{"id":33133,"date":"2014-06-08T12:59:13","date_gmt":"2014-06-08T18:59:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33133"},"modified":"2020-11-11T13:44:50","modified_gmt":"2020-11-11T19:44:50","slug":"33133","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/33133\/","title":{"rendered":"Aquella Granada industrial"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">A mediados del siglo pasado, Granada fue un importante n\u00facleo industrial del pa\u00eds. D\u00eda y noche en decenas de pr\u00f3speras f\u00e1bricas, se produc\u00eda jab\u00f3n, aceite, cuero, textiles y m\u00e1s. Hoy solo quedan recuerdos e instalaciones en ruinas o abandonadas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Arlen Cerda<\/strong><\/p>\n<p>Ricardo Cordonero dice que \u00e9l no cree en fantasmas y por eso no le da cr\u00e9dito a las historias sobre los espantos que otros aseguran haber visto en las antiguas instalaciones de la Jaboner\u00eda Prego, de Granada, donde \u00e9l trabaja como vigilante nocturno hace m\u00e1s de quince a\u00f1os. Casi siempre \u2014dice\u2014 los ruidos son solo gatos que se cuelan en las bodegas o se trata de la estructura que a veces cruje como si sus viejos hierros se intentaran desperezar. En esta, que fue una de las jaboneras m\u00e1s modernas de la regi\u00f3n, el \u00faltimo jab\u00f3n se produjo en 1996.<\/p>\n<p>Todav\u00eda en pie sobre la amplia calle La Inmaculada, de Granada, a 45 kil\u00f3metros al oriente de la capital, la popular Jaboner\u00eda Prego, donde hasta 1981 trabajaban m\u00e1s de 500 empleados, hoy es solo un conjunto de galerones vac\u00edos, en los cuales se pueden observar los restos de una estructura que poco a poco se ha desmantelado tras su cierre definitivo a mediados de los 90.<\/p>\n<p>\u201cDa tristeza\u201d, reconoce Melchor Prego, uno de los herederos de la jaboner\u00eda que fund\u00f3 su abuelo y quien fue el \u00faltimo gerente general de la familia en esta empresa que de estar abierta tendr\u00eda m\u00e1s de noventa a\u00f1os de historia.<\/p>\n<p>A Armando Navas Ferrari, fundador y propietario de la Tener\u00eda Ferrari, tambi\u00e9n le da tristeza recorrer las antiguas instalaciones de la curtidur\u00eda que \u00e9l inici\u00f3 en septiembre de 1956, en la periferia sur de la misma ciudad, y donde ahora, abriendo una puerta vieja tras otra, va relatando con una precisi\u00f3n que asombra en un hombre con 87 a\u00f1os de edad, d\u00f3nde estaba cada m\u00e1quina y qu\u00e9 ocurr\u00eda en cada sal\u00f3n de la empresa de m\u00e1s de 60 mil metros cuadrados que le obligaron cerrar en abril de 1984.<\/p>\n<p>Por esta ciudad colonial, de uno a otro extremo, suman m\u00e1s de quince las viejas f\u00e1bricas abandonadas, transformadas y algunas hasta completamente demolidas que tres d\u00e9cadas atr\u00e1s sonaban sus sirenas para anunciar la entrada y salida de los obreros que cada d\u00eda llegaban a trabajar en ellas.<\/p>\n<p>Granada \u2014asegura el historiador Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Quadra\u2014 fue coraz\u00f3n comercial y m\u00e1s tarde tambi\u00e9n industrial de Nicaragua, desde su fundaci\u00f3n como ciudad-puerto en 1524 hasta el establecimiento de peque\u00f1as y medianas industrias entre principios y mediados del siglo pasado y que dieron vida a una pr\u00f3spera ciudad industrial, de la que ahora, lamenta, queda poco o nada.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cPara su auge industrial, Granada pr\u00e1cticamente ten\u00eda un desempleo cero y aunque no hay un c\u00e1lculo de cu\u00e1nto era su aporte al Producto Interno Bruto, este debi\u00f3 ser alto porque Nicaragua entera se abastec\u00eda de su industria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Oscar Gonz\u00e1lez,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">vicepresidente de la C\u00e1mara de Comercio, Agricultura, Turismo y Servicio de Granada.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Una f\u00e1brica cuyas instalaciones llegaron a ocupar un terreno de casi dos manzanas inici\u00f3 en el zagu\u00e1n de una casa, con un tarro de hojalata y restos de durmientes de la v\u00eda f\u00e9rrea, que el hijo de un ingeniero qu\u00edmico de origen espa\u00f1ol cargaba todas las tardes al hombro despu\u00e9s de terminar su jornada como oficinista en la estaci\u00f3n granadina del ferrocarril.<\/p>\n<p>Los restos de durmientes le serv\u00edan de le\u00f1a y el viejo tarro como un rudimentario caldero donde artesanalmente \u00e9l desarroll\u00f3 una nueva mezcla para producir en Granada las primeras barras de jab\u00f3n azul moteado.<\/p>\n<p>\u201cAntes, uno usaba un jab\u00f3n oscuro que se preparaba con sebo de res, ceniza de le\u00f1a y lej\u00eda y la gente lo conoc\u00eda como jab\u00f3n de tierra. Otros, con mejores condiciones tambi\u00e9n usaban el jab\u00f3n de Prusia, que era azul y serv\u00eda muy bien para blanquear la ropa, pero entonces apareci\u00f3 el jab\u00f3n Prego que era blanco con motas azules y a la gente le gust\u00f3 m\u00e1s\u201d, recuerda Thelma de Prego sobre los or\u00edgenes de la empresa que inici\u00f3 su suegro.<\/p>\n<p>Entonces era principio de la d\u00e9cada de los veinte en el siglo pasado, Daniel Prego Rojas reci\u00e9n se hab\u00eda casado con Isabel Guerrero y la elaboraci\u00f3n y venta del jab\u00f3n que \u00e9l inici\u00f3 le serv\u00edan para completar la compra de las provisiones de su casa.<\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de los ochenta, cuando la Jaboner\u00eda Prego ya ocupaba sus instalaciones actuales sobre la calle La Inmaculada, una inversi\u00f3n en nuevas maquinarias adquiridas en Espa\u00f1a e Italia le permiti\u00f3 ubicarse como una de las jaboner\u00edas m\u00e1s modernas de Centroam\u00e9rica, con plantas de glicerina, jab\u00f3n l\u00edquido perfumado y su popular jab\u00f3n en pelota, operadas por una planilla de 500 empleados. Meses m\u00e1s tarde, la mitad de ellos se tom\u00f3 la empresa y la f\u00e1brica regres\u00f3 a sus due\u00f1os originales hasta principios de 1991.<\/p>\n<p>\u201cNos regresaron un casco vac\u00edo. Intentamos trabajar desde los escombros, pero no tuvimos \u00e9xito\u201d, lamenta Thelma Fern\u00e1ndez de Prego. Seg\u00fan su sobrino, Melchor Prego, algunos obst\u00e1culos fueron que la moderna maquinaria en la que hab\u00edan invertido ya estaba obsoleta despu\u00e9s de diez a\u00f1os y la reapertura del mercado les trajo demasiadas marcas contra las cuales competir para reconquistar a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33134\" aria-describedby=\"caption-attachment-33134\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5552725462016-27142.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33134 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr5552725462016-27142.jpg\" alt=\"Thelma Fern\u00e1ndez de Prego\" width=\"700\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150900\/Acr5552725462016-27142.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150900\/Acr5552725462016-27142.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33134\" class=\"wp-caption-text\">\u201cLo peor que le pudo suceder a Nicaragua, y sobre todo a Granada, fue la intervenci\u00f3n de por lo menos veinte o m\u00e1s f\u00e1bricas, en los a\u00f1os ochenta. A nosotros nos regresaron un casco vac\u00edo\u201d, lamenta Thelma Fern\u00e1ndez de Prego, sobre los \u00faltimos a\u00f1os de la jaboner\u00eda fundada por su suegro, Daniel Prego Rojas.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Son las 3:00 de la tarde de un mi\u00e9rcoles y Alberto Alvarado se acostumbra a sus nuevos d\u00edas en casa como un reci\u00e9n jubilado despu\u00e9s de 48 a\u00f1os de trabajo en la divisi\u00f3n del Aceite Rico, que distribuye E. Chamorro Industrial.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Buenas tardes!\u201d, saluda sonriendo y acto seguido se disculpa por su atuendo informal compuesto por una camiseta mangas cortas, cuyos cuadros de colores combinan a la perfecci\u00f3n con el tono neutro de su pantal\u00f3n crema. Pero es que a esta hora, explica, en un d\u00eda normal de trabajo \u00e9l no estar\u00eda en cama tratando de seguirle la pista a un partido de futbol, sino supervisando a quienes llegaron para relevarle en un cargo de ventas que \u00e9l desempe\u00f1\u00f3 desde los 30 a\u00f1os de edad, cuando inici\u00f3 en esa empresa que hoy es de las pocas industrias que sigue funcionando en Granada.<\/p>\n<p>Hablamos, dice, de principios de los 60 o un poco antes, cuando por las calles de Granada los jabones Marfil y Prego se disputaban los puestos de venta en el mercado y pulper\u00edas, aunque al final del d\u00eda sus obreros compartieran copas en alg\u00fan bar.<\/p>\n<p>El ambiente de aquella Granada era igual de movido como por estos d\u00edas, la diferencia es que se observaban m\u00e1s obreros y menos turistas y la vida econ\u00f3mica parec\u00eda m\u00e1s pr\u00f3spera por la oportunidad de empleo en una variedad de industrias y empresas.<\/p>\n<p>Granada \u2014asegura Alvarado\u2014 era visto como un departamento poderoso por su privilegiada ubicaci\u00f3n entre el comercio que circulaba entre R\u00edo San Juan, Boaco y Chontales, a trav\u00e9s de barcos que iban todo el d\u00eda por el Lago de Nicaragua. Desde su punto de vista, esa industrializaci\u00f3n de la ciudad se debi\u00f3 a la visi\u00f3n de emprendedores como Ernesto Chamorro Pasos, fundador de E. Chamorro Industrial, que no tem\u00edan invertir en un negocio y tambi\u00e9n a la interrelaci\u00f3n entre varias de sus industrias.<\/p>\n<p>As\u00ed, en el extremo sur de la ciudad, de la desmotadora de Industrias Nacionales Agr\u00edcolas SA sal\u00edan las partes del algod\u00f3n hacia textileras distribuidas en la zona norte, o bien, a la aceitera de E. Chamorro o a las jaboner\u00edas que necesitaban de sus materias primas y el movimiento de obreros era constante.<\/p>\n<p>El historiador Fernando L\u00f3pez Guti\u00e9rrez, coordinador de la turoperadora Sultana, Cultura &amp; Natura, cuenta que a partir de los a\u00f1os 50 hubo un repunte de la econom\u00eda granadina impulsada en gran medida por el esfuerzo propio de las familias locales que instalaron importantes empresas en la ciudad. Incluso, asegura que algunas de estas fueron fundamentales para el desarrollo de algunos patrimonios familiares, que en el caso de los Chamorro y Pellas a\u00fan son parte del gran capital de Nicaragua.<\/p>\n<p>Dionisio Cuadra Kautz, ingeniero agr\u00f3nomo de Granada, recuerda entre algunas de esas grandes f\u00e1bricas a los calzados Arzalluz y Portobanco y las jaboner\u00edas Guzm\u00e1n, Castillo, Prego y E. Chamorro Industrial.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda varias tener\u00edas, hieleras, industrias de metalurgia y cartoneras, entre ellas Industrias Unidas de Centroam\u00e9rica SA (Iucasa), que produc\u00eda papel higi\u00e9nico y servilletas en unas instalaciones que luego fueron vendidas para la construcci\u00f3n de un supermercado.<\/p>\n<p>Granada no era entonces la meca tur\u00edstica de cien mil habitantes, llena de bares, hoteles, bares y discos, ni otra \u201cciudad dormitorio\u201d con su poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa que a diario viaja para trabajar en la capital. Para 1950, unos treinta mil habitantes era toda su poblaci\u00f3n y \u201cla generaci\u00f3n de empleos y el nivel de sus salarios era mucho mayor a lo que a\u00fan ahora se espera que pueda generar el turismo\u201d, asegura L\u00f3pez.<\/p>\n<p>Sin embargo, la guerra, el fin del boom algodonero y las confiscaciones en los a\u00f1os 80 cambiaron la fortuna de la ciudad.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-33133 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/33133\/attachment\/acr555272546201610117\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150858\/Acr555272546201610117.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Una caja donde se distribu\u00eda el jab\u00f3n y uno de los calderos que us\u00f3 Daniel Prego\" aria-describedby=\"gallery-1-33136\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150858\/Acr555272546201610117.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150858\/Acr555272546201610117.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150858\/Acr555272546201610117.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150858\/Acr555272546201610117.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150858\/Acr555272546201610117.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-33136'>\n\t\t\t\tUna caja donde se distribu\u00eda el jab\u00f3n y uno de los calderos que us\u00f3 Daniel Prego se conservan en la casa de una de sus nietas. El caldero se ha ajustado como mesa de centro.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/33133\/attachment\/acr5552725462016-7095\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150856\/Acr5552725462016-7095.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"En su casa de habitaci\u00f3n, sobre la calle La Libertad, Armando Navas Ferrari\" aria-describedby=\"gallery-1-33137\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150856\/Acr5552725462016-7095.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150856\/Acr5552725462016-7095.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150856\/Acr5552725462016-7095.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150856\/Acr5552725462016-7095.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-33137'>\n\t\t\t\tEn su casa de habitaci\u00f3n, sobre la calle La Libertad, Armando Navas Ferrari lleva una vida modesta. Cuando le ordenaron cerrar la tener\u00eda ten\u00eda cuatro millones de c\u00f3rdobas en el banco. Su tener\u00eda exportaba el 60 por ciento de su producci\u00f3n.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/33133\/attachment\/180771-3\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150855\/180771-3.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-33138\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150855\/180771-3.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150855\/180771-3.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150855\/180771-3.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150855\/180771-3.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150855\/180771-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150855\/180771-3.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-33138'>\n\t\t\t\t\u201cTuve un personal que val\u00eda oro\u201d, asegura Armando Navas Ferrari. En su tener\u00eda tuvo hasta noventa empleados y en su mejor momento se llegaron a trabajar hasta 150 pieles al d\u00eda. Tambi\u00e9n produc\u00edan suela y forro para zapatos.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Armando Navas Ferrari vendi\u00f3 casi toda la maquinaria de su curtiembre a precio de chatarra. Cuando regres\u00f3 a Nicaragua en 1991, despu\u00e9s de vivir exiliado durante seis a\u00f1os, tras una orden de cierre obligatorio de su f\u00e1brica en 1984, toda la maquinaria que hab\u00eda dejado se volvi\u00f3 obsoleta y debi\u00f3 despedirse definitivamente de la empresa que hab\u00eda iniciado en septiembre de 1956.<\/p>\n<p>Recuerda que inici\u00f3 exactamente un d\u00eda despu\u00e9s de que Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez dispar\u00f3 a Anastasio Somoza Garc\u00eda, en Le\u00f3n. Su negocio era la elaboraci\u00f3n de zapatos, pero la escasez de materia prima no le permit\u00eda cumplir con sus pedidos.<\/p>\n<p>\u2014Don Armando, me enter\u00e9 que est\u00e1n vendiendo una tener\u00eda peque\u00f1a por aqu\u00ed cerca, que quiz\u00e1 pueda interesarle \u2014le dijo uno de sus empleados. \u00c9l escuch\u00f3 la sugerencia, se arriesg\u00f3 a invertir en nueva maquinaria con el pr\u00e9stamo de un banco y en menos de un a\u00f1o debi\u00f3 dejar la producci\u00f3n de zapatos para dedicarse exclusivamente al procesamiento y abastecimiento del cuero, porque pronto le comenzaron a llegar pedidos desde toda Centroam\u00e9rica y \u00e9l hasta viaj\u00f3 a varias regiones de Alemania para conocer las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n en aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cNos dec\u00edan que en toda la regi\u00f3n no hab\u00eda ninguna tener\u00eda que produjera el charol tan bonito y de alta calidad como la Tener\u00eda Ferrari y en nuestro mejor momento llegamos a procesar hasta 150 pieles diarias y de esa producci\u00f3n, el 60 por ciento se exportaba\u201d, asegura Navas Ferrari, mientras recorre las viejas instalaciones de su f\u00e1brica que a pesar de su descripci\u00f3n detallada es dif\u00edcil imaginar repleta de tambores y m\u00e1quinas para limpiar, te\u00f1ir y pulir el cuero que adquir\u00edan en mataderos de Granada y hasta Condega, en el norte del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El d\u00eda que le ordenaron cerrar nunca lo ha olvidado. Ese d\u00eda cumpl\u00eda otro aniversario m\u00e1s de matrimonio y regresaba tranquilamente a su casa cuando recibi\u00f3 la notificaci\u00f3n que le daba 15 d\u00edas para concluir operaciones y cerrar.<\/p>\n<p>Primero \u2014dice\u2014 le argumentaron que el Gobierno no le pod\u00eda dar divisas para comprar materias primas para curtir el cuero, \u00e9l respondi\u00f3 que ten\u00eda suficiente para seis meses y entonces le indicaron que el problema es que no le pod\u00edan vender m\u00e1s pieles. \u201cEn definitiva \u2014agrega\u2014 lo que quer\u00edan es que cerrara\u201d.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos 15 d\u00edas la tener\u00eda funcion\u00f3 d\u00eda y noche para terminar la mayor cantidad de pedidos pendientes. Despu\u00e9s de ese per\u00edodo en la curtiembre solo hubo silencio. Ninguna m\u00e1quina volvi\u00f3 a encender m\u00e1s, excepto algunas que se echaron a andar para probarlas antes de su venta.<\/p>\n<p>Suelas para zapatos, forro de calzado, cueros terminados y el charol exclusivo de la Tener\u00eda Ferrari no volvieron a verse.<\/p>\n<p>La verdadera raz\u00f3n por la cual le ordenaron cerrar nunca se la dieron. \u00c9l cree que el motivo pudo ser las declaraciones que dio a una periodista norteamericana que vino al pa\u00eds para investigar la situaci\u00f3n de las empresas nicarag\u00fcenses en los 80. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 siguen funcionando si el Gobierno controla su producci\u00f3n y a quienes les venden?\u201d, le preguntaron. Don Armando respondi\u00f3 que su trabajo era su arma para ganar la guerra y \u00e9l cree que al Gobierno no le gust\u00f3 aquella respuesta.<\/p>\n<p>Por ahora \u2014dice\u2014 no tiene planes inmediatos para las instalaciones que ha dejado al cuidado de una familia que aprovecha el espacio para criar algunas cabras y pollos, pues de la tener\u00eda lo \u00fanico que quedan son tres viejas m\u00e1quinas, entre esas una llamada \u201cla descarnadora\u201d, donde justamente un pollo revolotea de un lado a otro ajeno a la posibilidad de que \u2014en su mejor momento\u2014 un movimiento de esta lo destruir\u00eda por completo.<\/p>\n<p>\u201cYo recuerdo todas aquellas marcas de las f\u00e1bricas de Granada, que tambi\u00e9n fueron famosas en otras ciudades del pa\u00eds\u201d, dice Navas Ferrari, que va mencionando nombres de calzado, vestuarios y jabones, mientras sale de la vieja f\u00e1brica, donde en un muro se pierden los \u00faltimos rastros de un r\u00f3tulo. \u201cSon solo recuerdos\u201d, suspira.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33135\" aria-describedby=\"caption-attachment-33135\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr555272546201625254.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33135 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr555272546201625254.jpg\" alt=\"Granada Industrial, Empresas cerradas, que en los a\u00f1os 70 fueron pujante en nuestra econom\u00eda. Uriel Molina\/LA PRENSA\" width=\"700\" height=\"1032\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150859\/Acr555272546201625254.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150859\/Acr555272546201625254.jpg 203w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150859\/Acr555272546201625254.jpg 695w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33135\" class=\"wp-caption-text\">Durante 28 a\u00f1os, Armando Navas Ferrari dirigi\u00f3 la Tener\u00eda Ferrari, que inici\u00f3 para abastecer de cuero a su tienda de calzado y luego lleg\u00f3 a exportar a Centroam\u00e9rica. \u201cFuimos los \u00fanicos fabricantes de charol en la regi\u00f3n\u201d, recuerda.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>SOBREVIVIENTES<\/h4>\n<p>No todas las f\u00e1bricas y establecimientos industriales de Granada desaparecieron en los a\u00f1os 80. Algunas empresas sobrevivieron e incluso en los a\u00f1os recientes han fortalecido su presencia y capital.<\/p>\n<p>E. Chamorro Industrial, fundada por el agricultor granadino Ernesto Chamorro Pasos, incursion\u00f3 en 1953 en la f\u00e1brica artesanal del jab\u00f3n Marfil, que compet\u00eda con Prego, y m\u00e1s de sesenta a\u00f1os despu\u00e9s conserva sus instalaciones sobre la calle La Inmaculada y tiene nuevas oficinas en Carretera a Masaya.<\/p>\n<p>Igualmente, al final de la calle Santa Luc\u00eda, una de las m\u00e1s antiguas de la ciudad colonial, a\u00fan huele a dulce de guayaba, pi\u00f1a y otra variedad de frutas que procesa la empresa Callejas, que tiene 67 a\u00f1os en el mercado nicarag\u00fcense produciendo jaleas, que tambi\u00e9n ha logrado colocar en el extranjero.<\/p>\n<h4>Industria reducida<\/h4>\n<p>A mediados del siglo pasado, Granada era uno de los principales n\u00facleos industriales del pa\u00eds. Hoy ocupa el s\u00e9ptimo lugar, seg\u00fan el Censo Econ\u00f3mico Urbano m\u00e1s reciente del Instituto Nacional de Informaci\u00f3n de Desarrollo (Inide), realizado en 2005.<\/p>\n<p><strong>17,780<\/strong><\/p>\n<p>empresas en el sector industrial est\u00e1n registradas por el Inide en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>938<\/strong><\/p>\n<p>de esas industrias se encuentran en el departamento de Granada y de esas 691 est\u00e1n ubicadas en la ciudad como tal.<\/p>\n<p><strong>3.88 %<\/strong><\/p>\n<p>del sector industrial del pa\u00eds es lo que representan estos establecimientos.<\/p>\n<p><strong>255<\/strong><\/p>\n<p>industrias pertenecen a la rama textil o vestuario, seg\u00fan el Censo. A esta le siguen las panificadoras con 131 puestos.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cEl ferrocarril, las carreteras y la preparaci\u00f3n profesional de varios granadinos que se lograban preparar en pa\u00edses del extranjero, como Francia o Estados Unidos, favorecieron el auge industrial de la ciudad de Granada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Dionisio Cuadra Kautz, ingeniero agr\u00f3nomo granadino<\/p>\n<\/blockquote>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 419px; top: 7295px; opacity: 0;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mediados del siglo pasado, Granada fue un importante n\u00facleo industrial del pa\u00eds. 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Hoy solo quedan recuerdos e instalaciones en ruinas o abandonadas<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":33140,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-33133","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33133"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33133\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52766,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33133\/revisions\/52766"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}