{"id":33174,"date":"2014-09-14T10:34:06","date_gmt":"2014-09-14T16:34:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33174"},"modified":"2018-10-02T21:47:49","modified_gmt":"2018-10-02T21:47:49","slug":"polemico-santamaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/polemico-santamaria\/","title":{"rendered":"El pol\u00e9mico Santamar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">\u00bfHubo un soldado costarricense llamado Juan Santamar\u00eda? Esta es la haza\u00f1a y las dudas sobre el m\u00e1ximo h\u00e9roe costarricense<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Arlen Cerda<\/strong><\/p>\n<p>Dicen que \u00e9l dio un paso al frente y se ofreci\u00f3 a la arriesgada tarea de prender fuego al mes\u00f3n de Francisco Guerra, ubicado en Rivas, donde se refugiaban los filibusteros de William Walker. Tambi\u00e9n cuentan que su \u00fanica condici\u00f3n fue que cuidaran a su madre si a \u00e9l le pasaba algo. Dicen que su nombre era Juan Santamar\u00eda; que era un joven humilde, un soldado raso del extinto ej\u00e9rcito tico; que muri\u00f3 acribillado a balazos tras su heroica haza\u00f1a. Otros, que en realidad falleci\u00f3 de c\u00f3lera d\u00edas m\u00e1s tarde. Pero tambi\u00e9n, hay quienes creen que este, el m\u00e1s famoso de los h\u00e9roes de Costa Rica, realmente nunca existi\u00f3.<\/p>\n<p>Un monumento de bronce, inaugurado en 1895 en el parque central de Alajuela, es la imagen m\u00e1s conocida y precisa del famoso soldado, arquetipo del patriotismo costarricense, frente al cual cada 11 de abril y 15 de septiembre las m\u00e1ximas autoridades del pa\u00eds y miles de estudiantes le rinden tributo. Mientras, quienes ponen en duda su existencia tambi\u00e9n reviven la pol\u00e9mica todos los a\u00f1os cerda de las mismas fechas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33175\" aria-describedby=\"caption-attachment-33175\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr555272546201626720.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33175 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Acr555272546201626720.jpg\" alt=\"Los rivenses y turistas que visitan el departamento de Rivas, podr\u00e1n llegar al parque Evaristo Carazo y sentarse a navegar gratis, consultar temas investigativos, ingresar a las redes sociales y acceder al ciberespacio sin ning\u00fan costo, ni limitaci\u00f3n. LA PRENSA \/ R. VILLARREAL\" width=\"700\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150836\/Acr555272546201626720.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150836\/Acr555272546201626720.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33175\" class=\"wp-caption-text\">Rivas fue escenario de cuatro batallas diferentes entre 1855 y 1857.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Una fe de bautismo encontrada en la parroquia de Alajuela se cita como prueba de que Juan Santamar\u00eda naci\u00f3 el 29 de agosto de 1831 en esa ciudad. Hijo de \u201cpadre no conocido\u201d y de Manuela Santamar\u00eda, a quien tambi\u00e9n llamaban Manuela Carvajal o Gallego, por un mote familiar, que el hijo igual hered\u00f3.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la tradici\u00f3n oral costarricense, que durante a\u00f1os fue la \u00fanica fuente que respaldaba su existencia, el primer contacto de Santamar\u00eda con el ej\u00e9rcito fue a los 10 a\u00f1os de edad, cuando ingres\u00f3 como aprendiz de tambor. De \u201cg\u00fcila\u201d tambi\u00e9n fue ayudante de alba\u00f1il, jornalero, sirviente de casa y sacrist\u00e1n de la parroquia donde fue bautizado. Sobre su aspecto f\u00edsico solo se sabe que era mulato, risue\u00f1o y de cabello ensortijado.<\/p>\n<p>\u201cPudo haber sido un combatiente m\u00e1s, an\u00f3nimo, e incluso v\u00edctima del olvido, pero el destino le ten\u00eda reservado un sitial \u00fanico\u201d, asegura el escritor costarricense Luko Hilje Quir\u00f3s, quien en un art\u00edculo publicado por el diario El Pa\u00eds, de esa naci\u00f3n, exalta la haza\u00f1a de quien \u201ctea en mano\u201d y con \u201clas balas perforando su cuerpo\u201d, logr\u00f3 prender fuego a la famosa pensi\u00f3n rivense un mediod\u00eda de abril de 1856, contribuyendo as\u00ed a la victoria centroamericana sobre las tropas de Walker.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Aquel 11 de abril, los costarricenses hab\u00edan combatido a los filibusteros durante m\u00e1s de cuatro horas. Era cerca del mediod\u00eda y a\u00fan no desalojaban a Walker y a sus hombres de la ciudad, donde menos de un a\u00f1o atr\u00e1s los nicarag\u00fcenses lo hab\u00edan combatido en una primera batalla.<\/p>\n<p>Exactamente el 29 junio de 1855, fue cuando el maestro nicarag\u00fcense Emmanuel Mongalo y Rubio le prendi\u00f3 fuego a la casona de don M\u00e1ximo Espinoza, donde se hab\u00edan instalado los filibusteros y as\u00ed lograron expulsarlos. Ahora, las tropas de Walker nuevamente se hab\u00edan refugiado en una pensi\u00f3n conocida como \u201cel mes\u00f3n de Guerra\u201d, por el nombre de su propietario.<\/p>\n<p>Publicaciones peri\u00f3dicas y reportes de la \u00e9poca aseguran que el militar salvadore\u00f1o que estaba a la cabeza del ej\u00e9rcito tico, Jos\u00e9 Mar\u00eda Ca\u00f1as, sugiri\u00f3 prender fuego a la casona y pidi\u00f3 un voluntario, pero hicieron falta tres intentos para lograr el objetivo. El subteniente Luis Pacheco y el oficial Joaqu\u00edn Rosales lo intentaron antes de Santamar\u00eda. A los primeros las balas los alcanzaron antes de llegar con el fuego. Pero Santamar\u00eda corri\u00f3 mejor suerte.<\/p>\n<p>Combatientes ticos que presenciaron la acci\u00f3n contaron varios a\u00f1os despu\u00e9s que Santamar\u00eda empap\u00f3 pedazos de lienzo y tuzas en aguarr\u00e1s formando una tea que coloc\u00f3 en una vara de ca\u00f1a y se dirigi\u00f3 hacia el mes\u00f3n capeando los disparos.<\/p>\n<p>Unos dicen que logr\u00f3 subirse al techo, otros que solo acerc\u00f3 la improvisada tea al cielorraso de ca\u00f1as secas y el fuego se propag\u00f3. Entonces las balas lo alcanzaron.<\/p>\n<p>Unos dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en noviembre de 1857, su madre solicit\u00f3 al gobierno costarricense una pensi\u00f3n por la muerte de su hijo durante aquella que llamaron la Segunda Batalla de Rivas. El gobierno le asign\u00f3 tres pesos ticos al mes y en 1865 aument\u00f3 la pensi\u00f3n a doce pesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cLa revalorizaci\u00f3n de Santamar\u00eda como h\u00e9roe nacional es parte del proceso de construcci\u00f3n de la identidad del Estado-Naci\u00f3n costarricense\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Jos\u00e9 Andr\u00e9s D\u00edaz Gonz\u00e1lez, acad\u00e9mico costarricense.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El primero que plant\u00f3 la duda sobre la existencia de Santamar\u00eda fue el diplom\u00e1tico guatemalteco Lorenzo Mont\u00fafar y Rivera (1823-1898). En 1887 \u00e9l cuestion\u00f3 la veracidad de esa haza\u00f1a y puso bajo sospecha las intenciones de los gobiernos liberales costarricenses para rescatar el relato y promover una declaraci\u00f3n de h\u00e9roe nacional, tras m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de tenerlo en el anonimato.<\/p>\n<p>La respuesta fue una \u201cInvestigaci\u00f3n Ad Perpetuam\u201d con el testimonio de 11 excombatientes de esa lucha, que el Club Liberal de Alajuela orden\u00f3 \u201cpara poner en claro, de una vez por todas, la verdad hist\u00f3rica del acto heroico\u201d de Santamar\u00eda.<\/p>\n<p>En Costa Rica la figura del soldado representa la lucha y sacrificio del pueblo costarricense contra las tropas filibusteras. Desde hace cuarenta a\u00f1os existe en el centro de Alajuela un Museo Hist\u00f3rico Cultural que lleva su nombre y tambi\u00e9n as\u00ed se ha rebautizado el Aeropuerto Internacional de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Sin embargo, los documentos sobre su identidad y su haza\u00f1a son muy pocos y entre esos hay un libro de defunciones firmado por el capell\u00e1n del ej\u00e9rcito, Francisco Calvo, que menciona la muerte de un soldado de nombre Juan Santamar\u00eda afectado por c\u00f3lera mientras los costarricenses regresaban de Rivas.<\/p>\n<p>\u201cNo hay que pasar por alto que la imagen heroica del soldado Juan se empez\u00f3 a tallar con \u00edmpetu cuando el dictador liberal guatemalteco, Justo Rufino Barrios Auy\u00f3n (1835- 1885), declar\u00f3 la uni\u00f3n de Centroam\u00e9rica el 28 de febrero de 1885, dejando clara su intenci\u00f3n de realizarla por la fuerza de las armas en caso de que otras rep\u00fablicas del Istmo no acataran su adhesi\u00f3n. Entre el 5 y el 6 de marzo de 1885, mientras el gobierno costarricense empezaba a planear una movilizaci\u00f3n popular contra la declaratoria de guerra guatemalteca, apareci\u00f3 en el diario de Costa Rica una reproducci\u00f3n de un discurso \u2013publicado tiempo atr\u00e1s\u2013 por el intelectual hondure\u00f1o \u00c1lvaro Contreras Membre\u00f1o (1839-1882), donde refer\u00eda, en forma destacada, la haza\u00f1a de quien hab\u00eda llamado un \u201ch\u00e9roe an\u00f3nimo\u201d, \u201csin nombre\u201d, advierte la revista tica Umbral, en un art\u00edculo de mediados del 2006, donde cuestiona la figura del soldado y los motivos del gobierno para exaltarlo.<\/p>\n<p>Quienes defienden la existencia del h\u00e9roe tico, aseguran que el muerto por c\u00f3lera era otro de los cinco Juan Santamar\u00eda que para aquel a\u00f1o estaban inscritos en las tropas ticas. Todos tambi\u00e9n originarios de Alajuela, pero que el Juan Santamar\u00eda de la gesta heroica que hace m\u00e1s de un siglo y medio se comenta en Costa Rica, muri\u00f3 tras incendiar aquel mes\u00f3n de Francisco Guerra.<\/p>\n<h4>Huesos de vaca y mono<\/h4>\n<p>El 11 de abril de 1981, en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, el entonces jefe de la Junta de Gobierno de Reconstrucci\u00f3n Nacional, Daniel Ortega Saavedra, entreg\u00f3 una urna de madera al presidente Rodrigo Carazo Odio.<\/p>\n<p>La caja gener\u00f3 gran expectativa en Costa Rica, porque se hab\u00eda informado que esta conten\u00eda restos de muchos h\u00e9roes costarricenses muertos en la Segunda Batalla de Rivas contra las tropas filibusteras de William Walker, en abril de 1856, incluido Juan Santamar\u00eda.<\/p>\n<p>Pero un mes despu\u00e9s, un equipo de antrop\u00f3logos y m\u00e9dicos ticos descubri\u00f3 que las osamentas repatriadas eran \u201cun surtido de f\u00e9mures de vaca y mand\u00edbulas de mono\u201d. El historiador nicarag\u00fcense Alejandro Bola\u00f1os Geyer cuenta en El predestinado de los ojos grises, que los restos fueron regresados a Nicaragua y, a pesar de la queja, aqu\u00ed nuevamente los enterraron con solemnidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfHubo un soldado costarricense llamado Juan Santamar\u00eda? 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