{"id":36312,"date":"2010-03-21T14:40:41","date_gmt":"2010-03-21T20:40:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=36312"},"modified":"2018-10-06T18:01:08","modified_gmt":"2018-10-06T18:01:08","slug":"aventura-la-italiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/aventura-la-italiana\/","title":{"rendered":"Aventura a la italiana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Los M\u00e1ntica, una familia de empresarios no olvida que su herencia comienza con dos italianos aventureros que cruzaron mares desde G\u00e9nova a Corinto, buscando prosperidad y la aventura<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luis E. Duarte<\/strong><\/p>\n<p>Maria Caterina Margherita Virginia Berio Ardissone ten\u00eda tan buena fortuna que durante el terremoto del 23 de febrero de 1887 en Diano Marina, cay\u00f3 del segundo piso de su casa sobre un colch\u00f3n y no se quebr\u00f3 ni una u\u00f1a.<\/p>\n<p>Era la se\u00f1al de una larga, pero tambi\u00e9n s\u00edsmica vida. Ten\u00eda trece a\u00f1os y del otro lado de aquella aldea italiana destruida, tambi\u00e9n se mov\u00eda la tierra y le esperaba una segunda patria que acoger\u00eda a una descendencia que hasta hoy suma m\u00e1s de 300.<\/p>\n<p>Pero entonces deb\u00eda conformarse con los relatos de su padre, un capit\u00e1n de barco que llevaba mercanc\u00edas de puerto en puerto y hab\u00eda llegado incluso a descubrir un peque\u00f1o<br \/>\nlugar de nombre prestado que se llamaba Corinto, no en las aguas griegas, sino en Nicaragua.<\/p>\n<p>A\u00fan entonces el mundo era peque\u00f1o, sobre todo para los italianos que deambulaban por Am\u00e9rica buscando fortuna. En Corinto, el capit\u00e1n Filippo Berio encontr\u00f3 a Giuseppe Domenico Antonio, un vecino de San Bartolomeo al Mare, hijo de Clemente M\u00e1ntica y Caterina Calvo.<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9, como le dec\u00edan a Giuseppe en Nicaragua, hab\u00eda nacido a escasos dos kil\u00f3metros de donde viv\u00eda la familia Berio y pudieron conocerse mucho antes. Al menos un capit\u00e1n de barco mercante y el vino de la familia M\u00e1ntica no podr\u00edan ser omitidos en las peque\u00f1as aldeas.<\/p>\n<p>Giuseppe tendr\u00eda un poco m\u00e1s de 20 a\u00f1os cuando sali\u00f3 de su pueblo. Su hija Jose\ufb01na al recordar el momento de su partida, asegura que fueron disputas por las ganancias<br \/>\ndel vino y las olivas de la \ufb01nca familiar la causa de su salida. El mayor de los hermanos tomaba la mejor parte y disgustado dej\u00f3 a su hermano menor y su hermana monja para probar suerte en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Vendi\u00f3 su parte de vino para pagar su pasaje en alguno de los barcos que sal\u00edan de G\u00e9nova, sin saber si encontrar\u00eda una manera de subsistir. Jose\ufb01na recordaba que<br \/>\nentre 1875 y 1878 vino a Nicaragua Giuseppe M\u00e1ntica, endulzado con las promesas del Nuevo Mundo.<\/p>\n<p>Era una \u00e9poca que millones de italianos se embarcaban a Argentina o Estados Unidos, pero M\u00e1ntica abord\u00f3 un barco de vela cuya ruta atravesaba el Estrecho de Magallanes. Durante un mes sigui\u00f3 la direcci\u00f3n de las estrellas y lleg\u00f3 a Nicaragua donde encontr\u00f3 a algunos italianos que se reun\u00edan con otros extranjeros en el Hotel Alem\u00e1n.<\/p>\n<p>En Corinto los italianos le contaron que hab\u00eda un hombre de su mismo pueblo que hab\u00eda llegado algunos a\u00f1os antes, un hombre rico con minas de oro en Nueva Segovia y tierras entre El Chonco y Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Giuseppe busc\u00f3 a Juan Gorlero en Chinandega y fue recibido con mucho entusiasmo por aquel paisano adulto. Pronto empezaron a trabajar juntos y el rico minero lleg\u00f3 a considerarlo como el hijo que nunca tuvo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36314\" aria-describedby=\"caption-attachment-36314\" style=\"width: 227px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Los-Manticas.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36314 size-medium\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Los-Manticas-227x300.jpg\" alt=\"\" width=\"227\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144110\/Los-Manticas.jpg 227w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144110\/Los-Manticas.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144110\/Los-Manticas.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 227px) 100vw, 227px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36314\" class=\"wp-caption-text\">Mama Nina con su primer hijo Ernesto 1896, era una mujer mediterr\u00e1nea de piel bronceada y ojos verdes.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>A Giuseppe le fue tan bien que pudo independizarse. Importaba de Italia y exportaba a El Salvador, levant\u00f3 un almac\u00e9n donde vend\u00eda de todo y varios a\u00f1os despu\u00e9s de su osada partida, pudo viajar a Italia para visitar a sus padres y hermanos. Regres\u00f3 en 1890 y en 1892 aprovech\u00f3 para visitar al capit\u00e1n Berio que hab\u00eda conocido en Corinto.<\/p>\n<p>As\u00ed conoce a Mar\u00eda Caterina \u201cNina\u201d, la hija mayor del capit\u00e1n Berio y regresa en varias ocasiones para cortejar a la muchacha. A comienzos de 1895 aquel hombre de 39 a\u00f1os que hab\u00eda cruzado Magallanes en un barco de vela no la tuvo f\u00e1cil con la muchacha de 21.<\/p>\n<p>Logr\u00f3 desposarla por mediaci\u00f3n de sus suegros. No era f\u00e1cil para ella saber que vivir\u00eda en un pa\u00eds con nombre raro y lejano. Era un siglo lento, donde todo se mov\u00eda al ritmo de esa nostalgia mediterr\u00e1nea, los barcos necesitaban al menos un mes para llegar a aquel destino inseguro en el Pac\u00ed\ufb01co americano.<\/p>\n<p>Ten\u00eda la tranquilidad de aquellos pueblos repletos de vi\u00f1edos y olivos, con sus barcos de pescadores, la seguridad de esos caminos a orillas del mar y la sombra protectora de su familia, pero decidi\u00f3 que aquella aventura nupcial era m\u00e1s f\u00e1cil de sobrevivir que el terremoto de su adolescencia.<\/p>\n<p>En 1895 los reci\u00e9n casados partieron hacia Chinandega, donde les nacieron trece hijos, once de ellos sobrevivieron hasta la madurez.<\/p>\n<p>Cada uno de los once hijos del matrimonio fueron enviados a Diano Marina donde sus abuelos. Ah\u00ed fueron educados hasta la juventud y reenviados con el sello italiano al occidente nicarag\u00fcense. Sin embargo, ya desde esa generaci\u00f3n los v\u00ednculos con la sociedad receptora eran m\u00e1s grandes y en la tercera generaci\u00f3n, tambi\u00e9n nacida<br \/>\nen Chinandega, la conexi\u00f3n con la patria de los abuelos se perdi\u00f3 inevitablemente.<\/p>\n<p>A pesar de la integraci\u00f3n en la cultura nicarag\u00fcense, los M\u00e1ntica reconocen que lo m\u00e1s italiano que ha quedado est\u00e1 en la comida. Donde Mama Nina la comida siempre fue mediterr\u00e1nea, las pizzas de su regi\u00f3n y las infaltables pastas no dejan de ser inimitables, no as\u00ed el idioma, la m\u00fasica o las expresiones.<\/p>\n<p>La abuela Berio tambi\u00e9n tuvo una gran acogida en la comunidad chinandegana. Siempre agradeci\u00f3 que la trataran con cari\u00f1o, con hospitalidad, por eso al morir pidi\u00f3 a sus hijos que dejaran de su parte un legado de agradecimiento a la ciudad, ellos fundaron una escuela.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-36312 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/aventura-la-italiana\/attachment\/los-manticas-5\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-3.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fotos de Cortes\u00eda\" aria-describedby=\"gallery-1-36317\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-3.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-3.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-3.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-3.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-3.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-3.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-36317'>\n\t\t\t\tErnesto, Mar\u00eda y Margarita M\u00e1ntica Berio\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/aventura-la-italiana\/attachment\/los-manticas-6\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-4.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fotos de Cortes\u00eda\" aria-describedby=\"gallery-1-36318\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-4.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-4.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-4.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-4.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-4.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144106\/Los-Manticas-4.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-36318'>\n\t\t\t\tMama Nina rodeada de su hijos. Chinandega 1921\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/aventura-la-italiana\/attachment\/los-manticas-7\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144105\/Los-Manticas-5.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Fotos Cortes\u00eda\" aria-describedby=\"gallery-1-36319\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144105\/Los-Manticas-5.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144105\/Los-Manticas-5.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144105\/Los-Manticas-5.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144105\/Los-Manticas-5.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144105\/Los-Manticas-5.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144105\/Los-Manticas-5.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-36319'>\n\t\t\t\tLa casa de campo en las afueras de Chinandega o quinta Nina, se convirti\u00f3 en una escuela por voluntad de la matriarca. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El empresario Felipe M\u00e1ntica Abaunza, la propietaria de Montebelli Claudia Belli, el ex canciller Norman Caldera y la Embajada de Italia en Nicaragua, est\u00e1n interesados en publicar una investigaci\u00f3n sobre la migraci\u00f3n italiana.<\/p>\n<p>M\u00e1ntica Abaunza adelanta que a diferencia de las grandes migraciones en Norte y Sudam\u00e9rica, los italianos que llegaron a Nicaragua vinieron de forma muy selectiva.<\/p>\n<p>En primer lugar, por el auge del cultivo del caf\u00e9, con \ufb01ncas propiedad de los Caligari, Rappaccioli, Frixione y Belli; otro grupo vino con el furor del Canal Interoce\u00e1nico y la ruta de tr\u00e1nsito, entre ellos los Pellas.<\/p>\n<p>No fue una migraci\u00f3n masiva. Los que ven\u00edan lo hac\u00edan por razones concretas, pero tambi\u00e9n invitaban a amigos o familiares. \u201cMi abuelo vino concretamente por Juan<br \/>\nGorlero, que ya hab\u00eda venido antes y ten\u00eda minas en Muy Muy y tierras en San Crist\u00f3bal\u201d.<\/p>\n<p>En el caso de los M\u00e1ntica, la guerra&#8230; la Segunda Guerra Mundial, afect\u00f3 la relaci\u00f3n entre la familia en ambos continentes, cuando Mama Nina fue en busca de su madre a Italia, tratando de traerla a Nicaragua antes que estallara el con\ufb02icto, lleg\u00f3 demasiado tarde y qued\u00f3 atrapada en su pueblo natal, sin poder regresar por el bloqueo aliado.<\/p>\n<p>Estaba en G\u00e9nova cuando declararon la guerra y no pudo regresar en los siguientes seis a\u00f1os. La familia en Nicaragua tuvo que enviarle a trav\u00e9s de la Cruz Roja v\u00edveres, sobre todo caf\u00e9 y miel, la necesidad fue muy grande en el pa\u00eds aliado de los nazis y bajo el fascismo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36315\" aria-describedby=\"caption-attachment-36315\" style=\"width: 234px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Los-Manticas-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36315 size-medium\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Los-Manticas-1-234x300.jpg\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144109\/Los-Manticas-1.jpg 234w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144109\/Los-Manticas-1.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144109\/Los-Manticas-1.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 234px) 100vw, 234px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36315\" class=\"wp-caption-text\">En Chinandega en 1930. Pina, Chichino, Don Pancho Reyes, una amiga de la familia y Mama Nina.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cuando la \u00faltima de los trece hijos que engendraron los M\u00e1ntica Berio ten\u00eda 90 a\u00f1os, la familia le pidi\u00f3 que escribiera las memorias de los patriarcas de la familia. Ya para entonces hab\u00eda unos 300 descendientes y hab\u00eda pasado una d\u00e9cada despu\u00e9s de la guerra.<\/p>\n<p>Felipe M\u00e1ntica Abaunza recuerda dos reuniones familiares, una en Chinandega y otra en Managua, donde los adultos reconocieron que las nuevas generaciones no ten\u00edan<br \/>\nidea del pasado familiar, muchos hab\u00edan emigrado a causa de la guerra y la debacle econ\u00f3mica de los 80. Algunos j\u00f3venes al regresar a Nicaragua carec\u00edan de los lazos hist\u00f3ricos de la familia.<\/p>\n<p>Josefina, la \u00faltima de los Mantica Berio, escribi\u00f3 sobre su padre como alguien con una aventura sin dinero, sin idioma y ning\u00fan conocido en un continente diferente.<\/p>\n<p>\u201cCompraba ma\u00edz y lo exportaba a El Salvador, ped\u00eda harina al exterior, unas cinco pacas cada vez y como tardaba en venderlas, para que no le se pusieran duras, desde<br \/>\nlas dos de la madrugada se pon\u00eda a amasarlas con una botella\u201d, relat\u00f3 en sus memorias.<\/p>\n<p>Carlos y Felipe M\u00e1ntica Abaunza, los gemelos del supermercado La Colonia, recogieron el testimonio de la t\u00eda, recopilaron la historia y fotos familiares, publicaron un libro y lo regalaron a toda la descendencia, es el <em>Alb\u00fam de la Familia M\u00e1ntica de Nicaragua<\/em>, impreso en el 2002.<\/p>\n<p>Felipe M\u00e1ntica Abaunza, como lo ha hecho la mayor\u00eda de su familia, visit\u00f3 las costas de donde vinieron sus abuelos, ahora id\u00edlicos para\u00edsos tur\u00edsticos con lujosos hoteles. Logr\u00f3 incluso conocer a la \u00faltima prima que viv\u00eda en aquellos peque\u00f1os pueblos, Paola Berio, quien le devolvi\u00f3 la visita en Nicaragua.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del esp\u00edritu empresarial que tienen desde los primeros M\u00e1ntica en Nicaragua, para este representante de la tercera generaci\u00f3n, la mejor herencia de su abuela Nina Berio es el esp\u00edritu de solidaridad de aquella familia extensiva con m\u00e1s de 300 miembros.<\/p>\n<p>\u201cMi abuela enviud\u00f3 en el momento que sus hijos regresaban de estudiar y comenzaban sus negocios, ella fue el v\u00ednculo de uni\u00f3n, ten\u00eda un concepto muy grande de solidaridad entre hermanos, dec\u00eda \u2018que no haya uno con mucho y otro que est\u00e9 padeciendo\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Cuando sus nietos separaron los capitales, lo hicieron en completa armon\u00eda -dice el empresario\u2014, pero el momento que m\u00e1s recuerda es despu\u00e9s del terremoto de Managua en 1972, cuando la Casa M\u00e1ntica y los supermercados quedaron en ruinas, entonces los parientes algodoneros le ayudaron a sobrevivir y solventar las deudas.<\/p>\n<p>Algo as\u00ed vivi\u00f3 Giuseppe en 1927 cuando perdi\u00f3 todo su capital. Fue el a\u00f1o que tropas liberales al mando de \u201cCabuya\u201d incendiaron Chinandega y destruyeron su almac\u00e9n. Despu\u00e9s del ataque la familia se separ\u00f3, su esposa se fue a Corinto con alguna de sus hijas, \u00e9l se fue a la casa de campo, a veces tambi\u00e9n vivi\u00f3 en Le\u00f3n y Managua.<\/p>\n<p>Algunos de los hijos tratan de rescatar el negocio familiar. Don Jos\u00e9 muri\u00f3 en agosto de 1930 en Le\u00f3n, pero fue enterrado en el cementerio de Chinandega. Nina Berio vivi\u00f3 hasta 1960 y muri\u00f3 en Managua, est\u00e1 enterrada junto a su marido, en la ciudad donde los M\u00e1ntica les levantaron un mausoleo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_36316\" aria-describedby=\"caption-attachment-36316\" style=\"width: 564px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Los-Manticas-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-36316 size-large\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Los-Manticas-2-564x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"564\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144108\/Los-Manticas-2.jpg 564w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144108\/Los-Manticas-2.jpg 165w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144108\/Los-Manticas-2.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/07144108\/Los-Manticas-2.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-36316\" class=\"wp-caption-text\">Mama Nina con algunos parientes de su pueblo natal.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los M\u00e1ntica, una familia de empresarios no olvida que su herencia comienza con dos italianos aventureros que cruzaron mares desde G\u00e9nova a Corinto, buscando prosperidad y la aventura<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":36313,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-36312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36312"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36312\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45192,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36312\/revisions\/45192"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}