{"id":32534,"date":"2017-01-09T15:23:06","date_gmt":"2017-01-09T21:23:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=32534"},"modified":"2017-01-09T15:39:30","modified_gmt":"2017-01-09T21:39:30","slug":"presidentes-conocidos-desconocidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/columnas\/presidentes-conocidos-desconocidos\/","title":{"rendered":"Presidentes conocidos y desconocidos"},"content":{"rendered":"<p>En la historia de Nicaragua hay presidentes bien recordados, otros malqueridos como villanos, y los m\u00e1s de ellos olvidados. Quienes m\u00e1s duran en la memoria son aquellos que m\u00e1s han durado en el poder a trav\u00e9s de sucesivas reelecciones, y la cuenta comienza con el caudillo de la revoluci\u00f3n liberal, general Jos\u00e9 Santos Zelaya, para extenderse al general Anastasio Somoza Garc\u00eda, quien cre\u00f3 adem\u00e1s una dinast\u00eda, y por \u00faltimo al comandante Daniel Ortega.<\/p>\n<p>A esta lista de militares debemos agregar al general conservador Emiliano Chamorro, otro caudillo, quien dio un golpe de estado para deponer en 1926 a un presidente leg\u00edtimamente electo, don Carlos Sol\u00f3rzano, pero fue obligado por el Departamento de Estado de Estados Unidos a volverse a apear, y marcharse al exilio. No dur\u00f3 en el poder, pero dura en la memoria gracias a aquel \u201clomazo\u201d, y a la firma del infame tratado Chamorro-Bryan en 1914, cuando era embajador del presidente Adolfo D\u00edaz en Washington, en plena ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Chamorro tuvo, sin embargo, una aura m\u00edtica, llamado popularmente \u201cel Cadejo\u201d, por su supuesto don de hallarse al mismo tiempo en distintos sitios del campo de batalla durante las guerras que promovi\u00f3; Adolfo D\u00edaz, en cambio, un civil mediocre y gris, es el villano por excelencia, una especie de capataz de las fuerzas de intervenci\u00f3n; tras su muerte en 1964 fue enterrado con honores militares por otro civil, el doctor Ren\u00e9 Schick.<\/p>\n<p>Este s\u00ed goza de buena memoria porque sirvi\u00f3 de puente entre los dos herederos del viejo Somoza, Luis y Anastasio, un remanso en la dinast\u00eda, y se hizo popular repartiendo dinero cada mi\u00e9rcoles a largas filas de necesitados en el Palacio Nacional, hasta que se agotaba el saco de billetes. Luego cruzaba la plaza de la Rep\u00fablica y se iba a jugar p\u00f3ker al Club Internacional.<\/p>\n<p>De los presidentes civiles de un solo per\u00edodo constitucional, la mejor recordada es, sin duda, do\u00f1a Violeta Barrios de Chamorro, un raro s\u00edmbolo de tolerancia y reconciliaci\u00f3n en uno de los per\u00edodos m\u00e1s dif\u00edciles de la historia de Nicaragua, al t\u00e9rmino de la guerra entre Contra y sandinistas en la d\u00e9cada de los ochenta. Y el m\u00e1s olvidado, y uno de los mejores que hemos tenido, es don Bartolom\u00e9 Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>A\u00fan en mi infancia se hablaba de \u201clos tiempos de don Bartolo\u201d, aunque ni siquiera fue nunca electo, y su permanencia a la cabeza del gobierno fue corta, para completar el per\u00edodo de don Diego Manuel Chamorro, muerto repentinamente en 1923. Don Bartolo, un finquero jinotegano originario de Lupulupo, una aldea perdida en las monta\u00f1as, se hallaba atendiendo sus tareas agr\u00edcolas cuando llegaron a avisarle que deb\u00eda viajar a Managua para juramentarse, y emprendi\u00f3 el viaje a lomo de mula.<\/p>\n<p>Como no pertenec\u00eda por parentesco a la oligarqu\u00eda tradicional, tuvo posibilidad de actuar independientemente. Redimi\u00f3 las deudas con los banqueros de Estados Unidos, rescatando as\u00ed las acciones del Banco Nacional, que pas\u00f3 a ser propiedad del Estado, y recuper\u00f3 la empresa de ferrocarriles y las rentas de aduana, hipotecadas en manos extranjeras; se identificaba como \u201cconservador progresista\u201d, y busc\u00f3 una alianza con los liberales para oponerse a las ambiciones de reelecci\u00f3n de Emiliano Chamorro, por medio de una f\u00f3rmula en la que don Carlos Sol\u00f3rzano llevaba como candidato a vicepresidente al doctor Juan Bautista Sacasa.<\/p>\n<p>La alianza sali\u00f3 triunfante en las elecciones de 1925, y entonces vino a los pocos meses el \u201clomazo\u201d de \u201cel Cadejo\u201d, lo que trajo una nueva guerra civil y la prolongaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n militar. Y apareci\u00f3 entonces el general Sandino.<br \/>\n\u00bfBuenos presidentes, honestos, probos, patriotas? Claro que los hemos tenido. No dejemos en el olvido a don Bartolo.<\/p>\n<p>Masatepe, enero 2017<br \/>\nwww.sergioramirez.com<br \/>\nwww.facebook.com\/escritorsergioramirez<br \/>\n<a class=\"twitter-timeline\" data-width=\"640\" data-height=\"960\" data-dnt=\"true\" href=\"https:\/\/twitter.com\/sergioramirezm?ref_src=twsrc%5Etfw\">Tweets by sergioramirezm<\/a><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la historia de Nicaragua hay presidentes bien recordados, otros malqueridos como villanos, y los m\u00e1s de ellos olvidados.<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[81],"class_list":["post-32534","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnas","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32534"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32534\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32575,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32534\/revisions\/32575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}