{"id":35474,"date":"2014-07-13T17:10:00","date_gmt":"2014-07-13T23:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35474"},"modified":"2023-07-17T17:21:13","modified_gmt":"2023-07-17T23:21:13","slug":"blanca-y-sandino-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/blanca-y-sandino-2\/","title":{"rendered":"Blanca y Sandino"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Una guerra, dos abortos y una amante fueron parte del matrimonio entre el general y la telegrafista de San Rafael del Norte. La suya fue una historia de amor agridulce<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Anagilmara V\u00edlchez Zeled\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Nadie pudo contener su hemorragia. Blanca Ar\u00e1uz se desangraba sin que la comadrona ni el m\u00e9dico pudieran ayudarla.<\/p>\n<p>Los dolores de parto le empezaron a la medianoche del primero de junio de 1933. Despu\u00e9s de horas de angustia Blanca Ar\u00e1uz estaba lista para dar a luz. La ma\u00f1ana del 2 de junio naci\u00f3 su hija Blanca Segovia Sandino Ar\u00e1uz. La vida y la muerte coincidieron en ese instante.<\/p>\n<p>El general rompi\u00f3 en llanto aferrado al cuerpo de su esposa. Se hab\u00edan conocido en 1927 en la Oficina Telegr\u00e1fica de San Rafael del Norte.<\/p>\n<p>De ella antes de su encuentro con Augusto C. Sandino se sabe poco. Que naci\u00f3 en Jinotega, que en su familia la clave Morse era casi un idioma, que desde los diez a\u00f1os aprendi\u00f3 a usar el tel\u00e9grafo.<\/p>\n<p>Lo que casi nadie conoce es que Blanca Ar\u00e1uz, gracias a su oficio, coordin\u00f3 la comunicaci\u00f3n del ej\u00e9rcito de Sandino, sufri\u00f3 un a\u00f1o de prisi\u00f3n y poco antes de morir, particip\u00f3 en las conversaciones de armisticio entre su esposo y el presidente de Nicaragua Juan Bautista Sacasa.<\/p>\n<p>Su historia, tuvo un toque de miel y un tanto de hiel. Ella se enamor\u00f3 de Sandino a los 17 a\u00f1os y a los dos d\u00edas de haberse casado, \u00e9l parti\u00f3 con sus tropas hacia la monta\u00f1a. Entre las filas de su hueste se sab\u00eda que en ausencia de \u201cBlanquita\u201d, Sandino ten\u00eda una amante: la guerrillera salvadore\u00f1a Teresa Villatoro.<\/p>\n<p>Sandino y su esposa estuvieron separados por m\u00e1s de tres a\u00f1os. Se reunieron el d\u00eda en que Blanca Ar\u00e1uz lleg\u00f3 a los campamentos del general. All\u00ed aprendi\u00f3 a disparar y se convirti\u00f3 en la secretaria personal de su esposo. En 1931, por las condiciones inh\u00f3spitas del lugar sufri\u00f3 el primero de sus dos abortos. Durante su tercer embarazo se firm\u00f3 la paz entre el presidente Juan Bautista Sacasa y Sandino. Esa, creyeron, ser\u00eda finalmente su oportunidad de ser felices.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Alos diez a\u00f1os Blanca Ar\u00e1uz ya sab\u00eda usar el tel\u00e9grafo. Siendo apenas una ni\u00f1a picoteaba este dispositivo con la agilidad de un p\u00e1jaro carpintero. Raya. Punto. Raya. Sus dedos pod\u00edan transmitir a largas distancias mensajes codificados a trav\u00e9s del alfabeto Morse. Esa hab\u00eda sido la herencia de su familia por generaciones.<\/p>\n<p>Blanca Stella Ar\u00e1uz Pineda naci\u00f3 el 25 de mayo de 1909 en Jinotega. Sus padres: Pablo Jes\u00fas Ar\u00e1uz Rivera y Esther Pineda Rivera procrearon once hijos.<\/p>\n<p>Todos ellos \u201ceran m\u00fasicos y telegrafistas, el alfabeto Morse parec\u00eda ser su lengua natal, porque todos lo aprend\u00edan desde muy ni\u00f1os\u201d, asegura Walter Castillo Sandino, nieto de Blanca Ar\u00e1uz y Augusto C. Sandino.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, su abuelita se desempe\u00f1\u00f3 como telegrafista desde muy corta edad. A ella el oficio se lo ense\u00f1\u00f3 su hermana mayor Lucila Ar\u00e1uz.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca el tel\u00e9grafo, de acuerdo con el historiador Roberto S\u00e1nchez, era \u201cel medio m\u00e1s r\u00e1pido de comunicaci\u00f3n y el m\u00e1s confiable, ya que solo era posible de transmitir y recibir (informaci\u00f3n) por quienes conoc\u00edan el sistema Morse\u201d.<\/p>\n<p>La familia Ar\u00e1uz se estableci\u00f3 en San Rafael del Norte, un municipio del departamento de Jinotega, ubicado a 186 kil\u00f3metros de Managua. En esa \u00e9poca era un peque\u00f1o pueblo de casas de adobe y techos de teja que se perd\u00edan entre la bruma.<\/p>\n<p>Una vez que asumi\u00f3 el cargo de telegrafista del lugar, por las manos de Blanca Ar\u00e1uz pasaba informaci\u00f3n sensible o confidencial, es por eso que la historiadora, comandante guerrillera Dora Mar\u00eda T\u00e9llez, afirma que Ar\u00e1uz no era \u201cuna persona marginal, no era una mujer que estaba en su casa esperando un marido, no era una persona de bajo nivel y no ten\u00eda un cargo secundario\u201d, en cambio, dice T\u00e9llez \u201c(Blanca) era una persona que sab\u00eda leer y escribir, que ten\u00eda cierto nivel educativo, cierto nivel cultural y que hab\u00eda aprendido el lenguaje Morse (\u2026) no todas las personas en el municipio de San Rafael del Norte en el a\u00f1o 1927 ten\u00edan esas posibilidades econ\u00f3micas y sociales y por otro lado esas capacidades\u201d, concluye.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35479\" aria-describedby=\"caption-attachment-35479\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/183142-1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35479 size-full\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/183142-1.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"419\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144844\/183142-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144844\/183142-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144844\/183142-1.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144844\/183142-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35479\" class=\"wp-caption-text\">\u201cPocas veces estuvieron juntos\u201d, dice la comandante guerrillera Dora Mar\u00eda T\u00e9llez.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En la frente ten\u00eda una gran cicatriz causada por uno de los proyectiles de 75 mm lanzados por los aviadores estadounidenses contra los que luchaba Sandino. Teresa Villatoro era \u201cuna morena con ojos ardientes\u201d que en la monta\u00f1a fue la mujer de Augusto C. Sandino, asegur\u00f3 a El Universal, su exsecretario Jos\u00e9 de Paredes.<\/p>\n<p>Esteban Pavletich, un peruano que se uni\u00f3 al Ej\u00e9rcito Defensor de la Soberan\u00eda Nacional de Nicaragua, en una entrevista afirm\u00f3 que Villatoro \u201cera mujer de gran coraje\u201d. Ella, seg\u00fan Pavletich, acompa\u00f1\u00f3 a Sandino \u201cdurante toda la campa\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>A esta salvadore\u00f1a el general la conoci\u00f3 en 1926 en la mina de San Albino.<\/p>\n<p>\u00c9l la menciona en varias comunicaciones a sus hombres. En una de ellas, con fecha del 20 de agosto 1930 y dirigida a Pedro Jos\u00e9 Zepeda, Sandino subraya: \u201cTeresa, pues, no debe separarse de m\u00ed mientras la guerra est\u00e9, pues ella se encuentra muy interiorizada del manejo de los campamentos y eso no lo puede hacer ni Santa Blanca, aun cuando yo quisiera\u201d.<\/p>\n<p>En 1931 el general envi\u00f3 una misiva al coronel Abraham Rivera, en la que le comenta que Villatoro est\u00e1 en Honduras y que para bien de su causa en el exterior pronto se reunir\u00e1 con Blanca Ar\u00e1uz.<\/p>\n<p>Sandino concluye la carta diciendo que \u201cno existe m\u00e1s matrimonio ante las leyes divinas que el de el amor puro y libre, sin ritos de ninguna clase, pero no podremos salirnos en estos momentos de las leyes de los hombres y tenemos que aceptarlas \u2014contin\u00faa Sandino\u2014, esto que le hablo aqu\u00ed, es solamente para que no se me considere injusto en alg\u00fan acto de mi vida. Pues quien efectivamente goza de mi afecto sin l\u00edmites es Blanca. Teresa es muy apreciada por m\u00ed y la ayudar\u00e9 toda mi vida, pero nuestros caracteres son tan distintos como del cielo a la tierra; con lo que prueba que no podr\u00e1 ser mi propia mujer\u201d.<\/p>\n<p>Villatoro fue la enfermera que lo atendi\u00f3 cuando fue herido por una bomba en la batalla de Zaraguasca, esto se lo confiesa Sandino al periodista Jos\u00e9 Rom\u00e1n, en el libro Maldito pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cCuando ten\u00edan detenida a mi esposa, esa mujer me acompa\u00f1\u00f3 en El Chipote. La he querido mucho y har\u00eda cualquier cosa por ella, pero se tiene un car\u00e1cter (de) la chingada y simplemente no somos el uno para el otro, por eso la regres\u00e9 a El Salvador y partimos para siempre\u201d, le dijo el general a Rom\u00e1n en 1933.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-35474 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/blanca-y-sandino-2\/attachment\/183142-2\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144819\/183142-2.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35480\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144819\/183142-2.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144819\/183142-2.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144819\/183142-2.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144819\/183142-2.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144819\/183142-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144819\/183142-2.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35480'>\n\t\t\t\tSandino y Blanca Ar\u00e1uz estuvieron casados durante seis a\u00f1os, pero debido a la guerra, permanecieron separados m\u00e1s de la mitad de su matrimonio.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/blanca-y-sandino-2\/attachment\/183142-4\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144818\/183142-4.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35482\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144818\/183142-4.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144818\/183142-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144818\/183142-4.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144818\/183142-4.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144818\/183142-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144818\/183142-4.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35482'>\n\t\t\t\tCuando sali\u00f3 de la c\u00e1rcel Blanca Ar\u00e1uz lleg\u00f3 a los campamentos de Sandino en la monta\u00f1a. All\u00ed se convirti\u00f3 en su secretaria privada. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Se casaron el 18 de mayo de 1927. El d\u00eda de su cumplea\u00f1os n\u00famero 32. \u00c9l \u201ciba de botas altas y uniforme, de gabardina color caf\u00e9. Ella de velo y vestido blanco \u00a1la flor m\u00e1s linda de San Rafael!\u201d, detalla Luis Enrique Mej\u00eda Godoy en su popular mazurca All\u00e1 va el general.<\/p>\n<p>La ceremonia se celebr\u00f3 de madrugada. El incienso y los cirios iluminaban la iglesia que ol\u00eda a flor de pino. Blanca llevaba una corona de azahares. Sandino un arma en el cinto. El pueblo se enter\u00f3 del matrimonio cuando el fr\u00edo se quebr\u00f3 por los disparos del batall\u00f3n.<\/p>\n<p>Se hab\u00edan conocido ese mismo a\u00f1o en la casa de los Ar\u00e1uz donde funcionaba la Oficina Telegr\u00e1fica de San Rafael del Norte. All\u00ed se hospedaba \u00e9l con su Estado Mayor. Ella ten\u00eda 17 a\u00f1os y como telegrafista del pueblo, transmit\u00eda los mensajes de Sandino a sus tropas en los departamentos.<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed me enamor\u00e9 de Blanca y fue mi novia\u201d, asevera el general en su escrito titulado Blanca y sus verdugos. En este documento Sandino tambi\u00e9n explica c\u00f3mo ella a trav\u00e9s de su oficio se integra a la planificaci\u00f3n de algunas acciones militares de su ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Con ella discut\u00eda en privado los planes de combinaci\u00f3n para enviar a sus tropas al general Jos\u00e9 Mar\u00eda Moncada en 1927. Esta \u2014seg\u00fan Walter Castillo Sandino, nieto de la pareja\u2014, fue \u201cuna de las estrategias militares m\u00e1s dif\u00edciles y m\u00e1s importante(s) que llev\u00f3 a cabo el general Augusto C\u00e9sar Sandino\u201d.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de celebrarse el matrimonio, \u00e9l parti\u00f3 hacia Las Segovias. Su esposa se qued\u00f3 en el pueblo. Desde all\u00ed colabor\u00f3 \u201ccon la guerrilla sandinista en log\u00edstica, correo y labores de espionaje. Ella dominaba la tecnolog\u00eda de punta en aquella \u00e9poca y era capaz de interceptar todas las comunicaciones telegr\u00e1ficas del enemigo, d\u00e1ndole informaci\u00f3n oportuna a su esposo\u201d, subraya Castillo Sandino.<\/p>\n<p>La separaci\u00f3n para ella fue dura, o al menos a eso es a lo que Sandino hace referencia en una misiva de 1927 dirigida a Blanca Ar\u00e1uz en la que le dice: \u201cS\u00e9 que no te hago feliz, pero te dir\u00e9 que cuando te propuse matrimonio fue inspirado por el mayor deseo de amarte con toda la fuerza de mi coraz\u00f3n y jam\u00e1s me imagin\u00e9 que las circunstancias me pondr\u00edan en el caso de ser causa de tu intranquilidad, y que llegara a tanto tu desesperaci\u00f3n, que pudieras pensar en el suicidio\u201d.<\/p>\n<p>En la carta, adem\u00e1s le explica que la guerra contra el invasor ser\u00e1 su sacrificio para ser libres e insiste en que la ama, en que no le habl\u00e9 de celos y que conf\u00ede en \u00e9l.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s Blanca Ar\u00e1uz es hecha prisionera. La llevaron a Managua mientras el general estaba en M\u00e9xico. Quer\u00edan averiguar el paradero de su esposo. Ella no sab\u00eda nada pues \u00e9l parti\u00f3 sin aviso. \u201cDurante un a\u00f1o mi mam\u00e1 no supo nada de \u00e9l\u201d, cuenta su hija, Blanca Segovia Sandino Ar\u00e1uz, en las Memorias de la Lucha Sandinista.<\/p>\n<p>El silencio le vali\u00f3 la libertad. Aunque por poco tiempo, ya que en 1930 la capturan nuevamente y la trasladan a la c\u00e1rcel La 21, en Le\u00f3n. En esa ocasi\u00f3n tambi\u00e9n se llevaron a su mam\u00e1 Esther Pineda Rivera y a su hermana Lucila Ar\u00e1uz. En julio ellas dos son liberadas. Blanca Ar\u00e1uz estuvo prisionera durante un a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cCuando mi pap\u00e1 regres\u00f3 y se dio cuenta de que mi mam\u00e1 est\u00e1 presa, se indigna y \u2013para ser franca, era un hombre temible\u2013, les dijo que si no le daban libertad a su esposa incendiaba Le\u00f3n\u201d, afirma Blanca Segovia, hoy de 81 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Una vez libre, Blanca Stella regres\u00f3 a San Rafael del Norte. De ah\u00ed parti\u00f3 a los campamentos de Sandino en la monta\u00f1a. All\u00ed la conoci\u00f3 el periodista espa\u00f1ol Ram\u00f3n de Belausteguigoitia quien la describi\u00f3 como \u201cuna se\u00f1ora muy joven de facciones correctas, el aire dulce y la tez muy blanca\u201d.<\/p>\n<p>En la monta\u00f1a se desempe\u00f1\u00f3 como secretaria personal de Sandino. Ten\u00eda una pistola 32 especial y un rifle 44 Winchester que seg\u00fan el general \u201cno la puedo hacer dejar de disparar\u201d.<\/p>\n<p>Cuando la guerra contra los marines lleg\u00f3 a su fin, Blanca Ar\u00e1uz fue el puente entre los emisores del Gobierno de Nicaragua y su esposo. Ella hab\u00eda salido de la monta\u00f1a por su estado de gravidez y desde San Rafael del Norte tej\u00eda el rumbo de las comunicaciones de paz.<\/p>\n<p>Informaba sobre el avance de las tropas para el desarme. Sobre ataques a los campamentos. Sobre las intenciones de Sofon\u00edas Salvatierra y del entonces presidente Juan Bautista Sacasa.<\/p>\n<p>Hasta que finalmente el 2 de febrero de 1933, Sandino firm\u00f3 la paz.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35476\" aria-describedby=\"caption-attachment-35476\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Blanca-Stella-Ar%C3%A1uz-Pineda-y-Augusto-C.-Sandino-se-conocieron-en-1927.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35476 size-full\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Blanca-Stella-Ar%C3%A1uz-Pineda-y-Augusto-C.-Sandino-se-conocieron-en-1927.jpg\" alt=\"Blanca Stella Ar\u00e1uz Pineda y Augusto C. 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Seg\u00fan su nieto, Walter Castillo Sandino, fue hasta mayo de 1933 que contraen matrimonio civil, poco antes de la muerte de ella.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201c\u00d3igame usted, mi primer amor s\u00ed que fue terrible\u2026 Me posey\u00f3 por completo en cuerpo y alma y en todos mis sentidos. Me obsesion\u00f3 hasta la locura. Me hizo so\u00f1ar, re\u00edr, gozar y sufrir\u201d, confes\u00f3 Augusto C. Sandino al periodista Jos\u00e9 Rom\u00e1n en 1933.<\/p>\n<p>Morena y algo gordita. As\u00ed era la \u201cmocita\u201d que lo dejaba mudo. Mercedes Sandino era su nombre. Sin que nadie lo supiera durante una semana Sandino guard\u00f3 en su bolsillo una intensa carta de amor para ella. Su prima. En la misiva amenazaba con matarla y luego suicidarse si no lo aceptaba.<\/p>\n<p>En secreto ley\u00f3 su confesi\u00f3n y resolvi\u00f3 romper la carta. Escribi\u00f3 otra menos apasionada y tambi\u00e9n la rompi\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cA pesar de todo, segu\u00eda am\u00e1ndola plat\u00f3nicamente con amor profundo y secreto\u201d, recordar\u00eda despu\u00e9s el general. A ese su amor de Niquinohomo, lo traer\u00eda a colaci\u00f3n varias veces durante las conversaciones que sostuvo con Rom\u00e1n y que fueron publicadas en la obra Maldito pa\u00eds.<\/p>\n<p>Con Mercedes Sandino hab\u00eda decidido casarse en 1920 cuando, un mes antes de la boda, tuvo que huir del pa\u00eds por haberle disparado en la pierna a un hombre en plena misa.<\/p>\n<p>Durante su exilio en M\u00e9xico y Centroam\u00e9rica ahorr\u00f3 para contraer matrimonio con ella. Seg\u00fan Sandino, su prima lo esperaba y \u00e9l estaba \u201cenfermo de nostalgia\u201d, sin embargo, sus planes cambiar\u00edan en 1926 cuando un amigo suyo durante una borrachera le dijo que los nicarag\u00fcenses eran vendepatria.<\/p>\n<p>Sandino s\u00ed regres\u00f3 a Nicaragua pero no a casarse. Una vez iniciada su lucha contra la intervenci\u00f3n estadounidense, en la monta\u00f1a \u00e9l tendr\u00eda chispazos de aquel primer amor.<\/p>\n<p>\u201cIndudablemente la guerra contribuy\u00f3 a separarles (\u2026) Mejor que eso quedara como un dulce sue\u00f1o infantil a que terminara en una realidad triste y tr\u00e1gica\u201d, apunta el autor de Maldito pa\u00eds.<\/p>\n<p>Aunque ella, supuestamente, no ser\u00eda la \u00fanica Mercedes por la que Sandino suspirar\u00eda. Mercedes S\u00e1nchez Gait\u00e1n, una ni\u00f1a que creci\u00f3 en la casa de Gregorio Sandino, ser\u00eda la muchacha que en 1917 presuntamente diera a luz a la primera hija del general: Mar\u00eda Natalia S\u00e1nchez Sandino.<\/p>\n<p>S\u00e1nchez Sandino creci\u00f3 en la casa de su abuelo paterno Gregorio Sandino e incluso, seg\u00fan su nieta Lourdes D\u00e1vila Pav\u00f3n, el General de Hombres Libres estuvo cuando su hija se confes\u00f3 enamorada de un m\u00fasico de Niquinohomo con quien se cas\u00f3 en 1933.<\/p>\n<p>Aunque cuando su padre fue asesinado en 1934, Mar\u00eda Natalia S\u00e1nchez Sandino, por miedo a correr con la misma suerte que \u00e9l, ech\u00f3 todo v\u00ednculo con Sandino a la letrina.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35478\" aria-describedby=\"caption-attachment-35478\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/183143-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35478 size-full\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/183143-2.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"549\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144845\/183143-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144845\/183143-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144845\/183143-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35478\" class=\"wp-caption-text\">\u201cTu esposa que sue\u00f1a verse feliz contigo\u201d,firm\u00f3 Blanca Ar\u00e1uz en una carta de enero 1933, dirigida a Sandino.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Blanca Stella Ar\u00e1uz Pineda muri\u00f3 el mismo d\u00eda en el que naci\u00f3 su hija Blanca Segovia Sandino Ar\u00e1uz. Ese primer viernes de junio de 1933 se supo que el beb\u00e9 que el matrimonio esperaba era una ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Hasta entonces cre\u00edan que tendr\u00edan un var\u00f3n al que llamar\u00edan Augusto, como su pap\u00e1.<\/p>\n<p>\u201cPor mi parte vida m\u00eda; yo te ruego en nombre de Augustito que hagamos todo lo posible, para que \u00e9l y nosotros seamos felices\u201d, le ped\u00eda Blanca Ar\u00e1uz a Sandino en una carta del 25 de enero de 1933.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os antes ella tuvo su primer aborto. Perdi\u00f3 un beb\u00e9 de tres meses de gestaci\u00f3n al que le dec\u00edan \u201cChicho\u201d. Levantar un pesado costal fue la causa.<\/p>\n<p>Ar\u00e1uz explica la pena que ambos padecen a su hermana Lucila en una misiva de diciembre 1931. En el documento subraya que ella y Sandino sufrieron mucho al perder \u201cal primer pedazo\u201d de sus vidas.<\/p>\n<p>Pero no ser\u00eda el \u00faltimo. \u201cMi madre perdi\u00f3 dos hijos antes que yo: uno de tres meses y otro de seis. Este \u00faltimo naci\u00f3 en (el campamento) La Calma. Ah\u00ed muri\u00f3 y lo enterraron. Le hicieron un jardincito con flores silvestres\u201d, asegur\u00f3 Blanca Segovia Sandino Ar\u00e1uz en las Memorias de la Lucha Sandinista.<\/p>\n<p>Al poco tiempo Blanca Stella qued\u00f3 nuevamente encinta.<\/p>\n<p>En 1933 el general le confiesa al periodista Jos\u00e9 Rom\u00e1n que interno en la monta\u00f1a \u201clo que me tiene m\u00e1s nervioso ahora, es que estoy pr\u00f3ximo, a ser padre. Quiz\u00e1s dentro de tres meses m\u00e1s. Por eso es que ella (Blanca) no pudo venir conmigo esta vez. Usted no puede imaginarse la alegr\u00eda y la ternura que siento al pensar que estoy pr\u00f3ximo a ser padre, m\u00e1s que nada porque quiero darle a mi hijo todo el cuidado y todo el amor paterno que a m\u00ed me falt\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>Con los marines ya expulsados de Nicaragua, el tono en las misivas de su esposa era alentador. Mientras le informaba a Sandino sobre los avances en las conversaciones de paz que negociaban con el Gobierno, de las que ella era parte, a\u00f1ad\u00eda enunciados en los que le ped\u00eda regresara pronto a su lado o le contaba cuan inquieto hab\u00eda estado el beb\u00e9.<\/p>\n<p>\u201cTu chico te quiere ver y se siente feliz al saber que su papito estar\u00e1 pronto con su mamita haciendo m\u00e1s suaves las penas\u201d, le dec\u00eda en una carta del 13 de enero de 1933.<\/p>\n<p>Frases como \u201cno te olvides vida m\u00eda, que en ti est\u00e1 toda mi felicidad\u201d se le colaban a Blanca Ar\u00e1uz en los mensajes a Sandino. \u201cTe besa tu muchachito, si vieras que brinc\u00f3n est\u00e1 ahora. Ven a ver a tu criaturita, no pienses en abandonarle porque \u00e9l ser\u00e1 tu felicidad\u201d, a\u00f1ad\u00eda.<\/p>\n<p>En una entrevista sin fecha clara, su hermano Pedro Antonio Ar\u00e1uz, subraya que la esposa de Sandino desde que estaba en la monta\u00f1a ten\u00eda miedo a morir en el parto.<\/p>\n<p>\u201cSiempre pens\u00f3 en que ella no vivir\u00eda\u201d, se\u00f1ala Ar\u00e1uz, quien adem\u00e1s niega que el general haya sido responsable de la muerte de su hermana neg\u00e1ndole asistencia m\u00e9dica, como afirm\u00f3 posteriormente, Anastasio Somoza Garc\u00eda en su libro El verdadero Sandino o el calvario de Las Segovias.<\/p>\n<p>Cuando Blanca Ar\u00e1uz muri\u00f3 Sandino estaba desconsolado. Seg\u00fan la familia de ella, el general sac\u00f3 su pistola y trat\u00f3 de suicidarse. Su cu\u00f1ado y un ayudante se lo impidieron.<\/p>\n<p>\u2014No, General, \u00bfc\u00f3mo va a cometer esa barbaridad; no ve que nos va dejar hu\u00e9rfanos? Piense que tiene un mundo de gente a su mando \u2014le repet\u00edan.<\/p>\n<p>\u201cEse hombre llor\u00f3 como nunca me imagin\u00e9, porque como \u00a1ten\u00eda un car\u00e1cter!, era tan serio en sus cosas que nunca me imagin\u00e9 que la quisiera tanto y que iba a llorarla tanto\u201d, le habr\u00eda dicho su abuelita materna Esther Pineda Rivera, a Blanca Segovia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el relato de do\u00f1a Esther, Blanca Segovia, reci\u00e9n nacida lloraba en el Campamento General sin que nadie le hiciera caso. \u201cEra tanto el dolor y la angustia, por el sufrimiento y muerte de tu mam\u00e1, que ya ni nos fij\u00e1bamos; y tu pap\u00e1 ni sab\u00eda si estabas o no estabas, porque \u00e9l estaba con su agon\u00eda, con su mujer\u201d, le dijo.<\/p>\n<p>Blanca Ar\u00e1uz yac\u00eda sobre un catre. Sandino mand\u00f3 a pedirle al carpintero del pueblo que le hiciera a su esposa el mejor ata\u00fad que pudiera. Una vez estuvo listo la vistieron y colocaron su cuerpo en el f\u00e9retro. Adornaron el catre en el que muri\u00f3 con flores y un Cristo para llevarlo a la sala donde lo velaron.<\/p>\n<p>El general se qued\u00f3 solo con ella en un cuarto de la misma casa en la que la hab\u00eda conocido cuando con agilidad picoteaba el tel\u00e9grafo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35477\" aria-describedby=\"caption-attachment-35477\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensani.com\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/183143-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35477 size-full\" src=\"https:\/\/magazinev2.s3.us-west-2.amazonaws.com\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/183143-3.jpg\" alt=\"Blanca Ar\u00e1uz antes de dar a luz, se golpe\u00f3 al caer de una mula\" width=\"700\" height=\"695\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144846\/183143-3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144846\/183143-3.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144846\/183143-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144846\/183143-3.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144846\/183143-3.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144846\/183143-3.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144846\/183143-3.jpg 100w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/07144846\/183143-3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35477\" class=\"wp-caption-text\">Blanca Ar\u00e1uz antes de dar a luz, se golpe\u00f3 al caer de una mula cuando se trasladaba a San Rafael del Norte.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una guerra, dos abortos y una amante fueron parte del matrimonio entre el general y la telegrafista de San Rafael del Norte. 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