{"id":37544,"date":"2006-12-31T16:25:58","date_gmt":"2006-12-31T22:25:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.magazine.com.ni\/?p=37544"},"modified":"2020-12-17T15:57:51","modified_gmt":"2020-12-17T21:57:51","slug":"bromas-en-el-campus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/bromas-en-el-campus\/","title":{"rendered":"Bromas en el campus"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Magistrados, escritores, procuradores, pol\u00edticos y fil\u00f3sofos pasaron por las aulas frente a Carlos T\u00fcnnermann, un rect\u00edsimo catedr\u00e1tico que padeci\u00f3 durante d\u00e9cadas las mal\u00e9volas e hilarantes bromas y protestas de varias generaciones de estudiantes que en el tiempo se convirtieron, para bien o para mal, en referencias de este pa\u00eds<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Jos\u00e9 Ad\u00e1n Silva\u00a0<\/strong><br \/>\n<strong>Fotos de Julio Molina<br \/>\nReproducci\u00f3n de Mois\u00e9s Matute<br \/>\nCortes\u00eda de Carlos T\u00fcnnermann y Sergio Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n<p>Hay escenas de ayer que uno las imagina hoy y no encajan en la credibilidad de nuestros ojos ni en la construcci\u00f3n mental que tenemos de sus personajes. No veo, pues, a un \ufb02aco y rapado Sergio Ram\u00edrez Mercado, declamando poes\u00edas de Rub\u00e9n Dar\u00edo con gesticulaciones de m\u00e1rtir, mientras de fondo se oyen las melodram\u00e1ticas notas de un piano desa\ufb01nado que ejecuta un solemne Alejandro Serrano Caldera.<\/p>\n<p>Otras im\u00e1genes s\u00ed pueden ser recreadas en el imaginario mental y entonces uno se va al pasado para encontrarse con un Tom\u00e1s Borge Mart\u00ednez pegando brincos para escupir una placa de Anastasio Somoza Garc\u00eda, o con un revoltoso Omar Cabezas desvelando a los rectores con su protesta musicalizada de toda la noche con altoparlantes.<\/p>\n<p>Lo que no deja de sorprender, y que entonces cuesta m\u00e1s imaginarlo, es ver al siempre elocuente y bien ponderado catedr\u00e1tico Carlos T\u00fcnnermann Bernheim, visitando las cantinas de Le\u00f3n que sol\u00edan frecuentar los estudiantes para armar pachangas que traspasaban las sombras de la noche.<\/p>\n<p>Ah\u00ed estuvo \u00e9l, Carlos T\u00fcnnermann Bernheim, y muchos a\u00f1os despu\u00e9s, con la misma parsimonia con que se le identi\ufb01ca desde hace d\u00e9cadas, cuenta de las bromas y protestas estudiantiles que por aquellos a\u00f1os le causaron dolor de cabeza, pero que ahora, con el \u00e1cido de los chiles convertidos en miel de melancol\u00eda, le causan solo risas de nostalgia.<\/p>\n<p><strong>Le tambi\u00e9n: <a href=\"http:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/41879\/\">Masacres hist\u00f3ricas en Nicaragua<\/a><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Aquellos estudiantes&#8230; Anunciaban con baratas falsas muertes de su profesor, le pon\u00edan serenatas infernales para que no durmiera toda la noche o lo invitaban solemnemente a recibir premios que no exist\u00edan.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Tuvo la dicha de llegar muy joven a las aulas universitarias y dar clases a estudiantes de su misma edad o incluso mayores que \u00e9l. Ten\u00eda 24 a\u00f1os en 1957 y estaba \ufb01nalizando su tesis de graduaci\u00f3n cuando el reci\u00e9n nombrado rector de la Universidad Nacional de Nicaragua, Mariano Fiallos Gil, lo nombr\u00f3 secretario general y profesor titular de Introducci\u00f3n al Estudio del Derecho.<\/p>\n<p>Solo un a\u00f1o atr\u00e1s, siendo todav\u00eda estudiante, hab\u00eda participado en el Consejo de Guerra que por la muerte a tiros del general Anastasio Somoza Garc\u00eda, a manos de Rigoberto L\u00f3pez P\u00e9rez el 21 de septiembre de 1956, se hab\u00eda entablado contra varias personas.<\/p>\n<p>Entre ellas al estudiante de Derecho Tom\u00e1s Borge Mart\u00ednez, a quien T\u00fcnnermann hab\u00eda defendido por ser compa\u00f1ero de clases y por haber compartido juntos una huelga de estudios por un famoso medall\u00f3n con la e\ufb01gie de Somoza Garc\u00eda que las\u00a0 autoridades universitarias hab\u00edan mandado a colocar en el paraninfo de la universidad.<\/p>\n<p>Cuando los estudiantes se enteraron, se reunieron alrededor de la famosa e\ufb01gie para plani\ufb01car qu\u00e9 hacer. De la voz de Tom\u00e1s Borge sali\u00f3 la propuesta: escup\u00e1moslo.<\/p>\n<p>Y entonces los estudiantes empezaron a hacer \ufb01la y pasar frente al medall\u00f3n y darle su respectiva protesta ensalivada al objeto de protesta, y parte de la c\u00f3lera se disip\u00f3 un poco cuando Borge, bajito de estatura, intentaba saltar para escupir el medall\u00f3n, pero no lo alcanzaba, y entonces empez\u00f3 a saltar y saltar, para burla, aplausos y risas de sus compa\u00f1eros de carrera.<\/p>\n<p>Tras varios meses de protesta, el viejo Somoza lleg\u00f3 furioso a arrancar con sus propias manos el medall\u00f3n y se lo llev\u00f3 al Casino Militar, pero los estudiantes alborotadores, incluyendo a Borge y T\u00fcnnermann, quedaron registrados como opositores o\ufb01ciales al r\u00e9gimen.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Debe saberse que el novelista Sergio Ram\u00edrez Mercado fue un aventajado estudiante de Derecho que se gradu\u00f3 con medalla de oro en 1964, al igual que el \ufb01l\u00f3sofo Alejandro Serrano Caldera; ambos tuvieron como profesor a T\u00fcnnermann, de quien recib\u00edan las lecciones de Proleg\u00f3menos.<\/p>\n<p>Ellos no eran, al inicio de sus estudios en Le\u00f3n, las lumbreras intelectuales que hoy son y por aquellos a\u00f1os, antes que Ram\u00edrez comenzara a publicar literatura, declam\u00f3 poemas de Rub\u00e9n Dar\u00edo en el paraninfo de la universidad, en actos culturales que se acostumbraban realizar los mi\u00e9rcoles: \u201cJuventud divino tesoro, ya te vas para no volver&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Y no estaba solo: sus poemas eran acompa\u00f1ados por el todav\u00eda no bien a\ufb01nado piano del estudiante Serrano Caldera, desde entonces aventajado muchacho en las artes oratorias y que disputar\u00eda por algunos a\u00f1os el trofeo de mejor orador con el poeta y posterior guerrillero Fernando Gordillo, quien muri\u00f3 en 1967 en la clandestinidad.<\/p>\n<p>Regresando el carrete de la memoria hacia aquellos a\u00f1os, ahora ya consumado como escritor, Ram\u00edrez no olvida esos a\u00f1os y todav\u00eda r\u00ede cuando se acuerda de las bromas que se le hicieron al joven doctor T\u00fcnnermann.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la costumbre, le correspond\u00eda al rector bailar con la reina de los estudiantes en la noche de su coronaci\u00f3n. Siendo un acto solemne, se acostumbraba que la pieza inaugural del reinado de belleza fuera un vals decente, en medio del sal\u00f3n y as\u00ed le entend\u00eda el rector T\u00fcnnermann.<\/p>\n<p>Sin embargo, en una coronaci\u00f3n de esas, alguien le cambi\u00f3 el libreto a la costumbre y ya estando listo el rector para la danza, la banda son\u00f3 un mambo endiablado del que no pudo escaparse el impecablemente vestido rector, para regocijo de la muchachada bandida que gozaba de ver al distinguido bailar\u00edn pasar apuros con la estridencia del ritmo. Despu\u00e9s de esa, el docente qued\u00f3 pidiendo, antes de cada baile de coronaci\u00f3n, que la m\u00fasica en realidad fuera un vals y no el malvado mambo que le hicieron bailar.<\/p>\n<p>\u201cDec\u00eda mi hermano Rogelio, de quien a\u00f1oro siempre su sentido del humor, que Carlos T\u00fcnnermann hab\u00eda sido rector desde chiquito. Su seriedad y su compostura as\u00ed lo advierten a los desprevenidos. En sus tiempos de dirigente estudiantil, encargado de bailes y carnavales, Rogelio esperaba ansioso la noche de la \ufb01esta de coronaci\u00f3n de la reina universitaria porque el rector, a fuerza, deb\u00eda bailar con ella frente a la multitud. Y el rector, llegada la hora, ped\u00eda clemencia de que no tocaran un mambo endiablado, sino el suave vals <em>Fascinaci\u00f3n<\/em>, gracia que Rogelio, magn\u00e1nimo, le conced\u00eda\u201d, cuenta el novelista.<\/p>\n<p>Recuerda Ram\u00edrez que eran otros tiempos y Le\u00f3n era una ciudad provincial con cerca de mil estudiantes universitarios que conviv\u00edan en un ambiente dom\u00e9stico de estudio y jodedera, donde los estudiantes eran capaces de pagarle a los pregoneros ambulantes para que salieran a las calles, con las \u201cbaratas\u201d recorriendo las calles anunciando la lamentable muerte del profesor fulano de tal e invitando al mismo tiempo al alegre brindis en memoria del difunto en una de las cantinas de aquella ciudad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_37546\" aria-describedby=\"caption-attachment-37546\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Carlos-T\u00fcnnermann.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-37546\" src=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Carlos-T\u00fcnnermann.jpg\" alt=\"Foto Julio Molina\" width=\"400\" height=\"610\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143346\/Carlos-T%C3%BCnnermann.jpg 700w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143346\/Carlos-T%C3%BCnnermann.jpg 197w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143346\/Carlos-T%C3%BCnnermann.jpg 672w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143346\/Carlos-T%C3%BCnnermann.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-37546\" class=\"wp-caption-text\">El doctor Carlos T\u00fcnnermann, siempre ponderado y discreto, comenta aquellas bromas estudiantiles de los a\u00f1os 50 y 60.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Para 1958, las relaciones de las universidades que peleaban por la autonom\u00eda universitaria no eran muy buenas con el r\u00e9gimen de la familia Somoza, que opinaba que de los recintos sal\u00edan los opositores que luego se convertir\u00edan en guerrilleros.<\/p>\n<p>Algo de raz\u00f3n ten\u00edan los Somoza para descon\ufb01ar: fue precisamente de ah\u00ed que sali\u00f3 el fundador de la organizaci\u00f3n guerrillera que sacar\u00eda del poder a la familia gobernante, Carlos Fonseca Amador, fundador del Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional (FSLN).<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/gep90.laprensa.com.ni\/magazine\/reportaje\/mi-padre-carlos-fonseca\/\">\u00abMi padre Carlos Fonseca\u00bb<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Sucede entonces que ese a\u00f1o, tras muchas protestas y presiones, el Gobierno le otorga la autonom\u00eda plena a las universidades de Le\u00f3n y Managua, y para celebrar tan hist\u00f3rico hecho, el rector de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de Nicaragua, Mariano Fiallos Gil, le pide a su novel secretario Carlos T\u00fcnnermann que busque a un estudiante que d\u00e9 el discurso en nombre de los estudiantes, basado en el nuevo lema de la <em>alma mater<\/em>: \u201cPor la Autonom\u00eda a la Libertad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cYo conoc\u00eda a Carlos Fonseca porque era alumno m\u00edo de Introducci\u00f3n al Derecho, y en la clase era bien discutidor, le gustaba el debate, as\u00ed que lo fui a buscar para que diera el discurso inaugural en nombre de los estudiantes\u201d, recuerda el profesor, quien precisa que lo encontr\u00f3 leyendo en una desvencijada silla playera y que acept\u00f3 con la \u00fanica condici\u00f3n de que no le interrumpieran el discurso.<\/p>\n<p>Con lo que no contaba T\u00fcnnermann era que Carlos Fonseca aprovechar\u00eda la tarima para volarle cr\u00edtica dura y tendida al r\u00e9gimen de turno. Y para sudores fr\u00edos de T\u00fcnnermann, el futuro l\u00edder guerrillero comenz\u00f3 su discurso con un reclamo hist\u00f3rico: \u201cEste acto que se est\u00e1 celebrando en 1958, se est\u00e1 celebrando con 40 a\u00f1os de retraso, porque la reforma de C\u00f3rdoba a la autonom\u00eda que se inici\u00f3 en Argentina en 1918, es un reclamo a la autonom\u00eda de las universidades de Am\u00e9rica Latina, porque as\u00ed andamos de mal en este pa\u00eds con esta dictadura din\u00e1stica&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Mientras T\u00fcnnermann sudaba fr\u00edo pensando en que el rector lo reprender\u00eda por haberse sacado de la manga a un estudiante opositor furibundo, los estudiantes no cesaban de aplaudir.<\/p>\n<p>\u201cYo pens\u00e9 que el doctor Fiallos me iba a rega\u00f1ar, pero qu\u00e9 va, estaba encantado con el discurso y m\u00e1s bien me recomend\u00f3 darle seguimiento a Carlos Fonseca, porque a su juicio iba a ser un gran l\u00edder y hab\u00eda que echarle el ojo\u201d. Pero no hubo ojo que lo viera cuando al a\u00f1o siguiente Fonseca se intern\u00f3 en la clandestinidad para fundar al FSLN.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Frente a T\u00fcnnermann han pasado muchas personas que luego han asumido puestos, jugado posiciones y ocupado cargos de importancia en determinados momentos de la historia de los \u00faltimos 50 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ahora recuerda, por ejemplo, que la estudiante Vilma N\u00fa\u00f1ez (por muchos a\u00f1os presidenta del Centro Nicarag\u00fcense de Derechos Humanos) encabezaba las marchas estudiantiles de protestas contra Somoza, envuelta en las banderas de la universidad, muchas de las cuales estaban agujereadas por los disparos de la Guardia Nacional y manchadas de sangre por las heridas de los estudiantes.<\/p>\n<p>Nunca olvida, tampoco, aquella protesta de la poeta Michelle Najlis, contra un libro de Espa\u00f1ol elaborado por los profesores Fidel Coloma y Juli\u00e1n Corrales.<\/p>\n<p>Los docentes introdujeron en el texto un pensamiento de Martin Luther King que abogaba por el paci\ufb01smo para la resoluci\u00f3n de problemas, pero Najlis, que por aquellos a\u00f1os era colaboradora de las guerrillas armadas del FSLN, consider\u00f3 que el libro atentaba contra la opci\u00f3n armada para botar a Somoza e hizo una protesta que casi pareci\u00f3 una rabieta juvenil que muchos a\u00f1os despu\u00e9s, seg\u00fan T\u00fcnnermann, todav\u00eda sonroja de pena a la hoy poeta.<\/p>\n<p>El exrector tambi\u00e9n recuerda con singular simpat\u00eda que uno de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, que todav\u00eda hoy goza de reputaci\u00f3n y prestigio, respondi\u00f3 cierta vez en un examen oral que hab\u00eda oscuridad en la ley cuando se estudiaba sin luz.<\/p>\n<p>\u201cMuchos magistrados que han pasado por la Corte Suprema fueron alumnos m\u00edos. Algunos no eran tan buenos, otros eran brillantes y hoy son prominentes abogados. Yo recuerdo a Enrique Villagra, Alba Luz Ramos, brillante alumna; Yadira Centeno, muy buena; a los hermanos B\u00e1ez, buen\u00edsimos, a Francisco Rosales&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Y c\u00f3mo no recordar de aquellos a\u00f1os a aquella \ufb01gura alta y llena de garbo que se llamaba Francisco Fiallos Navarro (hoy ministro de Gobernaci\u00f3n), quien posteriormente fuera embajador y procurador general de la Rep\u00fablica, pero que antes de ello perdi\u00f3 las elecciones estudiantiles por los disc\u00edpulos socialcristianos, a como posteriormente y muchos a\u00f1os despu\u00e9s perdi\u00f3 las elecciones internas de la Alianza por la Rep\u00fablica por medio de las cuales se quer\u00eda postular a presidente de Nicaragua.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 decir del otro prominente abogado nicarag\u00fcense que un d\u00eda bien borracho junto a otros estudiantes destaz\u00f3 un lagarto del parque La Merced y descabez\u00f3 la estatua dedicada al expresidente Evaristo Carazo?<\/p>\n<p>\u201cLos estudiantes se iban a meter a las cantinas y algunos sal\u00edan a hacer disparates\u201d, recuerda T\u00fcnnermann quien as\u00ed, bien centrado y discreto a como siempre se le ve, no escap\u00f3 a la tentaci\u00f3n de visitar las cantinas de las que tantas cosas picantes hablaban los estudiantes que eran asiduos visitantes de esos centros de farra.<\/p>\n<p>\u201cYo era amigo del doctor Edgardo Buitrago, entonces decano de la Facultad de Derecho, quien fue una de las personas m\u00e1s cercanas y consultadas por m\u00ed durante los nueve a\u00f1os y medio que estuve como rector (1964-1974). La amistad era tal, que cuando nos era posible, el doctor Buitrago y su esposa, la gran poetisa Mariana Sans\u00f3n, sal\u00edamos con mi esposa, Rosa Carlota, para degustar las famosas \u2018bocas\u2019, acompa\u00f1adas de algunas cervezas; Mariana solo tomaba \u2018chibola\u2019 rojita Flores, en las cantinas m\u00e1s renombradas de Le\u00f3n, donde serv\u00edan las mejores y m\u00e1s variadas \u2018bocas\u2019, que era lo que m\u00e1s apreci\u00e1bamos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cFuimos donde Colmena, situada en una amplia esquina en el barrio El Labor\u00edo y Los Pescaditos, en el barrio Sutiaba. Los parroquianos de estas cantinas se quedaban estupefactos cuando ve\u00edan al rector y al decano, con sus respectivas se\u00f1oras, sentados en una mesa de esas cantinas, conversando alegremente\u201d.<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-37544 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/bromas-en-el-campus\/attachment\/carlos-tunnermann-senora-rosa-carlota\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143345\/Carlos-T%C3%BCnnermann-se%C3%B1ora-Rosa-Carlota.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Repdroducci\u00f3n de Mois\u00e9s Matute\/Cortes\u00eda de Carlos T\u00fcnnerman y Sergio Ram\u00edrez\" aria-describedby=\"gallery-1-37547\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143345\/Carlos-T%C3%BCnnermann-se%C3%B1ora-Rosa-Carlota.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143345\/Carlos-T%C3%BCnnermann-se%C3%B1ora-Rosa-Carlota.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143345\/Carlos-T%C3%BCnnermann-se%C3%B1ora-Rosa-Carlota.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143345\/Carlos-T%C3%BCnnermann-se%C3%B1ora-Rosa-Carlota.jpg 96w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37547'>\n\t\t\t\t1958. El doctor T\u00fcnnermann y su se\u00f1ora, Rosa Carlota, visitaron alguna vez y m\u00e1s por curiosidad las cantinas de la Ciudad Universitaria, en Le\u00f3n.\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/bromas-en-el-campus\/attachment\/carlos-tunnermann-y-sergio-ramirez\/'><img decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143344\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-Sergio-Ramirez.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Repdroducci\u00f3n de Mois\u00e9s Matute\/Cortes\u00eda de Carlos T\u00fcnnerman y Sergio Ram\u00edrez\" aria-describedby=\"gallery-1-37548\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143344\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-Sergio-Ramirez.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143344\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-Sergio-Ramirez.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143344\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-Sergio-Ramirez.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143344\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-Sergio-Ramirez.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143344\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-Sergio-Ramirez.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143344\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-Sergio-Ramirez.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37548'>\n\t\t\t\t1959. Sergio Ram\u00edrez (al centro) cuando era muchacho estudiante de Derecho, de 17 a\u00f1os, en Le\u00f3n. Por aquellos d\u00edas recit\u00f3 poes\u00edas de Rub\u00e9n Dar\u00edo. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/bromas-en-el-campus\/attachment\/carlos-tunnermann-y-protesta\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143343\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-protesta.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Repdroducci\u00f3n de Mois\u00e9s Matute\/Cortes\u00eda de Carlos T\u00fcnnerman y Sergio Ram\u00edrez\" aria-describedby=\"gallery-1-37549\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143343\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-protesta.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143343\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-protesta.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143343\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-protesta.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143343\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-protesta.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143343\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-protesta.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143343\/Carlos-T%C3%BCnnermann-y-protesta.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37549'>\n\t\t\t\t1967. Los estudiantes le organizaron varias huelgas  y protestas al rector T\u00fcnnermann, como esta de 1967, cuando la sociedad leonesa se opon\u00eda a la creaci\u00f3n de una universidad nacional en Managua. \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/reportajes\/bromas-en-el-campus\/attachment\/carlos-tunnermann-sergio-ramirez-y-alejandro-serrano\/'><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143342\/Carlos-T%C3%BCnnermann-Sergio-Ramirez-y-Alejandro-Serrano.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"Repdroducci\u00f3n de Mois\u00e9s Matute\/Cortes\u00eda de Carlos T\u00fcnnerman y Sergio Ram\u00edrez\" aria-describedby=\"gallery-1-37550\" srcset=\"https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143342\/Carlos-T%C3%BCnnermann-Sergio-Ramirez-y-Alejandro-Serrano.jpg 150w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143342\/Carlos-T%C3%BCnnermann-Sergio-Ramirez-y-Alejandro-Serrano.jpg 24w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143342\/Carlos-T%C3%BCnnermann-Sergio-Ramirez-y-Alejandro-Serrano.jpg 48w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143342\/Carlos-T%C3%BCnnermann-Sergio-Ramirez-y-Alejandro-Serrano.jpg 96w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143342\/Carlos-T%C3%BCnnermann-Sergio-Ramirez-y-Alejandro-Serrano.jpg 300w, https:\/\/d1xxa24wwackpg.cloudfront.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/07143342\/Carlos-T%C3%BCnnermann-Sergio-Ramirez-y-Alejandro-Serrano.jpg 100w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-37550'>\n\t\t\t\t1971. Una vez Sergio Ram\u00edrez (derecha) declam\u00f3 poes\u00edas acompa\u00f1ado del piano de Alejandro Serrano Caldera, en tertulias organizadas por T\u00fcnnermann (al centro). \n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Directamente el expresidente Arnoldo Alem\u00e1n no fue su alumno. Dos o tres lecciones pudo haberle impartido, pero s\u00ed oy\u00f3 que el muchacho era bueno a las discusiones y que gozaba de una prestigiosa memoria para aprenderse las leyes y las lecciones.<\/p>\n<p>Pero no fue \u00e9l quien m\u00e1s impresion\u00f3 a T\u00fcnnermann: \u201cAgust\u00edn Alem\u00e1n (hermano fallecido de Arnoldo) s\u00ed fue alumno m\u00edo y asombrate, la mejor alumna de la familia Alem\u00e1n fue Amelia, era la mejor de los tres y ten\u00eda muy buen juicio para las leyes\u201d, recuerda este se\u00f1or discreto y elocuente que lleg\u00f3 a ser el rector m\u00e1s joven de toda la historia de Nicaragua, al ser electo a la edad de 32 a\u00f1os para dirigir las riendas de las convulsivas universidades p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Y fue como rector que sinti\u00f3 en vivo el \u00e1cido de las bromas y protestas de los estudiantes en los a\u00f1os 60.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n, cuando ya estaba en planes de construcci\u00f3n el recinto de la UNAN-Managua, los estudiantes de Le\u00f3n le hicieron marchas de protesta, le hicieron caricaturas que sustitu\u00edan por sus fotograf\u00edas y le encajaron el mote de Topo Gigio, el roedor que debut\u00f3 en 1958 en la televisi\u00f3n europea y que posteriormente se hizo famoso en todo el mundo.<\/p>\n<p>Por esas mismas protestas los estudiantes decidieron un d\u00eda desvelar al rector con serenatas nocturnas y pachangas frente a su casa, all\u00e1 en el barrio F\u00e1tima de Le\u00f3n, organizadas y dirigidas por el hoy procurador de Derechos Humanos, Omar Cabezas Lacayo.<\/p>\n<p>\u201cUn grupo de muchachos encabezados por Omar Cabezas, Edgard Mungu\u00eda y Orlando Castillo, dirigidos desde Managua por Bayardo Arce, se fue apostar a mi casa en el barrio F\u00e1tima a ponerme serenatas para desvelarme. A veces Cabezas me cantaba por el meg\u00e1fono una canci\u00f3n que ellos inventaron y que dec\u00eda algo as\u00ed como \u2018Carlitos, no te met\u00e1s con los estudiantes\u2019\u201d, recuerda sonriendo T\u00fcnnermann, quien enseguida comenta c\u00f3mo lleg\u00f3 el \ufb01n de aquellas celebraciones nocturnas de protesta.<\/p>\n<p>\u201cLo que ellos no contaban es que a mis hijos les gustaban las canciones y esos d\u00edas que ellos llegaban hac\u00edamos bocadillos y nos \u00edbamos a la terraza a o\u00edr las canciones. En una ocasi\u00f3n estuvieron toda la noche y yo andaba en Managua en una reuni\u00f3n y al regresar los hall\u00e9 desvelados desmontando los parlantes, ellos pensaban que me hab\u00edan desvelado y ni yo ni mi familia\u00a0 est\u00e1bamos, as\u00ed que les dije: \u2018la pr\u00f3xima vez me avisan para no salir y esperarlos, que me encantan las canciones que me ponen\u2019. Se pusieron furiosos\u201d, cuenta a grandes risas el educador.<\/p>\n<p>No obstante, cuando m\u00e1s furiosos se pusieron para luego eliminar la t\u00e1ctica de las protestas musicalizadas, fue cuando tras una ardua sesi\u00f3n de canciones, T\u00fcnnermann sali\u00f3 al balc\u00f3n para aplaudirles y lanzarles \ufb02ores, al tiempo que les ped\u00eda gusto: \u201c\u00bfMuchachos, se saben <em>La Randalla<\/em>?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Cierta tarde de diciembre, cuando ya los pasillos quedan vac\u00edos de estudiantes por las \ufb01estas decembrinas, un sobre elegante lleg\u00f3 al despacho del rector. Lo abri\u00f3 y al leerlo se llen\u00f3 de orgullo: \u201cPor sus m\u00e9ritos literarios Fundaci\u00f3n Rub\u00e9n Dar\u00edo ha decidido darle la m\u00e1s alta condecoraci\u00f3n que otorga nuestra instituci\u00f3n, la Lira Internacional Rub\u00e9n Dar\u00edo, el d\u00eda 28 de diciembre, en Managua, lugar tal y hora tal\u201d.<\/p>\n<p>Inmediatamente el rector T\u00fcnnermann respondi\u00f3 a la misiva, a la direcci\u00f3n postal de la que hab\u00eda sido enviada la carta con membrete: \u201cSumamente honrado y agradecido, acepto cordial invitaci\u00f3n y estar\u00e9 en acto de Managua\u201d.<\/p>\n<p>La carta se hab\u00eda elaborado en los talleres de imprenta del escritor Mario Cajina Vega y la direcci\u00f3n postal a la que muy agradecido hab\u00eda respondido el rector era en verdad la direcci\u00f3n en Managua del citado taller.<\/p>\n<p>El 28 de diciembre, cuando T\u00fcnnermann ya estaba vestido impecablemente y hab\u00eda invitado a algunas personas a tan memorable acto de distinci\u00f3n, listo para viajar a Managua, se apareci\u00f3 alguien muy sonriente a decirle la verdad: \u201cDoctor, no hay tal acto, es una broma, t\u00f3melo por inocente\u201d.<\/p>\n<p>Era Sergio Ram\u00edrez y ya no declamaba poes\u00eda de Rub\u00e9n Dar\u00edo con cara de m\u00e1rtir a como lo hizo all\u00e1, cuando era muchacho.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Magistrados, escritores, procuradores, pol\u00edticos y fil\u00f3sofos pasaron por las aulas frente a Carlos<br \/>\nT\u00fcnnermann, un rect\u00edsimo catedr\u00e1tico que padeci\u00f3 por d\u00e9cadas las mal\u00e9volas e hilarantes bromas y<br \/>\nprotestas de varias generaciones de estudiantes que en el tiempo se convirtieron, para bien o para mal, en referencias de este pa\u00eds<\/p>\n","protected":false},"author":46,"featured_media":37545,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-37544","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reportajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/users\/46"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37544"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37544\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53040,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37544\/revisions\/53040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media\/37545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.laprensanic.com\/magazine\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}