{"id":33016,"date":"2015-04-12T15:06:04","date_gmt":"2015-04-12T21:06:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33016"},"modified":"2021-06-12T15:37:51","modified_gmt":"2021-06-12T21:37:51","slug":"33016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/33016\/","title":{"rendered":"\u00abEl Psic\u00f3pata\u00bb: Expediente abierto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">A finales de los a\u00f1os ochenta un asesino en serie sumi\u00f3 a Costa Rica en estado de sitio e histeria. Cobr\u00f3 19 vidas y nunca fue atrapado por la Polic\u00eda. El sospechoso m\u00e1s importante est\u00e1 muerto. Y es un nicarag\u00fcense<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s tarde los testigos recordar\u00edan que esa noche hab\u00eda habido una hermosa luna llena y que el cielo de Cartago estaba tan bonito que Aracelly y V\u00edctor Julio decidieron caminar de regreso a sus casas, tras salir de un baile. En realidad no era luna llena, sino cuarto creciente; pero la fama del Psic\u00f3pata hab\u00eda aumentado tanto y eran tantos los mitos tejidos por el pueblo que se lleg\u00f3 a pensar que solo mataba cuando el c\u00edrculo del sat\u00e9lite estaba completo. La gente habl\u00f3 de ritos con gatos vivos, hervidos dentro de ollas en la soledad de los cafetales. De libidinosos merodeadores nocturnos y de sectas sat\u00e1nicas y pactos con el demonio. En aquellos momentos de histeria colectiva todos eran sospechosos y a menudo aparec\u00edan falsas pistas que conduc\u00edan a rastros perdidos.<\/p>\n<p>Aracelly Ast\u00faa Calder\u00f3n, de 15 a\u00f1os, y su novio V\u00edctor Julio Hern\u00e1ndez, de 18, fueron asesinados la noche del 20 de agosto de 1988 en un cafetal de San Vicente y con sus muertes el Psic\u00f3pata sum\u00f3 12 v\u00edctimas. Tras obligarlos a internarse 15 metros entre las matas, mat\u00f3 al muchacho de un disparo en la sien y otro en el pecho, y con Aracelly llev\u00f3 a cabo lo que los diarios describieron como \u201cuna carnicer\u00eda\u201d. Ya no cab\u00eda duda de que en el \u201cTri\u00e1ngulo de la Muerte\u201d, un territorio monta\u00f1oso entre las provincias de Cartago y San Jos\u00e9, operaba un asesino en serie. El primero en Costa Rica.<\/p>\n<p>El terror dur\u00f3 diez a\u00f1os. De 1986 a 1996 el asesino hizo de las suyas en un radio de 15 kil\u00f3metros. Los cad\u00e1veres de parejas baleadas y mujeres horriblemente acuchilladas se multiplicaban mientras la Polic\u00eda persegu\u00eda a los sospechosos incorrectos y la Fiscal\u00eda acusaba a delincuentes comunes. Cuando los cr\u00edmenes se detuvieron la balanza estaba a favor del Psic\u00f3pata. El OIJ (Organismo de Investigaci\u00f3n Judicial) hab\u00eda perdido 19 a 0.<\/p>\n<p>Fue hasta 1998, dos a\u00f1os despu\u00e9s del \u00faltimo crimen del Psic\u00f3pata, que apareci\u00f3 una verdadera pista. En junio se descubrieron en el cerro Zurqu\u00ed los restos de tres nicarag\u00fcenses, v\u00edctimas, al parecer, de un asesino en serie costarricense que buscaba nicas ebrios en los bares de San Jos\u00e9 y los llevaba al Parque Nacional para dispararles y robarles. El perfil de uno de los nicarag\u00fcenses encontrados en el cerro coincid\u00eda a cabalidad con el del Psic\u00f3pata, dise\u00f1ado a lo largo de una d\u00e9cada de investigaciones. Su nombre era Juan Jos\u00e9 Urbina Urbina y a 17 a\u00f1os de su muerte sigue siendo el sospechoso n\u00famero uno.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Desde el cerro San Miguel hay una gran vista del Valle Central de Costa Rica. All\u00e1 abajo varias ciudades descansan entre monta\u00f1as verdes, a la sombra de las nubes, siempre densas. El lugar sol\u00eda ser conocido por La Cruz de Alajuelita, monumento de 26 metros de altura erigido a 2,036 metros sobre el nivel del mar, que cientos de cat\u00f3licos visitaban en peregrinaciones. As\u00ed fue hasta el domingo 6 de abril de 1986. Desde entonces cerro y cruz son famosos por la Masacre de Alajuelita, uno de los peores cr\u00edmenes en la historia reciente de ese pa\u00eds. Siete mujeres fueron asesinadas. Seis eran menores de edad.<\/p>\n<p>Un d\u00eda antes de la tragedia, Marta Eugenia Zamora, de 41 a\u00f1os, llam\u00f3 a su hermana Rosario para invitarla a una actividad religiosa convocada por el padre Benedicto Revilla. Rosario dijo: \u201cNo tengo plata\u201d. Y Marta Eugenia la convenci\u00f3 as\u00ed: \u201cUsted tranquila, v\u00e9ngase, yo ya pagu\u00e9 la comida para todas y yo les pago los pasajes del bus\u201d. Llegaron las dos. Cada una con tres hijas. Y esa tarde solo Rosario sobrevivi\u00f3, porque se cans\u00f3 a medio camino, cuando el grupo sub\u00eda hacia la cruz. El resto logr\u00f3 llegar al monumento y al descender del cerro las mujeres tomaron el atajo que las llev\u00f3 hasta el asesino que muchos cr\u00edmenes m\u00e1s tarde ser\u00eda conocido como el Psic\u00f3pata.<\/p>\n<p>El periodista costarricense Otto Vargas lo document\u00f3 todo en un libro que ser\u00e1 publicado en agosto: <em>El Psic\u00f3pata: los expedientes desclasificados<\/em>. Durante veinte a\u00f1os investig\u00f3 sobre la historia y las v\u00edctimas del asesino, por inter\u00e9s profesional y tambi\u00e9n por razones personales. \u00c9l es una de las \u00faltimas personas que vieron vivas a las ni\u00f1as Zamora.<\/p>\n<p>La mayor ten\u00eda 16 a\u00f1os; la menor cinco. Y Vargas, hoy de 43 a\u00f1os, era un adolescente de 14. \u201cMi madre, mis dos hermanas y yo fuimos los \u00faltimos en ver a esas chiquitas con vida, las de la masacre\u201d, cuenta el periodista. \u201cHab\u00eda terminado la misa y nos entretuvimos demasiado en almorzar; cuando salimos quedaban unas cuantas se\u00f1oras que ya iban bajando, nosotros y el grupo de las siete mujeres. Mam\u00e1 les pregunt\u00f3 si vend\u00edan caf\u00e9 y do\u00f1a Marta Eugenia se volvi\u00f3 y dijo: \u2018No se\u00f1ora, nosotros no vendemos caf\u00e9 porque lo que trajimos es para nosotras\u2019. Nos dio ternura porque se miraba gente muy humilde. Yo tengo la imagen de pasar de lejos y que ellas se quedaron ah\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Un campesino encontr\u00f3 los cuerpos al siguiente d\u00eda. Iba a su finca cuando not\u00f3 que hab\u00eda un portillo abierto. Ah\u00ed, en un claro, bajo un \u00e1rbol, estaban los cad\u00e1veres de dos de ellas, do\u00f1a Marta Eugenia y una ni\u00f1a. A las otras cinco las hab\u00edan acomodado en fila, en un hueco. Tres muchachitas fueron violadas y todo el grupo asesinado a balazos\u201d.<\/p>\n<p>El arma utilizada fue una subametralladora M-3, calibre 45 y se encontraron casquillos de balas WRA 54 y WRA 42. Es decir, fabricadas en esos a\u00f1os: 1954 y 1942. \u201cLas armas tienen imperfecciones y funcionan como huellas digitales. Cuando golpea la bala, queda una huella particular. Se hicieron las pruebas de bal\u00edstica y se hall\u00f3 que hab\u00eda una media luna tatuada en la base del cilindro. As\u00ed es como lograron distinguir el arma del Psic\u00f3pata\u201d, explica Vargas.<\/p>\n<p>La Masacre de Alajuelita es el \u00fanico caso en que \u201cest\u00e1 documentado que participaron m\u00e1s de dos personas\u201d, se\u00f1ala. Y tambi\u00e9n es el primero de los que se adjudican al Psic\u00f3pata. En los siguientes cr\u00edmenes continuaron apareciendo casquillos WRA 54 y WRA 42, \u201cuna coincidencia muy extra\u00f1a\u201d. Y m\u00e1s extra\u00f1o a\u00fan: todos ten\u00edan una media luna.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33017\" aria-describedby=\"caption-attachment-33017\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Move.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33017 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Move.jpg\" alt=\"FOTOS: CORTES\u00cdA DE OTTO VARGAS.\" width=\"700\" height=\"904\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151018\/Move.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151018\/Move.jpg 232w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151018\/Move.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33017\" class=\"wp-caption-text\">El 6 de abril de 1986, el asesino en serie conocido como el Psic\u00f3pata mat\u00f3 a siete mujeres en La Cruz de Alajuelita. Seis eran menores de edad. En las fotos aparecen Karla Salas Zamora, de 9 a\u00f1os; Karla Sand\u00ed Zamora, de 12, y Gabriela Salas Zamora, de 16, en el sentido de las agujas del reloj. FOTOS: CORTES\u00cdA DE OTTO VARGAS.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201c\u00bfCu\u00e1ndo empezamos a ver al patr\u00f3n? Cuando matan a una pareja en el Parque la Amistad y ah\u00ed mismo se encuentran los huesos de otra pareja. Ah\u00ed comenz\u00f3 el problema. Cada vez que se desaparec\u00eda una pareja sab\u00edamos que era \u00e9l\u201d. En aquellos malos a\u00f1os Gerardo L\u00e1scarez, ahora retirado, fue jefe de Homicidios del OIJ, luego jefe del Departamento de Investigaciones y despu\u00e9s subdirector de la instituci\u00f3n. A la fecha a\u00fan sostiene que el Psic\u00f3pata era \u201cun experto en guerrilla y en manejo de armas. Un verdadero maestro\u201d.<\/p>\n<p>\u201cDeb\u00eda tener entrenamiento militar. Primero por el arma que usaba y la forma de manejarla. Con esa punter\u00eda. A todos, todos, todos, les met\u00eda un tiro en la parte de atr\u00e1s de la cabeza. En la nuca. Ese era su sello. La marca de \u2018El Psic\u00f3pata\u2019. Para asegurarse de que no pod\u00eda haber una persona media viva. Se los aplic\u00f3 a las ni\u00f1as de Alajuelita\u201d, recuerda. Tiene que escarbar un poco en la memoria para rescatar los detalles peque\u00f1os y de cuando en cuando vuelve a asom\u00e1rsele la indignaci\u00f3n. \u201cNi huellas de zapatos&#8230; Ni naaada\u201d, dice. \u201cPara nosotros, \u00e9l se pon\u00eda pl\u00e1sticos en los zapatos. Usaba guantes, manejaba la escena perfectamente\u201d.<\/p>\n<p>Las parejas fueron su blanco preferido. Era un \u201cverdugo del amor\u201d, en palabras del periodista Ronald Moya, quien realiz\u00f3 para el diario La Naci\u00f3n la mayor cobertura del caso. Entre diciembre de 1986, ocho meses despu\u00e9s del crimen de Alajuelita, y octubre de 1996, el asesino cobr\u00f3 la vida de cinco parejas. Pero su principal objetivo eran las mujeres. \u201cSe detect\u00f3 su predilecci\u00f3n por atacar a las parejas que se aventuran hasta lugares oscuros y despoblados, su desmesurado odio contra la mujer, y su man\u00eda de asesinar al compa\u00f1ero de esta m\u00e1s que todo por \u2018quitarlo del camino\u2019, para descargar luego toda su furia contra ella\u201d, apunta Moya en su reportaje Una luz en el enigma, publicado en noviembre de 1996.<\/p>\n<p>Una sola vez se equivoc\u00f3 y el error le cost\u00f3 el \u00fanico retrato hablado que existe. El 20 de agosto de 1988, cuando volv\u00eda de matar a Aracelly y V\u00edctor Julio, se top\u00f3 con una mujer en el camino y le orden\u00f3: \u201c\u00a1Polic\u00eda, alto! \u00a1M\u00e9tase al cafetal!\u201d. Pero de pronto apareci\u00f3 un providencial veh\u00edculo y el asesino huy\u00f3, dejando atr\u00e1s a su \u00fanica sobreviviente. \u201cVest\u00eda botas negras \u2014tipo militar\u2014, un pantal\u00f3n ancho, jacket negra, camiseta amarilla y boina\u201d, describi\u00f3 luego la mujer ante el OIJ. S\u00ed, dijo, el hombre andaba una subametralladora M-3.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el Psic\u00f3pata fue extremadamente meticuloso, tanto as\u00ed que L\u00e1scarez le puso el nombre del Cazador, porque \u201cpod\u00eda esperar durante tres meses la oportunidad precisa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cDos investigadores m\u00edos comenzaron a hacer una serie de investigaciones con respecto a la persona esta (Juan Jos\u00e9 Urbina Urbina). Llegamos a la conclusi\u00f3n de que no solo pod\u00eda ser (\u2018El Psic\u00f3pata\u2019), sino que era el sospechoso m\u00e1s fuerte y que pr\u00e1cticamente \u00e9l era\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Gerardo L\u00e1scarez,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">exsubdirector del Organismo de Investigaci\u00f3n Judicial (OIJ) de Costa Rica.<br \/>\nEste es el \u00fanico retrato hablado que existe del Psic\u00f3pata.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ante Gerardo L\u00e1scarez se presentaron los oficiales que se\u00f1alaron al nicarag\u00fcense Juan Jos\u00e9 Urbina Urbina como potencial sospechoso de ser el Psic\u00f3pata de la M-3. Llegaron a su oficina y expusieron las pruebas. L\u00e1scarez les dio su consentimiento. \u201cMe parece un buen sospechoso\u201d, dijo. \u201cMet\u00e1monos a esto\u201d. Al trabajar en esta nueva hip\u00f3tesis, despertaron celos profesionales dentro del OIJ y tuvieron \u201calg\u00fan rechazo de la Fiscal\u00eda, que siempre mantuvo la teor\u00eda de que los culpables eran unos delincuentes comunes. Unos drogadictos\u201d.<\/p>\n<p>Ya un a\u00f1o antes, en septiembre de 1997, en una estrategia desesperada el OIJ hab\u00eda distribuido 15,000 volantes con el perfil psicol\u00f3gico del Psic\u00f3pata, una descripci\u00f3n de 11 rasgos del asesino. \u201cEl criminal o criminales siguen libres, posiblemente al acecho de sus pr\u00f3ximas v\u00edctimas. \u00a1Ay\u00fadenos a detenerlos!\u201d, rogaba el documento, que fue introducido en diarios y revistas y colocado en supermercados, puestos de la Polic\u00eda e instituciones del Gobierno.<\/p>\n<p>En resumen, el perfil destacaba lo siguiente: El Psic\u00f3pata no pod\u00eda ser menor de 30 a\u00f1os. Era de contextura fuerte y no se esperaba que fuera gordo, obeso, ni delgado ni d\u00e9bil. Posiblemente era soltero, separado o divorciado; dif\u00edcilmente ten\u00eda pareja y de tenerla, no era una relaci\u00f3n armoniosa ni duradera. No ten\u00eda estabilidad laboral y su trabajo no era muy calificado. Viv\u00eda o hab\u00eda vivido durante mucho tiempo en la zona en la que comet\u00eda sus cr\u00edmenes. Deb\u00eda provenir de una familia de \u201cestructura inadecuada\u201d, en la que la figura materna era o fue centro de poder. Se esperaba un historial de carencia de amor y cuidados e incluso posibles antecedentes de maltrato f\u00edsico o ps\u00edquico. O bien, que en alg\u00fan momento haya sido sometido a tensiones extremas, como la guerra. Seguramente no contaba con un t\u00edtulo profesional y todo indicaba que era una persona nocturna, en cuanto a sus aficiones, costumbres o trabajo. Pod\u00eda ser un \u201caficionado a la cacer\u00eda, al monta\u00f1ismo\u201d y era posible que le gustara \u201ccaminar por zonas boscosas, tanto de d\u00eda como de noche\u201d.<\/p>\n<p>La personalidad, el pasado y los h\u00e1bitos del nicarag\u00fcense coincid\u00edan en varios puntos con el perfil del Psic\u00f3pata. El arma, la famosa M-3, nunca fue encontrada, por eso el caso no se resolvi\u00f3; sin embargo, L\u00e1scarez es categ\u00f3rico cuando afirma que Urbina Urbina \u201ces el sospechoso n\u00famero uno\u201d y que, es m\u00e1s, \u201cno hay otro\u201d. Es la \u00fanica tesis que persiste y para el experto hay de 80 a 90 por ciento de posibilidades de que \u201ceste sea el sujeto que cometi\u00f3 los cr\u00edmenes\u201d. \u201cSolo un juez podr\u00eda decir si es culpable o no y eso no va a pasar, porque est\u00e1 muerto\u201d y adem\u00e1s los casos ya prescribieron, subraya. \u201cNo puedo ser categ\u00f3rico, pero policialmente, desde mi perspectiva, esa es la persona\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33018\" aria-describedby=\"caption-attachment-33018\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/A9RE691.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33018 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/A9RE691.jpg\" alt=\"La Masacre de Alajuelita \" width=\"700\" height=\"1043\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151016\/A9RE691.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151016\/A9RE691.jpg 201w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07151016\/A9RE691.jpg 687w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33018\" class=\"wp-caption-text\">La Masacre de Alajuelita \u201cdesmoraliz\u00f3\u201d a Costa Rica, dijeron los medios de comunicaci\u00f3n. El pa\u00eds no volver\u00eda a ser el mismo. FOTOS: CORTES\u00cdA DE OTTO VARGAS.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El extra\u00f1o caso de otro asesino en serie, conocido como el Matanicas, comenz\u00f3 con el hallazgo de los restos humanos en el precipicio del cerro Zurqu\u00ed, entre los que yac\u00edan los de Urbina Urbina. Naturalmente, al inicio a nadie pod\u00eda ocurr\u00edrsele que un asesino diera muerte a otro por accidente. Coincidencias como esa solo pasan en novelas o en el cine. Pero investigaciones posteriores apuntar\u00edan a que a veces la realidad supera a la ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>El 24 de marzo de 1998, Urbina Urbina viajaba en su camioneta y choc\u00f3 contra otro veh\u00edculo en la avenida segunda de San Jos\u00e9, en plena capital. Los testigos lo recuerdan aturdido y desorientado. Y una fotograf\u00eda de Telenoticias lo muestra desvanecido, recostado a una casa rodante en la escena de la colisi\u00f3n. Es la \u00faltima vez que se le vio con vida, antes de ser encontrado en el Zurqu\u00ed, casi tres meses m\u00e1s tarde, el 19 de junio. En aquel momento se dijo que hab\u00eda sido v\u00edctima de un taxista pirata que lo conoci\u00f3 en un bar el d\u00eda del accidente y que, seg\u00fan el diario La Naci\u00f3n, tras el choque se ofreci\u00f3 a llevarlo pues \u201c\u00e9l no se encontraba en condiciones para manejar\u201d.<\/p>\n<p>Su propia muerte puso a Urbina Urbina bajo la lupa de la Polic\u00eda, que se dedic\u00f3 a indagar en sus antecedentes. As\u00ed iniciaron, casi sin querer, las investigaciones que culminar\u00edan en el informe Ram\u00edrez-Chac\u00f3n, en el que se exponen detalles que acusan al nicarag\u00fcense. Gerardo L\u00e1scarez hizo p\u00fablicas sus sospechas en abril del a\u00f1o 2002, revelando la informaci\u00f3n a la prensa costarricense, incluido el retrato hablado del Psic\u00f3pata.<\/p>\n<p>\u201cUn exguerrillero de la contra nicarag\u00fcense, que trabaj\u00f3 en la Polic\u00eda Metropolitana de San Jos\u00e9 y fue asesinado hace cuatro a\u00f1os, tiene altas probabilidades de haber sido el Psic\u00f3pata que mat\u00f3 a 19 personas entre 1986 y 1996\u201d, escribi\u00f3 Ronald Moya, para La Naci\u00f3n. \u201cEl sospechoso tendr\u00eda hoy 54 a\u00f1os de edad. Su infancia transcurri\u00f3 en Nicaragua y a los 12 a\u00f1os fue sacado de su casa por el ej\u00e9rcito somocista para participar en diversas actividades, lo que le dej\u00f3 una gran experiencia de tipo militar. Se le conoc\u00eda como un francotirador preciso. La Polic\u00eda descubri\u00f3 que el odio por las mujeres que se le atribuye tuvo, al parecer, origen en los maltratos de su madre cuando era ni\u00f1o y en decepciones amorosas que sufri\u00f3 de dos mujeres con las que convivi\u00f3 en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los ochenta. Ingres\u00f3 a nuestro pa\u00eds por primera vez en 1979, procedente de Nicaragua\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe, de 1983 a 1984, Urbina Urbina trabaj\u00f3 en la Polic\u00eda Metropolitana de Costa Rica (ahora extinta) en el patrullaje nocturno de Curridabat, Patarr\u00e1 y San Antonio de Desamparados, sitios en donde a\u00f1os m\u00e1s tarde se cometieron la mayor\u00eda de los asesinatos del Psic\u00f3pata. Adem\u00e1s, se asegur\u00f3 que cuando era polic\u00eda le daba por enca\u00f1onar a las parejas que encontraba en lugares solitarios.<\/p>\n<p>Parientes del nicarag\u00fcense entregaron al OIJ una chaqueta y una bolsa pl\u00e1stica con balas calibre 45 que \u00e9l guardaba en su habitaci\u00f3n y lo describieron como \u201cun hombre solitario que no permit\u00eda que nadie visitara su casa\u201d. Se descubri\u00f3, adem\u00e1s, que era propietario de dos taxis y que guardaba uno en un garaje ubicado en Patarr\u00e1 de Desamparados, a un centenar de metros del sitio donde fueron asesinados, en octubre de 1996, Mauricio Cordero L\u00f3pez, de 24 a\u00f1os, e Ileana \u00c1lvarez Bland\u00f3n, de 23. Las \u00faltimas v\u00edctimas del Psic\u00f3pata.<\/p>\n<p>El OIJ encontr\u00f3, tambi\u00e9n, un cuchillo similar al que el asesino utilizaba para destrozar los \u00f3rganos genitales de las mujeres. Al estudiar sus movimientos migratorios entre 1982 y 1997, se comprob\u00f3 que casualmente Urbina Urbina sal\u00eda de Costa Rica hacia Nicaragua horas despu\u00e9s de cada crimen. Y en la Caja Costarricense del Seguro Social se averigu\u00f3 que de 1990 a 1995, el sospechoso padeci\u00f3 de la pr\u00f3stata y otros trastornos urol\u00f3gicos, lo que para las autoridades explicaba por qu\u00e9 los asesinatos se detuvieron entre abril de 1989 y marzo de 1995.<\/p>\n<p>Al momento de su muerte, el hombre llevaba 25 a\u00f1os residiendo en Costa Rica y hab\u00eda vivido en La Uni\u00f3n y en Curridabat, zonas en que ocurrieron ocho de los 19 asesinatos. Se supone que naci\u00f3 \u201cen una barriada de Managua\u201d en 1948 y que \u201csu madre qued\u00f3 encinta tras una breve relaci\u00f3n con un militar adinerado para quien trabaj\u00f3 como empleada dom\u00e9stica\u201d, se\u00f1ala Moya en la nota Amplias pruebas contra el Psic\u00f3pata. \u201cAnte la noticia del embarazo, el militar la despidi\u00f3 de la casa\u201d.<\/p>\n<p>En diciembre de 1985, Urbina Urbina volvi\u00f3 a Costa Rica, junto con un grupo de exguerrilleros. Desde finales de 1984, asegur\u00f3 el OIJ, hab\u00eda estado en Nicaragua, enlistado en las filas de la Alianza Revolucionaria Democr\u00e1tica (Arde), liderada por Ed\u00e9n Pastora, el Comandante Cero.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El \u00fanico Juan Jos\u00e9 Urbina Urbina que recuerda era un adolescente. Eso dice Ed\u00e9n Pastora, de 78 a\u00f1os. \u201cEra un muchacho. Un muchacho que estuvo en el campamento con apenas 13 o 14 a\u00f1os. Lo mand\u00e9 a un refugio a El Lim\u00f3n. Tres, cuatro, cinco a\u00f1os despu\u00e9s result\u00f3 ser este que mencionan, pero no hay pruebas de que lo sea. Solo eran sospechas. Yo creo que era tan peque\u00f1o&#8230; Cuando pas\u00f3 por donde nosotros era el 84 o el 85. Y nosotros nos retiramos en el 86. Ese cipote nunca recibi\u00f3 entrenamiento militar\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>No obstante, en el 2002, cuando estall\u00f3 la nueva de que el OIJ sospechaba de un nica, Pastora confirm\u00f3 al diario La Prensa, de Nicaragua, que Urbina Urbina, bajo el seud\u00f3nimo de Polanco, colabor\u00f3 con Arde en una casa de seguridad. Pero \u201cPolanco\u201d, explic\u00f3, era un elemento enviado por los l\u00edderes de las Fuerzas Democr\u00e1ticas Nicarag\u00fcenses (FDN) para desarticular a Arde.<\/p>\n<p>Ahora Pastora se ve un poco dudoso. Dice que a tantos a\u00f1os de distancia ya se le escapan los detalles. Cuenta que aquella \u00e9poca de guerra fue caldo de muchos psic\u00f3patas sanguinarios. Considera que cualquiera pudo ser el asesino de los cafetales, \u201cun tico o un nicarag\u00fcense\u201d, pero que en ese momento hist\u00f3rico \u201ctodas las anomal\u00edas se las echaban a los nicas\u201d. \u201cLos ticos con todo y su OIJ muy capaz no lo pudieron agarrar\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Echa una ojeada al retrato hablado del Psic\u00f3pata y de inmediato dice: \u201cNo. A ese muchacho lo conoc\u00ed chavalito\u201d. El adolescente que mand\u00f3 a un refugio, no pudo ser el Psic\u00f3pata, afirma. Si se trata, sin embargo, de alg\u00fan guerrillero de Arde, de los que fueron enviados para \u201cocasionar problemas\u201d dentro de la organizaci\u00f3n, \u201cquiz\u00e1s lo fue\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Para 1987 la histeria ya era nacional. Los pap\u00e1s no dejaban salir a sus hijos y \u201chab\u00eda un clima de terror que cambi\u00f3 al pa\u00eds\u201d, recuerda el periodista Otto Vargas. Costa Rica se hallaba en un perenne \u201cestado de alerta, de sitio, porque se sab\u00eda que en esa cordillera era donde atacaba \u2018El Psic\u00f3pata\u2019, pero en cualquier momento pod\u00eda atacar en otro lado. El pa\u00eds entr\u00f3 en un estado de alerta nerviosa terrible\u201d, agrega Gerardo L\u00e1scarez. Los a\u00f1os m\u00e1s duros, seg\u00fan Vargas, fueron cuatro, del 87 al 90.<\/p>\n<p>El caso del Psic\u00f3pata, dice L\u00e1scarez, cost\u00f3 millones y millones de colones y le rob\u00f3 el sue\u00f1o a muchos polic\u00edas. Todav\u00eda hoy cada vez que se presenta como antiguo miembro del OIJ, la gente le pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con el Psic\u00f3pata?\u201d. L\u00e1scarez cree que la Polic\u00eda de Costa Rica le debe una explicaci\u00f3n al pa\u00eds y reconoce que hubo una \u201cp\u00e9sima, err\u00f3nea y totalmente desafortunada interpretaci\u00f3n del sitio del suceso\u201d. El \u201cerror garrafal\u201d fue ver la serie de asesinatos como un caso com\u00fan. \u201cLa Polic\u00eda no ten\u00eda experiencia, ten\u00eda 12 a\u00f1os de creada\u201d y cuando se acept\u00f3 la tesis de que unos \u201cmarihuanos\u201d pod\u00edan ser los autores de la Masacre de Alajuelita, se meti\u00f3 por el rastro equivocado para \u201cperderse para siempre\u201d.<\/p>\n<p>A juicio de L\u00e1scarez, el del Psic\u00f3pata es el caso m\u00e1s grave que ha enfrentado el OIJ y quedar\u00e1 para los anales de la historia de los cr\u00edmenes sin resolver. \u201cLa Polic\u00eda lo arrastrar\u00e1 por siempre\u201d, afirma. Y contin\u00faa, sin embargo, creyendo en la tesis del nicarag\u00fcense asesino. La prueba, dice, es que desde que ese hombre muri\u00f3 los cr\u00edmenes se detuvieron. Nunca ha vuelto a haber tanta sangre en los cafetales.<\/p>\n<h4>Apuntes y curiosidades<\/h4>\n<p>En enero de 1997 la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) entr\u00f3 al caso del Psic\u00f3pata. Ayud\u00f3 al Organismo de Investigaci\u00f3n Judicial (OIJ) a establecer los perfiles del asesino.<\/p>\n<p>El caso de Ligia Camacho es el m\u00e1s at\u00edpico dentro de las 19 muertes causadas por el Psic\u00f3pata. A ella la mataron de un disparo en la cabeza, hecho desde una ventana, cuando le\u00eda tranquilamente sentada en su cama.<\/p>\n<p>El asesinato de Aracelly Ast\u00faa Calder\u00f3n fue el m\u00e1s sangriento. El hombre extrajo algunas v\u00edsceras, las destroz\u00f3 y las esparci\u00f3 por el cafetal.<\/p>\n<p>En 2008 se estren\u00f3 la pel\u00edcula El Psic\u00f3pata, producto del cine costarricense. Por su mala calidad, recibi\u00f3 una marejada de cr\u00edticas y fue calificada como una \u201cverg\u00fcenza\u201d.<\/p>\n<p>Ya prescribieron los 19 cr\u00edmenes que se le adjudican a este asesino en serie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A finales de los a\u00f1os ochenta un asesino en serie sumi\u00f3 a Costa Rica en estado de sitio e histeria. Cobr\u00f3 19 vidas y nunca fue atrapado por la Polic\u00eda. El sospechoso m\u00e1s importante est\u00e1 muerto. Y es un nicarag\u00fcense<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":33021,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[928],"class_list":["post-33016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-costa-rica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33016"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54413,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33016\/revisions\/54413"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33021"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}