{"id":33314,"date":"2014-12-14T16:41:58","date_gmt":"2014-12-14T22:41:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33314"},"modified":"2020-09-12T16:05:36","modified_gmt":"2020-09-12T22:05:36","slug":"el-rasputin-de-el-tololar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-rasputin-de-el-tololar-2\/","title":{"rendered":"El Rasput\u00edn de El Tololar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Un curandero de 62 a\u00f1os y con fama de brujo convive con tres mujeres en una comarca rural de Le\u00f3n. Cada una cumple sus roles y ninguna siente celos, aseguran. Tienen una sociedad peculiar y tan extrema como la pobreza en que viven.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>En un rinc\u00f3n de El Tololar, junto a espesos maizales y vastos campos de man\u00ed, habita un hombre peque\u00f1ito, con cierto aire de duende albino, barriga redonda, piernas arqueadas y blanca barba de chivo. Tiene fama de brujo, dotes de curandero y tres compa\u00f1eras de vida a las que llama \u201cmis mujeres\u201d. Viven todos juntos, bajo el mismo techo, en una relaci\u00f3n poliamorosa que ha escandalizado a los vecinos. Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz no se inmuta. \u201cYo fui Salom\u00f3n en el pasado y ser\u00e9 Salom\u00f3n en el futuro\u201d, dice mostrando su sonrisa desdentada, apretando los p\u00e1rpados para no exponer sus ojos inquietos a la claridad del d\u00eda.<\/p>\n<p>Salom\u00f3n, el rey israelita que Jos\u00e9 Ram\u00f3n dice encarnar, tuvo setecientas esposas y trescientas concubinas. La diferencia entre ambos, dice el \u201csucesor\u201d, es que a \u00e9l \u201cdesgraciadamente\u201d le toc\u00f3 \u201cser pobrecito\u201d. Sin embargo, parece tener m\u00e1s similitudes con Grigori Rasput\u00edn, el desali\u00f1ado monje de \u201cmirada demente\u201d que a comienzos del siglo pasado se ech\u00f3 al bolsillo a la familia de Nicol\u00e1s Romanov, el \u00faltimo zar de Rusia, cuando logr\u00f3 controlar la hemofilia del heredero de los monarcas.<\/p>\n<p>En la corte y en el pueblo, Rasput\u00edn ten\u00eda tanta fama de curandero milagroso como de supermacho insaciable. Sus org\u00edas desenfrenadas y otras haza\u00f1as sexuales alcanzaron niveles de mito, y muerto el \u201cMonje Loco\u201d el tama\u00f1o de su miembro viril se convirti\u00f3 en leyenda; el supuesto pene fue venerado como amuleto de fertilidad, vag\u00f3 por Europa y al final de su peregrinaje hall\u00f3 lugar en un museo de San Petersburgo.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz es como un Rasput\u00edn moderno, sin imperio ni corte ni zares. Dice tener \u201cdominio mental\u201d sobre otras personas, intent\u00f3 ser sacerdote y por ello le llaman el Padrecito, prepara brebajes para potenciar la virilidad, presume de que en su historial amoroso \u201chablar de doscientas mujeres es nada\u201d; se ha autootorgado el t\u00edtulo de \u201cgara\u00f1\u00f3n\u201d y se revela orgulloso porque esta no es la primera vez que convive con varias compa\u00f1eras en una misma casa.<\/p>\n<p>Las tres mujeres escuchan y callan, callan y escuchan. Olga Suyapa Baca Ir\u00edas, de 36 a\u00f1os; Guadalupe Concepci\u00f3n D\u00edaz, tambi\u00e9n de 36, y Deysi Yolanda Baca Ir\u00edas, de 23. Hace tres meses eran cuatro, pero Deysi Marina Mart\u00ednez, de 36, decidi\u00f3 marcharse. \u00bfDe qu\u00e9 manera llegaron a esto y c\u00f3mo viven ahora? <em>Magazine<\/em> le cuenta la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A las 6:40 de la ma\u00f1ana el sol ya quema, se levanta entre los tamarindos, por encima del huerto y el chag\u00fcital, y atraviesa las rendijas de la cocina, armada con tablas, pl\u00e1stico negro y latones, igual que el resto de la casa. Ah\u00ed est\u00e1 Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz, con su metro cincuenta de estatura y la cabeza casi tocando el techo, de pie ante la estufa el\u00e9ctrica donde sancocha un arroz con soya para el gallopinto del desayuno. Guadalupe Concepci\u00f3n deambula por el patio, m\u00e1s silenciosa que el Rat\u00f3n P\u00e9rez; Olga Suyapa barre las hojas secas que por la noche se desprendieron de los \u00e1rboles y Deysi Yolanda se ba\u00f1a a huacalazos junto al lavandero. Inicia otro d\u00eda, un d\u00eda cualquiera, en la vida de esta peculiar familia de El Tololar, comarca rural de Le\u00f3n.<\/p>\n<p>A decir verdad, m\u00e1s parecen una cooperativa, con roles bien definidos. Hasta hace cuatro meses, cuando Mifamilia (Ministerio de la Familia) todav\u00eda no les hab\u00eda quitado los \u00faltimos seis de los nueve hijos que entre todas parieron con Jos\u00e9 Ram\u00f3n (ya antes el ministerio se hab\u00eda llevado a tres ni\u00f1os de Lupe), Olga Suyapa y Guadalupe se encargaban de cuidar a la prole y de los quehaceres del hogar. Las otras dos trabajaban hombro a hombro con el Chele, vigilando los cultivos, recogiendo le\u00f1a para vender, preparando yerbas y destilando las p\u00f3cimas que \u00e9l lleva cada quince d\u00edas a Honduras, el pa\u00eds donde se conocieron.<\/p>\n<p>Tres de ellas son hondure\u00f1as. Solo Guadalupe es nicarag\u00fcense. Chinandegana de El Viejo. Jos\u00e9 Ram\u00f3n la conoci\u00f3 en 1995, cuando \u00e9l estaba preso en la penitenciar\u00eda de Chinandega por el delito de violaci\u00f3n cometido contra su \u00faltima pareja. Por entonces Lupe era una muchachita de 17 a\u00f1os y escasas palabras, que acompa\u00f1aba a su padre, un predicador evang\u00e9lico, en sus visitas a la c\u00e1rcel. Con un \u201chola, ni\u00f1a, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s?\u201d, comenz\u00f3 la relaci\u00f3n que, seg\u00fan Jos\u00e9 Ram\u00f3n, unos tres a\u00f1os m\u00e1s tarde llev\u00f3 a Guadalupe a servir de fiadora para que \u00e9l saliera de prisi\u00f3n. Solo cumpli\u00f3 siete a\u00f1os y medio, aunque la condena era de 16. A la fecha se sigue declarando inocente.<\/p>\n<p>Es evidente que Guadalupe tiene cierto retardo mental. Se comunica con gestos, medias palabras y las m\u00e1s de las veces ni siquiera intenta comunicarse. Es solitaria, escurridiza y tiene un rostro inexpresivo. Jos\u00e9 Ram\u00f3n asegura que cuando se conocieron ella no estaba inscrita en el registro civil y \u00e9l se vio en la necesidad de cometer su \u201cpeor delito\u201d: anotarla con su apellido para poder llevarla consigo en sus viajes a Honduras, donde trabaja como m\u00e9dico naturista. De ser as\u00ed, legalmente convive y tiene cuatro ni\u00f1os con su propia hija. \u201cMuchos dicen que no es cuerda, pero yo platico con ella, platico bien a trav\u00e9s de se\u00f1ales\u201d, cuenta con su voz aguda y su acento de campo, arrastrando las letras.<\/p>\n<p>Guadalupe, pues, lleg\u00f3 primero. Cuando Jos\u00e9 Ram\u00f3n logr\u00f3 salir de la c\u00e1rcel, bajaron juntos al r\u00edo de Chinandega, en busca de la pichinga de pl\u00e1stico que ella hab\u00eda semienterrado en la ribera. Era su alcanc\u00eda secreta, en la que deposit\u00f3 1,600 c\u00f3rdobas en monedas de la venta de botellas que encontraba en la basura. \u201cLo gast\u00e9 todo. Con ese dinero compr\u00e9 el pl\u00e1stico negro para una casa, hice un triciclo con chatarra vieja que ten\u00eda guardada y empezamos a vender le\u00f1a\u201d, cuenta el \u201csucesor\u201d de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana lo ha encontrado sin camisa y con un pantal\u00f3n pijama color lech\u00f3n usado al mejor estilo de Cantinflas. Despu\u00e9s de un ba\u00f1o, se ha metido a la cocina y al poco rato ha empezado a llamar con voz melosa a sus se\u00f1oras para que lleguen por el desayuno: \u201cYoli\u201d, \u201cOlga\u201d, \u201cLupe\u201d&#8230;<\/p>\n<figure id=\"attachment_33316\" aria-describedby=\"caption-attachment-33316\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/240-MAG-Pol\u00edgamo16.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33316 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/240-MAG-Pol\u00edgamo16.jpg\" alt=\"Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz. Curandero. \" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150732\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo16.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150732\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo16.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150732\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo16.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33316\" class=\"wp-caption-text\">El curandero y sus parejas trabajando en el huerto de la casa, donde crecen las yerbas medicinales. Normalmente Deysi Yolanda (extremo derecho) y Jos\u00e9 Ram\u00f3n cuidan los cultivos.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Olga Suyapa Baca Ir\u00edas y Deysi Yolanda Baca Ir\u00edas aseguran que no son parientes. Aunque tal vez s\u00ed lo sean y ni ellas se dan cuenta, insin\u00faa Jos\u00e9 Ram\u00f3n, porque usted sabe, \u201clos viejos somos putos\u201d. Los vecinos las creen t\u00eda y sobrina. La primera es de Sabanagrande, Honduras, se crio en el campo y sol\u00eda trabajar como dom\u00e9stica. La otra es de Tegucigalpa y laboraba en las oficinas del Registro Central cuando su vida se cruz\u00f3 con la del hombrecito que vend\u00eda medicina para la gastritis. Deysi Marina era ama de casa en el municipio de Ojojona; ah\u00ed dej\u00f3 a su hija mayor y se vino a Nicaragua tras una ilusi\u00f3n llamada Jos\u00e9 Ram\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el \u201carma secreta\u201d de este se\u00f1or? Hablar con la \u201cverdad\u201d, dice \u00e9l. \u201cYo tengo la costumbre de decirles a las mujeres lo que soy y lo que no soy. Yo les digo a las muchachas: \u2018Yo soy el peor prostituto que hay en la vida. \u00a1El peor prostituto!\u2019. Si usted habla con la verdad, creo que hay de todo. Si no, no hay nada\u201d. Sin embargo, esta teor\u00eda supone que un hombre, cualquier hombre, podr\u00eda conquistar el coraz\u00f3n de una mujer, cualquier mujer, con solo confesarse promiscuo y pol\u00edgamo. As\u00ed que Jos\u00e9 Ram\u00f3n propone de inmediato una explicaci\u00f3n m\u00e1s cre\u00edble, con un toque rasputiniano: \u201cDominio mental\u201d.<\/p>\n<p>Bueno \u2014intenta explicar\u2014, \u201ceso el Se\u00f1or lo da, todas las personas tenemos un dominio sobre otras. Influimos. De una manera directa o indirecta\u201d.<\/p>\n<p>Desde su exilio voluntario en la vivienda de los Barreto, familia de El Tololar que la contrat\u00f3 como dom\u00e9stica y le dio posada para que saliera de la casa de Jos\u00e9 Ram\u00f3n, Deysi Marina Mart\u00ednez habla de una tercera posibilidad: el enga\u00f1o. A los Barreto les ha contado que cuando dej\u00f3 todo lo que conoc\u00eda en Honduras para viajar a un pa\u00eds extra\u00f1o no sab\u00eda que Jos\u00e9 Ram\u00f3n ya ten\u00eda otras dos compa\u00f1eras: Guadalupe y Deysi Yolanda.<\/p>\n<p>Deysi Marina abandon\u00f3 la casa de Jos\u00e9 Ram\u00f3n hace unos tres meses, fue su primer paso para que Mifamilia le devuelva a sus dos hijos, uno de un a\u00f1o y otro de tres. Tendr\u00eda otro ni\u00f1o, pero el tercero muri\u00f3 un mes antes de que ella se marchara del rancho. Pas\u00f3 \u201cde repente\u201d, cuando el beb\u00e9 ten\u00eda 22 d\u00edas de nacido \u201cla mam\u00e1 lo encontr\u00f3 como boqueando y le dieron los primeros auxilios\u201d, pero nada, cuenta Olga Suyapa. En orden de llegada, ella fue la cuarta de las \u201cmujeres\u201d de Jos\u00e9 Ram\u00f3n.<\/p>\n<p>De los seis ni\u00f1os que el ministerio se llev\u00f3 un martes a comienzos de septiembre, los dos mayores tienen poco m\u00e1s de tres a\u00f1os, uno es de Guadalupe y otro de Deysi Marina. Las edades de los otros cuatro van desde un a\u00f1o y piquito hasta apenas cuatro meses, de modo que Deysi Marina, Deysi Yolanda y Olga Suyapa estuvieron embarazadas al mismo tiempo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace que una mujer acepte esas condiciones en un pa\u00eds donde ni siquiera existe la poligamia? \u201cYo lo quer\u00eda demasiado, lo amaba, por eso me dije: \u2018Bueno, voy a ir\u2019, y nos venimos a Nicaragua\u201d. As\u00ed explica Deysi Yolanda, joven, simp\u00e1tica, con secundaria aprobada y estudios t\u00e9cnicos en computaci\u00f3n, su decisi\u00f3n de seguir a Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz, quien a la fecha tiene 62 a\u00f1os biol\u00f3gicos y 52 legales, porque sus padres lo inscribieron diez a\u00f1os tarde.<\/p>\n<p>A ella la acos\u00f3 durante seis o siete meses, llegando casi todos los d\u00edas a la oficina donde la muchacha trabajaba, con el pretexto de visitar amigos o entregar medicina. \u201c\u00bfAfligida? (No). C\u00f3mo no, yo s\u00e9 que afligida, \u00bfcu\u00e1l es su nombre? (D\u00edgame en qu\u00e9 le puedo servir). A m\u00ed en nada, chiquita, yo s\u00ed en qu\u00e9 le puedo servir, en regalarle un ni\u00f1o y hacerla la mujer m\u00e1s feliz, o infeliz quiz\u00e1s. Me le voy a robar el coraz\u00f3n. \u00bfQue cu\u00e1ntas compa\u00f1eras tengo? No s\u00e9 cu\u00e1ntas tengo&#8230; Y as\u00ed hasta que me la rob\u00e9. Si usted llega al panal, saca a todas las avispas hasta que se coma la miel. Yo alboroto al panal o no lo toco\u201d. De esta forma describe Jos\u00e9 Ram\u00f3n su supuesta estrategia de conquista. La misma que, seg\u00fan \u00e9l, aplic\u00f3 en los casos de Deysi Marina y Olga Suyapa.<\/p>\n<p>Todas hab\u00edan tenido anteriores relaciones y en alg\u00fan momento sintieron celos. Sin embargo, ahora que est\u00e1n con Jos\u00e9 Ram\u00f3n dicen que ven \u201cnormal\u201d compartirlo y que entre ellas se miran como hermanas, como amigas. \u201cCada quien vive su vida como le parece\u201d, sostiene Deysi Yolanda. Y Olga Suyapa se\u00f1ala que hay otros hombres que tienen hasta cinco amantes con hijos y que la gente no lo ve raro \u201csolo porque no viven en la misma casa\u201d. \u201cCon esas no se meten\u201d.<\/p>\n<p>\u201cDicen que el amor es ciego&#8230; No puedo ni explicar qu\u00e9 me enamor\u00f3, pero me enamor\u00e9 lo suficiente para venir hasta ac\u00e1. \u00c9l ya ten\u00eda a las otras tres, yo ven\u00eda bien informada y aun as\u00ed acept\u00e9. Fue voluntario, nada a la fuerza\u201d, cuenta Olga Suyapa, mientras enjuaga los trastos del desayuno. Sentado junto a ella, Jos\u00e9 Ram\u00f3n termina de tragar el gallopinto y deja su plato sobre el lavandero: \u201cTome, mi reina, se lo regalo\u201d.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cSi usted llega al panal, saca a todas las avispas hasta que se coma la miel. Yo alboroto al panal o no lo toco. Si esta mujer me gust\u00f3, es hasta terminar mi carrera\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz, curandero<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz naci\u00f3 en El Tololar, en la misma propiedad donde ahora vive con sus compa\u00f1eras, el 11 de noviembre de 1953, como el cuarto de los ocho hijos de una pareja de campesinos, una nicarag\u00fcense y un salvadore\u00f1o. Fue criado por una t\u00eda materna y aprendi\u00f3 de yerbas y yerbajos desde muy ni\u00f1o, porque su padre adoptivo era curandero.<\/p>\n<p>Creci\u00f3 como ermita\u00f1o, dice. Desde los ocho a\u00f1os adquiri\u00f3 la costumbre de subir a un cerro, acompa\u00f1ado solo por bueyes y perros, para quedarse ah\u00ed por mucho tiempo. Sus compa\u00f1eros de clase lo llamaban Gusano de tierra, porque cuando bajaba de su cueva volv\u00eda hecho una l\u00e1stima. All\u00e1 arriba, cuenta, pod\u00eda pasar todo el invierno comiendo garrobos, ayotes y frijoles hervidos en pichingas pl\u00e1sticas. \u201cHabiendo agua yo no me bajaba. Despu\u00e9s perd\u00ed la costumbre de estar en el monte, pero casi no me gusta estar aqu\u00ed en la casa. Y no quise que las puertas dieran a la calle, todas ven hacia al patio\u201d.<\/p>\n<p>Poco antes de sus 20 a\u00f1os biol\u00f3gicos quiso ser sacerdote. Entr\u00f3 al Seminario de Le\u00f3n y por un tiempo se someti\u00f3 a las leyes de Dios y hasta predic\u00f3 en algunas comunidades. Pero hab\u00eda una cl\u00e1usula que no le gustaba: la del celibato. \u201cMiraba la Biblia a cada rato y le\u00eda la parte que dec\u00eda \u2018en vez de que te est\u00e9s quemando, c\u00e1sate\u2019&#8230; Nunca estuve de acuerdo\u201d, recuerda. Entonces empez\u00f3 a indagar en la historia de la Iglesia en busca de justificaciones para abandonar su incipiente vida contemplativa. A los tres a\u00f1os, dijo: \u201cAqu\u00ed no alcanzo, voy de viaje\u201d. Y de esa aventura religiosa solo le qued\u00f3 el mote con que se le conoce en El Tololar: el Padrecito.<\/p>\n<p>El monje Grigori Rasput\u00edn encontr\u00f3 una forma de reconciliar la religi\u00f3n con sus excesos sexuales. Razonable para algunos, descabellada para otros. Su filosof\u00eda, aplicada a sus devotas admiradoras, era m\u00e1s o menos as\u00ed: \u201cEs preciso pecar para poder ser perdonado y el pecado m\u00e1s f\u00e1cil de cometer es el del sexo\u201d. En esa materia, Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz se siente un erudito e incluso fanfarronea un poco cuando afirma: \u201cNo hay mujer que me aguante\u201d. Dice que las llama \u201cuna por una\u201d a su cuarto o les hace \u201cvisita de m\u00e9dico\u201d. Adem\u00e1s, cuenta entre carcajadas, fuera de casa tiene algunas \u201camigas\u201d que lo llaman por tel\u00e9fono y sus compa\u00f1eras no se molestan porque \u201c\u00a1ya saben lo que tienen!\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, hace mucho tiempo, all\u00e1 en los a\u00f1os ochenta, tuvo otras experiencias \u201cpoliamorosas\u201d. La primera en El Viejo, Chinandega, con \u201ccuatro chavalas\u201d. \u201cFue suerte de la vida\u201d, considera. \u201cLleg\u00f3 una, me qued\u00e9 con ella, la otra sab\u00eda tambi\u00e9n y as\u00ed&#8230; fuimos acondicionando la situaci\u00f3n. Con el tiempo nos desunimos, dos se fueron para El Salvador (de all\u00e1 eran), otra se fue y otra falleci\u00f3 en un accidente de tr\u00e1nsito\u201d. Su otra relaci\u00f3n m\u00faltiple ocurri\u00f3 en San Carlos, R\u00edo San Juan. \u201cAh\u00ed eran seis. Una de San Carlos, las otras cinco eran campesinas de los asentamientos, la mayor de 22 a\u00f1os y de 19 la menor. Est\u00e1bamos todos juntos, me sent\u00eda feliz\u201d.<\/p>\n<p>La felicidad termin\u00f3 cuando sus parejas decidieron que no quer\u00edan ser siete. \u201cMucho peleaban, no por m\u00ed, contra m\u00ed. Se aliaban. No quer\u00edan que saliera de la casa. Dec\u00edan: \u2018Suficiente aqu\u00ed con nosotras\u2019. Y yo: \u2018Se\u00f1orita, pero si voy a hacer un mandado&#8230;\u2019. Y entonces dec\u00edan: \u00a1A ver voy yo, dame los reales!\u201d. As\u00ed que se fue, dejando atr\u00e1s seis hijos.<\/p>\n<p>Reconoce que ha dejado ni\u00f1os por dondequiera. \u201cPor todititos tengo 42 hijos\u201d, asegura, y se ve orgulloso de s\u00ed mismo. \u201cEn Le\u00f3n, tres ni\u00f1os, no vivo con las mam\u00e1s y hace tiempo ni las miro, solo a ellos. En San Jos\u00e9, Costa Rica, cinco. En Honduras, ya no s\u00e9 ni cu\u00e1ntos me tienen, a los que reconozco son a 12, dos son gemelas, ya tienen diez a\u00f1os&#8230; No he sido ni irresponsable ni muy responsable. Siempre les paso alg\u00fan bocadito, por all\u00e1 cuando tengo\u201d. Eso s\u00ed, aclara, a los que viven con \u00e9l \u201cnada les falta\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33319\" aria-describedby=\"caption-attachment-33319\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/240-MAG-Pol\u00edgamo12.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33319 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/240-MAG-Pol\u00edgamo12.jpg\" alt=\" En la foto: Deysi Yolanda, Olga Suyapa y Guadalupe Concepci\u00f3n.\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150729\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo12.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150729\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo12.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150729\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo12.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33319\" class=\"wp-caption-text\">La casa est\u00e1 hecha de sacos, pl\u00e1stico negro, latones y tablas. En la foto: Deysi Yolanda, Olga Suyapa y Guadalupe Concepci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Se ha granjeado su propia fama de brujo. Dice, por ejemplo, que puede hacer curaciones a larga distancia, viajar con el pensamiento hasta el cuarto donde su paciente est\u00e1 tumbado, completamente desnudo, sobre una s\u00e1bana, en el piso. Cuenta que conoce de bebidas y plantas que por un rato pueden convertir a un hombre en un semental; del mapach\u00edn que pone \u201clocas\u201d y delirantes a las mujeres y de la plantita que cura el efecto; de \u201csopitas\u201d que se preparan con calzoncillos que han sido usados durante cuatro d\u00edas seguidos y tienen la propiedad de hacer que en tres minutos una dama \u201cse baje el bl\u00famer\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfUs\u00f3 alguna de esas \u201crecetas\u201d en sus actuales compa\u00f1eras? \u201cNo, yo no lo he hecho, porque no lo necesito. Si quiero algo, quiero tenerlo para m\u00ed. Si le da eso a una mujer, ya despu\u00e9s no quiere nada con usted. El efecto no dura mucho y pasada la reacci\u00f3n, se termina el encanto. Ya no estar\u00edan ellas conmigo\u201d, responde sin pensarlo dos veces.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n asegura que sobrevivi\u00f3 a la ca\u00edda de un rayo y que puede controlar la electricidad. Para demostrar esto \u00faltimo, toma con la mano izquierda un cable de 110 voltios y con la otra empieza a dosificar la energ\u00eda. La puede concentrar en su frente o modificar la intensidad de la corriente que transmite a otras personas. Le llama electroterapia.<\/p>\n<p>Ahora que Deysi Marina se ha ido, que no hay ni\u00f1os en casa y tampoco caballos para ir a buscar le\u00f1a con la carreta (los tres murieron de hambre en agosto, porque en el campo no hab\u00eda suficiente pasto), los roles han cambiado muy poco. Junto con Guadalupe, Olga Suyapa sigue haci\u00e9ndose cargo de la mayor\u00eda de los oficios del hogar, pero anda en busca de un empleo. Igual Deysi Yolanda. Ahora solo ella le ayuda a Jos\u00e9 Ram\u00f3n a elegir las yerbas, a sembrar frijoles, ayotes, calabazas y calabacitas, y a destilar sus cocimientos. Pasan quince d\u00edas prepar\u00e1ndolos antes de que \u00e9l se los lleve a Honduras. El resto de las horas se les va en echar siestas, ver televisi\u00f3n o ir a Le\u00f3n a preguntar por el paradero de sus hijos.<\/p>\n<p>Si el requisito para que Mifamilia les devuelva a sus ni\u00f1os es dejar esa convivencia, est\u00e1n dispuestas a hacerlo, aseguran. \u201cDespu\u00e9s de lo que pas\u00f3, yo dije: \u2018\u00a1Basta! Esto se acaba\u2019. Ahora lo aprecio, pero ya no lo miro como antes, ahora es como un hermano. Se acab\u00f3 el amor loco, definitivamente\u201d, dice Deysi Yolanda. Lleva cuenta de cada uno de los d\u00edas que pasa sin sus hijas.<\/p>\n<p>Al acercarse el mediod\u00eda, vuelve a haber movimiento en la casa. Las mujeres dejan sus colchonetas, corren las cortinas de sus diminutos cuartos y aparecen en el patio. Olga Suyapa se va al fog\u00f3n a preparar las tortillas del almuerzo; mientras ella palmea, Deysi Yolanda sopla las brasas y Jos\u00e9 Ram\u00f3n agita una porra para mezclar bien el agua con el refresco en polvo y una libra de az\u00facar. Ajena a todo, Guadalupe se sienta en un tronco, ocupad\u00edsima en contemplar la nada.<\/p>\n<figure id=\"attachment_33318\" aria-describedby=\"caption-attachment-33318\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/240-MAG-Pol\u00edgamo10.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-33318 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/240-MAG-Pol\u00edgamo10.jpg\" alt=\"Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz \" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150730\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo10.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150730\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo10.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/07150730\/240-MAG-Pol%C3%ADgamo10.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33318\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz prepara el desayuno para \u00e9l y sus \u201cmujeres\u201d. En esta misma cocina pone al fuego las yerbas medicinales que usa en sus brebajes.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>Los ni\u00f1os y Mifamilia<\/h4>\n<p>A comienzos de septiembre el Ministerio de la Familia (Mifamilia) se llev\u00f3 a seis hijos de Jos\u00e9 Ram\u00f3n D\u00edaz y a las cuatro mujeres que hasta hace poco conviv\u00edan con \u00e9l (ahora solo son tres). Entre los argumentos del ministerio, seg\u00fan Olga Suyapa y Deysi Yolanda Baca Ir\u00edas, destacan la supuesta desnutrici\u00f3n de los ni\u00f1os y el hecho de que eran criados en una relaci\u00f3n pol\u00edgama.<\/p>\n<p>Ellas afirman que sus hijos no estaban desnutridos. \u201cDos o cuatro onzas menos, no es desnutrici\u00f3n. Hay ni\u00f1os remilgados para comer\u201d, protesta Deysi Yolanda.<\/p>\n<p>Las mujeres est\u00e1n recibiendo atenci\u00f3n psicol\u00f3gica proporcionada por Mifamilia. El ministerio se neg\u00f3 a dar una versi\u00f3n oficial a <em>Magazine<\/em>, debido a que hay menores \u201cbajo protecci\u00f3n\u201d. A la fecha, las madres desconocen d\u00f3nde est\u00e1n sus hijos.<\/p>\n<h4>Grigori Rasput\u00edn, el campesino que conquist\u00f3 un imperio<\/h4>\n<p>Destinado a ser uno de los personajes m\u00e1s fascinantes de la reciente historia de Rusia, Grigori Yef\u00edmovich Rasput\u00edn, naci\u00f3 en la rural Siberia y fue hijo de campesinos cat\u00f3licos. Ten\u00eda fama de adivino y de poderoso curandero; monje sin estudios pero con una gran fuerza mental y una pasmosa habilidad para leer las debilidades de los dem\u00e1s. Su influencia sobre los Romanov lo llev\u00f3 a tener el control total del gobierno ruso. Muri\u00f3 asesinado en 1916.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un curandero de 62 a\u00f1os y con fama de brujo convive con tres mujeres en una comarca rural de Le\u00f3n. Cada una cumple sus roles y ninguna siente celos, aseguran. 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