{"id":34698,"date":"2013-02-10T17:07:10","date_gmt":"2013-02-10T23:07:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=34698"},"modified":"2021-02-20T14:46:57","modified_gmt":"2021-02-20T20:46:57","slug":"el-preso-no-198-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-preso-no-198-2\/","title":{"rendered":"Daniel Ortega Saavedra: el preso n\u00famero 198"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">El asesinato de un torturador, un juicio por el asalto a un banco y siete a\u00f1os y 42 d\u00edas preso son parte de la historia por contar de Daniel Ortega, que en esta ocasi\u00f3n Magazine reconstruye a trav\u00e9s de compa\u00f1eros, su testimonio y los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Fabi\u00e1n Medina y Tammy Mendoza<\/strong><\/p>\n<p>A las nueve y media de la noche, el sargento Gonzalo Lacayo, famoso torturador de los a\u00f1os sesenta, se despidi\u00f3 de su madre, do\u00f1a Petronila, y antes de salir a la calle encontr\u00f3 a su hermano Carlos:<\/p>\n<p>\u2014Portate bien, no beb\u00e1s tanto guaro \u2014le dijo en tono de rega\u00f1o.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 la acera para regresar caminando. Su casa quedaba a unos 50 metros de la casa de sus padres. A pesar de ser un hombre extremadamente desconfiado, no se percat\u00f3 que esa noche de lunes 23 de octubre de 1967, desde hace algunas horas, un carro Hillman gris, de los mismos que se usaban como taxi en la \u00e9poca, vigilaba desde la esquina occidental de esa cuadra del barrio Monse\u00f1or Lezcano, cercana al lugar que todav\u00eda hoy se conoce como El Arbolito.<\/p>\n<p>\u2014Ah\u00ed est\u00e1. Arranc\u00e1 \u2014dijo uno de los cuatro hombres del carro al ver salir al rechoncho sargento en camiseta blanca y pantal\u00f3n kaki. El taxi comenz\u00f3 a moverse lento hasta alcanzarlo cuando pasaba por un poste de luz, donde una solitaria buj\u00eda de mercurio alumbraba con dificultad el frente de una casa abandonada.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Petronila oy\u00f3 la descarga de disparos, pero crey\u00f3 que eran triquitraques que explotaban en la calle en honor a su yerno, Rafael Mendoza, quien al d\u00eda siguiente celebrar\u00eda su santo, San Rafael Arc\u00e1ngel, tal como contar\u00eda poco despu\u00e9s al Diario La Prensa. Supo, sin embargo, que hab\u00eda una tragedia familiar cuando vio entrar por el port\u00f3n a su hija Petronila gritando:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tiraron a Gonzalo!<\/p>\n<p>Gonzalo Lacayo dio media vuelta, dijo \u00a1ay! e hizo un vano intento de sacar su pistola 45 mm de reglamento antes de caer de bruces sobre un charco de sangre, abatido por el fuego nutrido de metralla que sali\u00f3 desde el veh\u00edculo. Dieciocho balazos en el cuerpo le contar\u00eda el m\u00e9dico forense horas m\u00e1s tarde. El \u00faltimo de ellos se lo propin\u00f3 en la frente uno de los hombres del carro, que se baj\u00f3 para rematarlo en el suelo y gritar: \u00a1Viva el Frente Sandinista!<\/p>\n<p>El hombre que se baj\u00f3 del carro le dio el tiro de gracia y grit\u00f3 vivas al Frente Sandinista fue Edmundo P\u00e9rez, conocido como el Chan. Y el hecho tendr\u00eda apenas relevancia hist\u00f3rica de no ser porque otro de los asesinos de Lacayo es Daniel Ortega Saavedra, entonces un jovencito de 22 a\u00f1os, quien posteriormente se convertir\u00eda en presidente de Nicaragua en tres ocasiones distintas e influir\u00eda determinantemente en la historia del pa\u00eds en los \u00faltimos 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Lea: <a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/la-casa-de-ortega\/\">La casa de Daniel Ortega\u00a0<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u201cYo particip\u00e9 en la ejecuci\u00f3n\u201d, confesar\u00eda Ortega el 2 de marzo de 2009, en una entrevista al periodista brit\u00e1nico David Frost. \u201c(Gonzalo Lacayo) Era el que me hab\u00eda torturado a m\u00ed, a otros compa\u00f1eros, y a centenares de nicarag\u00fcenses nos hab\u00eda torturado durante muchos a\u00f1os. Era el especialista en torturas y el Frente tom\u00f3 la decisi\u00f3n de ejecutarlo\u201d.<\/p>\n<p>La suerte de Lacayo se decidi\u00f3 poco despu\u00e9s de agosto de 1967, con una ligera contradicci\u00f3n de opiniones entre Carlos Fonseca Amador y Oscar Turcios, l\u00edderes del Frente Sandinista. Turcios consideraba que se deb\u00eda realizar una acci\u00f3n que golpeara al somocismo para demostrar que el movimiento guerrillero Frente Sandinista estaba vivo, y no exterminado como dec\u00eda Anastasio Somoza Debayle, despu\u00e9s del golpe que le dio la Guardia Nacional el 27 de agosto en las monta\u00f1as de Pancas\u00e1n, donde murieron los dos miembros de la Direcci\u00f3n Nacional, Silvio Mayorga y Rigoberto Cruz, as\u00ed como los guerrilleros Pablo \u00dabeda, Francisco Moreno, Otto Casco, Fausto Garc\u00eda, Oscar Danilo Rosales, Nicol\u00e1s S\u00e1nchez, Carlos Reyna, Ernesto Fern\u00e1ndez y Carlos Tinoco. Carlos Fonseca era de la opini\u00f3n que el Frente Sandinista no estaba preparado para soportar la represi\u00f3n que se desatar\u00eda tras la ejecuci\u00f3n de alguno de los connotados miembros del aparato represivo del somocismo. Se impuso finalmente la propuesta de Turcios.<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, Turcios se reuni\u00f3 con un peque\u00f1o grupo de colaboradores en la finca El Pescado, del doctor Constantino Pereira, para planificar el atentado. Se escogieron tres posibles candidatos a matar: el jefe de la Oficina Seguridad (OSN), coronel Samuel Genie; el exjefe de esa oficina, general Gustavo Montiel, y el sargento Gustavo Lacayo, el m\u00e1s famoso torturador de ese momento.<\/p>\n<p>\u201cBusc\u00e1bamos a alguien por quien la gente no sintiera compasi\u00f3n de su muerte. Que no dijeran, ay pobrecito, lo mataron. Gonzalo Lacayo era odiado, porque hab\u00eda torturado a todo mundo, incluso lo se\u00f1alan como su verdugo Pedro Joaqu\u00edn Chamorro, en su libro <em>Estirpe sangrienta<\/em>, y Clemente Guido, en <em>Noche de tortura<\/em>\u201d, dice el soci\u00f3logo \u00d3scar Ren\u00e9 Vargas, uno de los que particip\u00f3 en la reuni\u00f3n de la finca El Pescado. Se decidi\u00f3 comprar un veh\u00edculo Hillman \u2014de los mismos que se usaban como taxi en Managua\u2014, chequear las rutinas de los candidatos a asesinar y se escogieron los miembros del grupo que estar\u00eda a cargo de la ejecuci\u00f3n: Oscar Turcios, quien iba en el asiento delantero; Gustavo Adolfo Vargas, manejaba; Edmundo P\u00e9rez y Daniel Ortega iban en el asiento trasero.<\/p>\n<p>\u201cFue un momento de mucha tensi\u00f3n. Cuando nosotros sacamos las subametralladoras para disparar sobre \u00e9l, \u00e9l hizo el intento de sacar tambi\u00e9n su arma, o sea, tuvo reflejo para sacar su arma, pero l\u00f3gicamente el poder de fuego que ten\u00edamos nosotros era mucho mayor y logramos ejecutarlo\u201d, explica Ortega en la entrevista a Frost.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay una versi\u00f3n recogida por Kenneth E. Morris, en el libro <em>Unfinished Revolucion<\/em> (<em>La Revoluci\u00f3n Inconclusa<\/em>) que asegura que Daniel Ortega no lleg\u00f3 a disparar porque se le trab\u00f3 su arma. En medio del nerviosismo, a Edmundo P\u00e9rez se le sali\u00f3 accidentalmente un disparo y peg\u00f3 en el techo del veh\u00edculo. Es por este orificio que la Seguridad somocista logra ubicar el carro d\u00edas m\u00e1s tarde en un taller mec\u00e1nico.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>La feroz represi\u00f3n que se desat\u00f3 posteriormente termin\u00f3 d\u00e1ndole la raz\u00f3n a Carlos Fonseca. Cateos, patrullaje intenso y prisioneros. El Frente Sandinista hab\u00eda sacado a muchos de sus cuadros hacia Cuba, y a los que quedaban en Managua les hab\u00edan ordenado mantenerse \u201ccongelados\u201d.<\/p>\n<p>\u201cGran ola de capturas en todo el pa\u00eds\u201d, titula La Prensa, el mi\u00e9rcoles 25 de octubre, su nota de portada donde informa sobre \u201cdecenas de capturas\u201d en \u201crepresi\u00f3n por el atentado\u201d contra Lacayo.<\/p>\n<p>El 4 de noviembre la Guardia captur\u00f3 vivos en una casa del barrio Monse\u00f1or Lezcano a Casimiro Sotelo, Roberto Amaya, Edmundo P\u00e9rez y Hugo Medina, a quienes identificaron como los asesinos de Lacayo, a pesar que solo los \u00faltimos dos participaron en la ejecuci\u00f3n. Los cuatro fueron ejecutados a la orilla del lago de Managua, de una forma similar a la que muri\u00f3 el torturador de la Oficina de Seguridad: m\u00faltiples balazos y cada uno con un tiro de gracia en la frente. El diario oficialista <em>Novedades<\/em>, sin embargo, los reporta como \u201cmuertos durante el encuentro que sostuvieron en el barrio Monse\u00f1or Lezcano con una patrulla de la Guardia Nacional\u201d.<\/p>\n<p>Daniel Ortega se encontraba escondido en una casa de Monse\u00f1or Lezcano cercana a la casa donde capturaron a Sotelo y compa\u00f1\u00eda, pero logra escapar y lo cambian a la casa de una se\u00f1ora llamada Olga Maradiaga, y poco despu\u00e9s a una cerca del mercado B\u00f3er, de Harold Solano, donde, gracias a la delaci\u00f3n de alguien, lo capturan el 18 de noviembre.<\/p>\n<p>A las seis de la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 18 de noviembre de 1967, un nutrido grupo de guardias irrumpe violentamente en la casa de Harold Solano, cerca del mercado B\u00f3er (hoy Israel Lewites), donde se hab\u00eda refugiado Ortega la noche anterior. En medio de los gritos, patadas y empujones sacan a los dos hombres esposados. Uno de ellos, antes de que lo monten en el veh\u00edculo grita:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Soy Daniel Ortega, miembro del Frente Sandinista!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_34747\" aria-describedby=\"caption-attachment-34747\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150722-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34747\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150722-1.jpg\" alt=\"Daniel Ortega. Foto del expediente cuando ingres\u00f3 a la c\u00e1rcel\" width=\"700\" height=\"940\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145611\/150722-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145611\/150722-1.jpg 223w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145611\/150722-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34747\" class=\"wp-caption-text\">Daniel Ortega. Foto del expediente cuando ingres\u00f3 a la c\u00e1rcel Modelo.<br \/>Foto cortes\u00eda de Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez<\/figcaption><\/figure>\n<p>Flaco, mechas desali\u00f1adas, bigote de brocha y unos anteojos culo de botella. Uniforme a rayas de preso y un letrero que lo identifica como \u201cOrtega Saavedra, Daniel, 198, Centro Penal de Rehabilitaci\u00f3n Social, Tipitapa, Nic.\u201d. La foto oficial de su ingreso a La Modelo. Siete a\u00f1os y 42 d\u00edas permanecer\u00eda preso Daniel Ortega. La c\u00e1rcel \u2014aseguran los que lo conocen\u2014 marcar\u00eda a Ortega m\u00e1s que a cualquier otro prisionero. Desde sus man\u00edas hasta sus compulsiones sexuales. De hecho, \u00e9l ostenta el tercer mayor periodo de c\u00e1rcel entre los sandinistas que cayeron presos durante el r\u00e9gimen de Somoza. \u201cDaniel padece el s\u00edndrome del prisionero. Siempre est\u00e1 aislado, come de pie y en sus oficinas siempre construye una especie de celda, un cuarto muy peque\u00f1o con una cama y unos libros donde se refugia cuando est\u00e1 atribulado\u201d, relata alguien cercano a Ortega, que pidi\u00f3 no dar su nombre.<\/p>\n<p>Jacinto Su\u00e1rez, que fue compa\u00f1ero de prisi\u00f3n de Ortega durante todos esos a\u00f1os, no cree eso. \u201cPuede que la c\u00e1rcel haya influido en su car\u00e1cter, como en todo el mundo, pero su car\u00e1cter as\u00ed es. Si la c\u00e1rcel lo hiciera a uno as\u00ed, de pocas relaciones, todos ser\u00edamos as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Harold Solano y Ortega fueron llevados directamente a la Oficina de Seguridad Nacional (OSN) donde, seg\u00fan el relato del primero, fueron sometidos a interrogatorios y torturas brutales. En una ocasi\u00f3n, dice, los obligaron a comerse uno el v\u00f3mito del otro y fue en esos primeros d\u00edas que el teniente Agust\u00edn Torres L\u00f3pez, el Coto, en un arranque de furia le peg\u00f3 una patada a Ortega en la sien derecha, que le dejar\u00eda una marca que hasta el d\u00eda de hoy se aprecia en su rostro.<\/p>\n<p>\u201cLos guardias estaban enardecidos por la muerte de Lacayo. Sobre todo el Coto, que estaba dolido y se desquit\u00f3 de la manera m\u00e1s b\u00e1rbara con nosotros. \u00bfLe has visto esa cicatriz?\u201d, comenta Solano, quien tiene una cicatriz muy parecida a la de Ortega, pero a \u00e9l se la hizo Band\u00f3n Hilario Bayer al estrellarle la cacha de una pistola en la frente.<\/p>\n<p>\u201cFue una semana de tortura f\u00edsica extrema, en un punto nos pusieron capucha para que no pudi\u00e9ramos ver qui\u00e9n nos torturaba, luego era el hostigamiento psicol\u00f3gico. Volv\u00eda a ver a Daniel cinco d\u00edas despu\u00e9s. Estaba desfigurado, era un monstruo\u201d, relata Solano.<\/p>\n<p>\u201cPor nada pierdo la vista porque me reventaron a golpes los ojos y la ceja y la sien. Tambi\u00e9n tengo cicatrices en las rodillas\u201d. \u201cLuego, cuando uno se recuperaba, ven\u00edan con la picana el\u00e9ctrica a darte choques en las partes donde ten\u00edas heridas. (&#8230;) Te met\u00edan a una de esas celdas que tantas hay en la Seguridad, llamadas \u2018chiquitas\u2019, donde uno no puede estar de pie, nada m\u00e1s acostado. Estabas esposado, sin comida, solo te pasaban agua, para que no te murieras. Cuando a dos, tres d\u00edas te sacaban al interrogatorio, te escapabas de desmayar de mareo. Y otra vez, la misma sesi\u00f3n de torturas: los golpes, las patadas, el chuzo el\u00e9ctrico&#8230;\u201d, relata Ortega en un trabajo de Helena Ramos, publicado en el semanario Siete D\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/aleman-y-ortega\/\">Los a\u00f1os de Daniel Ortega y Arnoldo Alem\u00e1n en el colegio<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de diez d\u00edas en la OSN los llevaron a El Hormiguero, donde les tomaron sus datos y presentaron los cargos para trasladarlos a La Aviaci\u00f3n. Se les acusaba de atentado al Estado de Nicaragua, portaci\u00f3n ilegal de armas, robos, vandalismo, comunismo y por el encubrimiento del asesinato de Gonzalo Lacayo.<\/p>\n<p>En La Aviaci\u00f3n a Ortega lo meten en la celda 16 y a Harold en la 17. Continuaron los interrogatorios y golpizas. Seis meses despu\u00e9s los remiten a La Modelo, pero son regresados a las mismas celdas en La Aviaci\u00f3n. \u201cTuvimos un boleo constante, hasta que nos quedamos en La Modelo, fuimos de los que estrenamos la c\u00e1rcel\u201d, cuenta entre risas Harold Solano, abogado, quien se dedica a dar asesor\u00eda legal a empresas extranjeras, pero que asegura seguir militando en el FSLN. Los afiches rojinegros, las fotos con Daniel Ortega y los documentos hist\u00f3ricos que muestra en su casa dan fe de ello, adem\u00e1s de ese tono firme, melodioso y convincente al narrar su versi\u00f3n de la historia.<\/p>\n<p>\u201cNos hac\u00edan ver como reos comunes, como delincuentes, porque el prop\u00f3sito de Somoza era doblegar nuestra moral. Pero nunca, ni con las peores torturas pudieron abatir nuestro esp\u00edritu\u201d, sostiene Solano, a pesar que el diario Novedades titul\u00f3 en su nota de portada del lunes 20 de noviembre del 1967: \u201cGuerrillero capturado da pistas a la autoridad\u201d, refiri\u00e9ndose a Daniel Ortega en particular, a quien le atribuyen la informaci\u00f3n que llev\u00f3 a la captura de Luis \u00c1lvarez, en Le\u00f3n, y a los cateos en Managua \u201cy otros lugares de la Rep\u00fablica\u201d. Posiblemente se tratara de otra de las notas de desinformaci\u00f3n que eran frecuentes en ese peri\u00f3dico para ese tiempo.<\/p>\n<p>Ortega encontr\u00f3 en La Aviaci\u00f3n a Jacinto Su\u00e1rez, a quien conoc\u00eda desde su ni\u00f1ez en el barrio San Antonio, y quien hab\u00eda ca\u00eddo preso unos tres meses atr\u00e1s por el asalto a la una sucursal de La Perfecta. Para evitar la comunicaci\u00f3n con los otros presos que usaban para comunicarse con el exterior, los aislaron en la celda No. 13, llamada la Celda de la Muerte, porque ah\u00ed estuvieron recluidos Edwin Castro, Ausberto Narv\u00e1ez y Cornelio Silva, quienes fueron asesinados la madrugada del 18 de mayo de 1958 en represalia por la muerte de Anastasio Somoza Garc\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-34698 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-preso-no-198-2\/attachment\/150724-2\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145612\/150724-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Daniel Ortega en una sesi\u00f3n de torturas\" aria-describedby=\"gallery-1-34746\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145612\/150724-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145612\/150724-2.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145612\/150724-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145612\/150724-2.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145612\/150724-2.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145612\/150724-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145612\/150724-2.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34746'>\n\t\t\t\tEsta foto publicada en La Prensa denunciaba la patada que le dio el teniente Agust\u00edn Torres L\u00f3pez, el Coto, a Ortega en una sesi\u00f3n de torturas. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-preso-no-198-2\/attachment\/150723-1\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145613\/150723-1.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Presos de la c\u00e1rcel Modelo. Foto cortes\u00eda de Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez.\" aria-describedby=\"gallery-1-34745\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145613\/150723-1.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145613\/150723-1.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145613\/150723-1.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145613\/150723-1.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145613\/150723-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145613\/150723-1.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34745'>\n\t\t\t\tPresos de la c\u00e1rcel Modelo, mostrados en grupos para dar fe que estaban vivos despu\u00e9s del terremoto del 72. Entre ellos se encuentran Harold Solano, primero de izquierda a derecha; Daniel Ortega, de camisa a rayas; Manuel P\u00e9rez Estrada, Marco Antonio Campos Corea y Romeo L\u00f3pez Cruz, de short y \u00faltimo de la fila. Foto cortes\u00eda de Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p>Jacinto Su\u00e1rez recuerda que la noche que mataron a Gonzalo Lacayo a \u00e9l lo sacaron como a la una de la ma\u00f1ana de su celda en La Aviaci\u00f3n. El alcaide, entonces capit\u00e1n Carlos Orlando Guti\u00e9rrez Lovo, le dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfVos sab\u00e9s c\u00f3mo se ve un cad\u00e1ver con 18 balazos?<\/p>\n<p>Su\u00e1rez no entendi\u00f3 de momento, y solo despu\u00e9s supo por las noticias la ejecuci\u00f3n que hab\u00edan realizado sus compa\u00f1eros de armas y que la pregunta era una sentencia: \u201cSi no hallaban a los que lo mataron, me matar\u00edan a m\u00ed\u201d, relata. \u201cNecesitaban matar a alguien para vengar la muerte de Gonzalo Lacayo\u201d, dice ahora convertido en diputado del Frente Sandinista en la Asamblea Nacional.<\/p>\n<p>Ahora cree que tanto Daniel Ortega como \u00e9l le deben la vida a Casimiro Sotelo y dem\u00e1s compa\u00f1eros que ejecut\u00f3 la Guardia el 4 de noviembre despu\u00e9s de su captura. \u201cSi a ellos no los hubieran matado, seguro nos hubieran matado a nosotros. A Casimiro se le atribuy\u00f3 la muerte de Lacayo, aunque no hubiera tenido nada que ver porque la orden de Carlos Fonseca era que en los interrogatorios les ech\u00e1ramos la culpa a los muertos\u201d.<\/p>\n<p>Al llegar a la c\u00e1rcel Modelo los raparon. Los desinfectaron en masa, como a los animales de campo. Los colocaron en celdas individuales y ah\u00ed Ortega encontr\u00f3 a otros de sus compa\u00f1eros. En una celda Harold Solano, al lado Jacinto Su\u00e1rez, luego Santos Medina y por \u00faltimo Daniel Ortega.<\/p>\n<p>A las cuatro de la ma\u00f1ana, todos los d\u00edas, deb\u00edan levantarse a ba\u00f1ar. Era un ba\u00f1o com\u00fan con nueve regaderas que se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en su sala de pl\u00e1ticas. Dos veces por semana sal\u00edan al patio y formaban en fila, desde arriba directivos y trabajadores de los bancos asaltados llegaban a identificarlos. Ten\u00edan derecho a visitas y a que les llevaran alimentos; pinolillo, avena, pan, tortilla, queso, jalea.<\/p>\n<p>\u201cEn las celdas est\u00e1bamos hacinados, eran unos camarotes unos encima de otro de tal forma que si todos bajamos al mismo tiempo no cab\u00edamos en el piso\u201d, relata Su\u00e1rez.<\/p>\n<p>\u201cNos hab\u00edan dado trajes de preso, rayados, con un c\u00edrculo atr\u00e1s que nos identificaba como presos pol\u00edticos. La orden era tirar a matar a ese c\u00edrculo si trataban de escapar\u201d, dice Su\u00e1rez aunque reconoce que para los a\u00f1os de La Modelo cesaron las torturas f\u00edsicas y recuerda como un tipo \u201cbuena gente\u201d al alcaide coronel Sebasti\u00e1n L\u00f3pez, Guach\u00e1n. \u201cNos pusieron un tipo suave porque pensaron que as\u00ed nos controlaban mejor porque mucho jod\u00edamos\u201d, dice.<\/p>\n<p>Ah\u00ed nacer\u00eda el llamado \u201cgrupo de los ocho\u201d, que ser\u00edan ocho personajes que permanecer\u00edan juntos en prisi\u00f3n la mayor parte del tiempo y de donde saldr\u00edan algunos de los que se consideran \u201cverdaderos amigos\u201d de Daniel Ortega, un personaje sombr\u00edo y de pocas amistades. Los ocho son: Daniel Ortega y Jos\u00e9 Benito Escobar, que figuraban como l\u00edderes; Manuel Rivas Vallecillo, Len\u00edn Cerna, Carlos Guadamuz, Jacinto Su\u00e1rez, Juli\u00e1n Roque y Oscar Benavides.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34750\" aria-describedby=\"caption-attachment-34750\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150726-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34750\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150726-3.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"548\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145610\/150726-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145610\/150726-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145610\/150726-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34750\" class=\"wp-caption-text\">De izquierda a derecha: Jos\u00e9 Benito Escobar, Hugo Torres, Carlos Fonseca, Jacinto Su\u00e1rez, Daniel Ortega Saavedra y Adri\u00e1n Molina, en Cuba, despu\u00e9s de la operaci\u00f3n del Comando Juan Jos\u00e9 Quezada.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La operaci\u00f3n de rescate efectuada por un comando del Frente Sandinista el 27 de diciembre de 1974 en la casa del reconocido somocista Chema Castillo no los tom\u00f3 por sorpresa. \u201cEst\u00e1bamos enterados que habr\u00eda una operaci\u00f3n para rescatarnos\u201d, dice Su\u00e1rez.<\/p>\n<p>El 30 de diciembre de 1974 Daniel Ortega saldr\u00eda de Nicaragua por el aeropuerto rumbo a Cuba junto con otros 12 prisioneros sandinistas. Nunca m\u00e1s volver\u00eda a estar prisionero. Al contrario, encabezar\u00eda una revoluci\u00f3n pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, se convertir\u00eda en presidente de Nicaragua durante tres per\u00edodos, se adue\u00f1ar\u00eda del partido al que pertenec\u00eda y se le llamar\u00eda \u201cdictador\u201d, acusado de muchos de los mismos abusos por los que \u00e9l en su tiempo consider\u00f3 que se deb\u00eda derrocar a Somoza.\u00a0<a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150723-2.jpg\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p><strong>Podr\u00eda interesarle:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/el-pintor-del-famoso-diablo\/\">Johann Fuchs, el pintor del famoso diablo que se parece a Ortega<\/a><\/strong><\/p>\n<h4><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150723-2.jpg\"><br \/>\n<\/a>El Cabez\u00f3n Lacayo<\/h4>\n<p>El sargento Gonzalo Lacayo, apodado el Cabez\u00f3n, ten\u00eda 36 a\u00f1os cuando un grupo de militantes del Frente Sandinista lo ejecut\u00f3 cerca de su casa. Ingres\u00f3 a la Escuela de Polic\u00eda en 1953 y r\u00e1pidamente se dio a conocer como un hombre violento en los sucesos de abril de 1954, cuando varios opositores al r\u00e9gimen somocista fueron masacrados.<\/p>\n<p>Gracias a sus habilidades para la tortura, fue trasladado a la Oficina de Seguridad Nacional, recomendado por el asesor norteamericano Van Winckle, quien vio en Lacayo \u201ccondiciones extraordinarias\u201d para formar parte del cuerpo de inteligencia somocista. De la Polic\u00eda sali\u00f3 con el grado de cabo y en 1960 fue ascendido a sargento.<\/p>\n<p>Siempre se le vio acompa\u00f1ando a los distintos jefes de la Seguridad, como su hombre de confianza, y fueron muchas las v\u00edctimas de sus torturas. Entre ellos el propio Daniel Ortega, Pedro Joaqu\u00edn Chamorro y Clemente Guido.<\/p>\n<p>\u201cCon la ejecuci\u00f3n de Gonzalo Lacayo es que nace el uso de la capucha en los interrogatorios de la Seguridad, porque ya los torturadores no quer\u00edan que les vi\u00e9ramos la cara\u201d, explica Roberto S\u00e1nchez, historiador y miembro del Frente Sandinista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150723-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-34744\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150723-2-246x300.jpg\" alt=\"\" width=\"246\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145614\/150723-2.jpg 246w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145614\/150723-2.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145614\/150723-2.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 246px) 100vw, 246px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Juicio<\/h3>\n<p>A las dos y cinco minutos de la madrugada de 15 de marzo 1969 un tribunal de jurados declar\u00f3 \u201cculpables\u201d a Daniel Ortega Saavedra y Axel Somarriba, por el delito de asalto contra la sucursal Kennedy del Banco de Londres realizado el 21 de julio de 1967, de donde se habr\u00edan llevado la suma de 225,000 c\u00f3rdobas.<\/p>\n<p>Ortega nunca fue enjuiciado por el asesinato de Gonzalo Lacayo.<\/p>\n<p>El juez del caso fue el doctor Guillermo Vargas Sandino y el jurado que lo conden\u00f3 estaba conformado por el doctor Rodolfo Morales Orozco, como presidente, doctor Agust\u00edn Alem\u00e1n Lacayo, doctor Donald Ar\u00e1uz Cisneros, doctor Douglas Amaya, doctor Juan Tenorio, Guillermo Cano y Jos\u00e9 Aguilar Tablada.<\/p>\n<p>El representante del Ministerio P\u00fablico fue el doctor Armando Berm\u00fadez Flores. Los defensores fueron los abogados Juan Manuel Guti\u00e9rrez, por Daniel Ortega y Guillermo Obreg\u00f3n Aguirre por Axel Somarriba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_34743\" aria-describedby=\"caption-attachment-34743\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150725-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34743\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/150725-2.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"471\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145615\/150725-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145615\/150725-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145615\/150725-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34743\" class=\"wp-caption-text\">Arriba, el jurado que conden\u00f3 a Ortega; abajo, izquierda, el fiscal acusando y a la derecha, los abogados defensores con los acusados: Ortega y Axel Somarriba.<\/figcaption><\/figure>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 428px; top: 9467px; opacity: 0.1;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El asesinato de un torturador, un juicio por el asalto a un banco y siete a\u00f1os y 42 d\u00edas preso son parte de la historia por contar de Daniel Ortega, que en esta ocasi\u00f3n Magazine reconstruye a trav\u00e9s de compa\u00f1eros, su testimonio y los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":34745,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[183,1654],"class_list":["post-34698","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-daniel-ortega","tag-historia-de-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34698","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34698"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34698\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53494,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34698\/revisions\/53494"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34745"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34698"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34698"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34698"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}