{"id":34015,"date":"2017-04-10T13:47:11","date_gmt":"2017-04-10T19:47:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=34015"},"modified":"2018-10-01T03:05:40","modified_gmt":"2018-10-01T03:05:40","slug":"la-revolucion-de-los-girasoles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-revolucion-de-los-girasoles\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n de los Girasoles"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Protagonistas de una pel\u00edcula, facilitadoras judiciales y trabajadoras sexuales. Yamileth, Johana, Yessenia y Mar\u00eda Elena son el rostro de las prostitutas que defienden su oficio y sus derechos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Tammy Zoad Mendoza M.<\/strong><\/p>\n<p>Son abuelas, madres, hijas, hermanas, amigas. Ni putas ni prostitutas, aclaran de entrada: \u201cSomos trabajadoras sexuales\u201d.<br \/>\nLa que hace vigilia en una esquina, en la calle o en un parque para atraer clientes. La que despu\u00e9s de bailar en un club nocturno cierra el trato con alguno de sus clientes y se van juntos. La que arma su agenda de trabajo a trav\u00e9s del celular y por redes sociales. Todas comparten el oficio pero tienen historias y experiencias dispares. Unas no se reconocen como trabajadoras sexuales, aunque eventualmente cobren por sexo clandestino con alg\u00fan amigo o conocido; otras hasta bromean con su drama \u201csoy la puta de la casa, pero nadie sabe\u201d. Y por supuesto, est\u00e1n las que levantan la bandera por todas, trabajadoras sexuales como Yessenia, Johana, Yamileth y Mar\u00eda Elena.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Ministerio de Salud hay casi 15 mil trabajadoras sexuales en Nicaragua, m\u00e1s de dos mil forman parte de la Asociaci\u00f3n de Mujeres Trabajadoras Sexuales Girasoles de Nicaragua y 18 son facilitadoras judiciales acreditadas por la Corte Suprema de Justicia.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Elena D\u00e1vila, Yamileth Garc\u00eda, Johana Sequeira y Yessenia Alston son parte de un hito mundial. Ellas y 14 compa\u00f1eras m\u00e1s son las primeras trabajadoras sexuales en convertirse en asistentes de justicia acreditadas por el Gobierno. Desde abril de 2015 Nicaragua es el \u00fanico pa\u00eds del mundo en preparar y certificar a trabajadoras sexuales para resolver conflictos y tener voz legal para intermediar ante las autoridades. Ese mismo a\u00f1o el Consejo Supremo Electoral (CSE) las invit\u00f3 p\u00fablicamente para servir como edecanes en las elecciones presidenciales de 2016. Algunas participaron.<\/p>\n<p>Luego de 10 a\u00f1os organizadas para visibilizar su trabajo y reivindicar sus derechos, en febrero de este a\u00f1o el pa\u00eds entero conoci\u00f3 voces y rostros de algunas de ellas. Fueron noticia nacional e internacional al protagonizar un documental en que muestran una cara poco conocida del trabajo sexual y su labor como facilitadoras judiciales. \u201cSi creen que es una pel\u00edcula pornogr\u00e1fica, lo siento\u201d, aclara Mar\u00eda Elena D\u00e1vila, trabajadora sexual, de 54 a\u00f1os y presidenta de la Asociaci\u00f3n de Mujeres Trabajadoras Sexuales Girasoles de Nicaragua, organizaci\u00f3n que le da el nombre a la pel\u00edcula producida por Camila Films.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 girasoles? \u201cPorque somos mujeres libres, como esas flores silvestres, crecemos y estamos donde queremos. Estamos llenas de energ\u00eda. No nos pueden invisibilizar, ni quitar nuestros derechos, siempre ponemos la cara al sol\u201d, explica Mar\u00eda Elena.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_34018\" aria-describedby=\"caption-attachment-34018\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraP5.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34018 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraP5.jpg\" alt=\"Trabajadoras sexuales, Nicaragua, Girasoles\" width=\"900\" height=\"567\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150213\/268-MAG-GiraP5.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150213\/268-MAG-GiraP5.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150213\/268-MAG-GiraP5.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150213\/268-MAG-GiraP5.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34018\" class=\"wp-caption-text\">Como facilitadoras judiciales hacen mediaciones en casos menores como ofensas, deudas y agresiones leves. Foto de la pel\u00edcula Girasoles de Nicaragua.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un grupo de mujeres forma un c\u00edrculo. La asesora legal inicia la conversaci\u00f3n preguntando cu\u00e1l es la situaci\u00f3n. Las mujeres se alborotan.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l nos cierra la puerta cuando quiere\u201d. \u201cNos deja en la calle cuando venimos con clientes\u201d. \u201cEs que \u00e9l quiere cogernos sin pagar\u201d, suelta una y se escucha el \u201c\u00a1shhh!\u201d de otra compa\u00f1era que la codea y con la cabeza hace un adem\u00e1n para que recuerde que las est\u00e1n grabando.<br \/>\n\u201c\u00a1Ellas se pierden hasta una semana!\u201d, \u201cesta es mi casa y ellas lo saben\u201d, \u201csi me faltan el respeto \u00bfyo qu\u00e9 voy a hacer?, \u00bfme voy a dejar?\u201d, responde en su turno el se\u00f1or con pinta de abuelo desali\u00f1ado.<br \/>\nSiguen las preguntas y las mujeres explican sus razones. \u201cA veces no venimos porque estamos enfermas y \u00e9l se enoja\u201d. \u201cYo les voy a decir la verdad, a veces no vengo porque me quedo tomando, vengo hasta que me recupero\u201d. \u201cSi yo no trabajo, no gano. A veces no quiero, pero ese es mi problema, \u00bfen qu\u00e9 le afecta a \u00e9l?\u201d, responden las mujeres.<br \/>\nEllas son trabajadoras sexuales. \u00c9l, el due\u00f1o de la cuarter\u00eda donde llevan a sus clientes. Ellas les pagan por cada uso del cuarto, pero si dejan de llegar un par de d\u00edas, \u00e9l les cierra la puerta y empieza el l\u00edo. Gritos, ofensas, discusiones encendidas.<br \/>\n\u201cEn mi casa no me pueden faltar el respeto, si no les gusta se van\u201d, dice el hombre exaltado, explic\u00e1ndole a las mediadoras.<br \/>\n\u201cNo queremos que nos est\u00e9 controlando\u201d. \u201cSi nos deja entrar le pagamos\u201d. \u201cNo vamos a trabajar obligadas\u201d, sostienen las mujeres.<\/p>\n<p>En el acta las cosas quedan claras: ellas no trabajan para \u00e9l, eso ser\u00eda proxenetismo. Ellas le pagan por el alquiler de habitaciones. Si \u00e9l quiere sexo con ellas debe pagar. Ellas no pueden llegar borrachas, ni hacer esc\u00e1ndalos, ni ofenderlo. \u00c9l debe respetarlas.<\/p>\n<p>Las mediadoras proponen un arreglo y si todos est\u00e1n de acuerdo se firma el acta de compromiso de ambas partes. La escena anterior es parte de la pel\u00edcula documental Girasoles de Nicaragua (2017), producida por Camila Films.<\/p>\n<p>Luego de seminarios para conocer las leyes y procedimientos legales, 18 trabajadoras sexuales fueron acreditadas en abril de 2015 para mediar en conflictos menores y solucionar situaciones mediante acuerdos, evitar que lleguen a juicio y que el sistema judicial se congestione m\u00e1s. Son gu\u00edas en temas legales para quienes desconocen c\u00f3mo interponer una denuncia o dar seguimiento a sus casos.<\/p>\n<p>Han resuelto casos de agresiones menores, problemas por deudas, calumnias y difamaci\u00f3n, han asesorado a madres trabajadoras sexuales en procesos de demandas alimenticias a los padres y en casos donde se les quiere quitar la tutela de sus hijos.<\/p>\n<p>\u201cAntes te quitaban a los ni\u00f1os si alguien denunciaba que eras trabajadora sexual, pero no hay ninguna raz\u00f3n legal para eso, todo era por razones morales. Siempre que el ni\u00f1o est\u00e9 bajo cuidados, en un ambiente adecuado para \u00e9l, tenga alimento y educaci\u00f3n, puede permanecer con la madre. Son mujeres que trabajan por sus hijos, \u00bfcu\u00e1l es el problema? La doble moral\u201d, se\u00f1ala Mar\u00eda Elena D\u00e1vila, de Girasoles de Nicaragua.<\/p>\n<p>\u201cLas autoridades se han sensibilizado respecto a nuestro trabajo. En la Polic\u00eda ya nos atienden como deben, con respeto. La atenci\u00f3n m\u00e9dica ha mejorado, es integral y m\u00e1s humana. Se nos han abierto espacios para reivindicar el trabajo sexual. Pero a\u00fan debemos luchar contra los estigmas\u201d, afirma Johana Sequeira, de 37 a\u00f1os.<br \/>\nDe abril de 2015 a abril de 2016 han atendido 412 casos de mediaci\u00f3n, de los cuales \u00fanicamente 102 han sido de trabajadoras sexuales y el resto han sido servicios a la sociedad civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Dos o tres veces al mes, mientras ellas trabajaban en la calle, se acercaba un grupo de personas para entregarles condones y lubricantes, y repet\u00edan la charla: \u201cUstedes son mujeres en riesgo, est\u00e1n expuestas a peligros, a la prostituci\u00f3n, nosotros queremos ayudarlas\u201d. Pero hab\u00eda algo que no calzaba. Ellas no se sent\u00edan en riesgo, efectivamente eran prostitutas y no quer\u00edan ser rescatadas, sino respetadas.<br \/>\n\u201cNo te ve\u00edan como mujer, ni todas las facetas que desempe\u00f1amos y nuestras realidades. No ve\u00edan eso en nosotras, en cada visita uno sent\u00eda que solo te miraban la cara de ETS (enfermedades de transmisi\u00f3n sexual)\u201d, recuerda Mar\u00eda Elena.<\/p>\n<p>Pero antes de llegar a ser voz y rostro de esta asociaci\u00f3n, Mar\u00eda Elena D\u00e1vila se escondi\u00f3, sinti\u00f3 miedo y tambi\u00e9n sufri\u00f3 discriminaci\u00f3n. Sol\u00eda trabajar en Estel\u00ed, se mov\u00eda de un punto a otro y cuando presenciaba alg\u00fan acto de violencia o injusticia contra otra prostituta sent\u00eda el impulso de ayudar, pero no sab\u00eda exactamente c\u00f3mo.<br \/>\n\u201cNo te daban asesor\u00eda ni acompa\u00f1amiento en casos de conflictos, te recomendaban retirarte y nos hac\u00edan firmar para participar en proyectos que muchas veces no se cumpl\u00edan\u201d, asegura D\u00e1vila. Les recetaban condones y lubricantes para todo. Entonces en noviembre de 2007 que se reuni\u00f3 con varias compa\u00f1eras y en contacto con la Red de Trabajadoras Sexuales de Latinoam\u00e9rica y el Caribe (RedTraSex), formaron Girasoles de Nicaragua.<\/p>\n<p>La acreditaci\u00f3n de la Corte Suprema de Justicia dej\u00f3 en evidencia el aporte que realizan a la sociedad civil con este trabajo voluntario. Inciden en temas de salud e integran la Comisi\u00f3n Intersectorial Nacional de VIH. Est\u00e1n adscritas a la Confederaci\u00f3n de Trabajadores por Cuenta Propia. Han ganado varias batallas, pero siguen en la lucha para que se regule el trabajo sexual aut\u00f3nomo como garant\u00eda de sus derechos.<\/p>\n<p>Est\u00e1n gestionando dos ambiciosos proyectos; la sindicalizaci\u00f3n y empezaron a conversar con sus compa\u00f1eras sobre la importancia de cotizar en el Seguro Social para garantizar una pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Reciben apoyo de algunos donantes nacionales e internacionales para el pago de la casa-oficina y su funcionamiento, la elaboraci\u00f3n de material educativo, condones y lubricantes. Este trabajo es voluntario, al igual que el de facilitadoras judiciales. En algunos casos, adem\u00e1s de cubrir sus gastos de traslado para atender alguna situaci\u00f3n de conflicto donde las solicitan como intermediarias, pagan hasta documentaci\u00f3n y fotocopias. Todo sale de sus ganancias como trabajadoras sexuales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34019\" aria-describedby=\"caption-attachment-34019\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraP1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-34019 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraP1.jpg\" alt=\"trabajadoras sexuales, Girasoles de Nicaragua.\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150211\/268-MAG-GiraP1.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150211\/268-MAG-GiraP1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150211\/268-MAG-GiraP1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150211\/268-MAG-GiraP1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34019\" class=\"wp-caption-text\">La sindicalizaci\u00f3n y afiliarse al Seguro Social son los nuevos planes de Girasoles. Foto de la pel\u00edcula Girasoles de Nicaragua.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Unas bailaban al centro mientras otras, sentadas, conversaban en las mesas y unas pocas se paseaban por el sal\u00f3n ofreciendo bebidas o coqueteando. Luces de ne\u00f3n, nubes de humo y m\u00fasica de fondo. De un momento a otro, al volumen de la m\u00fasica lo superaron los gritos y el humo que antes daba aires bohemios, ahora parec\u00eda acentuar el caos en el lugar. El show acab\u00f3.<\/p>\n<p>Agentes de la Polic\u00eda irrumpieron en el club. La m\u00fasica y las luces intermitentes daban a la escena una sensaci\u00f3n de c\u00e1mara lenta. Arrestos. Hombres huyendo del lugar. Mujeres gritando e intentando vestirse.<br \/>\nUna a una fueron sacadas del lugar y les ordenaron subirse a la camioneta. La que no acced\u00eda la sub\u00edan a la fuerza. Varias estaban semidesnudas, como suelen estar a mitad del show de baile que ofrecen en los clubes nocturnos. No les permitieron cubrirse y las api\u00f1aron en las tinas de las camionetas. Veinti\u00fan mujeres llevadas como ganado a la delegaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pasaron tres d\u00edas arrestadas sin que les explicaran los cargos que se les imputaban. Estuvieron en celdas sin acceso a ba\u00f1os, por lo que deb\u00edan aguantarse las ganas de orinar o defecar. Poca agua y casi nada de comida. Cero visitas.<br \/>\nAdem\u00e1s de estar presas sin raz\u00f3n, se les interrogaba sobre sus pr\u00e1cticas sexuales. M\u00e1s que una indagaci\u00f3n policial de rutina, aquello parec\u00eda un cotilleo morboso entre los agentes. \u201cAj\u00e1 y vos cu\u00e1nto cobr\u00e1s\u201d, \u201cvos qu\u00e9 ofrec\u00e9s\u201d, \u201cc\u00f3mo te pon\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAlguien hizo una denuncia de tr\u00e1fico de personas y se las llevaron a todas sin darles explicaci\u00f3n. Las tuvieron detenidas de forma ilegal y en las peores condiciones\u201d, expone D\u00e1vila, de Girasoles de Nicaragua.<br \/>\n\u201cAh\u00ed ellas no ejercen el trabajo sexual, solo bailan o exhiben su cuerpo, si hacen trato con un cliente ellas van a trabajar afuera, porque su contrato es como bailarinas\u201d, aclara D\u00e1vila, quien desde la red le dio seguimiento al caso y adem\u00e1s de la libertad de sus 21 compa\u00f1eras logr\u00f3 limpiar su imagen al demostrar que ninguna de ellas estaba relacionada con el tr\u00e1fico de personas. Las liberaron, pero salieron sin las pocas pertenencias de valor que llevaban y sin el dinero que hab\u00edan ganado esa noche, expone D\u00e1vila.<\/p>\n<p>Aunque ese episodio ocurri\u00f3 en un municipio de Jinotega en 2014, las facilitadoras judiciales aseguran que los allanamientos ilegales, arrestos arbitrarios y abusos a trabajadoras sexuales eran frecuentes hace un par de a\u00f1os. Han disminuido, pero siguen ocurriendo. Los due\u00f1os de los locales prefieren no intervenir ni denunciar ante el temor de que se les multe o le suspendan sus permisos de operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En un informe sobre la violencia institucional contra las trabajadoras sexuales presentado por la organizaci\u00f3n en enero de 2017, varias mujeres dan testimonio de abusos perpetrados por las autoridades, desde polic\u00edas hasta jueces.<\/p>\n<p>\u201cLleg\u00f3 un oficial y despu\u00e9s de estar apuntando nuestros nombres nos llevaron a la delegaci\u00f3n. Nos tomaron fotos como a cualquier criminal, nos tuvieron casi dos d\u00edas detenidas ah\u00ed, nos tomaron las huellas, nos hicieron hacer sentadillas como que era por droga que nos estaban llevando. No les import\u00f3 si en casa nos esperaban hijos, maridos, madres (\u2026) Les dec\u00edamos \u00bfpor qu\u00e9 estamos? Y no nos respond\u00edan\u201d, cont\u00f3 una trabajadora sexual de la v\u00eda p\u00fablica.<\/p>\n<p>\u201cPas\u00f3 un juez (\u2026), \u2018yo soy juez, yo me di cuenta de su caso\u2019. Despu\u00e9s \u00e9l me dijo que le gustaba mi compa\u00f1era, que quer\u00eda salir con ella y que nos iba a sacar del problema\u201d, dijo otra en el informe.<br \/>\nLes piden que se desnuden. Las tocan. Les hacen propuestas sexuales y hasta piden rebajas por ser polic\u00edas. Cuando logran salir de las estaciones o se resuelven sus casos, les piden sus n\u00fameros o el contacto de sus compa\u00f1eras. Les ofrecen cuidarlas o dejarlas trabajar tranquilas a cambio de sexo o si les dan un porcentaje de su ganancia. Que por ellos, les dicen, quedan libres y que les deben un cari\u00f1ito.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Estaba nerviosa. No sab\u00eda ni qu\u00e9 vestido ponerse. Deb\u00eda ser algo que la hiciera sentir lo que era, la estrella de la noche. Se enfund\u00f3 en un vestido negro de lunares blancos que estilizaba su figura bien proporcionada, se subi\u00f3 en un par de tacones negros, se maquill\u00f3 y tendi\u00f3 su cabello.<\/p>\n<p>Johana Sequeira desfil\u00f3 junto a Yamileth, Yessenia y Mar\u00eda Elena en la premier de la pel\u00edcula documental Girasoles de Nicaragua, que ellas mismas protagonizaron.<\/p>\n<p>La cineasta francesa Florence Jaugey llev\u00f3 a la pantalla grande la historia de las trabajadoras sexuales acreditadas como facilitadoras judiciales. \u201cSon mujeres extraordinarias, trabajadoras, llenas de convicci\u00f3n y que est\u00e1n aportando a una sociedad que las ha invisibilizado por ser trabajadoras sexuales\u201d, dijo Jaugey la noche del preestreno. La sala de cine se colm\u00f3 con donantes, invitados y por supuesto, trabajadoras sexuales que formaron parte del proyecto.<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n trabajo en un bufete y le cont\u00e9 a esas compa\u00f1eras que estaba nerviosa antes del estreno, que no sab\u00eda qu\u00e9 ponerme, que no ten\u00eda idea a lo que me hab\u00eda metido. Mamita linda, despu\u00e9s de esas c\u00e1maras detr\u00e1s de uno ahora verme en la pantalla. No hab\u00eda visto la pel\u00edcula antes\u201d, cuenta Johana.<\/p>\n<p>Sus compa\u00f1eras del comedor no le cre\u00edan. \u00bfPor qu\u00e9 ella protagonizar\u00eda una pel\u00edcula? Entonces les cont\u00f3 todo. \u201cMe sent\u00e9 y empec\u00e9. No me averg\u00fcenza decirlo, soy trabajadora sexual desde los 18 a\u00f1os y ya tengo 37. Tengo tres hijos, una de ellas universitaria, uno en secundaria y el otro en primaria. Nunca en mi vida esper\u00e9 llegar hasta aqu\u00ed. Soy girasol, tengo un diplomado, me est\u00e1n ofreciendo continuar mis estudios y ahora soy actriz\u201d, les dijo y sonri\u00f3.<\/p>\n<p>Le creyeron hasta que vieron los afiches y el avance de la pel\u00edcula. Ochenta horas de grabaci\u00f3n. C\u00e1maras sigui\u00e9ndolas en sus gestiones diarias, col\u00e1ndose en reuniones, acompa\u00f1\u00e1ndolas en la atenci\u00f3n de casos. Una hora y media con escenas espont\u00e1neas, reveladoras e interesantes sobre lo que casi nadie conoce de las trabajadoras sexuales.<\/p>\n<p>Johana dice que este a\u00f1o ha sido una locura para ella, pero que est\u00e1 contenta. Entre el trabajo de campo con Girasoles, los casos que lleva como facilitadora judicial y su trabajo de medio tiempo en el comedor, se hace un ocho, pero nunca se despega de su celular. No puede descuidar a sus clientes. Es su trabajo. Es eso que ha mantenido a sus hijos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraJ.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-34021\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraJ.jpg\" alt=\"Trabajadora sexual, Girasoles Nicaragua\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150210\/268-MAG-GiraJ.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150210\/268-MAG-GiraJ.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150210\/268-MAG-GiraJ.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150210\/268-MAG-GiraJ.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cEs posible que alg\u00fan d\u00eda me retire del trabajo sexual, pero ese es un asunto m\u00edo. Lo que nunca voy a dejar es de ser una girasol. La discriminaci\u00f3n la viv\u00ed en carne propia, sufr\u00ed violencia y hasta mis hijos y sobrinos han sido discriminados en el colegio por \u2018tener una madre puta\u2019, pero ellos no se averg\u00fcenzan de m\u00ed, y yo me siento orgullosa porque s\u00e9 que son chavalos de bien\u201d dice Johana \u00a0Sequeira.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cSiempre he defendido mis derechos como mujer, eso es b\u00e1sico. Yo Yamileth soy una mujer libre y aut\u00f3noma. Luego est\u00e1n los derechos laborales, el respeto que pedimos. Antes nos defend\u00edamos de manera emp\u00edrica, luego aprendimos de leyes, sabemos c\u00f3mo expresarnos correctamente y cu\u00e1les son los procedimientos judiciales\u201d, expone Yamileth Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Yamileth impone su presencia donde llega. Morena y de curvas pronunciadas, se agrega varios cent\u00edmetros de altura con un par de tacones. Cabello claro recogido en mo\u00f1a, maquillaje delineado y si va a alg\u00fan evento especial siempre usa blazer. Su mirada profunda y altiva es desafiante.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraY.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-34022\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraY.jpg\" alt=\"Trabajadora sexual, Girasoles Nicaragua\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150209\/268-MAG-GiraY.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150209\/268-MAG-GiraY.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150209\/268-MAG-GiraY.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150209\/268-MAG-GiraY.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cQuieren tapar el sol con un dedo, como que nadie tuviera relaciones sexuales, la diferencia es que nosotras cobramos por el sexo como un servicio. Eso incomoda a algunos, nos ven de menos, pero solo ofrecemos lo que alguien solicita\u201d, dice Yamileth Garc\u00eda.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Un servicio, explican, que incluye compa\u00f1\u00eda, conversaci\u00f3n, un masaje, aunque en ocasiones ni hay contacto f\u00edsico, se vuelven las confidentes de sus clientes dentro o fuera de una cama. Yamilet asegura que su trabajo como Girasol y su faceta como facilitadora judicial son de tiempo completo. Ya le ha tocado aleccionar a alg\u00fan cliente que agitado por el alcohol empieza a gritar e insultar a compa\u00f1eras en alg\u00fan bar. Saluda amablemente, se sienta y conversa. \u201cAlgunos me han dado las gracias porque dicen que con mi trabajo han aprendido a reconocer el valor de la mujer y sus derechos. Nos respetan\u201d, dice con un tono de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora las respetan. Hace un par de a\u00f1os las cosas eran bastante diferentes. Pod\u00edan llegar con un fuerte dolor de cabeza a un centro de salud y pedir una consulta general, pero al mencionar a qu\u00e9 se dedicaban, inmediatamente las hac\u00edan pasar a Ginecolog\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cDirecto a la camilla. Abra las piernas. \u00bfPor qu\u00e9? En lugar de atenderte como a cualquier otro paciente te interrogaban y hasta rega\u00f1ada pod\u00edas salir, sin mencionar que la atenci\u00f3n en salud sexual era insensible. \u00bfAcaso no nos puede doler la cabeza, no nos da gripe, no podemos tener un padecimiento cualquiera. Todo lo relacionaban al sexo e iban directo a revisarnos la vagina\u201d, reclama Mar\u00eda Elena.<\/p>\n<p>Si alguna quer\u00eda interponer una demanda por maltrato o por robo en alguna delegaci\u00f3n, bastaba con que dijera que era trabajadora sexual para que pasara de v\u00edctima a sospechosa o acusada.<\/p>\n<p>\u201cUna vez una compa\u00f1era me pidi\u00f3 que interviniera en un caso de agresi\u00f3n, cuando llegamos le dije: \u2018No me presente, quiero ver c\u00f3mo la tratan a usted\u2019\u201d, recuerda Johana Sequeira.<\/p>\n<p>Estaban citadas ambas partes, pero el demandado no lleg\u00f3. El polic\u00eda entr\u00f3, arrogante y empez\u00f3 el interrogatorio. \u201cAj\u00e1, sos trabajadora sexual\u201d. Johana esper\u00f3 un momento y de pronto intervino. \u201cMire, me va a disculpar, me le baja el tono de voz a ella. Me presento: soy Johana Garc\u00eda, trabajadora sexual, miembro de Girasoles y facilitadora judicial de la Corte Suprema de Justicia\u201d. El hombre cambi\u00f3 de color y actitud. Llam\u00f3 por tel\u00e9fono al demandado y en dos d\u00edas ten\u00edan resuelto el caso en favor de la v\u00edctima.<\/p>\n<p>Eso es lo que demandan. Respeto, sus derechos y justicia. La regulaci\u00f3n del trabajo sexual. Eso es lo que ofrecen a todas las trabajadoras sexuales que visitan en los diferentes puntos donde trabajan, en las calles, en los clubes nocturnos y casas de citas. De paso les abastecen de condones y lubricantes. Es una red nacional, pero los puntos de acci\u00f3n est\u00e1n en Managua, Jinotega, Le\u00f3n, Granada y Masaya.<\/p>\n<p>El registro actual de las que han sido atendidas de manera directa o indirecta por Girasoles Nicaragua es de 2,300. Participan en capacitaciones en temas como violencia, derechos de la mujer, ni\u00f1ez o temas laborales. Las m\u00e1s j\u00f3venes tienen 18 a\u00f1os y la mayor en la lista 65. El \u00fanico requisito para ser una girasol es ser trabajadora sexual aut\u00f3noma.<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, ya saben, ellas las apoyan, les dan informaci\u00f3n y acompa\u00f1amiento, las defienden siempre y cuando no se metan en problemas con la ley. Nada de l\u00edo con drogas, nada de robos, nada de redes de trata de personas. Ellas no promueven la prostituci\u00f3n \u2014dicen\u2014 defienden a las trabajadoras sexuales. La que anda en malos pasos queda sola ante la ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Tiene 32 a\u00f1os y ojos caf\u00e9 que parecen colibr\u00edes cuando agita el par de pesta\u00f1as postizas que ella pinta con rimel azul tornasol. Alta, de piel lechosa, hoy lleva el cabello negro tendido en la espalda y el fleco siempre cubriendo una vieja cicatriz \u201cde guerra\u201d, dice ella. Es trabajadora sexual y su familia no lo sabe. \u201cO s\u00ed lo saben, pero no me dicen nada porque les da verg\u00fcenza, pero a m\u00ed no, lo que no quiero es que haya pleito en la casa o que le d\u00e9 un infarto a mi mam\u00e1\u201d, dice \u201cLa Lola\u201d, como la llaman sus viejos clientes. Prefiere no dar su nombre.<\/p>\n<p>Hace doce a\u00f1os vino a Managua buscando independencia. Era una chavala de 20 a\u00f1os, bachillera y estaba estudiando mec\u00e1nica como carrera t\u00e9cnica, pero quer\u00eda ganar dinero. Empez\u00f3 a salir con un hombre mayor que pagaba sus cuentas, sus salidas y le quedaba para comprarse algunas cosas que quer\u00eda.<\/p>\n<p>Su primer amigo, como ella le llama, deb\u00eda irse del pa\u00eds y la dej\u00f3 \u201crecomendada\u201d. Uno, dos, tres amigos del amigo la llamaron y sal\u00eda con ellos. \u201cQuer\u00edan mi compa\u00f1\u00eda, adem\u00e1s del sexo. Yo los hac\u00eda sentir a gusto y ellos me pagaban por eso. Ah\u00ed vi que pod\u00eda dedicarme a esto. Ser prostituta pues\u201d, cuenta. Empez\u00f3 a ganar entre 500 y mil c\u00f3rdobas por salida.<\/p>\n<p>Estuvo en Managua un par de a\u00f1os y la clientela floreci\u00f3. Trabajaba \u00fanicamente por citas, pero de un d\u00eda a otro el tel\u00e9fono dej\u00f3 de sonar. Ella empez\u00f3 a escribirle a sus clientes y le dec\u00edan que quer\u00edan verla, pero que no ten\u00edan dinero. Ella tambi\u00e9n se hab\u00eda quedado sin plata.<\/p>\n<p>Se fue a Granada a trabajar como mesera en un bar, pero pronto recibi\u00f3 ofrecimientos para ser dama de compa\u00f1\u00eda y propuestas m\u00e1s expl\u00edcitas: sexo por dinero. \u201cEran extranjeros que pagaban entre 20 y 50 d\u00f3lares por sexo. Algunos me llevaban a sus viajes por el pa\u00eds, otros quer\u00edan una noche y ya\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Pero despu\u00e9s la oferta creci\u00f3 casi tanto como la demanda. \u201cHab\u00eda mucha competencia, adem\u00e1s aunque paguen m\u00e1s, algunos tambi\u00e9n quieren cosas raras. No les entend\u00e9s y si est\u00e1n ebrios se molestan, unos se pon\u00edan agresivos. Siempre andaba algo con qu\u00e9 defenderme en la cartera, pero hay momentos en los que no ten\u00e9s nada a mano y busc\u00e1s como zafarte\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Son las ocho de la noche de un s\u00e1bado cualquiera y por esta calle transitada de Managua ning\u00fan carro ha querido detenerse. \u201cLa Lola\u201d va por su tercer cigarrillo en menos de una hora. Piernas cruzadas, mece el pie derecho con desespero. No se queja porque a\u00fan gana para pagar sus gastos y gustos, pero admite que tuvo tiempos mejores.<\/p>\n<p>No tiene novio, ni esposo, ni hijos. Maneja su horario y sus tarifas, y aunque dice no tener planes de retiro del trabajo sexual, se ha interesado por terminar su carrera t\u00e9cnica y eventualmente le gustar\u00eda trabajar en un taller automotriz.<\/p>\n<p>Dice que aunque tenga conocidas este es un trabajo bastante solitario. Ella no permanece m\u00e1s de dos a\u00f1os en la misma ciudad, tampoco pasa m\u00e1s de un mes en el mismo punto. Volvi\u00f3 a Managua pero dice que no se quedar\u00e1 aqu\u00ed mucho tiempo. Rivas, Estel\u00ed, Masaya, Granada o Le\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLas trabajadoras sexuales somos migrantes\u201d, asegura Yamileth Garc\u00eda, jinotegana, de 30 a\u00f1os. \u201cEn Estel\u00ed por ejemplo hay bastantes de Managua. Una local elige moverse y trabajar en otro territorio que no es el de su origen, en su mayor\u00eda porque les da pena o miedo que su familia se d\u00e9 cuenta a lo que se dedican, pero como en todo trabajo tambi\u00e9n hay migraci\u00f3n buscando las mejores ofertas\u201d, expone Garc\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34025\" aria-describedby=\"caption-attachment-34025\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraP7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34025 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/268-MAG-GiraP7.jpg\" alt=\"Trabajadoras sexuales, Girasoles Nicaragua\" width=\"900\" height=\"553\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150208\/268-MAG-GiraP7.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150208\/268-MAG-GiraP7.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150208\/268-MAG-GiraP7.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/07150208\/268-MAG-GiraP7.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34025\" class=\"wp-caption-text\">Yessenia Alston, trabajadora sexual y facilitadora judicial. Foto de la pel\u00edcula Girasoles de Nicaragua.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Girasoles de Nicaragua est\u00e1 por cumplir diez a\u00f1os en el pa\u00eds, pero \u201cLa Lola\u201d nunca ha o\u00eddo hablar de ellas. Ella es parte del \u201csubregistro\u201d del que habla Yamileth. \u201cUn estudio dice que somos casi quince mil trabajadoras sexuales en el pa\u00eds, pero el n\u00famero es mucho mayor. De ese grupo hay 2,300 asociadas con Girasoles, por ahora, nos queda mucho trabajo por hacer\u201d, reconoce Yamileth.<\/p>\n<p>\u201cA nosotras nos dicen mujeres de la vida alegre, de la vida f\u00e1cil, pero yo te voy a decir algo\u201d, dice \u201cLa Lola\u201d y se\u00f1ala su pecho con la larga u\u00f1a de su dedo \u00edndice, \u201ceste trabajo es cierto, yo lo hago porque quiero hacerlo, porque me da dinero todav\u00eda, pero uno tambi\u00e9n la pasa mal\u201d. Calla.<\/p>\n<p>Luego de permanecer en silencio por unos minutos, con la vista clavada en el horizonte de luces nocturnas, cuenta la historia de la cicatriz en su frente. Un cliente se enfureci\u00f3 cuando ella no quiso hacer lo que \u00e9l quer\u00eda, fuera del pago por sus servicios, y le meti\u00f3 un pu\u00f1etazo en la cabeza. El anillo que llevaba le parti\u00f3 la frente y ella apenas se incorpor\u00f3 sali\u00f3 como pudo huyendo de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cPerd\u00ed mis reales, mis zapatos, pero no perd\u00ed la vida. Volv\u00ed a esto porque uno tiene que trabajar. Aqu\u00ed estoy, no s\u00e9 cu\u00e1ndo me ir\u00e9. Ahora me cuido m\u00e1s\u201d, dice \u201cLa Lola\u201d sin despegar la vista de las luces.<\/p>\n<p>\u201cLa Lola\u201d tuvo m\u00e1s suerte que \u201cPaloma\u201d y sus otras tres compa\u00f1eras. En 2016 Girasoles Nicaragua contabiliz\u00f3 a cuatro trabajadoras sexuales asesinadas. Solo en dos casos se est\u00e1 llevando un proceso judicial y los asesinos fueron arrestados.<br \/>\n\u201cPaloma\u201d fue encontrada muerta en una habitaci\u00f3n la madrugada del 22 de noviembre de 2016. Elvira Terry L\u00f3pez, de 29 a\u00f1os, fue asfixiada, seg\u00fan las investigaciones de la Fiscal\u00eda. Era una trabajadora sexual originaria de Rivas, ten\u00eda una hija de seis a\u00f1os que qued\u00f3 en orfandad. El femicida no ha sido capturado porque no hubo testigos oculares que dieran informaci\u00f3n a la Polic\u00eda y la organizaci\u00f3n ha luchado para que las investigaciones contin\u00faen, el caso no quede engavetado y el o los culpables libres.<\/p>\n<p>\u201cLas Girasoles somos las \u00fanicas en dar la cara por nuestro gremio, pero aqu\u00ed no estamos en peligro como trabajadoras sexuales, en Nicaragua todas las mujeres estamos en peligro\u201d, apunta Yamileth.<\/p>\n<h3><strong>Ley vs. moral<\/strong><\/h3>\n<p>En Nicaragua la Constituci\u00f3n no penaliza el trabajo sexual, pero tampoco existe una normativa que reconozca los derechos de las trabajadoras del sexo. Este vac\u00edo legal, seg\u00fan Girasoles Nicaragua, expone a las mujeres que lo ejercen de manera aut\u00f3noma al estigma, discriminaci\u00f3n, explotaci\u00f3n laboral e incluso violencia institucional.<br \/>\nEn un informe de Girasoles Nicaragua se\u00f1alan que los art\u00edculos del C\u00f3digo Penal no est\u00e1n ligados al trabajo sexual aut\u00f3nomo, pero que algunos son utilizados por oficiales para cometer arrestos ilegales. El art\u00edculo 537 &#8211; Esc\u00e1ndalo p\u00fablico, el 540 &#8211; Exhibicionismo y el 541 \u2013 Actos sexuales en forma p\u00fablica son los m\u00e1s citados, aunque en las investigaciones posteriores de la organizaci\u00f3n no hayan pruebas reales contra sus compa\u00f1eras.<br \/>\n\u201cA veces es solo por verlas paradas en una esquina, por andar con minifaldas, como si muchas mujeres no las usaran en la libertad de hacerlo, incluso pobladores que denuncian que ellas est\u00e1n en la calle, si es v\u00eda p\u00fablica y no est\u00e1n alterando el orden \u00bfpor qu\u00e9 no las dejan en paz?\u201d, reclama Mar\u00eda Elena D\u00e1vila, presidenta de Girasoles de Nicaragua.<\/p>\n<h3><strong>Casa Xochiquetzal<\/strong><\/h3>\n<p>Una noche, cuando Carmen Mu\u00f1oz levant\u00f3 una lona, encontr\u00f3 a tres ancianas abrazadas. Hab\u00edan sido trabajadoras sexuales como ella.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 pasa cuando algunas prostitutas se jubilan en la tercera edad? Nada. En la Ciudad de M\u00e9xico, como en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, las trabajadoras sexuales no cuentan con un seguro, mucho menos una pensi\u00f3n. Las que han quedado sin familia quedan en la calle, como las ancianas de la plaza hist\u00f3rica Plaza Loreto, en la capital mexicana.<br \/>\nA Carmen Mu\u00f1oz se le ocurri\u00f3 crear una residencia para trabajadoras sexuales jubiladas, y por a\u00f1os presion\u00f3 a las autoridades locales. Finalmente la comuna don\u00f3 un edificio grande y viejo del siglo XVIII, cerca de la Plaza Loreto. \u201cEse d\u00eda lloramos y gritamos de alegr\u00eda\u201d, cont\u00f3 Mu\u00f1oz a BBC Mundo.<br \/>\nLa residencia fue bautizada como Casa Xochiquetzal, en honor a la diosa azteca de la belleza y poder sexual de las mujeres. Durante los \u00faltimos 11 a\u00f1os ha recibido a m\u00e1s de 250 extrabajadoras del sexo. Aunque con apuros econ\u00f3micos y pocos donantes, la casa permanece con las puertas abiertas para las prostitutas jubiladas que no tienen casa. Este es ahora su hogar.<\/p>\n<ul>\n<li>14,486 trabajadoras sexuales hab\u00eda en el pa\u00eds en 2014, seg\u00fan el \u00faltimo censo del Ministerio de Salud.<\/li>\n<li>2,300 es la cantidad de trabajadoras sexuales que forman parte de la red Girasoles Nicaragua.<\/li>\n<li>18 trabajadoras sexuales fueron acreditadas como facilitadoras judiciales por la Corte Suprema de Justicia en abril de 2015.<\/li>\n<li>412 casos de mediaci\u00f3n atendieron entre abril de 2015 y abril de 2016.<\/li>\n<li>102 de los casos resueltos eran de trabajadoras sexuales.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Protagonistas de una pel\u00edcula, facilitadoras judiciales y trabajadoras sexuales. Yamileth, Johana, Yessenia y Mar\u00eda Elena son el rostro de las prostitutas que defienden su oficio y sus derechos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":34016,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[81],"class_list":["post-34015","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34015"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44505,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34015\/revisions\/44505"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}