{"id":32418,"date":"2017-01-08T15:24:24","date_gmt":"2017-01-08T21:24:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=32418"},"modified":"2021-01-23T14:27:52","modified_gmt":"2021-01-23T20:27:52","slug":"el-asesino-del-acordeon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-asesino-del-acordeon\/","title":{"rendered":"El asesino del acorde\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En una \u00e9poca de gran agitaci\u00f3n\u00a0pol\u00edtica, surgi\u00f3 el sanguinario\u00a0Anastasio Hern\u00e1ndez, asesino privado de los caudillos conservadores de Nueva Segovia. A su paso dej\u00f3 cabezas cortadas y cuerpos mutilados. Se le atribuyen m\u00e1s de 47 muertes<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El miedo lleg\u00f3 a Mozonte un martes por la madrugada, en el invierno de 1927. Apareci\u00f3 a eso de las 3:00 y recorri\u00f3 el valle de Los Arados cortando a machetazos las cabezas de los hombres a quienes consideraba enemigos. Todas sus v\u00edctimas lo conoc\u00edan, pues el miedo era un vecino nacido y criado en ese peque\u00f1o pueblo ind\u00edgena segoviano. Un rostro de toda la vida: Anastasio Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Domingo G\u00f3mez fue el cuarto de los seis hombres asesinados por la banda de Anastasio en las primeras horas de ese 24 de mayo. Lo atraparon cuando sal\u00eda de la cocina, poco despu\u00e9s de las 5:00 de la ma\u00f1ana, quiz\u00e1 alertado por el esc\u00e1ndalo de los tiros que la pandilla hab\u00eda disparado por encima del techo de su casa, antes de irrumpir en ella rompiendo todas las puertas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los otros cuatro hombres de la familia lograron escapar. A Domingo lo ataron con cuerdas y le metieron una bala en el abdomen. Luego lo arrastraron a unas cincuenta varas de la casa, donde Anastasio dio la orden de \u201cvolarle la cabeza\u201d. Los hermanos Santiago y Terencio G\u00f3mez se encargaron de decapitarlo y enseguida el propio Anastasio destroz\u00f3 el cad\u00e1ver a machetazos, mientras sus hombres tocaban el acorde\u00f3n y gritaban vivas a su l\u00edder, en una org\u00eda de sangre a la vista de los parientes de la v\u00edctima.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El caso de Domingo G\u00f3mez qued\u00f3 registrado en los expedientes del proceso que se abri\u00f3 contra Anastasio Hern\u00e1ndez a inicios de 1928. Se trata de veinte testimonios sobre las torturas, las violaciones y los asesinatos ejecutados por la pandilla a lo largo de 1927. No eran cr\u00edmenes comunes. Eran asesinatos pol\u00edticos por encargo, y todos los dedos apuntaban en una misma direcci\u00f3n: las poderosas familias conservadoras de Ocotal, cabecera del departamento de Nueva Segovia, que ordenaron y financiaron la matanza de campesinos liberales.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Noventa a\u00f1os han transcurrido desde aquellos terribles sucesos y la historia de Anastasio se ha ido desvaneciendo en la memoria colectiva. Los j\u00f3venes la ignoran y los viejos prefieren ocultarla bajo un cauteloso manto de silencio, pues Ocotal es una ciudad peque\u00f1a donde todos se conocen y muchos llevan los apellidos de los principales caudillos implicados en los asesinatos: Paguaga, Lovo, Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo que nadie niega, aunque algunos lo deban decir susurrado, es que Anastasio era un \u201casesino\u201d con todas las letras de la palabra. Un asesino privado en una \u00e9poca de agitaci\u00f3n pol\u00edtica en que el Partido Liberal amenazaba con desbancar del poder a los viejos conservadores que controlaban todo en la regi\u00f3n de Las Segovias, desde la tierra y el cr\u00e9dito hasta la violencia armada. Hoy lo llamar\u00edamos \u201csicario\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32476\" aria-describedby=\"caption-attachment-32476\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/265-MAG-ANASTASIOH-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32476\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/265-MAG-ANASTASIOH-1.jpg\" alt=\"Vista del pueblo segoviano de Mozonte en la actualidad. \" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151532\/265-MAG-ANASTASIOH-1.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151532\/265-MAG-ANASTASIOH-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151532\/265-MAG-ANASTASIOH-1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151532\/265-MAG-ANASTASIOH-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32476\" class=\"wp-caption-text\">Vista del pueblo segoviano de Mozonte en la actualidad.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El profesor irland\u00e9s-alem\u00e1n Michael J. Schroeder no estaba buscando el expediente de Anastasio Hern\u00e1ndez, cuando en 1988 visit\u00f3 por primera vez los Archivos Nacionales de Estados Unidos. Estaba investigando la rebeli\u00f3n del general Augusto C. Sandino y tropez\u00f3 por pura casualidad con el caso del asesino.<\/p>\n<p>En el inventario del Cuerpo de Marines hab\u00eda quince cajas etiquetadas con una curiosa leyenda: \u201cBandit Files\u201d. \u201cYo sab\u00eda que los marines llamaban \u2018bandidos\u2019 a los sandinistas, as\u00ed que parec\u00eda un prometedor punto de partida\u201d, cuenta el historiador.<\/p>\n<p>Las primeras cuatro cajas lo decepcionaron, pues nada conten\u00edan de interesante. Entonces abri\u00f3 la quinta y encontr\u00f3 un f\u00f3lder de una pulgada de grueso, lleno de papeles. Eran testimonios sobre horribles atrocidades cometidas por bandas de hombres armados con machetes, documentos firmados por \u201clos campesinos m\u00e1s iletrados\u201d que daban fe de sus palabras garabateando una simple equis. \u201c\u00bfQu\u00e9 demonios era esto? No ten\u00eda idea, pero parec\u00eda importante\u201d, recuerda Schroeder. \u201c\u00bfCampesinos analfabetas cortados a tajos en sus propios hogares? Era totalmente confuso, as\u00ed que fotocopi\u00e9 todo el expediente y me lo llev\u00e9 a casa\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, tuvieron que pasar ocho a\u00f1os m\u00e1s para que el caso de Anastasio saliera a luz. Schroeder escribi\u00f3 un primer borrador en 1990, tuvo listo su ensayo en 1995 y lo public\u00f3 en 1996. Pero a la fecha, cuando en Ocotal se indaga sobre el asesino, todos citan las investigaciones del historiador, aunque no recuerden el nombre del autor.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os en que trabaj\u00f3 en el Archivo Hern\u00e1ndez, Schroeder sufri\u00f3 pesadillas sobre campesinos descuartizados en los confines de un pa\u00eds llamado Nicaragua y no dejaba de preguntarse qu\u00e9 pudo motivar tan horribles asesinatos.<\/p>\n<p>Recuerdo el momento del \u00a1aj\u00e1!, cuando entend\u00ed que Anastasio Hern\u00e1ndez era un l\u00edder de pandilla conservador chamorrista y un sirviente \u2018trabajando\u2019 a petici\u00f3n de la \u00e9lite chamorrista de Ocotal, cuyo prop\u00f3sito era interrumpir las elecciones presidenciales de 1928 a fin de conservar el poder\u201d, comenta Schroeder, profesor de Historia en Lebanon Valley College.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32443\" aria-describedby=\"caption-attachment-32443\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/MichaelJSchroeder-AnnvillePAa.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-32443 size-medium\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/MichaelJSchroeder-AnnvillePAa-300x288.jpg\" alt=\"Michael J. Schroeder, investigador del caso Anastasio Hern\u00e1ndez. \" width=\"300\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151555\/MichaelJSchroeder-AnnvillePAa.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151555\/MichaelJSchroeder-AnnvillePAa.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151555\/MichaelJSchroeder-AnnvillePAa.jpg 1024w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151555\/MichaelJSchroeder-AnnvillePAa.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151555\/MichaelJSchroeder-AnnvillePAa.jpg 1297w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32443\" class=\"wp-caption-text\">Michael J. Schroeder, investigador del caso Anastasio Hern\u00e1ndez.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Para cuando estall\u00f3 la violencia de Anastasio, acababa de firmarse (el 4 de mayo de 1927) el c\u00e9lebre pacto del Espino Negro que puso fin a la Guerra Constitucionalista Lineral, que a su vez inici\u00f3 tras el golpe de Estado perpetrado por el caudillo verde Emiliano Chamorro Vargas en enero de 1926. Los acuerdos establecieron la formaci\u00f3n de una nueva Guardia Nacional y tambi\u00e9n elecciones \u201clibres y justas\u201d convocadas para noviembre de 1928. Los comicios ser\u00edan vigilados por Estados Unidos y los liberales esperaban ser los ganadores absolutos. \u201cEl Espino Negro aseguraba as\u00ed el fin del status quo pol\u00edtico dominado por los chamorristas (partidarios de Chamorro Vargas)\u201d, explica Schroeder, hoy de 58 a\u00f1os.<\/p>\n<p>A corto plazo, los acuerdos de paz firmados bajo el \u00e1rbol de espino solo \u201cagregaron le\u00f1a al fuego\u201d. Para el historiador, cuando se estableci\u00f3 un gobierno conservador saliente (el de Adolfo D\u00edaz), que mandar\u00eda por los pr\u00f3ximos 18 meses, se cre\u00f3 \u201cuna receta segura para la continuaci\u00f3n de la violencia pol\u00edtica\u201d en casi todos los departamentos del pa\u00eds. Entre mayo y noviembre de 1927, \u201clos conservadores movilizaron entre veinte y treinta pandillas armadas en Las Segovias\u201d, pues sab\u00edan que perder\u00edan las elecciones y trabajaban fuertemente creando caos para interrumpirlas. Una de esas bandas era dirigida por Anastasio Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>En julio de 1990, Schroeder visit\u00f3 Ocotal para hacer entrevistas y tratar de poner pies y cabeza a la historia, pero escarbando en la memoria de los viejos no obtuvo m\u00e1s que recuerdos vagos. E incluso hubo quien se refiri\u00f3 a Anastasio con el eufemismo de \u201ccuatrero\u201d, para intentar despolitizar sus barbaries. \u201cPero un \u2018cuatrero\u2019 no es un asesino en serie que corta personas en pedazos con su machete\u201d, se dijo a s\u00ed mismo el investigador.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que el \u201cdescabezador\u201d operaba bajo las \u00f3rdenes de sus patrones. Lo dijeron, con nombre y apellidos, los campesinos en sus declaraciones y lo reconoci\u00f3 Anastasio cuando, tras su captura, fue sometido a un interrogatorio. \u201cDebo decir que los Paguaga y Guti\u00e9rrez son amigos m\u00edos y me conocen bien, lo mismo que Pedro Lovo&#8230; Nosotros ten\u00edamos instrucciones de don Abraham Guti\u00e9rrez Lovo que no nos dej\u00e1ramos de los liberales, y que siempre los atac\u00e1ramos\u201d, afirm\u00f3 el asesino en marzo de 1928, probablemente con la secreta esperanza de que los caudillos lo sacaran de la c\u00e1rcel, pues ya hab\u00eda estado preso en 1924 y, seg\u00fan \u00e9l, fue Guti\u00e9rrez Lovo quien le consigui\u00f3 la libertad.<\/p>\n<p>Don Miguel Hern\u00e1ndez, padre de Anastasio, testific\u00f3 contra su hijo y en su declaraci\u00f3n fue incluso m\u00e1s contundente: \u201cLos que le han dado apoyo en dinero, armas y tiros y de otras maneras, son don Abraham Guti\u00e9rrez Lovo, Gustavo Paguaga y Pedro Lovo. En particular, don Gustavo Paguaga le facilit\u00f3 las armas, porque cuando \u00e9l fue jefe pol\u00edtico escondi\u00f3 muchas armas y despu\u00e9s se las dio a Anastasio para que fuera a matar enemigos y a todo liberal que hallaran. Siempre que Anastasio comet\u00eda alg\u00fan asesinato, les enviaba noticia o ven\u00eda \u00e9l personalmente a darles parte\u201d.<\/p>\n<p>El \u201csirviente\u201d de los conservadores fue acusado por m\u00e1s de 47 asesinatos; sin embargo, puede que el n\u00famero de sus v\u00edctimas sea mucho mayor. De acuerdo con un relato citado por el diario La Noticia en noviembre de 1927, Gustavo Paguaga le entreg\u00f3 una lista con los nombres de 200 personas que deb\u00edan morir. \u201cHern\u00e1ndez fue capturado con esta lista y con otra que ten\u00eda el nombre de otras treinta de sus v\u00edctimas\u201d, se\u00f1ala Schroeder en su ensayo De cuatreros a rebeldes a perros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Anastasio Hern\u00e1ndez naci\u00f3 en Mozonte hacia 1879. Para 1927, el a\u00f1o en que se dedic\u00f3 a descuartizar campesinos liberales, ten\u00eda 48 a\u00f1os de edad y en su banda lo acompa\u00f1aban su hijo Narciso, su yerno Rogelio Amaya y sus sobrinos pol\u00edticos Terencio y Santiago G\u00f3mez, los hermanos que le cortaron la cabeza a Domingo G\u00f3mez.<\/p>\n<p>Era hijo de un mediano agricultor y ganadero de ese pueblo ind\u00edgena, y en un breve reporte de la \u00e9poca se le describe como \u201cconservador, gordo, cara brutal, de agradable conversaci\u00f3n, l\u00edder de \u2018los asesinos\u2019 de la familia Paguaga, le gusta pelear a machetazos, valiente\u201d.<\/p>\n<p>Lo de \u201cagradable conversador\u201d es algo que don Tom\u00e1s Flori\u00e1n, de 76 a\u00f1os, habitante de Mozonte, tambi\u00e9n ha escuchado. \u201cAnastasio Hern\u00e1ndez viv\u00eda en este sector de aqu\u00ed, en el valle de Los Arados\u201d, dice, sentado frente al porche de su casa y se\u00f1alando con la mano derecha unas viviendas cercanas. \u201cEra en veces un poquito fregadito, pero al mismo tiempo la gente antigua lo apreciaba\u201d.<\/p>\n<p>Suele referirse a Anastasio como \u201cese se\u00f1or\u201d y mucho de lo que recuerda sobre \u00e9l viene de una conversaci\u00f3n que oy\u00f3 hace 61 a\u00f1os, cuando su padre hablaba con un amigo. \u201cEra buena gente\u201d, es decir, \u201cservicial\u201d. \u201cPero en otras cosas&#8230; no perdonaba\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32475\" aria-describedby=\"caption-attachment-32475\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/265-MAG-ANASTASIOH-3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-32475 size-medium\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/265-MAG-ANASTASIOH-3-300x200.jpg\" alt=\"Tom\u00e1s Flori\u00e1n, de 75 a\u00f1os, habitante de Mozonte, escuch\u00f3 a su padre hablar de Anastasio Hern\u00e1ndez. \" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151533\/265-MAG-ANASTASIOH-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151533\/265-MAG-ANASTASIOH-3.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151533\/265-MAG-ANASTASIOH-3.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151533\/265-MAG-ANASTASIOH-3.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32475\" class=\"wp-caption-text\">Tom\u00e1s Flori\u00e1n, de 75 a\u00f1os, habitante de Mozonte, escuch\u00f3 a su padre hablar de Anastasio Hern\u00e1ndez.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ya no quedan muchos parientes del mat\u00f3n, y los que hay son lejanos, afirma don Tom\u00e1s. \u201cSu hija Pantaleona es la que m\u00e1s vivi\u00f3\u201d, dice. De todas formas, poco se habla de ellos y menos de Anastasio. \u201cEs un tema tab\u00fa. Hay mucho hermetismo\u201d, asegura Julio Aguilera, investigador ocotale\u00f1o de 75 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El silencio parece ser un trato bastante piadoso para quien cometi\u00f3 tantas fechor\u00edas. Anastasio Hern\u00e1ndez era un hombre que \u201ccon lujo de barbarie, cortaba las cabezas de los humildes campesinos que se opon\u00edan a servirle, y las echaba a una alforja\u201d, narra Pedro Antonio Ar\u00e1uz en el viejo manuscrito Despu\u00e9s de la terminaci\u00f3n de la guerra constitucionalista, citado por Schroeder. \u201cAndaba tres guitarras y un acorde\u00f3n, y todo su placer era llegar a los valles, reun\u00eda a las mujeres bonitas para bailar toda la noche, sacaba de la alforja las cabezas que hab\u00eda cortado ese d\u00eda, y las pon\u00eda en una mesa a vista de los due\u00f1os de casa, para infundir terror. Y a las mujeres que se negaban a ir al baile, las amenazaba y les dec\u00eda apuntando para donde estaban las cabezas: \u2018As\u00ed van a quedar ustedes\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Ni su propia familia escap\u00f3 de la persecuci\u00f3n. El 22 de febrero de 1928, don Miguel Hern\u00e1ndez afirm\u00f3 que su hijo siempre hab\u00eda \u201cprocurado\u201d quitarle la vida. \u201c\u00c9l dec\u00eda que no se retirar\u00eda del lugar hasta que no se llevara la cabeza de su padre y la lengua de su madre en una alforja\u201d. \u201cToda la vida me ha perseguido, me ha quemado los potreros, trozado los cercos para que se metieran los animales y me destruyeran la propiedad, por su persecuci\u00f3n tuve que vender mi finca y dedicarme a huir en compa\u00f1\u00eda de mi esposa&#8230; No hace mucho tiempo que mi hijo me tir\u00f3 dos balazos, el uno me dio en la manga de la camisa y el otro en la camisa por la cintura, esa vez lo acompa\u00f1aba Narciso Hern\u00e1ndez, nieto m\u00edo e hijo de \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana del 24 de mayo de 1927, cuando despunt\u00f3 su ola de asesinatos, Anastasio mat\u00f3 a su propio hermano. La banda ven\u00eda de decapitar a cinco hombres en el valle de Los Arados y a eso de las 8:00 de la ma\u00f1ana por el camino se encontr\u00f3 con Francisco Hern\u00e1ndez, quien regresaba de \u201cEl Naranjito\u201d junto con su esposa Pl\u00e1cida Osegueda. Por \u00f3rdenes de Anastasio, uno de los hermanos G\u00f3mez le dio un tiro en la frente.<\/p>\n<p>En los siguientes meses, al menos hasta octubre de ese a\u00f1o, la pandilla volvi\u00f3 a sus asesinatos en serie, apareciendo ocasionalmente para cortar cabezas, violar mujeres y saquear casas. En los archivos de su expediente se narran cr\u00edmenes de mayo, agosto, septiembre y octubre.<\/p>\n<p>Uno de los testimonios m\u00e1s fuertes es el de Ger\u00f3nima L\u00f3pez, viuda de Eulogio Mej\u00eda, quien habitaba en el valle de El Zapote. El 10 de septiembre de 1927, a eso de las 2:00 de la tarde, su marido \u201cestaba sentado trabajando\u201d cuando apareci\u00f3 la pandilla de Anastasio Hern\u00e1ndez y se lo llev\u00f3 preso para machetearlo a \u201cmedia legua de distancia\u201d. \u201cLe dieron diez machetazos\u201d, afirm\u00f3 Catalina Mej\u00eda, hija de la v\u00edctima. De los otros cuatro hombres que la banda tom\u00f3 como prisioneros esa tarde, solo quedaron pedazos. \u201cFue imposible reunir sus cuerpos\u201d, declar\u00f3 Ger\u00f3nima.<\/p>\n<p>Otro asesinato que destaca por la crueldad con que fue cometido es el de Abraham Mart\u00ednez, hijo de Celedonio Mart\u00ednez. Al amanecer del 13 de octubre lo sacaron de su casa para conducirlo al lugar conocido como \u201cLa Monta\u00f1ita\u201d, ah\u00ed lo mataron a machetazos y dejaron los pedazos en el monte; su padre no pudo ir a recogerlos para darles cristiana sepultura.<\/p>\n<p>En sus declaraciones, don Celedonio tambi\u00e9n habl\u00f3 de los numerosos cr\u00edmenes del 12 de octubre, entre ellos el de Cristino Gonz\u00e1lez, de 60 a\u00f1os de edad, a quien la pandilla asesin\u00f3 a machetazos en el propio patio de su casa.<\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar que el espanto a\u00fan se asome al rostro de los ancianos segovianos cuando escuchan el nombre de \u201cAnastasio Hern\u00e1ndez\u201d. Y entonces dicen bajito palabras como \u201casesino\u201d y nombres como \u201cGustavo Paguaga\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El reino de horror de Anastasio Hern\u00e1ndez acab\u00f3 a mediados de noviembre de 1927. Una banda liberal al mando de Jos\u00e9 Le\u00f3n D\u00edaz (quien a partir de diciembre se unir\u00eda a las filas de Augusto C. Sandino) y Sim\u00f3n Jir\u00f3n (\u201cPichingo\u201d, empleado de los marines) lo persegu\u00eda desde agosto de ese a\u00f1o y finalmente lo derrot\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cMe mataron 25 hombres y yo fui herido en el pie\u201d, declar\u00f3 meses m\u00e1s tarde Anastasio, desde la prisi\u00f3n. Pasado el enfrentamiento con la pandilla de Jos\u00e9 Le\u00f3n, huy\u00f3 a Honduras y estando all\u00e1 fue capturado y extraditado por las autoridades hondure\u00f1as. En Nicaragua los marines lo condenaron a prisi\u00f3n de por vida y estuvo en la Penitenciar\u00eda Nacional desde el 30 de abril de 1928 hasta por lo menos 1930.<\/p>\n<p>En Ocotal se dice que el asesino muri\u00f3 en el terremoto que destruy\u00f3 Managua el 31 de marzo de 1931. Un Martes Santo. Hay dos razones por las que esto es altamente posible: el rastro escrito de Anastasio Hern\u00e1ndez termina en 1930 y en el sismo de 1931 colaps\u00f3 el edificio de la Penitenciar\u00eda. \u201cMurieron muchos prisioneros y algunos carceleros norteamericanos. Nicaragua estaba invadida y militarmente ocupada por las fuerzas armadas norteamericanas, de modo que en la Penitenciar\u00eda todos los presos eran nicarag\u00fcenses y todos los carceleros eran norteamericanos. El edificio estaba fuera de la ciudad en aquel tiempo y quedaba exactamente donde hoy est\u00e1 el Estadio Nacional de Beisbol\u201d, se\u00f1ala el historiador Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez.<\/p>\n<p>Esto es cuanto se sabe sobre el asesino que celebraba sus matanzas con m\u00fasica de acorde\u00f3n. Hasta donde se tiene conocimiento, sus patrones no fueron condenados pese a la gran cantidad de pruebas que hab\u00eda en su contra.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o que Anastasio entr\u00f3 a la c\u00e1rcel, se celebraron las elecciones que los conservadores tanto quisieron impedir. Gan\u00f3 el candidato de los liberales: Jos\u00e9 Mar\u00eda Moncada, el hombre que firm\u00f3 el pacto del Espino Negro, que a su vez dio inicio a la rebeli\u00f3n de Sandino.<\/p>\n<p>Todav\u00eda unos meses antes, el sicario de los conservadores intent\u00f3 defenderse recurriendo a su \u201camistad\u201d con los caudillos. Preso y en medio de un interrogatorio, sentenci\u00f3: \u201cYo probar\u00e9 con Abraham Guti\u00e9rrez Lovo, Pedro Lovo, y todos los Paguaga que soy buen hombre\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Pedr\u00f3n, el otro asesino<\/h3>\n<figure id=\"attachment_32478\" aria-describedby=\"caption-attachment-32478\" style=\"width: 592px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/265-MAG-PEDR\u00d3N.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32478 size-large\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/265-MAG-PEDR\u00d3N-592x1024.jpg\" alt=\"Pedr\u00f3n Altamirano. \" width=\"592\" height=\"1024\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32478\" class=\"wp-caption-text\">Pedr\u00f3n Altamirano.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hay mucha diferencia entre el m\u00e9todo utilizado por Anastasio Hern\u00e1ndez para sembrar el terror entre los campesinos y las t\u00e9cnicas usadas por las tropas bajo el mando de Pedr\u00f3n Altamirano, mano derecha del general Augusto C. Sandino.<\/p>\n<p>En las declaraciones que W. Pfaeffle, quien fue gerente de la Mina Jabal\u00ed, dio el 2 de agosto de 1931, describi\u00f3 el siguiente ritual: \u201c&#8230; el jefe&#8230; tom\u00f3 (a un prisionero) a un puesto detr\u00e1s de la iglesia acompa\u00f1ado por un hombre que tocaba el acorde\u00f3n. El jefe bail\u00f3 una danza de guerra alrededor de la v\u00edctima al comp\u00e1s de la m\u00fasica extra\u00f1a, haciendo que su machete le rozara la cara al hombre, cort\u00e1ndolo y ara\u00f1\u00e1ndolo de vez en cuando. Cuando la m\u00fasica se aceler\u00f3 de manera salvaje, s\u00fabitamente golpe\u00f3 al hombre detr\u00e1s de la oreja, cort\u00e1ndolo. Y entonces, de un solo golpe, separ\u00f3 la cabeza del cuerpo\u201d.<\/p>\n<p>Por otro lado, a los rebeldes sandinistas se les atribuye la pr\u00e1ctica del terrible \u201ccorte de chaleco\u201d, en el que la v\u00edctima era decapitada, las piernas y brazos cortados y el abdomen\u00a0abierto de un corte. Y, entre otros, tambi\u00e9n el \u201ccorte de cumbo\u201d, en que de un machetazo se cortaba la tapa de los sesos para que la v\u00edctima muriera en medio de convulsiones.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de las similitudes \u201cla violencia conservadora y la sandinista eran opuestas diametralmente en un sentido fundamental\u201d, dice Michael Schroeder, historiador e investigador del caso Hern\u00e1ndez. Unos \u201csembraron el terror para mantenerse en el poder, mientras que los otros intentaban \u201cdefender el honor de la naci\u00f3n, restaurar la soberan\u00eda nacional y darles poder a los que hist\u00f3ricamente no ten\u00edan poder, la gran mayor\u00eda del pa\u00eds: los campesinos y obreros\u201d.<\/p>\n<h3>El socio de Anastasio<\/h3>\n<p>Jos\u00e9 Eulalio Torres fue un socio ocasional del asesino Anastasio Hern\u00e1ndez. \u201cLas instrucciones que yo le daba a Torres era proteger a los conservadores\u201d, dijo Hern\u00e1ndez durante su interrogatorio, en marzo de 1928. Seg\u00fan el propio Torres, por un tiempo se desempe\u00f1\u00f3 como cobrador de impuestos en Ocotal y como juez en El J\u00edcaro, puestos en los que posiblemente haya sido colocado por sus \u201camigos\u201d conservadores. Fue enviado a la Penitenciar\u00eda Nacional junto con Anastasio Hern\u00e1ndez y tambi\u00e9n se desconoce cu\u00e1l fue su fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anastasio Hern\u00e1ndez fue asesino privado de los caudillos conservadores de Nueva Segovia. A su paso dej\u00f3 cabezas cortadas y cuerpos mutilados. 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