{"id":33291,"date":"2014-11-09T10:05:19","date_gmt":"2014-11-09T16:05:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33291"},"modified":"2018-10-02T21:46:47","modified_gmt":"2018-10-02T21:46:47","slug":"habia-una-vez-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/habia-una-vez-2\/","title":{"rendered":"Hab\u00eda una vez&#8230;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Un grupo de ni\u00f1os tiene su primer encuentro con los libros. Una visita quincenal y as\u00ed inicia un cuento de letras, magia e imaginaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Tammy Zoad Mendoza M.<\/strong><\/p>\n<p>La cebra tiene hipo. Brinca al caminar, brinca al sentarse, no puede ni hablar sin brincar. Pero la cebra es orgullosa, le han dado muchos consejos para su problema y no ha tomado en cuenta ninguno. El hipo hace que sus rayas salten y se mezclen. La cebra no se ha dado cuenta que ya no es una cebra. Con tanto brinco sus rayas han resbalado por sus piernas. Parece un burro blanco de patas negras. \u201c\u00a1Hasta que entre todos sus amigos le dieron un buen ba\u00f1o con agua fr\u00eda, la pobre cebra se cur\u00f3!\u201d, cuenta Ingrid Garc\u00eda, de 7 a\u00f1os. Ingrid sonr\u00ede casi siempre. Su lengua se asoma por el par de ventanas que dejaron los dientes de leche que mud\u00f3 hace un par de semanas. Es una morenita simp\u00e1tica y menuda, de brillantes ojos oscuros y cabello fino, como hilitos de seda negra. Sus amigos r\u00eden con ella al escuchar la historia.<\/p>\n<p>Nicole Ponce y Marcos Guti\u00e9rrez, ambos de 6 a\u00f1os, tambi\u00e9n est\u00e1n chintanos. Son compa\u00f1eros de clase del primer grado de primaria en la escuela Rub\u00e9n Dar\u00edo, comunidad Campos Azules, a cinco kil\u00f3metros del centro de Jinotepe. Los tres conocen a la cebra de la que habla Ingrid. Conocieron su historia en el libro que hace un tiempo lleg\u00f3 a sus manos, de la misma forma en la que llegaron los cientos de libros que han le\u00eddo los ni\u00f1os que estudian aqu\u00ed, en el peregrinaje quincenal que realiza la organizaci\u00f3n Libros para Ni\u00f1os en la zona. Su escuela es una parada en la ruta de lectura.<\/p>\n<p>Donde no existen bibliotecas de ning\u00fan tipo, los padres no tienen dinero para comprar cuentos o los ni\u00f1os no pueden ir hasta los lugares donde se consigue literatura infantil, esta organizaci\u00f3n pone los libros al alcance de sus manos. Aqu\u00ed empieza la historia de los peque\u00f1os lectores que contracorriente se aventuran a leer lo que les gusta. En escuelas y comunidades remotas, sorteando las carencias t\u00edpicas de las zonas rurales como la falta de servicios b\u00e1sicos, ellos hacen a un lado su realidad, se tiran al suelo con los libros y empiezan a crear su propio mundo, uno que traspasa los horizontes de su pueblo.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cEn Nicaragua la tendencia de deserci\u00f3n escolar va en aumento desde primero hasta sexto grado, pero es en los primeros a\u00f1os que el ni\u00f1o desarrolla frustraci\u00f3n porque siente que no logra asimilar los contenidos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Vanessa Castro, especialista en Educaci\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Un camioncito blanco corcovea en el camino lodoso. El aguacero de la madrugada ha dejado huecos y charcas en lo que normalmente es una trocha pedregosa y polvorienta. Luego de superar los obst\u00e1culos, hace su entrada triunfal por el campo. La hierba est\u00e1 mojada y el verdor tiene manchas caf\u00e9, son las huellas de los ni\u00f1os que corretean por todos lados. El recreo acab\u00f3, pero hoy es d\u00eda de fiesta.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Ah\u00ed vienen los libros! \u00a1Los librooos!\u201d \u201cO\u00ed, los libros, corr\u00e9!\u201d. Se agitan los chavalos y corren en estampida hasta rodear el microb\u00fas que se ha estacionado bajo un palo de mango.<\/p>\n<p>Una camioneta, un microb\u00fas, un cami\u00f3n azul. Depende de la zona, esos son los veh\u00edculos que los promotores de lectura de Libros para Ni\u00f1os utilizan para realizar las rutas del Pac\u00edfico y Norte. Miles de libros recorren el pa\u00eds en esta labor itinerante que empez\u00f3 en 1993 cuando la estadounidense Mary Jo Amani decidi\u00f3 crear una organizaci\u00f3n que acercara a la ni\u00f1ez nicarag\u00fcense con la literatura infantil.<\/p>\n<p>Est\u00e1n desde los cl\u00e1sicos del dan\u00e9s Hans Christian Andersen, hasta los contempor\u00e1neos de lujo como la colecci\u00f3n del brit\u00e1nico Anthony Brown o el norteamericano Ian Falconer; creador de Olivia, la intr\u00e9pida cerdita que tanto les gusta a estos chavalos. La literatura nacional tambi\u00e9n tiene cabida aqu\u00ed. El Fondo Editorial Libros para Ni\u00f1os, otro proyecto de la organizaci\u00f3n, ha logrado publicar 40 t\u00edtulos. El m\u00e1s reciente, Mi gato Mostacho, de Lourdes Mayorga, es la sensible, divertida y aleccionadora historia de una ni\u00f1a que se enfrenta a la muerte de su mascota.<\/p>\n<p>\u201cEl objetivo sigue siendo despertar en los ni\u00f1os el inter\u00e9s y el amor por los libros, estimular la lectura desde temprana edad a trav\u00e9s de textos de calidad. Que se sientan que pueden descubrir y ser due\u00f1os de las historia s, que puedan llevarlas a su casa y compartirlas con sus familias, luego traerlas y llevarse m\u00e1s\u201d, explica Ericka Garc\u00eda, coordinadora de Libros para Ni\u00f1os en Carazo, zona apadrinada por la Embajada de Noruega.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1IGH! No traje mis libros&#8230; Y mi casa est\u00e1 cerrada\u201d, dice afligido Marcos Guti\u00e9rrez, el peque\u00f1\u00edn de 6 a\u00f1os que es mucho m\u00e1s bajo y delgado que sus amigas, Ingrid y Nicole. Marcos es vecino de la escuela. Cada vez que llegan a cambiar los libros, \u00e9l se cruza el cerco y lleva los libros para recibir otros nuevos. \u201cEs para no cargar en la ma\u00f1anita, no mire que adem\u00e1s en la mochila solo me alcanzan los cuadernos peque\u00f1os. No tengo de otra\u201d, se justifica, siempre con un tono mel\u00f3dico, pronunciando las \u201ceses\u201d como zetas.<\/p>\n<p>Hoy no podr\u00e1 llevar libros, pero no se amilana. Si no tiene devoluci\u00f3n, no necesita hacer la fila para entregar libros ni llenar la ficha de los que se lleva. Es tiempo que aprovecha para abalanzarse sobre el caj\u00f3n verde de pl\u00e1stico. Es un gatito escurridizo que se mete entre el tumulto, mete la garra y \u00a1zas! Saca un libro, y otro, y dos m\u00e1s. Los hojea r\u00e1pido y devuelve un par.<\/p>\n<p>\u00a1Ll\u00e9vame a casa, osito polar!, de Hans Beer, es de sus preferidos. Le gustan las historias de animales, amigos y aventuras. Ha rele\u00eddo tanto este libro y el de la historia del rat\u00f3n, que una noche so\u00f1\u00f3 que acompa\u00f1aba al tigre de bengala y al osito polar hasta la madriguera del rat\u00f3n. \u201cAnduvimos por la nieve, nos subimos a un tren y llegamos a la casa del rat\u00f3n. Yo era chiquitito, del tama\u00f1o del rat\u00f3n. \u00a1Y hasta me invitaron a cenar!\u201d \u00bfQu\u00e9 comieron? \u201c\u00a1Un quesito riiicooo!\u201d, dice entre risas, con la nariz arrugada. El gatito se relame con solo recordar. \u201cLa literatura de calidad estimula no solo el aprendizaje tradicional, sino tambi\u00e9n el desarrollo de sus capacidades anal\u00edticas, su curiosidad, su imaginaci\u00f3n. Eso es muy valioso\u201d, expone Vanessa Castro, doctora en Educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para que los ni\u00f1os puedan llevarse un libro deben tener la autorizaci\u00f3n de sus padres. De esta manera ambos se responsabilizan de regresar en buen estado el libro. Si se da\u00f1a, deben arreglarlo. Si se pierde, deben donar uno o ayudar a reparar libros da\u00f1ados. \u201cAl principio los libros no regresaban o ven\u00edan muy rotos, sucios, en partes. Ellos no sab\u00edan c\u00f3mo manipular un libro, no ten\u00edan amor por ellos, pero ahora las p\u00e9rdidas son muy pocas, se ve c\u00f3mo se esmeran en cuidarlos. Quieren sus libros, quieren leer, lo disfrutan\u201d, comenta Ericka Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Solo unos cuantos no pueden llevarse los libros a casa. Sus pap\u00e1s no les dan permiso, no quieren responsabilizarse del libro y tampoco lo ven como algo vital para sus hijos. \u201cEn Nicaragua hay cultura terrible de menospreciar la literatura infantil como forma de aprendizaje, y a\u00fan m\u00e1s las narraciones orales que son importantes para que ellos vayan desarrollando no solo el lenguaje, tambi\u00e9n sus procesos de l\u00f3gica y cuestionamiento, su capacidad de entender, explorar e imaginar el mundo\u201d, explica la doctora Castro.<\/p>\n<p>\u201cEl otro extremo es que muchos padres y maestros reverencian al objeto, en este caso el libro, en lugar de ver al ni\u00f1o como un sujeto que tiene derecho y necesidad de aprender con esta herramienta. Guardan los libros o los vuelven intocables. Es preferible tener un libro arrugado o abierto de tanto uso, que un ni\u00f1o sin leer\u201d, enfatiza.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33303\" aria-describedby=\"caption-attachment-33303\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/239-MAG-Libros5-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33303 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/239-MAG-Libros5-1.jpg\" alt=\"Managua 10 de Oct del 2014. BiblioMovil,en Jinotepe Carazo visitas por Colegio Ruben Dario \/Campos Azules\/ y Comunidad de Roman Estrada LA PRENSA \/Uriel Molina\" width=\"700\" height=\"1049\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150739\/239-MAG-Libros5-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150739\/239-MAG-Libros5-1.jpg 200w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150739\/239-MAG-Libros5-1.jpg 683w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150739\/239-MAG-Libros5-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33303\" class=\"wp-caption-text\">Adem\u00e1s de llevar los libros a las escuelas y comunidades, los promotores leen a los ni\u00f1os y les ayudan a elegir los libros. Aqu\u00ed, Ericka Garc\u00eda, coordinadora de Libros para Ni\u00f1os en Carazo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Bueeenaaasss tardes chavalas y chavalos! \u00a1Llegaron los libros! Prep\u00e1rense para cambiar sus cuentos\u201d, se desborda la voz del meg\u00e1fono que corona la camioneta blanca. De fondo suenan canciones que hablan de cabras, de ni\u00f1os y paisajes. A ambos lados del camino de tierra se alzan casas desde las que se asoman ojitos curiosos entre la penumbra del interior. Las nubes anuncian que seguir\u00e1 lloviendo y los \u00e1rboles bailan con el viento llamando otro aguacero. Es la tarde de un mi\u00e9rcoles y la comunidad Rom\u00e1n Estrada parece no haber despertado hoy.<\/p>\n<p>De repente, luego de un par de llamados, aparecen entre las veredas ni\u00f1as y ni\u00f1os cargando bultos en sus brazos. Otra vez el caj\u00f3n verde de pl\u00e1stico atrae la atenci\u00f3n de los peque\u00f1os, otros, prefieren rebatir en los canastos que est\u00e1n en el suelo. Pero en medio del barullo de \u201ceste es m\u00edo y ese es tuyo\u201d, aparece una mesa, y sobre ella, el escenario de un teatro miniatura tallado en madera.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfCu\u00e1l quieren que les cuente?\u201d, pregunta Omar Narv\u00e1ez, detr\u00e1s del miniescenario. Solo se escuchan murmullos. Las madres y los ni\u00f1os se r\u00eden entre ellos. No saben qu\u00e9 elegir. \u201c\u00a1Ya s\u00e9! Les voy a contar la historia de Un sapo enamorado\u201d. Y empieza aquel hombre a hablar del sapo verde que se sent\u00eda enfermo, que no sab\u00eda qu\u00e9 hacer para declararle su amor a la pata blanca. Los ni\u00f1os se sonrojan, cuchichean. Las mam\u00e1s se carcajean con las preguntas ocurrentes que les tira Omar, pintor de profesi\u00f3n y promotor de lectura. Les saca una sonrisa y una reflexi\u00f3n al p\u00fablico en cada estaci\u00f3n del camino. Es el de la voz del perifoneo, conduce la camioneta, lee cuentos de una forma simp\u00e1tica y su arte en la pintura est\u00e1 plasmado en el libro Del Tr\u00f3pico, del poema de Rub\u00e9n Dar\u00edo, y en las paredes de los Rincones de Cuentos, esas bibliotecas infantiles que durante 21 a\u00f1os la organizaci\u00f3n ha instalado en el pa\u00eds inicialmente con la ayuda de la Embajada de Finlandia y luego con las alcald\u00edas y fundaciones que apoyan y promueven la lectura para ni\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cCuando un ni\u00f1o lee conoce las historias de personajes diferentes a los que ve en su entorno, otros lugares y culturas, se le abre a mente. Ve m\u00e1s all\u00e1, no solo piensa en ser el sucesor de su padre, descubre que hay otras posibilidades. Yo no s\u00e9 lo que va a pasar despu\u00e9s, pero estoy seguro que cuando sean adolescentes van a tener ese h\u00e1bito. Siempre que tengan qu\u00e9 leer\u201d, sentencia Narv\u00e1ez.<\/p>\n<p>Emeling Pe\u00f1a, de 10 a\u00f1os, lee desde que ten\u00eda 6. Est\u00e1 en cuarto grado de primaria. Llueva, truene o relampaguee, sale de su casa con sus libros bajo el brazo y regresa a casa con otros. \u201cUhhh, hace tiempalales que yo leo. Yo ya sab\u00eda leer cuando Libros para Ni\u00f1os vino aqu\u00ed al Rom\u00e1n Estrada, pero esto de que le lean a uno es bien bonito, hasta para los ni\u00f1os que no saben leer. Aprendemos cosas maravillosas de otros pa\u00edses, cosas que no se ven aqu\u00ed. A mis pap\u00e1s les gusta que les lea, dicen que est\u00e1n orgullosos de m\u00ed\u201d, comparte Pe\u00f1a. Su pap\u00e1 es conductor y su mam\u00e1 trabaja en un empresa local. Emeling quiere ser doctora. Ella y su amiga se empericuetan para venir a la tarde de cuentos. Bien peinaditas, con vestidos de vuelos y en chinelas, pues los zapatos son para la escuelas o las fiestas. Le gustan los cuentos de familia, las adivinanzas y los libros de poes\u00eda, como Hago de voz un cuerpo, un libro en el que quince poetas van desmenuzando y volviendo a armar el cuerpo humano con met\u00e1foras, comparaciones o simp\u00e1ticas exageraciones.<\/p>\n<p>Luego de escuchar el cuento que otra de las promotoras les ha narrado, Emeling desanda el camino a casa. Al llegar, guardar\u00e1 sus libros en la bolsa pl\u00e1stica que cuelga de la viga de la madera que hace de pilar principal. Al final de la tarde, los tomar\u00e1 de nuevo, saldr\u00e1 al patio, se tirar\u00e1 en el viejo sof\u00e1 y con la vista del barranco de fondo, volver\u00e1 a leer. Ah\u00ed empezar\u00e1 otro viaje por las p\u00e1ginas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33304\" aria-describedby=\"caption-attachment-33304\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/239-MAG-Libros10-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33304 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/239-MAG-Libros10-1.jpg\" alt=\"Managua 10 de Oct del 2014. BiblioMovil,en Jinotepe Carazo visitas por Colegio Ruben Dario \/Campos Azules\/ y Comunidad de Roman Estrada LA PRENSA \/Uriel Molina\" width=\"700\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150737\/239-MAG-Libros10-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150737\/239-MAG-Libros10-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150737\/239-MAG-Libros10-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33304\" class=\"wp-caption-text\">Es un sistema de pr\u00e9stamo gratuito, solo hace falta querer leer y el compromiso de padres e hijos de cuidar los libros y devolverlos en tiempo y forma.<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cHay lugares donde no hay agua ni luz. Adem\u00e1s de esas limitaciones a los ni\u00f1os se les ha negado el derecho a la sana recreaci\u00f3n, al aprendizaje divertido, a la posibilidad de ver el mundo. Es satisfactorio ver c\u00f3mo disfrutan leer, que les lean, tener un libro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Omar Narv\u00e1ez, promotor de lectura.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En medio del chavalero del canasto hay varios chiquitines que no saben leer, pero no importa. Ellos se inventan sus historias. Aunque no se puedan llevar un libro a casa, se tiran en el zacate h\u00famedo a narrar lo que se les ocurre al ver las ilustraciones. \u201cUn gato miedoso se asoma por la puerta. Al otro lado un gato blanco se sube a la cabeza de la ni\u00f1a chela, que est\u00e1 atacada de la risa. Despu\u00e9s un pu\u00f1o de gatos se asoma por la ventana. Tienen hambre. Quieren entrar a comer\u201d, recita Jean Carlos Campos, el ni\u00f1o chirizo que a\u00fan no sabe leer. Tiene 5 a\u00f1os y est\u00e1 en tercer nivel.<\/p>\n<p>\u201cHay una vinculaci\u00f3n cercana entre el lenguaje oral y el lenguaje escrito, el aprendizaje y la diversi\u00f3n. Estimular a los ni\u00f1os con canciones, narraciones y cuentos es darles la oportunidad de desarrollar sus capacidades al m\u00e1ximo. De los cero hasta los ocho a\u00f1os aproximadamente es la edad en que el cerebro almacena, procesa y asimila de mejor manera todo lo nuevo. Es una ventana de aprendizaje que debemos aprovechar\u201d, explica Castro, la especialista en Educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los tres amigos se divierten viendo a Jean Carlos. \u201cEse chavalo no sabe leer, pero le gusta inventar. Siempre agarra libros. Se ve que le va a gustar leer. Yo ya estoy grande, por eso s\u00e9 leer\u201d, dice orgulloso Marcos. Nicole es la m\u00e1s callada del tr\u00edo, pero le gusta leer tanto como a Ingrid y a Marcos.<\/p>\n<p>\u201cE. Eeelll Pa-to ca-camin\u00f3 por el bosssque\u201d, empieza a leer en voz alta al grupo, pero la distrae la algarab\u00eda encendida en el patio de la escuela Rub\u00e9n Dar\u00edo. Unos han vuelto a correr, haci\u00e9ndose los sordos al llamado de la maestra. Otros siguen d\u00e1ndole duro a la pelota que se deshace a cada patada. Y est\u00e1n los que cuelgan como monitos de los \u00e1rboles que abundan en el lugar. Aqu\u00ed no hay columpios, ni juegos pl\u00e1sticos, usan letrinas y no siempre hay agua, como ahorita, que Marcos quiso beber agua pero la paja chill\u00f3 porque ella tambi\u00e9n tiene seca la garganta. Sin embargo ellos se ven felices con \u201csus\u201d libros. \u201cNo importa do\u00f1ita, sigamos platicando. Cuando llegue a la casa bebo agua\u201d, dice el chavalito, acostumbrado a su pueblo.<\/p>\n<p>\u2014Contale Nicole, cu\u00e1les libros te gustan. El que me contaste la vez pasada, de los gatos rateros \u2014dice Marcos, invitando a su amiga a la pl\u00e1tica.<\/p>\n<p>\u2014Los cuentos de Pombo son bonitos, el del renacuajo paseador. Cinco noches arrechas, aunque parezcan de miedo. Nano y los mu\u00f1ecos tambi\u00e9n \u2014responde Nicole.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ese yo lo andaba! Es bueno \u2014salta Ingrid.<\/p>\n<p>\u2014Pero el que vos dec\u00eds es Un pleito. El de los gatos ladrones que se pelean y luego se disculpan y no vuelven a andar de vagos \u2014contin\u00faa Nicole.<\/p>\n<p>\u2014Es que disculp\u00e1ndose se mira uno bonito, pero peleando no. Feo se mira uno peleando.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Horrible!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Espantoso! \u2014remata Nicole, quien reconoce que aunque le resulta f\u00e1cil sumar, prefiere leer, leer mucho.<\/p>\n<p>Se llevan tres o cinco libros. Depende lo que encuentren ese d\u00eda. Han aprendido a no juzgar ning\u00fan libro por la portada. Los agarran, los hojean, se les ve con el ce\u00f1o fruncido repasando las letras para entender de qu\u00e9 va el asunto. Son lectores exigentes, luego de un par de a\u00f1os ya saben qu\u00e9 historias les gustan, qu\u00e9 temas les interesan. Hay unos que buscan saber c\u00f3mo un grillo puede ser un h\u00e9roe, otros porque se pelean la tortuga y la culebra o conocer de la nieve, de otros pa\u00edses y otros idiomas. Al final de la jornada, despu\u00e9s del Color\u00edn colorado aqu\u00ed no hay un punto final, porque en quince d\u00edas, en alg\u00fan rinc\u00f3n de Nicaragua, otro cuento estar\u00e1 por empezar.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33305\" aria-describedby=\"caption-attachment-33305\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/239-MAG-Libros8-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33305 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/239-MAG-Libros8-1.jpg\" alt=\"Managua 10 de Oct del 2014. 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Una visita quincenal y as\u00ed inicia un cuento de letras, magia e imaginaci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":33301,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-33291","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33291"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33291\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44722,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33291\/revisions\/44722"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33301"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}