{"id":37056,"date":"2007-05-06T16:01:16","date_gmt":"2007-05-06T22:01:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37056"},"modified":"2020-12-19T12:25:26","modified_gmt":"2020-12-19T18:25:26","slug":"revolucion-en-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/evolucion\/revolucion-en-la-familia\/","title":{"rendered":"Revoluci\u00f3n en la familia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">De las viejas fotos sepias, la reuni\u00f3n en el comedor, durante la misa, el almuerzo frente al televisor, la comida r\u00e1pida, los enamoramientos cibern\u00e9ticos, la familia ha dejado de ser lo que fue hace 100 a\u00f1os. As\u00ed cambi\u00f3 la foto de la casa<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luis E. Duarte<\/strong><\/p>\n<p>Es probable que a Anastasio Ruiz le temblaran las canillas cuando lleg\u00f3 donde los Marenco para pedir la mano de Esmeralda. Ten\u00eda 22 a\u00f1os y era todo un hombre para el matrimonio y pod\u00eda mantener a su enamorada, una ni\u00f1a de 14 a\u00f1os.\u00a0Era 1931. Y as\u00ed se hac\u00edan las cosas en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>Dice Esmeralda Marenco que su difunto marido era un hombre recto y trabajador, pero corr\u00eda el riesgo que lo echaran a palos. Sin embargo, no pod\u00eda continuar su idilio sin\u00a0pedir permiso para casarse con ella, como era la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Los Marenco no admitieron al muchacho porque \u00e9l era cat\u00f3lico, como casi todos en la comunidad rural carace\u00f1a del Dulce Nombre de Jes\u00fas, y ellos hab\u00edan abrazado la fe de unos misioneros bautistas.<\/p>\n<p>Do\u00f1a Esmeralda siempre tuvo un car\u00e1cter fuerte. Su matrimonio a escondidas en un juzgado de Jinotepe no fue solo un impulso pubertario. Incluso, se cambi\u00f3 de religi\u00f3n para complacer a su suegra. Estaba decidida y sab\u00eda que sus padres ten\u00edan que aceptar. \u201cNo les quedaba de otra\u201d, dice.<\/p>\n<p>Los hombres eran hace m\u00e1s de medio siglo muy t\u00edmidos y rom\u00e1nticos, acostumbraban a declararse pero en el momento se pon\u00edan nerviosos y no sab\u00edan qu\u00e9 decir, por eso recurr\u00edan a un cl\u00e1sico de principios de siglo:\u00a0<em>El Tesoro de los Enamorados<\/em>, que muchos plagiaron para convencer a las muchachas, recuerda el profesor Mario Fulvio Espinoza.<\/p>\n<p>Ser novios signi\ufb01caba estar a la v\u00edspera del matrimonio. Despu\u00e9s de la declaraci\u00f3n el novio aceptado deb\u00eda \u201cpedir la entrada\u201d. La pareja estaba sometida a las reglas de sus padres.<\/p>\n<p>Con el s\u00ed, el horario de visita pod\u00eda reducirse a un par de d\u00edas por semana, entre siete y ocho de la noche, en la sala de la casa bajo control familiar. Las salidas estaban estrictamente controladas, los besos en p\u00fablico eran inmorales, las caricias bajo el cuello eran pecado, pero los novios siempre se las arreglaban para verse clandestinos en el mercado o en el parque o en cualquier mandado, asegura Espinoza.<\/p>\n<p>Con tantas restricciones parec\u00eda l\u00f3gico apurarse para el matrimonio. Los Ruiz Marenco continuaron, a pesar de eso, viviendo en la \ufb01nca de los padres de Esmeralda, donde compart\u00edan la casa con sus nueve hermanos.<\/p>\n<p>En la actualidad conviven cuatro generaciones en la casa de la hoy viuda de Ruiz, en el barrio La Fuente de Managua, entre ellos la bisnieta Aryeris Torres, quien escucha en silencio el relato de su bisabuela.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a tiene 12 a\u00f1os, la misma edad que ten\u00eda uno de los 10 hijos fallecidos de su bisabuela. Esa mortalidad la trajo a Managua, busc\u00f3 mejores condiciones de vida, aunque signi\ufb01cara compartir una casa para 18 personas.<\/p>\n<p>La tasa de fecundidad por mujer en 1965 era de 7.3 hijos, no se puede comparar con el promedio de 3.2 hijos en la \u00faltima encuesta de poblaci\u00f3n del 2006.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37058\" aria-describedby=\"caption-attachment-37058\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Familia-Cambell-.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37058\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Familia-Cambell-.jpg\" alt=\"Magazine\/La Prensa\/Carlos Cort\u00e9z\" width=\"700\" height=\"470\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143718\/Familia-Cambell-.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143718\/Familia-Cambell-.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143718\/Familia-Cambell-.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37058\" class=\"wp-caption-text\">La tradici\u00f3n coste\u00f1a representada por la matriarca Paterson, que dirige los oficios de su comider\u00eda familiar.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Para subsistir fuera del campo Marenco hac\u00eda cajetas, tortillas, cosa de horno, rosquillas, cuajadas y pan franc\u00e9s, incluso zapatos y sopa de mondongo, que los hijos vend\u00edan por la tarde despu\u00e9s de la escuela.<\/p>\n<p>\u201cEn mi tiempo libre veo televisi\u00f3n, duermo, hago las tareas, a veces, en la noche voy a la iglesia (&#8230;). Yo puedo salir al c\u00edber o salgo con mis amigos\u201d, explica la bisnieta y cuando le preguntan si sus amigos \u201cpiden entrada\u201d para visitarla, muestra una cara de sorpresa que hace adivinar su respuesta.<\/p>\n<p>Los hijos de la bisabuela ten\u00edan en cambio responsabilidades simples, pero irrevocables: vender, no hablar malas palabras y ser amables con los clientes para que les compraran. Jugar estaba proscrito porque lo primordial era conseguir la ganancia.<\/p>\n<p>Si alguno desobedec\u00eda les tocaba el \u201cchirri\u00f3n\u201d, con cuatro de esos se acababa el problema. Lo mejor para la disciplina familiar \u201cera un chilillo de j\u00edcaro porque no se doblaba\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAntes las familias eran ordenadas. Rega\u00f1ar no hace nada, debe castigarse. Es por su bien\u201d, se disculpa do\u00f1a Esmeralda a sus 90 a\u00f1os. \u201cAhora ya no nos pegan tan duro\u201d, suspira aliviada Aryeri.<\/p>\n<p>Espinoza recuerda que las actividades laborales en los a\u00f1os cuarenta se reduc\u00edan a las labores dom\u00e9sticas para las mujeres y el trabajo fuera de casa para los hombres. Fue todo un suceso la graduaci\u00f3n de la primera abogada a mediados del siglo XX: Olga N\u00fa\u00f1ez Abaunza.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n era fundamental, las iglesias se llenaban porque la familia asist\u00eda completa, especialmente los domingos y las misas eran diarias.<\/p>\n<p>Creencias supersticiosas: la carreta nagua, la mica bruja y la cegua, facilitaban la disciplina del pueblo o ciudad y el control de los padres sobre sus hijos. Despu\u00e9s de medianoche nadie quer\u00eda salir de casa, a\ufb01rma Espinoza. Aunque en caso de alg\u00fan male\ufb01cio estaban los brujos, hechiceros y curanderos.<\/p>\n<p>En la escuela hab\u00eda una materia que se llamaba Econom\u00eda del Hogar; se les ense\u00f1aba a las mujeres a lavar, coser, planchar, cocinar, poner la mesa y ser buena esposa. Educaci\u00f3n para la sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para este profesor de varias generaciones, el cambio m\u00e1s radical en la familia no es producto de la Revoluci\u00f3n sandinista ni de los medios de comunicaci\u00f3n actuales, ni de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El cambio en las relaciones familiares se produce cuando el cine se convierte en la diversi\u00f3n popular entre los a\u00f1os cuarenta y cincuenta, con modelos de vida distintos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37059\" aria-describedby=\"caption-attachment-37059\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Revoluci\u00f3n-en-la-familia3.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37059\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Revoluci\u00f3n-en-la-familia3.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"493\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143717\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia3.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143717\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia3.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143717\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia3.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37059\" class=\"wp-caption-text\">La familia Bola\u00f1os Morales. La imagen no tiene fecha, pero podr\u00eda ser de principios del siglo XX.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Felipe M\u00e1ntica Abaunza, heredero de una empresa familiar, considera que es despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial cuando los valores cristianos empiezan a perderse por una corriente laica.<\/p>\n<p>Cierta fue la censura de la Iglesia cat\u00f3lica que cali\ufb01caba las cintas en aptas para \u201cadultos con criterio propio\u201d, \u201cbuena para ni\u00f1os\u201d y \u201cescabrosas\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del cine en todo caso quedaba solo la misa y en las ciudades retretas o conciertos. La radio fue tambi\u00e9n una buena alternativa y aunque estaban prohibidos esos anuncios, en 1945 muchos pudieron escuchar el primer comercial de condones, se llamaban \u00c1guila y se publicitaban en las emisoras cubanas.<\/p>\n<p>El padre en todo caso era la \ufb01gura central, aconsejaba y serv\u00eda de capataz. Y los hijos dif\u00edciles terminaban en el Reformatorio, la Guardia Nacional o Academia Militar, mani\ufb01esta Espinoza.<\/p>\n<p>Los curas y maestros ten\u00edan la potestad de coscorronear a los hijos, como los maestros, pero las madres solteras continuaron con el estigma de \u201cprostitutas\u201d por ese tiempo, por lo que terminaban en todo caso acudiendo a otros hombres, precisa.<\/p>\n<p>Iniciando el siglo XXI, se mantienen muchas desigualdades en cuanto a valores sociales y creencias en los hogares nicarag\u00fcenses, sostiene la subdirectora del Centro Dos Generaciones para la Ni\u00f1ez y la Adolescencia, Reyna Isabel Vel\u00e1squez.<\/p>\n<p>Permanecen los roles tradicionales del padre y la madre, como la estigmatizaci\u00f3n de las madres solteras, de igual modo la costumbre de obediencia total de los hijos y en el peor de los casos abuso y violencia, algo que seg\u00fan el profesor Espinoza es un problema moderno.<\/p>\n<p>\u201cAntes ocurr\u00eda un crimen de forma excepcional y era una gran noticia, ahora cada d\u00eda podemos leer hasta ocho sucesos\u201d.<\/p>\n<p>Los cambios en el concepto de familia actual son m\u00e1s que todo pol\u00edticos y jur\u00eddicos. Aunque hay mayor informaci\u00f3n y disposici\u00f3n para hablar ciertos temas anteriormente prohibidos o que los hombres participen en parques y reuniones escolares, en la casa ellos no hacen las labores dom\u00e9sticas.<\/p>\n<p>Los padres deben negociar ahora con los hijos y buscar formas justas y equitativas de relacionarse, aconseja Vel\u00e1squez.<\/p>\n<p>Jose\ufb01na Hidalgo Bland\u00f3n, directora del Departamento de Antropolog\u00eda Social de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de Nicaragua (UNAN-Managua), se\u00f1ala lo contrario, incluso en comunidades muy tradicionales existen diferencias generacionales muy grandes.<\/p>\n<p>Los viejos de Monimb\u00f3 se dedican a las actividades tradicionales para mantener s\u00edmbolos comunales ancestrales, como el cuidado de los cementerios, pero los adolescentes pre\ufb01eren dedicarse a actividades recreativas como el beisbol, aunque digan estar dispuestos a retomar el rol cuando ellos est\u00e9n ancianos.<\/p>\n<p>En el caso de Estela Paterson Thomas, sus hijos, nietos y bisnietos, estos cambios se notan ciertamente con la p\u00e9rdida de la identidad coste\u00f1a despu\u00e9s de 44 a\u00f1os en Chinandega, Le\u00f3n y Managua haciendo el legendario pollo El Mulato.<\/p>\n<p>Los Campbell Paterson perdieron la lengua de los criollos caribe\u00f1os y aunque celebran algunas \ufb01estas coste\u00f1as, se hace dif\u00edcil reunir a toda la familia que a\u00fan vive en Managua de manera espont\u00e1nea.<\/p>\n<p>Paterson es una bisabuela inmensa que se despliega hermosa sobre una silla mecedora hasta casi desparramarse por los lados, dirige sentada los quehaceres de la comider\u00eda con una autoridad indiscutida.<\/p>\n<p>Abatida por el calor inclemente de Managua y los efectos del olor permanente a pollo asado, tiene al lado el negocio de refrescos de su hija Margot y un negocio de chucher\u00edas de su hijo Clifford, un sobrino administra el gimnasio en la esquina de esa misma calle del barrio San Jos\u00e9 Oriental.<\/p>\n<p>Tuvo doce hijos de crianza en Le\u00f3n y Chinandega, pero nunca la llaman o buscan. No les guarda rencor. \u201cAh\u00ed en mi lugar, as\u00ed es uno, si hay un vecino que no tiene, comemos juntos\u201d.<\/p>\n<p>Clifford vivi\u00f3 algunos a\u00f1os en la Costa Caribe y mantuvo el v\u00ednculo con sus parientes en el Caribe, habla ingl\u00e9s y es criollo como sus padres, pero sus hijos y su sobrinos como la gran mayor\u00eda de habitantes del Pac\u00ed\ufb01co, nunca han estado en el Caribe.<\/p>\n<p>Sus hijos y sobrinos son mulatos, hijos de mestizos y criollos. De ellos, la mayor\u00eda est\u00e1n casados con personas mestizas, con lo cual termina la herencia negra en la familia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37060\" aria-describedby=\"caption-attachment-37060\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Revoluci\u00f3n-en-la-familia5.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37060\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Revoluci\u00f3n-en-la-familia5.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143716\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia5.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143716\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia5.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143716\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia5.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37060\" class=\"wp-caption-text\">Las tertulias nocturnas estaban entre las diversiones de anta\u00f1o. Aqu\u00ed la familia Carcache, de San Rafael del Sur, disfruta la m\u00fasica popular.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>No todas las costumbres se pierden. En el campo, por ejemplo, donde la cabeza de familia tiene una huerta o \ufb01nca y una casa en un pueblo cercano, la tierra la heredan por lo general los hombres, mientras que las viviendas se las entregan a las mujeres y en partes iguales a todos los hijos, tanto naturales como \u201cde crianza\u201d.<\/p>\n<p>En la ciudad es m\u00e1s com\u00fan que la mujer lleve a su esposo o compa\u00f1ero a convivir con ella, quiz\u00e1 por la mayor independencia y las condiciones econ\u00f3micas m\u00e1s equitativas de las mujeres urbanas, explica Hidalgo.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de familias est\u00e1n constituidas por padres e hijos o miembros que conviven bajo el mismo techo sin una relaci\u00f3n de parentesco, como los \u201chijos de crianza\u201d.<\/p>\n<p>Aunque estas maneras de convivencia eran comunes desde el siglo XIX, ahora la familia tiende a tomar in\ufb02uencias de otros lugares, es decir, se vuelve multicultural, asegur\u00f3 Miguel Ayerdis, del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroam\u00e9rica (Ihnca).<\/p>\n<p>El estudio de las Naciones Unidas <em>Familias, hogares, din\u00e1micas demogr\u00e1ficas, vulnerabilidad y pobreza en Nicaragua<\/em>\u00a0comprob\u00f3 que para el 2003 el 41.7 por ciento de los hogares nicarag\u00fcenses eran en su mayor\u00eda biparentales con hijos, mientras que los hogares extensos representaban el 34.7 por ciento.<\/p>\n<p>Con el desarrollo econ\u00f3mico se generan tambi\u00e9n modi\ufb01caciones que cuestionan la legitimidad de la concepci\u00f3n de familia tradicional, especialmente a partir del movimiento feminista y la aceptaci\u00f3n de las familias de madres solteras en el siglo pasado, y aunque Nicaragua no es el caso, puede generarse en el futuro un debate que inici\u00f3 en otras partes del mundo hace 40 a\u00f1os: La familia con padres del mismo sexo, acentu\u00f3 Ayerdis.<\/p>\n<p>La familia de padres e hijos, aunque es a\u00fan la forma m\u00e1s com\u00fan entre los hogares, no es predominante o se convierte con el tiempo en una familia extensa, nuevos miembros que pueden o no tener parentesco inmediato con los jefes de familia se integran a las labores y responsabilidades de la casa y son incluidos sin distinci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ayerdis considera que son las mismas familias que tratan de ampliar la manera de entenderse, pues generalmente la realidad no encaja con las concepciones religiosas.<\/p>\n<p>Los conceptos tradicionales se transforman a partir de los cambios en las pr\u00e1cticas religiosas, la migraci\u00f3n y el \ufb01n de algunos estigmas hacia los hijos ileg\u00edtimos y las madres solteras o abandonadas, concluy\u00f3.<\/p>\n<p>Tanto Marenco como Paterson tienen hijos y descendientes viviendo en Estados Unidos, Canad\u00e1 o Costa Rica. Lo cual es un com\u00fan en los hogares de un pa\u00eds donde el 17 por ciento de sus nacidos vive en el exterior, seg\u00fan datos del censo del 2000.<\/p>\n<p>Hace un siglo era todo lo contrario, la migraci\u00f3n ten\u00eda otra ruta y era de Europa a Am\u00e9rica, entonces llegaban a Nicaragua migrantes que in\ufb02uyeron en la vida cotidiana de los mestizos e ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Entre esos inversionistas, trabajadores, marineros y buscadores de fortuna, arrib\u00f3 en 1878 el primero de la familia M\u00e1ntica al puerto de Corinto, procedente de la regi\u00f3n de Liguria, en La Riviera italiana.<\/p>\n<p>Giuseppe M\u00e1ntica Calvo volvi\u00f3 a Italia 16 a\u00f1os despu\u00e9s, tras enderezar sus negocios en el tr\u00f3pico, en su patria conoci\u00f3 y despos\u00f3 a Nina Berio, con quien tuvo once hijos. Su nieto Felipe M\u00e1ntica Abaunza cree que hace un siglo los problemas en Italia eran como los de Nicaragua en el pasado reciente. La guerra y la falta de empleos obligaron a mucha gente del campo a abandonar su pa\u00eds.<\/p>\n<p>La palabra de \u201cMama Nina\u201d era respetada por todos, en aquella familia se desarroll\u00f3 un matriarcado, dice M\u00e1ntica sonriendo. El empresario considera que la \ufb01gura predominante en la familia es la madre, pues ella trabaja y educa a los hijos. En cambio, \u201cmuchos padres tienen diferentes hogares y no son responsables\u201d.<\/p>\n<p>En un proyecto de vivienda para trabajadores, M\u00e1ntica conoci\u00f3 que el 70 por ciento no ten\u00eda una familia constituida.<\/p>\n<p>Uno de los rituales perdidos de los M\u00e1ntica de hace un siglo eran las horas de comida. \u201cHab\u00eda un t\u00edo que viajaba incluso en tren desde Le\u00f3n hasta Chinandega para no perderse el almuerzo\u201d. Todos los hijos y nietos deb\u00edan estar presentes para comer, la mesa era un punto de encuentro y comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cHoy compran una pizza o <em>fast food<\/em>, (por eso) algunas estad\u00edsticas dicen que un padre habla 15 minutos con los hijos semanalmente\u201d, lamenta M\u00e1ntica.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37061\" aria-describedby=\"caption-attachment-37061\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Revoluci\u00f3n-en-la-familia6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37061\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Revoluci\u00f3n-en-la-familia6.jpg\" alt=\"Magazine\/La Prensa\/Orlando \" width=\"700\" height=\"457\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143715\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia6.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143715\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia6.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143715\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia6.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37061\" class=\"wp-caption-text\">Esmeralda Marenco con sus nietos y bisnietos en su casa del barrio La Fuente, en Managua.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El tiempo necesario con la familia podr\u00eda ser salir a pasear. En el Parque Japon\u00e9s, en el barrio capitalino Altamira, no se necesita gastar para entretener a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEs una bendici\u00f3n\u201d, dice la madre adolescente Adriana Medina Tablada al hablar de su hijo de dos a\u00f1os, Adri\u00e1n. Por el regalo de Dios no ha podido terminar el bachillerato y sus padres lloraron. De cuatro hermanos y tres hermanas, ella es la primera madre en una familia donde \u201ctodos tienen su manera de ser, pero en problemas como el m\u00edo apoyan\u201d.<\/p>\n<p>Adriana tiene ahora 18 a\u00f1os. Adriancito es inteligente, conoce el alfabeto y sabe contar. Su madre, con la visi\u00f3n de una que hace poco ha dejado de ser ni\u00f1a, sue\u00f1a que el hijo ser\u00e1 alg\u00fan d\u00eda \u201cun gran hombre\u201d.<\/p>\n<p>Ahora el ni\u00f1o choca contra el cuadraciclo de Leh\u00e1n Josu\u00e9. No necesitan seguro de vida, ni licencia de conducir, los cuidadores del parque no llegan a tomar el parte del accidente, ni los da\u00f1os y el problema se resuelve con seguir el camino en c\u00edrculo sin m\u00e1s preocupaciones, ni disculpas.<\/p>\n<p>Para resolver problemas est\u00e1n sus padres Mois\u00e9s Morales y Giselle Z\u00fa\u00f1iga. \u00c9l dice que antes era vago y bebedor, pero ahora no tiene ni tiempo ni dinero para las parrandas. \u201cSi quiero ser un buen padre, tengo que usar los recursos para mi hijo (&#8230;) los ni\u00f1os son caros\u201d.<\/p>\n<p>La abuela del ni\u00f1o debi\u00f3 acostumbrarse a la vida familiar de su hijo porque \u201clos tiempos han cambiado\u201d, dice Morales. Hace 20 a\u00f1os era diferente, antes las madres cuidaban a sus hijos, ahora tienen que trabajar y los abuelos se involucraban menos en la vida de la pareja y la educaci\u00f3n de los nietos.<\/p>\n<p>En ese parque, uno de los pocos en Managua, se mecen, patinan y corren los que alg\u00fan d\u00eda tomar\u00e1n el destino de este pa\u00eds en sus manos. Mientras tanto hay que tomarles fotos para tener constancia de c\u00f3mo fueron y vivieron su infancia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37063\" aria-describedby=\"caption-attachment-37063\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Revoluci\u00f3n-en-la-familia6-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37063\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Revoluci\u00f3n-en-la-familia6-1.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"424\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143714\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia6-1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143714\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia6-1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/07143714\/Revoluci%C3%B3n-en-la-familia6-1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37063\" class=\"wp-caption-text\">Para el 80 aniversario de La Prensa, muchos lectores enviaron fotograf\u00edas de recuerdos que ilustraban el pasado. Entre ellas im\u00e1genes sin fecha ni nombre, como esta.<\/figcaption><\/figure>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 446px; top: 8169px; opacity: 0.1;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De las viejas fotos sepias, la reuni\u00f3n en el comedor, durante la misa, el almuerzo frente al televisor, la comida r\u00e1pida los enamoramientos cibern\u00e9ticos, la familia ha dejarlo de ser lo que fue hace 100 a\u00f1os. As\u00ed cambi\u00f3 la foto de la casa<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":37057,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[21,26],"tags":[1549],"class_list":["post-37056","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evolucion","category-reportajes","tag-revolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37056","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37056"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37056\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53046,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37056\/revisions\/53046"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37057"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37056"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37056"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37056"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}