{"id":33206,"date":"2013-01-13T10:45:54","date_gmt":"2013-01-13T16:45:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33206"},"modified":"2018-10-04T22:52:21","modified_gmt":"2018-10-04T22:52:21","slug":"vida-de-monjas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/vida-de-monjas-2\/","title":{"rendered":"Vida de monjas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Algunas se encierran en un convento para toda la vida. Otras cruzan los oc\u00e9anos por una misi\u00f3n. Cuidan enfermos, educan y rezan. Unos creen que est\u00e1n ah\u00ed por falta de novio, ellas porque est\u00e1n enamoradas de Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Arlen Cerda<\/strong><\/p>\n<p>Merengue, salsa, bolero y hasta reguet\u00f3n. Desde las nueve de la ma\u00f1ana, los altavoces colocados a la entrada de un negocio sobre la calle que conduce al barrio Villa Sandino, de Granada, no han parado de sonar. La m\u00fasica contribuye a que la calle est\u00e9 m\u00e1s agitada. La gente anda deprisa y los taxis y las rutas suenan la bocina para abrirse paso sin bajar la velocidad. Pero frente al negocio est\u00e1 un viejo edificio en el que todo es completamente diferente. Adentro generalmente hay tanto silencio y todo luce tan deteriorado que uno jurar\u00eda que el lugar est\u00e1 abandonado si no fuera porque lo poco que hay est\u00e1 muy limpio.<\/p>\n<p>\u201cAve Mar\u00eda Pur\u00edsima\u201d, saluda alguien de voz muy suave y bajita, y detr\u00e1s de una peque\u00f1a ventana con barrotes blancos se corre una cortina y saluda sor Clara Judith.<\/p>\n<p>Desde 1980, el edificio donde funcion\u00f3 la escuela Padre Misieri, en esta ciudad, es el hogar de la Orden de las hermanas pobres de Santa Clara o Hermanas Clarisas, monjas que adem\u00e1s de sus votos de obediencia, pobreza y castidad, hacen un cuarto voto de clausura para nunca, ni siquiera muertas, salir del convento o monasterio al que se suman, renunciando a su familia para llevar una vida contemplativa, donde rezan las 24 horas del d\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33208\" aria-describedby=\"caption-attachment-33208\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/149123-2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33208 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/149123-2.jpg\" alt=\"Vida de monjas. Hermanas Clarisas. Mgazine\" width=\"700\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150822\/149123-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150822\/149123-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150822\/149123-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33208\" class=\"wp-caption-text\">Una vez cada seis meses, los familiares de las religiosas que eligen la vida contemplativa pueden visitarlas en el monasterio. Ah\u00ed, los barrotes son un s\u00edmbolo del voto de clausura y solo pueden conversar con ellas detr\u00e1s de estos. El reemplazo de nombre, como el de sor Clara Judith, representa el cambio hacia una vida de consagraci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Su pap\u00e1 le respondi\u00f3: \u201cEs tu vida. Por m\u00ed est\u00e1 bien si as\u00ed vas a ser feliz\u201d, pero su hermana mayor \u2014quien se encargaba de ella y sus hermanos desde que su mam\u00e1 falleci\u00f3\u2014 le arm\u00f3 un alboroto.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Que locura desperdiciar tu vida! Sos inteligente y ya iniciaste una carrera. \u00bfC\u00f3mo se te ocurre que vas a ser monja?\u201d, le dijo. Pero Idalia Chavarr\u00eda, quien entonces ten\u00eda unos 17 a\u00f1os y cursaba los primeros seis meses de su carrera de Ingenier\u00eda Agr\u00f3noma, sent\u00eda que lo de ella era seguir la vida religiosa. Al inicio no supo qu\u00e9 hacer. Trat\u00f3 de no pensar en eso, se matricul\u00f3 en la universidad y cumpl\u00eda con sus tareas, pero algo faltaba en su vida, dice. Era una sensaci\u00f3n de vac\u00edo que no la dejaba estar bien.<\/p>\n<p>\u201cLo platiqu\u00e9 con una amiga, que tambi\u00e9n ten\u00eda esa inquietud, y juntas visitamos una casa de las Hermanas Franciscanas Alcantarinas de S\u00e9baco \u2014de donde ella es originaria\u2014 y participamos en un retiro vocacional. Me gust\u00f3 \u2014recuerda\u2014 pero a\u00fan no bastaba para m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSent\u00eda que deb\u00eda haber algo m\u00e1s y un d\u00eda escuch\u00e9 de las Hermanas Clarisas. Eso me gust\u00f3 m\u00e1s, me acerqu\u00e9 y de inmediato supe que eso quer\u00eda\u201d, recuerda Idalia, quien hace veinte a\u00f1os decidi\u00f3 vivir en un claustro de religiosas, donde no la conocen como Idalia, sino como sor Clara Judith.<\/p>\n<p>En el edificio que cubre una cuadra completa, pero del que solo es habitable la mitad, no hay radio, televisi\u00f3n ni computadora. Ninguna de las religiosas tiene un perfil en Facebook o una cuenta de correo electr\u00f3nico. De hecho, nunca ninguna ha usado internet, ni tienen celulares. El \u00fanico aparato de comunicaci\u00f3n en la casa es un tel\u00e9fono convencional, que algunos d\u00edas no para de sonar con peticiones de oraci\u00f3n espec\u00edficas para las religiosas, que cumplen un turno de una hora de oraci\u00f3n cada una para la adoraci\u00f3n del Sant\u00edsimo expuesto en una capilla sencilla, que improvisaron en una de las aulas de la antigua escuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El d\u00eda para las religiosas inicia a las 4:30 de la ma\u00f1ana. La campana con la que anuncian cada una de las actividades dentro del claustro no suena, pero cada una de las 15 religiosas sabe que tiene media hora para asearse y vestirse antes de la primera oraci\u00f3n en comunidad.<\/p>\n<p>Aunque no saldr\u00e1n a ninguna parte y solo entre ellas se ven para rezar, cada una de las religiosas debe vestir el riguroso h\u00e1bito de tono caf\u00e9 que solo deja ver las sandalias en los pies, las manos y parte del rostro que rodea el velo que tambi\u00e9n deben llevar.<\/p>\n<p>La hermana m\u00e1s antigua en el convento tiene 76 a\u00f1os de edad y vive en el edificio desde su establecimiento. En 33 a\u00f1os, solo una de ellas se ha muerto y debido a que el edificio no presta las condiciones para ser un monasterio se solicit\u00f3 una excepci\u00f3n para enterrarla en uno de los conventos de Managua, hasta que pueda ser trasladada al monasterio que se est\u00e1 terminando de construir en las afueras de la ciudad.<\/p>\n<p>Sor Clara Judith no cree que la entrega a la vida contemplativa sea una \u201cseparaci\u00f3n\u201d del mundo, como algunos critican, \u201csino un acto de m\u00e1s unidad desde la oraci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Cuando su hermana mayor la visit\u00f3 la primera vez despu\u00e9s de ingresar al convento sor Clara Judith asegura que ella no le volvi\u00f3 a reclamar. \u201cMe vio feliz, porque esta es la vida que yo he querido. Es cierto que uno renuncia a muchas cosas, pero esta es una entrega a Dios en beneficio de los hermanos y hoy la oraci\u00f3n es fundamental para el mundo\u201d, asegura la religiosa.<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n. Comuni\u00f3n. Eucarist\u00eda. Dentro del viejo edificio se procura el silencio para propiciar la meditaci\u00f3n personal y la lectura espiritual, pero tambi\u00e9n hay ornamentos sacerdotales que bordar y una orden de 15 mil hostias diarias que se debe cumplir para abastecer a los departamentos de Granada, Rivas y Boaco, que integran la Di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Como un cron\u00f3metro, el d\u00eda se agota minuto a minuto, con oraciones y actividades que concluyen a las 10:00 de la noche, y al d\u00eda siguiente todo vuelve a empezar. Sin embargo, sor Clara Judith, quien ahora est\u00e1 a cargo del hogar y algunos d\u00edas debe salir para supervisar la construcci\u00f3n del nuevo monasterio, sigue contenta. \u201cAfuera \u2014dice\u2014 no es mi lugar\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33209\" aria-describedby=\"caption-attachment-33209\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/149123-3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33209 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/149123-3.jpg\" alt=\"Vida de monjas. Hermanas Clarisas. Magazine\" width=\"700\" height=\"1096\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150821\/149123-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150821\/149123-3.jpg 192w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150821\/149123-3.jpg 654w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150821\/149123-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33209\" class=\"wp-caption-text\">El velo que visten las religiosas es un s\u00edmbolo de la consagraci\u00f3n de su vida a Cristo. La preparaci\u00f3n para los votos perpetuos toma de 7 a 9 a\u00f1os.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cComo religiosa hoy se sirve de secretaria y ma\u00f1ana se atiende un cafet\u00edn escolar o se lavan ba\u00f1os. Lo importante es que ante todo una no deja de ser religiosa, porque de lo contrario yo ya no ser\u00eda una religiosa sino una funcionaria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Sor Ligia Rodr\u00edguez,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Sierva Misionera de Cristo Rey, con 27 a\u00f1os de vida religiosa.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de 15 a\u00f1os, sor Ligia Rodr\u00edguez trabaj\u00f3 como secretaria de monse\u00f1or Bernardo Hombach, en las Di\u00f3cesis de Juigalpa y Granada, pero nunca se qued\u00f3 con alguno de sus pagos. Cada uno de ellos los entreg\u00f3 a la madre superiora del Hogar en el que viv\u00eda para que ella lo administrara en lo que hiciera falta para la comunidad, seg\u00fan las reglas de la convivencia religiosa en las Siervas Misioneras de Cristo Rey, la primera congregaci\u00f3n religiosa que \u201cno pas\u00f3 por agua salada\u201d, como otras misiones, porque esta fue fundada aqu\u00ed por una nicarag\u00fcense.<\/p>\n<p>Cuando la llamaron para servir como secretaria al padre Guillermo Quintanilla, en la Di\u00f3cesis de Juigalpa, ella apenas sab\u00eda usar la m\u00e1quina de escribir. Eran los a\u00f1os ochenta, con la guerra contrarrevolucionaria penetrando la zona de Chontales, y sor Ligia reci\u00e9n hab\u00eda iniciado su vida religiosa.<\/p>\n<p>Veintisiete a\u00f1os despu\u00e9s de dejar a su familia asegura que ha encontrado una m\u00e1s grande, en las comunidades en las que ha podido compartir y las ni\u00f1as que ahora viven en un Hogar de Ni\u00f1as instalado en Granada.<\/p>\n<p>Desde peque\u00f1a recuerda que fue muy religiosa. Colaboraba en la catequesis de la parroquia, participaba en el coro y dice que nunca se enamor\u00f3 o le atrajo alg\u00fan muchacho, pero tampoco pensaba que ser\u00eda religiosa, y hoy se siente \u201cplena y feliz\u201d siendo \u201cesposa de Jes\u00fas\u201d, sin importar sus funciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cada d\u00eda, desde que dej\u00f3 su casa en el barrio Santo Domingo, de Managua, su mam\u00e1 se alistaba para ir a la parada del autob\u00fas e ir a buscarla. Y al otro lado de la ciudad, cuando solo era una aspirante a religiosa, ella tambi\u00e9n se sentaba en la parada del Colegio Cristo Rey, pensando si el conductor de la ruta la llevar\u00eda con la condici\u00f3n de pagarle al llegar a su casa.<\/p>\n<p>Seg\u00fan sor Ligia, una de las etapas m\u00e1s dif\u00edciles de su vida religiosa fue superar la nostalgia por su casa y su mam\u00e1. \u201cAl final ni ella sal\u00eda de la casa ni yo tomaba el bus, pero era la misma rutina durante los primeros meses porque nos hac\u00edamos falta\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>En veintisiete a\u00f1os de vida religiosa sor Ligia ha visto a algunas muchachas que llegan a la congregaci\u00f3n porque no est\u00e1n seguras de qu\u00e9 quieren en la vida o hasta por despecho sentimental, pero dice que una vez que se identifica la vocaci\u00f3n en alguna y la joven inicia el proceso de aspirante a la vida religiosa solo las ha visto desistir porque quiz\u00e1 no est\u00e1n hechas para la vida de obediencia.<\/p>\n<p>\u201cCuando yo trabajaba con monse\u00f1or Bernardo hab\u00eda d\u00edas que deb\u00eda seguirlo fuera de Granada, a alguna reuni\u00f3n en Managua o en otra ciudad de la Di\u00f3cesis. Mi compromiso como religiosa siempre fue avisarle a la hermana superiora para decirle a d\u00f3nde iba y a qu\u00e9 hora podr\u00eda regresar, en caso de que estuviera o no a tiempo para la cena, las oraciones o los momentos en comunidad. Pero a algunas no les gusta eso. Sienten que no deben de rendir cuenta o que si tienen un salario es para ellas mismas y no para que de destine a los gastos de todas, porque se ven como profesionales. Realmente ah\u00ed es donde he visto algunas deserciones\u201d, comparte.<\/p>\n<p>A diferencia de la vida contemplativa, la vida de las religiosas en congregaciones activas involucra un mayor contacto con la gente y tambi\u00e9n una mayor exposici\u00f3n a las tentaciones externas y ambiciones personales. Mientras las religiosas de clausura jam\u00e1s salen del convento \u2014al menos que sea la encargada de la compra semanal de provisiones\u2014 las religiosas de vida activa tienen d\u00edas de vacaciones que pueden aprovechar hasta para ir al mar, aunque en compa\u00f1\u00eda exclusiva de otra religiosa y con short a la rodilla y camiseta para el ba\u00f1o.<\/p>\n<p>Sor Ligia admite que la vida religiosa no es sencilla. Es de sacrificio y renuncia, \u201cpero tambi\u00e9n muy satisfactoria cuando uno ama lo que hace y disfruta de la entrega de vivir seg\u00fan su vocaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La vida de ella, en particular, es agitada. Todo el d\u00eda va de un lado a otro, con celular y agenda en mano, como cualquier ejecutiva podr\u00eda hacerlo. La diferencia, sin embargo, no es solo el h\u00e1bito que viste, sino su actitud para esas tareas. \u201cLa oraci\u00f3n, por muy ocupada que est\u00e9, nunca la dejo de lado\u201d, dice.<\/p>\n<p>\u201cComo religiosa hoy se sirve de secretaria y ma\u00f1ana se atiende un cafet\u00edn o se lavan ba\u00f1os. Lo importante es que ante todo una no deja de ser religiosa \u2014advierte\u2014 porque de lo contrario yo ya no ser\u00eda una religiosa sino una funcionaria y faltar\u00eda a mi vocaci\u00f3n, dejar\u00eda de ser feliz con lo que hago y lo que soy\u201d.<\/p>\n<h4>A trav\u00e9s del mar<\/h4>\n<p>Las congregaciones religiosas son tan antiguas como la comuni\u00f3n de los primeros ap\u00f3stoles de Jesucristo y en todos los pa\u00edses del mundo existen miles de expresiones religiosas similares que se han integrado con la autorizaci\u00f3n expl\u00edcita de la Iglesia a lo largo de los a\u00f1os.<\/p>\n<p>En Nicaragua existen 135 comunidades religiosas, de las cuales 95 son femeninas.<\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas que distinguen a una comunidad religiosa son su vida consagrada a Dios a partir de votos espec\u00edficos de pobreza, obediencia y castidad y su vida en comuni\u00f3n con otros religiosos.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las congregaciones de religiosas en Nicaragua llegaron cruzando el oc\u00e9ano, incluso durante los primeros a\u00f1os tras el descubrimiento de Am\u00e9rica, y hoy se conocen como congregaciones \u201cpasadas por agua salada\u201d, porque llegaron en misiones religiosas que cruzaron los oc\u00e9anos.<\/p>\n<p>Algunas de las congregaciones m\u00e1s importantes y numerosas son las que hoy est\u00e1n dedicadas a las obras educativas o con hogares de asistencia social, como las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora o las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta.<\/p>\n<p>Varias de esas congregaciones llegaron por intercesi\u00f3n de personajes interesados en el desarrollo educativo y social del pa\u00eds..<\/p>\n<p>125<\/p>\n<p>congregaciones u \u00f3rdenes religiosas existen en Nicaragua. Unas 95 de estas son de religiosas o monjas, entre ellas cuatro \u00f3rdenes dedicadas a la vida contemplativa, es decir religiosas que habitan en monasterios con votos de clausura.<\/p>\n<p>1,400<\/p>\n<p>religiosas existen aproximadamente en Nicaragua. Esa cantidad incluye a religiosas extranjeras que viven en comunidades o congregaciones instaladas en el pa\u00eds, pero no a religiosas nicarag\u00fcenses que realizan misi\u00f3n en otros pa\u00edses del mundo, por lo que el n\u00famero podr\u00eda ser mayor.<\/p>\n<p>Fuente: Conferencia de Religiosos de Nicaragua<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas se encierran en un convento para toda la vida. Otras cruzan los oc\u00e9anos por una misi\u00f3n. Cuidan enfermos, educan y rezan. 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