{"id":35791,"date":"2017-07-09T10:49:14","date_gmt":"2017-07-09T16:49:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35791"},"modified":"2020-12-12T14:38:00","modified_gmt":"2020-12-12T20:38:00","slug":"las-abuelas-y-el-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/las-abuelas-y-el-sexo\/","title":{"rendered":"Las abuelas y el sexo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Llanto en la primera menstruaci\u00f3n. Miedo a embarazarse con un beso. Terror ante la \u201cluna de miel\u201d. Abuelas, bisabuelas y maestras de anta\u00f1o cuentan c\u00f3mo aprendieron sobre sus cuerpos<br \/>\ny la sexualidad hace dos o tres generaciones cuando el sexo, adem\u00e1s de tab\u00fa, era pecado<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Tammy Zoad Mendoza M.<\/strong><\/p>\n<p>Sinti\u00f3 pinchazos en \u201cla panza\u201d y pidi\u00f3 permiso para ir al ba\u00f1o. Mientras avanzaba tuvo una sensaci\u00f3n tibia de humedad entre las piernas y apresur\u00f3 el paso. Entr\u00f3, se enllav\u00f3 y al bajarse el calz\u00f3n vio que estaba embebido en sangre. \u201cLas maestras dijeron que yo pegu\u00e9 un grito, pero no me acuerdo\u201d, dice Francisca Amador Ponce, de 79 a\u00f1os. Se desmay\u00f3. Ten\u00eda 12 a\u00f1os cuando tuvo su menarquia, el primer sangrado menstrual. Nunca antes le hab\u00edan hablado de aquello, ni en la escuela, donde cursaba el cuarto grado de primaria, mucho menos en su casa.<\/p>\n<p>La encontraron tendida en el piso y su maestra la llev\u00f3 a un sal\u00f3n. \u201cNo te preocup\u00e9s gardelita (como le dec\u00edan por el mote familiar), esto es normal. Llega una edad en que todas las mujeres sangramos, es la menstruaci\u00f3n que llega cada mes, te ten\u00e9s que cuidar, ya sos una se\u00f1orita\u201d, le dijo la maestra, pero ella segu\u00eda sin entender aquello de lo que al menos ahora sab\u00eda el nombre.<\/p>\n<p>\u201cYo lloraba, lloraba y lloraba. Le dec\u00eda que mi pap\u00e1 me pod\u00eda castigar, que me iba a pegar. \u00c9l nos advert\u00eda que no nos acerc\u00e1ramos a ning\u00fan extra\u00f1o ni a los chavalos estando solas, por el peligro de una violaci\u00f3n. Y yo dec\u00eda, \u00bfser\u00e1 que me violaron? \u00bfPero c\u00f3mo? \u00a1Es que yo ni ten\u00eda idea de c\u00f3mo era eso!\u201d, cuenta Francisca, hija de Guadalupe Ponce y Seferino Amador, padres de 13 hijos.<\/p>\n<p>\u201cEs que antes no te hablaban de nada, sino hasta que pasaban las cosas te sentaban y te aconsejaban o te sentenciaban, pero nada te explicaban\u201d, dice Olga Hern\u00e1ndez, leonesa de 74 a\u00f1os. Ella tuvo quince hermanos, de los cuales solo le quedan dos, incluyendo a su hermana Susana, de 83 a\u00f1os, quien fue la que le explic\u00f3 sobre la menstruaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cCuando me baj\u00f3 la regla yo me asust\u00e9, me met\u00ed al ba\u00f1o y me echaba y me echaba agua. Mi hermana al ver que nunca sal\u00eda del ba\u00f1o, toc\u00f3 la puerta y tuve que abrirle, ya me explic\u00f3 qu\u00e9 era y me llev\u00f3 donde mi mam\u00e1, que me dio unos trapitos blancos que antes se usaban para eso\u201d, recuerda Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Por esos trapitos blancos fue que a los 10 a\u00f1os Otilia Treminio, de Ciudad Dar\u00edo, Matagalpa, se dio cuenta que una vez al mes las mujeres ten\u00edan algo llamado \u201cmenstruaci\u00f3n\u201d y que a ella le llegar\u00eda en unos a\u00f1os, pero que no deb\u00eda seguir preguntando. Entonces dej\u00f3 de interrogar a su madre que estaba en el patio lavando unos trapitos manchados de sangre que luego ondeaban blanqu\u00edsimos en el tendedero. As\u00ed, Otilia, Olga y Francisca tuvieron la primera lecci\u00f3n sobre sus cuerpos de mujer. Menstruando.<\/p>\n<p>\u201cNo hubo educaci\u00f3n sexual, aunque s\u00ed nos ense\u00f1aban valores morales y religiosos, pero no hab\u00eda informaci\u00f3n y eso fue muy malo. Ahora los j\u00f3venes tienen mucha informaci\u00f3n, eso es bueno, pero tampoco hay instrucci\u00f3n\u201d, advierte Esperanza Castrillo, de 86 a\u00f1os. Es madre de cinco, abuela de diez y bisabuela de otros diez ni\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cLo que yo aprend\u00ed del cuerpo y la sexualidad no me lo ense\u00f1aron en la escuela ni en la casa. \u00bfHablar de sexo? \u00a1V\u00e1lgame Dios!\u201d, dice Castrillo, profesora de tres generaciones en La Libertad, Chontales. Aunque s\u00ed instruy\u00f3 a docenas de ni\u00f1as que como ella no recibieron informaci\u00f3n en sus casas, admite que no habl\u00f3 sobre sexualidad con ninguno de sus hijos, menos con sus nietos y bisnietos.<\/p>\n<p>Sus an\u00e9cdotas pueden resultar familiares para varias generaciones de mujeres en Nicaragua a quienes les toc\u00f3 preguntar o ense\u00f1ar sobre sexualidad en \u00e9pocas cuando el cuerpo no solo era territorio desconocido, sino casi prohibido, y hablar de sexualidad era sin\u00f3nimo de inmoralidad y pecado. Conocer sus cuerpos y aprender de sexualidad en las d\u00e9cadas de los 50, 60, 70 y 80 fue particularmente dif\u00edcil, cuentan. \u00bfLe han preguntado alguna vez a sus abuelas y bisabuelas c\u00f3mo aprendieron sobre sexo? Deber\u00edan.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35828\" aria-describedby=\"caption-attachment-35828\" style=\"width: 796px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-F5.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35828\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-F5.jpg\" alt=\"abuelas y sexo, Magazine Nicaragua\" width=\"796\" height=\"522\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144454\/271-MAG-ASex-F5.jpg 796w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144454\/271-MAG-ASex-F5.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144454\/271-MAG-ASex-F5.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 796px) 100vw, 796px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35828\" class=\"wp-caption-text\">Francisca Amador Ponce, de 79 a\u00f1os, se desmay\u00f3 cuando tuvo su primera menstruaci\u00f3n a los 12 a\u00f1os. \u201cMi mam\u00e1 nunca nos dijo nada de nuestros cuerpos, menos de sexualidad, es necesario que los padres conversen esos temas con sus hijos\u201d, dice. En la imagen que encabeza el reportaje, Francisca posa con unas amigas, tendr\u00eda unos 18 a\u00f1os dice. Foto Oscar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Es la d\u00e9cada de los 50. La Guerra Fr\u00eda tensaba la pol\u00edtica, la ciencia y la econom\u00eda, mientras Elvis Presley robaba atenci\u00f3n en la televisi\u00f3n quebrando sus piernas y pelvis al ritmo del rock and roll que enloquec\u00eda a miles de j\u00f3venes de la \u00e9poca, y se alzaba la segunda ola de revoluci\u00f3n feminista y sexual en el mundo. Pero en Nicaragua, el ombligo de Centroam\u00e9rica, Anastasio Somoza Garc\u00eda se instalaba en su segundo mandato de un gobierno liberal con pr\u00e1cticas conservadoras, sobre todo en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEn esa \u00e9poca todo era un tab\u00fa, de manera que lo que se daba era cuerpo humano en general. \u2018Esta es una mujer, estos son sus \u00f3rganos, se llaman as\u00ed; este es un hombre, miembros externos y \u00f3rganos internos\u2019, pero de genitales nada, menos decir para qu\u00e9 serv\u00edan. \u00a1Mucho menos hablar de sexo!\u201d, cuenta Miriam Aguirre Arcia, de 82 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Miriam fue maestra desde 1953 hasta 1990 \u201cy pico\u201d. No recuerda con exactitud la fecha. Imparti\u00f3 clases en todos los grados de primaria, pero se especializ\u00f3 en quinto y sexto grado. Tambi\u00e9n fue directora de un centro escolar durante 10 a\u00f1os, as\u00ed que sabe bien lo que dice cuando afirma que la educaci\u00f3n en el pa\u00eds ha sido siempre conservadora, que no hab\u00eda materiales did\u00e1cticos para esas clases y que nunca supo de alg\u00fan manual de educaci\u00f3n sexual mientras ejerci\u00f3 el magisterio.<\/p>\n<p>\u201cYo ah\u00ed andaba recortando revistas donde hubiera im\u00e1genes del cuerpo humano, me iba a la librer\u00eda a buscar l\u00e1minas, las cuidaba como oro, porque las us\u00e1bamos entre todos los maestros. Pero no crea que era una cosa expl\u00edcita, sal\u00eda el hombre de perfil y la mujer de frente para que se le viera el pubis medio dibujado\u201d, explica Aguirre Arcia, maestra chinandegana.<\/p>\n<p>Su educaci\u00f3n secundaria y la formaci\u00f3n en magisterio fueron paralelas, en un instituto dirigido por monjas, exclusivamente de mujeres. \u201cCuando en secundaria nos toc\u00f3 estudiar Anatom\u00eda ten\u00edamos libros, pero eran unos que las mismas monjas hab\u00edan vendido, los hab\u00edan mutilado\u201d, expone Miriam Aguirre. Oscurantismo en pleno siglo XX.<\/p>\n<p>Sintieron tanta curiosidad por saber qu\u00e9 hab\u00eda en las p\u00e1ginas cortadas, que ella y un grupo de amigas recorrieron las librer\u00edas de Chinandega en busca de un ejemplar original de aquel libro. Lo encontraron.<\/p>\n<p>\u201cTodos los libros que llegaron a nuestras manos ten\u00edan p\u00e1ginas arrancadas, era toda la parte gr\u00e1fica referida al cuerpo humano, los genitales, los \u00f3rganos reproductivos, la sexualidad. Era una monja la que impart\u00eda la clase. Nunca nos habl\u00f3 de eso. Era un tab\u00fa. Tampoco pod\u00edas preguntarle a tus padres, no te dec\u00edan nada y te pod\u00edan rega\u00f1ar por andar buscando esas cosas\u201d, reconoce Miriam.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ense\u00f1ar de ciencia, anatom\u00eda, de etapas biol\u00f3gicas sin la informaci\u00f3n, ni la instrucci\u00f3n para hacerlo? Se las ingeniaron. Como todo en esa \u00e9poca para ellas, el conocimiento tambi\u00e9n deb\u00eda ser procurado por su curiosidad, su sentido com\u00fan y su inter\u00e9s por aprender y ense\u00f1ar. Que las ni\u00f1as supieran lo que a ellas les negaron saber era la premisa com\u00fan. Porque algo que nunca var\u00eda, dicen, es la curiosidad y la necesidad del conocimiento.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35839\" aria-describedby=\"caption-attachment-35839\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-Jul3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35839\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-Jul3.jpg\" alt=\"abuelas y sexo, Magazine Nicaragua \" width=\"900\" height=\"538\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144449\/271-MAG-ASex-Jul3.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144449\/271-MAG-ASex-Jul3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144449\/271-MAG-ASex-Jul3.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144449\/271-MAG-ASex-Jul3.jpg 500w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144449\/271-MAG-ASex-Jul3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35839\" class=\"wp-caption-text\">Julia Celina N\u00fa\u00f1ez, de 60 a\u00f1os, cuenta que para hablar del cuerpo humano en primaria los maestros ten\u00edan que hacer sus propios dibujos a falta de material did\u00e1ctico. Foto Oscar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Julia Celina N\u00fa\u00f1ez se gradu\u00f3 en la Escuela Normal de Se\u00f1oritas de San Marcos en 1974 y ejerci\u00f3 el magisterio de 1977 a 1982. Para entonces el panorama no hab\u00eda cambiado mucho, salvo porque en tiempos de revoluci\u00f3n hab\u00eda m\u00e1s apertura para hablar de esos temas, pero segu\u00edan sin informaci\u00f3n cient\u00edfica ni materiales de ense\u00f1anza, tampoco tuvieron formaci\u00f3n para abordar estos temas, cuenta Julia.<\/p>\n<p>Cuando en cuarto, quinto y sexto grado llegaba el momento de hablar del cuerpo humano, sus \u00f3rganos y el sistema reproductor, las maestras deb\u00edan ponerse de acuerdo para saber qu\u00e9 decir.<\/p>\n<p>\u201cNos deten\u00edamos un poco para hablarles de la menstruaci\u00f3n, pero desde nuestra experiencia, ampliar lo que sal\u00eda en el programa con recomendaciones basadas en lo que uno viv\u00eda, cuidados y consejos\u201d, cuenta Julia N\u00fa\u00f1ez, de 60 a\u00f1os, quien trabaj\u00f3 en el Colegio Rep\u00fablica de Panam\u00e1, de San Judas, Managua.<\/p>\n<p>En una cartulina dibujaban a como pod\u00edan el cuerpo humano con sus partes, incluyendo genitales, y se las nombraban y explicaban a los alumnos. Dependiendo de las destrezas del docente que dibujaba, era la claridad de aquella imagen. Unos pechos, la vulva, un pene, un par de test\u00edculos, eso era suficiente para alborotar la curiosidad de aquellos chavalos cuyas edades iban desde los 11 hasta los 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cSab\u00edamos que necesitaban esa informaci\u00f3n que nadie m\u00e1s les iba a dar. Para nosotros como docentes era dif\u00edcil en esos tiempos conseguir informaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del plan y menos materiales did\u00e1cticos, hicimos lo que pod\u00edamos. En la escuela les educamos lo mejor que pudimos, les ense\u00f1amos a no tener miedo, a ver los cambios f\u00edsicos como un proceso natural, que supieran lo que iban a pasar para que no se asustaran como uno se hab\u00eda asustado\u201d, reconoce N\u00fa\u00f1ez.<\/p>\n<p>Cuando a ella le lleg\u00f3 la adolescencia su madre no le hab\u00eda hablado de nada relacionado. Fue en la Escuela Superior de Ni\u00f1as, donde estudi\u00f3 en Masaya, que le hablaron de esta etapa, de todos los cambios que experimentar\u00eda e incluso ah\u00ed permit\u00edan que a las ni\u00f1as de quinto grado las visitara una marca de toallas sanitarias que les proyectaba una pel\u00edcula, les dejaba un folleto y les mostraba, como una novedad, las toallas sanitarias desechables.<\/p>\n<p>\u201cPero justo en el a\u00f1o que yo llegu\u00e9 a quinto grado no llegaron los de las toallas. Yo me mor\u00eda por ver la peliculita, las ni\u00f1as mayores nos hablaban un poco de lo que sal\u00eda. \u2018Ya eres una se\u00f1orita\u2019, se llamaba. Nunca pude verla. Nuestra maestra prest\u00f3 el folletito, nos sent\u00f3 en c\u00edrculo y empez\u00f3 a leernos, despu\u00e9s nos dijo que no tuvi\u00e9ramos miedo, nos mostr\u00f3 una toalla sanitaria y nos explic\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda que ponerla\u201d, recuerda Julia Celina. \u201cAs\u00ed como me lo explicaron a m\u00ed, yo lo expliqu\u00e9 en mis clases\u201d.<\/p>\n<p>Porque las ni\u00f1as y los ni\u00f1os preguntan, y hay que responder. \u201cHab\u00eda mucho pudor, en ellas y en uno. Las ni\u00f1as se acercaban con mucha pena, se atacaban en risa de nervios y uno ten\u00eda cuidado con lo que dec\u00eda, m\u00e1s que todo consejos de higiene, de advertirlas que la regla era solo un paso, que iban a brotarles los pechos, que les saldr\u00eda vello p\u00fabico y en las axilas. Que ten\u00edan que cuidarse, ellas se escandalizaban\u201d, recuerda Esperanza Castrillo, de 86 a\u00f1os.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35830\" aria-describedby=\"caption-attachment-35830\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASexEsp-2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35830\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASexEsp-2.jpg\" alt=\"abuelas y sexo. Magazine Nicaragua\" width=\"900\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144453\/271-MAG-ASexEsp-2.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144453\/271-MAG-ASexEsp-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144453\/271-MAG-ASexEsp-2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144453\/271-MAG-ASexEsp-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35830\" class=\"wp-caption-text\">Esperanza Castrillo, de 86 a\u00f1os, fue maestra de primaria durante 30 a\u00f1os. Educar en sexualidad durante los a\u00f1os 50 no fue tarea f\u00e1cil, reconoce, pero trat\u00f3 de hablar con las ni\u00f1as lo que su mam\u00e1 no habl\u00f3 con ella, dice.<br \/>Libro de Servicios Educativos Especializados, SEDES. Foto Oscar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Hay quienes recuerdan que en la d\u00e9cada de los 80 circularon unas l\u00e1minas con cuerpos desnudos que causaron revuelo y la proyecci\u00f3n de un video donde por primera vez se hablaba abiertamente de las enfermedades de transmisi\u00f3n sexual y los anticonceptivos.<\/p>\n<p>\u201cLos maestros no recibimos formaci\u00f3n especial para educar en eso, se hac\u00eda la clase a como pod\u00edamos, nosotros mismos ten\u00edamos pena, muchos \u00e9ramos personas mayores, nunca hab\u00edamos abordado esos temas y ya en los 80 ten\u00edamos que hacerlo m\u00e1s expl\u00edcito frente a chavalos que, adem\u00e1s de curiosidad, ten\u00edan otro \u00edmpetu\u201d, reconoce Miriam Aguirre. En ese entonces ella ten\u00eda 45 a\u00f1os y resiente que no hubiera formaci\u00f3n pedag\u00f3gica para no despertar malicia ni verg\u00fcenza entre los j\u00f3venes que recib\u00edan de golpe toda la informaci\u00f3n, en el contexto de un pa\u00eds a\u00fan convulso por la guerra y en proceso de revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1991 empez\u00f3 lo que para el entonces ministro de Educaci\u00f3n, Humberto Belli, fue una iniciativa formal y estructurada de educaci\u00f3n sexual en las escuelas, que consist\u00eda b\u00e1sicamente en introducir normas morales en aspectos de ciencia, algunos folletos y programas de charlas en las escuelas.<\/p>\n<p>Un sector de la poblaci\u00f3n denunci\u00f3 que los moralismos y la religi\u00f3n estuvieran interviniendo en la educaci\u00f3n en ciencias, pero Belli justifica que al llegar al ministerio \u201cpr\u00e1cticamente no hab\u00eda ning\u00fan material. Entre la juventud sandinista se fomentaba el amor libre, hab\u00eda p\u00f3steres de j\u00f3venes ense\u00f1ado la pierna, donde dec\u00edan \u2018la primera vez que se hace por amor es lindo\u2019. No hab\u00eda mayor asignatura o contenido en educaci\u00f3n sexual, nosotros nos preocupamos y nos comprometimos en dar una educaci\u00f3n sexual integral\u201d.<\/p>\n<p>Maestros de colegios p\u00fablicos y privados no recuerdan un manual en espec\u00edfico sobre educaci\u00f3n sexual en los \u00faltimos 30 a\u00f1os, aunque reconocen haber participado en alg\u00fan taller, o desde la administraci\u00f3n privada algunos centros escolares invitan a sic\u00f3logas o expertos a hablar sobre el tema con los padres y docentes, para abordar las inquietudes con los ni\u00f1os y adolescentes.<\/p>\n<p>\u201cEn los colegios todav\u00eda no se educa, se da el conocimiento o se pasa la informaci\u00f3n, pero no c\u00f3mo debe usarse esa informaci\u00f3n, c\u00f3mo deben ellos conducir sus cuerpos. Todos sentimos esas atracciones y problemas en la adolescencia, pero no todos tuvimos la formaci\u00f3n. No se han abordado los temas como deben abordarse. Ahora, lo moral y lo religioso son muy importantes, pero eso debe verse en casa fundamentalmente\u201d, dice Miriam Aguirre, maestra jubilada con m\u00e1s de 50 a\u00f1os de experiencia docente.<\/p>\n<p>Ella tuvo la suerte, dice, de que sus padres eran liberales para esa \u00e9poca. \u201cEllos hablaban conmigo, mi mam\u00e1 me instruy\u00f3 sobre la menstruaci\u00f3n y los cambios f\u00edsicos de la adolescencia, mi pap\u00e1 me dejaba leer literatura que algunos incluso consideraban prohibida por sus tramas de romances intensos, porque \u00e9l dec\u00eda: \u2018hay que conocer el mal para combatirlo, por eso hay que leer\u2019\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Asegura que leer le permiti\u00f3 estar m\u00e1s o menos preparada para ofrecer un poco m\u00e1s de informaci\u00f3n y responder inquietudes, incluso para lidiar con las emociones de los alumnos que se sobrexcitaban en las clases donde se hablaba de sexualidad. O para tener m\u00e1s elementos de explicaci\u00f3n ante las dudas y los mitos que rondaban sus cabezas. Que si era malo ba\u00f1arse durante la menstruaci\u00f3n, que si la masturbaci\u00f3n provocaba enfermedades mentales, que no hab\u00eda que comer huevo o frijoles por el sangrado. \u201cPorque hubo un poco m\u00e1s de apertura, pero culturalmente persist\u00edan los tab\u00faes y mitos\u201d, sostiene la docente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY a vos, ya te salieron los coyolitos?\u201d, oy\u00f3 decir Francisca Amador a una de sus compa\u00f1eras, pero ella se hizo la disimulada. Hace meses que iba encorvada, usaba camisas holgadas y camino a la escuela se cubr\u00eda el pecho con los cuadernos.<br \/>\nHab\u00eda notado que en la planicie de su pecho estaban brotando dos \u201cbotones\u201d, que dol\u00edan, pero su mayor preocupaci\u00f3n era que crec\u00edan cada vez m\u00e1s. Tiempo atr\u00e1s hab\u00eda o\u00eddo a su madre conversando con una t\u00eda sobre el nacimiento de una beb\u00e9 de la familia. \u201cAcordate de desbaratarle los coyolitos a la ni\u00f1a, con aceitito, te calent\u00e1s las manos, le hac\u00e9s los masajes en c\u00edrculo\u201d, escuch\u00f3.<\/p>\n<p>A Francisca los senos le empezaron a crecer a los 13 a\u00f1os y un d\u00eda se arm\u00f3 de valor para hablar con su mam\u00e1.<br \/>\n\u2014Mamita, m\u00edreme, \u00bfqu\u00e9 me pongo? \u2014le dijo nerviosa y le mostr\u00f3 el pecho descubierto. Le daba pena que la viera ella, que la viera su pap\u00e1, verse a s\u00ed misma.<br \/>\n\u2014En esta edad eso es nada mi muchachita, le vienen saliendo los coyolitos. Van a seguir creciendo, no s\u00e9 si van a ser grandes, pero vos te ten\u00e9s que cuidar \u2014le sonri\u00f3.<br \/>\nSu mam\u00e1 ten\u00eda senos grandes y a ella le dio a\u00fan m\u00e1s miedo que le crecieran tanto.<br \/>\n\u2014Mam\u00e1, \u00bfpero usted me desbarat\u00f3 los coyolitos?<br \/>\nLa mam\u00e1 se sorprendi\u00f3.<br \/>\n\u2014\u00bfMe los desbarat\u00f3 verdad?<br \/>\n\u2014S\u00ed mi ni\u00f1a, s\u00ed. Pero ahora te ten\u00e9s que cuidar \u2014le dijo en tono tranquilizador y empez\u00f3 a buscarle corpi\u00f1os y camisas m\u00e1s anchas para disimular los pechos en crecimiento.<\/p>\n<p>\u201cYo estaba bien avergonzada y triste, eso era motivo de verg\u00fcenza porque te dec\u00edan que te deb\u00edas cuidar, que las se\u00f1oritas no deben andar corriendo. \u00bfEntonces qu\u00e9 hacen las se\u00f1oritas? Tampoco te dec\u00edan nada\u201d, recuerda Amador.<\/p>\n<p>A los 16 tuvo su primer novio. La visitaba en la casa, se sentaban en la sala con su mam\u00e1 al centro de la pl\u00e1tica. Meses despu\u00e9s le dieron permiso de ir al parque juntos, acompa\u00f1ada de su hermano menor. El joven aprovech\u00f3 para hacerle una petici\u00f3n. \u201cMe dijo que si le pod\u00eda dar la prueba de amor, yo le pregunt\u00e9 que qu\u00e9 era eso. Me dijo que fu\u00e9ramos a pasear donde su familia, que ah\u00ed nos \u00edbamos a quedar solos, que nos \u00edbamos a acostar y a dormir. Le met\u00ed una cachetada\u201d, cuenta entre risas.<\/p>\n<p>\u201cEntre ellas platicaban y se contaban sus cosas, pero cuando ya andaban con novios uno procuraba aconsejarlas. Yo les dec\u00eda que era normal sentir esa \u2018electricidad\u2019, que las manitos, que un beso, pero que no se dejaran tocar, que si ten\u00edan relaciones sexuales pod\u00edan quedar embarazadas\u201d, cuenta Julia N\u00fa\u00f1ez, profesora de primaria.<\/p>\n<p>Algunos varones estaban \u201cm\u00e1s adelantados\u201d, dicen, pero tampoco era que supieran mucho m\u00e1s, quiz\u00e1 solo eran un poco m\u00e1s arriesgados. Jos\u00e9 Ad\u00e1n Aguerri Hurtado, de 79 a\u00f1os, estudi\u00f3 en el Instituto Pedag\u00f3gico de Diriamba cuando ah\u00ed la ense\u00f1anza era exclusiva para varones. \u201cTodo el chavalero era curioso, los profesores no eran sacerdotes exactamente, pero eran ultrarreligiosos y conservadores, as\u00ed que tampoco nos hablaban de sexo. Uno buscaba c\u00f3mo enterarse\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Tal era el tab\u00fa y la ignorancia respecto al tema que cuando un intr\u00e9pido muchacho se escap\u00f3 para ir a pasar una noche en una casa de citas, el esc\u00e1ndalo se destap\u00f3 d\u00edas m\u00e1s tarde cuando el joven se quejaba de los dolores a causa de una enfermedad ven\u00e9rea y nadie sab\u00eda qu\u00e9 hacer. \u201cEl encargado me mand\u00f3 a llamar porque sab\u00eda que yo ten\u00eda confianza con mi padre y que \u00e9l ten\u00eda contactos m\u00e9dicos. Lo llamamos y llegaron, lo atendieron y jam\u00e1s nos hablaron del tema. Mire qu\u00e9 peligroso\u201d, cuenta Aguerri.<\/p>\n<p>\u00c9l reconoce que los chavalos se las ingeniaban para saber las cosas que les interesaban, de las que nadie les hablaba porque casi todo lo relacionado con el sexo era pecado. La desnudez del sexo opuesto, las erecciones adolescentes, la masturbaci\u00f3n.<br \/>\nA pesar de ser un internado, encontraban siempre la forma de estar en contacto con otros j\u00f3venes de afuera, consegu\u00edan revistas, \u201cpero no eran porno\u201d, aclara Chanito Aguerri. Eso vino despu\u00e9s, m\u00e1s que todo en el cine.<\/p>\n<p>\u201cA uno ya le gustaban las muchachas, ellas se pon\u00edan bonitas antes, desarrollaban antes y hasta eran un poco m\u00e1s maduras, creo yo. A veces uno se animaba a cortejarlas o invitarlas, educadamente, \u00a1pero qu\u00e9 va! Las pobres estaban peor que nosotros, las met\u00edan en miedo. Hab\u00eda mucho pudor e ingenuidad en general\u201d, comenta Aguerri.<\/p>\n<p>Las citas eran con \u201cchaperonas\u201d o compa\u00f1\u00eda familiar, roce de manos, un \u201cpiquito\u201d cuando llevaban la relaci\u00f3n a otro nivel. En la \u00e9poca de oro del cine norteamericano las tramas rom\u00e1nticas fueron subiendo de tono y hab\u00eda que cubrirse los ojos al momento de un beso apasionado, cuando alguna actriz mostraba la espalda descubierta o si en el cl\u00edmax de la historia los protagonistas se acostaban en la cama y las luces se apagaban. Risitas. Caras rojas.<\/p>\n<p>\u201cEn los 60 m\u00e1s o menos entr\u00f3 con fuerza la pornograf\u00eda en algunos cines, eran ciertas salas las que presentaban pel\u00edculas para adultos. Se les llenaba, a pesar que era m\u00e1s caro, pero era el precio que pagan por su curiosidad y su gusto\u201d, expone Chanito Aguerri, quien lleg\u00f3 a administrar 14 salas de cine. \u201cSolo en los ochenta alquil\u00e9 una de mis salas a un empresario que quer\u00eda proyectar pel\u00edculas para adultos. Est\u00e1bamos en crisis y endeudados, apenas salimos del problema le cancel\u00e9 el contrato. Yo me dediqu\u00e9 al cine tradicional\u201d, aclara.<\/p>\n<p>Al entrar en las salas el mundo era otro. Todo lo que no se ve\u00eda, de lo que no se hablaba y lo que no se hac\u00eda afuera estaba justo ah\u00ed, pantalla gigante, frente a sus ojos. El gusto duraba poco, poco m\u00e1s de una hora. Al salir, la sociedad segu\u00eda siendo la misma. \u201cNo era ah\u00ed donde uno iba a encontrar las respuestas a toda la curiosidad que sent\u00eda. No hubo educaci\u00f3n sexual, pero hab\u00eda moral, ahora hay demasiada informaci\u00f3n y los valores est\u00e1n en decadencia. Tantas violaciones, embarazos adolescentes, libertinaje. La juventud sigue necesitando educaci\u00f3n sexual tanto como antes\u201d, asegura Chanito.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<figure id=\"attachment_35840\" aria-describedby=\"caption-attachment-35840\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-Ol1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35840\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-Ol1.jpg\" alt=\"abuelas y sexo, Magazine Nicaragua\" width=\"900\" height=\"602\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144448\/271-MAG-ASex-Ol1.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144448\/271-MAG-ASex-Ol1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144448\/271-MAG-ASex-Ol1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144448\/271-MAG-ASex-Ol1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35840\" class=\"wp-caption-text\">Olga Hern\u00e1ndez tuvo su primera hija a los 20 a\u00f1os. Cuando se enter\u00f3 de su embarazo fue la primera vez que visit\u00f3 a un ginec\u00f3logo. \u201cEso fue horrible, yo estaba helada, tiesa, nerviosa\u201d, reconoce ahora a sus 74 a\u00f1os. Foto Oscar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ten\u00eda 19 a\u00f1os cuando la vio por primera vez. Una amiga se la ense\u00f1\u00f3 despu\u00e9s del trabajo. \u201cOlguita, ven\u00ed ve esto\u201d. \u201cSexolog\u00eda\u201d, dec\u00eda el encabezado, \u201cRevista ilustrada cient\u00edfico sexol\u00f3gica\u201d. Se convirti\u00f3 en una suerte de biblia para ella. Cada vez que pod\u00eda la consultaba, la le\u00eda de principio a fin y ahorraba todos los meses para comprar una nueva edici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cVal\u00edan como 20 c\u00f3rdobas de esa \u00e9poca, que no era poco, pero a m\u00ed me gustaba mucho porque solo ah\u00ed yo pude aprender del cuerpo y la sexualidad. Llegu\u00e9 hasta tercer grado de primaria, porque no era f\u00e1cil estudiar en ese entonces, y tampoco te dec\u00edan nada sobre esas cosas\u201d, cuenta Olga Hern\u00e1ndez, de 74 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ah\u00ed vio por primera vez una vulva y todas sus partes. As\u00ed era como se ve\u00eda su vagina, ahora entend\u00eda. Ah\u00ed tambi\u00e9n conoci\u00f3 lo que era el pene y los test\u00edculos. Vio tambi\u00e9n im\u00e1genes de enfermedades ven\u00e9reas. \u201cAy Dios m\u00edo\u201d, dec\u00eda. Pero lo que m\u00e1s le impresion\u00f3, dice, fue el proceso de gestaci\u00f3n y las fases del parto.<\/p>\n<p>\u201cYo ten\u00eda miedo, porque le\u00eda c\u00f3mo era, ah\u00ed te lo explicaban bien detallado todo, pero daba miedo pensar por donde iba a salir ese beb\u00e9. Antes de eso yo dec\u00eda que me quer\u00eda casar y tener hijos, despu\u00e9s ya la pensaba\u201d, dice y se ataca en risas.<\/p>\n<p>Su amiga, Marlene, la misma que le present\u00f3 la revista, estaba casada. Le hablaba m\u00e1s o menos de lo que era una relaci\u00f3n sexual, pero sin detalles. Sus comentarios se centraban en cu\u00e1ndo pod\u00eda tener relaciones y cu\u00e1ndo no. \u201cMientras est\u00e9s sangrando no, Olguita\u201d. \u201cTuve una menstruaci\u00f3n bien linda, todos los 2 de cada mes me bajaba la regla y eran tres o cuatro d\u00edas de sangrado, sin molestias, nunca tuve problemas, ni con la menopausia\u201d, comenta con naturalidad.<\/p>\n<p>Ley\u00f3 cuanto pudo antes de casarse, y dice que fue lo mejor, porque una semana antes de la boda, a los 26 a\u00f1os, su mam\u00e1 la llam\u00f3 para hablarle. \u201cHij\u00e1, te vas a tener que levantar temprano, hay que tener comida lista, vos bien aseadita, tu casa en orden\u201d, fue todo lo que le dijo. Estall\u00f3 en llanto. No le pregunt\u00f3 c\u00f3mo se sent\u00eda, no dijo nada sobre su cuerpo, menos sobre relaciones sexuales.<\/p>\n<p>\u201cEsas eran cosas que te las dejaban para que vos las aprendieras sola. Y a pesar que yo hab\u00eda le\u00eddo bastante en la revista, \u00a1nunca hab\u00eda visto un hombre desnudo, eso fue horrible!\u201d, confiesa y cubre su carita redonda con ambas manos.<\/p>\n<p>\u201cAmbos \u00e9ramos inexpertos, creo yo, porque nunca le pregunt\u00e9 nada. Amanecer con un var\u00f3n, me pon\u00eda a pensar yo \u00a1Dios m\u00edo! Fue bien dif\u00edcil\u201d&#8230; Silencio. Despu\u00e9s de una pausa Olga explica que \u00e9l ten\u00eda 29 a\u00f1os y ella 26, que ten\u00eda mucho pudor y se sent\u00eda muy nerviosa. Que no se sinti\u00f3 c\u00f3moda ante la idea de la desnudez y que las s\u00e1banas le ayudaron a sentirse m\u00e1s segura. Silencio de nuevo. A\u00fan se ruboriza.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35841\" aria-describedby=\"caption-attachment-35841\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-Ol2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35841\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-Ol2.jpg\" alt=\"abuelas y sexo, Magazine Nicaragua\" width=\"900\" height=\"498\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144447\/271-MAG-ASex-Ol2.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144447\/271-MAG-ASex-Ol2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144447\/271-MAG-ASex-Ol2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144447\/271-MAG-ASex-Ol2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35841\" class=\"wp-caption-text\">\u201cMi mam\u00e1 tuvo 15 hijos, yo fui de las menores, pero la vi embarazada un par de veces, pero no sab\u00eda que era un beb\u00e9 lo que andaba ah\u00ed. Cuando qued\u00e9 embarazada me dio verg\u00fcenza contarle\u201d, dice Olga Hern\u00e1ndez. Foto Oscar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Francisca Amador fue su padre quien le habl\u00f3, a su modo, de sexualidad. \u201cEsto que te voy a decir hija m\u00eda, no lo tom\u00e9s como un comentario ocioso o vulgar\u201d, advirti\u00f3 al empezar. Estaban su madre, su padre y ella formando un tri\u00e1ngulo, sentados en \u201cpatas de gallina\u201d al centro de la sala. \u201cCuando yo me cas\u00e9 con tu mam\u00e1 ella estaba jovencita, vos est\u00e1s m\u00e1s madura, creo que ten\u00e9s una idea de lo que es el matrimonio. La noche de su matrimonio usted va a tener un contacto con su esposo. Vaya arregladita, aseadita, bien limpita. No se le niegue a su esposo para nada. Todo por lo normal, no cosas contra naturales ni morbosas. Cu\u00eddese\u201d, y acab\u00f3 la pl\u00e1tica sin que ella se atreviera a decir nada.<\/p>\n<p>\u201cYa en mi c\u00edrculo de amigas de trabajo, en una f\u00e1brica de tarjetas, estaban casadas o con novios y comentaban algunas cosas. Las mujeres nos compartimos cosas como para cuidarnos, sab\u00edamos que en la casa no nos explicaban nada y la mayor\u00eda de nosotras apenas hab\u00eda terminado la primaria, donde tampoco te hablaban de sexualidad\u201d, dice Francisca.<\/p>\n<p>Entre los sustos m\u00e1s grandes de su vida est\u00e1 el de su luna de miel. No fue por la desnudez de su esposo, sino porque despu\u00e9s de la primera relaci\u00f3n sexual tuvo una hemorragia. \u201cYo estaba asustada, pero \u00e9l estaba m\u00e1s asustado que yo\u201d, asegura Francisca. Le puso pa\u00f1os de agua tibia en el vientre, corri\u00f3 a buscar a sus hermanas y le llev\u00f3 una pastilla. \u201cMe sent\u00ed mejor y no volvimos a hablar de eso. De hecho, nunca hablamos de sexo entre nosotros. Nos bes\u00e1bamos como esposos. Nos acarici\u00e1bamos como esposos. Nos junt\u00e1bamos como esposos, pero no habl\u00e1bamos de eso\u201d, comenta.<\/p>\n<p>\u201cEs que de esas cosas no se hablaba\u201d, dice Esperanza, y se queda en silencio con la vista clavada en sus manitos blancas y arrugadas. De sexo no se hablaba ni con el esposo. Ella se cas\u00f3 a los 19 y a los 20 tuvo el primero de sus cinco hijos, cuatro varones y una mujer que lleva tambi\u00e9n su nombre y la acompa\u00f1a ahora.<\/p>\n<p>Se cas\u00f3 con su primer y \u00fanico novio. Novio a escondidas y a distancia. \u00c9l en La Libertad y ella en San Marcos, estudiado en la Normal de Se\u00f1oritas donde se gradu\u00f3 de maestra de primaria.<\/p>\n<p>\u201cHab\u00eda muchas restricciones en mis tiempos, era horrible. Bonito por un lado porque uno hizo sus historias, la vida era sana y las relaciones en cierto modo, pero no sab\u00edas nada de la vida adulta. Hasta que me cas\u00e9 tuve noci\u00f3n de la relaci\u00f3n sexual, porque con las amigas hablabas de la menstruaci\u00f3n, del cuerpo de uno, lo que sent\u00edas, pero Dios guarde, \u00a1de sexo no! Si hasta que te casabas ve\u00edas a un hombre desnudo\u201d, aclara do\u00f1a Esperanza, frente a su hija. Ahora, 60 a\u00f1os despu\u00e9s, puede hablar de estos temas sin verg\u00fcenza frente a su hija, aunque a veces sonr\u00ede nerviosa, se acomoda los lentes, carraspea.<\/p>\n<p>\u201cYo ten\u00eda miedo cuando me cas\u00e9. Yo no s\u00e9&#8230; Yo ten\u00eda miedo de estar con \u00e9l, de lo que me pod\u00eda pasar, por lo poco que hab\u00eda o\u00eddo, pero \u00e9l me dijo que no tuviera miedo. Fue un buen marido, buen padre, Gustavo Silva se llamaba. (Hace una pausa) Yo creo que \u00e9l ya hab\u00eda tenido experiencia con alguna otra muchacha, pero como le digo, nunca hablamos de eso\u201d, dice Esperanza.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35854\" aria-describedby=\"caption-attachment-35854\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASexEsp.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35854\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASexEsp.jpg\" alt=\"abuelas y sexo, Magazine Nicaragua\" width=\"900\" height=\"509\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144444\/271-MAG-ASexEsp.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144444\/271-MAG-ASexEsp.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144444\/271-MAG-ASexEsp.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144444\/271-MAG-ASexEsp.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35854\" class=\"wp-caption-text\">Esperanza Castrillo, de 86 a\u00f1os, reconoce que educ\u00f3 a varias generaciones de ni\u00f1as y ni\u00f1os, pero que a\u00fan le daba pena hablar de sexualidad con sus cinco hijos. Nunca lo hizo. Foto Oscar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfRevoluci\u00f3n sexual?<br \/>\n<\/strong><br \/>\n\u201cHay una idea que durante los 80 hubo una amplia educaci\u00f3n sexual, pero en realidad lo que hubo fueron intentos de un grupo de personas interesadas, docentes y expertos, entre los que destaca Chilo Marenco, y feministas que trabajamos en torno a temas de educaci\u00f3n sexual y salud reproductiva\u201d, explica Ana Mar\u00eda Pizarro, ginecobstetra, investigadora feminista y fundadora de S\u00ed Mujer, el centro de atenci\u00f3n integral en salud para la mujer.<\/p>\n<p>Pizarro menciona la existencia de una peque\u00f1a gu\u00eda b\u00e1sica en educaci\u00f3n sexual que se distribuy\u00f3 entre docentes como una iniciativa gubernamental que se complementaba con un programa de sexualidad que se transmiti\u00f3 en el canal estatal y que a veces se llevaba hasta las escuelas secundarias.<\/p>\n<p>\u201cHab\u00eda preocupaci\u00f3n e inter\u00e9s en el tema porque ya se ve\u00eda el aumento de casos de ETS, de embarazos adolescentes, de muertes maternas por abortos clandestinos, todo por la falta de educaci\u00f3n sexual formal, falta de di\u00e1logo intergeneracional y de comunicaci\u00f3n e instrucci\u00f3n en el n\u00facleo de la familia. Eso desencaden\u00f3 una terrible situaci\u00f3n de salud sexual en la \u00e9poca, sobre todo en las mujeres\u201d, expone Pizarro.<\/p>\n<p>Ella trabaj\u00f3 en el Sistema Nacional de Salud desde 1981, primero como estudiante, luego fue m\u00e9dico internista, m\u00e9dico en servicio social, m\u00e9dico residente, m\u00e9dico de base y docente. Estuvo a cargo de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Bertha Calder\u00f3n. Viaj\u00f3 por toda Nicaragua y da constancia de la situaci\u00f3n de educaci\u00f3n precaria en estos temas, en unos lugares por falta de acceso a la educaci\u00f3n y en otros porque la cultura conservadora y religiosa estaba enraizada en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35845\" aria-describedby=\"caption-attachment-35845\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-AMPiza2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-35845\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/271-MAG-ASex-AMPiza2.jpg\" alt=\"abuelas y sexo, Magazine Nicaragua\" width=\"900\" height=\"574\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144446\/271-MAG-ASex-AMPiza2.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144446\/271-MAG-ASex-AMPiza2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144446\/271-MAG-ASex-AMPiza2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144446\/271-MAG-ASex-AMPiza2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35845\" class=\"wp-caption-text\">Ana Mar\u00eda Pizarro, ginecobstetra y feminista. Pizarro muestra el manual para docentes publicado en 2010 por el Gobierno. Foto Oscar Navarrete.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><br \/>\nPol\u00e9micas tras pol\u00e9micas\u00a0<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>En 1991 en ministro de Educaci\u00f3n, Humberto Belli, desarroll\u00f3 una campa\u00f1a de educaci\u00f3n sexual enfocada en la religi\u00f3n y la moral, a tal punto que en los libros de Moral y C\u00edvica se incorporaron los diez mandamientos de la religi\u00f3n jud\u00edo cristiana, al considerarlos valores universales.<br \/>\nSe promovi\u00f3 la abstinencia como m\u00e9todo de anticoncepci\u00f3n, se hablaba de m\u00e9todos anticonceptivos en forma general, pero no sobre su correcto uso al considerar que esto promov\u00eda las pr\u00e1cticas sexuales precoces. En t\u00e9rminos generales la moral reg\u00eda la informaci\u00f3n cient\u00edfica, que era puntual y no entraba en detalles.<br \/>\n\u201cNos ocurri\u00f3 un gran problema con los libros de Moral y C\u00edvica que fueron financiados, como los dem\u00e1s libros, por la AID. Hubo denuncias dentro de Estados Unidos de que est\u00e1bamos ense\u00f1ando los diez mandamientos, los grupos liberales norteamericanos denunciaron que el Ministerio de Educaci\u00f3n nicarag\u00fcense estaba ense\u00f1ando contenido religioso en los libros y nos pararon la ayuda y no nos volvieron a financiar los libros de Educaci\u00f3n C\u00edvica\u201d, reconoce Humberto Belli, quien ha sido criticado por su posici\u00f3n ultraconservadora en temas de educaci\u00f3n.<\/li>\n<li>En 2003 el Ministerio de Educaci\u00f3n, bajo la administraci\u00f3n de Silvio de Franco, elabor\u00f3 un Manual de Educaci\u00f3n que integr\u00f3 a varios expertos en el tema, pero la propuesta result\u00f3 pol\u00e9mica para un sector social, liderado por la Iglesia cat\u00f3lica, al considerarse que promov\u00eda las pr\u00e1cticas sexuales al abordar a profundidad m\u00e9todos anticonceptivos como el preservativo, ahondar en temas de salud sexual y dejar a opci\u00f3n de los j\u00f3venes el tema de iniciaci\u00f3n sexual, contrario a lo que propon\u00edan los detractores, al hablar de abstinencia como \u00fanico m\u00e9todo seguro.<\/li>\n<li>\u201cEl problema en Nicaragua es que los funcionarios se han comportado como feligreses de una parroquia y los sacerdotes se han vuelto legisladores en un estado laico, seg\u00fan la Constituci\u00f3n. No se ha separado una cosa de la otra, ni invertido, ni instruido, mucho menos hecho conciencia en la importancia de la educaci\u00f3n sexual y educaci\u00f3n sexual reproductiva. Y tampoco nadie se preocupa por revisar las cifras de ETS, de infecciones por VIH, de muertes maternas\u201d, advierte Ana Pizarro.<\/li>\n<li>En 2010 aparece reeditada una Gu\u00eda B\u00e1sica de consulta para docentes, un manual de educaci\u00f3n sexual que seg\u00fan Pizarro fue originalmente elaborado en 2006 durante el gobierno de Enrique Bola\u00f1os, y que solo fue editado y empastado por la administraci\u00f3n de Daniel Ortega.<br \/>\nEl manual, que puede encontrarse en l\u00ednea en la p\u00e1gina del Fondo de Poblaci\u00f3n de las Naciones Unidas, es bastante completo en temas; abarca desde t\u00e9rminos como sexo y g\u00e9nero, prevenci\u00f3n de violencia y abuso sexual, pubertad, adolescencia, reproducci\u00f3n, ITS, maternidad y paternidad responsable. El detalle \u2014advierte Ana Mar\u00eda Pizarro\u2014 es que no se sabe si lleg\u00f3 a los docentes, si fueron capacitados para abordar el tema y si verdaderamente se est\u00e1 dando educaci\u00f3n sexual en el pa\u00eds. Al consultar a maestros de primaria y secundaria de colegios p\u00fablicos y privados, a quienes estar\u00eda orientado, no saben del documento.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llanto en la primera menstruaci\u00f3n. Miedo a embarazarse con un beso. Terror ante la \u201cluna de miel\u201d. Abuelas, bisabuelas y maestras de anta\u00f1o cuentan c\u00f3mo aprendieron sobre sus cuerpos y la sexualidad hace dos o tres generaciones cuando el sexo adem\u00e1s de tab\u00fa, era pecado<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":35836,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[81],"class_list":["post-35791","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes","tag-nicaragua"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35791"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35791\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52941,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35791\/revisions\/52941"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}