{"id":35863,"date":"2010-10-31T10:35:31","date_gmt":"2010-10-31T16:35:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=35863"},"modified":"2018-10-08T15:17:01","modified_gmt":"2018-10-08T15:17:01","slug":"la-reina-del-cobre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-reina-del-cobre\/","title":{"rendered":"La reina del cobre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">En el siglo XIX hubo una mujer nicarag\u00fcense que hizo historia en el estado de Nevada, Estados Unidos. Ferminia Sarras fue una de esas pocas que se meti\u00f3 en ese mundo considerado para hombres: la miner\u00eda. Se gan\u00f3 el respeto, hizo una gran fortuna y sus destrezas la llevaron a ganarse el t\u00edtulo de \u201creina\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Dora Luz Romero<\/strong><\/p>\n<p>1848. La fiebre del oro se hab\u00eda desatado en California, Estados Unidos. Miles de inmigrantes hab\u00edan llegado a este sitio en busca del metal, con la esperanza de volverse ricos. En un lugar llamado Sutter\u2019s Mill, en ese estado, se hab\u00eda encontrado oro y la noticia corri\u00f3 como p\u00f3lvora.<\/p>\n<p>Pronto se hablaba de cientos de miles de inmigrantes en busca del metal precioso. Ocurri\u00f3 no s\u00f3lo en California. Despu\u00e9s se hablaba de Colorado, Nevada y algunos otros estados del pa\u00eds del norte.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde de la fiebre del oro, en 1876, una nicarag\u00fcense decidi\u00f3 migrar hacia Estados Unidos con el mismo sue\u00f1o de miles de inmigrantes: hacer fortuna.<\/p>\n<p>Aunque el trabajo en las minas era considerado exclusivo para los hombres, hubo unas cuantas mujeres que no hicieron caso a las reglas de la \u00e9poca y emprendieron sus traves\u00edas hacia los campos mineros.<\/p>\n<p>Una de \u00e9sas fue la nicarag\u00fcense Ferminia Sarras, quien explor\u00f3 las monta\u00f1as de Nevada y tuvo suerte. Ferminia amas\u00f3 una gran fortuna y fue reconocida como una de las mejores buscadoras de metales. De hecho, por sus destrezas en la miner\u00eda fue bautizada como \u201cla reina del cobre\u201d y hoy ocupa un espacio privilegiado en la historia del estado de Nevada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>La vida de Ferminia Sarras bien pudo haberse perdido con el paso de los a\u00f1os, de no ser por la escritora estadounidense Sally Zanjani, quien se ha encargado de reconstruir su historia. En su libro titulado\u00a0<em>A Mine of her Own: Woman Prospectors in the American West 1850-1950<\/em>, donde incluye la historia de Ferminia, habla de mujeres emprendedoras que rompieron con los estereotipos establecidos en la \u00e9poca que les toc\u00f3 vivir.<\/p>\n<p>Zanjani no ha sido la \u00fanica que ha investigado sobre Ferminia. Tambi\u00e9n lo han hecho los escritores Chris Enss y Jan Cleere, quienes la describen como una \u201cpionera\u201d.<\/p>\n<p>Ferminia Sarras naci\u00f3 en julio de 1840 en Nicaragua. Su apellido \u2013dicen\u2013 pudo haber sido Sararis, Seraras o Sararez. Se cree que lleg\u00f3 a Nevada como para 1881, ya que en esa fecha aparec\u00eda en los registros de impuestos del condado de Esmeralda. Se le\u00eda: Ferminia Sararis. Pero luego se cree que simplific\u00f3 su apellido por Sarras o Sarrias.<\/p>\n<p>En ese documento \u2013cuenta Zanjani\u2013 se describ\u00eda como una dama espa\u00f1ola de \u201csangre real\u201d. Siempre aclaraba que no era mexicana, ni india, tampoco mestiza. Simplemente \u201cespa\u00f1ola\u201d. Se cree era una Contreras. Que era descendiente del espa\u00f1ol Rodrigo Contreras, quien fue gobernador de Nicaragua entre 1535 y 1544.<\/p>\n<p>Esta nicarag\u00fcense habr\u00eda llegado a Estados Unidos en 1876. Puede que primero haya llegado a San Francisco o al Valle de la Muerte (Death Valley) y luego se trasladara\u00a0a Nevada. Lleg\u00f3 al pa\u00eds del norte con sus cuatro hijas: Conchetta, Concepci\u00f3n, Juanita y Emma. Adem\u00e1s iba con el padre de sus peque\u00f1as, Pablo Flores, aunque luego no se supo m\u00e1s de \u00e9l. En 1881 est\u00e1 documentado que Ferminia tuvo a su quinto y \u00fanico hijo var\u00f3n a quien llam\u00f3 Joseph Marshall.<\/p>\n<p>Para esos a\u00f1os, eran pocas las mujeres que se atrev\u00edan a trabajar en Candelaria Hills, esa cadena monta\u00f1osa ubicada en el condado de Mineral, en Nevada, al oeste de Estados Unidos. Seg\u00fan la historia, se cree que para ese tiempo hab\u00eda menos de veinte mujeres que trabajaban en las monta\u00f1as. Pero para poder dedicarse por completo a la miner\u00eda, A Ferminia le toc\u00f3 dejar \u201ctemporalmente\u201d a sus dos hijas menores en un orfanato.<\/p>\n<p>Ferminia no era cualquier mujer. Quienes han investigado sobre su vida saben que era una mujer con garbo. Una de \u00e9sas que no le ten\u00eda miedo a las largas y agotadoras jornadas de trabajo en la monta\u00f1a. Y no s\u00f3lo lo hac\u00eda, sino que era buena. Una revista de la \u00e9poca la llam\u00f3 \u201cuna de las mejores buscadoras del Estado\u201d.<\/p>\n<p>A sus traves\u00edas por la monta\u00f1a iba sola. Vest\u00eda de pantalones, otras veces de leggings, botas y cargaba una mochila al hombro. Ah\u00ed llevaba todo lo que pudiera necesitar: herramientas, agua, comida, algo para dormir&#8230; Describe Zanjani en su libro, que para ese entonces eran pocos los buscadores que se atrev\u00edan a cargar una mochila de m\u00e1s de cuarenta libras. Ni siquiera hombres. Pero Ferminia s\u00ed lo hac\u00eda y fue conocida precisamente por eso, por su incre\u00edble fuerza y valent\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El retrato pintado al \u00f3leo muestra a una mujer seria. Tiene la mirada fija y las cejas perfectamente delineadas. Es blanca y viste de traje negro con cuello blanco bordado. Lleva puestos unos aretes de oro y sobre su pecho resalta una gran cruz de oro que cuelga de una cadena brillante. La imagen es una de las pocas, sino la \u00fanica que existe sobre Ferminia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero aunque el retrato muestre a una mujer elegante, en el campo Ferminia era otra. Con pantal\u00f3n y botas puestas recorr\u00eda kil\u00f3metros en busca de metales. Zanjani la describe como una mujer que enfrentaba el mundo sin toques de fantas\u00eda o coqueter\u00eda. Una dama que se enfrentaba a las dificultades y peligros que se viven en el desierto de Nevada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En abril de 1883 logr\u00f3 su primera concesi\u00f3n minera a la que llam\u00f3 \u201cCentral America\u201d. Ese a\u00f1o no tuvo suerte. Las lluvias y las tormentas de nieve le afectaron aquel abril. Poco a poco, Ferminia se hizo de varias concesiones en diversos territorios. Pero al finalizar esa d\u00e9cada, de 1880, los campos de miner\u00eda en Candelaria Hills se redujeron, entonces ella tom\u00f3 la decisi\u00f3n de mover sus operaciones hacia el sur, a un sitio llamado Silver Peak, un pueblo minero y silencioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero eran tiempos dif\u00edciles para la miner\u00eda. Ferminia pas\u00f3 varios a\u00f1os sin lograr mayores ganancias. Hay quienes dicen que en esa \u00e9poca trabaj\u00f3 de lavandera. Otros aseguran que se manten\u00eda del dinero que recog\u00eda de una carretera de peaje de la que era due\u00f1a. Y hay una versi\u00f3n m\u00e1s que asegura que viv\u00eda de la renta de una casa que ten\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pasaron poco m\u00e1s de diez a\u00f1os y, en 1899, decidi\u00f3 irse a Santa Fe, donde pronto se hizo de concesiones mineras y fue ah\u00ed donde se cree que hizo su fortuna. Aunque \u2013seg\u00fan Zanjani\u2013 en el Western Nevada Miner en alg\u00fan momento se cont\u00f3 que la nicarag\u00fcense hab\u00eda amasado una buena fortuna en los d\u00edas gloriosos de Belleville y Candelaria, pero que la hab\u00eda perdido por sus malas inversiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Poco a poco, Ferminia se volvi\u00f3 conocida y reconocida en el mundo de la miner\u00eda. Fue considerada una de las mejores buscadoras de la regi\u00f3n.<\/p>\n<figure id=\"attachment_35865\" aria-describedby=\"caption-attachment-35865\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/magazine172-tripa-40.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35865 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/magazine172-tripa-40.jpg\" alt=\"Magazine octubre 2010\" width=\"700\" height=\"943\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144437\/magazine172-tripa-40.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144437\/magazine172-tripa-40.jpg 223w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144437\/magazine172-tripa-40.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-35865\" class=\"wp-caption-text\">Ferminia Sarras tiene un lugar privilegiado en la historia del estado de Nevada, Estados Unidos.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero adem\u00e1s de su talento de minera, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s se sabe sobre Ferminia Sarras? En las p\u00e1ginas de los libros la describen como una mujer de buen coraz\u00f3n, que siempre estuvo al pendiente de los hambrientos y mendigos. Pero adem\u00e1s aseguran que fue una mujer de muchos amantes. Le gustaban los hombres menores que ella, se afirma en sus biograf\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Se habla de que estuvo casada cinco veces, pero hay quienes consideran que fueron m\u00e1s. Archie McCormack, doce a\u00f1os menor que ella, fue uno de sus \u00faltimos esposos y se dice que fue asesinado en 1906. Tiempo despu\u00e9s de la muerte de su esposo, Ferminia se convirti\u00f3 en la amante de uno de sus j\u00f3venes empleados llamado Domingo Velasco.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Era fiestera y disfrutaba de su dinero. Cada vez que Ferminia lograba reunir un buen dinero \u2013cuentan los diferentes autores\u2013 se iba de fiesta hasta acabarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Uno de sus bisnietos, Albert Bradshaw, dijo en 1988 a Sally Zanjani, que sus ancestros le contaban que Ferminia sol\u00eda irse a San Francisco o a Los \u00c1ngeles a celebrar. Se compraba ropa fina, se hospedaba en los mejores hoteles, contrataba una limusina, un gigol\u00f3, cenaba y tomaba vino. Cuando el dinero se acababa \u2013dijo el bisnieto\u2013 se regresaba a Nevada donde se adentraba nuevamente en las monta\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cuentan sus m\u00faltiples biograf\u00edas que a Ferminia no le gustaba guardar el dinero en el banco, ya que no les ten\u00eda confianza. En lugar de ello, enterraba el oro que ten\u00eda debajo de un gallinero en su propia casa. Pero luego de la venta de varias concesiones mineras en 1914, Ferminia decidi\u00f3 poner una suma considerable en el banco de Los \u00c1ngeles. Para ese entonces, ten\u00eda 74 a\u00f1os y era la amante de quien fuera su sirviente, Domingo Velasco. En una ocasi\u00f3n Velasco retir\u00f3 el dinero del banco y huy\u00f3 con una muchacha de su edad para Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero \u00e9sa no fue la \u00faltima aventura de esta nicarag\u00fcense. Supuestamente luego se cas\u00f3 con un mexicano 35 a\u00f1os menor que ella, Fermine Arriaga.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ferminia Sarras muri\u00f3 a los 75 a\u00f1os, el primero de febrero de 1915. A su muerte, Arriaga, su esposo, supo que no hab\u00eda dejado dinero alguno y enfurecido jur\u00f3 que le arrancar\u00eda el diente de oro que llevaba puesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Posterior a su muerte, Ferminia no recibi\u00f3 m\u00e1s que elogios por haber sido una mujer valiente y pionera.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cElla es una de las \u00faltimas de esos esp\u00edritus valientes que desafiaron el feroz desierto en los d\u00edas primitivos de Nevada y abri\u00f3 caminos que puede que otros sigan\u201d, dec\u00eda el Western Nevada Miner.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Han pasado casi cien a\u00f1os de la muerte de Ferminia Sarras. Sin embargo, su historia sigue viva a trav\u00e9s de las revistas, diarios, libros de historia y los museos que le han dado un espacio a esta nicarag\u00fcense que ha sido inmortalizada como \u201cla reina del cobre\u201d.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: left;\">Minana, en su honor<\/h3>\n<p style=\"text-align: left;\">En el condado de Mineral, en Nevada, existe una comunidad llamada Mina, la que fue fundada en 1905. Seg\u00fan su historia, este sitio es llamado as\u00ed en honor a la nicarag\u00fcense Ferminia Sarras, ya que era la due\u00f1a de valiosas minas de cobre en las monta\u00f1as aleda\u00f1as al lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De acuerdo con las estad\u00edsticas, en la actualidad Mina tiene menos de 300 habitantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Agradecimiento a Nevada Magazine<br \/>\ny al historiador nicarag\u00fcense Eddy K\u00fchl,<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el siglo XIX hubo una mujer nicarag\u00fcense que hizo historia en el estado de Nevada, Estados Unidos. Ferminia Sarras fue una de esas pocas que se meti\u00f3 en ese mundo considerado para hombres: la miner\u00eda. 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