{"id":35549,"date":"2010-04-18T11:16:01","date_gmt":"2010-04-18T17:16:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35549"},"modified":"2020-11-28T12:40:27","modified_gmt":"2020-11-28T18:40:27","slug":"maquinas-para-matar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/maquinas-para-matar\/","title":{"rendered":"Mercenarios de la EEBI: M\u00e1quinas para matar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Los soldados extranjeros Mike Echanis, Charles Sanders y Nguyen Van Nguyen fueron contratados en 1978 para entrenar a las fuerzas especiales de la EEBI, la tropa mejor dotada y m\u00e1s agresiva de la Guardia Nacional. Violentos, temerarios y exc\u00e9ntricos. Quer\u00edan construir lo que desde su punto de vista era el soldado perfecto: una m\u00e1quina para matar<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Por Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>El 22 de agosto de 1978, Mike Echanis estaba furioso. Brincaba de c\u00f3lera. Los que vieron la escena recuerdan que caminaba de un lado a otro arrastrando una pierna, porque la guerra de Vietnam lo hab\u00eda dejado cojo. Pataleaba como un ni\u00f1o malcriado. Fue como si de un minuto a otro se hubiera vuelto loco. Echanis, un gringo alto y fornido, de bigote espeso, era entrenador de los comandos de la Escuela de Entrenamiento B\u00e1sico de Infanter\u00eda (EEBI), llamados \u201clos boinas rojas\u201d. Hab\u00eda llegado a Nicaragua de la mano del entonces coronel Anastasio Somoza Portocarrero, junto a dos soldados m\u00e1s: el tambi\u00e9n veterano de Vietnam, Charles Sanders y el vietnamita Nguyen Van Nguyen.<\/p>\n<p>Aunque Somoza Portocarrero reclama que solo eran \u201centrenadores\u201d contratados por la Guardia Nacional, para muchos, incluyendo algunos soldados nacionales, eran mercenarios que llegaron a un pa\u00eds donde se libraba una guerra en busca de paga y aventuras.<\/p>\n<p>De su paso por el pa\u00eds, existe una gran cantidad de historias, algunas con ribetes de leyenda. Se dice que eran asesinos profesionales, que llevaron las t\u00e9cnicas militares a un nivel de misticismo propio de las artes marciales orientales y que si bien eran admirados por la soldadesca y por una parte de los oficiales, la mayor\u00eda pod\u00eda describirlos en una sola palabra: insoportables. Precisamente, unos d\u00edas antes Echanis hab\u00eda sido echado de la EEBI por su mal comportamiento, aunque no era ese el motivo de su rabia ese d\u00eda de agosto del 78.<\/p>\n<p>Como de costumbre, el d\u00eda comenz\u00f3 con las pr\u00e1cticas de artiller\u00eda y explosivos que los comandos de la EEBI realizaban en el sector de Portezuelo. Echanis, a pesar de tener prohibida la entrada a las instalaciones de la EEBI, acud\u00eda a los entrenamientos.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda en el camino, los soldados escucharon tiros por el sector del Palacio Nacional. En cuesti\u00f3n de segundos un grupo de los comandos entr\u00f3 al primer piso del edificio, donde un comando sandinista desarrollaba uno de los asaltos m\u00e1s famosos y espectaculares de la guerra que derroc\u00f3 al r\u00e9gimen de Anastasio Somoza Debayle. En el segundo piso del Palacio Nacional, los guerrilleros Ed\u00e9n Pastora, junto a Dora Mar\u00eda T\u00e9llez y Hugo Torres, dirig\u00edan el peque\u00f1o comando que manten\u00eda como rehenes a los diputados y congresistas que se encontraban ah\u00ed. Entre ellos hab\u00eda familiares del entonces presidente Anastasio Somoza Debayle.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/las-andanzas-de-eden-pastora\/\">https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/las-andanzas-de-eden-pastora\/<\/a><\/strong><\/p>\n<p>\u201cLos quiero en la base dentro de tres minutos\u201d, fue la orden que recibieron los comandos de Anastasio Somoza Portocarrero. \u201cEsa es funci\u00f3n de la polic\u00eda\u201d, les dijo. Los soldados refunfu\u00f1aron, pero al final obedecieron.<\/p>\n<p>Al llegar a la Loma de Tiscapa, los comandos se dieron cuenta de lo que estaba pasando: los sandinistas se hab\u00edan tomado el Palacio. Eso fue lo que hizo a Echanis reaccionar como un perro rabioso. \u201cEstaba loco. Nunca lo hab\u00edamos visto as\u00ed. Estaba desesperado, echando maldiciones. Dec\u00eda que el culpable era el general Somoza porque estaba negociando para salvar a su familia que estaba dentro\u201d, recuerda el teniente Pompilio Gadea, oficial de los comandos que ven\u00edan del entrenamiento.<\/p>\n<p>A Echanis, un hablant\u00edn de naturaleza, le costaba quedarse callado. Dec\u00eda todo lo que pensaba o casi todo. \u201cEste es el fin de la Guardia\u201d, le dijo a Gadea. Continu\u00f3 diciendo que era necesario sacar a Somoza Debayle del poder para que los j\u00f3venes tomaran el mando, relata Gadea, quien sosten\u00eda una relaci\u00f3n de amistad con Echanis.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes eran Mike Echanis, Charles Sanders y Nguyen Van Nguyen? \u00bfC\u00f3mo llegaron a Nicaragua? \u00bfQu\u00e9 hicieron el tiempo que permanecieron aqu\u00ed? Algunos de los protagonistas involucrados cuentan la historia de estos personajes cuyos \u00faltimos d\u00edas estuvieron muy ligados a la Guardia Nacional y a su cuerpo m\u00e1s entrenado: la EEBI.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los soldados extranjeros Mike Echanis, Charles Sanders y Nguyen Van Nguyen fueron contratados en 1978 para entrenar a las fuerzas especiales de la EEBI, la tropa mejor dotada y m\u00e1s agresiva de la Guardia Nacional. Violentos, temerarios y exc\u00e9ntricos. Quer\u00edan construir lo que desde su punto de vista era el soldado perfecto: una m\u00e1quina para matar<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":37014,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[675],"class_list":["post-35549","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-guardia-nacional"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35549"}],"version-history":[{"count":34,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35549\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52875,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35549\/revisions\/52875"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37014"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}