{"id":35210,"date":"2017-06-12T09:11:31","date_gmt":"2017-06-12T15:11:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35210"},"modified":"2020-08-05T15:53:40","modified_gmt":"2020-08-05T21:53:40","slug":"cuando-somoza-invadio-costa-rica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/cuando-somoza-invadio-costa-rica\/","title":{"rendered":"Cuando Somoza invadi\u00f3 Costa Rica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Mucho antes del dragado y de la trocha fronteriza, existi\u00f3 entre Nicaragua y Costa Rica un conflicto armado que se ha echado al olvido: las invasiones de 1948 y 1955<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Amalia del Cid<\/strong><\/p>\n<p>Es 1948. A\u00f1o de revoluci\u00f3n y de elecciones en Costa Rica. En Centroam\u00e9rica suenan tambores de guerra y los legionarios del Caribe, esos exiliados pol\u00edticos y mercenarios rom\u00e1nticos que quieren tumbar a los dictadores de la regi\u00f3n aparecen a menudo en las portadas de los diarios. En medio de la agitaci\u00f3n destaca la figura del barrig\u00f3n tirano de Nicaragua: Anastasio Somoza Garc\u00eda. Y tambi\u00e9n la de Jos\u00e9 Figueres Ferrer, el finquero que se ha alzado en armas en Costa Rica con el apoyo de algunos integrantes de la famosa Legi\u00f3n del Caribe. Ambos est\u00e1n a punto de encontrarse en la historia. Y su enemistad enfrentar\u00e1 en conflicto armado a nicas y costarricenses, cuando la Guardia de Tacho invada el territorio tico.<\/p>\n<p>Este mismo a\u00f1o Tacho ha afirmado p\u00fablicamente que \u201cno le gusta la violencia\u201d, pero igual ha ordenado que se patrulle con aeronaves la frontera sur, a fin de derribar cualquier avi\u00f3n intruso nom\u00e1s sea avistado. Y como nunca est\u00e1 de m\u00e1s ser prevenido (caracter\u00edstica imprescindible en un dictador) ha tomado la precauci\u00f3n de desplegar 500 hombres de la Guardia Nacional a lo largo de la frontera norte, no vaya a ser que a la Legi\u00f3n del Caribe se le ocurra entrar por Honduras. Por si fuera poco, tambi\u00e9n ha enviado 200 soldados a tierra hondure\u00f1a, para apoyar militarmente a su amigo el dictador Tiburcio Car\u00edas. El Time de Nueva York lo publica el 15 de noviembre, en una edici\u00f3n que lleva la bonachona cara de Somoza en la portada.<\/p>\n<p>Al final, como bien se sabe, los legionarios no derrocaron a nadie; pero estamos en 1948 y por ahora han hecho suficiente ruido para alertar a los \u201cTres T\u201d: Tacho, en Nicaragua. Trujillo, en Rep\u00fablica Dominicana. Tiburcio, en Honduras.<\/p>\n<p>Para entender mejor \u201cel problema\u201d entre Somoza Garc\u00eda y Costa Rica es necesario echar un vistazo al mapa pol\u00edtico de la segunda mitad de los cuarenta. Acababan de caer los dictadores Maximiliano Hern\u00e1ndez Mart\u00ednez, en El Salvador, y Jorge Ubico, en Guatemala, y esto naturalmente deb\u00eda preocupar a los otros hombres fuertes de la regi\u00f3n. Adem\u00e1s, apareci\u00f3 la Legi\u00f3n del Caribe, financiada por Venezuela y Cuba, y por el gobierno del guatemalteco Juan Jos\u00e9 Ar\u00e9valo, su principal promotor. La Legi\u00f3n quer\u00eda, sobre todas las cosas, la cabeza de Tacho y la de Trujillo. En resumen, dice el historiador Bayardo Cuadra, \u201cla Legi\u00f3n era enemiga jurada de Somoza y Figueres era aliado de la Legi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>De hecho, junto con la aventura quijotesca de Cayo Confites (cuando intentaron invadir Dominicana desde Cuba), su intervenci\u00f3n en la guerra civil de Costa Rica es la acci\u00f3n m\u00e1s importante de los legionarios.<\/p>\n<p>\u201cLa Legi\u00f3n del Caribe ten\u00eda a Somoza como uno de sus principales objetivos a derrocar y por eso apoyaron con hombres y armas a Figueres desde diciembre de 1947, para que al dar el golpe al gobierno de Teodoro Picado, en Costa Rica, luego este pa\u00eds sirviera de base para enfrentar a Somoza. Somoza sab\u00eda eso y por eso durante la Guerra Civil de 1948 trat\u00f3 de mover las piezas a su favor, pero sin \u00e9xito\u201d, se\u00f1ala David D\u00edaz Arias, catedr\u00e1tico de Historia en la Universidad de Costa Rica y director del Centro de Investigaciones Hist\u00f3ricas de Am\u00e9rica Central.<\/p>\n<p>Para Bayardo Cuadra, fueron \u201cescaramuzas\u201d. Pero en Costa Rica \u2014dice D\u00edaz Arias\u2014 se utiliza el t\u00e9rmino \u201cinvasi\u00f3n\u201d cuando se mencionan los conflictos armados de 1948 y 1955, en los que estuvo involucrado Tacho. Sin embargo, no se habla de ellos. \u201cHan sido condenados al olvido\u201d.<\/p>\n<p>Fueron tres las \u201cinvasiones\u201d apoyadas por Somoza viejo desde Nicaragua. R\u00e1pidos enfrentamientos armados en el norte de Costa Rica dejaron algunos muertos y an\u00e9cdotas que rayan en lo caricaturesco, como aviones de combate vendidos a un d\u00f3lar y una guerra retrasada por La Pur\u00edsima.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35220\" aria-describedby=\"caption-attachment-35220\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/270-mag-invasioness-2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35220 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/270-mag-invasioness-2.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"596\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145215\/270-mag-invasioness-2.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145215\/270-mag-invasioness-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145215\/270-mag-invasioness-2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145215\/270-mag-invasioness-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35220\" class=\"wp-caption-text\"><em>Anastasio Somoza Garc\u00eda y su esposa Salvadora Debayle acompa\u00f1ados por miembros de la Guardia Nacional en las escalinatas de la Casa Presidencial.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El fin comenz\u00f3 con un robo electoral. Sucedi\u00f3 que en febrero de 1948 el candidato opositor Otilio Ulate Blanco le gan\u00f3 la Presidencia de Costa Rica al caudillo Rafael Calder\u00f3n Guardia, con una diferencia de m\u00e1s de diez mil votos; pero los calderonistas, que no estaban dispuestos a aceptar el resultado, denunciaron fraude, y el Congreso, dominado por diputados de Calder\u00f3n Guardia, ni corto ni perezoso, decidi\u00f3 anular las elecciones. Eso hizo estallar la guerra civil que movi\u00f3 todas las piezas del tablero.<\/p>\n<p>\u201cEl 12 de marzo Jos\u00e9 Figueres Ferrer y sus tropas rebeldes se tomaron San Isidro de El General, al sur de Costa Rica, iniciando la rebeli\u00f3n contra el gobierno de Teodoro Picado, por el fraude electoral que le quit\u00f3 la victoria a Otilio Ulate Blanco a favor de Rafael Calder\u00f3n Guardia\u201d, narra el historiador Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez. \u201cPara armar a los rebeldes se realizaron varios vuelos con suministros b\u00e9licos entre San Isidro de El General y Los Cipresales, Guatemala. Llegaron 700 rifles, ametralladoras y municiones\u201d.<\/p>\n<p>Llegaron tambi\u00e9n, a dar su apoyo, dos legionarios del Caribe, exactamente dos, para pelear por la causa revolucionaria de Figueres. Eran dominicanos y se llamaban Horacio Ornes y Miguel \u00c1ngel Ram\u00edrez. \u201cComandaron un destacamento de 65 hombres, de los cuales ellos y un hondure\u00f1o, Marcos Ortega, eran los \u00fanicos extranjeros\u201d, subraya el escritor peruano Genaro Carnero Checa, en su libro <em>El \u00c1guila Rampante. El imperialismo yanqui sobre Am\u00e9rica Latina<\/em>, publicado en 1956.<\/p>\n<p>Era un peque\u00f1o destacamento, dice el peruano, pero \u201csu fama vol\u00f3 por todo Centroam\u00e9rica en la publicidad de los peri\u00f3dicos y en el miedo de los dictadores\u201d.<\/p>\n<p>La Guerra Civil de Costa Rica se extendi\u00f3 desde el 12 de marzo hasta el 19 de abril de 1948 y \u201cuna de las \u00faltimas cartas del gobierno de Teodoro Picado fue recurrir a la ayuda de Somoza\u201d, se\u00f1ala el profesor David D\u00edaz Arias, autor del libro <em>Crisis Social y Memorias en Lucha: Guerra Civil en Costa Rica, 1940-1948<\/em>.<\/p>\n<p>Tacho, como era de esperarse, estaba muy deseoso de cooperar contra la amenaza de los legionarios y a favor de su amigo Rafael. \u201cLa ma\u00f1ana del 16 de abril, Teodoro Picado y Calder\u00f3n Guardia volaron de San Jos\u00e9 a Puntarenas para encontrarse con Francisco \u2018Paco\u2019 Calder\u00f3n Guardia y con Vicente Urcuyo, el embajador de Costa Rica en Nicaragua. \u2018Paco\u2019 \u2014que hab\u00eda estado en Nicaragua desde el 12 de abril\u2014 inform\u00f3 a Picado que Somoza demandaba la protecci\u00f3n de las fronteras nicarag\u00fcenses y ofrec\u00eda ayuda al presidente de Costa Rica para defender San Jos\u00e9 utilizando la Guardia Nacional nicarag\u00fcense\u201d, sostiene D\u00edaz Arias.<\/p>\n<p>Entonces Picado les dio a Paco y a Urcuyo \u201cpoderes plenos de negociaci\u00f3n con Nicaragua\u201d, y ya en tierras nicarag\u00fcenses ambos \u201cautorizaron a Somoza para que movilizara la Guardia Nacional dentro de territorio costarricense\u201d, apunta el catedr\u00e1tico. Era la se\u00f1al que Tacho estaba esperando.<\/p>\n<p>\u201cSomoza envi\u00f3 tropas de la Guardia Nacional de Nicaragua e invadieron Costa Rica tom\u00e1ndose Los Chiles, La Cruz y Villa Quesada\u201d, detalla L\u00f3pez Maltez. Sin embargo, el 19 los figueristas recuperaron San Isidro de El General, en la \u00faltima batalla de la guerra, y tanto el presidente Teodoro Picado como Rafael Calder\u00f3n Guardia \u201chuyeron a pedir asilo a Nicaragua\u201d. Somoza, por su parte, \u201corden\u00f3 el repliegue de las tropas de la Guardia Nacional, que se retiraron de territorio costarricense\u201d.<\/p>\n<p>Figueres tom\u00f3 el poder ese 19 y Somoza qued\u00f3 autom\u00e1ticamente convertido en enemigo del nuevo gobierno tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Antes de volver al tema que nos toca, deteng\u00e1monos un poco para observar a nuestros dos principales protagonistas.<br \/>\nAnastasio Somoza Garc\u00eda, quien probablemente cuenta con la mayor fuerza militar en Centroam\u00e9rica, es un dictador de mediana edad que \u201cse ve falto de entrenamiento f\u00edsico y pasado de peso\u201d. As\u00ed lo mir\u00f3 William Krehm, periodista del Time, en 1948, y as\u00ed lo describi\u00f3 en la cr\u00f3nica <em>I\u2019m the champ<\/em>, traducida por el historiador Bayardo Cuadra y publicada por la Revista de la Academia de Geograf\u00eda e Historia de Nicaragua en julio de 2016.<\/p>\n<p>En 1948 Tacho viejo ya dej\u00f3 muy atr\u00e1s su viejo yo. Anta\u00f1o, cuando comenzaban sus amores con Salvadora Debayle, fue contador en una agencia, ense\u00f1\u00f3 boxeo, arbitr\u00f3 partidos de futbol, ley\u00f3 medidores e inspeccion\u00f3 letrinas. Pero Somoza es un hombre h\u00e1bil y carism\u00e1tico, sabe de qui\u00e9n hacerse amigo, y hace 15 a\u00f1os, en 1933, logr\u00f3 convertirse en el jefe de la Guardia Nacional, apenas dos meses despu\u00e9s de haber ingresado a sus filas con un inventado grado de general.<\/p>\n<p>Ahora se presenta como \u201chacendado\u201d. Y su hacienda, todos lo saben, es el pa\u00eds entero. Tacho est\u00e1 en el sector minero, el de transporte y el maderero. Posee las mejores tierras para crianza de reses y las mejores para cultivo de caf\u00e9. Tiene \u201c50 y tantas\u201d haciendas de ganado y al menos 45 fincas cafetaleras. \u201cSomoza maneja Nicaragua y lo hace para Somoza\u201d, dice Krehm en su cr\u00f3nica. Con un ingreso \u201cestimado en m\u00e1s de un mill\u00f3n de d\u00f3lares por a\u00f1o\u201d, para 1948 el dictador nicarag\u00fcense es posiblemente el hombre m\u00e1s rico de Am\u00e9rica Central.<\/p>\n<p>Y \u201cuno de los mejores negocios de Somoza, el contrabando de ganado a Costa Rica\u201d, fue interrumpido por la revoluci\u00f3n de Figueres, apunta el periodista.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Figueres Ferrer, el enemigo de Somoza, es un \u201crico finquero de ojos azules\u201d que en otro tiempo se ha dedicado a la producci\u00f3n de sacos y cordeles de c\u00e1\u00f1amo. Se trata de \u201cun hombre de peque\u00f1a estatura, que disimula apenas con alt\u00edsimos tacones, pero mira muy lejos en los asuntos pol\u00edticos de Am\u00e9rica Central\u201d, lo describir\u00e1 en 1956 el escritor Genaro Carnero Checa. \u201cTiene gran capacidad de maniobra y el sentido de lo oportuno para avanzar, retroceder o cambiar de posici\u00f3n, sin importarle los principios\u201d. Es decir, es una especie de sagaz camale\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35241\" aria-describedby=\"caption-attachment-35241\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/270-MAG-PEPE.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-35241 size-medium\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/270-MAG-PEPE-210x300.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145209\/270-MAG-PEPE.jpg 210w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145209\/270-MAG-PEPE.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145209\/270-MAG-PEPE.jpg 717w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145209\/270-MAG-PEPE.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145209\/270-MAG-PEPE.jpg 899w\" sizes=\"(max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35241\" class=\"wp-caption-text\"><em>Jos\u00e9 Figueres Ferrer dirigi\u00f3 la revoluci\u00f3n de 1948 en Costa Rica. Uno de sus logros fue la abolici\u00f3n del ej\u00e9rcito de ese pa\u00eds.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Carnero Checa, \u201cla revoluci\u00f3n que (Figueres) encabez\u00f3 a favor de Otilio Ulate (en contra del r\u00e9gimen de Teodoro Picado), el triunfo de este movimiento y su posterior abandono del poder (en noviembre de 1949), sin aprovecharse de la victoria, fueron modelos de c\u00e1lculo y oportunidad\u201d. \u201cNadie lo conoc\u00eda hasta entonces y se convirti\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana en un l\u00edder popular\u201d.<\/p>\n<p>Es un hombre de \u201cgran simpleza\u201d, sentido claro de las cosas, hablar campesino y profundo amor a la tierra, dir\u00e1 de \u00e9l Rodrigo Carazo, pol\u00edtico costarricense, en 1989. Carazo llegar\u00eda a ser muy cercano al peque\u00f1o Figueres y lo acompa\u00f1ar\u00eda en enero de 1955, cuando Anastasio Somoza Garc\u00eda, el hacendado mayor, apoy\u00f3 una tercera invasi\u00f3n de las fuerzas rebeldes partidarias de Calder\u00f3n Guardia en territorio costarricense, esta vez ayudado por el gobierno del venezolano Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez.<\/p>\n<p>Estuvo con Figueres, por ejemplo, cuando desde un avi\u00f3n no identificado se lanzaron sobre la ciudad de San Jos\u00e9 \u201csucios volantes en los que se quer\u00eda pintar a don Pepe como homosexual\u201d, relata en su libro Carazo: tiempo y marcha. Tambi\u00e9n cuando la capital fue ametrallada desde el aire y cuando \u201cdon Pepe hizo su discurso en el Edificio Met\u00e1lico\u201d, donde pidi\u00f3 \u201cvalor, serenidad y aplomo a los costarricenses\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Somoza nunca acept\u00f3 su participaci\u00f3n en las invasiones a Costa Rica. \u201cNunca. Calder\u00f3n Guardia, adem\u00e1s, siempre insisti\u00f3 en las entrevistas que esos intentos fueron puramente idea de los calderonistas y que Somoza no ten\u00eda nada que ver. Claro que tuvo que ver, pero nunca lo reconoci\u00f3\u201d, sostiene el profesor David D\u00edaz Arias.<\/p>\n<p>Los diarios de la \u00e9poca, tanto los de 1948 como los de 1955, est\u00e1n llenos de indignados comunicados en los que Tacho y sus diplom\u00e1ticos niegan toda participaci\u00f3n de Nicaragua en las escaramuzas internas de los ticos. Por ejemplo, est\u00e1 este cruce de notas de protesta entre las canciller\u00edas de ambos pa\u00edses, tras la segunda invasi\u00f3n de las fuerzas calderonistas.<\/p>\n<p>La primera, emitida el 11 de diciembre de 1948 en Costa Rica, dec\u00eda as\u00ed: \u201cSe\u00f1or ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua-Managua. Con instrucciones expresas de mi Gobierno protesto en\u00e9rgicamente ante el suyo por la invasi\u00f3n anoche del territorio de Costa Rica por fuerzas armadas procedentes de Nicaragua con violaci\u00f3n flagrante del pacto de La Habana, a\u00f1o 1928, y del de R\u00edo de Janeiro ratificado este mes, ambos suscritos por su ilustrado Gobierno (\u2026). Benjam\u00edn Odio, ministro de Relaciones Exteriores\u201d.<\/p>\n<p>La respuesta de Nicaragua fue enviada sin demora, el 12 de diciembre. \u201cSe\u00f1or ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, San Jos\u00e9. En contestaci\u00f3n a vuestro mensaje de ayer con instrucciones de mi Gobierno apres\u00farome a presentar ante el vuestro la m\u00e1s formal y en\u00e9rgica protesta por el grave cargo que implica la aseveraci\u00f3n infundada que se hace de que fuerzas armadas procedentes de Nicaragua hayan invadido antenoche el territorio de Costa Rica (\u2026). Mi Gobierno espera que, mejor documentado el vuestro, proceda a dar las satisfacciones que esa grave inculpaci\u00f3n requiere (\u2026). Oscar Sevilla Sacasa, ministro de Relaciones Exteriores, por la Ley \u201d.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas Jos\u00e9 Figueres solicit\u00f3 la intervenci\u00f3n de la OEA (Organizaci\u00f3n de Estados Americanos) y esta envi\u00f3 una comisi\u00f3n para que esclareciera el asunto. Esta comisi\u00f3n investigadora hizo preguntas por aqu\u00ed y por all\u00e1, habl\u00f3 con testigos y luego dio \u201cla raz\u00f3n a Costa Rica pese a la defensa que opuso el eterno embajador nicarag\u00fcense Guillermo Sevilla Sacasa (el mismo papel har\u00eda siete a\u00f1os m\u00e1s tarde)\u201d, recalca el articulista tico Gonzalo P\u00e1ez Montalb\u00e1n en su texto <em>Las dos invasiones: 1948 y 1955<\/em>, en el que trata de desmontar \u201cel mito del pacifismo\u201d costarricense.<\/p>\n<p>\u201cEn abril de 1948 un grupo de costarricenses pac\u00edficos, tras levantarse en armas al llamado de don Pepe, hab\u00eda expulsado del poder a otro grupo de pac\u00edficos costarricenses que lo detentaba y abusaba de \u00e9l bajo la Presidencia de don Teodoro Picado. Una junta de Gobierno mandaba en Costa Rica por decreto y el pueblo esperaba las elecciones del 8 de diciembre de aquel a\u00f1o famoso, en las cuales elegir\u00eda diputados para la Asamblea Constituyente, convocada por la junta a efecto de aprobar la nueva Constituci\u00f3n que terminar\u00eda de devolver la institucionalidad al pa\u00eds\u201d, narra P\u00e1ez Montalb\u00e1n. Sin embargo \u2014relata\u2014, en diciembre de 1948 la junta \u201cinforma al pa\u00eds que desde Nicaragua y con el apoyo del dictador Anastasio Somoza Garc\u00eda, Rafael Calder\u00f3n Guardia ha organizado una fuerza militar para invadir Costa Rica, tumbar a Figueres y hacerse con el Gobierno\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl 12 de ese mes despertamos con la noticia de que nos hab\u00edan invadido y el enemigo avanzaba sin obst\u00e1culo previsible hacia Liberia. La junta declara estado de emergencia nacional, don Pepe asume el mando supremo de las fuerzas leales y env\u00eda tropas a Guanacaste\u201d, recuerda en su texto.<\/p>\n<p>Ese diciembre el general Somoza \u201cvolvi\u00f3 a enviar tropas de la Guardia Nacional de Nicaragua, invadiendo territorio costarricense, tom\u00e1ndose Puerto Soley, en Guanacaste, causando algunas muertes de soldados de la Guardia Civil de Costa Rica y capturando a otros que fueron llevados a San Carlos, R\u00edo San Juan de Nicaragua\u201d, cuenta el historiador Nicol\u00e1s L\u00f3pez Maltez. Pero las tropas del gobierno de Figueres respondieron r\u00e1pidamente y con energ\u00eda. Adem\u00e1s, y esto es lo m\u00e1s importante, \u201cel gobierno norteamericano del presidente Harry S. Truman rega\u00f1\u00f3 a Somoza y r\u00e1pidamente los guardias nacionales regresaron a Nicaragua\u201d.<\/p>\n<p>Somoza sol\u00eda retroceder cuando sus aventuras b\u00e9licas pod\u00edan ponerlo en conflicto con Estados Unidos. Sucedi\u00f3 lo mismo durante la invasi\u00f3n de enero de 1955.<\/p>\n<p>El d\u00eda 12 un grupo de rebeldes calderonistas, armados y financiados por Somoza viejo se tomaron los cuarteles de Villa Quesada, cerca de Liberia. La misi\u00f3n era comandada por Teodorito Picado, hijo del expresidente tico Teodoro Picado, y \u201cprotegido directamente por \u2018Tachito\u2019, hijo de Somoza\u201d, afirma Carnero Checa, en su libro <em>El \u00c1guila Rampante<\/em>, donde narra el episodio:<\/p>\n<p>\u201cA las pocas horas (los invasores) fueron aislados y derrotados y huyeron a Nicaragua vadeando las aguas del r\u00edo San Juan (\u2026). Se cruzaron algunos tiros inevitables en la frontera y dos o tres aventureros nicarag\u00fcenses fueron apresados entre los facciosos. Somoza protest\u00f3 entonces por esos tiros y exigi\u00f3 la libertad de sus compatriotas. \u2018Si Costa Rica quiere guerra, la tendr\u00e1\u2019, dijo \u2018Tacho\u2019, y despach\u00f3 hacia la frontera una columna militar de kil\u00f3metro y medio de extensi\u00f3n\u201d. (La columna estaba formada por \u201860 camiones completamente llenos de soldados y 45 de material b\u00e9lico, inclusive ca\u00f1ones antitanques, ametralladoras pesadas y livianas, lanzabombas, fusiles autom\u00e1ticos y otras armas, y sobre ella volaban aviones de guerra&#8230;\u2019). La columna, vocifer\u00f3 Somoza, \u2018va a defender la frontera del pa\u00eds y la soberan\u00eda nacional, debido a que ha llegado a su fin la paciencia del Gobierno y del pueblo de Nicaragua&#8230;\u2019\u201d.<br \/>\nSin embargo, dice Carnero Checa, \u201cla sangre no lleg\u00f3 al r\u00edo\u201d. Figueres recurri\u00f3 a la comunidad internacional, buscando el apoyo de la OEA y del gobierno estadounidense. Y \u201cel apoyo de los pueblos de Am\u00e9rica fue un\u00e1nime para Costa Rica, no tanto por lo que significaba el r\u00e9gimen de Figueres (electo presidente en 1953), sino como demostraci\u00f3n de repudio y de protesta a la tiran\u00eda de Somoza\u201d.<\/p>\n<p>La OEA, que en otros casos se hab\u00eda movido con la velocidad de una tortuga, lleg\u00f3 de inmediato para extender \u201csu apoyo moral a Costa Rica\u201d, se\u00f1ala el escritor peruano.<\/p>\n<p>Estados Unidos tambi\u00e9n hizo su parte. Le \u201cvendi\u00f3\u201d a Costa Rica cuatro aviones de guerra P-51 al precio de un d\u00f3lar cada uno. \u201cComo las leyes norteamericanas proh\u00edben regalar materiales b\u00e9licos a cualquier pa\u00eds, pues tal \u2018regalo\u2019 constituir\u00eda injerencia a la soberan\u00eda de un pa\u00eds. Pero las mismas leyes autorizan al Gobierno o a los industriales a vender armamento a cualquier pa\u00eds que el mismo Gobierno autorice\u201d, explica L\u00f3pez Maltez. \u201cAl venderle aviones de guerra a Costa Rica a un d\u00f3lar, se ejerce la libertad de comercio y no hay injerencia\u201d.<\/p>\n<p>Tacho comprendi\u00f3 muy bien el mensaje e inmediatamente retir\u00f3 sus tropas. Los aviones de Venezuela tambi\u00e9n regresaron a casa y as\u00ed termin\u00f3 la \u00faltima invasi\u00f3n contra Figueres.<\/p>\n<p>Para Carnero Checa, en la invasi\u00f3n de 1955 todo se trat\u00f3 de un juego geopol\u00edtico de Estados Unidos. A su juicio, tanto Somoza como Figueres hicieron el papel \u201cde marionetas del Departamento de Estado\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSomoza nunca se hubiera atrevido a desplegar sus fuerzas en la frontera si no hubiese contado con el visto bueno de los Estados Unidos, a quienes sirve como su mat\u00f3n en Am\u00e9rica Central. Somoza se lanz\u00f3 al ataque con armas, pertrechos y entrenamiento norteamericanos y al servicio de los monopolios norteamericanos, interesados en doblegar, o en asustar, por lo menos, al gobierno tico, demasiado independiente para el criterio yanqui y para la \u2018United Fruit Company\u2019, a la que hab\u00eda ocasionado un dolor de cabeza con la revisi\u00f3n del contrato platanero. Esto, por una parte. Por la otra, la r\u00e1pida movilizaci\u00f3n de la OEA y el regalo de los cuatro aviones, significaron una ayuda y un favor para conseguir lo mismo, es decir, la mayor injerencia norteamericana en los asuntos de Costa Rica y el recorte de esas peque\u00f1as actitudes independientes de Figueres\u201d, analiza en su libro.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35244\" aria-describedby=\"caption-attachment-35244\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/270-MAG-INVASIONES-4.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-35244\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/270-MAG-INVASIONES-4-300x224.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145207\/270-MAG-INVASIONES-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145207\/270-MAG-INVASIONES-4.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145207\/270-MAG-INVASIONES-4.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145207\/270-MAG-INVASIONES-4.jpg 809w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35244\" class=\"wp-caption-text\"><em>El gobierno de Costa Rica recurri\u00f3 a la comunidad internacional en busca de apoyo ante las invasiones procedentes de Nicaragua.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Costa Rica, sin embargo, \u201cla gente dif\u00edcilmente asociar\u00eda a Estados Unidos con alg\u00fan conflicto\u201d, afirma D\u00edaz Arias. \u201cNo he encontrado que, en t\u00e9rminos populares, alguien asocie las invasiones de 1948 y 1955 con injerencia de Estados Unidos. La historia es otra cosa; all\u00ed s\u00ed se ha probado que la CIA al menos particip\u00f3 de la invasi\u00f3n de 1955 en t\u00e9rminos de asesoramiento a los calderonistas\u201d. Por otro lado, \u201cfue p\u00fablico el papel de Richard Nixon (en esos momentos vicepresidente de Estados Unidos) en hacer que Figueres y Somoza llegaran a un acuerdo de mutuo respeto. Nixon visit\u00f3 Nicaragua y Costa Rica en febrero de 1955 y logr\u00f3 que ambos gobernantes llegaran a unas bases m\u00ednimas para subsistir\u201d.<\/p>\n<p>Somoza no reconoci\u00f3 su participaci\u00f3n en ninguna de esas invasiones. \u201cLa OEA dijo que las tropas nicarag\u00fcenses se hab\u00edan metido\u201d, y todo el apoyo \u201clog\u00edstico, de armas y de transporte\u201d a los rebeldes ticos era nicarag\u00fcense, se\u00f1ala el historiador Bayardo Cuadra. No obstante, los fallos de la organizaci\u00f3n no ten\u00edan \u201cm\u00e1s poder que el de la condena p\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La invasi\u00f3n de diciembre de 1948 pudo haber comenzado un par de d\u00edas antes, pero fue retrasada por La Pur\u00edsima. \u201cEstaba programada para el 8 de diciembre, d\u00eda de las elecciones de Constituyente, a efecto de abortarlas y lanzar el pa\u00eds al caos. A \u00faltima hora, el jefe de la invasi\u00f3n, la pospone para el d\u00eda 11, pues ha olvidado que el 8, d\u00eda de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda, toda Nicaragua est\u00e1 paralizada por la famosa Griter\u00eda\u201d, sostiene el historiador costarricense Oscar Castro Vega en el libro <em>G\u00e9nesis y Trayectoria de la Segunda Rep\u00fablica 1948-1949<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/270-MAG-INVASIONES-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-35243\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/270-MAG-INVASIONES-3-300x121.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"121\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145208\/270-MAG-INVASIONES-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145208\/270-MAG-INVASIONES-3.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145208\/270-MAG-INVASIONES-3.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145208\/270-MAG-INVASIONES-3.jpg 819w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las festividades de la Conchita \u201ctambi\u00e9n la celebran los muchos nicarag\u00fcenses residentes en Guanacaste, la puerta de acceso de los invasores\u201d. Y en ese \u201cclima de jolgorio\u201d, una acci\u00f3n militar no era recomendable. Sin embargo, analiza Castro Vega, si la invasi\u00f3n se hubiera llevado a cabo el 8 de diciembre, las elecciones habr\u00edan tenido que ser pospuestas y eso \u201chabr\u00eda sido un duro golpe\u201d para la Junta de Gobierno tica.<\/p>\n<p>Por unas causas y otras, las intervenciones de Tacho en Costa Rica nunca le dieron buenos resultados. Fall\u00f3 en 1948 y en 1955 y \u201cen ambas invasiones Somoza fue visto como un dictador que ayudaba a Calder\u00f3n a volver al poder\u201d, comenta David D\u00edaz Arias.<\/p>\n<p>A la fecha, el tema ha sido casi olvidado tanto en Nicaragua como en Costa Rica. Y la mism\u00edsima Legi\u00f3n del Caribe, que tanto preocup\u00f3 a los dictadores de aquella \u00e9poca, ha pasado a ser una especie de rom\u00e1ntica leyenda que solo conocen los viejos. Sin embargo, todo esto fue real.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEs disparatado afirmar que revolucionarios nicarag\u00fcenses o fuerzas procedentes de Nicaragua hayan tomado Villa Quesada (&#8230;). Las temerarias acusaciones del gobierno de Costa Rica corresponden a la conocida t\u00e1ctica, puesta en uso por mandatarios impopulares, que tratan de unificar en su favor la opini\u00f3n p\u00fablica\u201d.<br \/>\nAnastasio Somoza Garc\u00eda, \u00a0en un comunicado firmado el 11 de enero de 1955.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Apuntes hist\u00f3ricos<\/h3>\n<p>*Tras la revoluci\u00f3n costarricense de 1948, el expresidente Teodoro Picado Michalski fue hospedado en Managua por el general Anastasio Somoza Garc\u00eda, mientras que el expresidente Rafael \u00c1ngel Calder\u00f3n Guardia prefiri\u00f3 quedarse en el Hotel Majestic, de Diriamba, por el clima fresco de la ciudad.<\/p>\n<p>*La segunda esposa de Calder\u00f3n Guardia, Mar\u00eda del Rosario Fournier Mora, lleg\u00f3 embarazada al exilio y el 14 de marzo de 1949 dio a luz a su primog\u00e9nito Rafael \u00c1ngel Calder\u00f3n Fournier, en Nicaragua. Este ni\u00f1o llegar\u00eda a ser presidente de Costa Rica, de 1990 a 1994.<\/p>\n<p>*Rafael Calder\u00f3n Guardia fue presidente de Costa Rica de 1940 a 1944 y se le considera el gran reformador social de ese pa\u00eds. El 17 de abril de 1974 fue declarado p\u00f3stumamente Benem\u00e9rito de la Patria por el Congreso de Costa Rica.<br \/>\nCuando la Legi\u00f3n del Caribe fue a apoyar la revoluci\u00f3n de Jos\u00e9 Figueres tambi\u00e9n lleg\u00f3 el legionario nicarag\u00fcense Abelardo Cuadra Vega (el hombre que en Cayo Confite, Rep\u00fablica Dominicana, le ense\u00f1\u00f3 a disparar con rifle a Fidel Castro), pero en apoyo al gobierno de Teodoro Picado.<\/p>\n<p>*El 24 de abril de 1986 el gobierno sandinista le concedi\u00f3 a don Jos\u00e9 Figueres la Orden General Augusto C\u00e9sar Sandino en su m\u00e1ximo grado Batalla de San Jacinto.<\/p>\n<p>*El 8 de junio de 1990 falleci\u00f3 Jos\u00e9 Figueres en San Jos\u00e9, Costa Rica. Cinco meses y cuatro d\u00edas despu\u00e9s de su fallecimiento fue declarado Benem\u00e9rito de la Patria, por la Asamblea Legislativa de Costa Rica.<\/p>\n<p>*Seg\u00fan el catedr\u00e1tico costarricense David D\u00edaz Arias, de las tres invasiones la \u00fanica en la que se sabe a ciencia cierta que particip\u00f3 la Guardia Nacional de Nicaragua es la de abril de 1948.<\/p>\n<p>*No se conoce un informe oficial sobre las bajas causadas por las invasiones de 1948 y 1955. Sin embargo, hay episodios que son especialmente recordados por los muertos que dejaron.<\/p>\n<p>En diciembre del 48, cuando los invasores escapaban buscando el mar, tropezaron con una brigada de la Cruz Roja, sus cinco miembros \u201cdebidamente uniformados\u201d y acompa\u00f1ados por un sacerdote. Todos fueron asesinados.<br \/>\nAdem\u00e1s, el 25 de diciembre de 1948 los invasores mataron a cuatro ciudadanos ticos, reclutas voluntarios, en una emboscada en Puerto Soley. Entre ellos cay\u00f3 Eloy Mor\u00faa Carrillo, reci\u00e9n electo diputado en los comicios del 8 de diciembre.<\/p>\n<p>De la invasi\u00f3n de enero de 1955 se recuerda especialmente la batalla de Santa Rosa. La Naci\u00f3n del 19 de enero inform\u00f3 as\u00ed sobre el combate: \u201cUn destacamento de las fuerzas leales al mando del coronel Domingo Garc\u00eda trab\u00f3 combate con los invasores infringiendo fuertes bajas entre muertos y heridos, al invasor. Se confirman por lo menos 15 muertos y un alto n\u00famero de heridos\u201d.<\/p>\n<p>En esta batalla murieron los periodistas Jorge Vargas Gen\u00e9 y Oscar Cordero Rojas.<\/p>\n<h3>Conflictos<\/h3>\n<p>Las invasiones de 1948 y 1955 ni siquiera se perciben \u201ccomo parte de los conflictos hist\u00f3ricos entre Costa Rica y Nicaragua\u201d, afirma Ana Mar\u00eda Botey, directora de la Escuela de Historia, de la Universidad de Costa Rica.<br \/>\n\u201cEl tema medular (entre ambos pa\u00edses) es el conflicto lim\u00edtrofe que no concluye, por falta de voluntad pol\u00edtica, ya que constituye una estrategia para unir a la poblaci\u00f3n frente a un enemigo com\u00fan en momentos de ausencia de legitimidad\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>\u201cEl otro tema sensible es el de la migraci\u00f3n nicarag\u00fcense a Costa Rica, ya que provoca una tendencia a la baja en los salarios, especialmente de los sectores populares, as\u00ed como su constante demanda de servicios sociales al Estado costarricense\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEn realidad, no creo que haya una lista de conflictos hist\u00f3ricos entre Costa Rica y Nicaragua\u201d, manifiesta, por su parte, el profesor David D\u00edaz Arias. \u201cLa gente usualmente no maneja la historia de esa manera y m\u00e1s bien es la prensa la que insiste en crear dicha lista cuando un nuevo conflicto surge\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPocas personas ahora en Costa Rica saben de las invasiones de 1948 y 1955. En vista de que se trat\u00f3 de echar un manto de olvido sobre la violencia y las acciones ocurridas en la d\u00e9cada de 1940 y la guerra civil, aquellas invasiones entraron en ese torbellino de olvido como parte de una pol\u00edtica que se comenz\u00f3 a desarrollar despu\u00e9s de 1958 y que pretend\u00eda reunificar la comunidad nacional costarricense despu\u00e9s de los conflictos\u201d. No obstante, explica el catedr\u00e1tico, \u201ccuando se recuerdan, esas invasiones se ven como parte del conflicto interno costarricense m\u00e1s que como un conflicto hist\u00f3rico entre Costa Rica y Nicaragua, que creo que son dos pa\u00edses que tienen m\u00e1s en comuni\u00f3n que en desacuerdo y comparten m\u00e1s momentos hist\u00f3ricos de uni\u00f3n y fraternidad que de enfrentamiento\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existi\u00f3 entre Nicaragua y Costa Rica un conflicto armado que se ha echado al olvido: las invasiones de Somoza Garc\u00eda en 1948 y 1955<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":35213,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[928,81],"class_list":["post-35210","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-costa-rica","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35210"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35210\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51751,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35210\/revisions\/51751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35213"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}