{"id":35092,"date":"2012-04-29T11:08:07","date_gmt":"2012-04-29T17:08:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35092"},"modified":"2018-10-04T23:10:28","modified_gmt":"2018-10-04T23:10:28","slug":"vida-al-filo-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/vida-al-filo-de-la-muerte\/","title":{"rendered":"Vida al filo de la muerte"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Son delincuentes. Dejan mal muerto al que se resista. Sortean la vida en carrera, con el filo y el hierro en la mano. Trabajan robando. Tienen familia. Viven y matan en la calle. Y aseguran que su Dios los protege<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Tammy Zoad Mendoza M.<\/strong><\/p>\n<p>Anochece y para \u201cAlejo\u201d es hora de trabajar. Se apresura. Escoge su v\u00edctima. Una joven que luce descuidada. Hala con fuerza la cadena de oro que pende de su cuello. Corre. Gira en la primera esquina de la calle. Un par de hombres, solidarios con la joven robada, lo persiguen. Se sofoca. No puede seguir el ritmo de la carrera. Abre la boca. Jadea. Pierde velocidad.<\/p>\n<p>\u201cEllos no sab\u00edan que yo andaba armado. Siempre sal\u00eda con mi chuzo (cuchillo) o mi mazo (pistola). No pod\u00eda arriesgarme. Antes los mataba yo\u201d, recuerda el negro y gre\u00f1udo \u201cAlejo\u201d al revivir esa escena.<\/p>\n<p>El par de hombres lo alcanzan. \u201cAlejo\u201d se detiene, se voltea como fiera y ensarta su bayoneta en el est\u00f3mago del primero. El hombre cae maldici\u00e9ndolo y apret\u00e1ndose la panza. Forcejea con el segundo y le clava el arma en la pierna. La retuerce y recorre el m\u00fasculo hacia abajo. Deja una serpiente de sangre que traspasa el pantal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cAlejo\u201d es un hombre de unos 30 a\u00f1os que se gana la vida robando y se declara padre de familia y loco enamorado de su exmujer.<\/p>\n<p>\u201cChiky\u201d es otro ladr\u00f3n. Es el menor de una humilde familia de padres trabajadores. \u201cGoliat\u201d, quien trabaja para mantener su casa y consentir a su novia. Ellos se toman un descanso y deciden mostrar el mundillo en el que viven de robar, golpear o matar. Son delincuentes.<\/p>\n<p>Son despiadados. Tienen sus propias reglas y su particular \u201c\u00e9tica\u201d. Magazine intenta esta vez entrar en la mente del delincuente y c\u00f3mo justifican su vida de fechor\u00edas ante su familia y su Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Confiesa haber sido realmente feliz un par de veces en la vida: al empezar el romance con \u201cAna\u201d y la vez que carg\u00f3 por primera vez a su hijo. Cuando habla de esos tiempos es el \u00fanico momento en que muestra completos sus curtidos y gastados dientes. Sonr\u00ede.<\/p>\n<p>\u201cAlejo\u201d tiene 30 a\u00f1os, pero las canas que anidan sobre su frente sugieren que roza los cuarenta, pero eso es solo una herencia. Una de las pocas cosas que conserva de su familia.<\/p>\n<p>Es el pen\u00faltimo de la lista de nueve hermanos. A los nueve a\u00f1os se \u201cindependiz\u00f3\u201d. Desde entonces inhal\u00f3 pega, prob\u00f3 la marihuana, aspir\u00f3 coca\u00edna y se qued\u00f3 con el crack.<\/p>\n<p>Con 150 pesos viaja al cielo todos los d\u00edas, seis piedritas blancas son su boleto. Estando all\u00e1 ha cometido delitos que luego le han hecho bajar al mismo infierno. En el mundo real, todo eso est\u00e1 aqu\u00ed, en uno de los barrios m\u00e1s peligrosos de Managua.<\/p>\n<p>\u201cNo sent\u00eda miedo. Nunca padec\u00ed de los nervios. Estando adentro ten\u00e9s que zocar\u201d, comenta \u201cAlejo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCuando me tocaba poner (apuntar con un arma), la pon\u00eda y punto. And\u00e1s en eso. Es matar, morir o caer encerrado\u201d.<\/p>\n<p>Es astuto y hasta prudente. \u201cCreo en los presentimientos. Es cierto que andamos haciendo el da\u00f1o, pero tambi\u00e9n tenemos quien nos cuide\u201d, sostiene \u201cAlejo\u201d y aprovecha para tomar un poco de refresco.<\/p>\n<p>\u00bfCreen en Dios? \u201cNo hay otra cosa que explique c\u00f3mo no me mataron tantas veces que me qued\u00e9 a dormir en la calle, c\u00f3mo no me condenaron despu\u00e9s de dejar a gente mal muerta por robarles, c\u00f3mo estoy aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Fue el azote de la Colonia del Periodista, del sector de la antigua \u201cPi\u00f1ata\u201d frente a la Universidad Centroamericana y ha dado guerra hasta en Granada.<\/p>\n<p>Las veces que termin\u00f3 en la subestaci\u00f3n, siendo menor de edad, dej\u00f3 de contarlas cuando pas\u00f3 la veintena. Las cuatro veces que ha estado en el Sistema Penitenciario Nacional ha salido sin lamentos mayores.<\/p>\n<p>Ha tenido mejor suerte que dos de sus hermanos. Uno de ellos, de 31 a\u00f1os, cumple una condena de 15 a\u00f1os por homicidio. El cumiche, de 21 a\u00f1os, lleva ocho meses de los 27 a\u00f1os que debe pasar en la Modelo, tambi\u00e9n por haber matado.<\/p>\n<p>A \u00e9l nunca le demostraron nada. Comenz\u00f3 intimidando, luego us\u00f3 la fuerza y ha recurrido a la violencia. \u201cNada m\u00e1s all\u00e1 de mandar a varios al hospital\u201d, dice con aire de modestia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Amar a Dios, sobre todo al borde de la c\u00e1rcel o de la muerte. Honrar a tu madre. Nunca delatar a tu banda. Ese ser\u00eda el inicio de su lista de mandamientos. Una adaptaci\u00f3n de los diez preceptos b\u00edblicos que en la calle se convierten en reglas no escritas que definen estar vivo o muerto. Del quinto al d\u00e9cimo no existen. No tienen equivalencias.<\/p>\n<p>Se desea lo que es del otro. Los malos pensamientos y deseos anidan en su cabeza. Se miente. Se roba. Matan. Ellos tambi\u00e9n tienen su dios y sus demonios.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00eda miedo. Era un maje. Pero una vez que agarr\u00e1s un arma te das valor\u201d, cuenta \u201cGoliat\u201d. \u00c9l y \u201cEl Chiky\u201d se iniciaron juntos. \u201cGoliat\u201d es negro, flaco y alto como una espiga. \u201cEl Chiky\u201d es m\u00e1s bajo, delgado pero con musculatura definida. La redondez de su cara se interrumpe en las orejas, parecen dos radares que apuntan hacia delante. Ambos usan aretes de \u201cdiamante\u201d. Visten de forma similar: pantalones de mezclilla ajustados y deste\u00f1idos, camisetas y tenis. T\u00edpicos chavalos de barrio. 19 y 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Se hicieron expertos a las estocadas con cualquier cosa que pudiera atravesar la piel. Se paraban en las esquinas, analizaban el panorama y cuando miraban un \u201cpremio\u201d (v\u00edctima), aguardaban a que la presa estuviera lo m\u00e1s cerca para lanzar el zarpazo.<\/p>\n<p>Quieren ser discretos y sueltan comentarios al aire. En su barrio hay \u201cpasadas de cuenta por encargo\u201d. Dispararle a alguien e incluso matarlo tiene su precio. Hay quienes lo hacen por droga, para pagar favores o para recoger un poco m\u00e1s de plata. No es la vida del otro la que define la tarifa, es lo que vale tu libertad si te atrapan o tu vida si algo sale mal.<\/p>\n<p>\u201cTodo es mec\u00e1nico. El nervio se convierte en adrenalina. Te asusta m\u00e1s la polic\u00eda que la muerte. Pens\u00e1s que pod\u00e9s tener lo que quer\u00e9s. Ten\u00e9s un arma, lo ten\u00e9s todo. Mientras peores cosas hag\u00e1s, m\u00e1s rango ten\u00e9s. \u00bfY contra vos qui\u00e9n?\u201d, dice \u201cEl Chiky\u201d mientras se quita la mochila que lleva en la espalda.<\/p>\n<p>Ellos dicen no haber matado por dinero. Sienten que ninguno de los disparos que soltaron llegaron a su destinatario. Pero as\u00ed como en la guerra, la muerte en la calle se mira de frente.<\/p>\n<p>Es tiempo de tregua. Recuper\u00f3 a su familia, volvi\u00f3 a estudiar, pero su novia lo dej\u00f3.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35093\" aria-describedby=\"caption-attachment-35093\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/134004-3.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35093 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/134004-3.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"920\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145317\/134004-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145317\/134004-3.jpg 228w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145317\/134004-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35093\" class=\"wp-caption-text\">El \u201cChiky\u201d y \u201cGoliat\u201ddicen que un arma va de 3 a 4 mil c\u00f3rdobas. Si no tienen, se las ingenian con un \u201carma hechiza\u201d.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Aman. Lloran. Se arrepienten. No saben qu\u00e9 tanto valga esto si sacan la cuenta del da\u00f1o causado. Pero \u201cas\u00ed es la vida\u201d. Son hijos de la violencia.<\/p>\n<p>A \u201cGoliat\u201d le ha tocado estar tambi\u00e9n del otro lado. 5:00 a.m. El griter\u00edo lo despierta, pero es la lluvia de piedras lo que lo impulsa saltar de la cama. Sale. Un hombre apunta con un arma a la cabeza de su madre. Su padre est\u00e1 en el suelo derribado por una pedrada.<\/p>\n<p>No se explica c\u00f3mo sali\u00f3 de esa, pero cree que se lo debe al llanto de su mam\u00e1. Un llanto tan desgarrador que lo traslada a otra escena. 1:00 a.m. El silencio se rompe con un sollozo.<\/p>\n<p>\u2014Llevate lo que querr\u00e1s, pero no nos hag\u00e1s nada \u2014dice el hombre que est\u00e1 de rodillas. La mujer que est\u00e1 al lado intenta calmar a los ni\u00f1os que est\u00e1n tirados en el piso.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cerr\u00e1 las tapas si no quer\u00e9s que te reviente! \u2014advierte \u201cGoliat\u201d fingiendo una voz m\u00e1s gruesa.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os estallan en llanto. La mujer tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1O se callan o me palmo a este! \u2014sentencia y de una patada acuesta al hombre que tiene el rostro empapado de l\u00e1grimas y sudor.<\/p>\n<p>\u2014Solo eso tenemos. No hay nada m\u00e1s, llev\u00e1telo.<\/p>\n<p>Una patada m\u00e1s y todo vuelve a quedar en silencio.<\/p>\n<p>La historia se repet\u00eda cada vez que asaltaban las casas del barrio. Al d\u00eda siguiente pod\u00eda ver a la cara sin miedo a ser reconocido pues la noche anterior habr\u00eda usado pasamonta\u00f1as. Pocas veces tuvo que hablar, no hab\u00eda mucho que decir si les pon\u00eda la boca niquelada de una 9 mil\u00edmetros en la frente.<\/p>\n<p>Hace poco lo asaltaron. Lo tumbaron al piso y entre tres lo neutralizaron a patadas. Le quitaron el celular, lo poco que andaba en la billetera y un regalo para su novia. \u201cSent\u00ed furia, impotencia, indignaci\u00f3n\u201d, dice exaltado el flaco y negro \u201cGoliat\u201d. \u201cLes ped\u00ed que no me hicieran nada, y me ense\u00f1aron los chuzos (armas blancas). Cerr\u00e9 los ojos y pens\u00e9 en toda la gente que me rog\u00f3 a m\u00ed que los dejara, que no los golpeara, que no les robara. Me sent\u00ed miserable\u201d.<\/p>\n<p>\u201cGoliat\u201d, a petici\u00f3n de su madre, est\u00e1 en busca de un nuevo trabajo. Para su novia \u00e9l hace rumbitos cortando monte, en carpinter\u00eda o construcci\u00f3n.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-35092 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/vida-al-filo-de-la-muerte\/attachment\/134004-2\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145316\/134004-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35095\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145316\/134004-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145316\/134004-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145316\/134004-2.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145316\/134004-2.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145316\/134004-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145316\/134004-2.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35095'>\n\t\t\t\tUno arrebata, otro despista y un grupo defiende.Sus ej\u00e9rcitos desatan batallas campales con la polic\u00eda.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/vida-al-filo-de-la-muerte\/attachment\/134004-4\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145315\/134004-4.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35096\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145315\/134004-4.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145315\/134004-4.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145315\/134004-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145315\/134004-4.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145315\/134004-4.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145315\/134004-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/07145315\/134004-4.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35096'>\n\t\t\t\tCirculan todo tipo de armas. Las calibre 38, 45 o la 9 mil\u00edmetros. Rifles, que roban a los guardias, makarov y hasta uzi.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cAlejo\u201d va y viene de centros de rehabilitaci\u00f3n, pero para \u00e9l son solo hoteles temporales.<\/p>\n<p>\u201cYo ando en la calle, pero ya no hago el mal&#8230;\u201d, dice como autoconvenci\u00e9ndose. Se dedica a vender lo que otros roban, a llevar clientes a los expendios y a hacer mandados. \u201cNo es f\u00e1cil. Uno aprende a ganarse la vida as\u00ed de f\u00e1cil. Es rico tener sin que te cueste, la cagada es cuando te pasan la cuenta\u201d.<\/p>\n<p>Se siente solo. Se deprime. Llora. Llora porque una vez sinti\u00f3 que pod\u00eda conseguirlo todo con su arma y ahora est\u00e1 peor que antes.<\/p>\n<p>Nunca fue mujeriego, tampoco le importaba mucho el romance. Por droga y dinero tuvo sexo f\u00e1cil. Pero hace cuatro a\u00f1os se enamor\u00f3. Dej\u00f3 de robar. Dej\u00f3 la calle. Iba a la Iglesia. Consigui\u00f3 un hogar que le hospedara y, se involucr\u00f3 sentimentalmente con una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os, hija de la mujer que lo acogi\u00f3 en su hogar. A los 14 sali\u00f3 embarazada. Sus suegros le apoyaron y vivieron juntos unos meses. Pero su \u00fanica historia de amor es considerada un delito, uno m\u00e1s del rosario que carga en su conciencia. 30 y 13. Tuvo problemas con la madre de su hijo y perdi\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Extra\u00f1a a su beb\u00e9. El d\u00eda que lo vio de lejos caminar fue la \u00faltima vez que llor\u00f3. \u201cEs igualito a m\u00ed, morenito, chinito, gordito. Tiene tres a\u00f1os ya\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Dice que est\u00e1 fuera de la actividad y que la \u00faltima vez que us\u00f3 arma fue hace a\u00f1os. En una discusi\u00f3n apunt\u00f3 a un hombre en la frente con una Makarov. Hal\u00f3 el gatillo. Pero el arma estaba descargada.<\/p>\n<p>Est\u00e1 anocheciendo. Va de regreso a la casa donde le dan asilo. Camina despreocupado, dice que su Dios lo cuida&#8230; pero por si acaso guarda su pistola bajo la cama.<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 461px; top: 5153px; opacity: 0.05;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son delincuentes. 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