{"id":34823,"date":"2012-07-08T13:22:05","date_gmt":"2012-07-08T19:22:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=34823"},"modified":"2018-10-04T23:02:27","modified_gmt":"2018-10-04T23:02:27","slug":"el-maestro-morales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-maestro-morales\/","title":{"rendered":"El maestro Morales"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Detr\u00e1s de ese hombre malgeniado, grit\u00f3n y de cara dura est\u00e1 el verdadero Armando Morales. Uno que amaba cocinar, encerrarse en su estudio y que disfrutaba ser pap\u00e1. Un hombre que pens\u00f3 que vivir\u00eda 139 a\u00f1os, pero que lleg\u00f3 a los 84. Un retrato \u00edntimo del mejor pintor que ha parido Nicaragua<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>Granada. 13 de diciembre de 2010. El ascensor qued\u00f3 atorado con una ventana y \u00e9l dio la orden de quitarla. Se quit\u00f3, tal y como lo dijo, y de pronto, el enorme caj\u00f3n se vino abajo. Se desplom\u00f3 con \u00e9l adentro. Todos en su casa corrieron, pero no hab\u00eda qu\u00e9 hacer, su cuerpo hab\u00eda pagado aquella instrucci\u00f3n: seis fracturas.<\/p>\n<p>Ese fue el inicio del final de la vida del pintor nicarag\u00fcense Armando Morales. Ese d\u00eda cambi\u00f3 su vida y la de su familia.<\/p>\n<p>Hab\u00edan llegado a Nicaragua como quien regresa a la tierra prometida. Despu\u00e9s de pasar la mayor parte de su vida en el extranjero, decidi\u00f3 que \u00e9l, su esposa y sus dos hijos menores, Nicol\u00e1s y Andr\u00e9s, vivir\u00edan entre Granada y Miami. Ya estaba cansado de vivir en Europa, sobre todo en Madrid, donde se hab\u00eda instalado los \u00faltimos a\u00f1os. Y nunca le gust\u00f3 viajar en avi\u00f3n, les ten\u00eda miedo.<\/p>\n<p>Tras la ca\u00edda, lleg\u00f3 una extra\u00f1a tos, esa se uni\u00f3 con una alerta de c\u00e1ncer de pr\u00f3stata y pronto su cuerpo comenz\u00f3 a flaquear. Ni su esposa sabe con exactitud qu\u00e9 fue lo que pas\u00f3 ese 16 de noviembre de 2011, cuando muri\u00f3.<\/p>\n<p>Armando Morales es considerado el mejor pintor nicarag\u00fcense y uno de los m\u00e1s grandes de Am\u00e9rica Latina. Sus creaciones se han cotizado en cientos de miles de d\u00f3lares en las subastas y galer\u00edas de arte.<\/p>\n<p>Fue de pocas entrevistas, pero en las que ofreci\u00f3 se dibuja como un hombre serio, intimidante y de car\u00e1cter fuerte. \u00bfEra ese Armando Morales? Su hija Alejandra Morales; su segunda esposa, Mariana Ben\u00edtez; amigos y pintores arman, como un rompecabezas, la vida del m\u00e1s c\u00e9lebre pintor que ha tenido Nicaragua.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34828\" aria-describedby=\"caption-attachment-34828\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/137770-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34828\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/137770-1.jpg\" alt=\"Armando Morales \" width=\"700\" height=\"472\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145527\/137770-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145527\/137770-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145527\/137770-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34828\" class=\"wp-caption-text\">Cuando Morales se cas\u00f3 con Ben\u00edtez siempre le dijo que quer\u00eda dos hijos y una hija. Tuvieron dos hijos: Nicol\u00e1s y Andr\u00e9s.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en Granada, el 15 de enero de 1927. Hijo de Ad\u00e1n Morales, que se dedicaba al negocio de la ferreter\u00eda y de Teresa Sequeira que era ama de casa. Tuvo tres hermanos: Lilliam, Margarita y Carlos.<\/p>\n<p>Desde muy ni\u00f1o sinti\u00f3 amor por el dibujo y la pintura. Empez\u00f3 \u2014cuenta la familia\u2014 con una caja de colores que le prest\u00f3 la mayor de sus hermanas, Lilliam.<\/p>\n<p>Ten\u00eda apenas tres a\u00f1os cuando hizo su primer dibujo, un barco pintado al reverso de una postal. Un dibujo que guard\u00f3 en sus archivos hasta el \u00faltimo d\u00eda y que ahora es herencia de la familia.<\/p>\n<p>En las entrevistas que conced\u00eda, que fueron contadas, no hablaba de su ni\u00f1ez o lo hac\u00eda muy poco.<\/p>\n<p>En el 1996 en una entrevista publicada en El Semanario el periodista le pregunta c\u00f3mo se divert\u00eda cuando era ni\u00f1o. \u00c9l, escueto, sin adornos y como fastidiado, contest\u00f3: \u201cCon los juegos normales de todo chavalo. \u00bfC\u00f3mo te divert\u00edas t\u00fa? Jugabas beisbol, nadabas&#8230; Para ese tiempo yo ya pintaba\u201d.<\/p>\n<p>De lo que s\u00ed hablaba con sus amigos, su esposa, sus hijos, es del cari\u00f1o especial que sent\u00eda por su padre.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l me dec\u00eda que hac\u00eda muchos dibujos cuando era ni\u00f1o y algo que le emocionaba mucho hab\u00eda sido que cuando su padre muri\u00f3, supo que guardaba todos sus dibujos\u201d, cuenta Mariana Ben\u00edtez. Fueron varias \u2014recuerda Ben\u00edtez\u2014 las ocasiones que lo escuch\u00f3 decirle: \u201cMariana, mi papa era muy fr\u00edo, pero despu\u00e9s de que muri\u00f3 me di cuenta que de verdad nos quer\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Y era tan especial el cari\u00f1o hacia su progenitor que cuando su tercer hijo naci\u00f3, ese que llam\u00f3 Nicol\u00e1s, dijo que su padre hab\u00eda estado ah\u00ed, presente. El peque\u00f1o Nicol\u00e1s naci\u00f3 el mismo d\u00eda que el padre de Morales: 24 de junio. Con una diferencia de poco m\u00e1s de un siglo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Mariana Ben\u00edtez tiene 40 a\u00f1os. Es mexicana, tiene la piel blanca, los ojos peque\u00f1os y achinados y una sonrisa que transmite ternura. Es la segunda esposa de Armando Morales. Se casaron en el 2006. La primera esposa fue una inglesa, Rosemary Tessier, con la que se cas\u00f3 cuando ten\u00eda 37 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ben\u00edtez camina por los pasillos de su casa en Granada, un lugar grande, de pasillos anchos y piso cuadriculado, de ventanales inmensos donde los rayos del Sol se cuelan con confianza. Se siente el aire correr, se escucha el mecido de los \u00e1rboles, el canto de los p\u00e1jaros y el chillar de las chicharras. \u201cEsta casa es Armando Morales\u201d, dice Ben\u00edtez. La recorre mentalmente, los corredores, las puertas, las ventanas. \u201cEs que cada pedazo de esta casa es \u00e9l. \u00c9l hizo esta casa a su manera\u201d, insiste.<\/p>\n<p>Se conocieron en el 2003, \u00e9l planeaba una exposici\u00f3n y ella trabajaba como directora de una importante galer\u00eda en Monterrey, M\u00e9xico. A Ben\u00edtez le toc\u00f3 recibirlo, llevarlo a cenar con coleccionistas, pero esa noche, en esa cena, la mayor parte del tiempo conversaron solo los dos. Luego, \u00e9l la invit\u00f3 a Par\u00eds, donde viv\u00eda, luego la llev\u00f3 a trabajar con \u00e9l como asistente y entre pl\u00e1ticas se enamoraron.<\/p>\n<p>A ella la diferencia de edad, 43 a\u00f1os, no le import\u00f3. \u201cEra muy respetuoso, quiz\u00e1 nunca pens\u00f3 que se iba a enamorar de alguien tan joven. Yo s\u00e9 que antes de conocerlo, \u00e9l pintaba mujeres, modelos, a veces ten\u00eda alguna relaci\u00f3n con ellas, quiz\u00e1 una vida un poco desbaratadilla. Conmigo fue muy serio\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Le gustaban mucho los ni\u00f1os, por eso lo primero que dijo al casarse es que quer\u00eda tener tres. Dos varones y una mujer. Pero solo lograron dos varones. \u201cPara \u00e9l sus hijos eran intocables, que nadie pod\u00eda tocarles ni un dedo. Era muy ni\u00f1ero, cambiaba pa\u00f1ales, jugaba con ellos\u201d, recuerda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de sus primeros trazos en casa, se form\u00f3 en la Escuela de Bellas Artes con el maestro Rodrigo Pe\u00f1alba. Desde jovencito sus trabajos merecieron reconocimientos como el premio Ernest Wolf (1959) que lo ubicaba como \u201cEl Mejor Artista Latinoamericano\u201d.<\/p>\n<p>Pero Morales ten\u00eda claro lo que quer\u00eda, quer\u00eda estar en las grandes ligas de la pintura, competir con los mejores del mundo y sab\u00eda que Nicaragua no era el lugar para ese arranque. As\u00ed que aplic\u00f3 a la beca Guggenheim Foundation que lo llevar\u00eda a Nueva York, esa ciudad que han llamado \u201cla meca del arte contempor\u00e1neo\u201d.<\/p>\n<p>Iv\u00e1n Saballos, su amigo de toda la vida \u2014cuenta Joaqu\u00edn G\u00f3mez, tambi\u00e9n amigo suyo\u2014, fue quien le ayud\u00f3 a llenar los papeles de la beca e incluso, fue quien le compr\u00f3 el saco con el que m\u00e1s tarde viajar\u00eda a Estados Unidos. As\u00ed, siendo un veintea\u00f1ero Armando Morales viaj\u00f3 al pa\u00eds del norte y pronto, sus creaciones lo llevaron a montar exposiciones en toda Am\u00e9rica y Europa, donde vivi\u00f3 gran parte de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Malhumorado, iracundo, extra\u00f1o, impaciente, hura\u00f1o, malgeniado, loco. A Armando Morales lo han tachado de todo eso. Y hay algo de verdad en ello. \u201cDec\u00eda puras maldiciones cuando se enojaba. Era un hombre que pod\u00eda dar mucho miedo a los dem\u00e1s. Ten\u00eda un temperamento bastante fuerte\u201d, reconoce Ben\u00edtez.<\/p>\n<p>Que si alguien llegaba tarde, que si un periodista le hac\u00eda una pregunta que \u00e9l consideraba idiota, que si la se\u00f1ora que le trabajaba le botaba una lata de sardina usada que \u00e9l quer\u00eda, que si le dec\u00edan maestro, que si&#8230; algo. \u201cLe encantaba pelear\u201d, recuerda Joaqu\u00edn G\u00f3mez.<\/p>\n<p>Alejandra Morales (hija del primer matrimonio) bien sabe todo lo que la gente dice de su padre y de su car\u00e1cter. \u201cEso es verdad, pero siempre ten\u00eda una raz\u00f3n. \u00c9l ten\u00eda normas, disciplina, convicci\u00f3n. Yo creo que mi pap\u00e1 utilizaba la ira como un t\u00f3nica. La adrenalina de la ira siempre le dio energ\u00eda. Su hermano y hermanas eran igual. Mi hermano Sebasti\u00e1n y yo somos iguales\u201d.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s de esa faceta, quiz\u00e1 la m\u00e1s visible, hab\u00eda un Armando Morales cari\u00f1oso, sentimental. Uno que pintaba junto con sus hijos, que caminaba con ellos por el lago de Granada, que les daba pacha o que los mec\u00eda en una silla hasta dormirlos. Uno que le cocinaba a su esposa y a quien le contaba sus secretos m\u00e1s \u00edntimos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n era taca\u00f1o. No le gustaba comprar ropa ni zapatos. \u201cLe gustaban las cosas viejas y maltratadas. Se pod\u00eda pasar cien a\u00f1os con un par de zapatos. A los zapatos rotos solo les pon\u00eda un pedazo de tape y as\u00ed se los pon\u00eda, si se le ca\u00eda un bot\u00f3n igual le pon\u00eda tape. El consumismo le molestaba\u201d, dice Ben\u00edtez.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n era ocurrente. A sus dos hijos menores, Nicol\u00e1s y Andr\u00e9s, los bautiz\u00f3 con siete nombres cada uno. Guadalupe, Jos\u00e9, Mar\u00eda, Ad\u00e1n, Felipe&#8230; Las cazuelas, luego de lavarlas, en lugar de usar un trapo, para secarlas las pon\u00eda al fuego. Y a los muebles de su casa les pon\u00eda nombres.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n le gustaba la cocina. Y el whisky. Eso lo relajaba, dec\u00eda. Ben\u00edtez recuerda sus platos igual que sus cuadros. \u201cEra divertido. Hac\u00eda pollo, le echaba un pu\u00f1o de guisantes, zanahorias, y le quedaba como un cuadro. Todo lo aventaba a la paila, es como que estaba pintando\u201d. \u201cEra un excelente cocinero, pero no muy sano porque todo lo hac\u00eda frito\u201d, recuerda su hija Alejandra.<\/p>\n<figure id=\"attachment_34829\" aria-describedby=\"caption-attachment-34829\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/137771-2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34829\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/137771-2.jpg\" alt=\"Armando Morales junto a sus cuatro hijos\" width=\"700\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145526\/137771-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145526\/137771-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145526\/137771-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34829\" class=\"wp-caption-text\">Armando Morales junto a sus cuatro hijos: Alejandra, Sebasti\u00e1n, Nicol\u00e1s y Andr\u00e9s.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Desorden. Mujeres desnudas caminando en el cuarto. Brochas. Pinceles. Colores. Olor a aceite de pintura. Un hombre que observa. As\u00ed recuerda Joaqu\u00edn G\u00f3mez el estudio de Armando Morales en Par\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cEra un desastre. \u00c9l dorm\u00eda en el suelo con una manta roja que ten\u00eda una flecha blanca que apuntaba a la cabeza para saber c\u00f3mo se la pon\u00eda. La cocina era suc\u00edsima\u201d, dice.<\/p>\n<p>Ah\u00ed viv\u00eda Morales. Su estudio era su casa. Pasaba horas trabajando, enclaustrado. No hab\u00eda fines de semana, fiestas, reuniones. Su vida era pintar.<\/p>\n<p>De ese lugar tan particular salieron grandes creaciones: sus famosas selvas, mujeres, caballo, el lago de Granada.<\/p>\n<p>De su obra, los expertos dicen que Armando Morales ten\u00eda un don que muy pocos logran, pintar de memoria. \u201c\u00c9l se sent\u00eda muy orgulloso que pintaba las selvas de memoria\u201d, recuerda Ben\u00edtez. Y bien podr\u00eda estar con su brocha frente a una iglesia \u2014cuenta Joaqu\u00edn G\u00f3mez\u2014, pero pintando una selva. \u201cSu mente era como una computadora. Pod\u00eda pintar mujeres, caballos, bicicletas desde cualquier \u00e1ngulo, \u00e9l pod\u00eda mover la imagen en su cabeza\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s por eso cuidaba tanto lo que ve\u00eda. Ben\u00edtez recuerda que una vez lo llev\u00f3 a una enorme tienda en Par\u00eds. Morales sali\u00f3 vociferando. \u201cT\u00fa tienes la culpa, toda esta basura va a entrar a mi cerebro, no sab\u00e9s lo grave que es esto\u201d, la culp\u00f3.<\/p>\n<p>Ella se qued\u00f3 asustada y solo pens\u00f3: \u201cEste hombre est\u00e1 loco\u201d. Tiempo despu\u00e9s entendi\u00f3 aquella reacci\u00f3n. \u201c\u00c9l era un artista completo, cuidaba lo que le\u00eda, ve\u00eda, o\u00eda y platicaba\u201d. El propio Morales lo explic\u00f3 en el 2005. \u201cPrefiero evitar situaciones de la vida cotidiana, ver televisi\u00f3n o leer los peri\u00f3dicos. Tengo un almac\u00e9n de im\u00e1genes y cuanto m\u00e1s limpio est\u00e9 de basura, m\u00e1s probable es que las ideas \u00fatiles permanezcan all\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>No le gustaba que le llamaran genio, ni maestro y tampoco que dijeran que \u00e9l era para la pintura lo mismo que Rub\u00e9n Dar\u00edo para las letras. Sab\u00eda que era grande, dice Joaqu\u00edn G\u00f3mez, pero esas palabras que al o\u00eddo suenan tan rimbombantes, tan dibujadas, tan aduladoras las detestaba.<\/p>\n<p>Pero Armando Morales s\u00ed fue uno de los grandes. S\u00ed, es el mejor pintor que hasta ahora ha dado Nicaragua. S\u00ed, es uno de los mejores de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>El pintor mexicano Emiliano Gironella Parra asegura que \u201cArmando es sin duda uno de los grandes pintores latinoamericanos, un gran conocedor de la t\u00e9cnica del \u00f3leo y de la gente que m\u00e1s respeta la anatom\u00eda\u201d. Para \u00e9l, dice Gironella, es el \u00fanico artista que ha conocido que pasaba diez o 12 horas continuas en el estudio. \u201cY eso merece un gran respecto\u201d, dice.<\/p>\n<p>\u201cArmando Morales ha sido el mejor pintor de Nicaragua y Centroam\u00e9rica y forma parte de los grandes maestros del arte latinoamericano\u201d, coincide Mar\u00eda Dolores Torres, historiadora del arte.<\/p>\n<p>Sus pinturas se han cotizado muy bien en las subastas y las galer\u00edas de arte como Sotheby\u2019s y Christie\u2019s. Su pintura Selva (1987) fue vendida en Sotheby\u2019s en 420 mil d\u00f3lares.<\/p>\n<p>En la entrevista publicada en El Semanario el pintor se refiri\u00f3 a sus cuadros vendidos en miles de d\u00f3lares. \u201cEn una subasta se vendi\u00f3 uno en 420 mil d\u00f3lares. He vendido otros en 380 mil en galer\u00eda, que a mi juicio es m\u00e1s meritorio. A veces me quedo perplejo porque me ponen en un pedestal, pero luego veo que los dem\u00e1s son una caterva de malos pintores, entonces es l\u00f3gico que est\u00e9 a la cabeza\u201d. Joaqu\u00edn G\u00f3mez cuenta que Morales siempre se dec\u00eda que no era tan bueno y lo que ocurr\u00eda es que \u201clos otros son peores\u201d.<\/p>\n<p>Sobre su pintura se ha dicho mucho. Grandes escritores han escrito sobre \u00e9l y su trabajo.<\/p>\n<p>El colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez escribi\u00f3: \u201cMorales es capaz de pintar cualquier cosa, cualquier instante, cualquier sentimiento, sin someterlo a la servidumbre de ninguna moda\u201d.<\/p>\n<p>El escritor Carlos Fuentes, por su parte, lo retrat\u00f3 as\u00ed: \u201cMorales pinta con los materiales del sue\u00f1o para indicarnos, adem\u00e1s, que cada gran pintura es algo que nunca hab\u00eda ocurrido antes. No refleja al mundo: crea al mundo. Armando Morales es un realista que ba\u00f1a la realidad en sue\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Dolores Torres explica que como pintor \u201cse mueve entre la figuraci\u00f3n y la abstracci\u00f3n. En Nueva York se define por trabajos abstractos sumamente racionales donde no hay elementos referenciales ni narrativos y, simult\u00e1neamente, junto a los Ferryboat pinta sus geniales Tauromaquias y la serie de Guerrilleros muertos entre 1958 y 1961. En estos \u00faltimos, no olvida el contexto hist\u00f3rico de Nicaragua que luego retomar\u00e1 en la d\u00e9cada de 1980 con La Saga de Sandino. Alrededor de 1968 inicia su paso a la figuraci\u00f3n, sin alejarse de la modernidad, incorporando lo cl\u00e1sico a la pintura moderna. Ya en la d\u00e9cada de 1970 crece su fama a nivel internacional y no solo internacionaliza la pintura nicarag\u00fcense sino tambi\u00e9n los paisajes lacustres de Granada, \u201csu almac\u00e9n de recuerdos\u201d.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-34823 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-maestro-morales\/attachment\/137771-3\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-34830\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg 100w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145525\/137771-3.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34830'>\n\t\t\t\tSiendo un veintea\u00f1ero se gan\u00f3 la beca Guggenheim para estudiar en Nueva York. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-maestro-morales\/attachment\/137771-4\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145524\/137771-4.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-34831\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145524\/137771-4.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145524\/137771-4.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145524\/137771-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145524\/137771-4.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145524\/137771-4.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145524\/137771-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145524\/137771-4.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34831'>\n\t\t\t\tImagen de su primera comuni\u00f3n. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/perfil\/el-maestro-morales\/attachment\/137771-5\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145523\/137771-5.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-34832\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145523\/137771-5.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145523\/137771-5.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145523\/137771-5.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145523\/137771-5.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145523\/137771-5.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145523\/137771-5.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34832'>\n\t\t\t\tDesde muy joven vivi\u00f3 en Par\u00eds, Londres, Nueva York. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Alejandra Morales lo recuerda frente a las canvas, sosteniendo en una mano la brocha y en la otra la paleta, con Bach de fondo. Mariana Ben\u00edtez lo recuerda cocinando, jugando con los peque\u00f1os, metido en su estudio. Eso es lo que les queda, los recuerdos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la ca\u00edda en el ascensor, en Granada, Armando Morales no logr\u00f3 volver a ser el mismo. Andaba en silla de ruedas y luego le empez\u00f3 una tos y ten\u00eda una alerta de c\u00e1ncer que nunca se trat\u00f3. \u201cLe dieron antibi\u00f3tico muy fuerte por muchos d\u00edas y de ah\u00ed vi un cambio completamente. Eso fue en agosto. Un cambio en su \u00e1nimo. Me dijo que estaba s\u00faper molesto porque no le gustaba la injusticia. En sus adentros sent\u00eda que por m\u00e1s que iba a luchar no iba a ser su vida como antes\u201d, recuerda Ben\u00edtez.<\/p>\n<p>La \u00faltima vez que Alejandra Morales vio a su pap\u00e1, cuenta que ya no pintaba y tampoco com\u00eda. \u201cSab\u00eda que su tiempo estaba limitado. Sab\u00eda que no iba a vivir los 139 a\u00f1os que siempre nos dijo\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 de pintar, los trazos no eran fuertes como antes y se le comenzaban a olvidar algunas cosas. \u201cMe dec\u00eda \u2018quiero que sep\u00e1s que si me pasa algo te quiero mucho\u2019 y \u00e9l no era mucho de decir eso\u201d, dice Ben\u00edtez con la voz entrecortada.<\/p>\n<p>Morales tuvo un sangrado por el que lo llevaron a un hospital en la capital donde le dijeron que ten\u00eda met\u00e1stasis. \u201cYo no cre\u00eda, no quer\u00eda aceptar, entonces dije que nos \u00edbamos para Miami. All\u00e1, lo met\u00ed al hospital ya no s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3, se vino abajo rapid\u00edsimo y tampoco me qued\u00f3 claro qu\u00e9 fue lo que pas\u00f3, si fue el c\u00e1ncer, no creo, pero no resisti\u00f3\u201d, asegura.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana del 16 de noviembre de 2011 Mariana Ben\u00edtez se acurruc\u00f3 a su esposo. \u00c9l estaba en Cuidados Intensivos y ten\u00eda puesta una m\u00e1scara de ox\u00edgeno. Ella, al o\u00eddo le rezaba un Padre Nuestro y un Ave Mar\u00eda cuando sinti\u00f3 que dej\u00f3 de respirar. No lleg\u00f3 a los 139 a\u00f1os que le hizo alguna vez creer a su esposa y a sus hijos que vivir\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Su amor por Nicaragua<\/strong><\/p>\n<p>En sus cuadros se ven las selvas nicarag\u00fcenses, esas mujeres que se ba\u00f1an en el lago, escenas, momentos, retratos de Nicaragua, de Granada.<br \/>\nArmando Morales, a pesar de pasar gran parte de su vida en el extranjero, era un hombre muy conectado con su pa\u00eds. \u201cDonde quiera que viviera tra\u00eda a su tierra. Lo \u00fanico que pintaba eran los recuerdos nost\u00e1lgicos de las selvas, de su pueblo\u201d, dice el pintor mexicano Emiliano Gironella Parra, quien vivi\u00f3 unos meses en la casa de Morales en Par\u00eds.<br \/>\n\u201cArmando era nica nica, le encantaba Nicaragua, solo de eso te hablaba. Se acordaba mucho de la vieja Managua. Todo era de Nicaragua, viv\u00eda en Nicaragua aunque estuviera en otro pa\u00eds\u201d, cuenta su amigo Joaqu\u00edn G\u00f3mez.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 451px; top: 6855px; opacity: 0.1;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Detr\u00e1s de ese hombre malgeniado, grit\u00f3n y de cara dura est\u00e1 el verdadero Armando Morales. Uno que amaba cocinar, encerrarse en su estudio y que disfrutaba ser pap\u00e1. Un hombre que pens\u00f3 que vivir\u00eda 139 a\u00f1os, pero que lleg\u00f3 a los 84. Un retrato \u00edntimo del mejor pintor que ha parido Nicaragua<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":34827,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[15,26],"tags":[],"class_list":["post-34823","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-perfil","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34823","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34823"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34823\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44859,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34823\/revisions\/44859"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34827"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34823"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34823"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34823"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}