{"id":37389,"date":"2017-09-11T09:54:04","date_gmt":"2017-09-11T15:54:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37389"},"modified":"2020-09-30T14:28:40","modified_gmt":"2020-09-30T20:28:40","slug":"la-historia-de-amor-demonsenor-chavez-nunez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/la-historia-de-amor-demonsenor-chavez-nunez\/","title":{"rendered":"La historia de amor de monse\u00f1or Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Francis Mart\u00ednez es la viuda del primer obispo que renunci\u00f3 a la Iglesia en Nicaragua. Fue su esposa por m\u00e1s de20 a\u00f1os, era 30 a\u00f1os menor y madre de sus dos hijos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Por Juli\u00e1n Navarrete<\/p>\n<p>Por estos pasadizos caminabas perfumado, con saco o guayabera, hasta para comer en la mesa. Sentado en el comedor \u2014un mes\u00f3n de madera para nueve personas, de m\u00e1s de cien a\u00f1os de existencia\u2014 mirabas los candelabros rojos, debajo de un cuadro de bronce con el grabado de <em>La \u00daltima Cena<\/em>, antes de que te levantaras y te desped\u00edas, aun con \u00e1nimo despu\u00e9s de 70 a\u00f1os de edad, y te subieras, junto con el conductor, en una peque\u00f1a pick up para ir a la finca B\u00e9lgica, el refugio que encontraste despu\u00e9s de renunciar a la Iglesia.<\/p>\n<p>Esta casa ha resistido los azotes del tiempo. Construida antes del terremoto de Managua en 1972, est\u00e1 ubicada en uno de los barrios principales que han cambiado tanto de nombres y referencias que no son sencillos de encontrar. Ahora es conocido como el barrio Francisco Buitrago, pero la casa destaca de las dem\u00e1s viviendas por las verjas negras, con serpentina de acero, que resguarda un porche en descampado.<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed me dec\u00edan que no me casara con Donaldo porque era muy viejo para m\u00ed\u201d, dice Francis, de 75 a\u00f1os de edad, quien fue su esposa durante 21 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Francis es blanca, delgada, ojos claros, peque\u00f1os y rasgados. \u201cPero era un hombre que no pasaba desapercibido. Entraba a un lugar y la gente lo quedaba viendo. Se sent\u00eda su presencia, hasta con los ni\u00f1os. Yo lo admiraba\u201d, dice.<\/p>\n<p>Quienes lo conocieron despu\u00e9s de 1970, le dec\u00edan \u201cdoctor\u201d. Quienes lo conocieron antes, le dec\u00edan \u201cmonse\u00f1or\u201d o \u201cpadre\u201d. Donaldo Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez fue el primer obispo de Nicaragua que pidi\u00f3 la renuncia al Vaticano, despu\u00e9s que se dec\u00eda era uno de los elegidos para ser arzobispo de Managua.<\/p>\n<p>Siete a\u00f1os despu\u00e9s conoci\u00f3 a Francis Mart\u00ednez, una joven de Estel\u00ed, 30 a\u00f1os menor que \u00e9l, de la cual se enamor\u00f3, se cas\u00f3 civil y por la Iglesia y tuvo dos hijos.<\/p>\n<p>Justo en esta sala, tapizada con ladrillos rojos, te sentabas y mirabas las noticias. Por la ma\u00f1ana le\u00edas los peri\u00f3dicos, y dec\u00edas: \u2018Este est\u00e1 mintiendo\u2019. \u2018Esto no fue as\u00ed\u2019. Pero no hablabas en p\u00fablico. No lo hiciste desde que dejaste los h\u00e1bitos y viviste la vida civil. Un simple mortal que hablaba cinco idiomas, con un doctorado en Teolog\u00eda, Filosof\u00eda y Letras, que amaba a su finca, como a su familia, y de la que te pudiste despedir en tu \u00faltimo aliento.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El 17 de febrero de 1966, Donaldo Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez fue electo obispo auxiliar de Managua. \u201cPara que proveas con derecho exclusivo a la disciplina del Clero, visita pastoral y administraci\u00f3n de los bienes temporales hasta tanto no se disponga de otra manera\u201d, se lee en la bula de su elecci\u00f3n, donde lo declaraban auxiliar del arzobispo, monse\u00f1or Alejandro Gonz\u00e1lez y Robleto, quien para entonces ten\u00eda m\u00e1s de 80 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>A los 46 a\u00f1os de edad, Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez ten\u00eda en sus manos un gran poder en la Iglesia, con el aval de Gonz\u00e1lez y Robleto, y quiz\u00e1 esto fue lo que pudo agrietar su vida religiosa. En la entrevista con el periodista Fabi\u00e1n Medina, publicada en el libro <em>Secretos de Confesi\u00f3n<\/em>, relata parte de la disputa que hubo en aquellos a\u00f1os por el cargo eclesi\u00e1stico:<\/p>\n<p>\u201cPr\u00e1cticamente el arzobispo Gonz\u00e1lez y Robleto me dijo que \u00e9l me hab\u00eda pedido para que fuera sucesor y que vendr\u00eda el nombramiento de arzobispo con derecho a sucesi\u00f3n, pero vino otro cosa, vino un nombramiento de obispo auxiliar, con poderes por supuesto omn\u00edmodos en el gobierno de la Arquidi\u00f3cesis\u201d. Y agrega: \u201cEntonces dejaron el campo abierto y esa fue tal vez la falla para que se alborotara el avispero. Unos propon\u00edan a fulano, otros al zutano\u201d.<\/p>\n<p>El otro candidato que m\u00e1s pujaba por el cargo era el obispo italiano Juli\u00e1n Barni, quien d\u00edas antes de que muriera Gonz\u00e1lez y Robleto, el 28 de junio de 1968, hab\u00eda sido nombrado administrador apost\u00f3lico de la Arquidi\u00f3cesis de Managua. \u201cEste Arzobispado era tierra de nadie\u201d, recuerda Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez, en la entrevista con Medina. \u201cEsto era un esc\u00e1ndalo, como vulgarmente se dice, un pleito de perros\u201d.<\/p>\n<p>El propio obispo en una de sus visitas a Roma habl\u00f3 con el papa Pablo VI, a quien le dijo: \u201cPor favor nombren arzobispo en Managua, aquello es un esc\u00e1ndalo. Pero eso s\u00ed, le remito el deseo del presidente Somoza de que sea un nacional, por decoro del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>\u201cA m\u00ed me hab\u00edan vetado (los Somoza) al comienzo. Yo era el sacerdote de moda en ese tiempo. No hab\u00eda muchos sacerdotes y yo sobresal\u00eda\u201d, agrega Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez.<\/p>\n<p>Desde la prensa y la radio, Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez era se\u00f1alado de ser somocista, por ser visto en reuniones sociales e inauguraciones de obras del gobierno de entonces, y esta otra supuesta ventaja que ten\u00eda tambi\u00e9n se le pudo haber revertido. \u201cHabl\u00e9 alguna vez que todas las cosas en Nicaragua necesitaban cambios, que el mundo estaba entrando a una era de cambios y as\u00ed como est\u00e1bamos nos quedar\u00edamos muy atr\u00e1s. Al instante le llevaron eso a Somoza: \u2018Cu\u00eddese que ah\u00ed tiene un curita que es as\u00ed y as\u00ed\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez, Somoza envi\u00f3 tres embajadores al Vaticano para emitir su opini\u00f3n sobre los acontecimientos que estaban sucediendo en Nicaragua y de esta manera tratar de intervenir en su nombramiento.<\/p>\n<p>En la biblioteca no alcanza un libro m\u00e1s. Apilados sobre muebles, hay ediciones exclusivas en varios idiomas. Se ven notas a pie de p\u00e1gina, en libros de literatura, arte, historia y folletos agr\u00edcolas. \u201cTodos sus libros no los toco. Est\u00e1n intactos. Yo a veces entro a la biblioteca y me pongo a leerlos. A m\u00ed me gusta leer, pero no como \u00e9l. Le\u00eda much\u00edsimo, era un lector incansable\u201d, dice Francis Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>En un texto in\u00e9dito de Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez, que se encuentra en la biblioteca de su casa, narra una visita del general Somoza Debayle: \u201cQuiero que me disculpe, porque inconscientemente lo perjudiqu\u00e9 a usted, en su carrera\u201d.<\/p>\n<p>La disputa en la Iglesia se esfum\u00f3 de forma sorpresiva cuando el Vaticano envi\u00f3 el nombramiento de monse\u00f1or Miguel Obando y Bravo, como arzobispo de Managua, en 1970. Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez fue retirado del arzobispado de Managua y se le ofreci\u00f3 ser p\u00e1rroco de una iglesia en San Rafael del Sur, donde ya hab\u00eda estado. \u201cEn ese entonces todav\u00eda era presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y en calidad de tal hab\u00eda participado en el Primer S\u00ednodo Extraordinario de Obispos, celebrado en Roma en 1969\u201d, escribe en otro texto in\u00e9dito.<\/p>\n<p>Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez no dur\u00f3 mucho en San Rafael del Sur, adonde le lleg\u00f3 la orden de trasladarse a otra parroquia m\u00e1s remota, que en sus textos no aclara la ubicaci\u00f3n. Sin embargo, este ofrecimiento no lo acept\u00f3. \u201cAs\u00ed las cosas, opt\u00e9 por retirarme poco a poco, pero con car\u00e1cter definitivo, de toda actividad religiosa, dedic\u00e1ndome a trabajar una finca que en uni\u00f3n con mis hermanos hered\u00e9 de mis antepasados\u201d, escribi\u00f3.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37396\" aria-describedby=\"caption-attachment-37396\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DC-3.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-37396\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DC-3-769x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"852\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143438\/273-Mag-DC-3.jpg 769w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143438\/273-Mag-DC-3.jpg 225w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143438\/273-Mag-DC-3.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143438\/273-Mag-DC-3.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143438\/273-Mag-DC-3.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37396\" class=\"wp-caption-text\">En esta foto, Donaldo tiene aproximadamente 20 a\u00f1os de edad.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana el doctor Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez, montado a caballo, subi\u00f3 hasta la meseta Oyanca, en la comunidad de La Trinidad, en el departamento de Estel\u00ed. El lugar, que si no fuera por su planicie de lejos pareciera una monta\u00f1a, lo enamor\u00f3 de tal manera que cuando mir\u00f3 sus \u00e1rboles y sus jardines, dijo: \u201cCuando tenga una hija le pondr\u00e9 Oyanca\u201d.<\/p>\n<p>Oyanca en n\u00e1huatl significa \u201cla nueva vida o el nuevo camino\u201d. Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez viv\u00eda tambi\u00e9n un proceso de transformaciones. Era inicios de los a\u00f1os ochenta y ten\u00eda casi una d\u00e9cada de haber pedido su renuncia al Vaticano. Se hab\u00eda casado de civil y en sus tiempos libres, cuando no estaba en la finca B\u00e9lgica, se dedicaba a pasear o acompa\u00f1ar a su joven esposa cuando iba a visitar a sus padres en La Trinidad.<\/p>\n<p>Su promesa se cumpli\u00f3 en 1982, cuando naci\u00f3 su primera hija, Oyanca Mar\u00eda de los Reyes, cuyo tercer nombre corresponde a haber nacido el 6 de enero, D\u00eda de los Reyes.<\/p>\n<p>\u201cDesde entonces mi pap\u00e1 esperaba la autorizaci\u00f3n del Vaticano, para poder casarse por la Iglesia, porque para \u00e9l era un sue\u00f1o. Adoraba a mi mam\u00e1 y fue lo primero que hizo cuando lleg\u00f3 esa respuesta\u201d, dice Oyanca Mar\u00eda, su hija de 35 a\u00f1os de edad, que ahora vive en Estados Unidos.<\/p>\n<p>El permiso del Vaticano le lleg\u00f3 hasta en 1997, despu\u00e9s de 27 a\u00f1os solicit\u00e1ndolo. Tambi\u00e9n lleg\u00f3 una carta del papa Juan Pablo II en la que le pidi\u00f3 disculpas por la demora en la expedici\u00f3n de la autorizaci\u00f3n y por los \u201catropellos\u201d que cometi\u00f3 la Iglesia contra \u00e9l.<\/p>\n<p>\u201cMi pap\u00e1 iba todos los a\u00f1os al arzobispado y siempre le respond\u00edan que su caso estaba en proceso\u201d, dice Carlos Fernando Ch\u00e1vez, de 32 a\u00f1os edad, el otro hijo de monse\u00f1or. \u201cDesconozco si el clero lo hizo (no tramitar con m\u00e1s beligerancia el caso) a prop\u00f3sito o pensaban que lo hac\u00edan como para castigarlo por haber renunciado\u201d.<\/p>\n<p>\u201cPara m\u00ed, hubiera sido un cardenal incre\u00edble. Era un se\u00f1or intachable\u201d, dice Oyanca Mar\u00eda, y agrega: \u201cY despu\u00e9s conoce a mi mam\u00e1 y se hace un hombre de familia. \u00bfQui\u00e9n lo dir\u00eda? Los planes de Dios son as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez conoci\u00f3 a Francis Mart\u00ednez en 1977, siete a\u00f1os despu\u00e9s de haber renunciado a la Iglesia. Seg\u00fan Francis, Donaldo era un hombre al que su familia siempre le dec\u00eda: \u201cDonaldo, \u00bfpor qu\u00e9 no te cas\u00e1s? Tanto tiempo soltero y nada\u201d. \u00c9l respond\u00eda: \u201cEs que tiene que ser una mujer con principios y valores\u201d.<\/p>\n<p>Un d\u00eda Donaldo fue a una feria de arte en Estel\u00ed y decidi\u00f3 hablar con unas amigas de La Trinidad. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no me presentan una muchacha buena?\u201d, les habr\u00eda dicho.<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda sus amigas lo llevaron a la casa de Francis Mart\u00ednez, una joven soltera, pueblerina, que ya hab\u00eda estudiado Bioqu\u00edmica y era aficionada a la lectura. \u201cA \u00e9l le gust\u00f3 que siempre que me hablaba de sus viajes, de los libros, yo ten\u00eda una respuesta, le contestaba algo. Me preguntaba: \u2018\u00bfY c\u00f3mo sab\u00e9s?\u2019, yo le respond\u00eda que aunque no hab\u00eda viajado, todo lo sab\u00eda porque me gustaba leer y era bien curiosa\u201d, dice Francis.<\/p>\n<p>Sobre una mesita de vidrio hay una foto de Rosa Rodr\u00edguez, madre de Francis, otra de Donaldo y una m\u00e1s peque\u00f1a de ella. Las tres individuales, pero unidas en el centro de la sala.<\/p>\n<p>\u201cLa gente me dec\u00eda que me buscara un hombre joven, \u00a1guapo!\u201d, dice Francis, con una carcajada con aires de nostalgia. \u201cDonaldo era guapo cuando era joven. Y fue un esposo de lo mejor, de lo m\u00e1s maravilloso del mundo, tan fino, atento, especial\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de que Francis ten\u00eda 28 a\u00f1os y Donaldo 58, ella estaba encantada con su nuevo pretendiente.<\/p>\n<p>\u201cEl problema ahora era mi familia, que era de pueblo, y por lo tanto era tradicional\u201d, dice Francis. \u201c\u00bfC\u00f3mo le iba a presentar a un hombre que hab\u00eda sido sacerdote? \u00a1Santo Dios! A veces se me un\u00eda el cielo y la tierra. Mi abuelito era tan chapado a la antigua que se iba de saco y corbata a misa, a cenar, a todos lados. Nunca le conoc\u00ed una ropa casual. Pero entonces, cuando les present\u00e9 a Donaldo a mi familia, al inicio no lo aceptaron, pero ya despu\u00e9s miraron que era culto, educado, diferente\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37397\" aria-describedby=\"caption-attachment-37397\" style=\"width: 515px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DC-1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-37397\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DC-1-515x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"515\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143436\/273-Mag-DC-1.jpg 515w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143436\/273-Mag-DC-1.jpg 151w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143436\/273-Mag-DC-1.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143436\/273-Mag-DC-1.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143436\/273-Mag-DC-1.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 515px) 100vw, 515px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37397\" class=\"wp-caption-text\">Oyanca Mar\u00eda Ch\u00e1vez, hija de monse\u00f1or, con Sof\u00eda, su hija.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Antes de las siete de la noche de una tarde de agosto, Magaly espera a su hermana Francis, mientras cae un aguacero en Managua. Magaly est\u00e1 detr\u00e1s del visillo de una ventana corrediza, en el momento que llega su hermana a la puerta. Francis camina balance\u00e1ndose, como cojeando de la pierna izquierda. Cuando entra, pasa directo a su cuarto y empieza a sacarse las medias de los pies, que se puso desde que sali\u00f3 de su casa despu\u00e9s de las seis de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Francis y Magaly han vivido juntas casi toda su vida. Uno de los momentos en que se separaron fue cuando Magaly fue a estudiar Relaciones Internacionales a El Salvador. \u201cPero cuando Francis me dijo que si me quer\u00eda venir a vivir con ella, despu\u00e9s de que se cas\u00f3 con el doctor, yo vine y aqu\u00ed me qued\u00e9\u201d, dice Magaly.<\/p>\n<p>Ojos verdes, Magaly, una mujer menuda de 65 a\u00f1os, ha vivido desde entonces con su hermana. \u201cCuando nuestros padres murieron, nos dejaron tierras en Estel\u00ed. Nosotros las vendimos y todo lo invertimos en la finca B\u00e9lgica del doctor\u201d.<\/p>\n<p>Magaly es quien se encarga de los quehaceres del hogar, mientras Francis y Carlos Fernando trabajan. Francis tiene 25 a\u00f1os de laborar en la Universidad Nacional Agraria. \u201cEs una se\u00f1ora disciplinada, educada. No falla por nada del mundo. Siempre est\u00e1 puntual\u201d, dice Ruth Velia G\u00f3mez, jefa inmediata de Francis, en un reportaje que la universidad le hizo a inicios de agosto, para reconocer todos sus a\u00f1os de trabajo.<\/p>\n<p>\u201cYo me pongo las medias para apretar el zapato\u201d, dice Francis, mientras muestra el empeine, con algunos puntos negros. \u201cYo no puedo apoyar bien el pie izquierdo, porque lo tengo m\u00e1s corto que el otro. Todo fue desde el accidente, un accidente terrible que tuvimos\u201d.<\/p>\n<p>El accidente ocurri\u00f3 en 1986, en el regreso de uno de los tantos viajes en familia que realizaban a La Trinidad. En el carro ven\u00eda Donaldo, Francis, y Carlos Fernando, de apenas un a\u00f1o, chineado en brazos de Magaly. Era de noche y antes de llegar a Tipitapa, un veh\u00edculo que ven\u00eda de frente, llevaba las luces altas y provoc\u00f3 que Donaldo, quien iba al volante, perdiera el control del carro y se metiera en un hoyo que lo hizo zigzaguear hasta estrellarse contra un enorme \u00e1rbol.<\/p>\n<p>Magaly se raj\u00f3 la frente y los p\u00e1rpados. Donaldo se golpe\u00f3 el est\u00f3mago con el tim\u00f3n. Carlos Fernando cay\u00f3 debajo del asiento de copiloto, ba\u00f1ado en sangre.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Perd\u00ed mis ojos! \u2014gritaba Magaly.<\/p>\n<p>\u2014Yo te miro normal \u2014le dec\u00eda Francis, en el asiento delantero. Apenas pod\u00eda moverse.<\/p>\n<p>\u2014Estoy ciega. \u00a1Mat\u00e9 a Carlos Fernando! \u2014segu\u00eda gritando sin control.<\/p>\n<p>Magaly cre\u00eda que el ni\u00f1o estaba muerto cuando lo vio en el suelo lleno de sangre.<\/p>\n<p>Minutos despu\u00e9s pudo recogerlo y fuera del llanto desgarrador, el peque\u00f1o Carlos Fernando no tuvo ning\u00fan golpe.<\/p>\n<p>Francis sufr\u00eda. Callada. Ten\u00eda 10 fracturas: en los brazos, clav\u00edcula, costillas y pies. Se le reventaron los p\u00f3mulos y pasar\u00eda entre su casa y los hospitales los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os. \u201cEstaba seis meses en el hospital, me mandaban a la casa, pero ah\u00ed nom\u00e1s no aguantaba y me regresaba otros seis meses al hospital. As\u00ed pas\u00e9 todo ese tiempo. Gracias a Dios nunca tuve secuelas en mi cabeza y la columna\u201d, dice Francis.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda que Francis sali\u00f3 del hospital ten\u00eda todo su cuerpo vendado.<\/p>\n<p>\u2014Carlos Fernando, ven\u00ed salud\u00e1 a tu mami \u2014le dec\u00eda Magaly. El ni\u00f1o la miraba y corr\u00eda a su cuarto, muerto de miedo.<\/p>\n<p>\u201cEra tiempo de guerra. Y cuando iba al hospital era tipo pel\u00edcula: hab\u00eda charcos de sangre por todos lados. Para un ni\u00f1o era una odisea entrar al cuarto a visitarla. A m\u00ed me daba p\u00e1nico\u201d, dice Carlos Fernando Ch\u00e1vez.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37398\" aria-describedby=\"caption-attachment-37398\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DC-6.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-37398\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DC-6-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"853\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143435\/273-Mag-DC-6.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143435\/273-Mag-DC-6.jpg 225w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143435\/273-Mag-DC-6.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143435\/273-Mag-DC-6.jpg 899w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37398\" class=\"wp-caption-text\">Donaldo y Francis durante su boda civil en 1979. Se casaron por la Iglesia hasta 1997, cuando recibi\u00f3 la autorizaci\u00f3n del Vaticano.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>El doctor Donaldo Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez naci\u00f3 en Managua, el 10 de enero de 1920. Sus padres, Carlos Fernando Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez y Micaela N\u00fa\u00f1ez Roa, era una familia de agricultores, con tierras en los alrededores de la ciudad.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00eda tantas an\u00e9cdotas y experiencia en su vida. A m\u00ed me gustaba preguntarle sobre sus viajes, su familia. Nuestro tema de conversaci\u00f3n que no faltaba era el amor que le ten\u00eda al campo\u201d, dice Oyanca Mar\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cUna vez que mi pap\u00e1 dej\u00f3 sus h\u00e1bitos, la finca fue su vida y por ella dio todo. Pod\u00edas ver en sus ojos la alegr\u00eda que sent\u00eda cuando estaba all\u00ed\u201d, agrega la hija.<\/p>\n<p>En la sala de estar de la casa, en Managua, hay una peque\u00f1a foto del doctor Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez. Tendr\u00eda unos cuarenta a\u00f1os. Llevaba puesta la sotana y un crucifijo en el pecho. Con rasgos finos, escaso cabello, moreno, cejas pobladas y ojos expresivos.<\/p>\n<p>\u201cJam\u00e1s me afrent\u00e9 de \u00e9l. Yo andaba siempre en todas las reuniones, en todas las fiestas. Y la gente lo quedaba viendo. Y dec\u00edan: \u2018Miren al doctor con esa chavala tan bonita y tan joven\u2019\u201d, dice Francis.<\/p>\n<p>En todos los medios radiales era la comidilla ver al obispo de la mano con una muchacha bonita. \u201cElla era una muchacha de casa. Si iba a fiestas, era a la casa de unas amigas y nada m\u00e1s. Bien sana\u201d, dice Magaly.<\/p>\n<p>El casamiento eclesi\u00e1stico ocurri\u00f3 en 1997, tres a\u00f1os antes de que Donaldo muriera. La ceremonia se realiz\u00f3 en la iglesia San Agust\u00edn, en donde solo hab\u00eda unas 8 personas, entre ellas sus dos hijos, Magaly y dos testigos. El doctor se cas\u00f3 con el mismo saco que ocup\u00f3 en la boda civil, 18 a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>\u201cLos dos eran igual de sanos. Los dos se encontraron bien\u201d, dice Magaly.<\/p>\n<p>En el garaje de la casa hay varios objetos olvidados. Fotos, muebles, una piscina de pl\u00e1stico. Al fondo est\u00e1 una vieja m\u00e1quina de escribir, que a Francis le hace recordar a Donaldo, repiqueteando las teclas. Tac, tac, tac, y el regreso del carril a cada momento.<br \/>\n\u201cSiempre escrib\u00eda cualquier detalle y cuando terminaba me lo ense\u00f1aba y yo le daba mi opini\u00f3n, pero siempre escribi\u00f3 lind\u00edsimo\u201d, conf\u00eda Francis.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37399\" aria-describedby=\"caption-attachment-37399\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DC-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-37399\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DC-2-768x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"853\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143433\/273-Mag-DC-2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143433\/273-Mag-DC-2.jpg 225w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143433\/273-Mag-DC-2.jpg 600w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143433\/273-Mag-DC-2.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37399\" class=\"wp-caption-text\">Carlos Fernando Ch\u00e1vez, hijo de monse\u00f1or, con Franco Andr\u00e9s, su hijo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s de casarse por la Iglesia, a Donaldo Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez le amputaron una pierna. Era diab\u00e9tico. Se hiri\u00f3 el pie y la infecci\u00f3n comenz\u00f3 a regarse. Primero le amputaron un dedo y despu\u00e9s otro. El especialista le dijo que era mejor amputarle el pie, antes de que el mal se le regara en todo el cuerpo.<\/p>\n<p>\u201cMi hermana y yo est\u00e1bamos peque\u00f1os y no nos quer\u00eda dejar solos, entonces decidi\u00f3 que lo mejor era que le amputaran el pie\u201d, dice Carlos Fernando.<\/p>\n<p>Cuando sali\u00f3 del hospital ten\u00eda problemas cardiorrespiratorios, insuficiencia renal y neumon\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Llevame a la finca, que de esta no me recupero \u2014le dijo Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez a Francis, su esposa.<\/p>\n<p>Ya ten\u00eda como tres meses de no visitar la finca B\u00e9lgica. El d\u00eda que lo llevaron se coloc\u00f3 un su\u00e9ter caliente y desde que lleg\u00f3 se recost\u00f3 en una hamaca de la hacienda.<\/p>\n<p>En su casa tambi\u00e9n le gustaba sentarse en el corredor. En una silla de madera, con el pecho descubierto, recibiendo los vientos helados. \u201cEso empeor\u00f3 los problemas respiratorios\u201d, dice Magaly, quien lo asisti\u00f3 en los ataques respiratorios.<\/p>\n<p>El nueve de mayo del a\u00f1o 2000, Donaldo fue velado en la funeraria Monte de los Olivos. El cardenal Miguel Obando y Bravo, a quien desde hace dos a\u00f1os hab\u00eda buscado despu\u00e9s de no hablarle durante 18 a\u00f1os, lleg\u00f3 para despedirlo. Mientras Carlos Fernando, Oyanca, Magaly y Francis estaban alrededor, sec\u00e1ndose las l\u00e1grimas, el cardenal le rezaba en su \u00faltima noche.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37400\" aria-describedby=\"caption-attachment-37400\" style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DonCh-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-37400\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/273-Mag-DonCh-2.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"661\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143431\/273-Mag-DonCh-2.jpg 900w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143431\/273-Mag-DonCh-2.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143431\/273-Mag-DonCh-2.jpg 768w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143431\/273-Mag-DonCh-2.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37400\" class=\"wp-caption-text\">Durante su matrimonio tuvieron dos hijos.<\/figcaption><\/figure>\n<h3>Sobre el obispo Donaldo<\/h3>\n<p>Estudi\u00f3 la secundaria en el Colegio Centro Am\u00e9rica, de Granada, del cual despu\u00e9s lleg\u00f3 a ser profesor. A los 15 a\u00f1os de edad fue enviado a bachillerarse, primero a El Salvador y despu\u00e9s a Colombia, con los padres jesuitas. Sus estudios universitarios los realiz\u00f3 en universidades de Colombia y Estados Unidos, entre ellas Ysleta College y Loyola University.<\/p>\n<p>Fue ordenado sacerdote cat\u00f3lico el 23 de abril de 1954, en Puebla, M\u00e9xico. Era licenciado en Artes, Filosof\u00eda y Letras. Fue presidente de la Cruz Roja de Nicaragua durante tres periodos, de dos a\u00f1os. Lleg\u00f3 a ser profesor de Humanidades y Ret\u00f3rica, en la especialidad en Literaturas Griega y Latina y en M\u00e9xico fue profesor de griego b\u00edblico.<\/p>\n<p>Sab\u00eda hablar lat\u00edn, griego, ingl\u00e9s, franc\u00e9s, espa\u00f1ol y portugu\u00e9s. Los libros que tiene en la biblioteca de su casa est\u00e1n escritos en diferentes idiomas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Francis, viuda de Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez, la Cruz Roja le ofreci\u00f3 trabajo en otros pa\u00edses, donde le prometieron dinero, casa y residencia, pero nunca quiso abandonar Nicaragua.<\/p>\n<p>Es fundador de la escuela mixta parroquial Santa Ana y la iglesia del barrio Acahualinca. Fue expresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, durante dos a\u00f1os.<\/p>\n<h3>Leopoldo Brenes: \u201cNo supimos nada\u201d<\/h3>\n<p>Monse\u00f1or Leopoldo Brenes dijo para un reportaje de la revista Magazine que para el tiempo de la disputa en la Iglesia por nombrar al arzobispo, \u00e9l estaba en el Seminario. \u201cNo supimos nada de eso (el pleito). No hab\u00eda televisi\u00f3n ni nos llegaban peri\u00f3dicos. Despu\u00e9s fue que me di cuenta lo que sucedi\u00f3, por lo que se contaba\u201d.<\/p>\n<p>Y agreg\u00f3 que cuando \u00e9l fue nombrado arzobispo la sucesi\u00f3n fue m\u00e1s tranquila: \u201cNinguno de nosotros (los obispos) aspiraba a ser arzobispo. Los siete est\u00e1bamos tranquilos en nuestras di\u00f3cesis\u201d.<\/p>\n<p>En la entrevista con Fabi\u00e1n Medina, dos a\u00f1os antes de su muerte, Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez admiti\u00f3 que despu\u00e9s de la disputa que hubo por el arzobispado, le dej\u00f3 de hablar al cardenal Miguel Obando y Bravo. \u201cYo he meditado, y hace dos a\u00f1os, tal vez un poco m\u00e1s, me dije que eso no deb\u00eda continuar y fui donde \u00e9l a saludarlo. Nos reconciliamos y las cosas han cambiado\u201d, dijo Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez.<\/p>\n<p>Sin embargo, Obando y Bravo siempre neg\u00f3 que haya tenido que ver en las intrigas de aquel entonces. \u201cYo estaba fuera, entonces no particip\u00e9 de las intrigas. Yo estaba en San Salvador y me dijeron que si aceptaba de obispo auxiliar y acept\u00e9\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Cuando se le pregunt\u00f3 al cardenal Miguel Obando y Bravo si monse\u00f1or Alejandro Gonz\u00e1lez y Robleto hab\u00eda recomendado a Ch\u00e1vez N\u00fa\u00f1ez, respondi\u00f3: \u201cUhhh, tal vez al inicio, pero despu\u00e9s no\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francis Mart\u00ednez es la viuda del primer obispo que renunci\u00f3 a la Iglesia en Nicaragua. 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