{"id":37178,"date":"2007-04-04T16:26:12","date_gmt":"2007-04-04T22:26:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37178"},"modified":"2018-10-09T17:06:28","modified_gmt":"2018-10-09T17:06:28","slug":"aguas-peligrosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/aguas-peligrosas\/","title":{"rendered":"Aguas peligrosas en las playas de Nicaragua"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Los ahogamientos son solo algunos de los da\u00f1os que pueden provocar las aguas. M\u00e1s all\u00e1 de esas cifras que cada verano engordan los noticieros y peri\u00f3dicos, hay una serie de peligros y amenazas de horror que usted no ve en esas aparentemente apacibles y divertidas aguas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Jos\u00e9 Ad\u00e1n Silva<\/strong><\/p>\n<p>A lo lejos, detr\u00e1s del promontorio de rocas deformes, donde las olas forman paredes de espuma, se ve a los pel\u00edcanos y otras aves marinas planear y lanzarse en picada contra la super\ufb01cie del mar, para luego emerger airosas con los picos llenos.<\/p>\n<p>Alrededor del lugar del fest\u00edn, desde cuatro lanchas que se mueven al vaiv\u00e9n de las olas, un grupo de pescadores destripa pescados y lanza las v\u00edsceras al agua, provocando el alegre zambullido de los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p>El socorrista voluntario Byron Calder\u00f3n, entonces de 20 a\u00f1os, vigila las costas desde una torre de observaci\u00f3n y ve con satisfacci\u00f3n que a esa hora, nueve de la ma\u00f1ana, a pesar de ser Mi\u00e9rcoles Santo, hay mucha tranquilidad y orden en\u00a0estas costas un tanto vac\u00edas de la playa de El Tr\u00e1nsito.<\/p>\n<p>Su inter\u00e9s se centra moment\u00e1neamente en un solitario nadador de camisa roja que va y vuelve de la orilla a las lanchas, da su vuelta por ah\u00ed, \ufb02ota y se hunde ante algunas olas y luego regresa a la costa.<\/p>\n<p>\u201cLe hace g\u00fcevo\u201d, piensa Byron y gira los binoculares hacia otro lado en busca de algo que ver. Una muchacha simp\u00e1tica por aqu\u00ed, una madre que vigila a la orilla de la costa a los ni\u00f1os por all\u00e1 y poca gente esparcida en la zona.<\/p>\n<p>Los pescadores ya regresan a la orilla en tres lanchas, dejando fondeada una de ellas a unos metros de la costa, unos 50 metros en l\u00ednea recta frente a las pe\u00f1as espumosas. Un peque\u00f1o grupo se arremolina frente a las lanchas de los pescadores y se ve la algarab\u00eda de la compra de pescado fresco.<\/p>\n<p>Calder\u00f3n se siente tentado a bajar de la torre a comprar alg\u00fan pargo hermoso para fre\u00edr, pero calcula que el costo puede ser superior al escaso vi\u00e1tico que la Cruz Roja le ha previsto para hoy, as\u00ed que sigue vigilando las aguas y de nuevo nota al incansable nadador de camisa roja que se dirige hacia la \u00fanica lancha que los marinos dejaron fondeada frente a las pe\u00f1as.<\/p>\n<p>Al socorrista le preocupa que despu\u00e9s de tantas idas y venidas, el nadador se canse y sufra un calambre o que una ola lo arrastre hasta las rocas y que ahi se quiebre alg\u00fan hueso. Ya las aves no sobrevuelan el sitio de las lanchas y no queda un solo pescador en el lugar.<\/p>\n<p>De pronto la muerte: poco antes de llegar a la lancha, el nadador de camisa roja desaparece de la vista de Calder\u00f3n. Este se pone de pie, regula los lentes y busca al ba\u00f1ista. Unos segundos despu\u00e9s lo ve emerger m\u00e1s all\u00e1 de la lancha, rumbo al mar abierto, envuelto en una efervescencia de espuma blanca y roja y agitando las manos. Y luego de un violento jal\u00f3n ya no lo ve, pero nota la estela roja que va saliendo de abajo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37180\" aria-describedby=\"caption-attachment-37180\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Playas-de-La-Boquita-Aguas-asesinas1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37180\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Playas-de-La-Boquita-Aguas-asesinas1.jpg\" alt=\"Aguas peligrosas, magazine abril 2007\" width=\"700\" height=\"454\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143614\/Playas-de-La-Boquita-Aguas-asesinas1.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143614\/Playas-de-La-Boquita-Aguas-asesinas1.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143614\/Playas-de-La-Boquita-Aguas-asesinas1.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37180\" class=\"wp-caption-text\">Aguas y rocas: mala combinaci\u00f3n. Expertos socorristas advierten que no hay que ba\u00f1arse en lugares cercanos a pe\u00f1as porque las olas pueden arrastrar a alguien hasta ah\u00ed y causarle da\u00f1os mortales.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Ese d\u00eda lo buscaron con los pescadores pero no lo hallaron. A la ma\u00f1ana siguiente estaba entre las rocas, solo ten\u00eda la mitad del cuerpo, de la cintura para arriba, pero sin carne en el tronco.<\/p>\n<p>El resto de la persona fue montado a una lancha y entregado a los familiares. \u201cLos muchachos socorristas que vieron el incidente y rescataron el cuerpo se fueron y no volvieron por el impacto\u201d, relata este veterano salvavidas.<\/p>\n<p>\u201cNosotros recomendamos a las personas que se alejen de los lugares donde hay pescadores, ya que ellos tiran desperdicios y eso atrae a los animales del mar\u201d, dice Calder\u00f3n quien conoce de otros animales peligrosos que son comunes en las costas de Nicaragua.<\/p>\n<p>\u201cSon m\u00e1s comunes los ataques de manta rayas y aguas malas\u201d, dice Calder\u00f3n y explica que las manta rayas son comunes en las playas del Pac\u00ed\ufb01co y cada a\u00f1o Pochomil y Masachapa reportan v\u00edctimas de estas criaturas.<\/p>\n<p>\u201cSe esconden en la arena y cuando uno las pisa te entierran un puy\u00f3n que llevan en la cola y eso te causa un dolor terrible. Duele tanto que los rescatistas le ponen cigarros encendidos en la piel a las v\u00edctimas para que estas recuperen la sensibilidad, ya que el veneno de las mantas causa tanto dolor que insensibiliza la parte afectada\u201d, dice este hombre que tiene 45 a\u00f1os, pero que desde los 16 salva vidas y recupera cad\u00e1veres de las aguas para la Cruz Roja.<\/p>\n<p>Pero no solo puyazos puede recibir uno bajo el agua. Calder\u00f3n se\u00f1ala que cada a\u00f1o decenas de ba\u00f1istas reportan da\u00f1os en la piel \u201ccomo quemadas\u201d. Los causantes del doloroso incidente se conocen popularmente como \u201caguas malas\u201d o medusas.<\/p>\n<p>\u201cLa gente sale gritando del mar diciendo que algo las quem\u00f3 y algunas hasta se revuelcan en la arena para calmar el ardor. La gente no sabe qu\u00e9 es, pero nosotros sabemos que son las aguas malas\u201d, dice el veterano socorrista.<\/p>\n<p>\u00c9l asegura que las aguas malas o medusas son animalitos gelatinosos con peque\u00f1os tent\u00e1culos que llegan a medir desde 15 mil\u00edmetros hasta 4 metros de largo. Estas criaturas se alimentan de animalitos marinos a los que paralizan con su veneno y algunas medusas, como la serpiente cobra que vive en las aguas del Pac\u00ed\ufb01co, son tan peligrosas que el \u00fanico animal marino que logra salvarse de sus efectos es la ballena.<\/p>\n<p>\u201cAlgunas aguas malas llegan a las orillas de las playas, por eso debemos tener mucho cuidado al meternos al mar, porque si te llegan a picar causan un dolor intenso, ardor, la piel se ve como quemada y a veces hay di\ufb01cultad para respirar, calambres y v\u00f3mitos\u201d, cuenta Calder\u00f3n.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n es que estos animales tienen una capa que les cubre el cuerpo y sus tent\u00e1culos, con c\u00e9lulas en forma de p\u00faa o aguij\u00f3n que se clavan en la piel y emiten un veneno para matar a los peces y devorarlos. Ese mismo veneno, seg\u00fan Calder\u00f3n, le inyectan a la gente.<\/p>\n<p>Las medusas se parecen un poco a los pulpos que, se debe saber tambi\u00e9n, ya han atacado a los socorristas y ba\u00f1istas en las costas del Pac\u00ed\ufb01co de Nicaragua.<\/p>\n<p>\u201cA un amigo socorrista en Paso Caballos un pulpo lo abraz\u00f3 en 1992 y por poco lo ahorca. Se retir\u00f3 del voluntariado para tratarse la piel ya que el animal le tir\u00f3 un \u00e1cido que le provoc\u00f3 llagas en la espalda\u201d, dice.<\/p>\n<p>Recuerda que en otra ocasi\u00f3n, unos pescadores rescataron a una turista extranjera que fue abrazada por un pulpo que pr\u00e1cticamente se la quer\u00eda tragar frente a Masachapa.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Aguas-peligrosas-Boquita.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-37181\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Aguas-peligrosas-Boquita-300x126.jpg\" alt=\"Cruz roja\" width=\"300\" height=\"126\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143613\/Aguas-peligrosas-Boquita.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143613\/Aguas-peligrosas-Boquita.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143613\/Aguas-peligrosas-Boquita.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Es errado pensar que solo por olas, ataques de tiburones o clavados temerarios puede uno morir en las aguas. Los informes de la Cruz Roja dan cuenta de siniestras formas de morir en el mar.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cNo le podemos dar la espalda al mar en ning\u00fan momento\u201d. Este es el principal consejo de los socorristas. \u201cIncluso nosotros los socorristas no le podemos dar la espalda al mar, nosotros cuando traemos a una v\u00edctima rescatada tenemos que cuidarla de las olas\u201d, advierte el exsocorrista Rodolfo Cuadra, de 36 a\u00f1os, quien hace 16 sufri\u00f3 un incidente violento en las costas de Chinandega.<\/p>\n<p>\u201cUna vez mientras sacaba a un ni\u00f1o una ola gigante se me vino encima. A m\u00ed me preocup\u00f3 mucho por m\u00ed y la v\u00edctima. Una ola grande te puede revolcar y te quita a la v\u00edctima, y si uno no tiene cuidado al enfrentarla te puede dejar en silla de ruedas, te puede matar, te puede fracturar\u201d, dice Cuadra, quien recuerda que si no ha sido porque el ni\u00f1o se colg\u00f3 de la camisa del socorrista, posiblemente hubiera muerto ahogado.<\/p>\n<p>El profesor de rescate Byron Calder\u00f3n, jefe de los socorristas voluntarios de la Cruz Roja, lo sabe muy bien.<\/p>\n<p>\u201cA nuestros socorristas les ha pasado que hay olas que le han quitado a las v\u00edctimas que estamos rescatando. Lamentablemente en algunos casos no las hemos hallado porque hay olas que te aturden, otras te arrastran y cuando vienen seguidas te escapan de ahogar\u201d, relata.<\/p>\n<p>\u201cLos socorristas tenemos t\u00e9cnicas de c\u00f3mo salir del agua cuando nos atacan las olas. Cuando nos cae la gran cantidad de agua, nosotros tomamos aire a fondo, le tapamos la nariz y la boca a la v\u00edctima y nos hundimos con ella, lo ideal es esperar unos segundos, avanzar por debajo y luego emerger, pero<br \/>\nhay casos cuando las olas vienen seguidas y enormes, y al salir otra nos agarra y nos revuelca. O en otro caso, con tanta agua encima, la super\ufb01cie se nos hace m\u00e1s alta para salir y la v\u00edctima empieza a desesperarse y se sofoca y patalea, ara\u00f1a, golpea y se suelta y ah\u00ed es donde se ahogan\u201d, dice el voluntario Alfonso Cabrera, quien ahora no recuerda c\u00f3mo pudo sobrevivir a una situaci\u00f3n como esa hace ocho a\u00f1os en las costas de Le\u00f3n, cuando rescataba a dos ni\u00f1os que las corrientes hab\u00edan arrastrado mar adentro.<\/p>\n<p>\u201cOcurre en mil\u00e9simas de segundo, uno busca por todos lados y no puede verlas porque el agua salada te impide ver bien, y uno sale, toma aire, y cuando regresa, ya no ve nada. Se ahoga la gente\u201d, relata Cabrera.<\/p>\n<p>De 32 a\u00f1os de edad y 10 de experiencia, Cabrera sabe lo que significa el peso de una ola. Hace cinco a\u00f1os una ola lo estrell\u00f3 contra el suelo y le quebr\u00f3 una clav\u00edcula en Jiquilillo.<\/p>\n<p>\u201cIba a rescatar a una se\u00f1ora que estaba en problemas para salir del agua y en un descuido una ola me cay\u00f3 sobre la espalda y me llev\u00f3 con fuerza al piso y ah\u00ed me estrell\u00f3. Sent\u00ed como que me dejaron caer un quintal de cemento en la espalda. Me sac\u00f3 el aire y me fractur\u00f3\u201d, recuerda este salvavidas y buzo de la Cruz Roja.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n se sumergi\u00f3 para buscar un cuerpo que estaba perdido en Casares y cuando lo vio supo c\u00f3mo hab\u00eda muerto: ten\u00eda la cabeza destrozada y estaba en una zona cuyo fondo era rocoso.<\/p>\n<p>Su hip\u00f3tesis es que una ola lo zambull\u00f3 de cabeza contra el suelo y el golpe en las rocas lo mat\u00f3. Eso le trae a colaci\u00f3n una recomendaci\u00f3n m\u00e1s: al\u00e9jense de los lugares rocosos de las costas.<\/p>\n<p>\u201cEn el 2004 conocimos el caso de una joven que muri\u00f3 desbaratada contra unos farallones de El Tr\u00e1nsito. Ella se subi\u00f3 a las piedras cuando el mar estaba retirado. Son unas piedras gigantes que uno se puede subir por medio de otras piedras, pero cuando la marea sube el agua cubre las piedras y se vuelve\u00a0peligroso caminar por ah\u00ed. Ella se qued\u00f3 haciendo fotos en la piedra y cuando mir\u00f3 el mar ya la ten\u00eda aislada sobre la piedra. Una ola la envolvi\u00f3 sobre la pe\u00f1a y la tir\u00f3 al mar. Las otras olas la estrellaron varias veces contra las pe\u00f1as y ella se desbarat\u00f3 sin que nadie pudiera rescatarla\u201d, cuenta Cabrera, quien igualmente vio una vez que una muchacha fue arrastrada por una ola en La Boquita y termin\u00f3 con varias fracturas porque fue revolcada varios metros sobre un terreno rocoso.<\/p>\n<p>Dice que en otra ocasi\u00f3n un joven sali\u00f3 con la cabeza rajada del mar. Una ola que tra\u00eda una rama se estrell\u00f3 contra el joven y le parti\u00f3 la frente. Tambi\u00e9n en Poneloya una mareiada arrastr\u00f3 piedras y palos que estaban en el fondo del lecho marino y le partieron la cabeza a una se\u00f1ora que se tir\u00f3 contra las olas, mientras que en Pochomil un Viernes Santo atendieron a m\u00e1s de 20 personas con heridas en los pies, debido a que un grupo de vagos quebr\u00f3 varias botellas de cerveza y las tir\u00f3 a las costas, donde la marea las tap\u00f3 con arena.<\/p>\n<p>Calder\u00f3n cuenta que esas cosas ocurren solo en el mar, pero que hay otros peligros en lagunas, r\u00edos y pozas naturales y arti\ufb01ciales.<\/p>\n<p>Por ejemplo, se\u00f1ala que hay r\u00edos donde las ra\u00edces de los \u00e1rboles esconden culebras y alima\u00f1as que atacan a quienes se acerquen. \u201cYa hemos atendido a personas por mordeduras de culebras en los balnearios\u201d, dice y se\u00f1ala que esos ataques se dan principalmente en los r\u00edos y quebradas del centro y<br \/>\nnorte de Nicaragua.<\/p>\n<p>\u201cA veces la gente cree que los balnearios son profundos y se suben a las ramas de los \u00e1rboles y se lanzan clavados, sin saber que est\u00e1 seco o que hay piedras\u201d, dice Calder\u00f3n, quien ha tenido que sacar cad\u00e1veres desnucados, principalmente en El Trapiche y el estero de Pochomil.<\/p>\n<p>\u201cDonde m\u00e1s desnucados o muertos por golpes contra el piso de concreto se sacan cada a\u00f1o es en El Trapiche. Ah\u00ed el piso es de concreto y las aguas son oscuras, entonces no se ve que el fondo est\u00e1 ah\u00ed nom\u00e1s y los j\u00f3venes se tiran de los palos y pegan contra el cemento. Ah\u00ed nomacito se mueren\u201d, cuenta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37182\" aria-describedby=\"caption-attachment-37182\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Rescate-Aguas-asesinas13.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-37182 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Rescate-Aguas-asesinas13.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"838\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143612\/Rescate-Aguas-asesinas13.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143612\/Rescate-Aguas-asesinas13.jpg 251w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143612\/Rescate-Aguas-asesinas13.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37182\" class=\"wp-caption-text\">Alfonso Cabrales, el socorrista de la derecha, sabe lo que significa el peso de una ola cuando cae sobre una persona. Hasta huesos pueden romper, asegura.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Es errado pensar que solo por olas, ataques de tiburones o clavados temerarios puede uno morir en las aguas. Los informes de cada a\u00f1o de la Cruz Roja de Nicaragua as\u00ed lo indican.<\/p>\n<p>Hace cinco a\u00f1os en la Cruz Roja recibieron un llamado de Los Termales de Tipitapa: un joven hab\u00eda ca\u00eddo accidentalmente a una pileta de aguas que hierven naturalmente y no hab\u00eda salido despu\u00e9s de cinco minutos.<\/p>\n<p>Los socorristas lograron extraer el cuerpo del muchacho virtualmente cocido: las aguas herv\u00edan tanto en ese lugar que los vecinos llegaban a pelar cerdos meti\u00e9ndolos unos minutos en las pilas.<\/p>\n<p>El 13 de febrero de este a\u00f1o un joven de 16 a\u00f1os lleg\u00f3 a las aguas de la poza La Leona, en Le\u00f3n, para bautizarse como hermano de una congregaci\u00f3n evang\u00e9lica. Se sumergi\u00f3 en sus aguas, acept\u00f3 a Cristo y a los d\u00edas se muri\u00f3. El informe m\u00e9dico dictamin\u00f3 que el adolescente muri\u00f3 de leptospirosis, una enfermedad mortal que se puede transmitir por el consumo de aguas contaminadas.<\/p>\n<p>Las autoridades del Ministerio de Salud investigaron el asunto y se dieron cuenta que las aguas del balneario y sus alrededores estaban infectadas con la enfermedad mortal. Un estudio m\u00e1s amplio y aleatorio por otros balnearios del pa\u00eds determin\u00f3 que al menos 11 de 12 balnearios estaban contaminados con restos de heces fecales y otros elementos nocivos para la salud.<\/p>\n<p>Un reporte de la Cruz Roja en Masachapa, en el 2003, dice que un joven de Diriamba muri\u00f3 degollado cuando se tir\u00f3 desde el muelle y las cuerdas de nylon que los pescadores colocan en la zona le rebanaron el cuello.<\/p>\n<p>En el 2004 una adolescente de 15 a\u00f1os muri\u00f3 en el muelle de San Jorge, Rivas, cuando los tubos que succionan arena para mantener profundas las aguas del muelle, la jalaron y la trituraron. No lejos de ah\u00ed, en San Juan del Sur, en 1998 un nadador de 45 a\u00f1os muri\u00f3 cuando las h\u00e9lices de una lancha le mutilaron varias partes del cuerpo, cuando el hombre \ufb02otaba en una balsa in\ufb02able.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37183\" aria-describedby=\"caption-attachment-37183\" style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Aguas-peligrosas-Polneloya.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37183 size-full\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Aguas-peligrosas-Polneloya.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143611\/Aguas-peligrosas-Polneloya.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143611\/Aguas-peligrosas-Polneloya.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143611\/Aguas-peligrosas-Polneloya.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37183\" class=\"wp-caption-text\">Advertencia n\u00famero uno de los socorristas: nunca hay que darle la espalda al mar. Aunque las aguas parezcan inofensivas, pueden resultar traicioneras.<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ahogamientos son s\u00f3lo algunos de los da\u00f1os que pueden provocar las aguas. M\u00e1s all\u00e1 de esas cifras que cada verano engordan los noticieros y peri\u00f3dicos, hay una serie de peligros y amenazas de horror que usted no ve en esas aparentemente apacibles y divertidas aguas<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":37185,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-37178","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37178","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37178"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37178\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45306,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37178\/revisions\/45306"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}