{"id":33838,"date":"2017-03-12T15:02:49","date_gmt":"2017-03-12T21:02:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=33838"},"modified":"2017-08-07T08:21:46","modified_gmt":"2017-08-07T14:21:46","slug":"la-memoria-de-francisco-gutierrez-pancho-mambo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/columnas\/la-memoria-de-francisco-gutierrez-pancho-mambo\/","title":{"rendered":"A la memoria de Francisco  Guti\u00e9rrez, Pancho Mambo"},"content":{"rendered":"<p>La periodista Yamlek Mojica, de la revista Ni\u00fa, me hizo a quemarropa una serie de preguntas sobre los gustos musicales de mi vida, que siento no pude absolver de la mejor manera. Frente a la metralla, que no deja lugar a meditaciones, y sobre todo si las respuestas adem\u00e1s de instant\u00e1neas deben ser tan cortas como un tuit, uno no puede evitar pensar con posterioridad en lo que mejor pudo haber dicho. Es lo que pasa cuando alguien pierde una discusi\u00f3n, que luego imagina las contestaciones filosas y brillantes que hubieran enmudecido al adversario. Demasiado tarde.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, creo que la foto de Carlos Herrera, que es muy buena, no me favorece en el contexto. No parece que estoy diciendo que el Mambo No.5 de D\u00e1maso P\u00e9rez Prado me transmite electricidad, como sigue siendo cierto aunque sea menguado para el baile, sino que m\u00e1s bien tengo aire de meditar sobre la filosof\u00eda de la existencia y la trascendencia del ser.<\/p>\n<p>De manera que esta tarde tranquila del s\u00e1bado, frente al silencioso verdor de mi ventana, me corrijo y aumento: cierto que la primera canci\u00f3n que recuerdo de mi infancia es Dos Gardenias, cantada en las victrolas por Daniel Santos.<\/p>\n<p>Me sigue pareciendo de una humilde poes\u00eda de im\u00e1genes certeras: que las dos gardenias se marchiten porque han adivinado la traici\u00f3n amorosa, es un acierto rom\u00e1ntico. La compuso una mujer, la cubana Isolina Carrillo en 1945, y se la dio a cantar primero al que ser\u00eda su marido, el bar\u00edtono Guillermo Arronte. Tan imperecedera que hoy ha llegado hasta la voz de Diego El Cigala.<\/p>\n<p>Eran los pesados discos de pizarra de 33 RPM, antes de la aparici\u00f3n de las roconolas con los discos de vinilo de 45 RPM. En ellos estaba tambi\u00e9n la voz de Silvana Mangano que cantaba con voz ajena la samba El negro zumb\u00f3n, sacada de la pel\u00edcula Anna, de Alberto Lattuada, donde tambi\u00e9n la baila. De belleza perturbadora, se la llamaba simplemente \u201cla Mangano\u201d.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n recuerdo de las victrolas el tango Tomo y obligo, en la voz de Carlos Gardel, cuya imagen relampagueaba en las im\u00e1genes en blanco y negro de la pel\u00edcula Luces de Buenos Aires. All\u00ed lo canta en un boliche rodeado de bebedores amanezqueros. En la oscuridad del cine Dar\u00edo, que ol\u00eda a orines y man\u00ed tostado, todo el mundo guardaba respetuoso silencio porque Gardel era un h\u00e9roe popular. A un carpintero del pueblo, las u\u00f1as manchadas de maque, le dec\u00edan Canejo gracias a la frase de ese tango: fuerza Canejo, sufra y no llore, que los hombres machos no deben llorar\u2026<\/p>\n<p>Hab\u00eda muy pocas victrolas en Masatepe, y una de ellas pertenec\u00eda a Remigio S\u00e1nchez Brenes, el padre de Roberto S\u00e1nchez Ram\u00edrez, el primero en aparecer con las novedades en el pueblo. Era una victrola port\u00e1til, que se guardaba en un estuche en forma de valijita.<\/p>\n<p>All\u00ed escuch\u00e9, una y otra vez, En un bosque de la China, cantada por Germ\u00e1n Vald\u00e9s, Tin Tan, que en sus pel\u00edculas aparec\u00eda siempre al lado de su \u201cCarnal\u201d Marcelo. Esta canci\u00f3n, de letra picaresca e ingeniosa, fue compuesta por el argentino Roberto Ratti, como un foxtrot, y lleg\u00f3 a ser un tango en la voz de Hugo del Carril.<\/p>\n<p>La Sonora Matancera domin\u00f3 evidentemente mi juventud universitaria. Uno de sus solistas era Bienvenido Granda, quien se parec\u00eda a Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez y por eso hall\u00f3 cabida en mi novela Margarita, est\u00e1 linda la mar, al lado de Juan Legido, de Los Churumbeles de Espa\u00f1a, c\u00e9lebre orquesta tambi\u00e9n, a la que me toc\u00f3 ver actuar primero en el Teatro Salazar de Managua, en el esplendor de su gloria, y a\u00f1os m\u00e1s tarde en el Cine Ori\u00f3n de Le\u00f3n, ya disminuida y descalabrada, rumbo a su desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>El Mambo No.5 de P\u00e9rez Prado, claro. Pero tambi\u00e9n el otro suyo, Patricia, que Federico Fellini escogi\u00f3 para el desolado e inolvidable final de La Dolce Vita.<\/p>\n<p>Masatepe, febrero 2015<br \/>\nwww.sergioramirez.com<br \/>\nwww.facebook.com\/escritorsergioramirez<br \/>\n<a class=\"twitter-timeline\" data-width=\"640\" data-height=\"960\" data-dnt=\"true\" href=\"https:\/\/twitter.com\/sergioramirezm?ref_src=twsrc%5Etfw\">Tweets by sergioramirezm<\/a><script async src=\"https:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la memoria de Francisco  Guti\u00e9rrez, Pancho Mambo<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[46],"class_list":["post-33838","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-columnas","tag-musica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33838"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33838\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33840,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33838\/revisions\/33840"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}