{"id":33097,"date":"2014-05-11T14:47:34","date_gmt":"2014-05-11T20:47:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33097"},"modified":"2021-03-03T13:55:01","modified_gmt":"2021-03-03T19:55:01","slug":"el-punetazo-de-la-amistad-rota-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-punetazo-de-la-amistad-rota-2\/","title":{"rendered":"El pu\u00f1etazo de la amistad rota"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Adem\u00e1s de ser c\u00e9lebres escritores, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y Mario Vargas Llosa eran amigos. Eran. Un derechazo de Vargas Llosa al ojo izquierdo de Garc\u00eda M\u00e1rquez, en 1976, rompi\u00f3 con la amistad y fue el presagio de los bandos pol\u00edticos en que militar\u00edan: izquierda y derecha<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Arlen Cerda y Tammy Zoad Mendoza M.<\/strong><\/p>\n<p>Mario Vargas Llosa es de derecha. Lo dej\u00f3 m\u00e1s que claro aquella noche que clav\u00f3 su pu\u00f1o diestro en el ojo izquierdo de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p>Uno de los pu\u00f1etazos m\u00e1s famosos de la historia contempor\u00e1nea no fue en un ring de boxeo, sino en la penumbra de una sala de teatro mexicano hace 38 a\u00f1os. Tampoco fueron atl\u00e9ticos p\u00fagiles los protagonistas de la violenta escena que termin\u00f3 con un hombre en el suelo goteando sangre y el otro sudando de c\u00f3lera. Fue nada m\u00e1s y nada menos que el escritor peruano Mario Vargas Llosa quien de un pu\u00f1etazo derrib\u00f3 al colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez el 12 de febrero de 1976.<\/p>\n<p>\u201cEl Marqu\u00e9s\u201d Vargas Llosa versus \u201cGabo\u201d Garc\u00eda M\u00e1rquez. Gabo no le meti\u00f3 mano y nunca se sabr\u00e1 si hubiera sido una pelea limpia entre uno de derecha y uno de izquierda. Lo cierto es que desde entonces ninguno de los dos habl\u00f3 del incidente en p\u00fablico, y tampoco se dirigieron la palabra nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo, y sus roces con la pol\u00edtica, ambas figuras literarias se posicionaron en los extremos que los mantuvieron como los grandes \u201cenemigos\u201d que ten\u00edan un pacto de silencio.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33099\" aria-describedby=\"caption-attachment-33099\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5552725462016-7748.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33099 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5552725462016-7748.jpg\" alt=\"Estas son las famosas fotograf\u00edas de Gabo y su ojo morado, publicadas en edici\u00f3n 149 de la revista Soho, de Colombia. Fue \u00e9l mismo quien le pidi\u00f3 a su amigo fot\u00f3grafo Rodrigo Moya que se la tomara dos d\u00edas despu\u00e9s del incidente. Moya tampoco pudo saber la raz\u00f3n de aquella trompada y comparti\u00f3 la foto 30 a\u00f1os despu\u00e9s de aquel d\u00eda.\" width=\"700\" height=\"429\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150921\/Acr5552725462016-7748.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150921\/Acr5552725462016-7748.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33099\" class=\"wp-caption-text\">Estas son las famosas fotograf\u00edas de Gabo y su ojo morado, publicadas en edici\u00f3n 149 de la revista Soho, de Colombia. Fue \u00e9l mismo quien le pidi\u00f3 a su amigo fot\u00f3grafo Rodrigo Moya que se la tomara dos d\u00edas despu\u00e9s del incidente. Moya tampoco pudo saber la raz\u00f3n de aquella trompada y comparti\u00f3 la foto 30 a\u00f1os despu\u00e9s de aquel d\u00eda.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Se hab\u00edan conocido nueve a\u00f1os atr\u00e1s, en 1967, en el aeropuerto internacional de Caracas. Llegaron al mismo tiempo para asistir a un congreso literario en el cual el escritor peruano recibir\u00eda el Premio R\u00f3mulo Gallegos y el autor colombiano de <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em> asist\u00eda como invitado.<\/p>\n<p>Algunos a\u00f1os antes, Vargas Llosa hab\u00eda tenido la oportunidad de conocer la obra de Garc\u00eda M\u00e1rquez, cuando trabajando para la radiotelevisi\u00f3n francesa le pidieron que comentara <em>El coronel no tiene quien le escriba<\/em>. \u201cA m\u00ed me gust\u00f3 much\u00edsimo la novela y as\u00ed descubr\u00ed que hab\u00eda un escritor colombiano pues novedoso y en Francia el libro tuvo mucho \u00e9xito\u201d, relat\u00f3 recientemente el escritor peruano sobre los inicios de su amistad con Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p>Durante casi una d\u00e9cada, ambos cultivaron una estrecha amistad. En Espa\u00f1a, fueron vecinos en el barrio barcelon\u00e9s de Sarria, a solo una cuadra de distancia, y adem\u00e1s compart\u00edan a la misma agente literaria. Pero tras el pu\u00f1etazo, que se atribuye a un l\u00edo de faldas, las diferencias entre los dos fueron cada vez m\u00e1s evidentes y as\u00ed Vargas Llosa pas\u00f3 de referirse a Garc\u00eda M\u00e1rquez como \u201cAmad\u00eds de Am\u00e9rica\u201d a \u201ccortesano de Fidel Castro\u201d. No volver\u00edan a encontrarse.<\/p>\n<p>\u201cLos latinoamericanos que nacimos por esos a\u00f1os crecimos en un mundo dividido entre los partidarios de uno y otro, como si se tratase de dos equipos de futbol. Garc\u00eda M\u00e1rquez defend\u00eda la Revoluci\u00f3n cubana. Vargas Llosa, la democracia de partidos. Garc\u00eda M\u00e1rquez encarnaba el exotismo latinoamericano y el pensamiento m\u00e1gico. Vargas Llosa era un novelista realista, frecuentemente urbano, y un intelectual racionalista. Garc\u00eda M\u00e1rquez usaba guayabera. Vargas Llosa, traje y corbata\u201d, asegura el periodista peruano Santiago Roncagliolo en un art\u00edculo que analiza la rivalidad literaria e ideol\u00f3gica entre ambos escritores, publicado por el diario colombiano El Tiempo, d\u00edas despu\u00e9s de la muerte de Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p>Entre seguidores, a Vargas Llosa se le considera un escritor m\u00e1s actual y arriesgado, pero a Garc\u00eda M\u00e1rquez se le mitific\u00f3 como genio literario, aunque sus \u00faltimos textos no entran con la conocida facilidad entre los favoritos ni memorables. Est\u00e1 claro, s\u00ed, que la trayectoria de cada uno ha sido bastante opuesta. \u201cEl fin de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez coincide con el m\u00e1ximo esplendor de Mario Vargas Llosa: la recepci\u00f3n del Nobel y la inauguraci\u00f3n del premio literario bienal que lleva su nombre. Algunos han querido ver en este azar un triunfo final cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de la pelea. Para m\u00ed, m\u00e1s bien, es momento de recordar lo que ocurri\u00f3 antes, cuando los dos juntos lo cambiaron todo, hasta convertirse en s\u00edmbolos de momentos hist\u00f3ricos sucesivos\u201d, valora Roncagliolo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33098\" aria-describedby=\"caption-attachment-33098\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5552725462016-1916.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33098 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5552725462016-1916.jpg\" alt=\"Fueron parte y principales exponentes del \u201cBoom\u201d latinoameriano, pero no solo la literatura los un\u00eda. Tanto ellos como sus esposas, Patricia Llosa y Mercedes Barcha, empezaron una amistad que se fortaleci\u00f3 por la cercan\u00eda durante su permanencia en Barcelona en 1967.\" width=\"700\" height=\"471\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150922\/Acr5552725462016-1916.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150922\/Acr5552725462016-1916.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33098\" class=\"wp-caption-text\">Fueron parte y principales exponentes del \u201cBoom\u201d latinoameriano, pero no solo la literatura los un\u00eda. Tanto ellos como sus esposas, Patricia Llosa y Mercedes Barcha, empezaron una amistad que se fortaleci\u00f3 por la cercan\u00eda durante su permanencia en Barcelona en 1967.<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cEn los \u00faltimos a\u00f1os era cortante con el tema de Nicaragua, solo me dec\u00eda que se sent\u00eda estafado, que le hab\u00edan vendido una revoluci\u00f3n y que esto era otra cosa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Sergio Ram\u00edrez Mercado,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">sobre sus conversaciones con Gabo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En 1977 Sergio Ram\u00edrez visit\u00f3 Bogot\u00e1 para pedirle a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez intercesi\u00f3n con el presidente venezolano Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez. \u00c9l era el representante de los guerrilleros sandinistas que necesitaban conseguir apoyo para la lucha antisomocista. Le habl\u00f3 de m\u00e1s de mil hombres armados que asaltar\u00edan por sorpresa a Somoza y de estrategias fr\u00edamente calculadas de lo que ser\u00eda el inicio del fin de la dictadura. Pero lo \u00fanico cierto era la temeridad de los guerrilleros que estaban dispuestos a enfrentarse a la Guardia Nacional, a pesar de una gran desventaja en cuanto a n\u00famero de armamento.<\/p>\n<p>Pero de eso no se dar\u00eda cuenta Gabo sino hasta tiempo despu\u00e9s, y con el correspondiente reclamo a Sergio Ram\u00edrez recibi\u00f3 una respuesta de escritor a escritor. \u00bfAcaso \u00e9l no hab\u00eda dibujado m\u00e1s muertos en su versi\u00f3n de la masacre de la bananera en <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>? El \u201cdetalle\u201d de las cifras pas\u00f3 por alto para Gabo, al final de cuentas el prop\u00f3sito era el mismo, y \u00e9l se hab\u00eda convertido en una suerte de palad\u00edn de la izquierda latinoamericana, sobre todo del comunismo cubano.<\/p>\n<p>En una dedicatoria que compartiera la primera dama Rosario Murillo, a trav\u00e9s de una foto p\u00fablica, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez se declar\u00f3 \u201csandinista errante\u201d. Pero eso habr\u00eda sido en la d\u00e9cada de los ochenta, luego su encanto por la revoluci\u00f3n nicarag\u00fcense se disip\u00f3 a tal punto que evitaba hablar del tema. \u201cEn los \u00faltimos a\u00f1os era cortante con el tema de Nicaragua, solo me dec\u00eda que se sent\u00eda estafado, que le hab\u00edan vendido una revoluci\u00f3n y que esto era otra cosa\u201d, conf\u00eda Ram\u00edrez Mercado.<\/p>\n<p>Entre letras y pol\u00edtica, los lazos de amistad entre ambos se mantuvieron hasta ahora. Encuentros en reuniones de escritores, visitas casuales durante viajes a M\u00e9xico, en uno que otro homenaje. La \u00faltima vez que se vieron fue en el cumplea\u00f1os 86 de Garc\u00eda M\u00e1rquez, en una celebraci\u00f3n con amigos en su casa de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>\u201cMi relaci\u00f3n con \u00e9l siempre fue fraterna, cada vez que nos encontr\u00e1bamos retom\u00e1bamos aquellas pl\u00e1ticas que hab\u00edamos dejado inconclusas. Literatura, cine y por supuesto, pol\u00edtica. Se pod\u00eda hablar de todo con \u00e9l, siempre aprend\u00edas algo\u201d, comenta Ram\u00edrez Mercado.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33100\" aria-describedby=\"caption-attachment-33100\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5552725462016-16894.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33100 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5552725462016-16894.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"421\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150920\/Acr5552725462016-16894.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150920\/Acr5552725462016-16894.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150920\/Acr5552725462016-16894.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33100\" class=\"wp-caption-text\">Sergio Ram\u00edrez Mercado cultiv\u00f3 una cercana y duradera amistad con el escritor colombiano desde 1977.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El escritor peruano estuvo por primera vez en Nicaragua en enero de 1985, en ocasi\u00f3n de la primera toma de posesi\u00f3n de Daniel Ortega durante la Revoluci\u00f3n sandinista, sobre la cual escribi\u00f3 un amplio reportaje cr\u00edtico para The New York Times.<\/p>\n<p>Volver al pa\u00eds le tom\u00f3 21 a\u00f1os y fue siempre en enero, esta vez para recibir la Orden Rub\u00e9n Dar\u00edo de parte del gobierno de Enrique Bola\u00f1os. Dio un paseo por Granada, se mostr\u00f3 accesible con quien se le acerc\u00f3 para una foto o un aut\u00f3grafo, pero tambi\u00e9n aprovech\u00f3 para advertir el peligro del regreso del sandinismo al poder.<\/p>\n<p>\u201cLa izquierda de la que se debe cuidar Am\u00e9rica Latina es la que lidera el presidente cubano, Fidel Castro y \u2018su alumno\u2019 el mandatario de Venezuela, Hugo Ch\u00e1vez\u201d, a quienes catalog\u00f3 como \u201cuna verg\u00fcenza para sus pa\u00edses y para todo el continente\u201d, dijo en una rueda de prensa ofrecida en su visita el 3 de enero de 2006. Ve\u00eda como peligroso el renacimiento del populismo de Castro y Ch\u00e1vez.<\/p>\n<p>A\u00f1o y medio despu\u00e9s, escribi\u00f3 un art\u00edculo titulado Para la historia de la infamia en el que calific\u00f3 como en \u201cun acto de verdadero desvar\u00edo colectivo, los electores eligieron el a\u00f1o pasado a Daniel Ortega para ocupar la primera magistratura de la naci\u00f3n, olvidando su catastr\u00f3fica primera gesti\u00f3n (1985-1990) y legitimando el pacto mafioso con el expresidente \u201cliberal\u201d Arnoldo Alem\u00e1n. Esta alianza mafiosa y antinatura de una supuesta izquierda y otra supuesta derecha \u2014en verdad dos bandas gansteriles disfrazadas de partidos pol\u00edticos\u2014 ha permitido la desnaturalizaci\u00f3n de la justicia; sentado las bases de una nueva dictadura, y abierto la puerta para que Daniel Ortega y Arnoldo Alem\u00e1n se salgan con la suya y se libren de pagar por los delitos que se les imputan\u201d.<\/p>\n<p>Luego de haber comulgado con las ideas de izquierda, Mario Vargas Llosa fue cambiando de parecer y se ha declarado enemigo del m\u00e1s significativo ejemplo de comunismo: Fidel Castro.<\/p>\n<p>Hay quienes consideran que esta es la raz\u00f3n de la ruptura y que aquel golpe pudo haber sido por alguna insignificancia. Las versiones de la razones del golpe han encendido chispas nuevamente entre los conocidos de ambos. Que si Llosa le era infiel a Patricia y Gabo le aconsej\u00f3 que lo dejara. Que si se trat\u00f3 de una broma cuando ofreci\u00f3 ser su amante, o que si Patricia quiso cobrarle la infidelidad a Vargas Llosa haci\u00e9ndole creer que hab\u00eda tenido un romance con su amigo. Que si hab\u00eda rivalidad o envidia profesional entre los escritores. De cualquier manera desde mucho antes de aquel golpe las diferencias entre ambos iban creciendo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33101\" aria-describedby=\"caption-attachment-33101\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr555272546201624127.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33101 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr555272546201624127.jpg\" alt=\"Mario Vargas Llosa, escritor peruano, durante su paseo por la ciudad de Granada y las isletas, el 2 de enero, 2006. GERMAN MIRANDA\/LA PRENSA\" width=\"700\" height=\"488\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150919\/Acr555272546201624127.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150919\/Acr555272546201624127.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33101\" class=\"wp-caption-text\">Mario Vargas Llosa en su visita a Nicaragua en 2006, cuando fue invitado para recibir la Orden Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cEl plan parec\u00eda una locura demasiado simple. Se trataba de tomarse el Palacio Nacional de Nicaragua a pleno d\u00eda y con solo 25 hombres, mantener en rehenes a los miembros de la C\u00e1mara de Diputados y obtener como rescate la liberaci\u00f3n de todos los presos pol\u00edticos&#8230;\u201d, reza el texto que Garc\u00eda M\u00e1rquez escribiera en 1978, acerca del asalto al Palacio Nacional, una cr\u00f3nica magistral titulada Cr\u00f3nica del asalto a la Casa de los Chanchos.<\/p>\n<p>Luego de la llamada \u201cOperaci\u00f3n Chanchera\u201d, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez lleg\u00f3 directamente al cuartel de Tinajitas, de las Fuerzas de Defensa de Panam\u00e1, donde estaban hospedados los dirigentes de la operaci\u00f3n. Hugo Torres, Ed\u00e9n Pastora y Dora Mar\u00eda T\u00e9llez tendr\u00edan una entrevista con \u00e9l.<\/p>\n<p>\u201cDesde el comienzo de nuestra conversaci\u00f3n nos sentimos atra\u00eddos y seducidos por la sencillez, inteligencia, campechaner\u00eda y buen sentido del humor de este escritor que para esas fechas ya resum\u00eda una rica obra y quien, con la calidad de sus novelas, cr\u00f3nicas y cuentos llenos de fecunda imaginaci\u00f3n y sabrosa prosa, ya se estaba forjando como uno de los grandes de la literatura latinoamericana\u201d, coment\u00f3 Hugo Torres en un escrito reciente.<\/p>\n<p>Fue una entrevista de varias horas, m\u00e1s bien una pl\u00e1tica en la que \u00e9l jalaba h\u00e1bilmente los hilos para que se desenrollara la historia que tanto quer\u00eda escuchar. Torres se durmi\u00f3 en plena conversaci\u00f3n por el cansancio de la faena, al despertar las bromas de Gabo sobre publicar sus fotos eran una muestra de la picard\u00eda que seg\u00fan quienes le conocieron caracterizaba al escritor.<\/p>\n<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez visit\u00f3 Nicaragua en 1980, para celebrar el primer a\u00f1o de la Revoluci\u00f3n sandinista, esa ser\u00eda la primera de varias visitas al pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>No pod\u00eda haber sido de otra forma. El padre del realismo m\u00e1gico muri\u00f3 un Jueves Santo, como la mism\u00edsima \u00darsula Iguar\u00e1n, la matriarca de la estirpe Buend\u00eda, fundadores del m\u00edtico Macondo.<\/p>\n<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez muri\u00f3 el jueves 17 de abril en su casa de M\u00e9xico, pa\u00eds en que vivi\u00f3 desde 1961. Su refugio solariego, donde decidi\u00f3 descansar y alejarse de la fama que lo hostigaba. Desde su diagn\u00f3stico de linfoma en 1999, Garc\u00eda M\u00e1rquez redujo su participaci\u00f3n en actividades p\u00fablicas.<\/p>\n<p>\u201cAunque \u00e9l ya estaba muy mal, uno nunca espera que esto le pase a los amigos, pero como bien me dec\u00eda cada vez que mor\u00eda un amigo en com\u00fan: ahora se est\u00e1n muriendo los que antes nunca se mor\u00edan\u201d, reconoce Sergio Ram\u00edrez Mercado.<\/p>\n<p>Mario Vargas Llosa se enter\u00f3 de la noticia en la ciudad andina de Ayacucho, donde vacacionaba junto a su familia. Estaba en el Hotel Plaza de esa ciudad cuando la prensa le dio la noticia. \u201cHa muerto un gran escritor cuyas obras dieron gran difusi\u00f3n y prestigio a la literatura de nuestra lengua\u201d, alcanz\u00f3 a decir Vargas Llosa, acongojado, al periodista del canal de televisi\u00f3n. \u201cSus novelas le sobrevivir\u00e1n y seguir\u00e1n ganando lectores por doquier. Env\u00edo mis condolencias a su familia\u201d&#8230; y par\u00f3 de hablar.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 record\u00f3 aquel momento en la sala del teatro cuando el peque\u00f1o Gabo le gritara \u201c\u00a1Mario!\u201d con los brazos extendidos, mientras \u00e9l disparaba ese derechazo que le dejar\u00eda a Gabo el ojo morado.<\/p>\n<h4>La foto que pas\u00f3 30 a\u00f1os guardada<\/h4>\n<p>El 14 de febrero de 1976 tocaron el timbre de la casa de Rodrigo Moya. Era Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, llevaba un saco a cuadros, una camisa clara por dentro y un tremendo moret\u00f3n en el ojo.<\/p>\n<p>\u201cEl Gabo quer\u00eda dejar constancia de aquella agresi\u00f3n, y yo era el fot\u00f3grafo amigo y de confianza para perpetuarla. Claro que me pregunt\u00e9 azorado qu\u00e9 hab\u00eda pasado, y claro que tambi\u00e9n Gabo fue evasivo y atribuy\u00f3 la agresi\u00f3n a diferencias que ya eran insalvables en la medida que el autor de La guerra del fin del mundo se sumaba a ritmo acelerado con el pensamiento de derecha, mientras que el escritor que a\u00f1os despu\u00e9s recibir\u00eda el Premio Nobel segu\u00eda fiel a las causas de izquierda\u201d, comentar\u00eda Rodrigo Moya en la edici\u00f3n 149 de la revista Soho, de Colombia, en la que 30 a\u00f1os despu\u00e9s de tomadas, decidi\u00f3 publicar las fotograf\u00edas.<\/p>\n<p>\u201cGuarda las fotos y m\u00e1ndame unas copias, me dijo Gabo antes de irse. Las guard\u00e9 30 a\u00f1os y hoy que \u00e9l cumple 80, y 40 la primera edici\u00f3n de <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, considero correcta la publicaci\u00f3n de este comentario sobre el terror\u00edfico encuentro entre dos grandes escritores\u201d, agreg\u00f3 Moya.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cEs un pacto entre Garc\u00eda M\u00e1rquez y yo. \u00c9l lo respet\u00f3 hasta su muerte y yo har\u00e9 lo mismo (\u2026) Vamos a dejar a nuestros bi\u00f3grafos, si los merecemos, que investiguen la cuesti\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Mario Vargas Llosa, en abril 2014, sobre su pelea y ruptura con Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr555272546201628018.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-33105 size-medium\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr555272546201628018-219x300.jpg\" alt=\"Escritor Pruana Mario Vargas Llosa, enero 3 del2006. Managua, Nicaragua. Foto LA PRENSA\/Tomas Stargardter\" width=\"219\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150915\/Acr555272546201628018.jpg 219w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150915\/Acr555272546201628018.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 219px) 100vw, 219px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de ser c\u00e9lebres escritores, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y Mario Vargas Llosa eran amigos. Eran. Un derechazo de Vargas Llosa al ojo izquierdo de Garc\u00eda M\u00e1rquez, en 1976, rompi\u00f3 con la amistad y fue el presagio de los bandos pol\u00edticos en que militar\u00edan: izquierda y derecha<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":33106,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-33097","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33097"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33097\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53568,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33097\/revisions\/53568"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33106"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}