{"id":33409,"date":"2017-02-12T09:19:30","date_gmt":"2017-02-12T15:19:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33409"},"modified":"2018-10-01T03:28:54","modified_gmt":"2018-10-01T03:28:54","slug":"lomo-la-bestia-tren-inmigrantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/lomo-la-bestia-tren-inmigrantes\/","title":{"rendered":"A lomo de la Bestia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Avanza r\u00e1pido y ellos corren a montarla. Tirarse y subir. Caer y subir. Ser tirados y subir. Una y otra vez.<br \/>\nLa Bestia le dicen, pero no es una, sino muchas que serpentean por M\u00e9xico llevando en su lomo cientos de miles de inmigrantes centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos. Trenes de carga que los devoran en el camino<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Tammy Zoad Mendoza M.<\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed la noche parece m\u00e1s espesa. El calor del d\u00eda desaparece y el fr\u00edo envuelve todo con el silbido de la brisa. Apenas se ven un par de luces en la oscurana, luminarias p\u00fablicas en el centro del pueblo, a varias cuadras de aqu\u00ed.<br \/>\n\u201c\u00a1Ah\u00ed viene, ah\u00ed viene, ah\u00ed viene!\u201d, se escuchan los gritos. Nadie ve nada, pero se escucha un ruido, cada vez m\u00e1s fuerte, como un bufido. \u201c\u00a1Es La Bestia! \u00a1Ah\u00ed viene! \u00a1Corr\u00e9!\u201d.<\/p>\n<p>A lo lejos se divisa una luz intensa en medio de la nada. Se acerca cada vez m\u00e1s r\u00e1pido y hace vibrar el suelo. La luz parece el ojo gigante de un animal que se acerca furioso. El bufido se convierte en rugido, en un estruendo que se prolonga mientras La Bestia va pasando.<\/p>\n<p>De d\u00eda podr\u00eda ser un gusano lento y cansado que avanza entre monta\u00f1as, pero de noche se convierte en una enorme serpiente c\u00edclope que se abre paso entre bosques y llanuras. Resopla anunciando su llegada. Alta, veloz y largu\u00edsima. Furiosa sacude su coraza y parece indomable.<\/p>\n<p>La montan sin m\u00e1s. Corriendo tras ella, estirando los brazos para alcanzar lo que sea de d\u00f3nde puedan sostenerse e impulsarse para subir. Caen en el intento y ella los jala, les quita una mano, una pierna, la cabeza. Los tritura. A veces los escupe. Desde arriba unos ven la tragedia de los que no lograron domarla, y desde abajo otros corren y siguen luchando por subir.<\/p>\n<p>El Instituto Nacional de Migraci\u00f3n (INM) de M\u00e9xico calcula que anualmente 150 mil inmigrantes intentan cruzar este pa\u00eds usando trenes de carga, m\u00e1s del 90 por ciento centroamericanos. Las cifras se disparan en c\u00e1lculos de organizaciones humanitarias.<\/p>\n<p>Solo en el per\u00edodo de 2012-2014 el INM y el Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja en M\u00e9xico report\u00f3 697 casos de personas secuestradas y 476 mutiladas por La Bestia. Pero el saldo negro de mutilados, desaparecidos y muertos que quedan perdidos en el camino podr\u00eda duplicar o triplicar esos n\u00fameros, seg\u00fan organizaciones de derechos humanos.<\/p>\n<p>La Bestia es el nombre que le dan a los trenes de carga que no paran, que aumentan la velocidad, que trituran al que cae. Pero tambi\u00e9n son los chacales que los atacan en el camino; delincuentes, violadores, secuestradores, asesinos, autoridades corruptas. La Bestia dicen otros, es tambi\u00e9n el camino brutal por el que pasan, el sol inclemente, el fr\u00edo que los consume, el hambre que los devora y el sue\u00f1o que los vence. El miedo y el valor para seguir son tambi\u00e9n bestiales.<\/p>\n<p>La Bestia es un ser mitol\u00f3gico de la cultura migrante, cuentan que hay que enfrentar monstruos que se multiplican por caminos tortuosos con la esperanza que al final encontrar\u00e1n su recompensa en el lugar que tanto a\u00f1oran. As\u00ed la ven quienes la montaron y vivieron para contarlo.<\/p>\n<blockquote>\n<figure id=\"attachment_33457\" aria-describedby=\"caption-attachment-33457\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Dimas.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-33457\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Dimas.jpg\" alt=\"Dimas Figueroa, migrante nicarag\u00fcense mutilado por La Bestia en diciembre de 2016. \" width=\"900\" height=\"572\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150606\/Dimas.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150606\/Dimas.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150606\/Dimas.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150606\/Dimas.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33457\" class=\"wp-caption-text\">Dimas Figueroa, migrante nicarag\u00fcense mutilado por La Bestia en diciembre de 2016.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cAhora es m\u00e1s dif\u00edcil ir en el tren, hay mucha gente de Migraci\u00f3n sigui\u00e9ndolo a uno. Va uno nervioso, cansado, con hambre y no te pod\u00e9s dormir. Yo por eso me ca\u00ed. Todav\u00eda no s\u00e9 si me desmay\u00e9 o me dorm\u00ed\u201d.<br \/>\nDimas Figueroa, 40 a\u00f1os.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Al principio parece una excursi\u00f3n. Una mochila con un par de cambios de ropa, algo de dinero, zapatos c\u00f3modos, gorra y su\u00e9ter. Taxis, buses, \u201ccombis\u201d. Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala. Solo hace falta tener c\u00e9dula de esos pa\u00edses para circular tranquilo, gracias al CA-4, el tratado regional de libre circulaci\u00f3n de los ciudadanos centroamericanos.<\/p>\n<p>Es el r\u00edo Suchiate, frontera natural al occidente entre Guatemala y M\u00e9xico, el que marca el inicio de la traves\u00eda. Aqu\u00ed se paga la primera cuota por pasar sus agitadas aguas en balsas improvisadas con neum\u00e1ticos y tablones. Al llegar, seg\u00fan quienes est\u00e9n operando ese d\u00eda, ser\u00e1 el cobro o la experiencia.<\/p>\n<p>\u201cLos del C\u00e1rtel del Golfo casi no se meten con nadie, est\u00e1n en sus negocios, todo es que uno no se meta donde no debe. Pero Los Zetas, esos s\u00ed son sicarios, criminales que no perdonan nada. Te cobran desde que entr\u00e1s, cobran por subir al tren, asaltan, golpean, violan o te secuestran para extorsionar a la familia o para reclutarte\u201d, cuenta Enrique D\u00e1vila, de 58 a\u00f1os, esteliano que realiz\u00f3 la traves\u00eda en 2011.<\/p>\n<p>Hasta 2005 el primer encuentro con La Bestia era en Soconusco, regi\u00f3n fronteriza con Guatemala, pero el paso del hurac\u00e1n Stan destruy\u00f3 varios puentes y tramos de la v\u00eda. Ahora los inmigrantes deben caminar 275 kil\u00f3metros hasta Arriaga. Tres d\u00edas y sus noches es el tiempo promedio que les toma.<\/p>\n<p>Antes de llegar a Arriaga, donde las l\u00edneas del tren se borran y solo queda seguir los senderos que abrieron los pasos de anteriores viajeros, los inmigrantes llegan a La Arrocera, donde hubo silos para almacenar arroz que ahora son esqueletos en un tramo perdido.<\/p>\n<p>Es la antesala del infierno. Entre la maleza que se va tragando lo que queda de las viejas v\u00edas del tren, divisan a lo lejos, como cad\u00e1veres de elefantes en medio de la nada, antiguos vagones de tren abandonados y carcomidos por el \u00f3xido. En su interior ocurren toda clase de vej\u00e1menes, ah\u00ed se negocia la vida y la muerte. A veces se escuchan los gritos de las v\u00edctimas de turno y no hay m\u00e1s opci\u00f3n que aligerar el paso o convertirse en los siguientes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan reportes de organizaciones humanitarias y testimonios de migrantes, La Arrocera es uno de los puntos de mayor peligro donde delincuentes comunes e integrantes de bandas de crimen organizado detienen, desnudan, asaltan, golpean, secuestran, violan y, depende el humor o la suerte, matan.<\/p>\n<p>Es andar ese camino o arriesgarse a ser atrapados por Migraci\u00f3n si toman la carretera. \u00bfQu\u00e9 tan malo puede ser de lo que huyen o qu\u00e9 tan valioso lo que buscan para arriesgarse y soportar un trayecto as\u00ed? Cada uno cuenta sus razones, que les pesan tanto como el cuerpo al final de una jornada bajando y subiendo trenes, huyendo en medio del monte bajo el sol, sin comer ni dormir, dej\u00e1ndose robar o violar.<\/p>\n<p>\u201cTe desnudan para que les des todo, creen que llev\u00e1s el dinero hasta \u00a1donde usted ya sabe! Incluso te ponen a hacer sentadillas, a las mujeres les va peor\u201d, cuenta L\u00e9ster L\u00f3pez Castellano, de 38 a\u00f1os. \u00c9l hizo el viaje en 2005. \u201cNo lo volver\u00eda a hacer. A Estados Unidos ir\u00eda solo con papeles, en avi\u00f3n. Yo no volver\u00eda a pasar todo eso\u201d, dice L\u00e9ster, quien reside desde el 2016 en Costa Rica, donde migr\u00f3 tambi\u00e9n ante la poca paga y la falta de trabajo aqu\u00ed en Nicaragua.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A eso de la 1:00 de la madrugada se bajaron de un tren, estaban en Guanajuato. Llevaban dos d\u00edas sin comer y casi lo mismo sin dormir. \u201cYo les dije que sin comer no nos \u00edbamos a subir de nuevo al tren, que deb\u00edamos reponernos porque ven\u00edamos muy cansados\u201d, cuenta Dimas Figueroa, de 40 a\u00f1os. \u00c9l sab\u00eda lo que les esperaba, era su quinto viaje por esta misma ruta, ahora junto a un amigo que por primera vez intentar\u00eda llegar a Estados Unidos.<\/p>\n<p>Era el primer d\u00eda de diciembre y el pueblo al que llegaron a\u00fan dorm\u00eda. No hab\u00eda d\u00f3nde comprar nada y solo consiguieron tomar un poco de caf\u00e9. Trataban de conciliar el sue\u00f1o cuando escucharon que La Bestia se acercaba.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Oe nica! \u00bfTe vas a quedar? \u00a1Dale nica, subite que te deja!\u201d \u201c\u00a1Delen nicas!\u201d, gritaban desde el tren otros viajeros con quienes hab\u00edan compartido algunos tramos del camino. Era irse ahora o esperar dos, tres d\u00edas, una semana. Nunca se sabe con exactitud cu\u00e1ndo pasar\u00e1 el siguiente tren.<\/p>\n<p>Se levantaron y empezaron a correr. Corrieron con lo que les quedaba de fuerza, estirando los brazos y mano abierta lograron agarrarse de las escalerillas laterales, se impulsaron y pudieron montarse. Se acomodaron en las peque\u00f1as plataformas de las g\u00f3ndolas, los vagones preferidos para estos viajeros. Los otros desde el techo vitoreaban a los nicas que hab\u00edan logrado subir a pesar que en este tramo La Bestia pasa r\u00e1pida y violenta, como corcove\u00e1ndose para sacudirse a los pasajeros.<\/p>\n<p>Llevaban un d\u00eda en la g\u00f3ndola turn\u00e1ndose el espacio en la escalerilla, sent\u00e1ndose y poni\u00e9ndose de pie para no entumirse y no dormirse. \u201cAgarrate duro que este tren va recio\u201d, le hab\u00eda advertido Dimas a su amigo.<br \/>\n\u201cEra mediod\u00eda y empec\u00e9 a sentirme mareado, con ganas de vomitar, me puse de pie y vi que mi mochila daba vueltas, la escalera daba vueltas, estir\u00e9 la mano para agarrarme\u201d, recuerda Dimas. De repente estaba tendido en el suelo, aturdido. La Bestia segu\u00eda pasando frente a \u00e9l a toda velocidad. Le parece haber escuchado gritos, pero ten\u00eda los o\u00eddos \u201ccomo tapados\u201d. Se impuls\u00f3 con los brazos. Quiso levantarse.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Mentira! Ya no ten\u00eda mis \u2018pieses\u2019. Me busqu\u00e9 mis piernas, agarr\u00e9 lo que me quedaba de ellas. \u00a1Ay Diosito santo, si me cort\u00f3 las piernas el tren!, dije\u201d, recuerda Dimas dos meses despu\u00e9s del accidente en su casa en Mozonte, Nueva Segovia.<\/p>\n<p>Estaba muy asustado y dice que no sent\u00eda dolor, solo un calor en todo el cuerpo. El amigo que viajaba con \u00e9l se tir\u00f3 del tren despu\u00e9s de verlo caer. Corri\u00f3 hacia \u00e9l y al verlo se desmay\u00f3.<br \/>\n\u2014\u00a1Ideay! \u00a1Ya la cagaste vos! \u00bfPor qu\u00e9 te est\u00e1s desmayando? \u2014le reclam\u00f3 Dimas a su amigo.<br \/>\n\u2014No carnalito, es que se va a morir usted \u2014le respondi\u00f3 el otro con el rostro desencajado.<br \/>\n\u2014Vos sos loco. En tu mochila and\u00e1s agua, regalame un poquito \u2014pidi\u00f3 Dimas.<br \/>\n\u2014Voy a ir a buscar ayuda. No te mur\u00e1s \u2014le dijo antes de irse corriendo.<\/p>\n<p>Todo fue que lo montaran a la camioneta de la Polic\u00eda para que empezara el dolor demencial. En cada brinco por el mal camino \u00e9l sent\u00eda que le arrancaban de nuevo las piernas. Lo trasladaron a una ambulancia y los param\u00e9dicos le dieron primeros auxilios. \u201cSi este bato aguanta 15 minutos m\u00e1s, ya la hizo\u201d, oy\u00f3 Dimas.<\/p>\n<p>El corte en su pierna derecha fue de un tajo, arriba de la rodilla. La izquierda parec\u00eda haber sido mordisqueada. Los huesos rotos, la carne molida y trenzada con las hilachas de los dos pantalones que llevaba puestos. Adem\u00e1s, hab\u00eda perdido dos dedos de su mano izquierda y la esperanza de llegar a Texas, donde ya ten\u00eda opciones de trabajo.<\/p>\n<p>Cuando despert\u00f3 luego de la anestesia le hab\u00edan realizado tres operaciones en el Hospital General de San Luis de la Paz, Guanajuato. Al d\u00eda siguiente todo Mozonte ya sab\u00eda del accidente. Le hab\u00eda avisado a un amigo que vive en Estados Unidos y \u00e9l avis\u00f3 a la familia. Le aconsejaron que si quer\u00eda recibir ayuda para volver a su pa\u00eds lo mejor era contar su desgracia en Facebook, y as\u00ed fue. Compartieron la foto de Dimas y la petici\u00f3n de ayuda se difundi\u00f3. Mientras, Dimas deb\u00eda esperar.<\/p>\n<p>\u201cCumpl\u00ed a\u00f1os en el hospital. Las enfermeras me compraron un pastel y me lo celebraron. Un pastel chiquito, bien bonito\u201d, cuenta Dimas. \u201cCreyeron que yo iba a estar deprimido, pero yo no ando con esas cosas. Yo digo, si Dios me dej\u00f3 vivo fue porque \u00c9l tiene planes para m\u00ed. Si \u00c9l hubiera querido ah\u00ed mismo me quita la vida. Al caer ese tren te jala, te traga, a m\u00ed me sac\u00f3, como que me escupi\u00f3 pues. Dios algo me tiene, solo en eso tengo la fe\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_33518\" aria-describedby=\"caption-attachment-33518\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/266-MAG-LaBestiaViaje.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-33518\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/266-MAG-LaBestiaViaje.jpg\" alt=\"Los inmigrantes deben caminar 275 kil\u00f3metros desde la frontera con Guatemala hasta Arriaga, M\u00e9xico, para tomar el primer tren.\" width=\"900\" height=\"562\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150530\/266-MAG-LaBestiaViaje.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150530\/266-MAG-LaBestiaViaje.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150530\/266-MAG-LaBestiaViaje.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150530\/266-MAG-LaBestiaViaje.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33518\" class=\"wp-caption-text\">Los inmigrantes deben caminar 275 kil\u00f3metros desde la frontera con Guatemala hasta Arriaga, M\u00e9xico, para tomar el primer tren.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El primer oasis para los inmigrantes est\u00e1 en Arriaga, es el Hogar de la Misericordia. Luego de caminar los 275 kil\u00f3metros de la frontera hasta aqu\u00ed llegan sin zapatos, con los pies llenos de ampollas o en carne viva luego de dejar la piel en el camino. Aqu\u00ed pueden quedarse por tres d\u00edas y dos noches. Tienen refugio, alimento, atenciones primarias, ropa y un cambio de zapatos reci\u00e9n reparados que alguien m\u00e1s dej\u00f3. Dejan los suyos para que un grupo de zapateros los repare y otros se los lleven.<\/p>\n<p>Al llegar aqu\u00ed m\u00e1s de la mitad ha gastado o perdido todo el dinero, as\u00ed que les regalan el derecho a una llamada de cinco minutos a sus casas y pedir dinero para continuar el viaje de tres mil kil\u00f3metros.<br \/>\nLos dep\u00f3sitos son a nombre de alg\u00fan trabajador social de los albergues. Sin documentos no pueden retirarlo y se expondr\u00edan m\u00e1s a los asaltos o extorsiones.<\/p>\n<p>\u201cUna de las cosas que me impresion\u00f3 m\u00e1s es el silencio y el miedo que hay en los albergues\u201d, cuenta Yessenia L\u00f3pez, psic\u00f3loga y miembro del Servicio Jesuita para Migrantes (SJM). \u201cPrefieren no hablar de eso, temen denunciar y van guardando en su mochila todos los episodios traum\u00e1ticos. Las familias nunca llegan a saber todo lo que tuvieron que pasar los inmigrantes para llegar a su destino y poder enviarles dinero\u201d, comenta L\u00f3pez quien particip\u00f3 en el 2016 en la Caravana de Madres de Inmigrantes Desaparecidos que organiza anualmente el Movimiento Migrante Mesoamericano.<\/p>\n<p>Recorren algunas de las rutas que atraviesan los migrantes, visitan c\u00e1rceles, hospitales y albergues con fotograf\u00edas de familiares desaparecidos en M\u00e9xico luego de emprender el viaje rumbo a Estados Unidos.<\/p>\n<p>\u201cAl tren le llaman La Bestia pero le van perdiendo el miedo en el camino, de tanto subir y bajar, de tanto huir de las autoridades que en lugar de protegerlos abusan de ellos, pero no solo pierden el miedo, pierden tambi\u00e9n la noci\u00f3n de que son personas con derechos aunque no est\u00e9n en sus pa\u00edses\u201d, comenta Maritza Vanegas, del SJM.<\/p>\n<p>No cuentan, no denuncian, no buscan ayuda por miedo a que les pueda pasar algo peor o por miedo a no llegar a su destino.<\/p>\n<p>\u201cLos migrantes somos negocio para las autoridades y para los delincuentes. La Bestia es solo una parte de los peligros, lo peor es lo que se sube a ella. Las mafias que roban, golpean y violan\u201d, declar\u00f3 Silvio Jos\u00e9 Blanco, inmigrante nicarag\u00fcense, en el documental La Bestia, del periodista mexicano Pedro Ultreras. Blanco cuenta que hizo su primer viaje al lomo de La Bestia en 1997. \u201cUno pasa y ve de todo en estos caminos. En el mismo tren te asaltan, te golpean, te tiran. Una vez una pandilla se subi\u00f3 a asaltar y encontraron a una muchacha. La metieron en una tolva y cuando se fueron la buscamos dentro. La violaron entre todos. Aquello era un desastre. Casi me vuelvo loco yo\u201d, relata Blanco.<\/p>\n<p>Aunque se mencionen menos, o no aparezcan en los grandes registros, miles de nicarag\u00fcenses han emprendido este viaje una y otra vez. Hombres, mujeres y ni\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEn Guatemala, Honduras y El Salvador el principal motor de la migraci\u00f3n es la violencia, pero en Nicaragua es la pobreza, la falta de oportunidades y de perspectivas. La gente que se va porque no tiene con qu\u00e9 comer, venden lo poco que les queda y se endeudan para pagar el viaje, un viaje brutal que muchos no acaban\u201d, expone L\u00f3pez.<\/p>\n<p>Pagar los buses para llegar hasta M\u00e9xico, pagar para cruzar el r\u00edo Suchiate, pagar hasta 100 d\u00f3lares por el derecho a montar La Bestia. Cuando no hay dinero deben entregar lo que llevan, en las mujeres los delincuentes ven la violaci\u00f3n como moneda corriente. \u201cLo agarran a uno donde sea y te violan. \u00bfQu\u00e9 vas a hacer? Si te resist\u00eds te va peor. Uno solo quiere llegar\u201d, cont\u00f3 en el documental una inmigrante salvadore\u00f1a que hab\u00eda logrado llegar a Nuevo Laredo, frontera con Estados Unidos. \u201cSobrevivimos por la voluntad de Dios y por la ayuda que recibimos en los albergues del camino\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ten\u00eda 27 a\u00f1os la primera vez que hice el viaje a Estados Unidos y cumpl\u00ed los cuarenta en M\u00e9xico, el 5 de diciembre, en mi quinto viaje hacia all\u00e1.<\/p>\n<p>En el 2004 logr\u00e9 llegar. Ten\u00eda un mes trabajando en Laredo, Texas, cuando me agarraron. Fue la primera vez que me mont\u00e9 en un avi\u00f3n. Vine deportado. Decepcionado.<\/p>\n<p>Esper\u00e9 seis meses y me volv\u00ed a ir. Ah\u00ed s\u00ed me qued\u00e9 cinco a\u00f1os trabajando. Anduve en varios estados, pero pas\u00e9 m\u00e1s tiempo en Atlanta, Georgia. Trabaj\u00e9 en lo m\u00edo, que es construcci\u00f3n. Reun\u00ed dinero para comprar mi terreno y me vine a hacer mi casa aqu\u00ed en Mozonte. Estuve un rato aqu\u00ed pero es mentira, somos muchos alba\u00f1iles, hay poco trabajo y la paga es poca.<\/p>\n<p>Si hay ganas de trabajar entonces hay que buscar d\u00f3nde. Me volv\u00ed a ir en el 2012, esta vez con mi se\u00f1ora, Elvia. Era diferente, iba acompa\u00f1ado y ya sab\u00eda c\u00f3mo eran las cosas, pero a ella la agarr\u00f3 uno de Migraci\u00f3n en M\u00e9xico. Yo me entregu\u00e9 para venirme con ella.<\/p>\n<p>Uno hace sus rumbitos, pero la cosa est\u00e1 cada vez m\u00e1s dura. Yo tengo familia, mi esposa, dos hijos. Todas las veces que me fui fue por necesidad. Por eso sal\u00ed otra vez en enero del 2016.<\/p>\n<p>Una semana ten\u00eda trabajando, me iba a cruzar de un estado a otro y me agarraron. Estuve preso seis meses en una c\u00e1rcel federal, hasta que completaron un vuelo con puros nicas. Esa fue la segunda vez que me mont\u00e9 a un avi\u00f3n.<\/p>\n<p>El 13 de noviembre estaba saliendo de nuevo de Mozonte rumbo a Guatemala. C\u00e9dula en mano, en bus hasta la frontera de Las Manos, de ah\u00ed un taxi a El Para\u00edso, Honduras, luego un \u201crapidito\u201d a Tegucigalpa para tomar otro \u201crapidito\u201d a Aguas Calientes, frontera con Guatemala. Todo ese trayecto en bus. Pasar el primer r\u00edo, caminar, montar el tren. Caer del tren.<\/p>\n<p>El 6 de enero del 2017 estaba de regreso. Un d\u00eda despu\u00e9s de mi cumplea\u00f1os. La tercera vez que me he montado en un avi\u00f3n, pero esta vez sin mis piernas.<\/p>\n<p>\u201cRegresa el nicarag\u00fcense que perdi\u00f3 sus piernas al caer del tren La Bestia-Dimas Figueroa Castellanos cay\u00f3 del tren el pasado 1 de diciembre producto de un mareo por la falta de ingesta de alimentos\u201d. \u201cPerdi\u00f3 sus piernas en busca del sue\u00f1o americano\u201d, dec\u00edan las notas en los peri\u00f3dicos a su llegada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_33517\" aria-describedby=\"caption-attachment-33517\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Lester.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-33517\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Lester.jpg\" alt=\"L\u00e9ster L\u00f3pez Castellano, de 38 a\u00f1os, inmigrante nicarag\u00fcense.\" width=\"900\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150531\/Lester.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150531\/Lester.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150531\/Lester.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150531\/Lester.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-33517\" class=\"wp-caption-text\">L\u00e9ster L\u00f3pez Castellano, de 38 a\u00f1os, inmigrante nicarag\u00fcense.<\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cEstuve ah\u00ed una \u00fanica vez y yo dije no vuelvo m\u00e1s\u201d,<br \/>\nL\u00e9ster L\u00f3pez, de 38 a\u00f1os.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>\u201cVivimos con eso de que en Estados Unidos se gana mejor, que hay trabajo para todo el que sepa un oficio y quiera trabajar, que viv\u00eds mejor. Y te ves aqu\u00ed, sin trabajo o ganando con costo para comer, entonces decid\u00eds arriesgarte a hacer el viaje. Pero ese es un viaje dur\u00edsimo, nadie sabe a lo que se mete hasta que est\u00e1 ah\u00ed y solo queda seguir\u201d, expone L\u00e9ster L\u00f3pez quien emprendi\u00f3 su viaje en febrero de 2005.<\/p>\n<p>Iba solo e hizo grupo con dos hondure\u00f1os y un salvadore\u00f1o. En Tenosique no se pudo montar porque el tren iba demasiado r\u00e1pido y hab\u00edan coyotes cobrando para subir. \u201cAlgunos tienen contactos con los maquinistas para que bajen la velocidad y se pueda montar su gente, al resto lo golpean o le disparan\u201d, recuerda L\u00f3pez.<\/p>\n<p>Estuvieron cuatro d\u00edas queriendo \u201ccazar\u201d el tren, pero decidieron regresarse para tomarlo en Candelaria, Campeche. Ah\u00ed arrestaron a un grupo, incluyendo sus compa\u00f1eros. \u00c9l se salv\u00f3 porque salt\u00f3 un muro y se escondi\u00f3 debajo de la basura. Busc\u00f3 trabajo como mec\u00e1nico y se qued\u00f3 en Candelaria cuatro meses ahorrando para seguir el viaje.<br \/>\nTodos esos meses le permitieron a L\u00e9ster estudiar la situaci\u00f3n. En Candelaria hab\u00eda una estaci\u00f3n donde le daban mantenimiento a los trenes, pero casi nadie se arriesgaba a tomarlo aqu\u00ed por la extrema vigilancia, privada y del Estado, para impedir que los inmigrantes se subieran.<\/p>\n<p>\u201cMe met\u00ed en un agujero que traen algunas g\u00f3ndolas en la parte de abajo. Sent\u00ed un bulto y me asust\u00e9. Era un tipo, me quiso pegar pero lo fren\u00e9. Le dije que yo iba viajando, que afuera estaba la migra y empec\u00e9 mi viaje ah\u00ed\u201d, explica L\u00e9ster. En ese hueco caben hasta tres personas enrolladas.<\/p>\n<p>No fue el \u00fanico susto que se llev\u00f3 en el camino. Lo intentaron asaltar y se envalenton\u00f3, porque no estaba solo y los atacantes no andaban armados. Tuvo suerte, reconoce. En Orizaba, Veracruz, casi muere de hipotermia. \u201cPrimero me qued\u00e9 sin voz y luego empec\u00e9 a descompensarme. Me puse morado, no pod\u00eda ni moverme. \u2018Se nos muere el nica\u2019, dec\u00edan los que iban conmigo, y me abrigaron con lo que encontraron\u201d, recuerda L\u00e9ster.<\/p>\n<p>Subi\u00f3 y baj\u00f3 una docena de trenes, 22 d\u00edas en el recorrido. De tren en tren lleg\u00f3 hasta Nuevo Laredo, frontera con Estados Unidos. \u201cAh\u00ed busqu\u00e9 trabajo, yo vendo hasta a mi madre si es necesario, les dije bromeando y una familia me dio un carrito de hot dog que trabaj\u00e9 por quince d\u00edas\u201d, cuenta L\u00e9ster. Vendi\u00f3 comida en el parque de Nuevo Laredo, conoci\u00f3 a unos mexicanos que trabajaban pasando migrantes en balsas por el r\u00edo Bravo y luego se enter\u00f3 que uno de ellos era sicario. \u201cSi me encuentro con un tigre, platico con el tigre y le termino rascando la cabeza, eso s\u00ed, no me gusta meterme en problemas. Tampoco habl\u00e9 de mi familia. Yo soy solo, vengo solo, all\u00e1 voy a trabajar solo\u201d, les dec\u00eda.<\/p>\n<p>Finalmente reuni\u00f3 dinero y valor para cruzar el r\u00edo Bravo por un trecho que no era tan hondo. Camin\u00f3 ocho d\u00edas, pero se perdi\u00f3. Deb\u00edan ir rumbo a San Antonio, Texas, pero caminaron en sentido contrario y fueron a parar a Corpus Christi. \u201cYo ten\u00eda los pies llenos de llagas, ensangrentados, no pod\u00eda seguir caminando y decid\u00ed entregarme a Migraci\u00f3n\u201d, cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Dimas no es el primero ni el \u00faltimo que ha tomado la ruta terrestre por M\u00e9xico para intentar llegar a Estados Unidos en busca de trabajo. Al menos seis hombres de esta familia lo han hecho.<\/p>\n<p>\u201cHay muchas razones por las cuales una persona elige este camino, la principal sigue siendo la raz\u00f3n econ\u00f3mica: creen que este destino garantiza un ingreso mucho mayor, en d\u00f3lares, que otras opciones como Costa Rica por ejemplo. Pero en esta zona tambi\u00e9n influye la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y, por supuesto, el desconocimiento de lo que implica emprender el viaje y todos los peligros a los que se exponen en el camino\u201d, expone Yessenia L\u00f3pez, del Servicio Jesuita para Migrantes de Nicaragua.<\/p>\n<p>Dimas es el \u00fanico var\u00f3n de los cinco hijos de do\u00f1a Alicia Castellanos. Tiene dos hijos con Elvia P\u00e9rez, una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os y un ni\u00f1o de 11. Elvia trabajaba vendiendo verduras en el mercado de Ocotal, pero ahora debe quedarse en casa al cuidado de Dimas quien empieza su recuperaci\u00f3n tras las cirug\u00edas reconstructivas en lo que le qued\u00f3 de ambas piernas tras caer del tren.<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed no puedo decir que voy a salir a trabajar. Para empezar quiero que se me quite este dolor feo que tengo y curarme pronto para ver qu\u00e9 hago\u201d, dice Dimas. Do\u00f1a Alicia y Elvia lo miran con sorpresa y se muestran apesaradas.<br \/>\nDimas es terco, siempre lo ha sido. Por eso se fue una quinta vez a pesar que Elvia le pidi\u00f3 que no lo hiciera, \u00e9l mismo le hab\u00eda confesado que no estaba del todo convencido, pero ya le hab\u00eda dado su palabra al amigo que por primera vez har\u00eda la ruta. Se fueron juntos el 13 de noviembre. Fue su amigo quien se tir\u00f3 del tren para auxiliarlo y pedir ayuda, el mismo que lo cuid\u00f3 en el hospital y que se qued\u00f3 en M\u00e9xico reuniendo dinero para volver por su cuenta a Mozonte.<\/p>\n<p>\u201cEst\u00e1 en San Luis, Potos\u00ed, m\u00e1s para all\u00e1 que para ac\u00e1, yo le dije que lo que tiene que hacer es aventarse y probar pasar a Estados Unidos, pero \u00e9l est\u00e1 asustado con lo que me pas\u00f3 a m\u00ed. No quiere volver a tomar el tren. Pobrecito\u201d, dice Dimas, mientras se soba el mu\u00f1\u00f3n de la pierna izquierda.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/266-MAG-LaBestiaNi\u00f1a.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-33525\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/266-MAG-LaBestiaNi\u00f1a.jpg\" alt=\"266-mag-labestianina\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150521\/266-MAG-LaBestiaNi%C3%B1a.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150521\/266-MAG-LaBestiaNi%C3%B1a.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150521\/266-MAG-LaBestiaNi%C3%B1a.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/07150521\/266-MAG-LaBestiaNi%C3%B1a.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Ni\u00f1os inmigrantes<br \/>\n<\/strong>En 2014 Estados Unidos dio la alerta de una crisis humanitaria por inmigraci\u00f3n masiva de ni\u00f1os que viajaban solos. El Departamento de Seguridad Nacional report\u00f3 m\u00e1s de 68 mil ni\u00f1os indocumentados detenidos en la zona fronteriza estadounidense. M\u00e1s del 50 por ciento eran centroamericanos.<\/p>\n<p>La ola migratoria se dispar\u00f3 luego de interpretaciones del Programa de Acci\u00f3n Diferida (DACA) que el presidente Barack Obama instaur\u00f3 en 2012 y que permit\u00eda a los inmigrantes que llegaron al pa\u00eds siendo ni\u00f1os fueran eximidos de la deportaci\u00f3n inmediata, que se recepcionara el caso para una audiencia posterior y mientras tanto quedaran bajo tutela de alg\u00fan familiar en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Ese \u201cefecto llamada\u201d hizo entrar en crisis la seguridad fronteriza, abarrot\u00f3 albergues de menores en M\u00e9xico y Estados Unidos y agit\u00f3 la pol\u00edtica internacional.<\/p>\n<p>Los republicanos exig\u00edan la modificaci\u00f3n de la ley para acelerar las deportaciones de los menores, pero los dem\u00f3cratas solicitaron fondos extraordinarios para manejar la crisis y tratar de proteger los derechos de los menores seg\u00fan la Ley.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os mexicanos fueron deportados inmediatamente, mientras los menores centroamericanos debieron pasar en albergues mientras las autoridades gestionaban su deportaci\u00f3n, una minor\u00eda de casos consigui\u00f3 quedarse.<\/p>\n<p><strong>Nicas en Estados Unidos<\/strong><\/p>\n<p>Datos de la Oficina del Censo de Encuestas de la Comunidad Americana se\u00f1alan que en 2013 resid\u00edan 381 mil hispanos de origen nicarag\u00fcense en Estados Unidos, incluye inmigrantes nicas y ciudadanos estadounidenses de ascendencia nicarag\u00fcense.<br \/>\nEl Pew Research Center analiz\u00f3 los datos y la poblaci\u00f3n nicarag\u00fcense ocupa el puesto n\u00famero 12 en poblaci\u00f3n hispana m\u00e1s grande que vive en Estados Unidos.<br \/>\nDesde 1990 la poblaci\u00f3n nicarag\u00fcense se duplic\u00f3 de 203,000 a 381,000 en 2013. Los hijos de nicarag\u00fcenses nacidos en Estados Unidos eran 164 mil en 1990 y 222 mil en 2013.<\/p>\n<p><strong>Cacer\u00eda de inmigrantes<\/strong><\/p>\n<p>En 2014 el presidente Enrique Pe\u00f1a Nieto anunci\u00f3 la implementaci\u00f3n del Plan Frontera Sur, como un programa de acci\u00f3n para la protecci\u00f3n de los inmigrantes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las denuncias de organizaciones humanitarias se trataba realmente de un esquema de seguridad fronterizo y en las rutas de migrantes que violentaba sus derechos.<\/p>\n<p>A finales de 2014 la vigilancia fronteriza se duplic\u00f3, la polic\u00eda federal realizaba patrullajes en zonas de migraci\u00f3n y agentes de Migraci\u00f3n empezaron a seguir o esperar el paso de La Bestia para exigir que los migrantes bajaran.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 el acoso, cacer\u00eda y deportaci\u00f3n masiva de inmigrantes centroamericanos en la ruta de La Bestia. Drones, brigadas de seguridad privada, sistemas de geolocalizaci\u00f3n y c\u00e1maras de vigilancia en los trenes y puntos estrat\u00e9gicos. Se construyeron bardas y equipos de alarma y movimiento alrededor de las v\u00edas y adem\u00e1s se activaron los Grupos Beta como \u201cayuda humanitaria\u201d, que denuncian a los migrantes.<\/p>\n<p>En agosto de 2016 el Gobierno mexicano cancel\u00f3 la concesi\u00f3n a la compa\u00f1\u00eda Chiapas-Mayab, para \u201ctransformar la infraestructura y mejorar la calidad del servicios\u201d, pero organizaciones expusieron que la verdadera raz\u00f3n era tener m\u00e1s control migratorio en esta zona, donde inicia la ruta de los inmigrantes.<br \/>\nEn 2016 M\u00e9xico report\u00f3 la deportaci\u00f3n de 23,000 migrantes m\u00e1s que EE.UU., cuyo promedio anual es de 400 mil.<\/p>\n<p><strong>Los que se van<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>55.2 millones de hispanoamericanos viven en Estados Unidos, seg\u00fan datos del Pew Hispanic Center del 2014. Conforman el 17 por ciento de la poblaci\u00f3n total del pa\u00eds. Millones de indocumentados, m\u00e1s del 50 por ciento mexicanos y centroamericanos, han entrado a Estados Unidos por las fronteras terrestres con M\u00e9xico en la \u00faltimas dos d\u00e9cadas luego a montar La Bestia.<\/li>\n<li>11.1 millones de inmigrantes indocumentados viven en Estados Unidos, de acuerdo con el Pew Hispanic Center, cifras que coinciden con estimaciones del Gobierno Federal y el Center for Migration Studies.<\/li>\n<li>1.1 mill\u00f3n aproximadamente son centroamericanos, el segundo grupo m\u00e1s grande despu\u00e9s de los 5.9 millones de mexicanos con el mismo estatus.<\/li>\n<li>68,541 ni\u00f1os inmigrantes indocumentados llegaron a Estados Unidos en 2014. En 2016 hubo 59,692 detenciones de menores que est\u00e1n en proceso de deportaci\u00f3n.<\/li>\n<li>400 mil inmigrantes indocumentados fueron arrestados en 2016 por autoridades migratorias estadounidenses, la cifra se ha mantenido en los \u00faltimos a\u00f1os seg\u00fan reportes del Departamento de Seguridad Nacional.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Las Patronas<\/strong><\/p>\n<p>Todo el trayecto se hace a la intemperie. En los albergues para migrantes van recibiendo ropa y alimentos, adem\u00e1s de refugio.<br \/>\nHace 20 a\u00f1os en la comunidad Las Patronas, Veracruz, un grupo de mujeres empez\u00f3 a cocinar para ellos y a hacer gajos de botellas con agua que les lanzaban desde abajo como provisiones. Actualmente el colectivo Las Patronas est\u00e1 conformado por donantes y voluntarios que preparan alimentos, los empacan y los entregan a diario a los inmigrantes que van a bordo de La Bestia.<br \/>\nAli\u00f1os de comida \u2014arroz, frijoles y alg\u00fan complemento\u2014, agua en botellitas pl\u00e1sticas recicladas que son amarradas en \u201cgajos\u201d y bolas de ropa es lo que entregan en una suerte de \u201cpasamanos\u201d a los viajeros que estiran el brazo para recibir la ayuda mientras el tren sigue su marcha.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Avanza r\u00e1pido y ellos corren a montarla. Tirarse y subir. Caer y subir. Ser tirados y subir. Una y otra vez. La Bestia le dicen, pero no es una, sino muchas que serpentean por M\u00e9xico llevando en su lomo cientos de miles de inmigrantes centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos. Trenes de carga que los devoran en el camino<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":33577,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[1959,356,81],"class_list":["post-33409","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-estados-unidos","tag-mexico","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33409"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44526,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33409\/revisions\/44526"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33577"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}