{"id":32339,"date":"2007-12-16T10:33:24","date_gmt":"2007-12-16T16:33:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=32339"},"modified":"2018-10-06T16:47:46","modified_gmt":"2018-10-06T16:47:46","slug":"el-ultimo-dia-de-mi-existencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-ultimo-dia-de-mi-existencia\/","title":{"rendered":"\u00abEl \u00faltimo d\u00eda de mi existencia\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Buen padre, periodista apasionado, esposo rom\u00e1ntico, pol\u00edtico nato y luchador de las libertades. Todas esas caracter\u00edsticas en un solo hombre: Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal. magazine retrata a PJCh<br \/>\na partir de su \u00faltimo d\u00eda. Un \u00faltimo d\u00eda que \u00e9l presinti\u00f3<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero Mej\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Lunes 9 de enero, 1978. Aquella ma\u00f1ana, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal se encontraba en su oficina en La Prensa. En una agenda que descansaba sobre el escritorio y que reci\u00e9n le hab\u00edan regalado en Navidad, Chamorro marc\u00f3 con una flecha la cita del d\u00eda: \u201cPensemos qu\u00e9 pasar\u00eda, si este d\u00eda fuera el \u00faltimo de mi existencia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sus hijos creen que probablemente fich\u00f3 esa frase porque hab\u00eda estado reflexionando acerca de lo que dec\u00eda. Para esa \u00e9poca, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, director del Diario La Prensa, era consideradoel mayor luchador contra el r\u00e9gimen de Somoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ese d\u00eda hab\u00eda llegado temprano al peri\u00f3dico, como de costumbre. En La Prensa se enter\u00f3 de un comunicado en el que se le acusaba de violaci\u00f3n a los derechos humanos. Estaba molesto. \u201cSe le acusaba tanto como principal dirigente de la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica de Liberaci\u00f3n (UDEL) como periodista y director del peri\u00f3dico. Fue una cuesti\u00f3n que le hab\u00eda dolido e indignado much\u00edsimo\u201d, recuerda Edmundo Jarqu\u00edn, quien junto a \u00e9l analiz\u00f3 el escrito y ambos dispusieron que le dar\u00edan respuesta. Esa tarde qued\u00f3 de verse a las 8:00 de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente en La Prensa con Jarqu\u00edn para realizar las \u00faltimas correcciones y retoques a la contestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No hubo tiempo para respuestas. Aquella frase que Pedro Joaqu\u00edn Chamorro hab\u00eda le\u00eddo en su agenda la ma\u00f1ana del 9 de enero parec\u00eda un mensaje escrito para \u00e9l. Ese fue el \u00faltimo d\u00eda de su existencia. La ma\u00f1ana del 10 de enero de 1978 fue asesinado.<\/p>\n<p>A treinta a\u00f1os de su muerte, Magazine convers\u00f3 con sus familiares y amigos para construir el perfil del hombre que es considerado el mayor luchador de las libertades p\u00fablicas en Nicaragua.<\/p>\n<p>En la oficina de Jaime Chamorro, un hombre recio, de tez blanca y de lento hablar, se observa una fotograf\u00eda guardada como reliquia en la que aparecen cinco ni\u00f1os. Se trata de los cinco hermanos Chamorro Cardenal ubicados de mayor a menor: Pedro Joaqu\u00edn, Ana Mar\u00eda, Ligia, Xavier y Jaime. Don Jaime, el menor de todos, guarda el retrato con mucho celo.<\/p>\n<p>En esa imagen, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro luce serio, lleva partido al lado y viste formal. Tendr\u00eda unos 14 a\u00f1os. Ah\u00ed, en ese gesto que captur\u00f3 el flash, mostraba que no hab\u00eda sido casualidad que naciera en Granada el 23 de septiembre de 1924. Ten\u00eda porte de granadino orgulloso.<\/p>\n<p>En su biograf\u00eda se relata que fue bautizado en dos ocasiones. La primera vez en Granada, pero ese d\u00eda no llor\u00f3. Su padre, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Zelaya dijo que no llorar al ser bautizado significaba que el sacramento no ten\u00eda validez, por lo que lo bautizaron nuevamente. Esta vez en Monse\u00f1or Lezcano, Managua.<\/p>\n<p>Fue criado en el seno de una familia religiosa y sus estudios los realiz\u00f3 en colegios religiosos. La mentira y el robo, en su casa, eran pecados grav\u00edsimos y quien incurriera en alguno era castigado duramente.<\/p>\n<p><a href=\"\/suscribase\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-39866 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2007\/12\/Cintillo-850x150.gif\" alt=\"\" width=\"850\" height=\"149\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ana Mar\u00eda Chamorro, una se\u00f1ora de rostro jovial, recuerda con una sonrisa todos aquellos momentos que comparti\u00f3 con su hermano. \u201cDe ni\u00f1o era bravo. Era bien firme en sus cosas\u201d, afirma. Pero s\u00ed, a pesar de ese rostro serio y de su car\u00e1cter fuerte, como cualquier otro ni\u00f1o, le gustaba jugar. Prefer\u00eda los paseos, la pesca y los partidos de b\u00e9isbol, aunque \u201cno era muy exitoso\u201d, dice entre risas su hermana.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Recuerda que tuvo varias novias, y a una de ellas le escribi\u00f3 unos versos. Ese era Pedro Joaqu\u00edn, un joven serio, enamorado de la poes\u00eda y aficionado a los deportes.<\/p>\n<p>A pesar de ese rostro serio, no s\u00f3lo de ni\u00f1o, sino tambi\u00e9n de adulto, su hermano asegura que era muy bromista. \u201cRecuerdo que hab\u00eda una se\u00f1ora que era muy religiosa. Entonces ellos (Ernesto Cardenal, Luis Cardenal y Pedro Joaqu\u00edn) le hicieron una broma. Le enviaron una carta, de parte de los protestantes, pidi\u00e9ndole dinero. La se\u00f1ora escandalizada. Antes no toleraban a los protestantes. Ellos s\u00f3lo se rieron\u201d. Y as\u00ed fue a lo largo de su vida: bromista. Seg\u00fan Antonio Lacayo, esposo de su hija Cristiana, pero en aquel entonces su futuro yerno, \u201cPedro era un hombre que le encantaba dar bromas para todo\u201d.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 sus estudios en leyes en Nicaragua, pero los finaliz\u00f3 en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (UNAM). En esa misma \u00e9poca, estudi\u00f3 algunos cursos de periodismo y a su regreso a Nicaragua, su padre le dio un espacio en La Prensa. \u201cMi pap\u00e1 era el director y Pedro algunas veces escrib\u00eda muy violento. Mi pap\u00e1 era prudente. Pedro era impulsivo, as\u00ed que lo ten\u00edan que moderar. Algunas veces sali\u00f3 bravo porque mi pap\u00e1 le romp\u00eda lo que escrib\u00eda y le dec\u00eda que no. Esto no se puede decir y se los botaba en un canasto. \u00c9l sal\u00eda alterado\u201d, recuerda do\u00f1a Ana Mar\u00eda Chamorro, quien dice que esto ocurri\u00f3 en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32376\" aria-describedby=\"caption-attachment-32376\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/PJCH-y-familia.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-32376 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/PJCH-y-familia.jpg\" alt=\"Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, era considerado el jefe de su familia.\" width=\"700\" height=\"888\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151630\/PJCH-y-familia.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151630\/PJCH-y-familia.jpg 236w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151630\/PJCH-y-familia.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32376\" class=\"wp-caption-text\">Pedro Joaqu\u00edn era considerado el jefe de su familia. Foto de los hermanos Chamorro Cardenal. Pedro Joaqu\u00edn (arriba, sentado), Ana Mar\u00eda, Ligia, Xavier y Jaime.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cDo\u00f1a Violeta digamos que viv\u00eda para Pedro Joaqu\u00edn. Era una pareja muy unida, donde \u00e9l era un poco como el rey y ella siempre cuid\u00e1ndolo\u201d. Esa es la frase que viene a la memoria de Antonio Lacayo al preguntarle por la relaci\u00f3n de esta pareja. Los hijos del matrimonio dicen que la relaci\u00f3n de sus padres fue de mucho amor y respeto. Cristiana, por ejemplo, recuerda a su padre abrazando y besando a su madre. Carlos Fernando sin titubear asegura que era un esposo cari\u00f1oso.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo fue como padre? Un padre m\u00e1gico. As\u00ed lo describe Cristiana Chamorro. Para ella, era un hombre que ten\u00eda de todo para\u00a0ofrecerle: diversi\u00f3n, conocimiento, amor, placer, aventura\u2026 \u201cEs un padre que te llena en todo momento, que te da felicidad permanente, como si tuviera magia\u201d, dice con aires de nostalgia. Asegura que fue una relaci\u00f3n de confianza plena, aunque s\u00ed alguna que otra vez \u201cme hac\u00eda mala cara porque llevara a alg\u00fan peludo\u201d. Adoraba jugar tenis con su hija y seg\u00fan dice \u201cera un pap\u00e1 muy cari\u00f1oso\u201d. Mientras que para Carlos Fernando confiesa que \u201cno era una persona de abrazos y besos, por lo menos no fue as\u00ed conmigo. Fue m\u00e1s bien de afecto sobreentendido. Su manera de transmitir amor m\u00e1s que darte un beso era hacerte una broma o darte un tromp\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La \u00e9poca en la que sus hijos estaban peque\u00f1os fue cuando Pedro Joaqu\u00edn Chamorro vivi\u00f3 persecuci\u00f3n pol\u00edtica, c\u00e1rcel y torturas. \u201cEl recuerdo es muy duro porque mi pap\u00e1 era una persona a quien yo le deb\u00eda respeto, amor y consideraci\u00f3n. Pero no estaba ah\u00ed, la ausencia era dolorosa\u201d, dice Claudia.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s le molestaba, seg\u00fan cuentan sus hijos y amigos eran dos cosas: la mentira y la traici\u00f3n. \u201cEra intransigente con la mentira. Para eso s\u00ed que ten\u00eda un temperamento impaciente\u201d, asegura Edmundo Jarqu\u00edn. Mientras que Carlos Fernando Chamorro lo recuerda como \u201cuna persona impulsiva, de car\u00e1cter fuerte, muy rajatabla, muy directo. Que sufri\u00f3 decepciones. Lo que m\u00e1s le afectaba era la actitud de algunos amigos, de gente que \u00e9l quer\u00eda mucho, de su c\u00edrculo pol\u00edtico m\u00e1s cercano, que en determinado momento terminaron pactando con Somoza\u201d.<\/p>\n<p>No fue un padre de discursos. No les indicaba a sus hijos c\u00f3mo deb\u00eda de ser su comportamiento. \u201cEra m\u00e1s una cuesti\u00f3n de ejemplo\u201d, dice Carlos Fernando, quien recuerda que su padre jam\u00e1s le dio a leer el libro Estirpe Sangrienta: Los Somoza. \u201cUn d\u00eda me encontr\u00e9 con esos libros en la biblioteca y pude palpar, ver en carne propia el sufrimiento que hab\u00eda resistido en su determinaci\u00f3n por cambiar este pa\u00eds\u201d, afirma con la voz entrecortada.<\/p>\n<p>Un hombre extremadamente organizado, disciplinado, con una puntualidad \u201cbrit\u00e1nica germ\u00e1nica\u201d, as\u00ed lo recuerda Pedro Joaqu\u00edn (hijo). Y en su memoria alberga aquellas llegadas a casa cuando andaba de mal humor. \u201cSi llegaba as\u00ed (malhumorado), inspiraba respeto\u201d, confiesa.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32371\" aria-describedby=\"caption-attachment-32371\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Esposo-PJCH.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-32371 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Esposo-PJCH.jpg\" alt=\"PJCH\" width=\"700\" height=\"603\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151635\/Esposo-PJCH.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151635\/Esposo-PJCH.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151635\/Esposo-PJCH.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32371\" class=\"wp-caption-text\">Seg\u00fan cuentan sus hijos, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, era un esposo rom\u00e1ntico y cari\u00f1oso.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Al mediod\u00eda del 9 de enero, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro fue, junto a Pablo Antonio Cuadra, a almorzar a la residencia del embajador de los Estados Unidos, Mauricio Solaun. Ya para ese entonces, dice Edmundo Jarqu\u00edn, el director de La Prensa \u201cestaba seguro del fin inminente de la dictadura\u201d.<\/p>\n<p>Esa misma ma\u00f1ana, antes del almuerzo, recibi\u00f3 dos amenazas de muerte. Una por escrito y otra mediante una llamada telef\u00f3nica, que seg\u00fan Jarqu\u00edn en su libro Pedro Joaqu\u00edn \u00a1Juega!, la recibi\u00f3 Cuadra.<\/p>\n<p><a href=\"\/suscribase\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-39866 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2007\/12\/Cintillo-850x150.gif\" alt=\"\" width=\"850\" height=\"149\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el camino para la casa del embajador estadounidense, Cuadra le recomend\u00f3 a Chamorro que utilizara chofer. No era la primera persona que se lo suger\u00eda. Ya su hijo Pedro Joaqu\u00edn se lo hab\u00eda dicho en varias ocasiones. Pero la respuesta era la misma siempre: \u201c\u00bfPara qu\u00e9? En ese caso ser\u00edamos dos los muertos y yo no quiero exponer a un pobre chofer a que lo maten por m\u00ed\u201d. Cuando el clima se tensaba y las amenazas eran constantes, prefer\u00eda que nadie lo acompa\u00f1ara. \u201cPor mucho tiempo yo fui su chofer. Lo llevaba a La Prensa. Cuando hab\u00eda amenazas inminentes, se iba s\u00f3lo. Pensaba que si lo iban a matar que fuera s\u00f3lo a \u00e9l. Ten\u00eda un coraje tremendo\u201d, afirma su hijo Pedro Joaqu\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Repudiaba el somocismo. Y esa ri\u00f1a con los Somoza, que marc\u00f3 su vida, empez\u00f3 desde la primaria. Fue compa\u00f1ero de clases de Anastasio y Luis Somoza Debayle en el Pedag\u00f3gico La Salle. Para ese entonces, el pap\u00e1 de los Somoza era jefe director de la Guardia Nacional y el de Chamorro due\u00f1o del Diario La Prensa.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n, un amigo de PJCh le pregunt\u00f3 a Somoza por qu\u00e9 su pap\u00e1 quer\u00eda ser presidente. Dicen que contest\u00f3: \u201cPor la plaitita\u201d. Tendr\u00edan unos once o doce a\u00f1os. De ah\u00ed en adelante empezaron los altercados que en ocasiones terminaron a golpes. \u201cEn nuestras peleas de pu\u00f1etazos, Chamorro nunca me gan\u00f3. Yo siempre gan\u00e9\u201d, presumi\u00f3 Anastasio Somoza Debayle en su libro Nicaragua Traicionada.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os pasaron y aquello que pudo haber sido visto como una inocente pelea infantil se convirti\u00f3 en una batalla sin cuartel, donde Chamorro peleaba por la democracia, la libertad y la justicia de Nicaragua, ante su antiguo compa\u00f1ero de clases que se hab\u00eda convertido en un dictador.<\/p>\n<p>En la primaria comenzaron las diferencias con el somocismo, pero fue hasta el 27 de junio de 1944 que Chamorro decidi\u00f3 participar en una manifestaci\u00f3n p\u00fablica en contra del intento reelecionista de Anastasio Somoza Garc\u00eda. D\u00edas despu\u00e9s pronunci\u00f3 su primer discurso pol\u00edtico en la calle del centro de Managua en otra manifestaci\u00f3n antisomocista, hecho por el cual fue encarcelado por varios d\u00edas. \u201cPedro ten\u00eda una actitud de rebeld\u00eda contra el somocismo\u201d, asegur\u00f3 Ernesto Cardenal, en una entrevista realizada hace varios a\u00f1os en el programa televisivo Esta Semana, que dirige Carlos Fernando Chamorro.<\/p>\n<p>Form\u00f3 junto a otros compa\u00f1eros UDEL, un movimiento que albergaba a personas de todo tipo de creencia pol\u00edtica e ideol\u00f3gica. Hab\u00eda pluralismo dentro de esa organizaci\u00f3n. Cualquier persona fuera conservadora, liberal, socialcristiana, entre otras, pod\u00eda militar. Se aceptaba de todo, menos somocistas.<br \/>\nPedro Joaqu\u00edn Chamorro detestaba la traici\u00f3n y en un v\u00eddeo que a\u00fan guarda una entrevista suya, este dice con voz tajante que \u201cel error m\u00e1s grande de los \u00faltimos 40 a\u00f1os fue el de Fernando Ag\u00fcero de pactar con Somoza, porque entreg\u00f3 la oposici\u00f3n entera a Somoza\u201d. Nunca se lo perdon\u00f3.<\/p>\n<p>Y fue tal su antisomocismo que jam\u00e1s se permiti\u00f3 comprar un Mercedes Benz, ya que para \u00e9l era la simbolog\u00eda de este sistema.<br \/>\nFue una lucha frontal. Desde el Diario La Prensa este hombre critic\u00f3 duramente el r\u00e9gimen. Chamorro so\u00f1aba con su famoso lema: \u201cNicaragua volver\u00e1 a ser Rep\u00fablica\u201d y para que su sue\u00f1o se convirtiera en realidad luchaba todos los d\u00edas desde sus editoriales. Denunciaba violaciones a los derechos humanos, casos de corrupci\u00f3n, tr\u00e1fico de influencias, administraciones de justicia parcializada, repartici\u00f3n del poder\u2026 \u201c\u00c9l consider\u00f3 que la lucha que deb\u00eda librar el peri\u00f3dico que \u00e9l dirig\u00eda estaba encaminada a erradicar esos males\u201d, asegura Guillermo\u00a0Rothschuh, un conocedor de la vida del director m\u00e1rtir de La Prensa, pero adem\u00e1s periodista de aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>Rothschuh recuerda una an\u00e9cdota que hoy es el reflejo del periodismo independiente y la libertad de Nicaragua que siempre promovi\u00f3 el director de La Prensa. \u201cEl embajador de Espa\u00f1a en Nicaragua, Garc\u00eda Ba\u00f1\u00f3n, se apareci\u00f3 en La Prensa como emisario de Somoza, a proponerle un entendimiento con el somocismo. Ba\u00f1\u00f3n le propuso algunas magistraturas, diputaciones y algunos entes aut\u00f3nomos. Pedro, con su gran estatura moral, le respondi\u00f3: \u2018d\u00edgale a Somoza que si mi cabeza es el precio por la liberaci\u00f3n de Nicaragua, tiene mi cabeza a la orden\u2019\u201d.<\/p>\n<p>En la Nicaragua actual, Ana Mar\u00eda Chamorro, su hermana, considera que los ideales y luchas de Pedro Joaqu\u00edn hacen mucha falta. Y desea que se mantengan vivos, es por ello que viene a colaci\u00f3n una frase que su hermano mencion\u00f3: \u201cLa unidad de todo el pueblo, de todos los sectores econ\u00f3micos y sociales, es el mandato de nuestra historia y la exigencia apremiante de las circunstancias que vive el pa\u00eds\u2026 porque estamos enfrentados, aqu\u00ed y ahora, con m\u00e1s posibilidades que nunca a resolver el futuro de Nicaragua entre la alternativa dram\u00e1tica de la dictadura o la alternativa llena de esperanza de la democracia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En la casa de los Chamorro Barrios se vivieron decenas de episodios de tensi\u00f3n y miedo cuando las amenazas de muerte acechaban al jefe de la familia. \u201cMi pap\u00e1 era una persona que viv\u00eda bajo una enorme tensi\u00f3n. Estaba metido en el hurac\u00e1n de la pol\u00edtica, del cambio, del periodismo\u2026\u201d, dice su hijo Carlos Fernando Chamorro. Su asesinato era un tema del que se hablaba en su casa y aunque sus seres queridos prefer\u00edan no hacerlo, los recuerdos a\u00fan rondan en sus memorias.<\/p>\n<p>Casi todas las noches Cristiana Chamorro recib\u00eda una visita en su cuarto: su pap\u00e1. Le encantaba platicar con ella. \u201cPlatic\u00e1bamos de todo. Me preguntaba desde qu\u00e9 hab\u00eda hecho hasta c\u00f3mo estaba en las relaciones con mis amigos, qui\u00e9n me gustaba,\u201d recuerda con una sonrisa en el rostro. Y en una de esas tantas conversaciones apareci\u00f3 el tema de su muerte.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 vas a hacer cu\u00e1ndo me muera? \u2014le dijo su padre\u2014. Prometeme que no vas a llorar\u201d.<br \/>\n\u201c\u00bfPor qu\u00e9 me dec\u00eds eso?\u201d, recuerda que le contest\u00f3, mientras las l\u00e1grimas corr\u00edan por sus mejillas.<\/p>\n<p><a href=\"\/suscribase\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-39867 size-full\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2007\/12\/Bot\u00f3n-400x150.gif\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"149\" \/><\/a><\/p>\n<p>Describi\u00f3 su propio entierro. \u201cVas a ver como la gente se sube arriba de los palos, vas a ver el desfile\u2026\u201d, recuerda que describ\u00eda y ella no hac\u00eda m\u00e1s que llorar. Ahora, 30 a\u00f1os despu\u00e9s, considera que \u201clo\u00a0hac\u00eda como una manera de saber qu\u00e9 tan preparada estaba para el futuro o para las cosas que pod\u00edan venir\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l ten\u00eda la certeza que lo iban a matar. Nosotros viv\u00edamos con el temor. Las cosas en Nicaragua eran para que eso sucediera\u201d, recuerda Claudia Chamorro.<\/p>\n<p>Pedro Joaqu\u00edn hace memoria y\u00a0cuenta una an\u00e9cdota con su padre. \u201cEra una vez que yo agarr\u00e9 la amenaza donde le dec\u00edan que era el \u00faltimo d\u00eda de su vida. Yo le fui a decir y me dijo: \u00bfqu\u00e9 vamos hacer?\u201d Recuerda que su salida del peri\u00f3dico fue muy natural. Hab\u00eda salido con un peri\u00f3dico en la mano.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a la casa estaba molesto y le dijo:\u00a0\u2014Mir\u00e1 pap\u00e1, \u00bfc\u00f3mo pod\u00e9s salir con un peri\u00f3dico?<br \/>\n\u2014Ven\u00ed para ac\u00e1. \u00bfVos cre\u00e9s que soy dundo yo? \u2014respondi\u00f3 su padre. Inmediatamente le mostr\u00f3 que llevaba una pistola debajo del peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>\u2014Tampoco me voy a dejar matar \u2014le dijo.En aquella ocasi\u00f3n, Pedro\u00a0Joaqu\u00edn considera que su padre le quiso demostrar que \u201ctampoco era manco y que yo era demasiado ingenuo\u201d.<\/p>\n<p>Sus hijos no fueron los \u00fanicos que sintieron miedo. \u00c9l tambi\u00e9n. Detr\u00e1s de ese hombre que demostraba valent\u00eda y serenidad estaba el Pedro Joaqu\u00edn que sent\u00eda miedo. \u201c\u00c9l me dec\u00eda llorando: \u2018me van a matar\u2019\u201d, confes\u00f3 do\u00f1a Violeta Barrios viuda de Chamorro en una entrevista hace varios a\u00f1os.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de ese hombre que demostraba valent\u00eda y serenidad estaba el Pedro Joaqu\u00edn que sent\u00eda miedo. \u201c\u00c9l me dec\u00eda llorando: me van a matar\u201d, confes\u00f3 do\u00f1a Violeta Barrios viuda de Chamorro en una entrevista hace varios a\u00f1os<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la jornada diaria en La Prensa, el 9 de enero, el doctor Chamorro regres\u00f3 a su casa. Ah\u00ed particip\u00f3 de una reuni\u00f3n con Edmundo Jarqu\u00edn y Jos\u00e9 Francisco L\u00e1inez, Rafael C\u00f3rdoba, Pedro J. Quintanilla, entre otros. Todos ellos del comit\u00e9 de UDEL. Esas reuniones a las que llamaban tertulias, eran uno de sus placeres. Ah\u00ed se hablaba de pol\u00edtica. \u201cConversar con sus amigos, las tertulias pol\u00edticas y el peri\u00f3dico eran su pasi\u00f3n\u201d, dice su hija Cristiana Chamorro.<\/p>\n<p>Edmundo Jarqu\u00edn hab\u00eda regresado de Costa Rica la noche anterior (8 de enero). Hab\u00eda sido part\u00edcipe de una reuni\u00f3n con el grupo de \u201cLos Doce\u201d (expresi\u00f3n pol\u00edtica utilizada para una de las entonces tendencias del Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional). Los acuerdos a los que se llegaron esa noche fueron el tema de conversaci\u00f3n de la que ser\u00eda la \u00faltima \u201ctertulia\u201d del doctor Chamorro.<\/p>\n<p>Esa noche no estuvo presente do\u00f1a Violeta. Hab\u00eda viajado a los Estados Unidos con su hija Cristiana para ultimar los detalles de su boda con Antonio Lacayo. Los d\u00edas que estaba en casa, siempre fue cort\u00e9s con los amigos de su esposo. \u201cSiempre que llegaba Pedro Joaqu\u00edn con gente, ah\u00ed estaba do\u00f1a Violeta sirviendo bocas, viendo que no faltara nada, atendi\u00e9ndolo, yo dir\u00eda con una cortes\u00eda y servicialidad infinita hacia \u00e9l\u201d, considera Lacayo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de varias horas de pl\u00e1tica, a las 7:00 de la noche, el due\u00f1o de la casa dio por terminada la reuni\u00f3n. \u201cTengo que irme porque hoy do\u00f1a Margarita Cardenal de Chamorro est\u00e1 cumpliendo 78 a\u00f1os. Cuando yo llegue a esa edad estaremos en el otro siglo y hablando de Somoza como hoy hablamos de Zelaya\u201d, dijo el doctor Chamorro, seg\u00fan Jarqu\u00edn.<\/p>\n<p>En el cumplea\u00f1os de su mam\u00e1 participaron sus hermanos y familiares. \u201cPedro convers\u00f3 de un viaje en helic\u00f3ptero que hab\u00eda hecho con To\u00f1o Lacayo\u201d, recuerda su hermana Ana Mar\u00eda. Esa noche acord\u00f3 ir a jugar tenis la ma\u00f1ana siguiente con su sobrino Bruno. Como a las 9:30 de la noche se despidi\u00f3 y regres\u00f3 a su casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal le toc\u00f3 tomar las riendas de La Prensa y de su familia cuando su padre muri\u00f3. Ten\u00eda 28 a\u00f1os. \u201cYo recuerdo que cuando mi pap\u00e1 muri\u00f3 \u00e9l se sinti\u00f3 responsable por mi educaci\u00f3n. Me ayud\u00f3 mucho\u201d, asegura su hermano Jaime Chamorro. Por su parte Ana Mar\u00eda Chamorro asegura que por ser el mayor, su mam\u00e1 y hermanos lo respetaron como el l\u00edder de la casa.<\/p>\n<p>En el peri\u00f3dico, era un director que viv\u00eda involucrado en la elaboraci\u00f3n del material que saldr\u00eda publicado. Seg\u00fan dicen periodistas de la \u00e9poca, era un hombre en el que se pod\u00eda confiar y que adem\u00e1s velaba por los intereses de sus\u00a0empleados. \u201cSe preocup\u00f3 porque algunos de sus empleados adquirieran casas de habitaci\u00f3n, ten\u00eda una pol\u00edtica salarial desarrollada al extremo que entregaba bonificaciones a sus empleados\u2026\u201d, recuerda Rothschuh.<\/p>\n<p>\u00a1Eso s\u00ed! ten\u00eda un car\u00e1cter fuerte y cada vez que llamaba a alguien en la redacci\u00f3n, ya se sab\u00eda que era sin\u00f3nimo de rega\u00f1o.<\/p>\n<p>Era serio cuando le tocaba serlo. Sin embargo sus familiares y amigos tambi\u00e9n conocieron su faceta de hombre aventurero, que sab\u00eda gozar de la vida. Aunque su existencia gir\u00f3 en torno a la pol\u00edtica y al periodismo tambi\u00e9n tuvo tiempo para dedicarlo a la diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cMi afici\u00f3n por los toros termin\u00f3 el martes 13 (1976) en Santa Clara cuando un novillo de 300 kilos arriba despreci\u00f3 la capa desplegada. Se me fue encima y me lanz\u00f3 contra el bramadero, me rompi\u00f3 dos costillas la cuarta y la octava en el lado derecho\u201d, se lee en su Diario Pol\u00edtico. Desde que lleg\u00f3 de M\u00e9xico, no hubo a\u00f1o que dejara de torear, sino hasta 1976. \u201cNo volvi\u00f3 nunca m\u00e1s\u201d, asevera su hija Claudia.<\/p>\n<p>Pero no era esa su \u00fanica diversi\u00f3n. Todas las madrugadas sal\u00eda a recorrer los barrios de la capital en motocicleta, en ella tambi\u00e9n sigui\u00f3 rutas hist\u00f3ricas, era amante de la fotograf\u00eda, sembrar uvas y le gusta velear, pero en \u201ceso era un fracaso permanente. Siempre se le daba vuelta\u201d, dice Cristiana.<\/p>\n<p>Antonio Lacayo fue uno de sus acompa\u00f1antes en sus tantas aventuras. La \u00faltima que realizaron juntos fue cuando fueron a Punta \u00d1ata, una hacienda algondonera, al norte de Chinandega. \u201cPedro disfrut\u00f3 como ni\u00f1o subirse a un helic\u00f3ptero y ver no s\u00f3lo los cultivos de algod\u00f3n, sino las faldas del volc\u00e1n Cosig\u00fcina y los farallones del Cosig\u00fcina, que all\u00e1 son muy impresionantes porque caen abruptamente al mar\u201d, cuenta Lacayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>10 de enero, 1978. El tel\u00e9fono de la casa Chamorro Barrios timbr\u00f3. Faltaban unos minutos para las ocho de la ma\u00f1ana. Pedro Joaqu\u00edn Chamorro Cardenal contest\u00f3 al primer timbrazo. El d\u00eda anterior hab\u00eda acordado verse a primera hora con Edmundo Jarqu\u00edn para hacer algunas correcciones al comunicado en el que lo acusaba de violaci\u00f3n a los Derechos Humanos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pedro! Es para saber si nos vamos a ver \u2014le dijo Jarqu\u00edn.<br \/>\n\u2014S\u00ed, s\u00ed, s\u00ed. Ya voy saliendo. Si lleg\u00e1s antes que yo te vas directo a la oficina, te sent\u00e1s en mi sill\u00f3n, gir\u00e1s y vas a quedar de frente a unas hojas que tienen correcciones con tinta roja y que est\u00e1n arriba de la credencial. Empez\u00e1 a revisarlas. Ya llego \u2014contest\u00f3.<\/p>\n<p>Y as\u00ed fue. Jarqu\u00edn lleg\u00f3 antes y sigui\u00f3 sus indicaciones.<\/p>\n<p>Mientras tanto el doctor Chamorro ya de salida, se despidi\u00f3 de su nieta de un a\u00f1ito, le dio un beso y le dijo: \u201c\u00a1Hola Valentina!\u201d Carlos Fernando, su hijo menor, a\u00fan dorm\u00eda y Pedro Joaqu\u00edn hab\u00eda salido temprano para La Prensa, donde ten\u00eda una reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Chamorro encendi\u00f3 su carro, el Saab de dos puertas que reci\u00e9n acababa de comprar y tom\u00f3 el mismo camino de todos los d\u00edas. Nunca lleg\u00f3 a La Prensa. De ah\u00ed en adelante el resto es historia.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 465px; top: 8994px; opacity: 0.2;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Buen padre, periodista apasionado, esposo rom\u00e1ntico, pol\u00edtico nato y luchador de las libertades. 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