{"id":33198,"date":"2013-01-13T15:15:27","date_gmt":"2013-01-13T21:15:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33198"},"modified":"2018-10-04T22:51:22","modified_gmt":"2018-10-04T22:51:22","slug":"prisioneros-de-guerra-ajena-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/prisioneros-de-guerra-ajena-2\/","title":{"rendered":"Prisioneros de guerra ajena"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Perseguidos, presos, deportados, despojados y separados de sus familias. As\u00ed enfrentaron la Segunda Guerra Mundial los alemanes, italianos y japoneses que viv\u00edan en Nicaragua y que de pronto se vieron pagando culpas de una guerra que se desarrollaba a miles de kil\u00f3metros<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>La noticia lleg\u00f3 por la tarde, a trav\u00e9s de la radio con esc\u00e1ndalo de \u00faltima hora. Era domingo, 7 de diciembre y en medio del bullicio de la Griter\u00eda que se celebraba en todo el pa\u00eds, Carlos Hayn escuch\u00f3 la noticia mientras aprovechaba su d\u00eda libre junto con su familia en la fr\u00eda Matagalpa. No sab\u00eda para entonces que ese hecho cambiar\u00eda dram\u00e1ticamente su vida en unas horas.<\/p>\n<p>2:30 p.m. Los violines y pianos de la Filarm\u00f3nica de Nueva York deleitaban a los escuchas de la radio CBS en Estados Unidos. De pronto, la m\u00fasica se detuvo, se cort\u00f3 de un solo tajo y la voz serena del locutor John Daly se dej\u00f3 o\u00edr: \u201cInterrumpimos este programa para traerle una noticia especial, los japoneses han atacado Pearl Harbor, Hawai, por aire. Acaba de anunciarlo el presidente Roosevelt\u201d.<\/p>\n<p>Para Carlos Hayn fue una noticia m\u00e1s, quiz\u00e1s. Ya hab\u00eda escuchado tantas parecidas desde 1939 cuando inici\u00f3 la Segunda Guerra Mundial: que las tropas alemanas bombardearon Varsovia, Polonia; que Italia atac\u00f3 a Grecia; que los ingleses y alemanes se enfrentaron.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente Carlos Hayn se levantar\u00eda temprano, igual que el resto de d\u00edas de la semana, e ir\u00eda a su trabajo en el Banco Nacional de Nicaragua, sucursal Matagalpa, donde era gerente. Pero no ocurri\u00f3 as\u00ed.<\/p>\n<p>El 8 de diciembre de 1941, tras el ataque de los japoneses, Estados Unidos le declar\u00f3 la guerra a Jap\u00f3n y d\u00edas m\u00e1s tarde a Alemania e Italia. El presidente de Nicaragua, Anastasio Somoza Garc\u00eda, decidi\u00f3 mostrar su apoyo al Gobierno de los Estados Unidos y tambi\u00e9n declar\u00f3 la guerra a las potencias del Eje, Alemania, Italia y Jap\u00f3n. Los ciudadanos de estos pa\u00edses que viv\u00edan en Nicaragua lo pagaron caro. Comenzaron a ser perseguidos, encarcelados y deportados. Sus bienes y propiedades les fueron arrebatados, y los separaron de sus familiares. Ese \u2014dice el historiador Bayardo Cuadra\u2014 es un episodio negro en la historia de Nicaragua, una historia que a\u00fan no tiene su punto final porque jam\u00e1s se supo a qui\u00e9nes les quedaron las propiedades que les fueron confiscadas.<\/p>\n<p>Ese episodio le toc\u00f3 vivirlo a Carlos Hayn. Su \u00fanico pecado era haber nacido en Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El mundo herv\u00eda. Pa\u00edses invadidos, combates, soldados y civiles muertos. La invasi\u00f3n de Alemania a Polonia, en 1939, hab\u00eda marcado el inicio de la Segunda Guerra Mundial. As\u00ed que el mundo se parti\u00f3 en dos, los Aliados y las Potencias del Eje.<\/p>\n<p>Tras el ataque japon\u00e9s a Pearl Harbor en 1941, Estados Unidos se uni\u00f3 a la batalla como parte del grupo de los Aliados. Y tras ellos iba Nicaragua, que para entonces era gobernada por Anastasio Somoza Garc\u00eda. \u201cDesde el d\u00eda 8 del corriente, existe el estado de guerra entre la Rep\u00fablica de Nicaragua y el Imperio del Jap\u00f3n\u201d, dice La Gaceta del 11 de diciembre. En la del d\u00eda siguiente se incluye en la lista de pa\u00edses enemigos a Alemania e Italia.<\/p>\n<p>\u201cLa actitud del general Somoza Garc\u00eda agrad\u00f3 de sobremanera al Departamento de Estado de los Estados Unidos\u201d, tal como lo registra Alejandro Chamorro Cole en su libro 145 a\u00f1os de la Historia Pol\u00edtica en Nicaragua.<\/p>\n<p>Y en medio de ese vaiv\u00e9n de decretos, pa\u00edses enemigos, y la guerra misma, estaban los ciudadanos alemanes, japoneses e italianos radicados en Nicaragua, la mayor\u00eda con familia nicarag\u00fcense. Sus pa\u00edses de origen estaban en guerra y a algunos, quiz\u00e1s sin saber bien qu\u00e9 era lo que ocurr\u00eda, les toc\u00f3 aguantar.<\/p>\n<p>\u201cEstados Unidos, sobre todo en esta \u00e1rea del canal de Panam\u00e1 ten\u00eda mucho temor de una infiltraci\u00f3n alemana y que pudiera servir de base a un comando alem\u00e1n aqu\u00ed para atacar el canal de Panam\u00e1. Estados Unidos estaba temeroso y quer\u00eda mantener el \u00e1rea limpia de alemanes\u201d, dice el historiador Bayardo Cuadra. Y as\u00ed comenz\u00f3 todo.<\/p>\n<p>De gerente de banco a prisionero. Cuando Nicaragua le declar\u00f3 la guerra a las potencias del Eje, Carlos Hayn fue destituido de su cargo como gerente de la sucursal del Banco Nacional de Nicaragua en Matagalpa. Ese fue el precio que pag\u00f3 por haber nacido en una ciudad del sur de Alemania y vivir en Nicaragua.<\/p>\n<p>Carlos Hayn hab\u00eda llegado a Nicaragua en 1907. Era contador y su trabajo lo llev\u00f3 de Alemania a Italia y luego a Nicaragua. Se qued\u00f3 en el pa\u00eds y conoci\u00f3 a Demetria Vogl, nicarag\u00fcense, pero hija de un alem\u00e1n. Se enamor\u00f3, se cas\u00f3 y tuvo con ella cinco hijos, todos nicarag\u00fcenses.<\/p>\n<p>La vida de Hayn estaba hecha. Era m\u00e1s nicarag\u00fcense que alem\u00e1n, llevaba m\u00e1s de treinta a\u00f1os viviendo en el pa\u00eds cuando aquel d\u00eda los guardias se aparecieron en su casa para llevarlo preso.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33199\" aria-describedby=\"caption-attachment-33199\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/149119-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33199 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/149119-1.jpg\" alt=\"La Segunda Guerra Mundial fue una de las masacres mundiales m\u00e1s brutales. Seg\u00fan los especialistas hubo entre 40 y 50 millones de muertes. Magazine\" width=\"700\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150825\/149119-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150825\/149119-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150825\/149119-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33199\" class=\"wp-caption-text\">La Segunda Guerra Mundial fue una de las masacres mundiales m\u00e1s brutales. Seg\u00fan los especialistas hubo entre 40 y 50 millones de muertes.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Nicaragua despoj\u00f3 de sus bienes y propiedades a los ciudadanos de Alemania, Italia y Jap\u00f3n. Hay quienes aseguran que se trat\u00f3 de un plan orquestado por Somoza Garc\u00eda para nutrir su propia fortuna. Sin embargo, hay otros como el historiador Bayardo Cuadra que aseguran que las propiedades alemanas e italianas no enriquecieron m\u00e1s a Somoza y que el \u00fanico capital considerable que qued\u00f3 en sus manos fue el del alem\u00e1n Julio Bahlke.<\/p>\n<p>Nicaragua aprob\u00f3 a mediados de diciembre una ley que prohibi\u00f3 el comercio con Italia, Alemania y Jap\u00f3n y con sus ciudadanos. Adem\u00e1s decret\u00f3 que se congelaran los fondos en instituciones bancarias de los ciudadanos de estos pa\u00edses. M\u00e1s tarde se cre\u00f3 una Ley de Expropiaci\u00f3n y Control de los bienes de ciudadanos del Eje.<\/p>\n<p>\u201cLas medidas adoptadas por Somoza llevaron a la bancarrota a muchos honrados ciudadanos y en otros casos al deterioro de sus propiedades que pasaron a ser administradas por interventores nombrados por el Banco Nacional que no ten\u00eda ninguna experiencia en agricultura, especialmente en el cultivo de caf\u00e9\u201d, explica el libro Los italianos en Nicaragua, de los autores Felipe M\u00e1ntica, Claudia Belli y Norman Caldera.<\/p>\n<p>Hubo haciendas que fueron subastadas por precios rid\u00edculos. Cuenta Goetz Von Houwald en su libro Los alemanes en Nicaragua que \u201cfincas que produc\u00edan cinco mil d\u00f3lares eran subastadas por 100 d\u00f3lares\u201d.<\/p>\n<p>Julio Bahlke era uno de los alemanes m\u00e1s ricos que viv\u00edan en Nicaragua. Su capital, coinciden los historiadores, fue uno de los m\u00e1s significativos que quedaron en manos de los Somoza.<\/p>\n<p>La historia de Bahlke comenz\u00f3 con una hipoteca que ten\u00eda con el Banco de Londres. Era poco respecto a todas las propiedades que ten\u00eda, sin embargo la hipoteca gravaba todas las propiedades.<\/p>\n<p>Cuando estall\u00f3 la Segunda Guerra Mundial, el Banco acept\u00f3 que se cancelara la deuda, pero ya para entonces estaba en la Lista Negra y no podr\u00eda disponer de sus bienes. As\u00ed que la hipoteca no se cancel\u00f3 y Bahlke perdi\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Algunas de sus propiedades eran el Ingenio Montelimar, las Haciendas San Isidro en Camino de Bolas, Alemania, La Flor, El Silencio, San Isidro, entre otras; tambi\u00e9n ten\u00eda muchos terrenos. Donde se encuentra actualmente la UCA, UNI, Enel, eran propiedades de Bahlke.<\/p>\n<p>\u201cTodo eso le fue expropiado y Somoza lo compr\u00f3 por centavos en un remate en el Banco Nacional. Esta fue la forma de acumular capital del viejo Somoza\u201d, dijo en una entrevista el escritor Sergio Ram\u00edrez.<\/p>\n<p>Las tierras de Bahlke fueron subastadas. De las subastas se conoce que llegaba el jefe de estado mayor de Somoza, coronel Camilo Gonz\u00e1lez, con sus respectivos acompa\u00f1antes armados para intimidar a los postores.<\/p>\n<p>El autor William Krehm narra en su libro Democracia y Tiran\u00edas en el Caribe que cuando el banco subast\u00f3 la finca Alemania \u201c&#8230;Camilo Gonz\u00e1lez lleg\u00f3 con una comitiva de ametralladoras para desalentar a los otros compradores. Somoza compr\u00f3 la finca por $60,000, o sea por una d\u00e9cima parte de su valor verdadero\u201d.<\/p>\n<p>Tras la guerra, se cree que Julio Bahlke se ubic\u00f3 en Costa Rica. No se conoce de descendientes suyos en Nicaragua, pero hay registro de una nieta en Costa Rica.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfen manos de qui\u00e9n quedaron las propiedades de los alemanes y los italianos? El historiador Bayardo Cuadra se r\u00ede. Es una pregunta, dice, que en Nicaragua se ha mantenido en secreto. \u201cEs una historia no terminada, nadie va a decir qui\u00e9nes se quedaron con las propiedades. Adem\u00e1s de Somoza, nadie va a decir qui\u00e9nes se lucraron con las propiedades de los alemanes. Pero a quienes se las quitaron saben bien qui\u00e9nes son, lo que pasa es que son figuras prominentes de este pa\u00eds\u201d, cuenta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33200\" aria-describedby=\"caption-attachment-33200\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/149121-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33200 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/149121-1.jpg\" alt=\"Quinta Eitzen, una propiedad que Anastasio Somoza Garc\u00eda le confisc\u00f3 al alem\u00e1n Ulrich Eitzen. Magazine\" width=\"700\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150824\/149121-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150824\/149121-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150824\/149121-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33200\" class=\"wp-caption-text\">Algunos de los prisioneros permanecieron en la Quinta Eitzen, una propiedad que Anastasio Somoza Garc\u00eda confisc\u00f3 al alem\u00e1n Ulrich Eitzen. Esta quinta se convirti\u00f3 luego en la Mansi\u00f3n de Luis Somoza Debayle.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Los alemanes, los italianos, eran sacados de sus casas, separados de sus familias e internados en la extinta prisi\u00f3n somocista El Hormiguero. No se sabe cu\u00e1ntos eran, lo que s\u00ed cuentan los libros de historia es que solamente hab\u00eda un japon\u00e9s que viv\u00eda en Corinto.<\/p>\n<p>\u201cNo les daban comida. Recuerdo que la Guardia Nacional lo sac\u00f3 con las manos alzadas desde un cafetal\u201d, cont\u00f3 en una entrevista Hilda Vogl sobre su padre Alberto Vogl. \u201cEra horrible ver a mi padre en esas circunstancias, que tambi\u00e9n las vivi\u00f3 mi abuelo, que era todo un caballero de alta sociedad alemana encarcelado en la desaparecida c\u00e1rcel El Hormiguero en Managua. Ah\u00ed no hab\u00eda ni servicios higi\u00e9nicos\u201d, relat\u00f3 en esa ocasi\u00f3n su hermana Mar\u00eda Elsa Vogl.<\/p>\n<p>En El Hormiguero, dice el autor Paul Friedman de libro Nazi and Good Neighbors, \u201cno hab\u00eda instalaciones de lavado y la comida era tan poca que los reclusos depend\u00edan de lo que sus familiares les llevaran. Viv\u00edan hacinados y la mayor\u00eda sal\u00eda enferma, sin embargo no se permiti\u00f3 que los m\u00e9dicos alemanes los revisaran\u201d.<\/p>\n<p>Fueron tratados de manera humillante, dice el historiador Bayardo Cuadra, quien cuenta que \u201cfuera de monse\u00f1or Gonz\u00e1lez y Robleto y monse\u00f1or Lezcano, que fueron portadores de pedidos de clemencia ante el Gobierno para que los trataran bien, nadie meti\u00f3 la mano. Nadie\u201d.<\/p>\n<p>Goetz Von Houwald en su libro Los alemanes en Nicaragua, asegura que fueron \u201ctratados como criminales y no como detenidos civiles, lo que en realidad eran. Fueron alojados en un apartadizo abierto sin ning\u00fan mueble. Ni siquiera en Navidad se les permiti\u00f3 ver a sus esposas\u201d.<\/p>\n<p>El alem\u00e1n Julio Fischer estuvo preso, pero luego de varios d\u00edas, cuando Somoza Garc\u00eda supo que era ingeniero, le dio casa por c\u00e1rcel en Montelimar para que le construyera un Ingenio.<\/p>\n<p>Jorge Hayn, de 84 a\u00f1os, hijo de Carlos Hayn, se sienta en la terraza de su casa ubicada en Altamira y hace un esfuerzo por armar una vez m\u00e1s el rompecabezas. Su padre, Alemania, Somoza, la guerra&#8230; la historia la ha escrito y se la ha repetido una y otra vez.<\/p>\n<p>Su padre, dice, estuvo poco m\u00e1s de una semana en El Hormiguero. \u201cA \u00e9l lo llegaron a traer detenido. Mi abuelo materno, tambi\u00e9n alem\u00e1n, ten\u00eda como 80 a\u00f1os y tambi\u00e9n lo llegaron a traer\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Su abuelo, dice, era un hombre pulcro. \u201cContaba que ah\u00ed hab\u00eda un solo inodoro como para cuarenta persona que estaban en una misma celda, aquella le repugn\u00f3. Se hizo alguna presi\u00f3n con familiares y lograron darle casa por c\u00e1rcel\u201d.<\/p>\n<p>Pero su padre sigui\u00f3 ah\u00ed varios d\u00edas m\u00e1s, en El Hormiguero, y luego, junto con otros prisioneros fue trasladado a la Quinta Eitzen, una propiedad que Somoza Garc\u00eda confisc\u00f3 al alem\u00e1n Ulrich Eitzen.<\/p>\n<p>Los Hayn no eran ricos, pero viv\u00edan c\u00f3modos. Era una familia alemana nicarag\u00fcense que se levantaba en Matagalpa. Pero tras su encierro la econom\u00eda familiar qued\u00f3 golpeada.<\/p>\n<p>Demetria Vogl, esposa de Carlos Hayn y mejor conocida como Meta, estaba desesperada. A cargo de sus cinco hijos, los ingresos familiares mermados y sin su esposo cerca. Para poder verlo ten\u00eda que viajar de Matagalpa a Managua. Mediante contactos, cuenta Jorge Haynl, permit\u00edan que su pap\u00e1 saliera un domingo a casa de una familia amiga del gobierno y as\u00ed poder ver a su esposa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cNicaragua est\u00e1 en deuda con los ciudadanos alemanes radicados aqu\u00ed hace dos o tres generaciones atr\u00e1s que por el mero hecho de ser alemanes los echaron presos y fueron tratados de manera humillante\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Bayardo Cuadra. Historiador<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Una mujer corre tras el ferrocarril. Desesperada. Llega, abraza, besa y habla con un hombre que va partiendo. El ferrocarril arranca y la mujer no se baja, unos ni\u00f1os la jalan y la consuelan.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes van y vienen en la cabeza de Jorge Hayn. Claritas, como si hubiera ocurrido ayer. La mujer era su madre, el hombre su padre y los ni\u00f1os eran \u00e9l y sus hermanos. \u201cElla se subi\u00f3 porque quer\u00eda estar hasta los \u00faltimos minutos con mi padre\u201d, dice .<\/p>\n<p>Gran parte de los prisioneros de guerra en Nicaragua fueron enviados a Estados Unidos a campos de concentraci\u00f3n. El pa\u00eds del norte presion\u00f3 a los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina para hacerlo.<\/p>\n<p>\u201cYo ten\u00eda 13 a\u00f1os cuando se llevaron a mi padre y los a\u00f1os que no estuvo lo extra\u00f1\u00e9 mucho. A un padre se le extra\u00f1a siempre. Adem\u00e1s hubo momentos econ\u00f3micos dif\u00edciles. Mi madre luch\u00f3 por mantener la familia y confiada de que mi padre iba a volver\u201d, asegura Hayn.<\/p>\n<p>All\u00e1, hab\u00eda varios campos de concentraci\u00f3n. Hayn, por ejemplo, fue enviado a Wichita Falls en Texas, y luego trasladado a Kennedy, Texas, m\u00e1s tarde llevado a otro campo en North Dakota.<\/p>\n<p>Y ven\u00eda algo peor a\u00fan. El canje de prisioneros. El gobierno norteamericano daba alemanes a cambio de sus prisioneros de guerra en Alemania.<\/p>\n<p>Muchos se fueron, pero \u201cmi padre y algunos otros prisioneros que ten\u00edan familia aqu\u00ed se negaron. Ten\u00edan a su familia en Nicaragua entonces entre todos pagaron un abogado en Estados Unidos\u201d, relata.<\/p>\n<p>El 8 de mayo de 1945, despu\u00e9s de seis a\u00f1os en guerra, Alemania se rindi\u00f3. Esa matanza considerada de las m\u00e1s brutales de la historia que dej\u00f3 entre 40 y 50 millones de muertos , seg\u00fan los especialistas, hab\u00eda llegado a su fin.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda, cuenta R\u00f3ger Fischer, hijo de Julio Fischer, en un escrito que public\u00f3 en el 2004, su familia sigui\u00f3 el fin de cerca. \u201cMi padre, mi madre y yo, reunidos escuch\u00e1bamos atentamente por nuestra radio Blau Puntk, la capitulaci\u00f3n de Alemania. Las noticias emit\u00edan paso a paso las distintas informaciones provenientes de Europa a trav\u00e9s de la onda corta. Mi padre de origen alem\u00e1n fumaba y sudaba copiosamente, se adivinaba su nerviosismo que iba creciendo en la medida que el Punto Azul anunciaba el final de la guerra en Europa. Mientras mi padre lloraba de alegr\u00eda y de tristeza, coloc\u00f3 su mano derecha sobre mi hombro y me dijo en tono grave y muy emotivo: \u2018He perdido mi patria, pero he ganado la libertad\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Luego escribi\u00f3. \u201cYa m\u00e1s sereno, nos dijo: \u2018Hemos vivido como prisioneros de guerra, sacrificados, nuestros bienes fueron confiscados y yo empec\u00e9 a hacer un ingenio azucarero de maquinarias parcialmente destruidas por el tiempo. He hecho de campesinos obreros especializados. El general Somoza, due\u00f1o de Montelimar, me dio Montelimar por c\u00e1rcel para que le hiciera gratis este ingenio. Hemos vivido vendiendo alhajas de familia y algunos muebles para sobrevivir, pero esto ya se acab\u00f3\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Carlos Hayn mientras tanto segu\u00eda en Estados Unidos, en Nueva York, en un islote donde estaba reconcentrado. \u201cTermin\u00f3 la guerra, ellos presionaron m\u00e1s al abogado (que contrataron entre todos los prisioneros) y as\u00ed \u00e9l pudo regresar\u201d, dice Hayn.<\/p>\n<p>Le toc\u00f3 empezar la vida nuevamente. Y tal como lo hizo en 1907, cuando reci\u00e9n lleg\u00f3 a Nicaragua, lo hizo otra vez. Ahora viven los Hayn Vogl, esos hijos que pueden contar la historia de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<h4>Relaci\u00f3n Somoza-Roosevelt<\/h4>\n<p>En diciembre de 1941 cuando Estados Unidos se uni\u00f3 a la guerra, Anastasio Somoza Garc\u00eda se consideraba un gran amigo del presidente norteamericano Franklin Roosevelt. Su solidaridad correspond\u00eda a esa relaci\u00f3n.<br \/>\nLa relaci\u00f3n \u2014relata el historiador Bayardo Cuadra\u2014 comenz\u00f3 durante la visita de Somoza Garc\u00eda a Estados Unidos en 1939. \u201cSe vuelve rooseveliano de primera l\u00ednea\u201d, dice.<br \/>\nEn esa visita, Roosevelt ofreci\u00f3 fundar una academia militar con entrenadores de West Point. Adem\u00e1s firmaron un convenio para hacer una carretera que conectar\u00eda al Atl\u00e1ntico nicarag\u00fcense y la fundaci\u00f3n de una muy buena escuela de enfermer\u00eda.<br \/>\nDe esta visita es que sale aquella famosa frase que dijo Roosevelt: \u201cPuede que Somoza sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta\u201d.<\/p>\n<p><strong>La lista negra<\/strong><\/p>\n<p>En julio de 1941, previo a su adhesi\u00f3n a la guerra, Estados Unidos pas\u00f3 su Lista Negra de empresas en Am\u00e9rica Latina que se vinculaban a negocios alemanes e italianos, las cuales quedaban bloqueadas de realizar transacciones econ\u00f3micas.<br \/>\nEl 23 de julio de 1941 La Prensa public\u00f3 la lista preliminar. \u201c48 firmas de Nicaragua, de las cuales 38 son alemanas, 6 nicarag\u00fcenses, 2 italianas y 2 espa\u00f1olas est\u00e1n en la Lista Negra de Estados Unidos\u201d, se lee en la portada del diario.<br \/>\nEstas son algunas de las que aparec\u00edan en la lista:<br \/>\nAlmac\u00e9n de 5 a 95 cts.<br \/>\nAgencia Bayer<br \/>\nImmo Boehmer<br \/>\nPiero Brigneti &amp; Co<br \/>\nMercedes Arceyut &amp; C\u00eda<br \/>\nJulio C. Bahlke-American Trading Company<br \/>\nF. Brockmann y C\u00eda. Ltda.<br \/>\nAgencia Merck<br \/>\nCasa Geerz<br \/>\nEugenio Lang y Co. Ltda.<br \/>\nErnesto Hammer<\/p>\n<h4>Alemanes en cifras<\/h4>\n<p>Seg\u00fan datos recopilados por el investigador Arthur Jacobs esto ocurri\u00f3 con los alemanes en Am\u00e9rica Latina durante la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p><strong>4050<\/strong><\/p>\n<p>alemanes aproximadamente fueron detenidos en Am\u00e9rica Latina por la presi\u00f3n de Estados Unidos. La mayor\u00eda fueron enviados al pa\u00eds del norte a campos de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>2000<\/strong><\/p>\n<p>alemanes americanos y latinoamericanos fueron concentrados en Estados Unidos y luego intercambiados por prisioneros americanos en Alemania.<\/p>\n<p><strong>11,000<\/strong><\/p>\n<p>personas de ascendencia alemana fueron concentradas. Ese es el c\u00e1lculo para el final de la guerra.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 473px; top: 7551px; opacity: 0;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perseguidos, presos, deportados, despojados y separados de sus familias. As\u00ed enfrentaron la Segunda Guerra Mundial los alemanes, italianos y japoneses que viv\u00edan en Nicaragua y que de pronto se vieron pagando culpas de una guerra que se desarrollaba a miles de kil\u00f3metros<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":33201,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[81],"class_list":["post-33198","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33198"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33198\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44830,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33198\/revisions\/44830"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}