{"id":35425,"date":"2014-03-09T10:36:42","date_gmt":"2014-03-09T16:36:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35425"},"modified":"2020-09-11T11:27:00","modified_gmt":"2020-09-11T17:27:00","slug":"y-ellos-pelearon-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/y-ellos-pelearon-2\/","title":{"rendered":"Y ellos pelearon&#8230;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">El pr\u00f3ximo julio se cumplen 100 a\u00f1os de la Primera Guerra Mundial. Magazine busc\u00f3 el rastro nicarag\u00fcense en esta conflagraci\u00f3n y encontr\u00f3 que, aunque lejana, al menos una decena de compatriotas combatieron en los ej\u00e9rcitos alem\u00e1n, brit\u00e1nico y franc\u00e9s<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>Se oyen estruendos y pronto una tormenta de fuego comienza a caer sobre Verd\u00fan, Francia. Soldados que corren, que mueren, que quedan enterrados. Una, dos, tres&#8230; nueve horas. Durante nueve horas seguidas 1,200 ca\u00f1ones alemanes han vomitado fuego sobre los soldados franceses. Es lunes, es 21 de febrero de 1916 y el ataque alem\u00e1n, que inici\u00f3 a las 7:15 de la ma\u00f1ana, ha sido planificado por el general Erich von Falkenhayn. Su objetivo es desangrar a las tropas francesas hasta morir. Mientras tanto, el ej\u00e9rcito franc\u00e9s defiende con cuerpo y alma Verd\u00fan. Para ellos \u2014cuentan los historiadores\u2014, ese sitio representa el orgullo y la historia de su naci\u00f3n, una plaza \u201cfuerte e impenetrable\u201d.<\/p>\n<p>La Batalla de Verd\u00fan se convirti\u00f3 en la m\u00e1s larga de la Primera Guerra Mundial y una de las m\u00e1s ag\u00f3nicas y sangrientas: diez meses de combates y m\u00e1s de medio mill\u00f3n de muertos.<\/p>\n<p>Ah\u00ed, en medio del fuego abierto, en la trinchera alemana estuvo un nicarag\u00fcense: Enrique Geyer Abaunza.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hac\u00eda un nicarag\u00fcense nacido en Masaya batallando con los alemanes en una guerra en la que Nicaragua no ten\u00eda participaci\u00f3n alguna y que se desarrollaba a unos 10 mil kil\u00f3metros de distancia?<\/p>\n<p>La historia es esta. Enrique Geyer Abaunza era hijo de Heinrich August Geyer, un inmigrante alem\u00e1n, y de la nicarag\u00fcense Josefa Susana Abaunza. \u00c9l hab\u00eda viajado a Alemania para estudiar Ingenier\u00eda y justamente estando all\u00e1 estall\u00f3 la guerra. \u201cFue reclutado y pas\u00f3 tres a\u00f1os en Verd\u00fan\u201d, cuenta el expresidente Enrique Bola\u00f1os Geyer, sobrino por parte materna.<\/p>\n<p>En esos tres a\u00f1os \u2014cuenta Bola\u00f1os\u2014, Geyer Abaunza tuvo tres pases, uno anual, para ir a visitar a su familia. \u201c\u00c9l nos contaba que el \u00faltimo a\u00f1o estaba camino de regreso a su trinchera cuando ocurri\u00f3 la feroz y \u00faltima batalla de Verd\u00fan y cuando lleg\u00f3 encontr\u00f3 solo a un compa\u00f1ero vivo. Se salv\u00f3 de milagro\u201d, dice.<\/p>\n<p>Enrique Geyer Abaunza no fue el \u00fanico nicarag\u00fcense que particip\u00f3 en la Gran Guerra. Al menos una decena lo hizo. Alberto Vogl Baldiz\u00f3n, Salom\u00f3n de la Selva, Salvador d\u2019Arbelles, Humberto Bustamante, Salvador Chamorro, Hans Langschwager, Ernesto Brockmann, Alfonso Mej\u00eda Chamorro&#8230;<\/p>\n<figure id=\"attachment_35427\" aria-describedby=\"caption-attachment-35427\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Alberto-Vogl-Baldiz\u00f3n.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35427 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Alberto-Vogl-Baldiz\u00f3n.jpg\" alt=\"Alberto Vogl Baldiz\u00f3n, hijo de un inmigrante alem\u00e1n y una nicarag\u00fcense. Magazine\" width=\"700\" height=\"884\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145003\/Alberto-Vogl-Baldiz%C3%B3n.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145003\/Alberto-Vogl-Baldiz%C3%B3n.jpg 238w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145003\/Alberto-Vogl-Baldiz%C3%B3n.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35427\" class=\"wp-caption-text\">Alberto Vogl Baldiz\u00f3n, hijo de un inmigrante alem\u00e1n y una nicarag\u00fcense, luch\u00f3 con las tropas alemanas en la Gran Guerra. Luchar \u2014dice su hija Mar\u00eda Elsa\u2014 sent\u00eda que era su responsabilidad.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En la Nicaragua de 1914, m\u00e1s all\u00e1 de escuchar las noticias, los nicarag\u00fcenses ten\u00edan poco o nada que ver con una guerra que se desarrollaba a unos 10 mil kil\u00f3metros de distancia cruzando el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico. Para entonces el pa\u00eds era gobernado por Adolfo D\u00edaz, quien estaba enfocado en otros menesteres.<\/p>\n<p>Ocho d\u00edas despu\u00e9s de iniciada la Gran Guerra (28 de julio), Nicaragua firmaba el tratado Chamorro-Bryan, donde le conced\u00eda a Estados Unidos la construcci\u00f3n del canal interoce\u00e1nico. Aquel tratado era m\u00e1s bien la garant\u00eda para no construirlo, ese mismo mes Estados Unidos inauguraba el Canal de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>Las cruentas batallas segu\u00edan en el mundo, la de Gal\u00edpoli, la de Verd\u00fan, la del Somme, la de Jutlandia. Por primera vez se escuchaba del uso de gases t\u00f3xicos y lanzallamas.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en Nicaragua, para 1917, hay un cambio de mando y llega a la presidencia Emiliano Chamorro. La guerra estaba en su apogeo y ese a\u00f1o Estados Unidos le declara la guerra a Alemania y es as\u00ed como Nicaragua, aunque sea en papel, entra en el juego respaldando a Estados Unidos.<\/p>\n<p>La primera acci\u00f3n de respaldo fue esta: \u201cPor el Decreto Legislativo de 18 de Mayo de 1917 se facult\u00f3 al Poder Ejecutivo para conceder al Gobierno de los Estados Unidos el uso de los puertos, aguas territoriales, v\u00edas de comunicaci\u00f3n y toda otra facilidad an\u00e1loga que fuera necesaria durante el conflicto\u201d, cuenta Goetz von Houwald en su libro <em>Los alemanes en Nicaragua<\/em>. Luego vendr\u00eda la declaratoria de guerra.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Mar\u00eda-Elsa-Vogl.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-35430\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Mar\u00eda-Elsa-Vogl.jpg\" alt=\"Mar\u00eda Elsa Vogl, Hija de Alberto Vogl Baldiz\u00f3n\" width=\"255\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145002\/Mar%C3%ADa-Elsa-Vogl.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145002\/Mar%C3%ADa-Elsa-Vogl.jpg 255w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145002\/Mar%C3%ADa-Elsa-Vogl.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cA mi pap\u00e1 lo hirieron varias veces en la guerra. Su mano derecha no la pod\u00eda mover bien. Nos contaba que en un hospital de campamento le rehicieron la mano derecha con platino\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Mar\u00eda Elsa Vogl, hija de Alberto Vogl Baldiz\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En la casa de los Vogl Montealegre, jam\u00e1s se permiti\u00f3 que quedara comida desperdiciada en un plato. Nunca. Aquel gesto era para Alberto Vogl Baldiz\u00f3n una groser\u00eda, una ofensa. \u201cPas\u00e9 cuatro a\u00f1os de mi vida con hambre, desperdiciar es pecado\u201d, le dec\u00eda a sus hijos. Alberto Vogl Baldiz\u00f3n supo bien qu\u00e9 era el hambre durante los a\u00f1os que luch\u00f3 en la Primera Guerra Mundial con las tropas alemanas.<\/p>\n<p>\u00c9l era nicarag\u00fcense, pero seg\u00fan cuenta su hija Mar\u00eda Elsa Vogl, sent\u00eda que era su responsabilidad y deber luchar por su patria, Alemania. Hab\u00eda nacido en Matagalpa el 12 de noviembre de 1899. Su padre, el alem\u00e1n Alberto Vogl Schaedelbauer y su madre la nicarag\u00fcense Rosenda Baldiz\u00f3n Molina. Su padre, inmigrante alem\u00e1n, hab\u00eda llegado a Nicaragua para sembrar caf\u00e9 en el norte del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Vogl Baldiz\u00f3n finaliz\u00f3 cuarto grado en Nicaragua, pero luego fue enviado a Alemania, con su familia paterna, donde continuar\u00eda sus estudios. Curs\u00f3 quinto y sexto grado, pero luego lleg\u00f3 la guerra. \u201cEn Alemania no me daban acceso a la universidad, pero s\u00ed a much\u00edsimos institutos de ense\u00f1anza profesional y a aspirar a llegar a ser oficial de la Reserva del Ej\u00e9rcito Alem\u00e1n. Me inscrib\u00ed en el s\u00e9ptimo grado de la Alta Escuela Real, pero en agosto de 1914 estall\u00f3 la Primera Guerra Mundial\u201d, relata Vogl en su libro <em>Managua de mis recuerdos<\/em>. Se present\u00f3 como voluntario, pero ten\u00eda quince a\u00f1os, as\u00ed que no fue admitido. \u201cEn enero de 1915 logr\u00e9 ser enrolado en un regimiento de cazadores. Luch\u00e9 en todos los frentes de guerra: Francia, Rusia, Italia, Balcanes, Palestina, Mesopotamia. Fui herido cuatro veces, obtuve cinco condecoraciones y fui ascendido hasta subteniente\u201d, se lee en el texto.<\/p>\n<p>A Mar\u00eda Elsa se le llenan los ojos de l\u00e1grimas cuando habla de su pap\u00e1. \u201cNos cont\u00f3 de una vez cuando qued\u00f3 enterrado por varios d\u00edas, esa sensaci\u00f3n de no poder salir, perdi\u00f3 el conocimiento. Es una de las historias que m\u00e1s me ha impactado a m\u00ed\u201d, dice.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Un contingente de infanter\u00eda de tres mil hombres para servir en el ej\u00e9rcito estadounidense, pero bajo la bandera nicarag\u00fcense, era lo que supuestamente se planeaba. As\u00ed lo present\u00f3 en un proyecto a Emiliano Chamorro, Toribio Tijerino, quien era secretario del Consejo de Ministros.<\/p>\n<p>La guerra estaba declarada. \u201cDecl\u00e1rase que desde esta fecha existe el estado de guerra entre Nicaragua y los gobiernos imperiales de Alemania y Austria-Hungr\u00eda\u201d, qued\u00f3 escrito en <em>La Gaceta<\/em> No. 106 del 10 de mayo de 1918.<\/p>\n<p>\u201cCabe recordar aqu\u00ed que durante mi periodo presidencial la Primera Guerra Mundial estaba en su apogeo en Europa y que los Estados Unidos se encontraban haciendo grandes preparativos para su propia intervenci\u00f3n en el conflicto. Naturalmente, Nicaragua entera era amiga y simpatizadora de Estados Unidos, como lo ha sido y lo seguir\u00e1 siendo siempre\u201d, est\u00e1 escrito en libro <em>El \u00faltimo caudillo, Autobiograf\u00eda<\/em> de Emiliano Chamorro.<\/p>\n<p>No todos \u2014dijo luego Chamorro\u2014 estaban de acuerdo con la declaratoria de guerra. Que Estados Unidos est\u00e9 en Am\u00e9rica y Alemania en Europa, dec\u00eda Chamorro, era raz\u00f3n suficiente para apoyar al pa\u00eds del norte.<\/p>\n<p>El gobierno americano ped\u00eda el embargo de los bienes de los alemanes y sus aliados en Nicaragua, pero Chamorro dio largas al asunto. \u201cDesde el a\u00f1o de 1885 yo conoc\u00eda varias casas alemanas dedicadas a actividades comerciales e industriales en el pa\u00eds. Cuando yo las conoc\u00ed ya ten\u00edan muchos a\u00f1os de establecidas, y como algunas de ellas quedaban frente a la casa de mi padre, me relacion\u00e9 mucho con ellas y as\u00ed pude observar sus simpat\u00edas por las gentes del pa\u00eds y las inclinaciones de sus varones a contraer matrimonio con las se\u00f1oritas nicarag\u00fcenses, lo que hac\u00eda que nosotros los vi\u00e9ramos tambi\u00e9n con simpat\u00eda. Adem\u00e1s por su dedicaci\u00f3n al trabajo y sus contactos con la sociedad del pa\u00eds eran para m\u00ed gente insospechable que pudieran tener contactos en su pa\u00eds de origen en contra de nuestra Am\u00e9rica. Por eso cre\u00ed que despojar a aquellos hombres y familias que por muchos a\u00f1os hab\u00eda visto luchar para amasar una peque\u00f1a fortuna, me parec\u00eda algo inusitado e impropio, por lo que siempre le puse evasivas al Encargado de Negocios de los Estados Unidos ante mi Gobierno\u201d, escribi\u00f3 Chamorro.<\/p>\n<p>En aquella guerra de la que Nicaragua ahora era parte, al menos en intenci\u00f3n, particip\u00f3 el hermano de Emiliano Chamorro por parte de padre, Salvador Chamorro. Era soldado de las tropas francesas y, seg\u00fan los relatos, cay\u00f3 en combate y qued\u00f3 enterrado en Versalles.<\/p>\n<p>Ni un solo nicarag\u00fcense, sin embargo, fue movilizado desde Nicaragua. El armisticio se firm\u00f3 en noviembre de 1918 y lleg\u00f3 la paz.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cVisitamos Versalles, tanto como para conocer la ciudad y sus bellos edificios de Gobierno, como para visitar la tumba de mi hermano Salvador Chamorro, muerto en la flor de su juventud al servicio de Francia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Emiliano Chamorro. Libro <em>El \u00faltimo caudillo, Autobiograf\u00eda<\/em> Emiliano Chamorro.<\/p>\n<\/blockquote>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-35425 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/y-ellos-pelearon-2\/attachment\/174824-1\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144959\/174824-1.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Enrique Geyer Abaunza\" aria-describedby=\"gallery-1-35433\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144959\/174824-1.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144959\/174824-1.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144959\/174824-1.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144959\/174824-1.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144959\/174824-1.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144959\/174824-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144959\/174824-1.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35433'>\n\t\t\t\tEnrique Geyer Abaunza particip\u00f3 en la Batalla de Verd\u00fan, considerada la m\u00e1s larga y de las m\u00e1s sangrientas de la Primera Guerra Mundial. Luch\u00f3 bajo la bandera de Alemania. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/y-ellos-pelearon-2\/attachment\/174824-2\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145000\/174824-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35432\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145000\/174824-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145000\/174824-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145000\/174824-2.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145000\/174824-2.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145000\/174824-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145000\/174824-2.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35432'>\n\t\t\t\tSe calcula que la Gran Guerra dej\u00f3 al menos 10 millones de muertos y 20 millones de heridos. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/y-ellos-pelearon-2\/attachment\/174826-2\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144958\/174826-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Salom\u00f3n de la Selva\" aria-describedby=\"gallery-1-35434\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144958\/174826-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144958\/174826-2.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144958\/174826-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144958\/174826-2.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144958\/174826-2.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144958\/174826-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144958\/174826-2.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35434'>\n\t\t\t\tSalom\u00f3n de la Selva asegura en el pr\u00f3logo de su libro El soldado desconocido que fue voluntario y luch\u00f3 bajo la bandera de Jorge V. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cuartel de Wellington. Londres. La Guardia escocesa va de descanso y entra la irlandesa.<\/p>\n<p>Dos hombres coinciden en las escaleras. Uno baja y el otro sube. Mientras avanzan, cruzan miradas hasta que llegan al mismo escal\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa, detestable escoc\u00e9s? \u2014le pregunta uno.<\/p>\n<p>\u2014A usted qu\u00e9 le importa qui\u00e9n soy yo, detestable irland\u00e9s \u2014le contesta el otro.<\/p>\n<p>\u2014Pues yo soy Salom\u00f3n de Selva, de Le\u00f3n, Nicaragua, Centroam\u00e9rica, despreciable escoc\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Pues yo soy Salvador d\u2019Arbelles, de Corinto, Nicaragua, Centroam\u00e9rica, despreciable irland\u00e9s.<\/p>\n<p>Los dos hombres se miraron una vez m\u00e1s y soltaron un abrazo, ese d\u00eda comenz\u00f3 una amistad.<\/p>\n<p>La an\u00e9cdota la cuenta Salvador d\u2019Arbelles en un texto publicado en la <em>Revista Conservadora<\/em> y titulado <em>Salom\u00f3n de la Selva, soldado de su majestad<\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hab\u00edan llegado estos dos nicarag\u00fcenses a las filas del Ej\u00e9rcito brit\u00e1nico? De d\u2019Arbelles se sabe muy poco, mientras que de Salom\u00f3n de la Selva hay varias versiones de su participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para la Primera Guerra Mundial el poeta leon\u00e9s viv\u00eda en Nueva York, donde hab\u00eda sido enviado para estudiar, becado por el gobierno de Jos\u00e9 Santos Zelaya. C\u00f3mo salt\u00f3 de ah\u00ed a las filas de ej\u00e9rcito brit\u00e1nico no se sabe, pero seg\u00fan el historiador Eddy K\u00fchl primero \u201cfue enrolado en el ej\u00e9rcito estadounidense el 5 de junio de 1917, dos meses despu\u00e9s que el Congreso norteamericano y el presidente Wilson declararan la guerra a Alemania\u201d. Salom\u00f3n \u2014asegura K\u00fchl\u2014 \u201csirvi\u00f3 al lado de los aliados como soldado por un a\u00f1o y cinco meses durante la Primera Guerra Mundial, desde junio de 1917 hasta el 11 de noviembre de 1918, d\u00eda que termin\u00f3 el conflicto b\u00e9lico\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, el historiador Jorge Eduardo Arellano escribi\u00f3 en un diario nacional que \u201cen entrevista concedida al puertorrique\u00f1o Antonio Gonz\u00e1lez D\u00e9liz el 7 de mayo de 1973, Luis Mu\u00f1\u00f3n Mar\u00edn recordaba que a fines de agosto de 1918 acompa\u00f1\u00f3 a Salom\u00f3n de la Selva (Le\u00f3n, 1893-Par\u00eds, 1959) en el subway de Nueva York desde la calle 79 a la 42, donde quedaba la oficina de reclutamiento del Ej\u00e9rcito Brit\u00e1nico\u201d.<\/p>\n<p>Por cu\u00e1nto lo hizo, no se sabe con certeza, pero el mismo Salom\u00f3n escribi\u00f3 en el pr\u00f3logo de su libro de poemas <em>El soldado desconocido<\/em>: \u201cTuve la buena suerte de servir, voluntario, bajo la bandera del Rey Jorge V, ense\u00f1a que fue de la madre de mi padre\u201d.<\/p>\n<p>Cuando finaliz\u00f3 la guerra, cuenta d\u2019Arbelles, le toc\u00f3 hacer un recuento de los latinoamericanos que hab\u00edan servido al Ej\u00e9rcito Imperial Brit\u00e1nico, excluyendo al Regimiento de Caballer\u00eda del Rey Eduardo VI, que estaba integrado solo por latinoamericanos, y pudo comprobar que Salom\u00f3n de la Selva y \u00e9l eran los \u00fanicos dos nicarag\u00fcenses en el servicio de su majestad Jorge V. \u201cNicaragua no tuvo ej\u00e9rcito en Europa, pero s\u00ed soldados, s\u00ed hijos muy suyos, como yo, militares en las filas aliadas. Ella tambi\u00e9n debe tener un Soldado Desconocido. Ofrenda que por mi patria hago a ese h\u00e9roe, es este libro\u201d, escribi\u00f3 Salom\u00f3n de la Selva en <em>El soldado desconocido<\/em>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35431\" aria-describedby=\"caption-attachment-35431\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/174825-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35431 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/174825-3.jpg\" alt=\"Magazine, Nicas en la gran guerra\" width=\"700\" height=\"429\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145001\/174825-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145001\/174825-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07145001\/174825-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35431\" class=\"wp-caption-text\">Durante la Primera Guerra Mundial se escuch\u00f3 por primera vez del uso de gases t\u00f3xicos. Se trataba de la primera guerra qu\u00edmica, se us\u00f3 desde gases lacrim\u00f3genos hasta gas mostaza y el gas de fosgeno.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>1<\/strong><br \/>\nmuerto nicarag\u00fcense durante la Primera Guerra Mundial es del que se tiene conocimiento: Salvador Chamorro, hermano por parte de padre de Emiliano Chamorro. Muri\u00f3 en el campo de batalla al lado de las tropas francesas.<\/p>\n<p><strong>2<\/strong><\/p>\n<p>son los nicarag\u00fcenses de los que se tiene registro que participaron en la Gran Guerra en las filas del Ej\u00e9rcito Brit\u00e1nico: Salom\u00f3n de la Selva y Salvador d\u2019Arbelles.<\/p>\n<p><strong>10<\/strong><\/p>\n<p>meses tard\u00f3 la batalla m\u00e1s larga de la Primera Guerra Mundial, la Batalla de Verd\u00fan. Empez\u00f3 el 21 de febrero de 1916 y finaliz\u00f3 el 19 de diciembre de ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<h3>Curiosidades<\/h3>\n<p>El nicarag\u00fcense Humberto Bustamante, originario de Matagalpa, estudiaba m\u00fasica en Alemania cuando la guerra estall\u00f3. Fue enrolado al ej\u00e9rcito. \u201cContaba que salv\u00f3 su vida porque entreten\u00eda a las tropas con su piano\u201d, asegura el historiador Eddy K\u00fchl. A su regreso a Nicaragua impart\u00eda clases de m\u00fasica.<\/p>\n<p>Dominique Roustan, un franc\u00e9s que luch\u00f3 en la Primera Guerra Mundial, lleg\u00f3 en los a\u00f1os treinta a Nicaragua donde se cas\u00f3 con una nicarag\u00fcense. Curiosamente \u2014cuenta el historiador Eddy K\u00fchl\u2014, Alberto Vogl Baldiz\u00f3n se hizo amigo de Roustan y pronto se dieron cuenta que hab\u00edan peleado la misma batalla, pero en bandos opuestos.<\/p>\n<p>Se cree que Salom\u00f3n de la Selva fue el \u00fanico poeta de Am\u00e9rica Latina que particip\u00f3 en la Primera Guerra Mundial. Otros artistas e intelectuales que participaron en la Gran Guerra fueron los escritores Ernest Hemingway y Louis-Ferdinand, el pianista Paul Wittgenstein y el pintor Mo\u00efse Kisling.<\/p>\n<p>Carlos Hayn Golberg, ciudadano alem\u00e1n radicado en Nicaragua, lleg\u00f3 al pa\u00eds en 1907 para trabajar en una compa\u00f1\u00eda exportadora de caf\u00e9. Se enamor\u00f3 de Meta Vogl y en 1913 se comprometi\u00f3 con ella. Ese a\u00f1o viaj\u00f3 a Alemania para los preparativos de la boda y despedirse de su familia. Estando all\u00e1 comenz\u00f3 la guerra. Fue enrolado en el ej\u00e9rcito alem\u00e1n y luch\u00f3 contra Francia. Al final de la guerra regres\u00f3 y se cas\u00f3 con Vogl.<\/p>\n<h4>Lazos de sangre<\/h4>\n<p>Muchos de los nicarag\u00fcenses que lucharon en la Primera Guerra Mundial eran descendientes de alemanes, ingleses, franceses. Pero \u00bfc\u00f3mo es que sus familiares hab\u00edan llegado al pa\u00eds?<\/p>\n<p>En el siglo XIX hubo una fuerte migraci\u00f3n de extranjeros. Algunos eran viajeros que decidieron quedarse en el pa\u00eds, otros hab\u00edan llegado para el comercio, para la agricultura o como empleados de algunas empresas. Despu\u00e9s de la Guerra Nacional (1854-1857) \u2014asegura el historiador Bayardo Cuadra\u2014, hubo muchos alemanes que comenzaron a establecerse en el pa\u00eds. \u201cLo hicieron por iniciativa propia\u201d, dice Cuadra.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1865, durante el mandato del presidente Tom\u00e1s Mart\u00ednez Guerrero se aprob\u00f3 un decreto que ofrec\u00eda tierras de cultivo a extranjeros que quisieran dedicarse a la agricultura en el pa\u00eds. \u201cEl Gobierno dar\u00e1 a cada familia de los inmigrantes de los Estados Unidos o de cualquiera otra nacionalidad, que lleguen a la Rep\u00fablica con objeto de naturalizarse, hasta ciento veinte manzanas de tierras en los terrenos bald\u00edos atendido en n\u00famero de personas de que se componga la familia. A los c\u00e9libes se les podr\u00e1 conceder hasta sesenta manzanas\u201d, dec\u00eda el decreto. Los beneficios establecidos en la llamada \u201cCesi\u00f3n de Tierra y Ley de Colonizaci\u00f3n\u201d provocaron la llegada de m\u00e1s inmigrantes al pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pr\u00f3ximo julio se cumplen 100 a\u00f1os de la Primera Guerra Mundial. Magazine busc\u00f3 el rastro nicarag\u00fcense en esta conflagraci\u00f3n y encontr\u00f3 que, aunque lejana, al menos una decena de compatriotas combatieron en los ej\u00e9rcitos alem\u00e1n, brit\u00e1nico y franc\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":35426,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-35425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35425"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35425\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51986,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35425\/revisions\/51986"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35426"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}