{"id":35729,"date":"2017-07-04T16:44:50","date_gmt":"2017-07-04T22:44:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35729"},"modified":"2018-01-11T10:40:30","modified_gmt":"2018-01-11T16:40:30","slug":"ensayo-de-juicio-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/periscopio\/ensayo-de-juicio-final\/","title":{"rendered":"Ensayo de juicio final"},"content":{"rendered":"<p>1835 fue conocido como \u201cEl A\u00f1o del Polvo\u201d en toda Centroam\u00e9rica. Y en la Costa Caribe \u201clos m\u00e1s viejos miskitos hablaban con asombro del \u2018tihmya tara\u2019, la gran oscurana, con el sol tan invisible como si fuera de noche\u201d, estremecidos por el recuerdo de la violenta erupci\u00f3n del volc\u00e1n Cosig\u00fcina.<\/p>\n<p>Con sobrada raz\u00f3n el fen\u00f3meno fue descrito como el \u201cestornudo m\u00e1s violento de la Tierra\u201d por los ge\u00f3grafos del siglo XIX, pues solamente la erupci\u00f3n del Krakatoa, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, superar\u00eda la marca del Cosig\u00fcina, sostiene el cient\u00edfico nicarag\u00fcense Jaime Incer Barquero en su libro Nicaragua, un anecdotario de memorias y vivencias.<\/p>\n<p>\u201cEn el lapso de 96 horas el volc\u00e1n arroj\u00f3 un volumen equivalente a unos 6 kil\u00f3metros c\u00fabicos de material pulverizado que oscureci\u00f3 el sol por cuatro d\u00edas consecutivos e hizo temer a los habitantes de Nicaragua, Honduras y El Salvador, en especial a aquellos que viv\u00edan alrededor del Golfo de Fonseca, que el d\u00eda del Juicio Final hab\u00eda llegado\u201d, relata Incer Barquero.<\/p>\n<p>El Cosig\u00fcina \u201cdespert\u00f3\u201d la ma\u00f1ana del 20 de enero. El inicio de la erupci\u00f3n fue seguido por \u201cuna estruendosa explosi\u00f3n y proyecci\u00f3n a gran altura de una inmensa columna de gases espesos y polvo muy fino, visible en varias leguas a la redonda\u201d. Por si fuera poco, al terror inicial se sumaron \u201cfuertes y frecuentes temblores, acompa\u00f1ados por truenos y rel\u00e1mpagos\u201d.<\/p>\n<p>En Le\u00f3n la gente tropezaba \u201cbuscando a tientas las puertas de los templos, adonde acud\u00edan los afligidos pecadores en busca de perd\u00f3n\u201d. Y en Olancho, trescientas parejas que \u201cviv\u00edan amancebadas fueron en busca del p\u00e1rroco para saldar sus cuentas con la Iglesia, pensando que su \u00faltima hora hab\u00eda llegado\u201d.<\/p>\n<p>El estruendo de la explosi\u00f3n rebot\u00f3 en la estrat\u00f3sfera y fue escuchado \u201ctan lejos como Caracas, Quito, Jamaica y Veracruz\u201d. Las cenizas se regaron por toda Centroam\u00e9rica y llegaron hasta M\u00e9xico. El oc\u00e9ano Pac\u00edfico \u201cse cubri\u00f3 por muchas leguas con un pi\u00e9lago flotante de p\u00f3mez, que las corrientes llevaron hasta las islas Gal\u00e1pagos\u201d. Las aguas del Xolotl\u00e1n se tornaron plomizas y hubo mortandad de peces. Los tigres buscaron refugio junto a los terneros y \u201clos gavilanes asustados posaron mansamente en los aleros, al lado de las palomas\u201d, cuenta el cient\u00edfico.<\/p>\n<p>114 a\u00f1os despu\u00e9s del ensayo de Apocalipsis, Howel Williams, ge\u00f3logo de la Universidad de California, visit\u00f3 la pen\u00ednsula de Cosig\u00fcina para realizar la \u201cautopsia\u201d del volc\u00e1n. Se\u00f1al\u00f3 que la erupci\u00f3n fue causada por una \u201cs\u00fabita ultravesiculaci\u00f3n del magma atrapado y presionado en el interior del volc\u00e1n\u201d. Es decir, explica Incer Barquero, \u201cpor la gran presi\u00f3n de los gases subterr\u00e1neos que fueron expulsados violentamente por el cr\u00e1ter, al igual que las burbujas efervescentes que escapan de una botella de champa\u00f1a cuando se remueve el corcho\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Cosig\u00fcina \u201cdespert\u00f3\u201d la ma\u00f1ana del 20 de enero de 1835. 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