{"id":34211,"date":"2015-03-08T17:01:18","date_gmt":"2015-03-08T23:01:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=34211"},"modified":"2021-08-20T15:31:43","modified_gmt":"2021-08-20T21:31:43","slug":"la-isla-del-amor-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-isla-del-amor-2\/","title":{"rendered":"La Isla del Amor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Un promontorio en el Xolotl\u00e1n es conocido como escenario de los amores clandestinos de Anastasio Somoza Garc\u00eda. Sobre las aventuras del dictador y esa delgada l\u00ednea que hay entre leyenda y verdad, hablan los historiadores<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>A mitad de su recorrido diurno, el sol ya pasa sobre el Xolotl\u00e1n y enciende en mil brillos las ondas del lago. Una peque\u00f1a embarcaci\u00f3n se desliza con rumbo noroeste, hacia donde nace ese viento que los pescadores llaman \u201cvulcane\u00f1o\u201d. Van rompiendo los remos la superficie del agua hasta que en el horizonte aparece un promontorio verdusco. Es una islita de nadie. Un territorio diminuto con un nombre muy grande: Isla del Amor.<\/p>\n<p>La historia que vamos a contarle tiene dos protagonistas capitales. El primero es Anastasio Somoza Garc\u00eda, gran bailador de mambos y padre de la dinast\u00eda que a plata, palo y plomo gobern\u00f3 Nicaragua durante 42 a\u00f1os. El segundo, y no menos importante, es esta peque\u00f1a Isla del Amor, que debe fama y nombre a su v\u00ednculo con el dictador: es conocida como antiguo nido de sus aventuras clandestinas. Amores de una noche.<\/p>\n<p>Una bandada de zopilotes alza vuelo cuando la lancha toca orilla. Manuel R\u00edos suelta los remos y amarra la embarcaci\u00f3n. Est\u00e1 viejo y algo tullido. Toma su bast\u00f3n y arrastra el peso de sus 83 a\u00f1os hasta la cima de la isla que conoci\u00f3 cuando ten\u00eda 12 y reci\u00e9n se iniciaba en el oficio de pescador. \u201cAqu\u00ed es\u201d, dice. En una esquina del terreno, medio oculta por la maleza hay una plataforma de concreto. \u201cEsta era la casa de Tacho Somoza\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34213\" aria-describedby=\"caption-attachment-34213\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/La-Isla-donde-estuvo-la-casa-de-Somoza.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34213 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/La-Isla-donde-estuvo-la-casa-de-Somoza.jpg\" alt=\"Este es el sitio donde estuvo la casa de Anastasio Somoza \" width=\"700\" height=\"464\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150104\/La-Isla-donde-estuvo-la-casa-de-Somoza.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150104\/La-Isla-donde-estuvo-la-casa-de-Somoza.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150104\/La-Isla-donde-estuvo-la-casa-de-Somoza.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34213\" class=\"wp-caption-text\">Este es el sitio donde estuvo la casa de Anastasio Somoza Garc\u00eda, se\u00f1ala el anciano pescador Manuel R\u00edos (al centro). Lo \u00fanico que queda es esta plataforma.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A\u00fan hoy, cuando solo quedan ruinas, es posible imaginar a Anastasio Somoza Garc\u00eda, todav\u00eda joven y no tan gordo, en la casa de la Isla del Amor, escribiendo frente al lago el art\u00edculo que dos d\u00edas m\u00e1s tarde, el domingo 14 de enero de 1940, apareci\u00f3 en la portada del diario <em>La Prensa<\/em>. \u201cEn busca de salud llegu\u00e9 ayer a esta peque\u00f1a isla, sufriendo de un tremendo ataque de paludismo pernicioso. Desde el primer momento sent\u00ed, al respirar este aire puro y delicioso, alivio reparador en mi cuerpo y en mi esp\u00edritu. Han transcurrido apenas veinticuatro horas y la pertinaz enfermedad, en completa derrota, huye de mi organismo\u201d.<\/p>\n<p>Sobre esa isla de paisajes id\u00edlicos, en un arranque de inspiraci\u00f3n o bien por puro c\u00e1lculo pol\u00edtico, en su segundo d\u00eda de convalecencia, Somoza invent\u00f3 la versi\u00f3n ind\u00edgena de la tragedia de Romeo y Julieta, y la remat\u00f3 con un mensaje de reconciliaci\u00f3n dirigido a los conservadores, ofreciendo a cualquiera de sus hijos en calidad de liberal Romeo.<\/p>\n<p>Resulta que una muchacha india y su amante murieron ahogados en el sitio donde hoy se alza la isla cuando la canoa en que escapaban fue abatida por una tempestad. Sus padres, caciques que se odiaban a muerte y por supuesto se opon\u00edan a ese romance, los encontraron \u201cunidos por el \u00faltimo abrazo de amor\u201d y en medio de su tristeza decidieron hacer las paces. Esta es la \u201crom\u00e1ntica historia\u201d que Somoza public\u00f3 en ese mismo art\u00edculo, el del 14 de enero. Seg\u00fan \u00e9l, la leyenda inspir\u00f3 el nombre de la isla, y ese d\u00eda anunci\u00f3 lo siguiente: \u201cLa Isla de P\u00e1jaros es bautizada por el se\u00f1or presidente Somoza con el nuevo nombre de Isla del Amor\u201d.<\/p>\n<p>Muchos, sin embargo, relacionan el nombre no a la leyenda de la joven pareja, sino a las andanzas del dictador. Incluso en los recorridos tur\u00edsticos que parten del Puerto Salvador Allende, cuando la Novia del Xolotl\u00e1n rodea la isla, los gu\u00edas anuncian con tono picar\u00f3n: \u201c\u00a1Aqu\u00ed tra\u00eda Somoza a sus compa\u00f1eras especiales!\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Eso es pura far\u00e1ndula! \u00a1Mentira!\u201d, afirma Manuel R\u00edos, el viejo lobo de lago. Ha estado recorriendo, a paso corto y cansado, la plataforma de concreto. \u201cEn esos hoyos \u2014recuerda\u2014, iban metidos los pilares de la baranda. Hab\u00eda una gran baranda de madera y todo esto era el corredor. La casa tambi\u00e9n era de madera, forrada por dentro y por fuera con tablas de pochote. Peque\u00f1a porque solo era para temporadas. La pintaban en azul, en azul con blanco, en azul con rojo. Ten\u00eda muebles y hamacas de pita, grandes lienzos en las paredes y un jard\u00edn de reseda\u201d. Por entonces \u00e9l era un ni\u00f1o y los hijos del primer vigilante de la Isla del Amor le permit\u00edan husmear en los dominios del presidente.<\/p>\n<p>La casa no sobrevivi\u00f3 mucho a Tacho viejo, cuenta el pescador. \u201cNing\u00fan Somoza Debayle vino despu\u00e9s por aqu\u00ed. Cuando muri\u00f3 Somoza Garc\u00eda, la propiedad cay\u00f3 en el olvido y el guarda de seguridad de ese tiempo, lo llamaban Nayo Zapote, la desmantel\u00f3\u201d. Solo dej\u00f3 el cascar\u00f3n. En mil y un viajes en lancha, asegura, aquel Nayo Zapote acarre\u00f3 todo lo que pudo sacar.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Manuel R\u00edos, esa casa fue solo un sitio de descanso para Somoza y su familia. Es m\u00e1s, jurar\u00eda que alguna vez vio en la isla a Salvadora Debayle de Somoza y a su hija Lillian. Pero los historiadores tienen una versi\u00f3n muy diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los cuarenta, antes de que una cirug\u00eda de colon lo sacara del juego, en la esfera pol\u00edtica se comentaba que Anastasio Somoza Garc\u00eda ten\u00eda una habitaci\u00f3n para \u201cinvitadas especiales\u201d en cada una de sus casas y haciendas. En El Morrito, en la isla de Ometepe, en Las Mercedes, en Montelimar y, c\u00f3mo que no, tambi\u00e9n en la Isla del Amor, se\u00f1ala el historiador Roberto S\u00e1nchez. Pudo ser verdad, pudo ser exageraci\u00f3n. Lo cierto, dice S\u00e1nchez, es que debido a su naturaleza de dictador, a Somoza le encantaban esos rumores sobre su virilidad.<\/p>\n<p>Para el historiador, la personalidad de Tacho Somoza solo es comparable con la de Rafael Le\u00f3nidas Trujillo, el tirano de Rep\u00fablica Dominicana, c\u00e9lebre por sus cr\u00edmenes y por un insaciable apetito sexual que no toleraba resistencias.<\/p>\n<p>Como todo dictador, \u201cSomoza era ostentoso. Le encantaba bailar mambo y decir que seduc\u00eda a trav\u00e9s del baile. Los dictadores son tipos arrogantes, prepotentes, y eso no excluye lo sexual\u201d, subraya S\u00e1nchez. Este historiador naci\u00f3 en una familia de \u201ccaciques pol\u00edticos\u201d que se codeaban con los Somoza, de modo que creci\u00f3 escuchando an\u00e9cdotas y rumores sobre los \u201cmataderos\u201d del presidente y el \u201cproxenetismo\u201d de su corte de aduladores. \u201cLas cosas de los dictadores nunca son privadas, porque a ellos les encanta que se hagan p\u00fablicas. A Somoza le fascinaba que se dijera que se hab\u00eda acostado con tal muchacha de alta sociedad o bonita, pero tampoco discriminaba por clase social\u201d.<\/p>\n<p>Por aquel tiempo, cuenta S\u00e1nchez, era tanta la corrupci\u00f3n y tan grande el poder de Somoza, que hab\u00eda oficiales de la Guardia Nacional dedicados \u00fanicamente \u201ca conseguirle mujeres\u201d. El presidente ya no necesitaba dar \u00f3rdenes, le bastaba expresar deseos. \u201cHab\u00eda proxenetas en todos los niveles, desde ministros hasta gente como la Nicolasa Sevilla, que no solo fue jefa de turbas sino tambi\u00e9n rufiana de Somoza. Hab\u00eda directoras de colegios internados que descaradamente le consegu\u00edan a las chavalas. Y se dio el caso de esposos, militares y civiles que le pon\u00edan en bandeja de plata a sus esposas y a sus hijas, porque sent\u00edan que as\u00ed consolidaban el espacio de poder que ten\u00edan\u201d. \u201cLo que estamos diciendo es bien vergonzoso\u201d, suspira el historiador, \u201cpero es cierto\u201d.<\/p>\n<p>Todo pasaba \u201ca escondidas\u201d de la severa do\u00f1a Yoya, Salvadora Debayle. \u201cEra una situaci\u00f3n discreta entre comillas\u201d, pues Somoza lleg\u00f3 a decir que \u201cen la relaci\u00f3n con una mujer hay dos placeres: \u2018Acostarse con ella y que se sepa\u2019\u201d, relata S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>El historiador Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez cree que Somoza utiliz\u00f3 la Isla del Amor para encuentros prohibidos porque le permit\u00eda esconderse de su esposa, a quien le ten\u00eda \u201cterror\u201d. Sin embargo, Bayardo Cuadra, tambi\u00e9n historiador, considera que muchas de esas an\u00e9cdotas tienen m\u00e1s de romanticismo que de realidad. \u201cSomoza pod\u00eda haber ido a la isla porque le gustaba agasajar a embajadores y amigos que ven\u00edan del extranjero. Nunca estaba ah\u00ed m\u00e1s de tres d\u00edas. Adem\u00e1s, le quedaba cerca, como para no tener problemas de comunicaci\u00f3n\u201d, dice. En cada viaje a la isla, el presidente \u201cdeb\u00eda llevar su lancha y tres m\u00e1s con sus guardaespaldas, su cocinero, el que le hac\u00eda los tragos, todo un cuerpo de sirvientes\u201d. De manera que ir a la isla no era algo tan furtivo, sostiene Cuadra. Y r\u00ede de buena gana.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Salvadora Debayle no era una mujer que se quedaba en casa mientras su esposo hac\u00eda de las suyas, afirma Cuadra. \u201cManagua era muy chiquita y ella sab\u00eda muy bien qui\u00e9n era qui\u00e9n. Ten\u00eda amigos que le eran absolutamente leales y Somoza lo sab\u00eda\u201d. Las infidelidades del dictador, pues, debieron limitarse a \u201cencuentros furtivos en los cuarteles de la Guardia Nacional\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ciertos o no, los romances de Tacho Somoza Garc\u00eda en la Isla del Amor no pudieron ir m\u00e1s all\u00e1 de 1952. En mayo de ese a\u00f1o, el presidente se someti\u00f3 a una cirug\u00eda por divert\u00edculos, en Boston, Estados Unidos. Se trat\u00f3 de una colostom\u00eda, procedimiento que consiste en sacar un extremo del intestino grueso a trav\u00e9s de una abertura practicada en la pared abdominal, para drenar el excremento hacia una bolsa externa, adherida a la piel.<\/p>\n<p>Ese fue uno de los secretos mejor guardados por el Gobierno. El encargado de limpiar la bolsa era su fiel ayudante, el coronel Luis Oc\u00f3n, y solo se supo de la colostom\u00eda hasta 1956, cuando el dictador sufri\u00f3 el atentado que d\u00edas m\u00e1s tarde lo condujo a la muerte. Pero la cirug\u00eda tuvo que haber sido motivo suficiente para que Somoza abandonara cualquier viejo h\u00e1bito de seductor. Una bolsa con heces \u201cno era algo elegante para llevar a la Isla del Amor\u201d, comenta Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En una noche abierta, de esas en que do\u00f1a Melba Mendoza se sienta a contemplar las luces del cielo y las de la costa de Managua, crey\u00f3 ver el espectro de Anastasio Somoza Garc\u00eda. \u201cLlevaba una cotona blanca y una especie de l\u00e1mpara en las manos\u201d. Dice que lo reconoci\u00f3 porque ella sabe que era un \u201cse\u00f1or\u00f3n grande y gordo\u201d. Hace muchos a\u00f1os que en la Isla del Amor no hay m\u00e1s poblaci\u00f3n que la familia de Mendoza. Actualmente la habitan ella, su esposo Noel Landes, un ni\u00f1o, tres perros, dos gallinas y un gallo. Tambi\u00e9n zopilotes, patos silvestres, y alg\u00fan eventual fantasma.<\/p>\n<p>En estas soledades, los pescadores han tejido historias de duendes y aparecidos, cuando encienden fogatas para pernoctar sobre las ruinas de la casa de Tacho. Antes de que Somoza llegara, la isla ya pertenec\u00eda a los hombres del lago, que sol\u00edan levantar champas de cuatro horcones y arrojaban sus atarrayas en la costa. \u201cAqu\u00ed se sardineaba cuando el agua del Xolotl\u00e1n todav\u00eda era limpia\u201d, cuenta Manuel R\u00edos. De vez en cuando visita a Noel Landes y a Melba Mendoza y, como hoy, hablan de los grandes proyectos tur\u00edsticos que se han anunciado para la isla y del futuro incierto de la familia que la habita.<\/p>\n<p>A mediod\u00eda ha empezado a soplar un viento noroeste que tiene preocupado a R\u00edos. As\u00ed que apura un adi\u00f3s y baja renqueando de la loma. Este es un lago traicionero, que pasa r\u00e1pidamente de la calma a la tempestad. Lo dijo hasta Tacho Somoza, en aquella su leyenda ind\u00edgena. Vuelve entonces el pescador a los remos y all\u00e1 atr\u00e1s va quedando la isla, hasta que ya es solo una mancha bajo el cielo del Xolotl\u00e1n.<\/p>\n<h4><strong>Pasado y futuro<\/strong><\/h4>\n<p>Hace miles y miles de a\u00f1os, cuando el mundo que conocemos a\u00fan era nuevo, se form\u00f3 el territorio de la Isla del Amor. Se trata de una elevaci\u00f3n de origen no volc\u00e1nico sin importancia geol\u00f3gica alguna que fue rodeada por el Xolotl\u00e1n y que sobresale m\u00e1s o menos a medida que sube o baja el nivel del lago, se\u00f1ala el cient\u00edfico Jaime Incer Barquero. Con sus 3.5 manzanas de extensi\u00f3n es tan peque\u00f1a que \u201cni siquiera aparece en los mapas\u201d.<\/p>\n<p>A finales de 2014 el presidente de la Empresa Portuaria Nacional, Virgilio Silva, inform\u00f3 que un grupo de palestinos invertir\u00e1 750,000 d\u00f3lares en la construcci\u00f3n de un restaurante de comida \u00e1rabe, una piscina y ocho caba\u00f1as en la Isla del Amor. De esta forma, la isla cobrar\u00eda mayor importancia en el circuito tur\u00edstico del Puerto Salvador Allende, en Managua.<\/p>\n<p>De este proyecto se viene hablando desde 2013 y se supon\u00eda que arrancar\u00eda en enero de 2014, seg\u00fan medios de comunicaci\u00f3n del Gobierno. No fue as\u00ed.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-34211 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-isla-del-amor-2\/attachment\/extracto-del-articulo-publicado-por-anastasio-somoza-garcia-el-14-de-enero-de-1940-en-el-diario-la-prensa\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150103\/Extracto-del-art%C3%ADculo-publicado-por-Anastasio-Somoza-Garc%C3%ADa-el-14-de-enero-de-1940-en-el-diario-La-Prensa..jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Este es un extracto del art\u00edculo publicado por Anastasio Somoza Garc\u00eda, el 14 de enero de 1940, en el diario La Prensa\" aria-describedby=\"gallery-1-34214\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150103\/Extracto-del-art%C3%ADculo-publicado-por-Anastasio-Somoza-Garc%C3%ADa-el-14-de-enero-de-1940-en-el-diario-La-Prensa..jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150103\/Extracto-del-art%C3%ADculo-publicado-por-Anastasio-Somoza-Garc%C3%ADa-el-14-de-enero-de-1940-en-el-diario-La-Prensa..jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150103\/Extracto-del-art%C3%ADculo-publicado-por-Anastasio-Somoza-Garc%C3%ADa-el-14-de-enero-de-1940-en-el-diario-La-Prensa..jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150103\/Extracto-del-art%C3%ADculo-publicado-por-Anastasio-Somoza-Garc%C3%ADa-el-14-de-enero-de-1940-en-el-diario-La-Prensa..jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150103\/Extracto-del-art%C3%ADculo-publicado-por-Anastasio-Somoza-Garc%C3%ADa-el-14-de-enero-de-1940-en-el-diario-La-Prensa..jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150103\/Extracto-del-art%C3%ADculo-publicado-por-Anastasio-Somoza-Garc%C3%ADa-el-14-de-enero-de-1940-en-el-diario-La-Prensa..jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34214'>\n\t\t\t\tEste es un extracto del art\u00edculo publicado por Anastasio Somoza Garc\u00eda, el 14 de enero de 1940, en el diario La Prensa, explicando sus razones para bautizar a la Isla de P\u00e1jaros con el nombre de Isla del Amor.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-isla-del-amor-2\/attachment\/isla-del-amor-12-de-enero-de-1940-a-somoza\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150102\/Isla-del-amor-12-de-enero-de-1940.-A.-Somoza.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150102\/Isla-del-amor-12-de-enero-de-1940.-A.-Somoza.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150102\/Isla-del-amor-12-de-enero-de-1940.-A.-Somoza.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150102\/Isla-del-amor-12-de-enero-de-1940.-A.-Somoza.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150102\/Isla-del-amor-12-de-enero-de-1940.-A.-Somoza.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150102\/Isla-del-amor-12-de-enero-de-1940.-A.-Somoza.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150102\/Isla-del-amor-12-de-enero-de-1940.-A.-Somoza.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150102\/Isla-del-amor-12-de-enero-de-1940.-A.-Somoza.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-isla-del-amor-2\/attachment\/la-isla-del-amor-mide-unas-3-5-manzanas-y-se-ubica-a-dos-kilometros-de-donde-estuvo-la-pennwalt\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07150101\/La-Isla-del-Amor-mide-unas-3.5-manzanas.-Y-se-ubica-a-dos-kil%C3%B3metros-de-donde-estuvo-la-Pennwalt..jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"La Isla del Amor mide unas 3.5 manzanas. 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Y se ubica a dos kil\u00f3metros de donde estuvo la Pennwalt.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p><strong>La leyenda de Somoza<\/strong><\/p>\n<p>Este es un extracto del art\u00edculo publicado por Anastasio Somoza Garc\u00eda, el 14 de enero de 1940, en el diario<em> La Prensa<\/em>, explicando sus razones para bautizar a la Isla de P\u00e1jaros con el nombre de Isla del Amor.<\/p>\n<p>\u201cDesde ayer qued\u00f3 esta preciosa isla, que es como una esmeralda engarzada en el diamantino cristal de las aguas del Xolotl\u00e1n, bautizada con el nombre de Isla del Amor y hoy podemos agregarle tambi\u00e9n, el de Isla de la Paz y de la Salud. La rom\u00e1ntica historia por la cual la bautic\u00e9 con este nombre sugestivo es la siguiente:<\/p>\n<p>\u201cAntes de que los espa\u00f1oles vinieran a estas benditas tierras, las tribus ind\u00edgenas de los caciques Comos y Chorotega, hac\u00eda mucho tiempo estaban en una encarnizada y cruenta guerra por el dominio de las tierras y de las aguas de esta rica y preciosa secci\u00f3n del Xolotl\u00e1n. La lucha continuaba con terrible sa\u00f1a; el indio buscaba al indio, y en la lucha sin igual en que se debat\u00edan ambas tribus, los separaban las profundas aguas del lago, y en tierra, otro lago de sangre hermana.<\/p>\n<p>\u201cPor fin, y para buscar una soluci\u00f3n a la contienda, uno de los caciques envi\u00f3 a su contendiente un parlamento encabezado por su hijo, quien al llegar a la otra tribu, qued\u00f3 prendado locamente de la hija del cacique; india joven, de perfectos contornos, que m\u00e1s bien parec\u00eda por su belleza y su color quemado por el sol tropical, que demostraba la pureza de su raza, una estatua de \u00e9bano modelada por el mejor escultor. Ella al ver al joven y bien formado indio tambi\u00e9n se enamor\u00f3 de \u00e9l, lo que hizo montar en ira al padre de la india, quien protest\u00f3 diciendo que haci\u00e9ndole el amor a su hija, le quer\u00edan ganar la guerra, decidiendo inmediatamente echar al parlamentario de sus dominios. Pero a pesar de sus precauciones todo fue tarde, pues los dos enamorados hab\u00edan convenido en huir, y as\u00ed fue. Una noche de tantas, el indio lleg\u00f3 al lugar de la cita, donde ella lo esperaba con una peque\u00f1a canoa. Ya juntos, los dos empezaron a remar a la luz misteriosa de la luna, pero desgraciadamente, al llegar al sitio donde ahora est\u00e1 la Isla, que hasta ayer se conoc\u00eda como la Isla de P\u00e1jaros, fueron sorprendidos por una de esas inesperadas tempestades del Xolotl\u00e1n, volc\u00e1ndose la ligera embarcaci\u00f3n y muriendo ambos, ahogados.<\/p>\n<p>\u201cAl siguiente d\u00eda, sus cad\u00e1veres flotaron, pero flotaron abrazados y juntos, unidos por el \u00faltimo abrazo de amor, uno de esos abrazos nacidos del coraz\u00f3n, de esos grandes amores que unen a las almas, tanto en la vida como en la muerte. Ante semejante tragedia ambas tribus emprendieron la b\u00fasqueda de los desaparecidos, y al encontrarlos ahogados, unidos por un eterno abrazo, su muerte hizo el milagro del amor y de la paz.<\/p>\n<p>\u201cLos dos caciques, bajo la consternaci\u00f3n que les produjo el com\u00fan dolor, acordaron terminar la guerra y las tribus resolvieron sepultar sus despojos en el mismo lugar donde estaban, y empezaron, todos en lanchas, canoas y pipantes a acarrear piedras y depositarlas sobre sus cad\u00e1veres entrelazados hasta formar esta isla, levantando as\u00ed un monumento indestructible.<\/p>\n<p>\u201cEsa es la triste historia de dos enamorados que en aras de un noble sentimiento dieron sus vidas juveniles, pero no en vano, porque trajeron la paz y la concordia a dos tribus que se odiaban a muerte y que por fin se conocieron, que si los hijos que se odiaban a muerte, pudieron amarse y morir abrazados, as\u00ed tambi\u00e9n las tribus, hijas de una misma tierra pod\u00edan olvidarse de sus odios y amarse colectivamente.<\/p>\n<p>\u201cPensando en esta historia y si el milagro se repitiera, yo con gusto dar\u00eda a uno de mis hijos, liberal, para que al unirse con verdadero amor a una joven nicarag\u00fcense, conservadora, abrazados se hundieran en el Cocibolca, donde las tribus modernas, liberales y conservadoras, les levantar\u00edamos otro monumento que como resultado trajera para siempre la bendita paz y el amor entre los nicarag\u00fcenses; hijos todos de una misma patria y bajo nuestro cielo azul emblanquecido a veces por sus nubes, formando as\u00ed los colores de nuestra sagrada bandera, que deber\u00e1 ser siempre, s\u00edmbolo de amor, de paz, de trabajo y de libertad.<br \/>\nIsla del Amor, 12 de enero de 1940.<br \/>\nA. Somoza.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un promontorio en el Xolotl\u00e1n es conocido como escenario de los amores clandestinos de Anastasio Somoza Garc\u00eda. 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