{"id":34836,"date":"2010-10-14T14:46:10","date_gmt":"2010-10-14T20:46:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=34836"},"modified":"2020-10-14T13:20:19","modified_gmt":"2020-10-14T19:20:19","slug":"che-angel-o-demonio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/che-angel-o-demonio-2\/","title":{"rendered":"Che: \u00bf\u00c1ngel o demonio?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">A 45 a\u00f1os de su muerte, Ernesto \u201cChe\u201d Guevara sobrevive como uno de los \u00edconos m\u00e1s pol\u00e9micos del siglo XX. Venerado por algunos y detestado por otros. M\u00edtico revolucionario o asesino. Mat\u00f3 u orden\u00f3 la muerte de casi dos mil personas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Arlen Cerda<\/strong><\/p>\n<p>Acomodaron su cad\u00e1ver sobre una pileta en el jard\u00edn del Hospital Nuestro Se\u00f1or de Malta de Vallegrande, en el suroriente de Bolivia. Ten\u00eda el torso desnudo, la cabeza en alto apoyada sobre un trozo de tabla y los ojos pardos tan abiertos que el revolucionario de origen argentino Ernesto \u201cChe\u201d Guevara \u2014asesinado cinco horas antes en una aldea cercana\u2014 daba la impresi\u00f3n de estar vivo.<\/p>\n<p>La imagen de su cuerpo acribillado por las balas en el pecho y los brazos le dio la vuelta al mundo y, seg\u00fan relatos posteriores, los curiosos que llegaron a ver su cad\u00e1ver \u2014sobre todo las mujeres\u2014 le atribuyeron un extraordinario parecido con Jesucristo y tomaron partes de su cabello como amuletos. Con una inyecci\u00f3n de grandes cantidades de formaldeh\u00eddo, para evitar su descomposici\u00f3n, el cad\u00e1ver del Che (1928-1967), un joven m\u00e9dico aventurero que se hab\u00eda convertido en un mito al contribuir al triunfo de la Revoluci\u00f3n cubana (1959), fue expuesto durante dos d\u00edas, para que no quedara duda de que estaba muerto.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n oficial \u2014m\u00e1s tarde desmentida\u2014 fue que quien para entonces intentaba iniciar una revoluci\u00f3n armada en Bolivia y estaba circulado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, hab\u00eda muerto en combate el d\u00eda anterior (9 de octubre de 1967) en un lugar conocido como Quebrada del Yuro.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de exponer su cad\u00e1ver, los oficiales del Ej\u00e9rcito boliviano recibieron la orden de \u201cdesaparecerlo\u201d. Realizaron dos m\u00e1scaras mortuorias, tomaron sus huellas digitales y le cortaron las manos para guardar otra prueba de su muerte. Sus restos, junto con los de otros seis combatientes que lo acompa\u00f1aban, fueron depositados en una fosa com\u00fan secreta, descubierta casi treinta a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u201c\u2026Quisieron negarle una tumba que se convirtiera en un lugar de homenajes p\u00fablicos. Esperaban que la desaparici\u00f3n pusiera fin al mito del Che Guevara\u201d, escribi\u00f3 al respecto el periodista norteamericano Jon Lee Anderson, en la biograf\u00eda <em>Che: Una vida revolucionaria<\/em>, de 1997. \u201cSucedi\u00f3 \u2014reflexiona\u2014 todo lo contrario: el mito del \u201cChe\u201d se difundi\u00f3 y extendi\u00f3 sin que nadie pudiera controlarlo (\u2026) Si el cuerpo del \u201cChe\u201d hab\u00eda desaparecido, su esp\u00edritu estaba vivo; estaba en ninguna parte y en todas\u201d.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s se sospech\u00f3 entonces que su imagen ser\u00eda pintada en camisetas, llaveros, tazas, mochilas y murales como \u00edcono revolucionario y hasta s\u00edmbolo de rebeld\u00eda entre j\u00f3venes que nacieron mucho despu\u00e9s de su muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Un olvidado deportista de la lucha libre mexicana podr\u00eda haber borrado de la historia al m\u00edtico Che Guevara. Su nombre era Arsacio Vanegas (1922-2001), aunque en el mundo de la lucha libre lo conoc\u00edan m\u00e1s como el Kid. A principios de agosto, la revista peruana <em>Etiqueta Negra<\/em> revel\u00f3 su historia.<\/p>\n<p>Su encuentro decisivo con Guevara fue durante una ma\u00f1ana de entrenamiento militar en M\u00e9xico, antes de que el argentino partiera a bordo del yate Granma con los hermanos Fidel y Ra\u00fal Castro y otros exiliados cubanos \u201cbarbudos\u201d para iniciar una revoluci\u00f3n armada contra el dictador Fulgencio Batista, en Cuba.<\/p>\n<p>Fidel Castro le encarg\u00f3 al Kid el entrenamiento de un grupo de hombres que lo acompa\u00f1ar\u00edan en su revoluci\u00f3n, entre ellos ese argentino de 28 a\u00f1os, estatura promedio, delgado, blanco y de cabello negro que Castro hab\u00eda invitado a participar como m\u00e9dico del grupo.<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana de invierno, en 1956, los hombres caminaban sobre uno de los cerros donde entrenaban al norte de la Ciudad de M\u00e9xico. Para que se acostumbraran a la dureza de la selva y el peso de las municiones, el Kid Vanegas los obligaba a cargar mochilas llenas de piedras y un palo que deb\u00edan maniobrar como si fuera una ametralladora Johnson.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando el Kid se percat\u00f3 de que el argentino se hab\u00eda quedado rezagado y respiraba con dificultad. El Kid se acerc\u00f3 a Guevara y descubri\u00f3 un inhalador en su mano. Nadie del grupo, mucho menos los hermanos Castro, sab\u00edan que el argentino padec\u00eda de asma.<\/p>\n<p>\u00c1ngel Cede\u00f1o, sobrino de Vanegas, dijo a <em>Etiqueta Negra<\/em> que, seg\u00fan su t\u00edo, Guevara le pidi\u00f3 que no le contara a nadie del incidente. \u201cMi t\u00edo se sorprendi\u00f3 de verlo (\u2026) Si no digo nada \u2014le dijo m\u00e1s tarde\u2014, yo ser\u00e9 el culpable de lo que te pase\u201d. Guevara se lo rog\u00f3 y el Kid no le dijo a nadie. Semanas despu\u00e9s el argentino parti\u00f3 hacia Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_34843\" aria-describedby=\"caption-attachment-34843\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/144144-3.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34843\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/144144-3.jpg\" alt=\"Ernesto &quot;Che&quot; Guevara\" width=\"700\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145515\/144144-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145515\/144144-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145515\/144144-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34843\" class=\"wp-caption-text\">Inmortalizado. En marzo de 1960, Alberto D\u00edaz (Korda) logr\u00f3 la foto m\u00e1s famosa del Che. De ah\u00ed el artista irland\u00e9s Jim Fitzpatrick cre\u00f3 una imagen de dos colores, convertida en el \u00edcono gr\u00e1fico m\u00e1s famoso del siglo XX.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Antes de iniciar su aventura militar en las monta\u00f1as de Cuba, Ernesto Guevara ya hab\u00eda usado un uniforme militar, como el que desde entonces lo distinguir\u00eda por el resto de su vida, pero entonces ni siquiera le interesaba la pol\u00edtica y su objetivo principal era salir de Argentina para \u201cconocer el mundo\u201d.<\/p>\n<p>El traje militar que vest\u00eda el 7 de julio de 1953, cuando parti\u00f3 en tren junto a su amigo Carlos \u201cCalica\u201d Ferrer, para iniciar el que ser\u00eda su segundo viaje por Suram\u00e9rica, era un regalo de su hermano Roberto, quien s\u00ed hab\u00eda cumplido el servicio militar en Argentina, a diferencia de \u00e9l que fue rechazado por la deficiencia f\u00edsica causada por el asma que padec\u00eda desde los dos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Para entonces, Ernestito o Tet\u00e9 \u2014como lo llamaban sus familiares y amigos para distinguirlo de su padre, Ernesto Guevara Lynch\u2014 se mofaba entre sus amigos diciendo que \u201cpara variar\u201d en esa ocasi\u00f3n sus \u201cpulmones de mierda hab\u00edan hecho algo bien\u201d.<\/p>\n<p>Cuando parti\u00f3, su destino era Venezuela. Su objetivo: instalarse all\u00e1 en un consultorio junto a su amigo Alberto Granado, con quien hab\u00eda realizado el primer viaje por Suram\u00e9rica, un a\u00f1o atr\u00e1s. \u201cAh\u00ed \u00edbamos a trabajar un poco y luego seguir\u00edamos rumbo a Europa. Ernesto hablaba de llegar hasta la India. Yo ya me miraba en Par\u00eds\u201d, recuerda su amigo Calica, en entrevistas sobre su compa\u00f1ero de viaje.<\/p>\n<p>Si Guevara hubiera querido, perfectamente se hubiera podido quedar a trabajar en Argentina. Mientras rend\u00eda sus \u00faltimos ex\u00e1menes para recibirse como m\u00e9dico, tambi\u00e9n hab\u00eda empezado a colaborar en la cl\u00ednica de alergias del doctor Salvador Pisani, quien adem\u00e1s lo atend\u00eda por sus ataques de asma.<\/p>\n<p>Al recibirse, Pisani le ofreci\u00f3 un trabajo remunerado, un apartamento en la cl\u00ednica y un futuro como investigador m\u00e9dico, pero Ernesto se neg\u00f3.<\/p>\n<p>A Mafalda, la hermana del doctor Pisani, le dijo: \u201cNo quiero atarme a una sola cosa. Quiero conocer el mundo\u201d. Quienes lo conocieron a \u00e9l m\u00e1s de cerca dicen que lo de aventurero nunca se le quit\u00f3. Fue quiz\u00e1 ese deseo de aventura, sumado a su propuesta de reproducir otras revoluciones armadas en Am\u00e9rica Latina, lo que despu\u00e9s de Cuba lo condujo finalmente hasta las monta\u00f1as de Bolivia, mientras la CIA ya le pisaba los talones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Lejos del mito cultivado en torno a su figura de guerrillero infatigable o del revolucionario apuesto y sonriente con mirada enigm\u00e1tica, pocas veces Ernesto Guevara causaba una buena primera impresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde que era adolescente, su aspecto siempre fue desali\u00f1ado y hasta sucio. Entre sus amigos se gan\u00f3 el sobrenombre del Chancho, que asum\u00eda sin problemas y hasta buen humor.<\/p>\n<p>En su c\u00edrculo frecuente de la clase media alta de Argentina, donde todos procuraban cuidar su aspecto, \u00e9l gustaba de una camiseta de apariencia gris, pero originalmente blanca, a la que \u00e9l mismo bautiz\u00f3 como \u201cla semanera\u201d, porque la usaba casi a diario, pero solo la lavaba una vez a la semana.<\/p>\n<p>Durante su participaci\u00f3n guerrillera, los cubanos tambi\u00e9n resintieron su falta de aseo y su fama de despreocupaci\u00f3n por la higiene aument\u00f3. A\u00f1os despu\u00e9s, en las monta\u00f1as bolivianas, registr\u00f3 en su diario el r\u00e9cord de cumplir seis meses sin ba\u00f1arse.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, Guevara siempre se las arreglaba para destacar por su personalidad.<\/p>\n<p>Debido al asma que padeci\u00f3 desde peque\u00f1o, se acostumbr\u00f3 a pasar largos ratos leyendo y en su juventud aprovech\u00f3 ese conocimiento para recitar poes\u00eda a sus enamoradas o soltar alg\u00fan comentario o broma filosa en medio de alguna conversaci\u00f3n de la que a veces parec\u00eda ausente.<\/p>\n<p>Un amigo, Andro Herrero, recuerda a Guevara como \u201cun tipo muy particular\u201d.<\/p>\n<p>\u201cA veces parec\u00eda inexpresivo y su actitud era casi desagradable. Pero eso se deb\u00eda al asma, el esfuerzo de respirar lo obligaba a crisparse y parec\u00eda duro. Pero despu\u00e9s se relajaba y sus ojos sonre\u00edan; se arrugaban las comisuras de sus labios\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Herrero fue parte del grupo que junto con Ricardo Rojo, Oscar Valdovinos y Gualo Garc\u00eda, conoci\u00f3 a Guevara en una pensi\u00f3n de Guayaquil, Ecuador, y lo invitaron a seguir con ellos un viaje a Guatemala, donde \u2014le dijeron\u2014 pod\u00eda conocer de cerca el desarrollo de una reciente revoluci\u00f3n de izquierda que desafiaba la pol\u00edtica estadounidense y luchaba por su supervivencia en un drama que promet\u00eda ser decisivo para el resto de Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u201cSin pensarlo dos veces, Ernesto olvid\u00f3 todos sus planes, arroj\u00f3 sus promesas por la borda y acept\u00f3 la invitaci\u00f3n\u201d, asegura el periodista Jon Lee Anderson, quien incluye los detalles de esta relaci\u00f3n en su obra sobre quien a\u00fan entonces solo era un aventurero m\u00e9dico argentino.<\/p>\n<p>Fue tras su paso por Guatemala, y su intento de sumarse a su campa\u00f1a revolucionaria, que Guevara adquiri\u00f3 inter\u00e9s en la participaci\u00f3n pol\u00edtica de la que antes hab\u00eda rehuido.<\/p>\n<p>Luego, su encuentro en M\u00e9xico con el l\u00edder revolucionario Fidel Castro lo termin\u00f3 involucrando en una aventura que elev\u00f3 su nueva causa comunista a un nivel tal que entonces el argentino preocupaba m\u00e1s a los Estados Unidos que el mismo Fidel Castro.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_34838\" aria-describedby=\"caption-attachment-34838\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/144145-2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34838\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/144145-2.jpg\" alt=\"Durante la revoluci\u00f3n y el establecimiento del nuevo r\u00e9gimen cubano, Ernesto \u201cChe\u201d Guevara no gozaba de la confianza absoluta\" width=\"700\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145519\/144145-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145519\/144145-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145519\/144145-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34838\" class=\"wp-caption-text\">Durante la revoluci\u00f3n y el establecimiento del nuevo r\u00e9gimen cubano, Ernesto \u201cChe\u201d Guevara no gozaba de la confianza absoluta del Movimiento 26 de Julio y el gobierno de Estados Unidos lo consideraba como un l\u00edder muy peligroso. La prensa af\u00edn a Fulgencio Batista dec\u00eda que \u00e9l era un mercenario y comunista radical.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Guevara y Castro se conocieron el 7 de julio de 1955. Semanas despu\u00e9s, Ernesto escribi\u00f3 en su diario: \u201cUn acontecimiento pol\u00edtico es haber conocido a Fidel Castro, el revolucionario cubano, muchacho joven, inteligente, muy seguro de s\u00ed mismo y de extraordinaria audacia; creo que simpatizamos mutuamente\u201d.<\/p>\n<p>Para entonces, Castro ya le hab\u00eda ofrecido que se uniera a su movimiento guerrillero y \u00e9l acept\u00f3 sin vacilar. Ser\u00eda el m\u00e9dico del grupo y apenas era el intento de iniciar una revoluci\u00f3n, pero el argentino confes\u00f3 en su diario que ese era el tipo de causa que andaba buscando.<\/p>\n<p>A vista de todos, era obvio que las personalidades de ambos eran diferentes. \u201cEn grupo, mientras Guevara tend\u00eda a apartarse, observar y escuchar, el genio obligaba a Castro a imponerse y hacerse reconocer como la autoridad sobre el asunto en discusi\u00f3n, fuera historia, pol\u00edtica o ganader\u00eda\u201d, asegura Anderson.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el periodista, \u201cdebido a su asma Guevara era penosamente consciente de sus limitaciones f\u00edsicas, mientras Castro, hombre robusto, no reconoc\u00eda ninguna en su propia constituci\u00f3n\u2026 Su anhelo (el de Guevara) era la camarader\u00eda, no la conducci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, Anderson asegura que Guevara y Castro tambi\u00e9n ten\u00edan bastante en com\u00fan.<\/p>\n<p>\u201cCuando se conocieron, cada uno hab\u00eda intentado \u2014vanamente\u2014 participar en los sucesos hist\u00f3ricos de su \u00e9poca y reconoc\u00edan la misma n\u00e9mesis: Estados Unidos (\u2026) Ambos eran hijos sumamente mimados de familias grandes; descuidados de su aspecto personal, eran sexualmente voraces, pero subordinaban las relaciones a las metas que se impon\u00edan. (Adem\u00e1s) ambos estaban imbuidos en el machismo latino; la creencia en la debilidad innata de las mujeres, el desprecio por los homosexuales, la admiraci\u00f3n por los hombres valientes y arrojados. Pose\u00edan una voluntad de hierro y un sentido exagerado de la propia misi\u00f3n en la vida. Y por \u00faltimo, los dos quer\u00edan hacer revoluciones\u201d, resume el periodista.<\/p>\n<p>Sin embargo, pronto la CIA pensar\u00eda que Guevara \u2014para entonces un comunista confeso\u2014 era un tipo m\u00e1s peligroso que Castro. De hecho, cuando Castro ya se hab\u00eda instalado por las armas en el poder se lleg\u00f3 a reunir con las autoridades estadounidenses, mientras Guevara engordaba su expediente en la CIA, que se dice era el m\u00e1s extenso al a\u00f1o de su muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A finales del siglo XVIII, Espa\u00f1a orden\u00f3 la construcci\u00f3n de una fortaleza sobre una loma en la entrada de la bah\u00eda de La Habana. En diez hect\u00e1reas de extensi\u00f3n se levant\u00f3 la obra con amplios muros dise\u00f1ados para soportar grandes cargas artilleras desde el mar o la tierra. Equipada al m\u00e1ximo, la fortaleza pod\u00eda albergar hasta 120 ca\u00f1ones y otras 120 piezas de artiller\u00eda menor y recibi\u00f3 el nombre de San Carlos de La Caba\u00f1a. El objetivo era la defensa contra posibles invasiones piratas, pero termin\u00f3 siendo utilizada como cuartel general de las tropas espa\u00f1olas, hasta el fin de la colonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fernando D\u00edaz Villanueva, otro bi\u00f3grafo de Guevara, asegura que \u201cdos siglos de pl\u00e1cida vida castrense\u201d, en esa vieja fortaleza, \u201cse vieron interrumpidos\u201d cuando el Che \u2014como le apodaron los cubanos a Guevara por la costumbre argentina de usar esa palabra para llamar a una persona\u2014 \u201cfranque\u00f3 su puerta principal a bordo de un Chevrolet de color verde\u201d para hacerse cargo del \u201cjuicio y castigo a muerte\u201d a los miembros, amigos o adeptos del r\u00e9gimen de Batista.<\/p>\n<p>El entonces ya comandante guerrillero \u2014un cargo que inicialmente solo tuvieron Fidel Castro y \u00e9l\u2014 ya hab\u00eda cultivado una reputaci\u00f3n de estricto en la aplicaci\u00f3n de disciplina, un guerrillero audaz y temerario que como l\u00edder desconfiaba de los nuevos reclutas y odiaba a los cobardes.<\/p>\n<p>La primera vez que Guevara ejecut\u00f3 a alguien fue a principios de la lucha guerrillera en las monta\u00f1as de Sierra Maestra. Se trat\u00f3 del colaborador Eutimio Guerra, a quien hab\u00edan descubierto como sopl\u00f3n del Ej\u00e9rcito de Batista. Fidel Castro, decepcionado y molesto, orden\u00f3 que lo mataran, pero nadie se atrev\u00eda a ejecutar la orden. En su diario, Guevara relat\u00f3 el hecho con asombrosa frialdad.<\/p>\n<p>\u201cLa situaci\u00f3n era inc\u00f3moda para la gente y para \u00e9l (Eutimio) de modo que acab\u00e9 el problema d\u00e1ndole en la sien derecha un tiro de pistola .32, con orificio de salida en el temporal derecho. Boque\u00f3 un rato y qued\u00f3 muerto\u201d.<\/p>\n<p>El autor de la ejecuci\u00f3n de Guerra jam\u00e1s se hab\u00eda revelado hasta entonces, casi cuatro d\u00e9cadas despu\u00e9s, cuando el periodista Jon Lee Anderson tuvo acceso a documentos in\u00e9ditos del Che, con la colaboraci\u00f3n de su viuda Aleida March.<\/p>\n<p>Campesinos, soldados de Batista, rebeldes \u201ctraidores\u201d o \u201csoplones\u201d fueron ejecutados en Sierra Maestra, durante esa guerra, con la aprobaci\u00f3n, orden o participaci\u00f3n del Che, cuya columna lleg\u00f3 a destacarse como la m\u00e1s violenta, bajo sus estrictas reglas de disciplina y \u201clealtad\u201d a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando el r\u00e9gimen \u201crevolucionario\u201d estaba acusado de realizar fusilamientos en la antigua fortaleza de La Caba\u00f1a, que \u00e9l ten\u00eda a cargo, el guerrillero justific\u00f3 ante la misma Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU), en 1964: \u201cFusilamientos, s\u00ed. Hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEntre los meses de enero y marzo de 1959, Ernesto Guevara de la Serna no hizo otra cosa m\u00e1s que firmar sentencias de muerte, unas veinte diarias, 1,892 en total\u201d, asegura D\u00edaz Villanueva.<\/p>\n<p>Del Che Guevara se han escrito miles de p\u00e1ginas. Desde biograf\u00edas oficialistas que lo destacan como h\u00e9roe hasta art\u00edculos y supuestos informes que detallan su crueldad. A 45 a\u00f1os de su asesinato en la aldea boliviana de La Higuera la producci\u00f3n no parece cesar. El mito del Che, sea como h\u00e9roe o villano, sigue vivo, sigue creciendo.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cFusilamientos, s\u00ed. Hemos fusilado; fusilamos y seguiremos fusilando mientras sea necesario. Nuestra lucha es una lucha a muerte\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">11 de diciembre de 1964, ante las Naciones Unidas, justificando los fusilamientos del r\u00e9gimen cubano, de los cuales estuvo a cargo.<\/p>\n<p><strong>EL CHE Y NICARAGUA<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Ernesto Guevara quiso apoyar otras revoluciones armadas en Am\u00e9rica Latina, uno de los pa\u00edses en su lista fue Nicaragua, \u201cla estancia de Tacho\u201d, como la llam\u00f3 en su diario, cuando rumbo a Guatemala pas\u00f3 de camino a mediados de diciembre de 1953.<\/p>\n<p>Se cree que Guevara lleg\u00f3 al \u201cride\u201d desde Costa Rica y entr\u00f3 por la frontera de Pe\u00f1as Blancas. Luego, se hosped\u00f3 en la Pensi\u00f3n Oriental, cerca de la iglesia de Santo Domingo, en Managua, y recogi\u00f3 un telegrama de su padre en el Consulado argentino.<\/p>\n<p>D\u00edas despu\u00e9s, sigui\u00f3 hacia Guatemala, donde conoci\u00f3 a varios exiliados nicarag\u00fcenses, entre ellos al catedr\u00e1tico Edelberto Torres, bi\u00f3grafo de Sandino, y su hija Myrna Torres, quien trabajaba con la peruana Hilda Gadea, novia y enlace pol\u00edtico de Guevara en ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Rodolfo Romero G\u00f3mez, otro de esos nicarag\u00fcenses en el exilio que conoci\u00f3 a Guevara en Guatemala, a\u00fan conserva sus recuerdos con \u00e9l.<\/p>\n<p>Romerito ahora alterna su domicilio entre su peque\u00f1a casa en la Calle Nueva, de Granada, y sus jornadas de atenci\u00f3n m\u00e9dica en la Cl\u00ednica Internacional de Restauraci\u00f3n Neurol\u00f3gica (Ciren) de La Habana.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, Guevara es el comandante guerrillero que tras el triunfo de la Revoluci\u00f3n cubana lo invit\u00f3 a La Habana porque estaba interesado en apoyar una revoluci\u00f3n armada en Nicaragua y tambi\u00e9n el joven argentino que se puso a sus \u00f3rdenes en junio de 1954 en Guatemala, cuando \u00e9l dirig\u00eda la Brigada Augusto C. Sandino, que luchaba contra el golpe de Estado a Jacobo Arbenz, y a quien le ense\u00f1\u00f3 a disparar una pistola autom\u00e1tica.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, durante un discurso pronunciado en junio, Romerito dijo que para \u00e9l \u201chombres como el Che son la imagen de Jesucristo\u201d.<\/p>\n<p>El intento de invasi\u00f3n de El Chaparral y las primeras conversaciones para la fundaci\u00f3n del Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional tambi\u00e9n contaron con el apoyo del Che, quien \u2014seg\u00fan sus diarios y relatos de quienes lo conocieron\u2014 criticaba la divisi\u00f3n de los nicarag\u00fcenses en contra de la dictadura somocista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_34842\" aria-describedby=\"caption-attachment-34842\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/144144-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-34842\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/144144-1.jpg\" alt=\"El cad\u00e1ver del \u201cChe\u201d \" width=\"700\" height=\"934\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145516\/144144-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145516\/144144-1.jpg 225w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145516\/144144-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-34842\" class=\"wp-caption-text\">El cad\u00e1ver del Che fue expuesto durante dos d\u00edas sobre un lavadero. Los funcionarios y soldados que participaron en su caza y ejecuci\u00f3n se repartieron los objetos que \u00e9l llevaba al morir.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>\u00a0Consumiendo al Che<\/h4>\n<p>Antes de su muerte, Ernesto \u201cChe\u201d Guevara ya era una figura de culto, pero su asesinato fue el hecho que lo elev\u00f3 al nivel de un \u00edcono mundial, primero para destacar su pensamiento y luego como un objeto de una innumerable cantidad y variedad de art\u00edculos de consumo, libros, documentales y pel\u00edculas.<\/p>\n<p>Hoy, boinas negras como la que lo distingui\u00f3 se distribuyen con su imagen y hay marcas de mate y habanos, como los que \u00e9l consum\u00eda con regularidad, que llevan su nombre.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de abundar en camisetas, murales, tazas y hasta trajes de ba\u00f1o, su vida se ha intentado contar en la televisi\u00f3n y el cine desde el primer a\u00f1o de su muerte hasta recientes producciones taquilleras como Diarios de motocicleta (2004), con el mexicano Gael Garc\u00eda Bernal y Che (2008), con Benicio del Toro.<\/p>\n<p>En los textos, tambi\u00e9n hay desde relatos apasionados sobre su militancia y compromiso de la mano de amigos de infancia, compa\u00f1eros de lucha y familiares hasta testimonios de sus detractores como el exagente de la CIA, F\u00e9lix Rodr\u00edguez, quien dirigi\u00f3 su caza y captura. Las biograf\u00edas fieles y desapasionadas son pocas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-34836 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/che-angel-o-demonio-2\/attachment\/144146-9\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145518\/144146-9.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"En junio de 1959, se cas\u00f3 con Aleida March\" aria-describedby=\"gallery-1-34839\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145518\/144146-9.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145518\/144146-9.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145518\/144146-9.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145518\/144146-9.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145518\/144146-9.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145518\/144146-9.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34839'>\n\t\t\t\tEn junio de 1959, se cas\u00f3 con Aleida March, una militante cubana a quien conoci\u00f3 durante la ofensiva final sobre el r\u00e9gimen de Batista, poco antes de la batalla de Santa Clara.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/che-angel-o-demonio-2\/attachment\/144146-10\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-10.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-34840\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-10.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-10.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-10.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-10.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-10.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-10.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34840'>\n\t\t\t\tEl matrimonio de Ernesto Guevara e Hilda Gadea solo dur\u00f3 tres a\u00f1os. Sin embargo, \u00e9l llev\u00f3 a Gadea a Cuba para estar cerca de su hija Hilda Beatriz, quien naci\u00f3 en 1956 y muri\u00f3 en 1995, a la misma edad de su padre.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/che-angel-o-demonio-2\/attachment\/144146-11\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-11.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-34841\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-11.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-11.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-11.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-11.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-11.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145517\/144146-11.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-34841'>\n\t\t\t\tSu segunda esposa, Aleida March, tambi\u00e9n fue su secretaria personal en el Ministerio de Industria. La pareja tuvo cuatro hijos: Aleida (1960), Camilo (1962), Celia (1963) y Ernesto (1965). Ella ahora preside el Centro de Estudios Che Guevara, en Cuba.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<h4><strong>LAS MUJERES DEL CHE<\/strong><\/h4>\n<p>La primera vez que Ernesto Guevara se enamor\u00f3 ten\u00eda 24 a\u00f1os de edad. Ella, Mar\u00eda del Carmen \u201cChichina\u201d Ferreyra, era una joven de 16 a\u00f1os, descendiente de una de las familias m\u00e1s ricas de C\u00f3rdoba, donde \u00e9l creci\u00f3.<\/p>\n<p>Sin embargo, su primera relaci\u00f3n sexual fue en la adolescencia, con la sirvienta de uno de sus amigos. Que el var\u00f3n se iniciara sexualmente con la \u201cmucama\u201d era com\u00fan en la \u00e9poca, pero en su caso, se hizo una pr\u00e1ctica frecuente, a veces hasta entre uno y otro plato de comida, aunque siempre a escondidas de su familia o enamoradas.<\/p>\n<p>Las enamoradas y amantes, a pesar de su aspecto desali\u00f1ado, nunca le faltaron. Quien se enamor\u00f3 de \u00e9l irremediablemente fue la peruana Hilda Gadea (1925-1974), una izquierdista exiliada que conoci\u00f3 en Guatemala y le present\u00f3 a sus primeros contactos pol\u00edticos. \u00c9l, en cambio, nunca se enamor\u00f3 de ella. En sus diarios la describ\u00eda como una mujer fea, pero que le daba dinero, contactos y sexo casual. En 1955 se casaron porque la embaraz\u00f3. \u201cElla se sali\u00f3 con la suya por ahora\u201d, escribi\u00f3 Guevara en su diario.<\/p>\n<p>Meses despu\u00e9s en las monta\u00f1as de Cuba, mantuvo una aventura con una campesina cubana de 18 a\u00f1os. Pero de quien se enamor\u00f3 en plena guerra fue de la colaboradora del Movimiento 26 de Julio, Aleida March (1936).<\/p>\n<p>Tras el triunfo de la revoluci\u00f3n, Guevara invit\u00f3 a Hilda para que se instalara junto a su hija Hilda Beatriz en Cuba, pero tambi\u00e9n le pidi\u00f3 el divorcio para casarse con Aleida March, con quien tuvo cuatro hijos.<\/p>\n<p>Se dice, adem\u00e1s, que tuvo un hijo ileg\u00edtimo (Omar P\u00e9rez, 1964) con Lidia Rosa L\u00f3pez, una estudiante de Periodismo. Seg\u00fan L\u00f3pez, el romance fue fugaz y ella nunca le pudo revelar a su amante que estaba embarazada.<\/p>\n<p>El \u00faltimo \u201camor\u201d que se le atribuy\u00f3 al Che fue la traductora argentino-alemana Tamara Bunke, o Tania, su colaboradora en la misi\u00f3n de Bolivia, que muri\u00f3 en una emboscada. Su viuda, sin embargo, niega estas aventuras.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cSean siempre capaces de sentir en lo m\u00e1s hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad m\u00e1s linda de un revolucionario\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">1965, en la carta de despedida para sus hijos, antes de partir a Bolivia, donde muri\u00f3. La frase es una de las m\u00e1s reproducidas entre sus admiradores.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 494px; top: 990px; opacity: 0.25;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A 45 a\u00f1os de su muerte, Ernesto \u201cChe\u201d Guevara sobrevive como uno de los iconos m\u00e1s pol\u00e9micos del siglo XX. Venerado por algunos y detestado por otros. M\u00edtico revolucionario o asesino. Mat\u00f3 u orden\u00f3 la muerte de casi dos mil personas<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":36335,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-34836","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34836"}],"version-history":[{"count":24,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34836\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52522,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34836\/revisions\/52522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36335"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}