{"id":34316,"date":"2017-05-15T07:11:02","date_gmt":"2017-05-15T13:11:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=34316"},"modified":"2020-08-05T14:24:50","modified_gmt":"2020-08-05T20:24:50","slug":"los-impetuosos-hermanos-cuadra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/los-impetuosos-hermanos-cuadra\/","title":{"rendered":"Los impetuosos hermanos Cuadra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Luciano. Abelardo. Manolo. Ramiro. Josecito. Gilberto. Poetas, militares, humoristas, exiliados pol\u00edticos. Cada uno a su manera, los hermanos Cuadra Vega hicieron historia<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Ponga atenci\u00f3n a este cuento, porque es real. Habla sobre una familia que vivi\u00f3, hace m\u00e1s de un siglo, en el peque\u00f1o caser\u00edo que era entonces Malacatoya. La madre era una maestra blanca y asm\u00e1tica, de nombre Josefa Vega. El padre, un joven de sangre india llamado Manuel Cuadra. Era una familia cualquiera, excepto por tres cosas: de las diez casas del pueblo, \u00fanicamente la de los Cuadra Vega ten\u00eda tejas; la segunda es que solo ellos pose\u00edan una carreta de bueyes y, la \u00faltima, pero era muy temprano para saberla, es que sus seis hijos varones pasar\u00edan a la historia.<\/p>\n<p>Manolo ser\u00eda el m\u00e1s conocido de todos. Abelardo, el m\u00e1s belicoso (primero asesino y luego admirador de Sandino). Luciano, el intelectual. Ramiro, el m\u00e1s humorista. Josecito, el poeta consagrado a su do\u00f1a Julia. Gilberto, pianista y abogado, recordado por el saludo nazi con que se presentaba y por un alem\u00e1n gutural que nadie, m\u00e1s que \u00e9l, pod\u00eda comprender en el mundo.<\/p>\n<p>Era una familia esencialmente poeta, ya lo dijo Jos\u00e9 Coronel Urtecho. Pero a los Cuadra Vega tambi\u00e9n los un\u00eda el sentido del humor, ese humor que aparece en los diarios que Manolo escribi\u00f3 en la c\u00e1rcel y el destierro, y en los apuntes que Abelardo llev\u00f3 en el exilio, aunque Ramiro \u201cTipitapa\u201d Cuadra siempre fue su principal exponente. Nadie que haya conocido al bigotudo fundador del partido de \u201cLos Comesalteado\u201d puede pronunciar su nombre sin re\u00edrse.<\/p>\n<p>A menudo los nombres de unos hermanos se cuelan en los textos de otros. Vemos, por ejemplo, a Abelardo y a Manolo conspirando contra Anastasio Somoza Garc\u00eda, y a Luciano present\u00e1ndose en los sue\u00f1os de Abelardo cuando el joven teniente de la Guardia Nacional esperaba su ejecuci\u00f3n. De cuando en cuando, en la historia de los Cuadra Vega tambi\u00e9n aparecen personajes como Jos\u00e9 Figueres, Oliverio Casta\u00f1eda, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro y Fidel Castro, mencionados sin pompa, como actores secundarios en las vidas intr\u00e9pidas de los hermanos.<\/p>\n<p>Preste mucha atenci\u00f3n. Todo comenz\u00f3 en un pueblito de diez casas, a orillas del r\u00edo Malacatoya, donde nunca pasaba nada, hasta que aparecieron los Cuadra Vega.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34340\" aria-describedby=\"caption-attachment-34340\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAVEGA-3.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34340 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAVEGA-3.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"731\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145957\/269-MAG-CUADRAVEGA-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145957\/269-MAG-CUADRAVEGA-3.jpg 287w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145957\/269-MAG-CUADRAVEGA-3.jpg 24w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34340\" class=\"wp-caption-text\"><em>Josefa Vega Fornos, madre de los hermanos Cuadra Vega. Naci\u00f3 el 27 de diciembre de 1880 y falleci\u00f3 por tuberculosis el 10 de enero de 1920. De ella viene la vena po\u00e9tica de los hermanos.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En Malacatoya nacieron los primeros seis hijos de Josefa Vega y Manuel Cuadra. Julia, Luciano, Abelardo, Mar\u00eda, Manolo y Mercedes, en ese orden. Chepita \u2014como todos llamaban a Josefa\u2014 era amorosa y rezadora y ten\u00eda el cabello del color \u201cde las espigas de trigo cuando est\u00e1 maduro\u201d. El pelo de Manuel, en cambio, era oscuro y tieso, y sus bigotes recordaban a los de las cucarachas, cuenta el propio Abelardo, en su libro <em>Hombre del Caribe<\/em>.<\/p>\n<p>La vena po\u00e9tica vino seguramente por el lado materno, pues Chepita fue \u201cuna mujer de extraordinaria sensibilidad que escrib\u00eda poes\u00eda de tradici\u00f3n rom\u00e1ntica\u201d, se\u00f1ala Jos\u00e9 Coronel Urtecho en su ensayo <em>Una familia poeta<\/em>, \u201cla m\u00e1s extraordinaria\u201d que \u00e9l conoci\u00f3.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os m\u00e1s tiernos de los Cuadra Vega fueron como los de cualquier ni\u00f1o que crece en el campo. D\u00edas llenos de ganado y noches plagadas de zancudos. La madre, candela en mano, supervisando los mosquiteros. El padre, un comerciante trabajador. Y el aire saturado por el rumor del r\u00edo.<\/p>\n<p>La tranquilidad de aquella vida solo se ve\u00eda interrumpida por las desapariciones espor\u00e1dicas de Manuel, que a veces se sumaba a las revueltas de Emiliano Chamorro, el caudillo verde, contra el gobierno de Jos\u00e9 Santos Zelaya. Acaso la sangre aventurera y revolucionaria de los Cuadra Vega vino por el lado paterno.<\/p>\n<p>Una de esas incursiones revolucionarias destruy\u00f3 el primer hogar que conocieron los hijos de Manuel y Chepita. \u201cLas tropas conservadoras avanzaban victoriosas despu\u00e9s de ganar algunos combates, y como mi padre ven\u00eda sumado a ellas, las fuerzas del gobierno liberal, en revancha, nos saquearon el negocio y tuvimos que huir hacia Granada, acompa\u00f1ados de la mayor parte de la gente del caser\u00edo\u201d, relata Abelardo en su libro.<\/p>\n<p>Cerca de cuarenta personas emprendieron el \u00e9xodo. Entre ellas, como sabemos, iban Luciano, Abelardo y Manolo. Lo estaban abandonando todo por razones pol\u00edticas. Y volver\u00edan a hacerlo, incontables veces, a lo largo de sus vidas.<\/p>\n<p>La familia ya nunca volvi\u00f3 a Malacatoya. Ramiro, el futuro \u201cTipitapa\u201d, naci\u00f3 en San Juan del Sur; Jos\u00e9 y Gilberto en Granada. Y m\u00e1s tarde se asentar\u00edan en Masaya, en busca de un mejor clima para los d\u00e9biles pulmones de Chepita.<\/p>\n<p>Desde entonces Luciano era el m\u00e1s serio de todos o, mejor dicho, el menos bromista. Ayudaba a su padre en la tienda, mientras Manolo y Abelardo cantaban, recitaban y \u201corganizaban veladas\u201d con Julia, Mar\u00eda y Mercedes.<\/p>\n<p>Los tres hermanos mayores se convirtieron en instructores de boxeo de Masaya, usando guantes de trapo rellenos con plumas de gallina que \u201ctras el golpe dejaban en la cara enrojecida del contrincante m\u00e1s de alguna pluma suelta\u201d, cuenta Abelardo en <em>Hombre del Caribe<\/em>, un t\u00edtulo aprobado por \u00e9l e ideado por el escritor Sergio Ram\u00edrez Mercado, quien pas\u00f3 en limpio las memorias del exteniente de la Guardia Nacional. Se trata de diarios, anotaciones y cartas con los pormenores de sus muchas batallas, todas perdidas, porque si en algo acert\u00f3 Abelardo fue en elegir siempre el bando menos afortunado.<\/p>\n<p>En enero de 1920 muri\u00f3 Chepita, v\u00edctima de la tuberculosis, a la temprana edad de 40 a\u00f1os. En su lecho de enferma se despidi\u00f3 de sus hijos, y a Abelardo le dijo: \u201cVos sos el primero que va a dejar tu patria\u201d. Fueron palabras de profeta, pues en 1920, cuando \u00e9l solo contaba 16 a\u00f1os de edad, faltaban seis para que se enrolara en su primera guerra y quince para que conspirara contra Anastasio Somoza Garc\u00eda, cosa que lo llev\u00f3 a ser condenado a muerte, luego encarcelado y finalmente exiliado.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_34342\" aria-describedby=\"caption-attachment-34342\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAS-7.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-34342 size-medium\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAS-7-300x244.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"244\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145954\/269-MAG-CUADRAS-7.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145954\/269-MAG-CUADRAS-7.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34342\" class=\"wp-caption-text\"><em>Atr\u00e1s, los hermanos Ramiro y Gilberto Cuadra Vega. Enfrente, Luciano y Josecito Cuadra Vega. <\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos Cuadra Vega siempre fuimos inclinados hacia las armas y los bochinches. Hemos sido fan\u00e1ticos de Napole\u00f3n Bonaparte, para nosotros era un genio. Seguimos muy de cerca las incidencias de la Primera Guerra Mundial. Le\u00edmos que en Rusia los bolcheviques hablaban de negociar la paz, pero el primer ministro del Gobierno Provisional, Alexander Kerensky, se opon\u00eda; entonces en un diario que circulaba en Masaya sali\u00f3 un titular a ocho columnas que dec\u00eda: \u2018\u00bfQui\u00e9n habla de paz? rugi\u00f3 Kerensky\u2019. La frase nos gust\u00f3 mucho, porque era de machos. Los Cuadra Vega tenemos cierto esp\u00edritu aventurero\u201d, admiti\u00f3 Luciano, el mayor de los varones, nacido en septiembre de 1903, en una entrevista concedida a El Pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u00c9l, como sus hermanos Manolo y Abelardo, sigui\u00f3 el camino de las revoluciones y los viajes. En el a\u00f1o 25 se dijo que ten\u00eda que luchar contra los liberales y se dedic\u00f3, con un grupo de chavalos, a andar reclutando indios de Monimb\u00f3, pero nunca pudieron agarrar a ninguno. En el 27 se fue a probar suerte a Estados Unidos. \u201cAhora es como viajar a Chinandega pero antes era algo emocionante\u201d, dec\u00eda.<\/p>\n<p>Se fue sin saber nada, a trabajar de limpiamesas y recogeplatos y regres\u00f3 27 a\u00f1os m\u00e1s tarde convertido en periodista y extraductor de las Naciones Unidas. All\u00e1 en Nueva York, Luciano recibi\u00f3 la visita de Gilberto y de Manolo, quien se aburri\u00f3 enormemente de los rascacielos. En ese tiempo tambi\u00e9n empez\u00f3 a coleccionar libros en ingl\u00e9s que hablaban sobre Nicaragua. As\u00ed lleg\u00f3 a <em>Nicaragua, sus gentes y paisajes<\/em>, de Ephraim George Squier, el libro que lo har\u00eda c\u00e9lebre como traductor, pues su obra se considera de una calidad po\u00e9tica y ling\u00fc\u00edstica insuperable.<\/p>\n<p>Movido quiz\u00e1s por ese esp\u00edritu aventurero de los Cuadra Vega, en el a\u00f1o 53 dej\u00f3 todo atr\u00e1s, solo porque s\u00ed. Empez\u00f3 a sentirse cansado, aburrido, angustiado, as\u00ed que renunci\u00f3 a su empleo en las Naciones Unidas, vendi\u00f3 su apartamento, cancel\u00f3 su seguro de vida y volvi\u00f3 a Nicaragua a probar fortuna en los campos de algod\u00f3n; en la apuesta perdi\u00f3 casi todo su dinero y entonces hizo lo que cualquier otra persona no har\u00eda: se fue a Corn Island a traducir el libro de Squier, sinti\u00e9ndose todo un viejo lobo de mar.<\/p>\n<p>Varios a\u00f1os antes, en 1937, por esas latitudes hab\u00eda estado su hermano Manolo, pero en una situaci\u00f3n muy distinta: confinado al para\u00edso por ser opositor del naciente r\u00e9gimen de Anastasio Somoza Garc\u00eda. De esa experiencia naci\u00f3 el diario, cargado de melancol\u00eda y humor, <em>Itinerario en Little Corn Island<\/em>, que el propio Manolo, siempre gran cr\u00edtico de s\u00ed mismo, consider\u00f3 su mejor obra. \u201cEl \u00fanico libro que me gusta de los tres que llevo escritos es <em>Itinerario<\/em>. <em>Almid\u00f3n<\/em> es fallido; <em>Contra Sandino<\/em> muy trabajado. <em>Itinerario<\/em> no tiene ninguno de esos defectos\u201d, escribi\u00f3 en el a\u00f1o cuarenta en una carta dirigida a Luciano.<\/p>\n<p><em>Itinerario<\/em> es un libro peque\u00f1ito y delgado, forrado con pasta roja, como si se tratara del manual comunista de Mao Tse-Tung y no del canto de un poeta de 29 a\u00f1os abandonado a su suerte en una tierra reinada por los zancudos. Manolo empez\u00f3 sus apuntes en mayo y los finaliz\u00f3 en julio, cuando crey\u00f3 que estaba pronto a hundirse \u201cen el desconocido mar tenebroso\u201d de la muerte \u201cde pie y verticalmente, como los barcos torpedeados a popa\u201d, despu\u00e9s de tragarse una espina de pescado.<\/p>\n<p>Durante los meses de su destierro fue perseguido por el fantasma de Tet\u00e9 Ch\u00e1vez, la hermosa joven morena de la que nunca se pudo despedir (\u201cHay mucho sol y mucho mar y mucho cielo. \u00bfPero para qu\u00e9, si ella ya se ha muerto?), y por la espera de una carta que nunca lleg\u00f3. Trabajaba en labores de machete y escoba, boxeaba, fumaba, practicaba un nudismo playero que escandaliz\u00f3 \u201ca los negros m\u00e1s destacados\u201d de la islita y alguna noche se entretuvo tejiendo frases \u201cde vanguardia, como dicen los idiotas\u201d: \u201cUn mosquitero en Little Corn Island, sirve para que los zancudos puedan pasar decentemente por los agujeros del punto\u201d; \u201cDe tanto vivir entre negros, mi sombra se ha te\u00f1ido tambi\u00e9n\u201d; \u201cUn cigarrillo en la boca, es como un term\u00f3metro para medir el fastidio. Pero el fastidio acaba por fundir el term\u00f3metro\u201d.<\/p>\n<p>A Manolo le gustaban el ingenio y las palabras, y era exc\u00e9ntrico como solo \u00e9l pod\u00eda serlo. Cuando era un ni\u00f1o inventaba los titulares de diarios imaginados y sal\u00eda a vocearlos a las calles. Ya de grande, viviendo ambos en San Jos\u00e9, en medio de la miseria, su hermano Abelardo lo encontraba en tiendas de perros car\u00edsimos discutiendo la compra de una pareja; o bien, haciendo antesala en el Hotel Costa Rica para negociar su adquisici\u00f3n con el gerente.<br \/>\nSe encontraron fuera de Nicaragua en abril de 1941 cuando el hombre del Caribe ya estaba en el exilio y Manolo trabajaba como pe\u00f3n en plantaciones bananeras. Abelardo fue a buscarlo a Puerto Cort\u00e9s, donde le dijeron que pod\u00eda hallarlo.<\/p>\n<p>\u201cLlegu\u00e9 como a mediod\u00eda al campamento bajo un calor infernal, y uno de los nicarag\u00fcenses que encontr\u00e9 ah\u00ed me llev\u00f3 a una barraca de madera y techo de zinc donde dorm\u00eda Manolo\u201d, cuenta Abelardo en su libro. \u201cClavado en el dintel de una de las puertas del galp\u00f3n hab\u00eda un r\u00f3tulo que dec\u00eda: \u2018Manolo Cuadra, poeta fracasado\u2019\u201d. Ah\u00ed, en una grada, el m\u00e1s belicoso de los Cuadra Vega se sent\u00f3 por horas a esperar al m\u00e1s bohemio.<\/p>\n<p>El poeta fracasado lleg\u00f3 como a las 6:00 de la tarde, \u201cm\u00e1s sucio que un trapo de pirata\u201d, y todo su huesudo cuerpo se \u201ctransform\u00f3 de alegr\u00eda\u201d cuando mir\u00f3 a su hermano. Juntos acordaron establecer en San Jos\u00e9 una empresa promotora de boxeo, y comenzaron con la pelea de un tal Pambel\u00e9; pero aquel proyecto, que unas veces dejaba \u201ctristes ganancias\u201d y otras solo p\u00e9rdidas, tambi\u00e9n estaba destinado al fracaso. Manolo se desesper\u00f3 y se regres\u00f3 a pie a Nicaragua. Abelardo se puso de zapatero, pero nada m\u00e1s por unos d\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_34341\" aria-describedby=\"caption-attachment-34341\" style=\"width: 245px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAVEGA-8.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-34341 \" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAVEGA-8-192x300.jpg\" alt=\"\" width=\"245\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145956\/269-MAG-CUADRAVEGA-8.jpg 192w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145956\/269-MAG-CUADRAVEGA-8.jpg 654w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145956\/269-MAG-CUADRAVEGA-8.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 245px) 100vw, 245px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34341\" class=\"wp-caption-text\"><em>Manolo Cuadra Vega, hacia 1943, en un retrato dedicado a su hermano Abelardo. Manolo naci\u00f3 el 9 de agosto de 1907 y falleci\u00f3 el 14 de noviembre de 1957.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La historia de Ramiro Cuadra Vega corre paralela a la de sus hermanos m\u00e1s aventureros. \u00c9l no destac\u00f3 por sus viajes, sino por su humor. Todo el mundo tiene una an\u00e9cdota sobre el bigotudo de \u201cTipitapa\u201d.<\/p>\n<p>Sergio Ram\u00edrez Mercado cuenta esa de la vez que Ramiro contrat\u00f3 una barata para que anunciara por toda Granada la muerte del caudillo Emiliano Chamorro, que en realidad estaba muy vivo y coleando. Y el historiador Bayardo Cuadra recuerda especialmente la escena que arm\u00f3 \u201cTipitapa\u201d all\u00e1 en 1972, cuando Managua amaneci\u00f3 hecha escombros tras el terremoto del 23 de diciembre. Ramiro tom\u00f3 un Ni\u00f1o Dios y lo llev\u00f3 chineado de Tipitapa a Managua; por el camino le preguntaban: \u201c\u00bfPara d\u00f3nde llev\u00e1s al Ni\u00f1o Dios?\u201d y \u00e9l, muy serio, respond\u00eda: \u201cLlevo a este jodidito a que vea lo que hizo su papa\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCon solo verle la cara daba risa, porque algo estaba maquinando\u201d, comenta Julia Cuadra, hija del poeta Josecito, pen\u00faltimo de los Cuadra Vega. Dice \u201cRamiro\u201d y no puede evitar el brote espont\u00e1neo de una sonrisa. Es el efecto \u201cTipitapa\u201d.<\/p>\n<p>En la casa de Julia hay fotograf\u00edas de todos los hermanos Cuadra Vega. Flacos, de mand\u00edbula fuerte, ce\u00f1o fruncido y mirada inteligente. Pero entre ellos, por el bigot\u00f3n y el sombrero vaquero, destaca la figura de Ramiro. Tambi\u00e9n usaba botas, pa\u00f1uelo y cord\u00f3n al cuello, aunque sus cercanos no recuerdan si alguna vez tuvo vacas. S\u00ed se sabe que viv\u00eda de una gasolinera, o quiz\u00e1s era una ferreter\u00eda, llamada La Diab\u00f3lica, comenta Ram\u00edrez Mercado.<\/p>\n<p>Era bueno para poner t\u00edtulos y nombres. Muchos adornan sus casas con letreros que rezan \u201cabogado y notario\u201d o \u201cm\u00e9dico y cirujano\u201d; de modo que, siguiendo esas correctas normas sociales de presentaci\u00f3n, \u00e9l coloc\u00f3 en la pared de la suya una placa que dec\u00eda: \u201cRamiro \u2018Tipitapa\u2019 Cuadra. Ebrio y Pendenciero\u201d. \u201cAh, Ramiro&#8230; Z\u00e1ngano y serio. Completamente extrovertido e inteligent\u00edsimo\u201d, lo describe el esposo de Julia, Bruno Urroz, con quien \u201cTipitapa\u201d sol\u00eda tomar algunos tragos los viernes, cuando ya el coraz\u00f3n empezaba a jugarle malas pasadas.<\/p>\n<p>Son memorables sus postalitas de humor pol\u00edtico en el Diario La Prensa y, c\u00f3mo no, la fundaci\u00f3n de su partido de \u201cLos Comesalteado\u201d, en 1966, una nueva fuerza que promet\u00eda no \u201cdar tregua\u201d a los \u201ccometodoslosd\u00edas\u201d y a los \u201ccomemierda\u201d. \u201cLa pobreter\u00eda por primera vez se sinti\u00f3 representada\u201d, sostiene Guillermo Rothschuh Villanueva en su art\u00edculo <em>Mi candidato ideal<\/em>. Ramiro escogi\u00f3 Masaya para lanzar su candidatura y su maestro de ceremonia, el hombre que lo proclam\u00f3 l\u00edder de \u201cLos Comesalteado\u201d, fue nada m\u00e1s y nada menos que un sordomudo.<\/p>\n<p>Sobran las an\u00e9cdotas que dan fe de su extraordinario sentido del humor. Existe, por ejemplo, la del telegrama. Sucedi\u00f3 que se puso a beber con unos amigos y en medio de la farra aprovech\u00f3 un descuido para ir a la oficina de Correos y enviar un mensaje a la preocupada esposa de uno de ellos.<\/p>\n<p>El telegrama, recuerda Julia, dec\u00eda algo as\u00ed: \u201cBernardo flotando tranquilas aguas r\u00edo Tipitapa. Solo nariz asoma. Urge rescate\u201d. Naturalmente, y no pod\u00eda esperarse otra cosa, la familia de Bernardo moviliz\u00f3 hasta a los bomberos para ir a buscar su cuerpo, mientras \u00e9l segu\u00eda, tranquilo, ech\u00e1ndose sus tragos. El resultado, se cuenta, fue que Ramiro tuvo que huir a Chontales por un tiempo, medio muerto de la risa, porque algunos airados parientes de la exviuda lo andaban buscando.<\/p>\n<p>Cuando quer\u00eda, tambi\u00e9n ten\u00eda el don de hacer enojar a la gente. Como cuando fue enviado a Costa Rica para averiguar el estado de salud de un moribundo Manolo y redact\u00f3 un brev\u00edsimo telegrama informando sobre la situaci\u00f3n: \u201cManolo mejor. Ya no palma\u201d. \u201cMis t\u00edas se pusieron arreeechas. Lo mandaron a traer y enviaron a mi pap\u00e1, que era un amor de Dios, para que cuidara a mi t\u00edo Manolo\u201d, relata Julia.<\/p>\n<p>Su padre, Josecito, ten\u00eda un humor p\u00edcaro, pero inocente. Era un malabarista de las palabras, a juicio de Jos\u00e9 Coronel Urtecho, y consagr\u00f3 toda su obra po\u00e9tica a su esposa, do\u00f1a Julia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Llamaba \u201ccabroneta\u201d a su camioneta Datsun y a s\u00ed mismo el Flecha Veloz. Todo era broma, por supuesto. Josecito era tan lento que lo \u201cmultaban por andar demasiado despacio\u201d, afirma entre risas Luis Rocha, quien fue amigo de los hermanos Cuadra Vega.<\/p>\n<p>Chepito, que tambi\u00e9n as\u00ed lo llamaban, \u201cera totalmente distinto de Ramiro, pero se quer\u00edan mucho\u201d y era \u201cmuy diferente de Manolo, pero era el que m\u00e1s lo cuidaba, era como su enfermero\u201d, dice Rocha. En realidad, sostiene, \u201cnunca o\u00ed a ninguno de los Cuadra Vega hablar mal de otro, o que tuvieran un pleito, salvo tirarse sus chinitas con iron\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Cuando la \u201ccabroneta\u201d sal\u00eda a hacer de las suyas, los ni\u00f1os de la Colonia Centroam\u00e9rica le segu\u00edan el paso: \u201c\u00a1Adi\u00f3s Chepe Cuadra!\u201d, gritaban. All\u00e1 iba Flecha Veloz, el autor de un saludo-retah\u00edla que nadie recuerda con exactitud, pero que, seg\u00fan Bruno Urroz, rezaba m\u00e1s o menos as\u00ed: \u201cPerro a su guaro, tigre a su porta\u00f1uela, despropasado a su z\u00edper, una cuarta, cuatro dedos, para las idas y las venidas\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34344\" aria-describedby=\"caption-attachment-34344\" style=\"width: 389px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAVEGA-27.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34344 \" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAVEGA-27-300x218.jpg\" alt=\"\" width=\"389\" height=\"282\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145953\/269-MAG-CUADRAVEGA-27.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145953\/269-MAG-CUADRAVEGA-27.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 389px) 100vw, 389px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34344\" class=\"wp-caption-text\"><em>Don Josecito Cuadra Vega con su esposa, \u201cDo\u00f1a Julia\u201d, la mujer a la que consagr\u00f3 toda su poes\u00eda.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>Todo su mundo era do\u00f1a Julia y cuando ella falleci\u00f3, en 2011, \u00e9l la sobrevivi\u00f3 apenas tres meses. Ambos murieron a los 97 a\u00f1os y fueron sepultados juntos. \u00bfPero c\u00f3mo vivieron ese amor del que tanto se ha hablado? \u201cMi pap\u00e1 era una persona extraordinaria. Suave, dulce. Sumamente cari\u00f1oso, cooperador. Para la Semana Santa, cuando mi mam\u00e1 hac\u00eda alm\u00edbar, ah\u00ed estaba \u00e9l moviendo el alm\u00edbar en la cocina\u201d, cuenta su hija Julia. \u201cPara las fiestas de agosto, ah\u00ed estaba ayudando a mi mam\u00e1. Llegaban amigos. No fallaba Juan Aburto. Y hab\u00eda que preparar la comida. La chicha que les encantaba. Compart\u00edan lo cotidiano, pero en cosas de literatura mi mam\u00e1 se quedaba en la casa, solo asist\u00eda cuando hab\u00eda homenajes para \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p>La l\u00e1pida de Jos\u00e9 y Julita estaba lista, grabada e instalada, desde muchos a\u00f1os antes de que ellos murieran. Ten\u00eda el epitafio y las fechas de nacimiento, solo faltaba la de partida, esa que nadie quiere saber.<\/p>\n<p>La leyenda en la tumba es una perfecta muestra del estilo po\u00e9tico de Chepito: \u201cAqu\u00ed yacen ambos, dos bajo la eterna y clara eternidad de Dios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 piensa un hombre condenado a muerte? Abelardo Cuadra Vega pensaba en la vida, mientras daba vueltas en su estrecha celda. Adentro, la cama limpia, un caj\u00f3n de pino y un pichelito con agua fresca. Afuera, una puesta de sol. \u201cLa \u00faltima que mis ojos van a ver\u201d, se dijo. Luego escuch\u00f3 los solitarios ladridos de un perro, y se lament\u00f3 dici\u00e9ndose: \u201cEse perro me va a sobrevivir\u201d. A eso de las 9:00 de la noche le leyeron su sentencia de muerte. Ser\u00eda ejecutado antes del amanecer. Era 1935 y \u00e9l solo ten\u00eda 31 a\u00f1os, pero ya hab\u00eda participado en el asesinato de Sandino y ahora, aprovechando el disgusto de los soldados por una injusta reducci\u00f3n salarial, se hab\u00eda rebelado (con la cooperaci\u00f3n de Manolo) contra el mism\u00edsimo Anastasio Somoza Garc\u00eda, entonces jefe de la Guardia Nacional.<\/p>\n<p>Sabemos que la sentencia no se cumpli\u00f3 y que Abelardo muri\u00f3 viejo y pobre en Venezuela, en 1993. Su ejecuci\u00f3n fue postergada y finalmente la pena de muerte conmutada por c\u00e1rcel. Lo llevaron a la famosa 21, donde conoci\u00f3 al m\u00e1s gal\u00e1n de los envenenadores, Oliverio Casta\u00f1eda, poco antes de que lo mataran aplic\u00e1ndole la Ley Fuga.<\/p>\n<p>En su agitada vida, el militar volver\u00eda a anotarse en cuanta oferta de invadir Nicaragua y derrotar a Somoza le hicieron; estar\u00eda a cargo de un batall\u00f3n de mil hombres en Cuba y pelear\u00eda en Costa Rica contra las fuerzas de Jos\u00e9 Figueres. Sus diarios son una aventura de principio a fin. Pasan por barcos llenos de inmigrantes chinos y por la desolada playa de Cayo Confites, donde comparti\u00f3 campamento con un joven llamado Fidel Castro \u2014el \u00fanico que se dejaba puesta la ropa cuando el resto de la tropa jugaba beisbol en traje de Ad\u00e1n\u2014, entre moscardones y mejunjes a base de malanga, prepar\u00e1ndose para atacar al r\u00e9gimen de Rafael Le\u00f3nidas Trujillo en Rep\u00fablica Dominicana. Otra misi\u00f3n fracasada.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a Venezuela en 1949, en la m\u00e1s completa miseria, tras escapar de Costa Rica. Se deshizo de su vieja pistola, dej\u00f3 a esposa y sus ni\u00f1os viviendo en una carpinter\u00eda de Maracaibo y se fue a probar suerte a Caracas, donde vendi\u00f3 loter\u00eda, pero era tanta su pobreza que se hizo operar una hernia para poder tener los tres tiempos de comida. Poco despu\u00e9s las cosas mejoraron y la leyenda dice que se hizo pastor protestante. Pero no es del todo cierta. La verdad es que encontr\u00f3 trabajo como profesor y luego se convirti\u00f3 a la religi\u00f3n presbiteriana.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34346\" aria-describedby=\"caption-attachment-34346\" style=\"width: 615px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAVEGA-23.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34346 size-large\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-CUADRAVEGA-23-615x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"615\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145952\/269-MAG-CUADRAVEGA-23.jpg 615w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145952\/269-MAG-CUADRAVEGA-23.jpg 180w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145952\/269-MAG-CUADRAVEGA-23.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34346\" class=\"wp-caption-text\"><em>Abelardo Cuadra Vega, el hombre del Caribe, cuando pertenec\u00eda a la Guardia Nacional.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>En la iglesia encontr\u00f3, finalmente, la paz que no hall\u00f3 en la guerra. Volvi\u00f3 a Nicaragua en varias ocasiones durante los a\u00f1os ochenta. Una de ellas para cooperar en la b\u00fasqueda de los restos de su admirado Augusto C. Sandino, en una expedici\u00f3n arqueol\u00f3gica que tambi\u00e9n fracas\u00f3 y de la que sali\u00f3 hecho una furia cuando alguien se atrevi\u00f3 a poner su memoria en tela de duda. La \u00faltima vez que vino, recuerda Sergio Ram\u00edrez Mercado, Abelardo trajo consigo el reloj de oro de Sandino y se lo vendi\u00f3 en seis o siete mil d\u00f3lares a Humberto Ortega Saavedra.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Manolo muri\u00f3 en Managua, en brazos de Josecito, v\u00edctima de un c\u00e1ncer renal que detuvo sus andanzas a la edad de 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Lentamente se fue apagando el vivaz autor de <em>Almid\u00f3n<\/em>, el hombre que pele\u00f3 contra Sandino y luego aprendi\u00f3 a admirarlo. El boxeador, el pe\u00f3n de bananera, el periodista, el exiliado, el poeta.<\/p>\n<p>El recuerdo del humor de Manolo tambi\u00e9n provoca sonrisas. \u201cUna vez un guardia lo persigui\u00f3 y cuando lo captur\u00f3 le dijo: \u2018\u00bfPor qu\u00e9 te ibas corriendo?\u2019. Y \u00e9l respondi\u00f3: \u2018Ideay, pues porque me iban siguiendo\u2019\u201d, cuenta Bruno Urroz, en medio de una carcajada. Y a Ram\u00edrez Mercado le gusta, particularmente, esta an\u00e9cdota, que aparece en <em>Almid\u00f3n<\/em>, la novela ir\u00f3nica que Manolo escribi\u00f3 en 1944, con la ciudad de Masaya por c\u00e1rcel:<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ser sorprendido pegando volantes en las paredes de Managua, de madrugada, con lluvia y teniendo cuidado de que los colores armonizaran primorosamente, Manolo es trasladado a prisi\u00f3n y protesta ante sus captores afirmando que es un diputado.<\/p>\n<p>Un cabo informa a sus superiores: \u201cYa lo agarramos. Dice que es chofer, pero lo sorprendimos pegando hojas sueltas. Adem\u00e1s, asegura que es diputado\u201d. Y acto seguido se dirige a Manolo, dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p>\u2014Diputado: el capit\u00e1n quiere saber que en qu\u00e9 per\u00edodo lo eligieron.<\/p>\n<p>Entonces Manolo, como si toda su vida se hubiera estado preparando para ese momento, contesta serenamente:<\/p>\n<p>\u2014En el per\u00edodo glacial.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En morir, Manolo fue el primero de los Cuadra Vega. Josecito habr\u00eda de ser el \u00faltimo. A ambos se les recuerda principalmente como poetas. A Luciano m\u00e1s por traductor, aunque tambi\u00e9n escribi\u00f3 versos muy buenos y sac\u00f3 a luz su primer libro de poes\u00eda a la edad de 91 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, siendo un cincuent\u00f3n particip\u00f3 en la aventura de Olama y Mollejones (jefeada por Pedro Joaqu\u00edn Chamorro contra la dinast\u00eda de los Somoza), algo que le vali\u00f3 siete meses de c\u00e1rcel. Lo que sucede, coinciden los conocedores, es que como traductor Luciano fue extraordinario. Como extraordinario fue Ramiro en los asuntos de la risa y Abelardo en las aventuras quijotescas.<\/p>\n<p>De los varones, Gilberto fue el que menos destac\u00f3, pero a\u00fan se habla de sus apariciones en las tertulias y de su gran talento como pianista.<\/p>\n<p>Manolo y Abelardo tuvieron las vidas m\u00e1s intensas. Escribieron y vivieron volcados hacia s\u00ed mismos, hacia sus propias verdades. Gracias a ellos, sabemos de episodios como aquel en el que un joven Abelardo se marcha hacia su primera guerra montado en un cami\u00f3n y al pasar por su casa grita algo como: \u201cManoloooooo, Manolooooo, llevame a la estaci\u00f3n mi sombreeeeroooo\u201d. Pero Manolo no llega. Es m\u00e1s, ni siquiera se da cuenta de que Abelardo necesita su sombrero, porque a esa hora est\u00e1 lejos, componiendo versos para unas mujeres.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34347\" aria-describedby=\"caption-attachment-34347\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-JULITACUADRA-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34347 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/269-MAG-JULITACUADRA-2.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145950\/269-MAG-JULITACUADRA-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145950\/269-MAG-JULITACUADRA-2.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34347\" class=\"wp-caption-text\"><em>Julia Cuadra, hija de Josecito Cuadra Vega y do\u00f1a Julia Robleto, con su esposo Bruno Manuel Urroz.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Sobre los Cuadra Vega<\/h3>\n<p>* Luciano Cuadra Vega public\u00f3 su primer libro de poemas a la edad de 91 a\u00f1os. Se cas\u00f3 con Anita G\u00f3mez, cuyo abuelo, en palabras de Luciano, fue \u201cun usurero\u201d que quit\u00f3 a los Cuadra Vega una hacienda de 41 manzanas. Es el \u00fanico que no dej\u00f3 descendencia. Muri\u00f3 en 2001, a la edad de 98 a\u00f1os.<\/p>\n<p>* Tres de los Cuadra Vega fueron miembros de la Guardia Nacional: Abelardo, Manolo y Ramiro.<br \/>\nAbelardo y Manolo combatieron a Augusto C. Sandino, pero al cabo terminaron admir\u00e1ndolo a \u00e9l y a su lucha. Abelardo incluso form\u00f3 parte del escuadr\u00f3n que ejecut\u00f3 al guerrillero. Es famosa su frase: \u201cCatorce asesinos y conmigo quince\u201d.<\/p>\n<p>*Dos de las hermanas Cuadra Vega, Julia y Mercedes, murieron en Estados Unidos, donde vivieron sus \u00faltimos a\u00f1os.<br \/>\nMar\u00eda Cuadra Vega fue la madre del poeta y escritor Mario Cajina Vega. Ella muri\u00f3 en el parto y su hijo fue criado por Lola Vega y Sime\u00f3n Cajina.<\/p>\n<p>*Ramiro Cuadra Vega muri\u00f3 por complicaciones del coraz\u00f3n en diciembre de 1978. Al final de sus d\u00edas, ya no era el mismo, afirma Sergio Ram\u00edrez Mercado. La tragedia toc\u00f3 la casa de \u201cTipitapa\u201d cuando unos delincuentes golpearon a uno de sus hijos.<\/p>\n<p>*Los Cuadra Vega est\u00e1n emparentados con Pablo Antonio Cuadra y con Vicente Cuadra, quien fue presidente de Nicaragua de 1871 a 1875.<\/p>\n<p>*El verdadero nombre de Manolo Cuadra es Manuel Antonio.<\/p>\n<p>*En su agon\u00eda, Manolo Cuadra recibi\u00f3 cort\u00e9smente la visita del sacerdote, pero a las 3:00 de la tarde del 14 de noviembre de 1957, cuando sinti\u00f3 que la muerte llegaba, lo despidi\u00f3 apurado: \u201c\u00a1Adi\u00f3s, padre! \u00a1Gracias!\u201d.<\/p>\n<p>*Mario Cajina Vega cuenta magistralmente los \u00faltimos momentos del poeta en su texto <em>Manolo en la memoria<\/em>:<br \/>\n\u201cA las cuatro y cuarto de la tarde, Manolo llam\u00f3 a su hermano Jos\u00e9, quien lo hab\u00eda cuidado maternalmente:<br \/>\n\u2014\u00a1Jos\u00e9! \u2014dijo.<br \/>\nJos\u00e9 lleg\u00f3. El latido fue m\u00e1s d\u00e9bil. Ya no se le puso la inyecci\u00f3n. Manolo se agarr\u00f3 al Cristo. Respir\u00f3. Suspir\u00f3. Y as\u00ed expir\u00f3, ayer, el mejor de los poetas que he conocido\u201d.<\/p>\n<h3>Familia de poetas<\/h3>\n<p>Jos\u00e9 Coronel Urtecho, poeta, traductor, ensayista, dramaturgo, historiador y uno de los fundadores del movimiento vanguardista nicarag\u00fcense, fue amigo cercano de los Cuadra Vega. En su ensayo \u201cUna familia poeta\u201d, Coronel Urtecho hace una gran caracterizaci\u00f3n de cada uno de los hermanos:<\/p>\n<p><strong>Luciano:<\/strong> Alto, magro, largo, recto, serio, seco, severo como Dante. Un poeta empe\u00f1ado en no serlo. \u201cEn no escribir \u00e9l pone la pasi\u00f3n que otros ponen en escribir poes\u00eda\u201d. Sin cambiarlo en nada, mejor\u00f3 grandemente el estilo de Squier. Y en cada p\u00e1gina de \u201cNicaragua, sus gentes y paisajes\u201d, est\u00e1 presente como un poeta invisible.<\/p>\n<p><strong>Abelardo:<\/strong> El poeta de sue\u00f1os militares. \u201cAunque no escribe poemas, narra episodios que resultan como epopeyas o canciones de gesta, por las que se sospecha que su vocaci\u00f3n es la del poeta \u00e9pico\u201d. Como buen Quijote, hizo lo que Don Quijote quer\u00eda hacer: \u201cabandonar el ejercicio de la Caballer\u00eda Andante\u201d.<\/p>\n<p><strong>Ramiro:<\/strong> Fue en un tiempo el m\u00e1s conocido, despu\u00e9s de Manolo. \u201cEs el poeta del humor pol\u00edtico o del humor de la pol\u00edtica, o quiz\u00e1 mejor dicho, de la pol\u00edtica del humor\u201d. El personaje creado y encarnado por Ramiro \u201ctiene la misma fuerza po\u00e9tica imborrable, la comicidad pl\u00e1stica indeleble y la misma eficacia sociopol\u00edtica de las pel\u00edculas de Chaplin\u201d.<\/p>\n<p><strong>Gilberto:<\/strong> Es el poeta del humor dom\u00e9stico, matrimonial, familiar, cotidiano y conversacional. \u201cEs un poeta no quijotesco, ni chaplinesco, sino cervantino\u201d. \u201cInspira en uno las ocurrencias m\u00e1s inesperadas y fant\u00e1sticas, a prop\u00f3sito de las cosas m\u00e1s triviales y ordinarias\u201d.<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9:<\/strong> \u201cTan exclusivamente poeta\u201d, como todos los Cuadra Vega. \u201cAunque escrib\u00eda desde peque\u00f1o, le cost\u00f3 la vida y tiempo dar con su propio estilo inconfundible\u201d. \u201cFue descubriendo que su poes\u00eda era su amor a la poes\u00eda, de igual manera que su lengua su amor a la lengua\u201d.<\/p>\n<p><strong>Manolo:<\/strong> \u201cLa poes\u00eda y la lengua no eran m\u00e1s que su vida y las usaba solo como expresi\u00f3n de \u00e9l mismo y de su mundo, por lo que su poes\u00eda, su lengua y su expresi\u00f3n no son m\u00e1s que Manolo, un hombre verdadero, triste y compasivo que se llam\u00f3 Manolo\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poetas, militares, humoristas, exiliados pol\u00edticos. 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