{"id":33456,"date":"2017-02-12T09:49:29","date_gmt":"2017-02-12T15:49:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33456"},"modified":"2018-10-01T03:20:32","modified_gmt":"2018-10-01T03:20:32","slug":"el-poeta-de-los-200-pesos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-poeta-de-los-200-pesos\/","title":{"rendered":"Jorge Calder\u00f3n: El poeta de los 200 pesos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">El autor de uno de los poemas nicarag\u00fcenses\u00a0m\u00e1s conocidos vive en Ocotal y tiene 90 a\u00f1os.<br \/>\nEste es don Jorge Calder\u00f3n Guti\u00e9rrez<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>En Nicaragua hay un famoso poema de un no tan famoso autor. Es m\u00e1s popular en los d\u00edas de mayo, cuando las radios y los actos escolares se llenan de mensajes para las madres. \u201cYo tuve una madre buena, yo tuve una madre santa. La que me arrull\u00f3 en la cuna y lav\u00f3 mi ropa blanca de noche, frente a la Luna\u201d, dice la primera estrofa.<\/p>\n<p>A sus 90 a\u00f1os, don Jorge Calder\u00f3n Guti\u00e9rrez puede recitar su poema de memoria y sin vacilar. Van surgiendo los versos en un suave gorgoteo y el hilo de su voz se quiebra ligeramente en los momentos m\u00e1s conmovedores. Tiene los ojos llenos de l\u00e1grimas, como si contara su propia historia.<\/p>\n<p>\u201cA la casa llegu\u00e9 loco de contento, de alegr\u00eda, y al golpear a la ventana porque la puerta no abr\u00eda, una vecina de enfrente me dijo:<br \/>\n\u2014\u00bfA qui\u00e9n busc\u00e1s?<br \/>\n\u2014A mi madre \u2014le contest\u00e9 muy ufano.<br \/>\n\u2014\u00bfLa viejita que lavaba pisos de noche y de d\u00eda?<br \/>\n\u2014S\u00ed \u2014le dije\u2014. \u00a1Esa es mi madre! La mejor del mundo, \u00bfsabe?<br \/>\n\u2014Y c\u00f3mo no he de saberlo \u2014me dijo aquella vecina\u2014, si muri\u00f3 lavando pisos anteayer. Y ayer, cuando la enterramos, al desasirle las manos, que las ten\u00eda crispadas, le encontr\u00e9 doscientos pesos: los \u00faltimos que ganara para envi\u00e1rselos a su hijo, y ayudarle a que a su lado lo m\u00e1s pronto regresara. Tomalos. Aqu\u00ed los ten\u00e9s. Es dinero bien ganado.<br \/>\n\u00a1Y no iba a serlo! Aqu\u00ed est\u00e1n doscientos pesos cansados. \u00bfLos quiere alguien? Los regalo. T\u00f3menlos, por Dios, que a m\u00ed\u2026 \u00a1A m\u00ed me queman las manos!\u201d<\/p>\n<p>Don Jorge guarda silencio unos segundos, el tiempo justo para salir de su personaje. Ahora es nuevamente el anciano con fama de sabio conocido a lo largo y ancho del pueblo de Ocotal. \u201cMe tengo que posesionar de que soy el propio hijo, para poder transmitir el sentimiento\u201d, explica, sentado en la sala de su casa, que est\u00e1 siempre a media luz.<\/p>\n<p>\u201cQui\u00e9n quiere doscientos pesos\u201d ha cruzado fronteras y sus 16 estrofas se han grabado y recitado incontables veces. Suele encontr\u00e1rsele en los discos piratas que cada 30 de mayo se venden como pan caliente; pero eso a don Jorge le tiene sin cuidado. Ni siquiera le incomoda que muchos se lo atribuyan al c\u00e9lebre Indio Duarte.<\/p>\n<p>Se cruza de piernas, con la eterna boina inclinada hacia la derecha, y dice: \u201cYo no s\u00e9 por qu\u00e9 le han hecho tanta bulla a ese poema\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Aunque la fama del poema de los doscientos pesos siempre lo preceda, en realidad la obra de don Jorge es mucho m\u00e1s vasta. Es m\u00fasico, compositor, ajedrecista, fundador del instituto p\u00fablico de Ocotal, en Nueva Segovia, y ha escrito centenares de poemas. Entre ellos \u201cMi madre no es una puta\u201d, que en 1975 hizo sonrojar a los sectores m\u00e1s conservadores del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Fue un esc\u00e1ndalo. Sobre todo porque el t\u00edtulo del poema estaba escrito en may\u00fasculas y, adem\u00e1s, aparec\u00eda en la portada de los folletos que don Jorge reparti\u00f3 por todos lados para promover un concurso de poes\u00eda. Se reunieron los maestros, el alcalde, el inspector de educaci\u00f3n p\u00fablica y el jefe pol\u00edtico del pueblo para declarar desierto el certamen, porque no pod\u00edan tolerar la indecencia de la palabra \u201cputa\u201d. Para el poeta esa fue \u201cuna cosa digna de aparecer en Ripley\u201d y cuenta el episodio en su libro en prosa \u201cLa Sultana del Norte&#8230; con el burro en medio\u201d. El burro es \u00e9l, dice el anciano, con una sonrisa de oreja a oreja.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tiene un sentido del humor muy fino y es tremendamente franco. En el libro sobre La Sultana del Norte, Ocotal, \u201cel burro\u201d aprovecha para hablar de su propia historia, que al fin y al cabo va entretejida con la de la ciudad y lo hace sin omitir detalles \u00edntimos, dando nombres y apellidos, con la actitud de quien tira la piedra y alza la mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El poema de la discordia, \u201cMi madre no es puta\u201d, finalmente recibi\u00f3 justicia en 1977. En uno de esos giros extra\u00f1os de la vida, de pronto todo el pueblo estaba recit\u00e1ndolo, incluidas las monjitas del Colegio de la Inmaculada Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ocurr\u00eda que por entonces, en 1977, don Jorge ten\u00eda la ciudad de Ocotal por c\u00e1rcel, despu\u00e9s de que la Guardia de los Somoza lo apresara (a finales de 1975), por estar \u201cmetido con el Frente\u201d. Le gusta re\u00edrse de las iron\u00edas: \u201cTuve que caer preso, ser torturado y pasar casi todo un a\u00f1o en la Modelo para que el alcalde, el jefe pol\u00edtico, el inspector de educaci\u00f3n y los directores de los centros de secundaria le dieran el visto bueno a la palabra \u2018puta\u2019\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tambi\u00e9n puede recitar ese largo poema de memoria, con la mirada llorosa, el gesto dram\u00e1tico y la voz tranquila. Despu\u00e9s de \u201cQui\u00e9n quiere doscientos pesos\u201d, el poema \u201cMi madre no es una puta\u201d es su obra m\u00e1s conocida. Habla sobre una joven madre que, violada de ni\u00f1a, env\u00eda a su hijo, fruto de la violaci\u00f3n, a estudiar al extranjero para librarlo del escarnio de la sociedad. \u201cAra\u00f1ando la vida\u201d, la madre trabaja y le manda dinero; pero a\u00f1os m\u00e1s tarde, al volverse a encontrar, cuando el hijo se casa con una muchacha de la alta sociedad:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cLo vio venir del brazo<br \/>\nde la gentil amada,<br \/>\ny como madre que era,<br \/>\nse lanz\u00f3 a la carrera,<br \/>\ny al llegar donde ellos,<br \/>\ndulcemente, llorando,<br \/>\nterminante le dijo:<br \/>\n\u2014\u00a1Aqu\u00ed me tienes hijo!<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El hijo la mir\u00f3,<br \/>\nen forma fiera, dura.<br \/>\nLa esposa, foscamente,<br \/>\ncon los ojos la escruta,<br \/>\ny el hijo fr\u00edamente<br \/>\n\u00bfsabe usted qu\u00e9 le dijo?<br \/>\n\u2014Se\u00f1ora, usted me confunde,<br \/>\n\u00a1mi madre no es una puta!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ambos poemas, tristes como solo ellos, est\u00e1n basados en historias reales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Fue don Jos\u00e9 Floripe Valdivia, due\u00f1o de una tipograf\u00eda, quien le cont\u00f3 las historias, hace ya muchos a\u00f1os. Los sucesos ocurrieron en Estel\u00ed, en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX, relata don Jorge; pero su amigo le hizo jurar que jam\u00e1s revelar\u00eda los nombres de los protagonistas y \u00e9l sabe cumplir una promesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cDon Jos\u00e9 Floripe era mucho mayor que yo, pero \u00e9ramos amigos\u201d, cuenta el poeta. Cree que su amigo tal vez ten\u00eda raz\u00f3n cuando solicit\u00f3 anonimato para los personajes de \u201cMi madre no es una puta\u201d, porque \u201cal final el hijo se porta como un canalla\u201d; pero no ve en el otro poema razones para tanto sigilo. Sin embargo, \u201cyo le promet\u00ed y se lo he tenido que cumplir\u201d, dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ha cambiado algunos detalles para acentuar el tono \u00e9pico de los poemas. La madre de los doscientos pesos, por ejemplo, \u201cen realidad no ten\u00eda el dinero en las manos\u201d. \u201cLo encontraron en un delantal, pero uno tiene que acelerar un poco porque si no se pierde la emoci\u00f3n de la trama\u201d, explica. \u201cLo otro s\u00ed es real, que lo mand\u00f3 al extranjero, que lavaba pisos, lo \u00fanico que cambi\u00e9 es lo del dinero\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En el caso de \u201cMi madre no es una puta\u201d, \u201ces una ni\u00f1a que es violada y pare un hijo, y en ese pueblo, en esos tiempos, tener un hijo as\u00ed es un esc\u00e1ndalo, la denigran, la apartan. La sociedad dijo \u2018es una puta\u2019. Perdi\u00f3 todo, estimaci\u00f3n, escuela, y en una casa afuera, lejos de la ciudad, ella cr\u00eda a su hijo y apartadito le da la educaci\u00f3n. Pueblo chiquito, infierno grande. De alguna manera se supo el cuento&#8230; El ni\u00f1o era bueno al principio y al regresar a casa, el pan duro, barato, con su madre com\u00eda y entre cuentos y cosas, de besos la cubr\u00eda, y los besos del hijo a la madre la hac\u00edan m\u00e1s feliz \u2014me perdonan\u2014 \u00a1tan feliz como Dios!\u201d Don Jorge cuenta el cuento, a ratos en prosa y a ratos en verso, ajustando la entonaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Del verso a la prosa, de la prosa al verso, hasta que llega el momento del cl\u00edmax y solo queda el verso. El hijo ha despreciado p\u00fablicamente a la madre y la ha dejado sola, llorando en una plaza de un pa\u00eds desconocido, pues ella viaj\u00f3 al extranjero para asistir a una boda a la que no fue invitada:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al mirarla tan turbada,<br \/>\nlas gentes le preguntaron:<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9, por qu\u00e9 la ha insultado?<br \/>\nY aquella madre les dijo:<br \/>\n\u00a1Si no! \u00a1Si no me ha insultado!<br \/>\nSi m\u00e1s bien toda la vida,<br \/>\nel mundo me ha dicho \u00a1puta!<br \/>\nY \u00e9l \u2014\u00bflo oyeron ustedes?\u2014<br \/>\n\u00a1\u00e9l, m\u00e1s bien me ha levantado!<br \/>\n\u00a1Ahora ya no soy puta!<br \/>\n\u00c9l me ha dicho que su madre,<br \/>\n\u00e9l me dijo que su madre,<br \/>\n\u00a1su madre no es una puta!<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los dos poemas famosos, \u201cQui\u00e9n quiere doscientos pesos\u201d y \u201cMi madre no es una puta\u201d, fueron concebidos en la \u00e9poca en que don Jorge hab\u00eda decidido escribir un poema para la madre cada a\u00f1o. El primero fue \u201cQui\u00e9n quiere doscientos pesos\u201d y se lo dedic\u00f3 a su propia mam\u00e1, en abril de 1973. Al siguiente a\u00f1o escribi\u00f3 \u201cAnte la tumba de mi madre\u201d y luego \u201cMi madre no es una puta\u201d. Sin embargo, ese mismo a\u00f1o fue encarcelado y ah\u00ed se terminaron los poemas para las madres.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No le molesta que no le den cr\u00e9ditos ni que le roben su m\u00e1s famoso poema. Una vez una ni\u00f1a gan\u00f3 un concurso presentando \u201cQui\u00e9n quiere doscientos pesos\u201d como propio y \u00e9l se qued\u00f3 callado \u201cporque era una ni\u00f1a\u201d. Lo venden pirateado en las tiendas de discos y \u00e9l dice que est\u00e1 bien, porque lo hacen \u201cpara ganarse la vida\u201d, y hasta compra algunos, por pura curiosidad. En Costa Rica lo musicalizaron atribuy\u00e9ndolo a Dios sabe qui\u00e9n y en Honduras dijeron que era del Indio Duarte, pero nada de eso le ha hecho perder la calma.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Solo tom\u00f3 acciones cuando se enter\u00f3 de que un sitio web de California estaba vendiendo el poema. Abri\u00f3 \u00e9l tambi\u00e9n una p\u00e1gina en internet y denunci\u00f3 a la empresa para que \u201cno estuviera haciendo negocio\u201d con sus versos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El Ocotal de ahora est\u00e1 muy lejos de aquel pueblo donde creci\u00f3 Jorge Calder\u00f3n Guti\u00e9rrez. En ese entonces a lo sumo hab\u00eda \u201cunas doscientas casas y unos mil habitantes\u201d, cuenta en su libro sobre la Sultana y el burro. Naci\u00f3 el 31 de octubre de 1926, en plena guerra de Sandino, y fue el tercero de los cinco hijos, cuatro hombres y una mujer, de Ignacio Calder\u00f3n y Conchita Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En aquel Ocotal se pod\u00eda dormir con las puertas abiertas de par en par, y los ni\u00f1os esperaban la lluvia para poner barquitos de papel cuando las corrientes bajaban por los caminos de arena blanca. No \u201chab\u00eda aparecido el invento de la luz el\u00e9ctrica\u201d y por la noche en la calle se encend\u00edan fogatas con bagazos de ca\u00f1a, para que el chavalero jugara.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Fue una infancia tranquila, como tranquila ha sido su vejez. El poeta se la pasa viendo pel\u00edculas cl\u00e1sicas, redactando sonetos, dando clases de piano, contestando correos en la computadora y escribiendo en Facebook. A veces escucha los boleros que \u00e9l mismo ha compuesto y otros han cantado, y algunas tardes juega ajedrez. Suele tener abierta la puerta de su casa y hace pasar a quien sea que llegue a buscarlo, sin siquiera preguntarle el nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Piensa que \u201cla clave de la felicidad reside en el amor\u201d. \u201cHay que amar todo y a todos, incluso a los que nos agravian, est\u00e1n enfermos, compadezc\u00e1molos, el odio es una enfermedad del alma\u201d. Para \u00e9l, es necesario \u201camar todo, la monta\u00f1a, los amigos, la cama, la computadora. Todo. Eso da la paz y el mayor \u00e9xito de una persona es conseguir la paz. Hace calor, hace calor. Hace fr\u00edo, hace fr\u00edo, que no te moleste nada\u201d.<\/p>\n<h3>Sobre el poeta Jorge Calder\u00f3n<\/h3>\n<p>*Est\u00e1 casado con Alba Mar\u00eda Guti\u00e9rrez. Tuvieron cuatro hijos y ahora tienen cinco nietos y dos bisnietos.<br \/>\nEs ingeniero civil, profesor e historiador.<\/p>\n<p>*Democratiz\u00f3 el ajedrez en Nueva Segovia, antes era un deporte de \u00e9lite.<\/p>\n<p>*Su hermano mayor fue Roberto Calder\u00f3n, en cuyo nombre fue bautizado uno de los m\u00e1s importantes hospitales de Managua.<\/p>\n<p>*Fund\u00f3 el instituto p\u00fablico de Ocotal, en 1962, antes de eso \u201clos que no ten\u00edan plata se quedaban de ayudante de alba\u00f1il, carpintero, orde\u00f1ando vacas, cortando caf\u00e9. Al machete en el campo y las mujeres a lavar la ropa al r\u00edo, criadas de adentro, cocineras, chinas y a parir hijos de cualquier pendejo o del patr\u00f3n\u201d, dice.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor de uno de los poemas nicarag\u00fcenses m\u00e1s conocidos vive en Ocotal y tiene 90 a\u00f1os.<br \/>\nEste es don Jorge Calder\u00f3n Guti\u00e9rrez<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":33461,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15,26],"tags":[1510],"class_list":["post-33456","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","category-reportajes","tag-poeta"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33456","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33456"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33456\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44522,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33456\/revisions\/44522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33456"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33456"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33456"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}