{"id":35680,"date":"2010-10-03T10:09:19","date_gmt":"2010-10-03T16:09:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35680"},"modified":"2020-11-16T14:23:04","modified_gmt":"2020-11-16T20:23:04","slug":"el-pueta-de-juigalpa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pueta-de-juigalpa\/","title":{"rendered":"El \u201cpueta\u201d de Juigalpa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">La pobreza lo llev\u00f3 a convertirse en maestro. A sus 84 a\u00f1os, Guillermo Rothschuh Tablada se detiene, gira hacia el pasado y habla sobre sus a\u00f1os en el magisterio, de cuando conoci\u00f3 a Carlos Fonseca y de sus amores. El chontale\u00f1o recibi\u00f3 el Premio Nacional al Magisterio 2010<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>El tel\u00e9fono no ha dejado de repicar. Desde mediados de septiembre, cuando se anunci\u00f3 que Guillermo Rothschuh Tablada era el merecedor del Premio Nacional al Magisterio 2010, el tel\u00e9fono de su casa no ha cesado de timbrar. Lo han llamado de d\u00eda. De noche. Incluso de madrugada. Lo han llamado amigos. Familiares. Sacerdotes. Exalumnos. \u00c9l ha contestado y dado las gracias con gusto.<\/p>\n<p>Tiene el cabello blanco como la nieve. Viste pulcro. Lleva puesta una camisa mangas largas blanca con rayas rosadas que da la impresi\u00f3n de que nunca ha conocido arrugas; un pantal\u00f3n azul y unos zapatos negros que brillan de limpieza.<\/p>\n<p>Algunos lo llaman \u201cpueta\u201d; otros, \u201cmaestro\u201d. Y es que tiene de los dos y todav\u00eda un poco m\u00e1s. Guillermo Rothschuh Tablada es ensayista, escritor, prosista y lo que m\u00e1s le gusta a \u00e9l: chontale\u00f1o.<\/p>\n<p>Sentado sobre una silla mecedora en el corredor de su casa en Juigalpa, Chontales, rodeado de plantas y flores, Rothschuh Tablada habla no solo del premio que ha recibido, sino que hace una pausa, voltea la mirada hacia atr\u00e1s y cuenta c\u00f3mo ha vivido esos 84 a\u00f1os que lleva encima. Un chocoyo chill\u00f3n y unos cuantos p\u00e1jaros cantores parecieran ser la m\u00fasica que armoniza la pl\u00e1tica.<\/p>\n<p>Viaja en el tiempo y rememora sus a\u00f1os en el Instituto Nacional Central Ram\u00edrez Goyena. Tambi\u00e9n cuenta c\u00f3mo conoci\u00f3 a Carlos Fonseca y su relaci\u00f3n con el presidente Anastasio Somoza Garc\u00eda. Se confiesa en voz alta y habla de sus cuatro amores: su esposa, sus hijos, los libros y Juigalpa.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35681\" aria-describedby=\"caption-attachment-35681\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/magazine170-tripa-95.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35681 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/magazine170-tripa-95.jpg\" alt=\"Fotos de Uriel Molina\" width=\"700\" height=\"967\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144619\/magazine170-tripa-95.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144619\/magazine170-tripa-95.jpg 217w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144619\/magazine170-tripa-95.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35681\" class=\"wp-caption-text\">El \u00faltimo libro de Guillermo Rothschuh Tablada lleva por nombre <em>Tela de C\u00f3ndores<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Rothschuh Tablada era un muchacho de 26 a\u00f1os cuando tom\u00f3 las riendas del Instituto Nacional Central Ram\u00edrez Goyena, el colegio m\u00e1s grande de toda Nicaragua. Era flaco, no exced\u00eda las 125 libras, era alto, y no fue una la ocasi\u00f3n en que lo confundieron con los mismos estudiantes.<\/p>\n<p>Pero antes de llegar al Goyena, hab\u00eda trabajado en su natal Juigalpa. Comenz\u00f3 como maestro de escuela primaria y luego se convirti\u00f3 en el director del Instituto de Chontales Josefa Toledo de Aguerri.<\/p>\n<p>Rothschuh tiene una memoria privilegiada. Basta que haga una pausa para que los recuerdos florezcan. Recrea di\u00e1logos, escenas&#8230; Recuerda fechas y nombres con minuciosidad y exactitud.<\/p>\n<p>\u201cCuando fui director del Josefa Toledo de Aguerri puse una tablilla que dec\u00eda: En este centro de cultura se preparan hombres para la vida democr\u00e1tica porque es el fin de los pueblos cultivados\u201d, menciona. Le llamaron comunista y pidieron su cabeza. \u201cDec\u00edan que estaba corrompiendo a la juventud\u201d, cuenta entre risas.<\/p>\n<p>En junio de 1952 varios sectores le montaron una huelga, recuerda. Visitaron casa por casa en Juigalpa para instar a que los j\u00f3venes no fueran al colegio. Ese d\u00eda, el 6 de junio, precisa, todos los estudiantes llegaron 15 minutos antes de la hora de entrada y no lograron sacarlo.<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s, el 11 de julio, a las 6:00 de la ma\u00f1ana, alguien golpeaba la puerta de su casa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfProfesor Guillermo Rothschuh? \u2014pregunt\u00f3 un hombre.<\/p>\n<p>Era un telegrama donde se le\u00eda: \u201cLo felicito por defender el laicismo, principio b\u00e1sico del liberalismo\u201d. Un poco m\u00e1s abajo del mensaje firmaba Anastasio Somoza Garc\u00eda. Presidente de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>\u201cLa batalla la hab\u00eda ganado\u201d, afirma victorioso. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde Somoza lo nombr\u00f3 director del Ram\u00edrez Goyena.<\/p>\n<p>\u201cFue una gran responsabilidad\u201d, reflexiona. El Goyena ten\u00eda la fama de hacer huelgas, pero durante su mandato asegura no hubo ni una sola. Prohibi\u00f3 fumar y tomar alcohol dentro del centro. \u201cEsa fue la primera batalla ganada\u201d, asegura. En su memoria a\u00fan guarda el recuerdo de una ocasi\u00f3n en la que un grupo de estudiantes veteranos peloneaba a un reci\u00e9n llegado.<\/p>\n<p>Ten\u00eda el rostro serio. Chasque\u00f3 sus dedos y estir\u00f3 la mano pidiendo que le entregasen la tijera. \u201cEsa es la tradici\u00f3n\u201d, reclam\u00f3 uno de los estudiantes. \u201cNo. Es una tradici\u00f3n muy mala. Yo soy amigo de la tradici\u00f3n y eso era denigrante, ver a los veteranos peloneando a los que ingresaban\u201d, dice. Nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a ocurrir durante el quinquenio que estuvo a la cabeza (1953-1958), esos cinco a\u00f1os que seg\u00fan la historia ha sido la \u00e9poca de oro del Goyena.<\/p>\n<p>Iba dispuesto a no ceder en nada, confiesa. Adem\u00e1s siempre habl\u00f3 claro y sin tapujos. \u201cUn d\u00eda les dije: Aqu\u00ed todos somos j\u00f3venes. Si surgen problemas yo se los voy a resolver. A m\u00ed no me hagan huelga. El d\u00eda que no pueda resolver un problema agarro valij\u00edn y me voy a Chontales\u201d.<\/p>\n<p>Recalca que dentro del colegio hab\u00eda apertura. Hab\u00eda mao\u00edstas, somocistas, agn\u00f3sticos&#8230; Y fue precisamente ah\u00ed, en el Goyena, donde conoci\u00f3 a Carlos Fonseca.<\/p>\n<p>Fonseca era el bibliotecario en esa \u00e9poca. Lleg\u00f3 con una revista Segovia, recuerda y con una medalla que hab\u00eda ganado. La imagen que guarda es la de un jovencito recostado sobre la pared con las manos cruzadas sobre su pecho.<\/p>\n<p>\u2014Y usted, \u00bfqu\u00e9 cosa es? \u2014pregunt\u00f3 Rothschuh.<\/p>\n<p>\u2014Poeta \u2014contest\u00f3 Fonseca, quien se sonrojaba por todo.<\/p>\n<p>\u2014Decl\u00e1mese un poema \u2014le pidi\u00f3.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda Carlos Fonseca le recit\u00f3 el poema al <em>Zopilote<\/em>.<\/p>\n<p>Fonseca trabaj\u00f3 durante un a\u00f1o como bibliotecario del Goyena. Hay quienes dicen que estando ah\u00ed dentro reclut\u00f3 a algunos estudiantes, sin embargo, Rothschuh asegura que no fue as\u00ed. \u201c\u00c9l era respetuoso. Nunca reclut\u00f3 a nadie ah\u00ed dentro. Lo que s\u00ed ten\u00eda era la costumbre de hacer pr\u00e9stamos y nunca pagaba\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Para 1958, Luis Somoza Debayle, el entonces presidente, le dijo: \u201cRothschuh te vas a ir del Goyena porque ya no aguanto la presi\u00f3n del Arzobispado y de la embajada americana\u201d. \u201cSegu\u00eda el cuento de que era comunista\u201d, afirma. As\u00ed fue. Ese a\u00f1o dej\u00f3 el Goyena y se traslad\u00f3 al Ministerio de Educaci\u00f3n, donde le abrieron un puesto llamado de Extensi\u00f3n Cultural. Ah\u00ed fund\u00f3 la Escuela de Ciencias de la Educaci\u00f3n. Pronto hizo gestiones para continuar sus estudios en el exterior.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35684\" aria-describedby=\"caption-attachment-35684\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Guillermo-Rothschuh-Tablada-a-sus-26-a\u00f1os.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-35684 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Guillermo-Rothschuh-Tablada-a-sus-26-a\u00f1os.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144617\/Guillermo-Rothschuh-Tablada-a-sus-26-a%C3%B1os.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144617\/Guillermo-Rothschuh-Tablada-a-sus-26-a%C3%B1os.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144617\/Guillermo-Rothschuh-Tablada-a-sus-26-a%C3%B1os.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35684\" class=\"wp-caption-text\">A sus 26 a\u00f1os de edad asumi\u00f3 el mando del Instituto Ram\u00edrez Goyena.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La pobreza llev\u00f3 a Rothschuh a convertirse en maestro. \u201c\u00c9ramos pobres. La Normal era un pobre edificio para estudiantes pobres de toda Nicaragua\u201d, dice.<\/p>\n<p>Uno de nueve hermanos, cuenta que fue un estudiante promedio. Ni bueno, pero tampoco malo. Eso s\u00ed, desde muy joven cultiv\u00f3 el gusto por la lectura.<\/p>\n<p>Su padre era de origen alem\u00e1n, Guillermo Rothschuh Cisneros. Era un intelectual, dice. Era poeta y maestro. Su madre, Mar\u00eda del Carmen Tablada, era originaria de Juigalpa y estaba dedicada a los quehaceres dom\u00e9sticos.<\/p>\n<p>Estudi\u00f3 la primaria en Juigalpa y fue becado en la Normal Franklin Delano Roosevelt, donde se gradu\u00f3 en 1946. \u201cCuando sal\u00ed de la Normal yo quer\u00eda ser otro tipo de maestro. No estar expulsando, dando premio o castigo. No ser ese ponedor de nota. Yo ten\u00eda otra mentalidad, quer\u00eda darle otra dimensi\u00f3n al maestro. Y, por supuesto, quer\u00eda vincular la pedagog\u00eda con la pol\u00edtica\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Extrovertido y fregador, as\u00ed se autodescribe. \u201cEste Rothschuh que ve grande era chiquito\u201d, asegura. De ni\u00f1o fue vago, lo confiesa. Andaba de arriba abajo por todo el r\u00edo Mayales. Pero ahora dice que no fuma, no bebe y tampoco vaga.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su salida del Goyena, Rothschuh consigui\u00f3 una beca con el Gobierno de Francia, donde estuvo por un a\u00f1o estudiando Pedagog\u00eda y Literatura.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-35680 gallery-columns-3 gallery-size-medium'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pueta-de-juigalpa\/attachment\/untitled-2-5\/'><img decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"261\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144617\/Untitled-2.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35685\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144617\/Untitled-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144617\/Untitled-2.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144617\/Untitled-2.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35685'>\n\t\t\t\tCuando eran novios. Guillermo Rothschuh Tablada junto a Mar\u00eda Elba Villanueva.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pueta-de-juigalpa\/attachment\/untitled-1-7\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"243\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144616\/Untitled-1-2.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35686\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144616\/Untitled-1-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144616\/Untitled-1-2.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144616\/Untitled-1-2.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35686'>\n\t\t\t\tJunto a su hijo Guillermo Rothschuh Villanueva.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pueta-de-juigalpa\/attachment\/untitled-3-5\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"279\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144615\/Untitled-3.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35687\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144615\/Untitled-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144615\/Untitled-3.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144615\/Untitled-3.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35687'>\n\t\t\t\t1961. Rothschuh estuvo en Par\u00eds por un a\u00f1o estudiando Pedagog\u00eda y Literatura.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pueta-de-juigalpa\/attachment\/magazine170-tripa-105\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"216\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144612\/magazine170-tripa-105.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35690\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144612\/magazine170-tripa-105.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144612\/magazine170-tripa-105.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144612\/magazine170-tripa-105.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35690'>\n\t\t\t\tCuando Rothschuh Tablada conoci\u00f3 a su esposa, reconoce que ella era la mujer m\u00e1s bella de Chontales.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pueta-de-juigalpa\/attachment\/magazine170-tripa-102\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"235\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144611\/magazine170-tripa-102.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35691\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144611\/magazine170-tripa-102.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144611\/magazine170-tripa-102.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144611\/magazine170-tripa-102.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35691'>\n\t\t\t\tEsta es la \u00faltima fotograf\u00eda que los miembros de la familia Rothschuh Villanueva se tomaron juntos.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pueta-de-juigalpa\/attachment\/magazine170-tripa-103\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"199\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144610\/magazine170-tripa-103.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35692\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144610\/magazine170-tripa-103.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144610\/magazine170-tripa-103.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144610\/magazine170-tripa-103.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35692'>\n\t\t\t\tJunto a su hijo Guillermo y uno de sus nietos.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-pueta-de-juigalpa\/attachment\/magazine170-tripa-104\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"206\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144609\/magazine170-tripa-104.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-35693\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144609\/magazine170-tripa-104.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144609\/magazine170-tripa-104.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144609\/magazine170-tripa-104.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-35693'>\n\t\t\t\tRothschuh Tablada trabaj\u00f3 durante varios a\u00f1os como asesor de Carlos T\u00fcnnermann.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Se pone de pie. Tambalea un poco, pero pronto se incorpora. El chocoyo no ha parado de chillar. Mete su mano en la bolsa trasera de su pantal\u00f3n y saca su billetera. Extiende una fotograf\u00eda que muestra el rostro de una mujer que parece coquetearle. \u00c9l la observa con curiosidad y ternura.<\/p>\n<p>La mujer que lleva en su billetera es su esposa Mar\u00eda Elba Villanueva. \u201cElla era la mujer m\u00e1s linda de Chontales y yo, el hombre m\u00e1s inteligente\u201d, dice. Esboza una sonrisa y contin\u00faa: \u201cAhora ella es menos bella y yo m\u00e1s inteligente\u201d, asegura tras soltar una carcajada que le ruboriza el rostro.<\/p>\n<p>Rothschuh conoci\u00f3 a Mar\u00eda Elba Villanueva cuando eran estudiantes. Ambos eran normalistas. \u201cEra preciosa\u201d, dice como hablando consigo mismo.<\/p>\n<p>En 1948, a escondidas de sus padres, se casaron en Teustepe, Boaco. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en una madrugada lluviosa, un sacerdote los cas\u00f3 por la iglesia.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Elba ha sido su gran amor, reconoce. Aunque tambi\u00e9n confiesa que ha tenido otros amores. Habla de sus hijos, de Juigalpa y de los libros.<\/p>\n<p>Un padre extraordinario, as\u00ed lo describen sus hijos. \u201cPara m\u00ed \u00e9l era mi gran alcahueto. Me consent\u00eda todo. Yo siempre digo que no es un buen pap\u00e1, sino una buena mam\u00e1\u201d, asegura Luzana, la tercera de sus cuatro hijos.<\/p>\n<p>Y es que cuando a los hijos les toca hablar de su padre, llegan a la memoria episodios llenos de amor, ternura y risa. Guillermo Rothschuh Villanueva, otro de sus hijos, cuenta que fue \u00e9l quien les ense\u00f1\u00f3 a nadar, tambi\u00e9n recuerda cuando sal\u00edan a tirar o cuando los sacaba a pasear en su moto a la que llamaba La Mula.<\/p>\n<p>Otra de las cosas que su hijo no olvida es ese amor por los libros. Creci\u00f3 vi\u00e9ndolo leer.<\/p>\n<p>Rothschuh siempre le preguntaba a su hijo Guillermo \u2014a quien todos, menos \u00e9l, llaman Memo\u2014, qu\u00e9 andaba leyendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 and\u00e1s leyendo? \u2014le pregunt\u00f3 un d\u00eda de tantos.<\/p>\n<p>\u2014<em>La muerte de Artemio Cruz<\/em> \u2014contest\u00f3 serio su hijo.<\/p>\n<p>\u2014Estupendo \u2014respondi\u00f3.<\/p>\n<p>A la semana siguiente volvi\u00f3 a hacer la misma pregunta y obtuvo la misma respuesta. A la tercera semana ocurri\u00f3 lo mismo. Solo que su padre reaccion\u00f3 diferente. \u201cAh no. Lo que sos vos es un vago. Ma\u00f1ana te quiero en el garaje a las 8:00 de la ma\u00f1ana, te voy a ense\u00f1ar c\u00f3mo son los an\u00e1lisis de texto\u201d, recuerda Guillermo (hijo) entre risas. \u201cEra un hombre de una disciplina incre\u00edble\u201d, reconoce.<\/p>\n<p>Ese amor por la lectura que aprendi\u00f3 de su progenitor lo transmiti\u00f3 a todos sus hijos. Tanto as\u00ed que Guillermo, su hijo, confiesa que lo que m\u00e1s le ha servido en la vida se lo ense\u00f1\u00f3 su padre. \u201cEse vicio por la lectura y el h\u00e1bito de la escritura\u201d.<\/p>\n<p>\u201cUn buen lector termina en un buen escritor. Hay que volver a los textos. Releerlos. Volver a los viejos caminos. <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em> lo he le\u00eddo como diez veces. Es bueno para el estr\u00e9s, lo combate\u201d, dice mientras sonr\u00ede y muestra un par de ojos p\u00edcaros.<\/p>\n<p>Otro de sus grandes amores ha sido Juigalpa. Es ciento por ciento localista, confiesa. Y cuando uno le pregunta sobre ese amor, no hace m\u00e1s que dar un largo respiro y reconocer que para su pueblo ha tenido un amor \u201cdesmedido\u201d.<\/p>\n<p>Lo ha dicho en varias ocasiones, durante trabaj\u00f3 en Managua, en el Goyena, en el Ministerio de Educaci\u00f3n o como asesor del doctor Carlos T\u00fcnnermann, sus d\u00edas m\u00e1s felices eran cuando le tocaba volver a su natal Juigalpa. Y es que Rothschuh es tan localista que siempre le ha gustado parafrasear a Neruda diciendo: \u201cSi mil veces tuviera que nacer mil veces nacer\u00eda en Juigalpa, si mil veces tuviera que morir mil veces morir\u00eda en Juigalpa\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35689\" aria-describedby=\"caption-attachment-35689\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Untitled-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35689 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Untitled-4.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"662\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144613\/Untitled-4.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144613\/Untitled-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144613\/Untitled-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144613\/Untitled-4.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35689\" class=\"wp-caption-text\">Juigalpa es uno de los grandes amores en la vida de Guillermo Rothschuh Tablada. \u201cEs un sitio privilegiado dentro de sus sentimientos\u201d, asegura su hijo Guillermo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El \u201cpueta\u201d est\u00e1 contento. Es primera vez, dice, que recibe un premio que viene dotado econ\u00f3micamente. \u201cY la \u00faltima\u201d, bromea. Antes hab\u00eda recibido medallas y diplomas. El premio es entregado por la Fundaci\u00f3n Luisa Mercado en reconocimiento a su trayectoria como docente.<\/p>\n<p>\u201cEs bonito recibir premios\u201d, dice. Sin embargo, con su mano debajo de la barbilla, reflexiona sobre la situaci\u00f3n actual del magisterio en Nicaragua. \u201cHay 44 mil maestros que est\u00e1n comiendo lodo. Ser\u00eda m\u00e1s agradable premiarlos subi\u00e9ndoles el sueldo. Este premio me agrad\u00f3, pero en el fondo pens\u00e9 eso\u201d, confiesa. Para \u00e9l, ese ser\u00eda el verdadero premio.<\/p>\n<p>\u201cLe bajaron el presupuesto a Educaci\u00f3n. Eso quiere decir m\u00e1s ni\u00f1os en los sem\u00e1foros. Esto es un crimen. No les interesa la educaci\u00f3n. Es un retraso enorme. El maestro est\u00e1 mal pagado, por eso la educaci\u00f3n es deficiente\u201d, piensa en voz alta mientras su hija Luzana le observa con atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde que se retir\u00f3 del magisterio, la vida de este hombre ha transcurrido en Juigalpa, en medio de su familia y sus libros. Ha sido feliz, dice. Y est\u00e1 satisfecho con lo que le ha tocado vivir. No ha amasado fortuna, pero s\u00ed conocimiento. Tanto as\u00ed que su buen amigo Gregorio Mena afirma que \u201ccuando \u00e9l (Rothschuh Tablada) habla, uno solo escucha porque \u00e9l conoce de todo. Tiene una conversaci\u00f3n muy amena\u201d.<\/p>\n<p>Su hija Luzana quiere complacerlo en todo. Y es por eso que de vez en cuando le pregunta:<\/p>\n<p>\u2014Papa, \u00bfqu\u00e9 qu\u00e9res?<\/p>\n<p>Y \u00e9l con una sonrisa y con la voz firme solo le contesta:<\/p>\n<p>\u2014Paz.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35688\" aria-describedby=\"caption-attachment-35688\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/magazine170-tripa-101.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35688 size-full\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/magazine170-tripa-101.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"955\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144614\/magazine170-tripa-101.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144614\/magazine170-tripa-101.jpg 220w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144614\/magazine170-tripa-101.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35688\" class=\"wp-caption-text\">Sus cuatro hijos: Guillermo, Jorge, Luzana y Bladimir, reconocen que ha sido un padre extraordinario. En la fotograf\u00eda junto a su hija Luzana.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pobreza lo llev\u00f3 a convertirse en maestro. A sus 84 a\u00f1os, Guillermo Rothschuh Tablada se detiene, gira hacia el pasado y habla de sus a\u00f1os en el magisterio, de cuando conoci\u00f3 a Carlos Fonseca y de sus amores. El chontale\u00f1o recibi\u00f3 el Premio Nacional al Magisterio 2010<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":35696,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[1510],"class_list":["post-35680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-poeta"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35680"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35680\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52810,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35680\/revisions\/52810"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35696"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}