) Noooo. Yo ya no pienso en estar con un hombre. Ni se me cruza por la mente. Me da pena. Porque digo yo \u00bfqui\u00e9n es ese que sea tan bueno que va a querer una persona sin manos que ya no puede hacer nada?<\/p>\n<h4>Cifras en aumento<\/h4>\n<p>Seg\u00fan estad\u00edsticas de la Red de Mujeres contra la Violencia (RMCV) en Nicaragua en el 2006 fueron asesinadas 64 mujeres, en el 2007 la cifra fue la misma, pero en el 2008 murieron 68 mujeres. \u201cCada d\u00eda vamos en aumento. La lucha es que al agresor se le castigue porque realmente el femicidio es lo extremo que llega la violencia en s\u00ed y que por ende deben ser castigados por haber golpeado o matado a esas mujeres\u201d, se\u00f1al\u00f3 Virginia Meneses, quien junto a sus compa\u00f1eras lucha por que se tipifique el delito de femicidio.<br \/>\nMeneses asegura que las mujeres m\u00e1s vulnerables ante la violencia son las de menor nivel de educaci\u00f3n y las m\u00e1s pobres. Sin embargo expres\u00f3 que se da en todo los estratos sociales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Luz Marina le rociaron gas lacrim\u00f3geno en los ojos. A Susana le cortaron las manos. A Brenda la mataron. En lo que va del 2009 doce mujeres han sido asesinadas por sus parejas. Historias de amor y terminaron siendo de crimen y violencia<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":32341,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[564,81],"class_list":["post-32337","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-mujeres","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32337"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32337\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45138,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32337\/revisions\/45138"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/32341"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}