{"id":37132,"date":"2009-05-31T11:20:12","date_gmt":"2009-05-31T17:20:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37132"},"modified":"2018-10-06T17:31:08","modified_gmt":"2018-10-06T17:31:08","slug":"el-rap-del-pandillero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/el-rap-del-pandillero\/","title":{"rendered":"El rap del pandillero"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">No es f\u00e1cil la vida en algunos de los barrios capitalinos. Hay dos caminos para sobrevivir: el m\u00e1s f\u00e1cil son las pandillas y el dif\u00edcil, comienza al intentar salir de ellas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Luis Duarte<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Orlando Valenzuela<\/strong><\/p>\n<p>La habitaci\u00f3n de J.C. es una caja de hojalata. Paredes de zinc hacen del espacioso cuarto un horno al calor vespertino. No hay ventanas en el cuarto, ni mayor posesi\u00f3n que una cama de tablas con un colch\u00f3n barato, una mesita con patas de hierro y un pichel de pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>Sobre la cama hay s\u00e1banas ralas, un par de prendas sucias y en el piso de tierra, un par de calcetines nones. No hay buj\u00edas. A pleno d\u00eda, una sombra cubre por completo al muchacho que empieza a sudar la pesadez del aire que aqu\u00ed se respira.<\/p>\n<p>Antes hab\u00eda un cuadro colgado con el equipo FC Barcelona, pero lo prest\u00f3 a un amigo que nunca m\u00e1s volvi\u00f3. JC tiene 19 a\u00f1os, es delgado y moreno, su pelo llega a mitad de la espalda, lleva un piercing en la nariz y tiene las cejas depiladas.<\/p>\n<p>Su cuerpo est\u00e1 marcado por la calle, recibi\u00f3 un machetazo en la pierna, luego como integrante de \u201cLos Bambanes\u201d le pegaron un tiro y lo hirieron con un mortero. Desde los siete a\u00f1os est\u00e1 en las pandillas.<\/p>\n<p>Su espa\u00f1ol de gueto lo delata. Apenas lleg\u00f3 al cuarto grado, pero desde hace dos a\u00f1os se gradu\u00f3 como padre adolescente y en pocos meses \u2014por segunda vez- podr\u00e1 cargar de nuevo un hijo.<\/p>\n<p>Su novia est\u00e1 con sus padres. Sus suegros lo odian porque conocen su fama: robo, drogas, lesiones, c\u00e1rcel, pero J.C. quiere cambiar. \u201cHe estado calm\u00e1ndome, pero me llaman mis br\u00f3deres\u201d, se disculpa como un ni\u00f1o bueno.<\/p>\n<p>J.C. est\u00e1 \ufb01chado en casi todas las delegaciones policiales de Managua. Hace algunos meses tuvo que huir de este cuarto porque lo buscaba \u201cla guardia\u201d. Le parti\u00f3 la cabeza con un machete a un rival. La \u00faltima gran pelea fue con su padre.<\/p>\n<p>A su edad, ya es veterano de una pandilla del Reparto Schick, les llaman \u201cLos del Caser\u00edo\u201d. Una de esas bandas sin c\u00f3digo que como langostas saltan sobre las calles de los barrios polvosos de Managua y escupen sangre con dolor.<\/p>\n<p>En plena tarde la penumbra del cuarto cubre por completo a J.C. En la mano tiene su pu\u00f1al, el mismo con el que ha cometido sus \u00faltimos asaltos, al lado est\u00e1 el garrote con puntas de clavo que usa en los enfrentamientos con las bandas rivales.<\/p>\n<p>No hay sillas. De pie comienza inesperadamente a cantar su m\u00fasica, porque no s\u00f3lo es pandillero o fan\u00e1tico del f\u00fatbol espa\u00f1ol, dentro de \u00e9l vive tambi\u00e9n un artista.Cuando hac\u00edan en la escuela del barrio o en las campa\u00f1as electorales concursos de hip hop, \u00e9l era de los mejores.<\/p>\n<p>Canta \u201crac\u201d. Tiene canciones de amores no realizados, versos burlescos contra rivales y descripciones de su barrio.<\/p>\n<p>En la monoton\u00eda del vecindario, entre sus paredes de hojalata, tambi\u00e9n se puede dirigir la mirada m\u00e1s all\u00e1 de la esquina, lejos de los pu\u00f1ales y carteles de droga. Se puede alzar la voz no s\u00f3lo para gritar y levantar la mano no s\u00f3lo para golpear, aunque eso muy pocas veces ocurre, sobre todo cuando empieza la noche.<\/p>\n<p>Seguro de su voz como de sus pu\u00f1os canta: \u201cMi amor es un gran anhelo. Aunque tus besos saben a caramelo, sufro ese gran remordimiento porque no te tengo\u201d.<\/p>\n<p>La canci\u00f3n del pandillero sabe a soledad. Es el rap de quien sale a la calle para proteger a su \u201cgabana\u201d, el rap del que asalta a una muchacha en la parada para llevarle la comida a su abuela de 70 a\u00f1os, la vendedora de cosa de horno, la \u00fanica en su familia lo su\ufb01cientemente terca para no entregarlo por completo a la calle o a la Policia.<\/p>\n<p>J.C. tiene otra canci\u00f3n, agarra aire y comienza a versear. Su rap se titula Un olor a muerte y est\u00e1 dedicado a su pandilla, al vecindario y a \u00e9l mismo. Su voz resuena en las paredes de zinc otra vez: \u201cHay un olor a muerte en el barrio y no es cosa de suerte si as\u00ed Dios lo quiso. La fama y la calle son como una caja de Pandora como gente so\u00f1adora que la muerte la devora\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37136\" aria-describedby=\"caption-attachment-37136\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Pandillero-2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37136\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Pandillero-2.jpg\" alt=\"Foto de orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"1046\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143643\/Pandillero-2.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143643\/Pandillero-2.jpg 201w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143643\/Pandillero-2.jpg 685w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143643\/Pandillero-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37136\" class=\"wp-caption-text\">Todo tranquilo ahora en la cancha de Naciones Unidas, muchos se han reformado.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Por las calles del barrio Naciones Unidas salen ni\u00f1os uniformados hacia las escuelas, algunas mujeres barren y otras salen a comprar en las ventas vecinas. Parece un pueblo del interior, pero es Managua, una ciudad diferente, que no est\u00e1 rotulada y tiene caminos de tierra, \u00e1rboles frutales, caballos, cerdos, perros y basura en las orillas de las casas donde no hay aceras, s\u00f3lo agua de lavanderos que corre por la orilla como riachuelo y en invierno, pantanos completos como en la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>La comunidad tiene unos 14 a\u00f1os, pero del asentamiento inicial quedan pocas casas originales. La mayoria de familias tiene al menos levantadas las paredes de concreto, aunque Mercedes Huembes conserva las tablas de su casa, las laminas de zinc en las paredes, donde vive con tres de sus ocho hijos.<\/p>\n<p>Esta mujer de 70 a\u00f1os lleva una camiseta ra\u00edda con el mensaje en ingl\u00e9s: \u201cAbr\u00e1zame, b\u00e9same, \u00e1mame\u201d, pero no hay que confundirla a pesar del texto cursi, ella entr\u00f3 a las peleas de pandillas para sacar a sus hijos.<\/p>\n<p>Con esas manos arrugadas se opuso a \u201cLos Rampla\u201d, una de las bandas m\u00e1s activas de la zona y a \u201cLos Brujos\u201d, probablemente la pandilla mas antigua de Nicaragua que se form\u00f3 en los a\u00f1os ochenta. \u201cYo no soy de las que llegan a darles piedras a sus hijos para que no se dejen\u201d, asegura.<\/p>\n<p>Tres de sus hijos eran parte de \u201cLos Pichichis\u201d, una pandilla peque\u00f1a. En el sector del 30 de Mayo y el Ren\u00e9 Polanco es la zona de \u201cLos Comemuerto\u201d, los c\u00e1rteles y las armas. En esa zona hay gra\ufb01tis geniales, dice uno de los muchachos del \u201cReparto\u201d, como aquel donde Cristo aparece dando la mano al Diablo, pero advierten que los desconocidos pueden ser recibidos a tiros.<\/p>\n<p>Luis Manuel Guevara, \u201cMuel\u201d, empez\u00f3 desde los nueve a\u00f1os a robar, ya hab\u00eda andado las calles cuando empez\u00f3 con las pandillas, ahora tiene 27 a\u00f1os y ha sido uno de los voluntarios que trabaja para reintegrar a los j\u00f3venes de su barrio.<\/p>\n<p>El texto en la camiseta tiene un mensaje m\u00e1s intencional que el de su madre Mercedes. Lo vive a diario como educador de pandilleros y ex pandilleros. Un vers\u00edculo del Eclesiast\u00e9s que dice: \u201cAcu\u00e9rdate de tu Creador en los d\u00edas de tu juventud\u201d.<\/p>\n<p>\u201cMi padre mucho bebia, mi mama tenia un tramo en el mercado y nos dejaba cuidando con el m\u00e1s grande que se iba con una pandilla que le decian \u2018Los Brooks\u2019 en Villa Progreso, se manten\u00eda con ellos\u201d, recuerda Guevara, quien estudia para, terminar la escuela.<\/p>\n<p>\u201c\u00cdbamos a Las Colinas y nos met\u00edamos a las casas a robar desde peque\u00f1os. En Villa Cuba comenz\u00f3 la pandilla \u2018Los Raperos\u2019, peleamos contra ella porque mi mama se mud\u00f3 a Naciones Unidas e iniciamos la pandilla de \u2018Los Pichichis\u2019, de ah\u00ed comenz\u00f3 todo\u201d, revela.<\/p>\n<p>La pandilla est\u00e1 desintegrada apenas desde hace siete a\u00f1os. Guevara ve ese tiempo como un momento inexplicable comparado a su actual vida. \u201cEra un desastre. Ni s\u00e9 lo que pensaba, todo era negativo, en el diccionario de nosotros no exist\u00eda la palabra amor, amistad, cari\u00f1o. S\u00f3lo exist\u00eda odio\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37139\" aria-describedby=\"caption-attachment-37139\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Pandillero-4.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37139\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Pandillero-4.jpg\" alt=\"Foto de orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"709\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143642\/Pandillero-4.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143642\/Pandillero-4.jpg 296w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143642\/Pandillero-4.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143642\/Pandillero-4.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143642\/Pandillero-4.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143642\/Pandillero-4.jpg 100w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143642\/Pandillero-4.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37139\" class=\"wp-caption-text\">Luis Manuel Guevara hace la se\u00f1al de la victoria con sus hermanos y vecinos que tambi\u00e9n han salido de las pandillas.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El camino de regreso a una vida normal es largo y escabroso. J.C. explica que entre pandillas es di\ufb01cil una reconciliaci\u00f3n, entre personas podr\u00eda haber un acuerdo de paz, pero entre los miembros hay rencores y deseos de venganza que \ufb02orecen con cada pelea.<\/p>\n<p>Recuerda Guevara que sal\u00edan a pie o en bicicletas como langostas a agarrar lo que fuera, lo primero que encontraran de valor. A la zona de \u201cLos Cartoneros\u201d entraban encapuchados.<\/p>\n<p>La primera educadora lleg\u00f3 en un auto y temieron que fuera polic\u00eda, pero Guevara comenz\u00f3 a asistir a los talleres. En el barrio murieron algunos pandilleros en ese tiempo.<\/p>\n<p>Le perdieron el respeto porque se hab\u00eda vuelto callado. Cuando Guevara se sali\u00f3 de la pandilla le dec\u00edan coch\u00f3n y vaciado, el mismo J.C. le dijo que estaba acalambrado.<\/p>\n<p>\u201cLleg\u00f3 un grupito de \u2018Los Cripta\u2019 peleando con los br\u00f3deres de nosotros. Nos dec\u00edan acalambrados, pero dijimos \u2018no se sigan metiendo\u2019, entraron, pero no segu\u00edamos (peleando). Al \u2018Radi\u2019 le desencajaron la mand\u00edbula con un machetazo. Agarraban a pedradas la casa, mis hermanos quer\u00edan salir, quer\u00eda salir y desquitanne, pero se aburrieron. Una vez llegaron a la casa todos \u2018Los Cartoneros\u2019 y nos dijeron \u2018majes ustedes le hacen huevo, ven\u00edamos a buscar pleito, ya miramos que no quieren, esto se acab\u00f3\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Bayardo Farga, \u201cEl Pachi\u201d, a simple vista es un muchacho tranquilo de lentes y hablar pausado, parece un o\ufb01cinista o universitario. Era parte de \u201cLos Gasparines\u201d, el grupo desintegrado que ahora fue relevado por la banda \u201cPila Seca\u201d.<\/p>\n<p>Acababa de apu\u00f1alar a su padrastro cuando dio un giro en el camino. Sali\u00f3 primero de la pandilla y consigui\u00f3 un trabajo como vendedor de pega que a la vez le sirvi\u00f3 para mantener su propio consumo. \u201cEs mucho m\u00e1s f\u00e1cil dejar el crack que la pega\u201d, admite. \u201cDespu\u00e9s comenc\u00e9 a vender piedra, m\u00e1s tarde un maje en una camioneta negra me dijo que empacara coca y me dar\u00eda un medio para vender, llegaba en la madrugada y en la noche estaba en mi casa vendiendo, hasta pescas me llegaban a comprar\u201d.<\/p>\n<p>En eso estaba cuando su padrastro intent\u00f3 violar a su hermana menor, pero por fortuna Farga logr\u00f3 frustrar el acto y entendi\u00f3 que si lo mataban en la calle dejar\u00eda sin protecci\u00f3n a la ni\u00f1a. \u201cUna chatela que cuidaba como si fuera mi obra\u201d. Siempre andaban juntos, incluso para traer droga, la misma que serv\u00eda para comprar pa\u00f1ales, leche y comida.<\/p>\n<p>En ese per\u00edodo tambi\u00e9n estuvo en el hospital vomitando sangre y los m\u00e9dicos lo desahuciaron. \u201cYo estaba en la perra calle, nunca pens\u00e9 que iba a llegar as\u00ed\u201d, asegura. Ahora est\u00e1 a punto de bachillerarse y trata de ayudarle a otros pandilleros a salir de la violencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, el enemigo m\u00e1s grande no est\u00e1 en otra pandilla, sino en los bolsillos. Salirse de la \u201cgabana\u201d signi\ufb01ca terminar con las fuentes de ingreso.<\/p>\n<p>\u201cVend\u00e9s la bicicleta o la mudada, pero ni modo, no estoy coto. Voy a salir adelante aunque sea vendiendo agua helada. Me dediqu\u00e9 a mis estudios, conforme a mis estudios voy a tener un trabajo mejor\u201d, dice Guevara.<\/p>\n<p>Consigue trabajo temporal en la misma comunidad por medio de su pap\u00e1, parientes y amigos. \u00daltimamente trabaja haciendo sumideros. Farga, en cambio, hace mandados para una pulperia, pero sobre todo gana dinero gracias a un curso de pintura que tom\u00f3 durante su rehabilitaci\u00f3n. En su barrio lo buscan para hacer cuadros o r\u00f3tulos y en su casa pint\u00f3 un Mois\u00e9s abriendo el Mar Rojo.<\/p>\n<p>Sin embargo, despu\u00e9s de la rehabilitaci\u00f3n queda el estigma. \u201cFue algo duro para m\u00ed andar en la ruta, cuando me miraban apartaban la cartera. Busc\u00e1s c\u00f3mo cambiar algo o tu vestir, la gente te queda viendo como si uno fuera ladr\u00f3n\u201d, explica Farga quien tiene nueve a\u00f1os fuera de las pandillas y cuatro de rehabilitaci\u00f3n por las drogas.<\/p>\n<p>Con todo eso, debe tener cuidado en los buses porque tambi\u00e9n los viejos enemigos lo pueden atacar. A Farga despu\u00e9s de un a\u00f1o fuera de \u201cLos Gasparines\u201d lo atraparon en un bus y se salv\u00f3 porque casualmente ven\u00eda una unidad policial y sus atacantes bajaron.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n iba en la calle con su hermana menor y aparecieron para cortarlo, pero la herida en la espalda no fue muy profunda y no necesit\u00f3 volver al hospital.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37140\" aria-describedby=\"caption-attachment-37140\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/El-rap-del-pandillero6.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37140\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/El-rap-del-pandillero6.jpg\" alt=\"Foto de orlando Valenzuela\" width=\"700\" height=\"468\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143640\/El-rap-del-pandillero6.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143640\/El-rap-del-pandillero6.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143640\/El-rap-del-pandillero6.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37140\" class=\"wp-caption-text\">Miembros activos de la \u00abPila Seca\u00bb, en un momento de tranquilidad.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Le dicen \u201cEl Gato\u201d por sus ojos claros. Tiene dos d\u00edas de libertad, pero no se present\u00f3 al juzgado a \ufb01rmar y ha ca\u00eddo en desacato. Su escondite en el barrio Ayapal est\u00e1 lleno de polic\u00edas, por eso pide que no lo fotograf\u00eden.<\/p>\n<p>Lleva puesta una camiseta muy \ufb01na y un jeans bastante holgado. Un d\u00eda antes asalt\u00f3 al due\u00f1o de esas prendas, pero \u201cahorita me anda siguiendo la guardia por una bronca que tuve, yo fui jefe de \u2018Los Jimmy\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl Gato\u201d cumpli\u00f3 cuatro a\u00f1os, de ocho, en una condena por robo con intimidaci\u00f3n y lesiones, sali\u00f3 libre para caer nuevamente por cinco meses. Lo \u00faltimo que hizo fue atravesarle la garganta a otro pandillero en Ciudad Sandino, \u201ctraitor es traitor, lo ten\u00e9s que agarrar de coraza\u201d, dice.<\/p>\n<p>Ha sido tan h\u00e1bil que una vez se escap\u00f3 del mismo veh\u00edculo de la polic\u00eda, mientras lo entrevistaba un periodista del noticiero Acci\u00f3n 10, seg\u00fan sus conocidos.<\/p>\n<p>Se agacha y muestra la cicatriz entre su melena rizada. Son 24 puntadas. \u201cLa ley de las pandillas y la vagancia te ense\u00f1an a no andar con\ufb01ando en nadie\u201d, dice \u201cEl Gato\u201d.<\/p>\n<p>A sus 23 a\u00f1os es padre de tres ni\u00f1os, todos de mujeres diferentes. Sus padres viven juntos, pero lo ignoran. Creci\u00f3 con una de sus abuelas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no te criaste con tu pap\u00e1? \u2014pregunta una educadora que ha facilitado la entrevista.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9, yo me cri\u00e9 con mi abuelita que me agarr\u00f3 desde chiquito, (porque) me daban mal trato donde mi mama.<\/p>\n<p>\u2014Siempre esta esa historia detras \u2014dice ella.<\/p>\n<p>\u2014Mi abuelita se port\u00f3 tuani. Dios se la llev\u00f3 tuani al cielo. No conoc\u00eda a mi pap\u00e1 ni a mi mam\u00e1. Ella estaba mala porque mucho me maltrataban, dec\u00eda ella que yo estaba chiquito. Me agarr\u00f3 a los siete meses. A los ocho a\u00f1os le pregunt\u00e9 d\u00f3nde estaban y una vez llegaron, pero los ignore como ellos me ignoraron.<\/p>\n<p>Ten\u00eda 13 a\u00f1os cuando qued\u00f3 solo. \u201cDesde que muri\u00f3 mi santa abuelita me tir\u00e9 a la vagancia, yo era chup\u00f3n, despu\u00e9s comenc\u00e9 a ralas y cuando mir\u00e9 fui jefe\u201d, revela.<\/p>\n<p>J.C. recuerda que estaba en cuarto grado cuando dej\u00f3 la escuela. Le iba bien en clase, pero nadie le compraba los \u00fatiles escolares. Ped\u00eda comida en Las Colinas y algunas personas le daban cuadernos y ropa, pero ven\u00edan los d\u00edas de diciembre y no estrenaba, quedaba con la misma ropa.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 a lavar carros, pero no ganaba nada, as\u00ed que la mejor opci\u00f3n era \u201cchapear\u201d. \u201cAhora le robamos a los otros barrios. Digamos que si es un barrio traitor, pueden andar un arma, (por eso) primero le damos y le quitamos. Ni ellos ni nosotros nos dejamos\u201d.<\/p>\n<p>Su pandilla est\u00e1 integrada por personas de su edad, unos 330, \u201chemos ganado, macheteado, hemos partido, le hemos sacado un ojo a alguien\u201d. En el 2009 J.C. Ha estado tres veces preso.<\/p>\n<p>Pero hace dos a\u00f1os la actividad de las pandillas hab\u00eda disminuido. En los barrios hab\u00edan tambi\u00e9n torneos de f\u00fatbol, bicicletas, baile y rap. \u201cEn Las Colinas ibamos en bicicleta y nos llamaban para matar o golpear a alguien\u201d, pero tambi\u00e9n los muchachos residentes pagaban por hacer guerras simuladas. Ellos<br \/>\ncon pistolas de aire, los del barrio con tiradoras, dice J.C.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, un organismo no gubernamental que pre\ufb01ere quedar an\u00f3nimo para evitar con\ufb02ictos con el actual partido gobernante sostiene que se han reactivado muchas pandillas despu\u00e9s que \u00e9stas sirvieran en protestas callejeras.<\/p>\n<p>J.C. ha participado en algunas de esas actividades \u201cpol\u00edticas\u201d. \u201cNos buscan porque estamos en la marimba, en cada esquina 40 \u00f3 10. Algunos caminan con celulares\u201d. En su peque\u00f1o cuarto de lata ha tenido las cajas de mortero que les<br \/>\nhan regalado.<\/p>\n<p>Han desbaratado buses en tiempos de huelga y hace tres o cuatro a\u00f1os se enfrent\u00f3 por primera vez en un tiroteo contra la Polic\u00eda. El Gobierno a veces paga, la Alcald\u00eda agrega armas, morteros y en las huelgas del seis por ciento les pone abogados para sacarlos de detenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Antes peleaban con machete, ahora procuran tener armas, no s\u00f3lo porque est\u00e1n rodeados de enemigos, tambi\u00e9n est\u00e1 la Polic\u00eda.<\/p>\n<p>J.C. vive actualmente con su abuela y su pap\u00e1, a quien golpe\u00f3 meses atr\u00e1s, por lo que tuvo que huir de su casa por un tiempo. La mam\u00e1 est\u00e1 en Costa Rica. Tiene cuatro hermanas y un hermano, pero s\u00f3lo se ha criado con la menor, una ni\u00f1a de 14 a\u00f1os que ahora est\u00e1 embarazada y se ha ido a vivir con su novio.<\/p>\n<p>J.C. se siente responsable de ella. Por su abuela y hermana empez\u00f3 a robar para poder mantener la casa, porque su madre era alcoh\u00f3lica y su padre ten\u00eda una nueva familia. Tambi\u00e9n ha procurado llevar una vida normal. Trabaj\u00f3 en construcci\u00f3n, pegando cer\u00e1mica en algunos proyectos habitacionales, pero<br \/>\nya no hay trabajo.<\/p>\n<p>\u201cSi me pusieran un pegue yo dejo todo, si vos chambe\u00e1s ahorita, \u00bfqu\u00e9 dec\u00eds maje? Est\u00e1s con tu chamba ya negra la \u2018gabana\u2019, nada de vagancia, siempre con tu chamba te guaje\u00e1s, \u00bfa qui\u00e9n no le gustaria vestirse mejor chambeando?, compras tu comida, tu televisor, tu ropa, perfume, pasta de diente. A m\u00ed no me gusta que mi abuelita salga a vender, tengo que buscar c\u00f3mo no perezcamos en mi casa, pienso que tengo que sacar a mi fam\u00edlia de la pobreza\u201d, dice.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo sobreviven ustedes ahora?<\/p>\n<p>\u2014Drogas o nos pagan para ganar gente.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9nes?<\/p>\n<p>\u2014Llegan a los barrios donde nos mantenemos y pasa un carro tuani, se para, nos llama. Siempre caminamos los \ufb01erros, si nos hacen alg\u00fan mate o si son traitors le damos al carro. Se van tres y nos dicen d\u00f3nde est\u00e1 la casa, la estudiamos y despu\u00e9s la ganamos. Nosotros tenemos motos, baleamos, rafagueamos, agarramos a pedradas o le desbaratamos el chante.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfComercian droga entre ustedes o tambi\u00e9n afuera?<\/p>\n<p>\u2014Compramos los paquetes, la cocinamos, juntamos y vendemos. Vienen de otros barrios, pero no tienen bronca con nosotros, chavalos ya de viaje pide dedo, arrastrados que llegan y se lo llevan.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfO sea que no salen del barrio?<\/p>\n<p>Como no. De la cuadra salimos al cine, al colegio, pero ah\u00ed hay una preventiva, pero andamos bien preparados. Hay chavalas metidas con nosotros. Lo hacemos m\u00e1s tuani porque cuando aparece la Polic\u00eda se lo damos a las ja\u00f1as.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 te dice tu novia?<\/p>\n<p>\u2014Ella no quiere, ni yo quiero (seguir en la pandilla). Nadie quiere andar robando. A veces de tanto estar pensando, se tira uno m\u00e1s a las drogas, a la piedra, marihuana, a ba\u00f1ar, beber guaro, por el pensamiento. Ah\u00ed se vuelve uno adicto, ya te gust\u00f3 el bacanal.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo te imaginas que va a ser la vida para tu hijo cuando sea grande?<\/p>\n<p>\u2014Yo no quiero andar robando, en todos los barrios es lo mismo, entre todos estamos ah\u00ed, nos divertirnos, bromeamos, jugamos, a veces. Pero est\u00e1 el baj\u00f3n en la casa, la comida, pens\u00e1s que onda, \u00bfun bisne?, ya te descobij\u00e1s por ah\u00ed y te sosten\u00e9s la comida. Yo no quiero que mi hijo agarre esa vagancia, a nadie le gusta que su chatel agarre eso. Yo no s\u00e9 qui\u00e9nes son los que abren la puerta a los trabajadores, hay bastantes que tienen talento para trabajar, pero no con\ufb01an en uno porque ya anduvo en la vagancia y (piensan) chibola, va a robar. Nos miran como nada, ya mi hijo va a entrar en el colegio, voy donde alguien, \u00bfno hay pegue?, negra, me dice que est\u00e1n cortando la chamba. Me pongo (por eso) con otros br\u00f3deres a buscar c\u00f3mo traer algo y as\u00ed soluciono mis problemas.<\/p>\n<p><strong>L\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p>Sim\u00f3n: si<\/p>\n<p>Negras: no<\/p>\n<p>Ba\u00f1ado o maduro con queso:<br \/>\nmarihuana con crack o cocaina<\/p>\n<p>Chatel: ni\u00f1o<\/p>\n<p>Chapear: robar, desmantelar autos<\/p>\n<p>Chibola: expresi\u00f3n que indica<br \/>\nsituaci\u00f3n de cuidado<\/p>\n<p>Chuzo: pu\u00f1al, cuchillo<\/p>\n<p>Gabana: pandilla<\/p>\n<p>Ganar: golpear, agredir<\/p>\n<p>Guajearse: vestirse bien<\/p>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini_box\" style=\"background: initial !important; border: initial !important; border-radius: initial !important; border-spacing: initial !important; border-collapse: initial !important; direction: ltr !important; flex-direction: initial !important; font-weight: initial !important; height: initial !important; letter-spacing: initial !important; min-width: initial !important; max-width: initial !important; min-height: initial !important; max-height: initial !important; margin: auto !important; outline: initial !important; padding: initial !important; position: absolute; table-layout: initial !important; text-align: initial !important; text-shadow: initial !important; width: initial !important; word-break: initial !important; word-spacing: initial !important; overflow-wrap: initial !important; box-sizing: initial !important; display: initial !important; color: inherit !important; font-size: 13px !important; font-family: X-LocaleSpecific, sans-serif, Tahoma, Helvetica !important; line-height: 13px !important; vertical-align: top !important; white-space: inherit !important; left: 426px; top: 9388px; opacity: 0.05;\">\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_logo\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Traducir texto seleccionado\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_sound\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Escuchar\"><\/div>\n<div id=\"s3gt_translate_tooltip_mini_copy\" class=\"s3gt_translate_tooltip_mini\" title=\"Copiar texto al Portapapeles\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es f\u00e1cil la vida en algunos de los barrios capitalinos. 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