{"id":32799,"date":"2016-04-10T14:51:48","date_gmt":"2016-04-10T20:51:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=32799"},"modified":"2018-10-01T05:46:49","modified_gmt":"2018-10-01T05:46:49","slug":"el-brujo-dubois","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-brujo-dubois\/","title":{"rendered":"\u00abEl Brujo\u00bb Dubois"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Portero de grandes atajadas y rituales misteriosos,Salvador Dubois fue futbolista, entrenador y esposo por m\u00e1s de 50 a\u00f1os. Dicen que muri\u00f3 de amor<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Juli\u00e1n Navarrete<\/strong><\/p>\n<p>En medio del arco, Salvador Dubois camina a ras del c\u00e9sped y prepara su ritual. Con sus botines raya el centro y de su pantaloncillo saca una bolsita de cal que ubica 60 cent\u00edmetros m\u00e1s atr\u00e1s. Coloca sobre la red una toalla blanca que abraza su cuello desde que sali\u00f3 del vestuario. Se arrodilla para rezar. Primero hincado con la cabeza abajo, despu\u00e9s apunta al cielo con los dedos forrados de esparadrapos. Todo ocurre antes de que el \u00e1rbitro suene el silbato. Los hondure\u00f1os no despegan la vista del flaco, el arquero nicarag\u00fcense. Vuela, sale, despeja, tapa. Y otra salvada. El estadio de Motagua ruge. \u201cEl Brujo\u201d lo volvi\u00f3 a hacer.<\/p>\n<p>El flaco que se lanza como una pantera por el bal\u00f3n, fue el arquero menos goleado en la \u00e9poca dorada del equipo hondure\u00f1o. Fue el primer nicarag\u00fcense en jugar contra clubes europeos y sudamericanos de primer nivel. Fue el hombre bajo los tres palos en la victoria m\u00e1s recordada de la historia. Fue el \u00faltimo hombre de la cancha en la derrota m\u00e1s vergonzosa de todos los tiempos. Fue entrenador de decenas de equipos. Fue t\u00e9cnico de pol\u00edticos, periodistas y religiosos. Fue fundador del club Walter Ferretti. Fue reconocido por el presidente. Fue padre de cinco hijos. Fue esposo por m\u00e1s de 50 a\u00f1os. Lo fue hasta que la muerte los separ\u00f3. Hasta que tres a\u00f1os despu\u00e9s, seg\u00fan testimonios de familiares, amigos y conocidos, la muerte los volvi\u00f3 a juntar.<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 a finales de los cincuenta. La jovencita Dora Mojica se paseaba por el campo del barrio Costa Rica de Managua. Dubois, entonces, jugaba beisbol en la liga del barrio. \u00c9l la enamoraba, la segu\u00eda, no la perd\u00eda de vista. Pero ella era esquiva, recta, seria, con su estilo magisterial.<\/p>\n<p>Mojica cay\u00f3 ante los galanteos de Dubois en una vela. Alguien muri\u00f3 en el barrio y los j\u00f3venes se fueron a asomar. Desde que la mir\u00f3, le sonri\u00f3, dej\u00f3 la mesa de naipes donde jugaba y le habl\u00f3 a una amiga de ella. As\u00ed logr\u00f3 acompa\u00f1arla toda la noche. Hasta que ella se cans\u00f3 de estar de pie y \u00e9l se ofreci\u00f3 subirla a un muro. Mojica lo rechaz\u00f3 de un tajo pero se qued\u00f3 platicando. Platic\u00f3 un poco m\u00e1s y unos meses despu\u00e9s se junt\u00f3 con \u00e9l. Se cas\u00f3. Tuvieron cuatro hijos. Estuvo con \u00e9l hasta su muerte.<\/p>\n<p>En la relaci\u00f3n, la impetuosa y fogosa era Mojica. Por eso, Dubois era sumiso y buscaba la mejor manera para calmarla. Darry Dubois, hijo menor de la pareja, no recuerda haber visto un pleito fuerte entre ellos, aunque no niega que los tuvieron. De madrugada, cuando se levantaba, los escuchaba platicar o discutir, \u201cpero esas pl\u00e1ticas nunca trascendieron\u201d.<\/p>\n<p>Desde que muri\u00f3 su esposa, Dubois comenz\u00f3 a dormirse tarde y levantarse temprano. Dorm\u00eda de lado, como en posici\u00f3n fetal. Siempre ocupaba el fondo de la cama, porque la parte de afuera era de ella. Fue un trato que hicieron desde que se juntaron, uno de esos que hacen las parejas sin firmar papeles, pero que se respetan, incluso cuando alguno de los dos falla, se atrasa, o inevitablemente nunca vuelve a llegar.<\/p>\n<p>Dubois no volvi\u00f3 a tomar. Se miraba deca\u00eddo y no sal\u00eda de su cuarto. A veces sal\u00eda, se sentaba en los sillones de la sala y le dec\u00eda a Darry que hab\u00eda so\u00f1ado con su \u201cDorita\u201d. No hablaba m\u00e1s. \u201cEntr\u00f3 en una depresi\u00f3n grande, pero nosotros nunca lo vimos llorar. \u00c9l quiso dar el ejemplo de fortaleza\u201d, cuenta Darry.<\/p>\n<p>No pod\u00eda permanecer en su casa. La ausencia de su esposa lo lastimaba: los cuadros, sus fotos, la ropa, el olor a estar juntos por m\u00e1s de medio siglo. A sus casi 80 a\u00f1os edad, caminaba dos kil\u00f3metros de ida y regreso para entrenar a un equipo de futbol. El deporte, que siempre lo acompa\u00f1\u00f3, lo utilizaba como terapia para mitigar el dolor.<\/p>\n<p>\u201cLo miraba todos los domingos en misa y realmente se miraba abatido, despu\u00e9s de la muerte de su esposa\u201d, dice Miguel \u201cChocorr\u00f3n\u201d Buitrago, compa\u00f1ero y amigo de Dubois.<\/p>\n<p>A Darry le gusta leer los recortes de peri\u00f3dicos que su mam\u00e1 guardaba en un \u00e1lbum improvisado. Mira las fotos de sus viejos juntos, abrazados. Tiene videos de su pap\u00e1 horas antes de que falleciera, celebra la Pur\u00edsima que sus padres organizaban y ahora entrena al \u00faltimo equipo que dirigi\u00f3 Salvador.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32800\" aria-describedby=\"caption-attachment-32800\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr57927254620163912.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-32800 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr57927254620163912.jpg\" alt=\"Salvador Dubois Leiva\" width=\"700\" height=\"556\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151210\/Acr57927254620163912.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151210\/Acr57927254620163912.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32800\" class=\"wp-caption-text\">En la foto, Dubois realizando una atajada, mientras militaba en el club Motagua de Honduras.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0***<\/p>\n<p>Hasta su casa le lleg\u00f3 la oferta del Motagua. Despu\u00e9s de entrenar, Dubois tend\u00eda un colch\u00f3n en el patio y Mojica le tiraba balones. Tocaron el timbre y desde el patio mir\u00f3 a dos hombres vestidos de saco. \u201cEl embajador de Honduras en Nicaragua vino a mi casa personalmente. Me dijo que el presidente de Motagua, Mario Rivera L\u00f3pez, quer\u00eda que trabajara para el equipo\u201d, declar\u00f3 Salvador Dubois al periodista deportivo, Levi Luna.<\/p>\n<p>Estuvo a punto de firmar con Olimpia, archirrival de Motagua. Pero hay que remontarse dos a\u00f1os atr\u00e1s, para encontrar las razones por las que Dubois se decant\u00f3 por el \u201ccicl\u00f3n azul\u201d. Corr\u00eda el a\u00f1o 1965 y se jugaba un torneo de campeones centroamericanos que enfrent\u00f3 a Santa Cecilia, equipo de Dubois, contra Olimpia. En Diriamba, Santa Cecilia gan\u00f3 el partido de ida 2-1. En Honduras, gan\u00f3 Olimpia 3-0. Ese juego, para Dubois, pudo ser fatal.<\/p>\n<p>\u201cCuando el reloj marcaba cuarenta minutos de juego, Salvador Dubois, fue golpeado por segunda vez en el juego. En esta ocasi\u00f3n entr\u00f3 a recibir un shut directo de Julio \u2018Bajito\u2019 Iglesias y al rebotarle entr\u00f3 de nuevo para posesionarse del bal\u00f3n, cuando Ra\u00fal Suazo le dispar\u00f3 la patada que dej\u00f3 tendido al guardameta, que diez minutos despu\u00e9s fue conducido a una cl\u00ednica particular\u201d, describe en su cr\u00f3nica el diario Novedades.<\/p>\n<p>Dora Mojica viaj\u00f3 para ver a su esposo, pero no se lo permitieron. Ella pertenec\u00eda al Partido Liberal Nacionalista, era maestra y dirigente sindical. Ella gestion\u00f3 el regreso de su esposo a trav\u00e9s del presidente Ren\u00e9 Schick. \u201cDubois fue internado en el Pensionado del Hospital Managua, por instrucciones del Sr. Presidente de la Rep\u00fablica, Doctor Ren\u00e9 Schick, atendiendo gestiones de la Comisi\u00f3n Nacional de Deportes\u201d, se lee en la foto nota de Novedades, donde aparece Mojica y el entrenador Santiago Berrini, a la par de Dubois.<\/p>\n<p>Desde su primer partido en Honduras, el legado de Dubois se comenz\u00f3 a formar. En la campa\u00f1a de 1968, Motagua conquist\u00f3 la Copa de la Liga de Honduras por primera vez en su historia, de las tres que obtuvieron en seis temporadas. Dubois se convirti\u00f3 en el guardameta menos goleado de esa y otra temporadas. Y a la luz de sus actuaciones destacadas, y su ritual en la porter\u00eda antes de iniciar los partidos, el mote de \u201cBrujo\u201d empez\u00f3 a sonar.<\/p>\n<p>\u201cDubois era un jugador t\u00e9cnico, valiente y arrojado. \u00c9l no med\u00eda sus limitaciones cuando enfrentaba a un delantero que lo doblaba en peso y estatura\u201d, asegura Wilfredo Navarro, diputado parlamentario y jugador de Primera Divisi\u00f3n durante 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed cuando me encontraba me dec\u00eda: \u2018No jod\u00e1s, todo lo que te ense\u00f1\u00e9 lo est\u00e1s aplicando en la pol\u00edtica: sos un provocador insigne. Eras vago en futbol y ahora sos un vago en la pol\u00edtica\u2019. Era bien grosero, pero era mi amigo. Yo lo quer\u00eda mucho\u201d, asegura Navarro.<\/p>\n<figure id=\"attachment_32801\" aria-describedby=\"caption-attachment-32801\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5792725462016-4510.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-32801 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5792725462016-4510.jpg\" alt=\"acr5792725462016-4510\" width=\"700\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151209\/Acr5792725462016-4510.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151209\/Acr5792725462016-4510.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-32801\" class=\"wp-caption-text\">En Nicaragua, Salvador Dubois jug\u00f3 en Club D\u00ednamo, Santa Cecilia y Am\u00e9rica.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>E l viejo Dubois nunca estuvo enfermo ni hospitalizado. No era de visitar hospitales. Se enter\u00f3 que ten\u00eda da\u00f1ado el h\u00edgado, cuando su esposa lo forz\u00f3 a ir al m\u00e9dico con ella. Ella, desde muchos a\u00f1os atr\u00e1s, sufr\u00eda problemas en el coraz\u00f3n. Hasta que un d\u00eda se le par\u00f3 para siempre. Hacia finales de noviembre de 2011, y llovi\u00f3. Desde hace cinco a\u00f1os, cuando se cumple un aniversario de la muerte de Dora Mojica, vuelve a llover.<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 en una cama de hospital en el a\u00f1o 2015. Dubois acariciaba los 80 a\u00f1os y estaba hundido en una camilla, cerca de otras camillas, sueros goteando, cables, m\u00e1s cables y luces blancas. En medio de sus tres hijos varones. Luis Salvador, Walter y Darry se despidieron y le dijeron lo mismo que ellos escucharon despu\u00e9s durante la vela, el entierro y en las misas de aniversario: \u201cTranquilo mi viejo, ya vas a estar con ella\u201d.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-32799 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-brujo-dubois\/attachment\/acr579272546201626357\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151208\/Acr579272546201626357.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Salvador Dubois y Dora Mojica\" aria-describedby=\"gallery-1-32802\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151208\/Acr579272546201626357.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151208\/Acr579272546201626357.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151208\/Acr579272546201626357.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151208\/Acr579272546201626357.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32802'>\n\t\t\t\tEn la foto, Salvador Dubois y Dora Mojica, su esposa, con quien vivi\u00f3 m\u00e1s de 50 a\u00f1os casado.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-brujo-dubois\/attachment\/acr5792725462016-29947\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151207\/Acr5792725462016-29947.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"A la derecha, Salvador Dubois\" aria-describedby=\"gallery-1-32803\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151207\/Acr5792725462016-29947.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151207\/Acr5792725462016-29947.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151207\/Acr5792725462016-29947.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151207\/Acr5792725462016-29947.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-32803'>\n\t\t\t\tA la derecha, Salvador Dubois, como espectador del Mundial de Futbol Estados Unidos 1994.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<h4>Sobre \u201cEl Brujo\u201d<\/h4>\n<p>Salvador Dubois fue hijo \u00fanico del matrimonio de Sebasti\u00e1n Dubois y Luz Leiva. Naci\u00f3 el 16 de agosto de 1935, en La Libertad, Chontales. Estudi\u00f3 en los colegios Rub\u00e9n Dar\u00edo, Bautista, Ram\u00edrez Goyena y en el Instituto Alfonso Cort\u00e9s. Hizo cursos t\u00e9cnicos de avicultura y contadur\u00eda.<br \/>\nCon Dora Mojica tuvo 4 hijos: Luis Salvador, Lorna, Walter y Darry. Ipsen fue su \u00fanico hijo fuera de matrimonio, en Honduras, pero muri\u00f3 ahogado cuando ten\u00eda 30 a\u00f1os.<\/p>\n<h4>Una vida en el balompi\u00e9<\/h4>\n<p>En Nicaragua jug\u00f3 por m\u00e1s de 15 a\u00f1os en la Liga de Primera Divisi\u00f3n. Visti\u00f3 las camisetas del D\u00ednamo, Santa Cecilia y Am\u00e9rica. Hubo ocasiones en que lo escogieron para reforzar el Real Estel\u00ed. Disput\u00f3 6 temporadas con el equipo Motagua de Honduras (1967 y 1972), donde enfrent\u00f3 a equipos \u00e9lites: Werder Bremen (Alemania), Santos (Brasil), Lokomotiv (Checoslovaquia), Hurac\u00e1n (Argentina), Pe\u00f1arol (Uruguay), Sporting Cristal (Per\u00fa), Chivas, Necaxa y Am\u00e9rica (M\u00e9xico) y la Selecci\u00f3n de Hungr\u00eda.Fue portero titular de la Selecci\u00f3n Nicarag\u00fcense de Futbol por m\u00e1s de diez a\u00f1os. Form\u00f3 parte de la hist\u00f3rica selecci\u00f3n que derrot\u00f3 2-1 a Los Estudiantes de La Plata de Argentina (1966), el mismo a\u00f1o que el equipo argentino conquist\u00f3 el Mundial de Clubes contra el Manchester United (Inglaterra). Tambi\u00e9n estuvo en la selecci\u00f3n que cay\u00f3 14-0 contra Brasil, en el Estadio Azteca, M\u00e9xico (1974), en la peor goleada que ha recibido una selecci\u00f3n nacional.Dirigi\u00f3 en Primera Divisi\u00f3n al Santa Cecilia, Walter Ferretti, Juventus, Chinandega, Masachapa, UNAN, e Independiente (Honduras) y la Selecci\u00f3n Nicarag\u00fcense de Futbol para el proceso mundialista de 1994. Fue exaltado al Sal\u00f3n de la Fama del Deporte Nicarag\u00fcense el 3 de marzo de 2002.<\/p>\n<p>Las fotograf\u00edas de este reportaje fueron cedidas del \u00e1lbum de la familia Dubois.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 220px; top: 4485px; opacity: 0;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Portero de grandes atajadas y rituales misteriosos,Salvador Dubois fue futbolista, entrenador y esposo por m\u00e1s de 50 a\u00f1os. 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